Esta fue la mañana del 24 de diciembre. Iori salio de la casa por pedido de su abuela, quien insistió en traer a Athena para la cena de navidad. Athena ahora formaba parte de su vida y ya hacia un año que salían como pareja.
Por lo tanto, Iori condujo hacia al apartamento de Athena.
Eran la 11 de la mañana cuando Iori llegó al apartamento. Tendría que llevar a Athena antes de la cena de esta noche.
Iori entró al apartamento con la llave que le habia dado su novia, Athena no estaba en la sala de estar, entonces, Iori, pensando que ella todavía estaba durmiendo, llamó a la puerta del dormitorio principal.
Malin al ver la puerta del departamento de su amiga abierta entro también y vio al pelirrojo.
– Sr Yagami, Athena fue a la casa de Robert.
–¿Robert? - Iori frunció el ceño.
–Así es, el queria que fuera a su casa.- dijo la rubia en voz baja
– ¿Cuál es su relación con Athena ahora?- Iori estaba confundido. –¿Porque el pidió que fuera?
– Precisamente porque él fue su ex novio. No vayas hacerle una escena.
– Ella tiene admiradores en cualquier lugar, ¿no? ¿No puedo tener un festival pacífico? - Iori se dio la vuelta, salió de la casa, se subió al auto y lo encendió.
–Oye, llévame contigo... O arruinarás las cosas - Malin se apresuró a alcanzar a Iori, pero el auto se había ido. En el auto, Iori lanzó una mirada fría a la rubia y dijo:
–Eso es algo que no lo puedes evitar.
Iori condujo hasta la casa de Robert, una hermosa mansión, lujosa al parecer.
No muy lejos Robert, vestido con una larga gabardina negra y un sombrero negro, se paró frente a Athena con un ramo de flores en la mano.
Athena con un vestido de invierno color vino y un saco blanco a juego, estaba de pie en el viento frío.
Ella se veía confusa, ¿Que era lo que busca Robert? ¿Una paliza?
El al notar su confusión después de lo que le dijo en su último encuentro dijo.
– Este día siempre fue especial para ambos. Lo veíamos como una tradición. Las flores y desayunar juntos y pasar el dia juntos hasta la cena de navidad en casa de tus padres.
Athena pasó una mano por su cabello, agitada por el viento frío, y dijo en voz baja:
–Eso era antes de traicionarme. Creí que no volvería a verte.
Una sonrisa amarga apareció cuando Robert dijo:
–Se que fui un idiota y te dije cosas indebidas. En aquel entonces estaba fuera de si, lo siento. Se que sales con Yagami y es por eso que decidí darme por vencido.
–Si estabas confundido con respecto a Yuri
¿Por qué no fuiste franco conmigo? ¿Por qué tuviste que traicionarme?
No entendía a Robert, si la amaba porque la traiciono.
–Fui débil Athena, un tonto al no ver lo grandiosa que eras. - Robert miró a Athena con pasión y amor en sus ojos.
–Estoy enamorada de Iori
–¿De verdad? Te conozco lo suficiente para saber que no entregarias tu corazón fácilmente despues de lo que te hice. No trates de mentirme. - Robert se emocionó un poco e incluso se indignó. –Quiero que seas feliz.
Robert una vez admiro a Iori, su estilo de pelea y aún no poder ganarle a Kyo el sigue dándole pelea sin miedo. No era un mal hombre solo tuvo mala suerte y era inestable. Por lo tanto, debería darle a Athena la oportunidad de rehacer su decisión.
—Robert seré feliz si me deseas una Feliz Navidad. Debería irme ahora si no tienes nada más que decir. - Athena se volvió para irse. Robert la tomó por la muñeca y la hizo enfrentarlo.
Él, que había sido un luchador, era ambicioso.
Estaba decidido a conseguir lo que quisiera.
Por respeto y amor, reprimió sus sentimientos por ella.
–Déjame ir. - Athena lo miró con frialdad. Los ojos de Robert se estaban volviendo tan rojos como la sangre. Athena había visto esto suceder antes. En aquel entonces, Robert perdió el control de sus emociones y se volvió violento.
