Todos los personajes que aparecen en este fanfic son propiedad exclusiva de Rumiko Takahashi, pero teniendo en cuenta que no voy a sacar ningún bien económico con esto solo lo hago pura diversión.

El especial de Navidad del Mundo Fanfics Inuyaha y Ranma.

Y

Ranma Fanfics Por Siempre, diciembre sin fin.

Una charla entre hermanas.


El día siguiente.

Me doy vueltas y vueltas bajo las sábanas, como si fuera un trompo y luego resoplo como sí fuera un tren de vapor.

¡Nada! No consigo dormirme y encima ni siquiera había cenado por culpa de ese tonto. Pero sólo lo hago por no mirar su desagradable cara.

Y por todo esto, el rugido de su estómago resuena por toda la habitación, supongo que será mejor que me vaya a comer algo.

A paso tranquilo bajo las escaleras y una vez en la cocina veo mi cena sobre la mesa con una nota al lado.

"Te lo he apartado por si te da hambre, Kasumi"

Asiento con una sonrisa para luego sentarme y por fin llenar mi estómago.

Después de terminar mi cena, aunque ya esté fría, y escribir un "gracias" bajo la frase de mi hermana, decido volver a mi habitación. Al pasar por delante de su habitación me detengo un segundo.

Estoy realmente tentada de echar un vistazo, pero cuando me doy cuenta de lo que estoy a punto de hacer, me congelo al instante, maldiciéndome a mí misma por mi cobardía.

¿En qué demonios estaba pensando?

Vuelvo corriendo a mi habitación y casi como si quisiera esconderme de la vergüenza que siento, ante la sola idea de observarlo dormir, me meto bajo las sábanas, sintiendo como un calor invade mis mejillas.

Que estupida de mi parte... tal vez este soñando con esa gata resbalosa o con su linda prometida Ukyo... o tal vez con las dos juntas.

Decidida a dormir y habiendo calificado mentalmente de pervertido a dicho individuo, cierro los ojos y mi mente se queda completamente en blanco.

Un sonido apagado comienza a perturbar el magnífico sueño que estoy teniendo. Intento entrecerrar los ojos y fingir que no pasa nada, sigo durmiendo, hasta que, ya despierto, me doy cuenta de que el despertador lleva sonando un buen rato.

Me golpeo la cara con la mano, exasperada, debo de haber dormido unas tres horas.

¿Por qué? ¿Por qué?

me pregunto llevándome las dos manos a la cara.

¡Es culpa suya! ¡Sólo y únicamente de él!

Él es la causa de que anoche no cenara a tiempo.

Él es la causa de que no pueda conciliar el sueño.

Me enfurezco sin cesar como una furia enfurecida.

Él es la causa de que esté enferma.

Sin darme cuenta, esta frase sale de mis labios que... me deja sorprendida también.

Con los ojos apuntando al techo, suelto un larguísimo suspiro y luego decido, a regañadientes, que ya es hora de levantarse.

Aunque aún tengo que comprarle un regalo... lo único que me gustaría regalarle ahora mismo es un vuelo directo a la luna, usando una de mis patadas mortales. Un viaje de ida, para no tener nada más que hacer con él.

Inesperadamente una sonrisa aparece en mi cara, aunque todavía enfadada, siempre que pienso en él, inevitablemente hago.

Entrando en el cuarto de baño sólo para darme una ducha y ponerme unos pantalones de deporte acompañados de un cálido jersey blanco, me miro en el espejo.

Soy una idiota.

Ya lista, me reúno con el resto de mi familia abajo, en el salón, que hoy tampoco se sienta a la mesa.

¿Ha vuelto a ir con ella?

Sólo de pensarlo, siento que la ira se apodera de mí cada vez más.

¡O quizá aún no se ha despertado!

Con mil signos de interrogación en la cabeza, me esfuerzo por fingir que no ha pasado nada y, una vez sentado a la mesa, intento desayunar.

