Pan aterrizó en uno de los callejones vacíos al lado de la Universidad. Esa zona la conocía perfectamente y, no solo porque había ido a recoger a su padre muchas veces cuando era pequeña junto a su madre, sino porque era ahí donde hace los exámenes para entrar en un futuro cercano.

Antes de que pudiera salir del callejón la rodearon un par de hombres, por sus caras, no tenían muy buenas intenciones.

~ Hola preciosa ~ dijo uno de ellos ~ tus papás no te dijeron que no entraras en callejones tu sola?

~ Chicos, no tengo tiempo para vosotros ~ yendo a la salida del callejón donde estaba uno de los hombre y dejando atrás al otro ~

~ Preciosa ~ agarra su brazo ~ tú no te vas a ningún lado hasta que acabemos de jugar~ se pone detrás de la espalda de la chica agarrando el otro brazo y girando al mismo tiempo para que estuviera cara a cara con su compañero ~

Mientras el hombre se acercaba, aprovechando que con el agarre de su amigo no se iría a ninguna parte, la miro más de cerca confirmando la identidad de la chica.

~ Un momento! ~ mirando a Pan más de cerca~ Hermano, es la nieta del Señor Satán.

~ Diez puntos para vosotros. ~ sonriendo ~ Ahora será mejor que me dejéis ir a no ser que alguien salga mal parado. ~ todo el mundo sabia que practicaba las artes marciales pero ignoraban su gran fuerza ~

~Cariño, aquí nadie saldrá mal parado ~ dijo mientras desataba su cinturón ~ nos divertiermos los tres.

~ Te tengo atrapada ~ dijo el hombre a sus espaldas acercandose al oído de la joven ~ por muchas artes marciales que hagas, estando de esta forma, no podrás hacer nada contra la fuerza bruta de dos hombres.

Pan baja la cabeza mirando al suelo, siempre igual, por ser hombres creían ser más fuertes. Ella tiene sangre saiyan, es una guerrera y no podrían con ella pero aunque no fuera así podría con ellos, hasta su madre podría con ellos.

~ Estas llorando? ~ dijo el hombre que tenía delante suyo ~ eso no te... ~ no pudo pronunciar más palabras, pues, ella le miraba con furia cosa que le paralizó pero en seguida se recuperó intentando no demostrar miedo ~ esa mirada me excita más.

~ Te ayudaré a bajar el calentón ~ con una sonrisa le da una patada haciendo que saliera disparado hasta llegar al muro del final del callejón dejándolo inconsciente ~

~ Pe...Perdona ~ la soltó de golpe ~ solo era una broma! ~ salió corriendo hacia la salida lleno de pánico, pero poco le sirvió, Pan le alcanzó con su gran velocidad bloqueando la salida ~ Có...Cómo... ~ mirando atrás incrédulo por tal velocidad ~

~ Esto es por todas las mujeres! ~ le dio un puñetazo en toda la boca del estómago dejándolo también inconsciente, no hay que decir que se contuvo a la hora de golpearles~ A ver si aprenden de una vez por todas. ~ mientras decía esto frotó tres veces las palmas de las manos, moviendolas arriba y abajo, una contra la otra ~

Cogiendo de las solapas de las ropas de cada hombre, sale del callejón con la idea de llamar a la policía, pero vio a un policía haciendo su ronda y dio gracias a Dios. El policía es joven pero era la mejor opción, así no perdería el tiempo en esperar. Le llamó a viva voz atrayendo su atención y de unos cuantos más vianantes. Mientras le explicaba lo que pasó en el callejón, el policía, reconoció a Pan, nieta del Señor Satán.

~ Muchas gracias Señorita Pan! ~ haciendo el saludo militar ~ Llevamos meses buscando a estos delincuentes.

~ Espero que tengan lo que se merecen ~ sonriendo con sinceridad ~ ahora se los dejó aquí, tengo que irme.

Pan se fue dejando al joven policía sonrojado por su sonrisa, pensó que era más bella en persona a parte de respetuosa y que no era una mimada o consentida como querían hacerla parecer en los medios de comunicación. En todo el rato que le estuvo hablando solo noto que era una chica muy educada y sería.

Después de su mini aventura, cosa que le puso de buen humor, llegó al parque, se dirigió hacia la fuente y se sentó en el borde de ella.

Se distrajo con el agua, cogiendola y soltandola seguidamente, entonces, unas chicas que pasaban por allí conversando la hicieron mirarlas.

~ Pero tú has visto a ese tío tan guapo!? ~ exclamó hablando con su, supuestamente, amiga o tal vez algún familiar ~

~ Para no verlo! Y como le quedan las gafas... madre mía!

Pan se quedó tan absorta en la conversación que cuando se dio cuenta una sombra la estaba envolviendo, se giro abruptamente para saber quién invadía su espacio personal, se sorprendió al ver a Mirai y con gafas que a su parecer le quedaban bien.

