Hola, bienvenidos al Capitulo 6 espero les guste la nueva editacion y nos leeremos en el siguiente..

Los personajes de Dragón Ball Z no me pertenecen, son propiedad de AkiraToriyama al igual que los personajes de Inuyasha son propiedad de Rumiko Takahashi. Yo solo los tomo prestados por mera diversión.

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PD: Perdón si tengo algún error de ortografía

PD2: Se que la idea de Goku y Bulma para algunos es más que desastrosa… eh de admitir que para mí también lo es pero cabe aclarar que están siendo manipulados por la malévola de Tsubaki XD

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Habian pasado alrededor de cinco días desde que ella y la rubia llevaban reclusas en esa cueva, lo poco o mucho que lograba sacarle a dieciocho no era de gran ayuda y lo único que atinaba a decirle era que no podía irse ¿Por qué? No tenía idea. Sabia que de algún modo había interferir en el extraño actuar de Goku y que había conseguido por lo menos mantenerla segura pero… ¿Acaso su esposo seguiría haciéndole daño? Esperaba que no pero la idea no podía descartarse simplemente por qué a ella se le daba la gana, Goku había cambiado de un día para otro y no solo eso, también había aparecido un ambiente extraño en su casa y eso le hacía temer que algo ocurría tras sus espaldas y que era tan tonta que aún no se fijaba que era.

"Espero que las cosas no empeoren"... Soltó un suspiro y se llevó la mano derecha a su frente masajeando la zona.

—¿Milk?— levantó la mirada apenas unos milímetros y vio la figura delgada pero imponente de la rubia que se había plantado en aquella entrada rocosa— iré por algo de comida… no quiero que salgas mientras vuelvo ¿Entendido?— De nuevo lo mismo ese día también tendría prohibida la salida de ese lugar y tan mala suerte tenía que cuando quería salir así sea por algo de sol la androide ya estaba frente a ella mirándola reprimente, asintió desganada soltando otro suspiro dejando caer un poco su cabeza. Ese día quizás sería más largo que lo de costumbre.

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Dieciocho había salido como alma que lleva al diablo de aquella zona en la que había mantenido oculta a la morena, había sentido los Kis de esos dos morenos acercarse a gran velocidad, tendria que perderlos si quería mantener a la morena a salvó, voló un poco más hacia el suroeste y tuvo que detenerse de golpe para esquivar una bola de energía, giro levemente sus ojos y vio al mayor de los hijos de lo que se podía decir era su ahora Compañera.

—Gohan...

—18…— él sonrió burlón e hizo otra bola de energía, apunto su mano hacia la rubia y en esa postura Sonrio más abiertamente —¿Dónde está Milk?

—¿De que hablas?

—No te hagas la santa, sabemos que ella huyó de la montaña y la única persona que se ah mantenido lejos de nosotros has sido tu— frunció el ceño y lentamente su cuerpo empezó a temblar sintiendo la ira nacer de lo más interno de su ser, sintió una pequeña ráfaga de viento a sus espaldas y miro como el menor de los Son llegaba y también hacía una esfera de energía

—Habla— susurro el menos y ella no tuvo de otra que tomar posición de ataque, por temor a lo que pudiera decirle a la morena había preferido callarlo todo y por ello sabía que si ellos la encontraban ahora sería presa fácil de lo que ellos le pudieran decir, un par de segundos y las tres figuras desaparecieron del cielo y un poco más allá se escucho el impacto que los golpes de aquellos dos jóvenes estrellarse con los antebrazos de la rubia.

"¡Diablos!"

Separo con rapidez sus extremidades y al tener cierta distancia entre ellos giro sus manos y tomó las extremidades de ellos e hizo que sus cuerpos se golpearan al jalarlos uno contra el otro, apenas como eso ella se suspendió en el aire un poco más lejos y estiro ambas manos propinándoles bastantes quemaduras con las esferas de Ki que se les acercaban a gran velocidad. Una cortina de humo se hizo visible y giro su cuerpo tomando vuelo directo hacia la morena, debía ir por ella y llevarla dejos de esa zona, si esos chiquillos estaban ahí tenía la leve idea que no fueran los únicos que estuvieran buscando por ese lugar, no cabía duda que la morena al no ocultar su Ki como debía hacia que las encontrarán lo cual no era lo previsto.

