Trunks, después de recoger su mochila de deporte, salió de casa de sus padres, voló hasta el edificio donde vivía. No estaba muy lejos de Capsule Corp. hasta el punto que su edificio se podía ver desde la terraza de la casa y viceversa.
No tardó en llegar ni cinco minutos. Una vez en frente, en vez de aterrizar y entrar por la puerta principal del edificio, entró por una de las ventanas del salón comedor. No era la primera vez que lo hacía y no sería la última.
Cruzó por la mitad del salón, entre el gran televisor a su izquierda y la mesa pequeña a la derecha junto al sofá de cinco plazas, tras este, una mesa de comedor con seis silla a juego y pasó por al lado de la puerta abierta de la cocina para llegar a la habitación, pero antes de alcanzar su meta, escucha a Mai llamarlo.
~ ¡Trunks! ~ salió de la cocina cuando le vio pasar por delante de la puerta ~
Él se tensó como si fuera un niño esperando el regaño de su madre. A ella no le gustaba que entrará por las ventanas, él lo sabía. Ya era suficiente que supieran que en el edificio viviera el presidente de la mayor corporación del mundo para que ahora le vieran volar.
Aunque algunas personas ya les habían vistió utilizar la técnica del bukūjutsu, todos creían que era un truco, excusa que se inventó Mr. Satán cuando no entendía los poderes de, su ahora, familia y ahora servía para protegerlos.
~ ¿¡Otra vez por la ventana!? ~ se cruza de brazos ~ Para ti no existen las puertas ¿verdad?
~ No es eso ~ se gira para mirarla ~ Venía volando y hubiera tardado más en llegar. ~ acercandose a ella ~ Tendría que haber buscado un sitio para aterrizar, ir hasta la puerta, subir por el ascensor y luego llegar hasta nuestra puerta. ~ pone sus manos en la cintura de su novia ~ Hubiera perdido mucho tiempo y tenía muchas ganas de verte.
~ Bien jugado ~ rodea el cuello de él con sus brazos ~ ¿Cómo lo haces? siempre consigues aplacar mi enfado.
~ Es mi secreto ~ acercando su cara a la de ella dándole un corto beso en los labios ~
~ Venga, ves a ducharte tú primero mientras yo acabo lo que estaba haciendo, sino llegaremos tarde.
~ O para que eso no pase ... ~ se acerca a su oído ~ podrías acompañarme. ~ empieza a besarle por debajo de la oreja ~
~ Trunks, para ~ poniendo sus manos en el pecho de su novio para separarse y mirar a sus ojos azules. ~ no hay tiempo para eso.~ si continuaba de esa forma sabía como acabarían ~
~ Siempre hay tiempo. ~ siguiendo con los besos ~
~ Hay que limpiar la cocina, recoger la habitación... ~ poniendo la cabeza hacia un lado. Sus acciones contradecía a lo que decía, pues le es muy difícil no sucumbir ante él ~
~ Deja de ser tan sería y de pensar...
~ ¿Cómo una mujer de sesenta años? ~ dijo adelantándose a él y se separa dándole la espalda ~ No puedo evitarlo. Mi mente sigue teniendo esa edad.
~ No iba a decir eso. ~ le abraza por la espalda ~ Cuando me lo contastes te dije que no me importaba, solo me importa el ahora y si te pasó eso fue por el...
~ Destino.~ dijeron los dos a la vez ~
Trunks le cogió de la mano, tiró suavemente de ella para estar seguro de que le quisiera seguir y ella se dejó llevar, entraron en el cuarto de baño y cerraron la puerta tras ellos.
Ella se acordaría toda su vida de esa palabra, destino, la que le dijo en el momento de su confesión, él también lo guardaría para toda su vida.
Fue en una excursión que hicieron el último año de secundaria de tres días y dos noches.