–¡No lo haré! Escúchame sobre lo que pasó.- La voz de Robert era ligeramente temblorosa.
Dado su ansiedad y tristeza ella sintió que era necesario darle a Robert la oportunidad de explicarse.
–Esa noche Yuri apareció en mi apartamento llorando y me rogó que volviera con ella, yo una vez la ame con toda mi alma a pesar que su familia me odia yo luche por ella, yo tuve un hijo con ella y por desgracia el niño murió en un accidente a los cinco años y esos recuerdos a su lado volvieron, creí que al estar con Yuri y teniamos otro niño mi hijo volvería a renacer y esta vez lo vería crecer, de verdad quería volver a verlo. - El recuerdo del pasado sangriento también fue un tormento para Robert.
–Tu.. nunca me lo dijiste ¿Porque? - ella preguntó con el ceño fruncido. Nunca le contó eso. Sin embargo, todavía la asombraba cuando Robert habló de su miserable pasado.
–No era algo que quisiera recordar ...-Había lágrimas en los ojos de Robert.
El doloroso pasado era sofocante para el, Athena volvió la cabeza y miró a Robert aturdida.
–Entiendo, en verdad lamento lo que pasó con tu hijo.
–Se que no puedo cambiar lo que hice pero quiero que sepas que tu eres la única que quiero en mi vida. Con la desee formar una familia y lo arruine. -Hablando, Robert parecía triste, y había una vibra escalofriante a su alrededor. –El accidente fue en mi vehículo, Yuri venía gritandome porque por mi culpa llegaríamos tarde a la cena de año nuevo a la casa de su familia solo me había retrasado una hora porque no encontraba el abrigo favorito de Kevin y el no quería salir sin el. El niño venía atrás y solo ignoraba a Yuri lo exagerada que era, yo hacia lo mismo pero ella seguia insistiendo solo la mire un segundo para responderle y solo eso basto para no ver cuando una camioneta venia de contra mano y perdio el control contra mi vehículo... en fin Kevin murió por mí ...
Había lágrimas en los ojos de Robert.
Athena lo sostuvo por el brazo.
–Que el pasado sea el pasado. No dejes que la culpa te domine, son cosas del destino que no podemos predecir, solo pasan sin más.
–No trates de consolarme fue mi culpa yo debí protegerlo. - Robert dijo con determinación, mordiéndose los tras delgados labios apretadamente.
Las lágrimas rebosaban en los ojos de Athena.
—¿Es esta la razón porque no me hablaste de el? Por eso volviste con Yuri.
—Fue un error creer que Kevin volvería. Ahora solo quiero estar en paz contigo.
Athena se sentía feliz porque no quería estar enojada con Robert para siempre. El era un hombre valiente y merecía un futuro más brillante.
–Aun así, no quiero renunciar a ti. Siempre estaré aquí si me necesitas.
Robert de repente volvió la cabeza y la miró con atención.
– Te amo Athena, solo a ti. - Con una mano en el bolsillo del pantalón, Robert finalmente tuvo una leve sonrisa.
— Ya no estoy segura de eso además no me interesa.
–Mientes como niña. -dijo el suavemente.
— ¿Por qué eres tan terco?- Athena estaba enojada con Robert.
—Athena, quería guardar este secreto para mí para siempre. Sin embargo, cambié de opinión. Espero que dada mi franqueza, me perdones. Quiero que te preocupes por mí como antes. - el la miró a los ojos, trató de mostrarle a su verdadero color.
–Robert, fuiste mi novio y no cualquiera ya que por despecho hice cosas que jamas creí que haría como embriagarme y acostarme con otro hombre. Si te quise mucho y es todo.
Athena fue sincera pero el no queria darse por vencido, tiró de Athena en sus brazos y la abrazó con fuerza.
Iori, en el auto en la distancia, no podía escuchar la conversación.
Vio a Robert abrazar a Athena. Furioso, quería arrasar este lugar.
Después de una explosión, Iori salió del auto y caminó hacia Athena paso a paso.
Ella luchó por liberarse del abrazo de Robert .
— ¡Robert! Sueltame
—No quiero. Te he soltado muchas veces. Me dejaré claro ahora. No me importa si es Iori Yagami quién es tu novio. Seré tuyo mientras me mires.