"¡Maldición!" busco ir lo más rápido posible sin que ellos reconocieran su aura, por una parte sentía algo de pena por el menor de los Son, era un niño y recordaba bastante bien que lo había visto aquel día en el que Dende la previno ¿Acaso esos extraños cristales tenían algo que ver? Si era así era de suponer que quizás él chico mayor pudiese estar igual pero para ese momento ellos eran sus enemigos y hasta que no encontrar una manera de quizás como la morena la ayudaría estaba con las manos atadas, tenía la oportunidad de matarlos pero teniendo en cuenta de cómo había decaído su habilidad en la lucha duda poder enfrentarse a los Guerreros Z que es demás decir que no hace mucho habían salido de una fuerte batalla.

Escucho un gruñido tras sus espaldas y luego un fuerte golpe en el mismo lugar mandandola a una velocidad pasmosa un par de metros bajo tierra, sintió como si cuerpo era herido por la dura superficie y con ello su ropa y piel se dañaba.

Gruño un poco por el dolor y al salir de esa superficie miro enojada a los dos chiquillos frente a ella, la mirada y sonrisa burlona que tenían no le daba demasiada gracia ni mucho menos le daba un buena espina.

—No te hagas la lista, yo no soy aquel chiquillo de hace años 18… debes saber que no será fácil, lo mejor es que nos digas su paradero y asunto arreglado…— Gohan había dado apenas un par de pasos y la chica no tuvo de otra que hacer lo mismo pero en sentido contrario buscando un espacio prudente ante ese alto y levemente corpulento chico. Separó un poco sus piernas y sus manos se empuñaron teniendo la necesidad de infringirse algo de dolor para estar más alerta y consiente de la situación, sintió su vista nublarse y un extraño olor invadió sus fosas nasales, algo apareció en medio de los presentes y la adormecía apropósito.

—...No…— apretó sus ojos y maldijo internamente antes de dar un gran salto y volará a toda velocidad directo ah donde había dejado a la morena. Escucho el eco de risas y la visión comenzó a nublarse los ojos haciendo una imagen borrosa frente a ella solo dejándole ver qué al salir de aquel bosque una extraña bruma había a su alrededor.

—Demonios…

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—18 se ah demorado demasiado ¿Que le habrá pasado?— Estaba aburrida, estar en el mismo lugar solo tomando como un extraño Hobby aplastar a los pequeños animalitos que salieran de entre la tierra o paredes de ese lugar, había hecho eso por horas esperando pacientemente que todo saliera a pedir de boca pero… ¡Estaba cansada! No quería seguir haciendo eso o buscando la manera de que su trasero no quedará plano por estar tanto tiempo sentada, tendría que disculparte con la androide si la pillaba pero en definitiva ya no le daría más vueltas en su cabeza, saldría de ese lugar y no le importaba el que. Se levantó de aquel lugar sintiendo el extraño calambre recorrer la parte trasera de su espalda con parte del trasero y piernas. Se estiró un poco cual felino y después de jadear un poco empezó a caminar lejos de donde se hallaba la pequeña fogata y en dónde solo queda un pequeño mango y el resto de cuánto manzanas.

Salió de ese lugar apreciando el panorama y suspirando con fuerza sintiendo ese conocido y grato olor campoñal. Camino por medio de bosque mirando los extraños o bonitos animales que viera, disfruto el aroma de algunas flores como del sabor de la hierba del anís… su sabor le encantaba y más cuando quería probar algo extremadamente dulce y que levemente mareara su cuerpo, no se había dado cuenta en que momento los minutos pasaron a gran velocidad pero al estar prácticamente dando vueltas por los mismo alrededor tuvo que detenerse por un extraño ahogo que le invadió sus pulmones y que por inercia tuvo que empezar a toser y golpearse el pecho lentamente con un puño semi-apretado.

Trago una bocarada de aire y de nuevo tosió fuerte y al mirar su mano pequeños rastro y gotas de sangre quedaron esparcidos en su palma izquierda.

"¿Qué…?" horrorizada se limpio con sus ropas borrando aquella imagen y buscando que un nuevo ataque de tos no llegara y que la entrada de oxígeno a sus pulmones permaneciera intacta "¡Diablos no!"

Giró sobre sus pasos y a marcha rápida comenzó a buscar con sus ojos color Onix aquel sendero que la llevara de nuevo a la cueva donde había estado oculta junto a la rubia, no demoró ni cinco minutos cuando oyó el quejido de algo y después como la tierra vibrar lentamente y el sonido de una explosión llegaba a ella, miro horrorizado a un punto serca a su posición y no demoró en correr hacia allí llegando rápidamente a un claro y llevándose de lleno las figuras de sus pequeños e inocentes retoños. Apunto de decir algo vio como el mayor de los chicos extendía su mano hacia un pequeño cráter en la tierra donde la figura de la rubia se levantaba con pesadez.