Caminaban por la orilla de la playa en compañia del ocaso que anunciaba la llegada de la noche, el agua de las olas que rompían en la orilla les mojaba los pies. En uno de esos momentos Trunks la hizo detenerse, ahí, en ese lugar y con esa luz de un tono de color anaranjado, le pidió que fuera su novia.
Ella no estaba muy segura de su respuesta, quería decirle que sí, pero su oscuro secreto, como ella lo llamaba, la martirizaba. Decidió decírselo, pues llevaba mucho tiempo pensando en eso, no se decidía pero hoy era el día, el día en que todo podría acabar y, es que, no quería empezar una relación escondiendo ese secreto.
Empezó con un "esto te parecerá raro" y siguiendo con un "entenderé que quieras alejarte después de esto". Trunks no se movió, quiso escuchar lo que tenía que decir la chica que ocupaba su corazón. Escuchó como conoció a Pilaf y a Shu hasta llegar al deseo mal especificado por Pilaf de volver a ser jóvenes y que Shenron les hizo más de lo que ellos querían. En ese momento pensó que fue por el karma por haber hecho tantas cosas malas. Siguió con el porque se quedaron en Capsule Corp., que fue para tener la oportunidad de conseguir las bolas de dragón para pedir el deseo de tener más edad, pero cuanto más pasaba el tiempo menos quería hacerlo. Shenron le otorgó la oportunidad de conocerle y así lo que pensó que fue una mala pasada se convirtió en fortuna porque pudo conocerle y ser parte de ese grupo tan maravilloso y especial que componían esos guerreros.
Trunks, por un momento, se quedó bloqueado por tanta información a la vez. No esperaba enterarse, ni imaginarse, de todo lo que esa chica escondía. Pero estaba enamorado y la conoció cuando tenian la misma edad, así que, le dijo que no le importaba todo eso, lo importante es el ahora y si pasó de esa forma fue por decisión del destino.
Ella le quiso dar tiempo, tiempo para pensar en todo aquello, pero él solo necesito una fracción de segundos para saber que quería estar con ella, con la niña que conoció y que ahora estaba delante de él en su versión de adolescente.
Como Trunks estaba tan convencido de estar con ella, le propuso que se fueran conociendo, ahora que sabía toda la verdad, él no tuvo otra opción que aceptar. Le quería demostrar que pasará el tiempo que pasará, él seguiría con los mismos sentimientos.
Siguieron con su amistad, a veces felices y otras discutiendo porque no tenían la misma visión y mentalidad de la vida. No fue hasta unos años después, que Trunks podía entender mejor los sentimientos de esa mujer y en ese momento le volvió a pedir que fuera su novia a lo que ella, al fin, aceptó. Ahora vivían juntos y él tenía pensado pedirle que se casaran.
Pan, cansada de escuchar a su tío suplicar insistentemente, aceptó ayudarlo.
Una hora después seguían buscando el regalo perfecto, como él decía, pero Pan se estaba cansando. Esa hora la quería aprovechar para conocer mejor a Mirai, soñaba con este día desde niña y ahora lo estaba perdiendo en buscar un regalo, que seguramente, sería para una pareja de paso.
Al pensar en eso se sintió mal por su amiga que le confesó sus sentimientos por Goten y ahora, ella, la estaba traicionando, pero qué podía hacer. Goten es de su familia y quería verlo feliz pero también quería ver feliz a Bra.
Estaba en medio de dos personas importantes para ella, lo único que pensaba era en disculparse con ella cuando la viera porque esconder cosas a su amiga no iba con ella.
Mirai los miraba desde fuera de la tienda. Podía ver la desesperación de la muchacha ante la indecisión de su tío, los gestos que hacía se lo demostraban y a la vez le hacía sonreír.
Un grupo de cuatro chicas, que pasaban por allí, se quedaron mirando a Mirai sin que se diera cuenta, estaba muy ocupado mirando la escena de sobrina y tío. Las chicas hablaban sobre el chico, sobre lo atractivo que es y que tenía gran parecido al presidente de Capsule Corp. e imaginado cosas íntimas sobre él. Una de ellas, sacó de su bolso una tarjeta y les prometió que se la daría, dando por sentado de que él no la rechazaría y la llamaría. Después de hacer apuestas, la chica se acercó a Mirai con un "Hola, ¿podrías ayudarme?".