~ Trunks!? ~ al verle extrañado cayó en que ya no se llamaba así, al menos en su tiempo ~ Perdona, ahora eres Mirai. ~ poniendo una mano detrás de la cabeza y mirando avergonzada al suelo ~

Él sonrió al darse cuenta de que ella sabía quien era, todos le confundía a primera vista aunque luego rectificarán, pero ella no. Dijo su nombre sabiendo que era él y solo viéndose por segunda vez.

~ No te disculpes ~ sentándose a su lado ~ es normal confundir...

~ No te he confundido ~ inclinada hacia él con las manos apoyadas en el pequeño trozo de la fuente que les separaba ~ sois muy diferentes, Trunks es...es... ~ se dio cuenta de la sorpresa del chico en sus ojos. No supo por qué pero sabía que no hablaban de lo mismos ~ No te referias a eso, ¿verdad? ~ dijo roja volviendo a su lugar, dejando espacio entre ellos mientras miraba sus pies ~

~ Sí, lo que iba a decir es que es normal confundirse cuando se cambia de un día para otro una rutina o en este caso el nombre.

~ Perdona, es que suelo ser muy impulsiva ~ mirándolo ~ sobre todo cuando quiero hacer aclaraciones de un mal entendido. Y hablando de aclaraciones... Desde cuando necesitas usar gafas?

~ No las necesito, pero Bra me dijo que las necesitaba para despistar a la gente y que no tuviera problemas por ser igual a Trunks.

~ Y funciona?

~ Parece que sí. Me he topado con muchas personas, hasta he preguntado a una y en ningún momento me ha llamado por mi nombre. ~ se acomoda las gafas ~ Mira que pensaba que con solo unas gafas fuera imposible que no me reconocieran pero Bra es una experta en el disfraz.

~ No es una experta. ~ ríe entre dientes ~ Existe un personaje de ficción que es un héroe y para que no descubran su identidad se esconde tras unas gafas cuando no tiene puesto su traje y pasar desapercibido en su día a día. Aunque contigo no acaba de funcionar.

~ A qué te refieres?

~ Las chicas no te dejan de mirar ~ recordando la conversación de las dos chicas que pasaron por su lado unos minutos antes. Ahora estaba segura que el chico con gafas era él ~

~ Tú crees... ~ mirando a su alrededor descubriendo que era cierto ~

~ Es normal que te miren, te quedan muy bien. ~ sonriendo ~

~ Así que te gusta como me quedan. ~ dice con algo de sonrojo en sus mejillas ~

~ Es lo que tiene ser de la familia Brief, todo lo que utilicéis os queda bien. ~ se sonrojo al darse cuenta de lo que acababa de decir ~

Pan rezaba para que no se lo tomara como otra cosa que no fuera un cumplido, Mirai no dijo nada solo la sonrió. Al verle sonreír se le paró el corazón, esa sonrisa no era la misma que la de Trunks de su tiempo, entonces ¿por qué se sintió así? ¿Por qué su corazón reaccionó de esa forma sabiendo que él no es el hombre que ocupaba su corazón? Y lo más importante, es que creyó a verla visto en otra ocasión, lo que le pareció más confuso.

~ ¿Estas bien? ~ dijo al ver que la chica cambio su expresión tan de repente ~

~ Sí, perdona ~ sacudió sutilmente su cabeza para olvidar lo que había pensado ~ estaba pensando en dónde esta Bra.

~ Bueno ella no vendrá ~ le siguió el juego, sabía que no era por Bra, sino, lo más seguro es que él le recordó a Trunks ~

~ Así que me quedo sin ver la película ~ dijo con resignación ~

~ No ~ buscando en su bolsillo y enseño las entradas ~

~ Son las entradas...~ cogiendolas de la mano de él ~ ¿Iremos los dos solos?

~ Sí. ~ se levantó poniéndose delante de ella ~ A no ser que no quieras ir conmigo...

~ ¡NO! ~ le interrumpe antes de que acabará la frase ~ claro que quiero ir contigo. ~ levantándose y poniéndose cerca de él ~ No sabes cuanto he soñado con tenerte delante, poder entrenar y hablar contigo, aunque solo sea ir a tomar algo, ya es suficiente para mi y... y... ~ se pone roja al darse cuenta que estaba hablando más de la cuenta ~ perdona, lo estoy volviendo hacer.

Mirai se sorprendió ante todo lo dicho por la muchacha. Todo lo que le dijo Bra era cierto, ella esperaba un encuentro con él desde hace tiempo.

~ Si tanto lo deseas... ~ dice sonriendo, pues a él también le gustaría hacer todo eso para poder conocerla más ~ haremos todo lo que quieras y podemos empezar con la película.

~ ¿En serio? ~ él afirma con la cabeza ~ ¿Hasta lo de entrenar?

~ Sobre todo eso. ~ con una sonrisa ~ Quiero saber hasta dónde puedes llegar.

~ Espero que seas severo con el entrenamiento. ~ por fin pudo pedirle entrenar juntos, aunque de forma diferente a lo planeado ~

~ Puedes darlo por echo.

Ambos sonriendo esperando aquél día, aquél momento en el que entrenarían.