¡Plaff!

No se había fijado en que momento sus piernas se habían movido con tal velocidad que apenas como llegó hasta sus hijos no duro en levantar su mano y golpear el fruncido ceño de su hijo mayor.

—¿¡Que diablos te pasa!?— grito fuerte y claro llevándose la mirada estupefacta de sus dos hijos como a la vez ellos dieron dos pasos lejos de su presencia—¿¡Me vas a decir por qué iba ah atacarla!?— simple, no iba a permitir que sus hijos golpearan a una mujer por qué si, sabía que la rubia no era manca y lo más seguro es que ella también los hubiera golpeado pero mientras su ojos no lo vieran no era para nada válido.

—A-Alejate… d-de ello-os…— la rubia se tambaleo de nuevo pero empezó a caminar para salir de aquel pequeño cráter pero al Milk voltearla a mirara el chico mayor volvió a fruncir el ceño y no dudó en tomar la muñeca de su madre y jalarla justamente atrás de él.

—No la toques…— gruño y levantó su mano dispuesto a formar de nuevo aquella bola de energía.

—¡Gohan!— empujo al chico y se posicionó frente a la moribunda rubia—¿Qué no entiendes? ¡No quiero que la ataques!

—Madre, entiende que es peligroso que te le acerques…

—¿¡Por qué!? — lo había cortado con rapidez, sabía que en un tiempo la androide pudo llegar a ser una amenaza pero ahora era madre y esposa ¿Por qué pensar que volvería a sus andadas?

—Krillin llegó mal herido hace cuatro días a casa mamá, dijo que ella lo había atacado— su cabeza viajo a gran velocidad hacia la rubia quien había abierto sus ojos con sorpresa.

—¿¡Que estás diciendo!?— grito fuerte y se llevó una mano a su estómago—¡Tu y Vegeta llegaron a mi casa y destruyeron todo!— estaba furiosa, herida y peor aún sentida por las palabras del chico.

—¡No es si! — le encaro y se apoyó en su pierna derecha haciendo ancla hacia adelante— ¡Tenemos testigos de lo que hiciste, tu hija como el Maestro Roshi estuvieron presentes! ¡No intentes mentir!

—¡Mentira!

—¡No miento!

—¡Claro que si maldito!— una vena salto en lo alto de su frente de la morena y dando un jadeo pesado y torciendo sus labios estiro sus manos hacia los lados como si estuviera haciendo algún tipo de barrera.

—¡Basta! — frunció sus cejas y miro riñente a su hijo mayor ¿No se daban cuenta que esa discusión era ridícula? Entendía que quizás en algún momento por equivocación la androide pudiera herir a su marido pero el hecho de culpar a su hijo hacia que sus pensamientos se desviarán y fueran a recaer en aquel día donde todo se había transformado y el sentimiento de pavor en su corazón creció desmesuradamente, soltó un suspiro y giro a ver al pequeño que extrañamente se veía demasiado cerio, nada habitual en él—Goten, vuelve a casa con tu hermano...

—No lo haré mamá, si tu no vienes no nos iremos a ninguna parte— ¿Sorpresa? Su hijo le había hablado en un tono casi descortés y tajante.

—Goten…— una sorpresa más, su pequeño se había cruzado de brazos exactamente igual como lo había cierto príncipe ¿Acaso estaba alucinando? Ese chiquillo no parecía para nada su hijo.

"¿Qué es lo que está pasando?"

—E-Esta… ¿Bien?... Iré con ¿Ustedes?…— no podía negar que estaba dudosa de su lección, no quería ni siquiera imaginarse que pasaría si aquella decisión fuera errónea.

—Milk no— espantada y llena de miedo busco retener a la morena, Dende había sido claro y no podía fallar en eso si quería que todo volviera a la normalidad ¿Qué pasaría si la llegarán a matar? Dio otro paso y su pie se entumeció en ese lugar, sus ojos se abrieron con sorpresa y levantó despacio su rostro sintiendo como ahora su cuerpo estaba tomando peso haciendo que fuera más difícil hasta el respirar.

—Por favor 18…— la morena la miro un tan cómplice y dudosa, dio pasos hacia el frente y apoyo sus manos en los hombros de su hijo mayor «Todo estará bien..»