Pasaban los segundos, los minutos y aún seguían en la misma tienda, una joyería, mirando las mismas joyas una y otra vez.
Pan se estaba deseperando, por mucho que lo quisiera, no podía olvidar que estaba malgastando su tiempo para conocer a Mirai.
~ Goten, llevamos casi una hora buscando y no te decides.
~ Ya te lo he dicho. ~ mirando el escaparate ~ Tiene que ser perfecto y no me estas ayudando. ~ la mira de reojo ~ Solo estás pensando en tu cita y eso te está nublando.
~ Cuantas veces tengo que decir que no es ninguna cita. ~ dice exasperada de que le repita lo mismo una y otra vez para justificar su indecisión ~ Mira, si ella te quiere de verdad, le regales lo que le regales, le encantará. ~ dice más tranquila, no conseguía nada con irritarse ~
~ Puede que tengas razón.
~ La tengo y ahora, ¿me puedo ir para que Tru...Mirai no se aburra? ~ se maldijo por volver, a casi, equivocarse con el cambio de nombre y esperando que su tío no se diera cuenta ~
Goten se irguió levantando una ceja. Se dio cuenta de que el nombre que iba a decir sería Trunks y es normal teniendo a un clon de su amigo a su lado. Aunque ella dijera que solo es su ídolo, él, tenía sus dudas, pero de eso no podía hablar con ella, pues no sabía que estaba enterado de sus sentimientos.
Quiso hacer una broma con la equivocación del nombre, pero se lo pensó y al final se echo atrás, eso sería ahondar más en su herido corazón y entonces miró hacia donde estaba Mirai y una chica estaba hablando con él, ella coqueteaba sin disimular.
~ No creo que esté muy aburrido. ~ la mira con una sonrisa traviesa ~ Parece que está bien acompañado.~ señalandolo con el dedo pulgar ~
~ ¿De qué hablas? ~ mientras gira y ve el espectáculo ~
Al verlo con esa chica pelirroja con un busto perfecto, su corazón dio un vuelco. ¿Por qué le pasaba eso? ¿Tanto le recordaba a él? No, eso era imposible. Su carácter, su mirada, su forma de hablar y muchas más cosas que podría seguir enumerando y ninguna de ellas eran igual a la de Trunks. La única respuesta acertada, para ella, era que al verle de tan lejos sin poder distinguir esos gestos se lo recordó, porque lo cierto es que físicamente eran totalmente iguales.
Entre tanto, Mirai, intentaba ser educado con la chica y deshacerse de ella, pero era muy insistente.
~ ¿Me podrias acompañar para que no me pierda? ~ dijo con voz melosa ~
~ Lo siento, pero igualmente te perderías, no soy de aquí.
~ No me importaría mientras fuera acompañada por ti. ~ acercándose peligrosamente a él ~
Un carraspeo de garganta les hicieron girar a ver a quién pertenecía. Pan estaba de pie, delante de ellos. La pelirroja la miró con expresión de fastidio por la interrupción de esa niña.
~ Cuando quieras nos podemos ir. ~ dijo Pan acercándose a él ~ Me ha dicho que seguirá solo buscando el regalo ~ le decía ignorando a la pelirroja ~
La chica, ignorada, no pensaba perder contra una niña que aparentaba entre quince y dieciséis años.
~ Vaya, eres muy bueno. Llevas a tu hermana pequeña de compras.
~ No, ella no...
La pelirroja, con un rápido movimiento, se acerca a él y le besa en la mejilla. Mirai no pudo hacer nada, no esperaba que una chica, a la que no conocía, hiciera eso.