El apoyó su barbilla en el hombro de Athena.
Ella levantó el pie para pisotear el de Robert, pero este esquivó el ataque con flexibilidad.
Ella golpeó el pecho de Robert que era tan fuerte como una pared.
Athena sintió dolor, pero este no aflojó su abrazo en absoluto.
—¡Robert! ¡Suéltame ! ¡Me enojaré! - ella rugió.
Entonces, el se dio cuenta de que se había olvidado de sí mismo.
Un puñetazo desde un lado cuando Robert tenía la intención de dejar ir a Athena.
Robert recibió un puñetazo en la cara. Fue un golpe duro. Cubriendo su mejilla hinchada, Robert miró a Iori con una leve sonrisa.
—No sabía que eras un acosador.
La llegada de Iori sorprendió a Athena.
¿Ese abrazo lo irritó? Iori parecía enojado y tenía llamas de ira en sus ojos. Apretando los puños, parecía listo para otro ataque.
— No vuelvas a tocarla ¡Ella es mía!
—¿La tratas como a una cosa? Ella no es un inmueble Yagami - Robert sonrió sarcásticamente.
—Es mi mujer y será mi esposa.
—Eso esta por verse Yagami. Ella no va a casarse contigo.
—Eso es entre nosotros. No es asunto tuyo.
Iori agarró a Athena por la muñeca y la tomó en sus brazos. Luego, la llevó a su auto sin mirar atrás. Mirando a la pareja, apresurándose lejos, Robert tenía una leve sonrisa en su rostro.
A partir de este momento, no se daría por vencido. Athena fue empujada al auto.
Entonces, Iori tomó el asiento del conductor. ¡Ding!
Llegó un mensaje, así que ella revisó su teléfono.
Fue una bendición de Robert.
"¡Athena feliz Navidad!" Iori, sentado junto a ella no podía ignorar este mensaje desafiante.
Mirando su teléfono, ella dudaba sobre si responder a Robert. Iori confundió esta vacilación de Athena. Al instante, estalló.
Le arrebató el teléfono a Athena. Luego, el teléfono pasó por la ventana del auto, rodó cuesta abajo y desapareció.
Había destruido su teléfono por celos.
Se suponía que ella debía ser feliz porque Iori estaba celoso. Pero no iba a perdonar que haya roto su teléfono, lo miro fríamente durante cinco minutos.
Iori la miró y dijo:
— ¿Qué estás mirando? Tu fuiste a ver a ese idiota. Deberías disculparte conmigo.
—¿Disculpas? ¡Qué diablos! Que te jodan...-De repente ella se enojo, Iori, sosteniendo el volante, tenía saliva de su novia en toda la cara.
La miró aturdido durante mucho tiempo..
—¡Enciende el auto! De lo contrario, piérdete y déjame conducir- dijo Athena con fiereza.
Ya no malcriaría al pelirrojo. Haría lo que quisiera de ahora en adelante, si daba su brazo a torcer el hará lo que quisiera con ella más adelante.
—Athena ¿Cómo te atreves a hablarme así ¿No puedes decir algo agradable antes de Navidad.
Iori recibió un torrente de lenguaje abusivo como este por primera vez.
—Está bien. Te deseo mala suerte en el nuevo año. Envejecerás pronto y tus barbas se volverán blancas. Te quedarás calvo, te ahogarás con el agua y morirás de asfixia...
Athena siguió hablando.
Su discurso fue duro y desagradable.
Iori rechinó los dientes con ira.
Tiró de Athena por el cuello de su abrigo.
Luego, detuvo su discurso con un beso.
"¡Maldita! ¡Ahora no dejaré escapar una palabra de tu boca! "
Solo pasaron unos segundos, pero ella sintió que este beso había durado un siglo.
Iori no usó su lengua esta vez. Después del primer shock, soltó a Athena y se mantuvo alejado de ella.
"¿Por qué la besé? si estaba enojado.. Parecía que mi cerebro y mi corazón trabajaban juntos y forzaban mis labios hacia los de ella."
Frotándose los labios, ella sonrió felizmente.
Iori la ama mas que nada al igual que ella.