—P-Pero...— apenas fue un susurro lo que salió de su boca, estante totalmente atenta como aquel chico juntaba a la morena había él y emprendía vuelo dejándola ahí completamente sola, frunció un poco su boca e intento chasquear su lengua.

"Diablos.."

Una suave caricia del viento y sitio él tacto tibio de un par de dedos en su cuello, entorno sus ojos como si pudiera girar su cabeza y solo escucho aquel suspiro y cálido aliento de alguien a sus espaldas.

—Nos volvemos a ver—Susurraron e su oído

"¿K-Krillin?"

—Te has portado mal …— su cuerpo no dudo en empezar a temblar y un tipo de serpiente blanca apareció de la nada y lentamente comenzó a enrollar una de sus piernas.

"¡K-Krillin!" su respiración se hizo fuerte y el color rojo de sus labios se perdió por completo estando prácticamente blanco.

—Tranquila… ya todo pasará…— le pareció escuchar una leve risa y al retornar con lentitud sus ojos al frente aquel extraño ser estaba justo frente a ella mostrándole sus largos colmillos y como de estos goteaba una sustancia blanca— Todo estará bien— el bufido del animal y luego ese extraño y molesto dolor se expandió de su tenso cuello hasta lo más recóndito de su cuerpo.

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Llevaban un par de horas volando a toda velocidad sin siquiera detenerse por un segundo, se había aferrado a su hijo con fuerza, no era la primera vez que volaba de esa manera pero tampoco es que estuviera acostumbrada, después de todo siempre había preferido las máquinas que aprender a volar como lo hacían sus hijos.

—G-Gohan…— susurro un poco y aquello fue como el detonante para que el chico rompiera la barrera del sonido y volará más rápido provocando la fuerte presión del aire y como si está le quemará cada vez que rosará con su cuerpo—Gohan…

—Ya casi llegamos mamá…— fue toda su respuesta, no había dicho nada más ni mucho menos seguir la sugerencia de bajarle a la velocidad. Ya un rato después sintió como si estuviera en caída libre, profiro un grito y miro la velocidad pasmosa con la que se acercaba al suelo, se apretó más a su hijo cerrando los ojos esperando el golpe, pero solo sitio como si apenas hubieran dado un salto, entreabrió los ojos y miro como de nuevo había llegado a las comodidades de su hogar, sin separarse de su hijo tuvo que tragar pesado y mirar por medio del cuello del chico aquel conocido pero ahora extraño bosque que la rodeaba ¿Porque ahora se sentía vigilada?

—Milk…— se sobresalto en su sitio y con extrema lentitud se alejó de su hijo y volteo a mirar ah aquel hombre a parpar de metros lejos de ella.

—Nosotros los dejamos solos— giro a ver a sus hijos alejarsen en medio del cielo sin tan solo decir una palabra más, respiro nerviosa y volteo a mirara a su marido… dudosa, temerosa, con miedo de que que algo le pudiera pasar.

—Entra...— apenas susurro el chico y le dio la espalda dejándole el camino libre para que ella lo siguiera y estuvieran los dos solos en aquella casa, trago con pesadez y dándose fuerzas soltó un suspiro y le dio una última mirada al bosque antes de entrar en aquel lugar tomándose su tiempo en cada paso que daba.

En silencio entro en su conocida casa dándose cuenta en lo oscura y fría que estaba al no permitirle entrar ningún tipo de luz en su interior, cerró la puerta lentamente tras sus espaldas moviendo sus ojos con rapidez buscando aquella enorme figuras de la cual era portadora su marido.

—Milk..— ahogo un chillido al sentí una masa corporal aparecer de la nada y lanzarse hacia ella atrapandola en un cálido y fuerte abrazo haciendo que de paso la puerta terminara de cerrarse completamente—P-Perdóname…— la suave voz del chico golpeó su cuello y esos enormes brazos la abrazaron un poco mas—Fui un idiota… perdóname por favor…— ninguno se movió a tal punto de solo oir la respiración agitada del otro.

—¿G-Goku?— sin siquiera preveerlo sus ojos se empezaron a humedecer y algo cálido en su corazón se avivó ¿Tan solo necesitaba aquellas palabras? O el hecho de saber que aquel hombre que amaba estaba arrepentido y rogaba por su perdón hacia que lentamente algo de color cubierta sus mejillas y una extraña y tonta necesidad de mirarlo se plantará en su cerebro—Goku…— soltó un leve suspiro y movió su rostro hacia el de él dándole a entender cuál sería su siguiente acción, al estar los dos morenos uno frente al otro el pelinegro aliviano su agarre y le permitió a la chica tener sus brazos de vuelta.