~ Llámame ~ sacando la tarjeta, que previamente había preparado y metiendola en uno de los bolsillos de él con gestos exagerados para que Pan lo viera y lo consiguió ~ cuando acabes de comprar...~ mira a Pan ~ con tu hermanita. ~ deslizando su manos por el brazo de él y se fue contoneando la cintura ~
Pan, roja de ira por tratarla como una niña, quiso seguirla, pero consiguió aplacarla cerrando los ojos y respirando tres veces. No era muy buena idea mostrar esa parte de ella a Mirai. Una vez totalmente calmada, fue capaz de mirarlo y lo que vio era a Mirai ver a la chica marcharse, entonces creyó que había hecho mal en interrumpir.
~ Lo siento ~ dijo apenada. Él la miró sorprendido por su disculpa ~ ¿He hecho mal en interrumpir?
~ No, para nada. ~ sacando la tarjeta de su bolsillo ~ La verdad es que me has salvado.
~ Menos mal ~ suspira aliviada y más cuando le vio romper la tarjeta ~ pensé que te había fastidiado el ligue.
~ ¿El ligue? ~ ríe ligeramente ~ No me fijaría en una chica así. ~ tirando los trozos de la tarjeta en la papelera cerca de él ~
Pan solo sonrió pero en su interior sabía que esa frase significaba otra cosa más. Él ya tenía a otra chica en su mente y seguramente en su corazón, esa era la Mai de su tiempo.
Aunque tenga un carácter y forma de pensar diferente a Trunks de su tiempo, sigue siendo Trunks y sus corazónes son los mismos, eso quiere decir, que su corazón seguirá el mismo camino que todos los Trunks del universo, del tiempo y de las dimensiones, acabando con la misma persona, la persona con la que está destinado a estar.
~ Es cierto ~ sonrió con melancolía ~
~ Entonces, ¿vamos a esa cafetería que me comentastes? ~ quiso cambiar de tema. El cambio de actitud de Pan era muy obvió ~
Los gestos de la chica la delató. No era la misma sonrisa que vio de reojo mientras veían la película. La que vio en la sala de cine era más genuina, veía la película emocionada como un personaje más de esa historia, por eso, cuando la vio sonreír esta última vez, supo que era una forzada.
~ Me encantaría, pero ya no tenemos tiempo. ~ mientras miraba su reloj de pulsera ~ Es hora de ir a cenar ~ dijo sin muchas ganas. Quería haber pasado esa hora con él, pero se tuvo que meter en medio su querido tío ~
~ Entonces, queda pendiente.
~ Claro. ~ sonrió, esta vez, sinceramente ~ Cuando quieras.
Sin mediar más palabras, salieron del centro comercial, buscaron un callejón y emprendieron el vuelo.
Camino a la montaña Paoz, Mirai que iba un poco más adelantado, ya sin gafas y guardadas, sentía la mirada de Pan sobre él, lo que le hizo reducir para ponerse a la altura de la chica.
~ ¿Quieres decirme algo? ~ preguntó con algo de curiosidad ~
~ No, ¿por qué preguntas?
~ Entonces, ¿quieres hacer un agujero con tu mirada en mi nuca?
~ Perdón ~ dice con culpabilidad ~ es que todavía no me creo que estés aquí. ~ disminuye la velocidad hasta el punto de detenerse provocando que Mirai hiciera lo mismo ~ Tengo la sensación de que voy a despertar, dándome cuenta de que solo es un sueño y dejar en el aire todas las preguntas que tengo para hacerte.
~ ¿Y cuántas tienes?
~ Tranquilo no son muchas. ~ ríe sutilmente ~
~ ¿Y cuáles son? ~ dice curioso por esas preguntas ~
~ Es que... como decirlo... siempre me he imaginado preguntandote mientras estamos en un sitio tranquilo sin ser preguntas y respuestas rápidas.
~ Bueno, por el momento no tengo pensado en irme. Todavía tengo que resolver todo el asunto de los enemigos.