Bra y Trunks descansaban de su entrenamiento. Ella, al final, no pudo ganar, Trunks tenía mucha más experiencia en la lucha, aunque por un momento él pensó que perdería, pero su secreto, por decirlo así, quedó a salvó.

~ Te dije que...no podría...ganarte. ~ tumbada totalmente en el suelo con voz entrecortada por el agotamiento y los movimientos innecesarios a la hora de intentar golpear a su contrincante ~

~ Todavía no tienes la experiencia necesaria ~ sentándose a su lado como sino hubiera hecho ningún entrenamiento. ~ si hubiera sido así podrías haber ganado.

~ Me lo dices para consolarme. ~ mirándolo con incredulidad ~

~ No, te lo digo de verdad. Tienes mucha fuerza pero yo se más técnicas y no hago movimientos innecesarios.

~ ¿Y me podrías enseñar?

~ Por eso estamos entrenando ¿no?

~ Pues para la próxima tienes que enseñarme unas cuantas. ~ levantándose ayudada por las manos ~

~ ¿A dónde vas? No me digas que te has cansado de entrenar.

~ No, pero acuérdate que tenemos una cena en casa de los Son.

~ Mierda! ~ se levantó de un salto ~ Ya no me acordaba.

~ No sé cómo consigues dirigir bien la Capsule Corp. con esa memoria tan mala.

~ No la dirijo yo solo, mamá también lo hace a parte de que tenemos una agenda para apuntar lo importante.

Bulma no dimitió ni tenía pensado hacerlo, todavía le quedaban años para eso. Nombró presidente a su hijo para poderse volcar completamente en los inventos y así liberarse un poco de tanta responsabilidad. La empresa cada día que pasaba crecía más y ella sola no llegaba a todo y más desde que su padre se jubiló.

Cada hermano se fue por su lado. Una a su habitación donde también tenía su propio cuarto de baño y el otro a su piso, que después de unos días, consiguieron arreglar la avería.

Bra removió todo su armario en busca de una muda limpia que fuera sencilla, que a la vez, sugiriera que ya no era una niña.

Llevaba tanto tiempo intentando que Goten la viera como a una mujer, con conversaciones adultas e insinuaciones, que pensó que lo consiguió pero hoy la realidad la golpeó. Fue a comprar un regalo para una cualquiera, que vete tú a saber cómo era.

En ese momento su móvil sonó. Seguramente era Pan que la llamaba para reclamar que no le avisara del cambio de planes.

Sin mirar la pantalla, donde aparecía el nombre de la persona que llamaba, descolgó.

~ No te enfades. ~ sin saludar ni dejar hablar a la persona que estaba al otro lado del aparato~ Prometo que te lo compensaré.

~ Y como piensas hacerlo? ~ dijo quien se encontraba al otro lado del aparato. Al escuchar la voz supo que no era Pan y se quedó pálida y sin saber que responder. ~ Princesa? ~ ella se sonrojo como siempre lo hacía cuando le eschaba llamarla de esa forma ~

~ Goten ¿por qué me llamas? ~ intentó sonar lo más tranquila que pudo ~ ¿No tendrías que estar conquistando a esa chica?

~ Venga, no seas así. No tienes porque estar...~ hace un silencio ~ celosa.

~ Celosa? No me hagas reír.

~ Entonces, ¿por qué estas a la defensiva? ~ Estos últimos años le dieron la oportunidad de conocerla mejor y lo hizo. La voz que puso cuando dijo la última frase era de molestia y una señal para él de saber que todo estaba yendo como quería ~

~ No lo estoy. Me cabrea que vamos a contra reloj y te dediques a la conquista de una mujer. ~ repitió lo que Trunks dijo en la habitación de gravedad, aunque cambiando palabras ~

~ Futura novia. ~ la corrigió ~

Tras esto, Bra, colgó. No quería escuchar más de esa chica que se interpuso entre ella y Goten, pero no está todo acabado. Todavía tenía una oportunidad, su noviazgo no estaba confirmado y hoy, en la cena, le demostrará que ella era una mujer, echa y derecha.

Mientras tanto, en el centro comercial de Satan City, Goten se quedó con el móvil en la oreja hasta que se dio cuenta que Bra le colgó.

Ahora estaba más seguro que ella sentía algo por él pero la confesión debería esperar, pues antes necesitaba encontrar el regalo perfecto, el regalo que cada vez que ella lo mirara le hiciera recordar a él.

Necesitaba ayuda y urgente, el solo no sería capaz de elegir un buen regalo o eso era lo que el creía porque todo que veía le parecía insulso para su preciosa princesa.

En ese momento vio salir del cine a Pan y Mirai, su bombilla se encendió, la solución la tenía delante. Pediría ayuda a su sobrina, ella era la que más conocía los gustos de Bra.

Se acercó a ellos, poco a poco, aprovechando de que estaban distraídos en su conversación y no dejarles oportunidad para escapar.

~ Hola, pareja ~ con su sonrisa de siempre ~

~ ¡Goten! ~ dijo sorprendida ~

~ Siento fastidiar vuestra cita ~ mirando a Pan~ pero necesito tu ayuda.

Continuará...