Cuando miro aquellas posas negras fue como si algo extraño le quemará en su pecho y su frente se sintió hervir como si una oleada de fiebre viniera a él, pero aquello paso a estar en tercera plana, sus mejillas se sonrojaron y lentamente sus rostros se acercaron llegando a rosar sus narices respingadas y el suave aliento escapar de sus bocas.

—Perdóname...— fue lo último que dijo y se permito besar esos pequeños pero gruesos y rosáceos labios con los delgados y carnosos de los suyos. La beso por ser el primer impulso que sitio ganándole al asco y al odio que por alguna extraña razón sentía por esa mujer, su mente no trabajaba cuando estaba con ella y no planeaba hacerlo ahora, deslizo sus brazos por esa pequeña espalda apegando sus cuerpos un poco más siendo consiente como esa delicadas manos pasaban por sus grueso brazos hasta llegar a sus hombros y lentamente pararse de puntas para poder alcanzar un poco más de su boca. El beso era lento, continuo pero no por ello era menos demostrativo que cualquier otro, era como si al sentir los labios del otro sus emociones y pensamientos salieran a flote y su pasión se apoderaba de ellos..

—Milk…— se alejó tan solo un momento de esa pequeña y tentadora boca y entreabrió sus ojos mirando esas posas negras que extrañamente ahora lo hipnotizaban—Te deseo…

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—No me gusta…— zapateo irritada y chasqueo su lengua a la vez que miraba de un lado al otro buscando disipar la molestia que le daba no saber que pasaba.

—Tranquilízate…— Tsubaki solo se descruzo de brazos y dio dos pasos por el camino que se formaba por aquella parte del bosque— Esa niña no es competencia y mucho menos para alguien como tú…

—Lo se Gran Tsubaki— soltó un suspiro de molestia y volvió a dirigir su mirada ah aquella pequeña casa en medio de la montaña—Pero no me gusta sentir que están juntos…

—Nada va a pasar— la miro por encima de su hombro y sonrió de lado—Ninguna mujercita como ella se te Iguala… además que el corazón de ese hombre ya te pertenece..— susurro antes de emprender camino dejando muda a la chica de cabello azul, está solo soltó un suspiro y cansada de estar ahí siguió a paso rápido a su superior procurando zanjar aquel tema de su memoria.

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Sus cuerpos habían ganado la batalla contra sus mentes, la ropa se había deslizado dejándolos completamente desnudos en el umbral de su casa, sus besos había subido de nivel de manera estrepitosa y sus alimentos cada vez se mezclan con más fuerza aumentando el calor en sus cuerpos.

—…Te deseo…— susurro besando ese blanco cuello dejando leves marcas fucsia en esa zona haciendo levemente gemir a la morena, Milk mordió uno de sus dedos mientras su otra mano estaba enredada en el cabello del chico, apretó un poco más sus piernas sintiendo como algo duro y grueso rosaba su zona íntima incitándola a abrir un poco más su boca dejar escapar el aire y levemente empezar a mecer sus caderas.

—…G-Goku..— la mano que había intentado acallar sus gemidos fue a parar a la espalda del chico empezando a acariciarla y levemente rosar sus uña en esa bronceada piel. Apretó más sus piernas y al escuchar un gemido gutural por parte del moreno llevo sus manos a ese rostro y lo atrajo a ella besándolo con fuerza y toda la pasión que en ella vivía, el tan solo sonrió y de un leve movimiento su extensión entro en ella haciendo que se arqueara y soltara un gemido algo quebradizo. Sus bocas cerca y entreabiertas dieron comiendo a suaves jadeos a medida que el moreno empezaba sus embestidas siendo suave y calmado sintiendo ese apretado interior contraerse hacia el como si en cada penetración el interior de esa mujer lo succionará.

—Ah…Milk…— susurro sobre sus labios y apoyando una de sus manos contra aquella puerta cerrada y la otra en esas anchas caderas para que a medida que me movía ella lo hiciera con él, lamio sus labios y se enterró de nuevo en ella provocando que ambos torsos se unieran y que por ellos su embestidas fueran más cortas pero certeras.