"Lo siento por ti, pero Ranma volvió a salir temprano hoy, me pregunto por qué... ¿Sabes algo al respecto Akane?". -con los ojos reducidos a dos rendijas y una media sonrisa en el rostro, Nabiki me mira como si quisiera burlarse de mí porque sí.

Por supuesto, tenía que esperar una de sus habituales bromas, que por razones obvias, me apagan literalmente el hambre.

Siento que mi presión sanguínea se dispara y cuando estoy a punto de responderle.

"Akane, Nabiki, si ya terminaron, deberían acompañarme un momento". -Kasumi con una expresión inusual, nos hace señas para que la sigamos.

Al llegar al interior de su habitación, con un gesto de su mano, nos invita a sentarnos en su cama.

"He decidido tener una reunión de hermanas, y Nabiki, deja de lado por un momento tu actitud quisquillosa con Akane porque, esto es serio". -nunca la había visto así.

Y Nabiki después de asentir con la cabeza la flanquea.

Me encuentro sola, sentada en la cama con mis dos hermanas enfrente mirándome como si estuvieran viendo una causa perdida.

"¿Qué es lo que sucede?". -pregunto parpadeando.

"¡Akane ya es hora de dejar estas escenas absurdas! ¡A estas alturas está claro para todos que estás enamorada de Ranma! Y además, si decides juntarte de una vez por todas, y con mis sesiones de fotos, piensa cuánto dinero podría ganar". -las palabras de Nabiki, y su expresión soñadora... me golpean como un tren desbocado.

"Pero que". -apenas puedo decir algo.

"Nabiki, esa no es forma de hablarle". -Kasumi le frunce el ceño por primera vez en la vida.

Mientras yo, sentada con la cara gacha y las manos cerradas en puños sobre mis piernas, siento que voy a explotar en cualquier momento, cuando en vez de eso... un calor en mis manos, me lleva a levantar la vista, viendo a mi hermana mayor, arrodillada frente a mí.

"Akane, no quiero que te enfades ni que salgas con uno de tus habituales desplantes. Te agradecería que escucharas lo que tengo que decirte sin interrumpirme". -me mira con unos ojos tan dulces que no puedo evitar asentir en silencio.

"Ya eres una chica grande, has pasado por muchas cosas, incluso tuviste que pasar por un matrimonio que no funcionó por alguna extraña razón, pero lo que trato de hacerte entender es que... puedes negárselo al mundo entero, puedes negárselo a todos, pero... no puedes negarte por más tiempo los sentimientos que te unen a Ranma. Y no quiero que malinterpretes mis palabras, no quiero ver a mi hermana alardear de sus sentimientos como lo hacen esas tres chicas raras, pero lo que me gustaría es que te aclararas contigo misma de una vez por todas porque si sigues rechazándolo, Ranma podría cansarse y decidir salir con alguna otra chica... es claro para todos el lazo que los une a ustedes dos. Él siempre está dispuesto a protegerte en cualquier circunstancia, siempre está ahí para ti, cuando lo necesitas... y también te dijo que te amaba, cuando corría el riesgo de perderte... así que, trata de dejar a un lado tu lado agresivo dictado sólo por el orgullo y los celos y trata por favor, al menos por una vez, de razonar con tu corazón, antes de que... sea demasiado tarde... siempre pensé que ustedes dos tenían que solucionarlo, pero no siento que verte sentir mal por él sea que él se sienta mal por ti... y te puedo asegurar que anoche, en la mesa, Ranma se veía realmente mal. Pocas veces lo he visto así y cada vez siempre fue por alguna fea riña de ustedes. Claro, tal vez tenga que hacer un esfuerzo y dejar de tener tantos pretendientes rondándole... pero... estoy segura de una cosa... cuando te mira... sus ojos dicen lo que su corazón y su mente son incapaces de expresar y no te preocupes por esas tres necias... él... sólo tiene ojos para ti, en su corazón sólo hay sitio para una persona... y... esa persona eres tú Akane. Así que, trata de ser más paciente con él y verás que sólo juntos serán felices". -con toda la dulzura del mundo, Kasumi terminó su discurso y me abrazó y sentí una emoción tan grande que inevitablemente rompí en llanto.