~ ¡Dios! Es verdad. ~ se le olvido todo ese asunto ~ Tengo que parecerte una egoísta. La Tierra en peligro y yo me preocupo por un sueño.
~ No pienso eso. Te propongo una cosa, un día de estos quedamos y tranquilamente, tomado algo o comiendo, me haces esas preguntas.
~ ¿De verdad? No quiero que estés obligado...
~ Pan, no es por obligación. ~ la interrumpe ~ Quería pasar esta última hora contigo, pero ha pasado lo de tu tío. No podemos ir contra el destino.
~ ¿¡Podríamos no hablar del destino!? ~ cada vez que pronunciaban esa palabra le recordaba su desgraciada vida amorosa ~ Es una palabra que es demasiado... ~ pensó en una palabra que resumirá todo su dolor y solo le vino una a la cabeza ~ romántica. Gran parte de parejas mencionan que están juntos gracias al destino.
~ ¿No te gusta lo romántico? ~ se hizo el loco. Sabía a lo que se refería, pero no era buena idea que ella supiera, que para él, su sentimientos hacia Trunks no fueran un secreto. ~
~ Claro que me gusta, hasta me permito el privilegio de soñar e imaginarme escenas románticas y... ~ se sonroja y mira hacia otro lado poniendo su mano en la nuca ~ no sé por qué te cuento esto tan vergonzoso y... enfermizo. ~ ese último adjetivo era porque creía que sus sentimientos era eso, un sentimiento enfermizo ~
~ No creo que estar enamorada sea vergonzoso y menos enfermizo. Es un sentimiento muy bonito.
~ Sí si es de alguien prohibido. ~ se sorprendió cuando analizó la frase que él dijo y las palabras que se repetían en su mente era "estar enamorada". ¿Lo sabía? ~ Yo no he dicho que estuviera enamorada. ~ mirándolo y volviendo a su posición de antes ~
~ No hace falta. ~ intentó sonar lo más convincente posible. Cometió el error de pronunciar la palabra "enamorada" ~ Tu forma de hablar lo dice todo.
~ Vaya, ¿tan obvia soy?
~ No. Cualquiera que hable así, se le notaria. ~ calló durante unos segundos antes de hacer la pregunta problemática ~ ¿Quieres hablar...
~ No ~ le interrumpe ~ sinceramente y que no te sienta mal lo que voy a decir, pero es un tema que no me gusta hablar con la gente y menos... ~ hizo un silencio de segundos dudando en decirlo o no, porque esto podría ocasionar no poder conocerlo ~ ... contigo. ~ volvió a callar esperando a que su temor se hiciera realidad pero al no tener respuesta continuó ~ Sé que a sonado arrogante pero...
~ Para nada. ~ la interrumpe ~ Entiendo que son cosas muy personales y no tienes que compartirlo con un desconocido.
~ La verdad, no eres un desconocido, no para mi. ~ sonrió ~ Las historias que me contaban me ayudó, un poco, a conocerte.
~ Si es así, cuando quieras hablar con alguien, estaré dispuesto a escucharte y si hace falta, tendrás mi apoyo para conquistarle.
La sonrisa de Pan se borró, ante estas palabras, empezó a sentir un dolor insoportable en el pecho y no pudo aguantar las lágrimas.
Tener un aliado como él era un privilegio porque sabría perfectamente los gustos de Trunks, era una gran ventaja, pero ese también era el problema porque lo que dijo Mirai seguramente lo diría Trunks y es que los dos tienen los mismos sentimientos a lo que le llevó a pensar que si no le importaba ayudarla a conquistar a su supuesto amor era porque no le molestaba que ella se enamore de otro y eso significaba que nunca la amaria. La realidad es muy dolorosa.
~ Perdona ~ tapando su cara con las manos ~ dame unos segundos a que me calme.
Mirai supo que algo que él había dicho le hizo llorar. ¿El qué? No lo sabía, pero se sintió culpable y no sabía que decir para que se sintiera mejor. Se acercó a ella y la abrazo.
Continuará...