—Mmmm…— gimió al sentirlo moverse con más ímpetud en su interior, se abrazó a él con más fuerza y movió con más fluidez sus caderas, su mente se había bloqueado y solo quería sentirse amada por ese hombre, sus cuerpo estaba unidos y sentía como si su mente y corazón hicieran lo mismo al estar en dicha situación—Ah…

Los movimiento no dudaron en acelerarse y el solo jalo a la chica un poco más arriba pasando cada uno de sus manos por debajo de esas piernas haciendo que se abrieran mas obligándola a separarse de él y recostar su espalda definitivamente en la puerta dejándole la obscena vista de sus pechos brincar en medio de las acostumbradas vendas que usaba pero que ahora están sueltas— Ah…— volvió a gemir y su interior se contrajo atrayendo un poco más el cuerpo de ese hombre—Goku...— fue más que suficiente y esté tan solo con escucharla soltó un bufido y apoyando su manos contra la puerta aún tenido las piernas de la morena sobre sus brazos, arremetió con toda su fuerza escuchándola gritar como si cada grito fuera una súplica para que siguiera con ese ritmo… y así lo hizo, no dejo decaer la velocidad con la que se movía cortando la distancia entre sus bocas y la besó teniendo la necesidad de también comer aquellos sonoros y deliciosos maullidos de aquella mujer profería.

Tan pronto como la sintió contraerse más fuerte aceleró todo lo que sus caderas podían sintiendo que esta vez no podría contenerse ni mucho menos pensar si la lastimaba—…Milk…— gruño su nombre y en dos estocadas más pudo escuchar como ella llegaba a su Clímax y dejó que es cuerpo lo atrapará por completo dejándose llevar junto con ella derramándose en su interior.

Las respiraciones jocosas inundaban la sala de esa casa y solo por última vez en ese día se permitió besarla como tanto añoraba una parte de su corazón como si con ellos le pidiera perdón una vez mas como a la vez también aquella acción fuera una despedida.

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Dos Meses Después

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—La rebeldía no va contigo— tomó la charola que la rubia había pateado y recogió aquel pan totalmente empapado por el agua.

—¡Cállate! Déjame salir de este maldito lugar…

—No puedes y lo sabes...

—¡Maldición Dende! ¡Reacciona!

—Cállala— aquel chico de traje azul con armadura y hasta su cintura entró en aquella habitación donde está aquella mujer encadenada de pies, manos y cuello al suelo y a la pared— Bulma necesita hablar con nosotros…

—Está bien— aquel hombrecito le dio una última mirada a la mujer y salieron de aquel cuarto, esta vez la androide no se tragó aquel suspiro que tenia atorado en la garganta y dejó ir su cabeza hacia atrás recostándola en la dura pared…

—Maldicion…

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Podría hacer pasar aquella actitud de los Guerreros Z por alto sino fuera que había sido la mujer peliazul quien los había hecho llamar, según ella «Porque son órdenes de la Gran Tsubaki»

—¿Vas a hablar si o no mujer?—la paciencia de Vegeta no era mucha y menos cuando esa mujer se la pasaba dando vueltas de un lado para el otro sin decir ni una palabra a menos que fueran las mismas que había dicho ya.

—No hay afán Vegeta..— sonrió coqueta y camino contoneando sus caderas hasta el distraído chico de traje naranja—¿Verdad que si Goku?— este solo asintió sin prestarle atención a la chica, aún tenía su cabeza cierto desliz que se había permitido efectuar y por más que buscará repugnar ese hecho no podía negar que le había gustado.

—Bien, ya que estamos todos eh de informales que en tan solo dos días haré una fiesta en mi casa y todos están invitados…

—¿Con que propósito Bulma? —Hablo el hijo mayor de los Son, después de todo al estar todos bien informados de lo que pasaba siempre se podría formar la curiosidad cuando aquella peliazul no quería hablar.

—Ya lo verán, como dije es orden de la Gran Tsubaki— sonrió coqueta y estirando sus brazos se colgó del cuello del moreno—Goku, necesito que traigas a la loca a mi casa ese día…

—¿Para que?— despertó de sus alucinaciones y giro a ver a la ojiceleste sorprendido.

—Ya lo verás…

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Termine, al fin terminé este capítulo y puse algo que al principio de esta historia no había puesto por qué… bueno, no era buena en eso XD

Espero les haya gustado el mini-Lemon y que esperen paciente mis próximas actualizaciones.

Les quiero mucho a todos. ¡Bye!

Mika-Chan