Cómo puede ser tan maternal.

Ella, que nunca habla, que siempre parece estar en su propio mundo, lo ha entendido todo.

"Kasumi, admito que me has asombrado". -Nabiki también interviene, la vemos acercarse y luego apretarse en un fuerte abrazo fraternal.

"Akane, Kasumi tiene razón, el tiempo de los niños inmaduros ya pasó, ahora, ¡tienes que empezar a ponerte seria!". -y guiñando un ojo y levantando un puño en el aire... Nabiki inevitablemente logra hacerme reír.

"Muy bien... ¿qué hago?". -digo rindiéndome a la evidencia, en un susurro avergonzado.

"ir a comprarle un regalo ya que solo faltan tres días para Navidad y luego... luego intentar hacer las paces con él y quien sabe, con la magia de la Navidad todo puede pasar". -Kasumi me dedica una gran sonrisa y una caricia en la mejilla, me sonrió.

"A partir de hoy intentaré cambiar esta actitud agresiva que tengo con él... pero en cuanto al regalo... no tengo ni idea de lo que puedo hacer por él". -digo desanimada.

No pude llevarme esos collares, no sé qué reacción puede tener ante la sola idea de llevar algo así en su cuello.

Puede que incluso se ría en mi cara o me mire rada o incluso huya como alma que lleva el diablo.

Da igual, ya encontraré algo.

Después de dar las gracias a mis hermanas y salir a la calle, camino inquieta en busca de su regalo de Navidad.

Miro en todas las tiendas pero no encuentro nada que me llame la atención.

Hasta que, deteniéndome en el escaparate donde había visto los collares, me doy cuenta de que ya no están.

Bajé mi mirada... Me gustaban mucho... ¡bueno! paciencia.

Al entrar y echar un vistazo, gracias también a la ayuda de la vendedora, me quedo prendada de una pulsera.

En caucho con un dragón plateado.

"Esta pulsera me recuerda tanto a él". -susurro así misma y debo admitir que es realmente muy bonita.

"¿Te gustaría comprarla?". -la empleada me mira sonriendo, me atrevo a decir que con un deje de malicia.

Me pongo más rojo que nunca y tras dudar un poco... decido comprarlo.

Al salir de la tienda, suelto un gran suspiro de alivio, todavía no me puedo creer que haya conseguido encontrar un regalo adecuado para él. Ahora todo lo que tengo que hacer es reconciliarme con él y luego regalarle esta pulsera.

Y mientras camino por el camino hacia el parque, para disfrutar de un poco de aire fresco, reflexiono sin parar en todo lo que Kasumi me dijo.

Cuando.

Sintiendo una amenaza detrás de mí, tengo tiempo de saltar y evitar a esa chica loca china en su bicicleta.

"¡¿Estás loca o qué?!''. -le grito, mirándola fijamente.

"No tengo tiempo para estar contigo". -sin decir otra palabra la veo alejarse e inmediatamente después veo a Ranma persiguiéndola como loco.

Empiezo a correr sin perderlos de vista.

Pero, ¿por qué la persigue?

Escondida detrás de una pared los veo.

Shampoo, entra a su restaurante y Ranma entra justo después.

¿Qué demonios le pasa?

¿Acaso está jugando?

¿Qué pasaría si... Happosai en venganza por algo le ha puesto algún tipo de hechizo y Ranma ahora se ha convertido en un maniático o tal vez un pervertido?

¡Oh no! ¡No puedo creerlo! No puede ser verdad.

Casi aplastando el pobre regalo entre mis manos, decido, esta vez, no entrar y volver directo a mi casa.

Otra vez, con mil signos de interrogación sobre mi cabeza, seguidos de muchas dudas y perplejidades.

Continuará.


Feliz día acción de gracias en Estados Unidos a pesar que soy mexicano doy gracias a Dios tener a mí mamá con vida y poder conservar muchos años más a mí mamá y resando mucho a Dios que le de muchos años más de vida.