Hola, bienvenidos al Capitulo 7 espero les guste la nueva editacion y nos leeremos en el siguiente..
Los personajes de Dragón Ball Z no me pertenecen, son propiedad de AkiraToriyama al igual que los personajes de Inuyasha son propiedad de Rumiko Takahashi. Yo solo los tomo prestados por mera diversión.
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MoonWalker/Otaku/Jacksonera- Slave The Rhythm
PD: Perdón si tengo algún error de ortografía
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"Hace dos meses estoy metida en este lugar, no se cuando podre salir pero de algo estoy segura… ¡Me las pagaran! sobre todo ese maldito mocoso que no deja de fastidiarme, todos los días viene a molestarme para el final darme un par de golpes ¿Por qué no mate al mocoso cuando tuve la oportunidad? ¡Oh sí claro! es el hijo mayor de quién se supone debe ayudarme. Hace poco volví a intentar escaparme pero fue fallido como las veces anteriores, estas malditas cadenas son demasiado resistentes o no se que diablos tiene como para no romperse… hace poco una mujer de extrañas prendas entro a esta habitación y me miró y como si buscará algo, pero solo sonrió volviendo a salir de la habitación hablando con el mocoso mayor… Milk… no sé porque últimamente eh escuchado un par de veces su nombre aunque no es de extrañarse si es a ella a la que quieren ¿Esa mujer tendrá algo que ver? No sé pero quizás sea lo más seguro. Me hace preguntarme que si yo le hubiera dicho lo poco o mucho que se a Milk ¿Quizás ella estaría aquí? Quizás si y al menos no estaría sola pero ella no se merece esto… "
Miro al piso cuando su cabeza se cansó de estar recostada contra aquella sucia pared, miro su contorno con disimulo solo encontrando demasiados pares de cadenas regadas en el suelo y otras en las paredes ¿Qué clase de Dios tiene en su templo un lugar como ese? ¿Castigaría a sus súbditos cuando no lo obedecerían? Soltó un suspiro y un leve gruñido de su estómago la hizo fruncir el ceño. Maldita la hora en la que no recibió ese pan con agua.
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"Hace más o menos dos meses que no eh sabido de 18 por ningún lado, eh ido a Kame House para saber de ella pero nunca hay nadie quien me reciba o me de información… tan bien hace más o menos dos meses las cosas por mi casa han cambiado radicalmente… después de aquel día en el que volví a casa a la mañana siguiente fue como si mi vida estuviera de cabeza, los muchachos ya no me hablaban y casi nunca están en casa, la demora era que llegaran y comieran algo y no tardaban en irse a sus cuartos ignorando mi presencia y de paso Goku… él no es la excepción, desde aquel "encuentro" en la entrada de nuestra casa volvió a ser ese hombre entraño, haciéndome sentir como si el hecho de haber hecho el amor no le importa en lo más mínimo ¿No quería arreglar las cosas? Ya no me saluda, no duerme conmigo, no le gusta como cocino, hasta ha comenzado a quedarse fuera de casa sin decir nada solo se va y cuando vuelve solo está de mal humor como si mi presencia le fastidiara… quisiera que esto cambiara, que la vida que llevaba antes volviera y pensar que todo esté extraño sentimiento solo es una mala jugarreta"
Se miró al espejo creyendo descubrir algún tipo de disculpa para lo que estaba pasando, No podría creer que todo cambiará de un día para otro ¿Qué había hecho mal? Soltó un bufido y miro sobre aquel tocador las tijeras con las que acostumbraba a cortar los trozos de tela cuando iba a hacer un bordado, miro su reflejo de nuevo y vio aquel rostro pálido pero de rasgos finos muchísimo mayor de como lo recordaba ¿Por qué había envejecido tanto? ¿Le haría falta un cambio? Quizás debería hacerse algo y aunque fuera una idea presurosa no le importo en lo más mínimo, después de todo llevaba dos meses siendo ignorada por su familia. Soltó su cabello y con ayuda de su cepillo peino sus largas hebras solo dejando cierta cantidad sobre su rostro, amarro lo demás en una coleta sencilla y comenzó a delinear por donde debería ir su fleco, saco dos mechones a los lados de su rostro y lo demás frente a sus ojos, hizo algo de espacio para su vista y tomó aquellas tijeras, apenas como tuvo sus cabellos en medio de esas dos filosas hojas se permitió mirarse unos segundos más y al cavo de soltar un suspiro apretó las tijeras sintiendo y escuchando como esa parte extra de su cabello era cortada, miro su reflejo de nuevo y no pudo evitar soltar una sonrisa, ahora se veía mas joven casi tanto como cuando lo tenia días antes del torneo de cell, soltó otro suspiro y corto el excedente de los otros dos mechones para el final peinar su nuevo fleco y reacomodar sus cabellos como hace un par de años solía usar. Ahora se daba cuenta que la costumbre de cortar sus cabellos no se había perdido.
Soltó una risilla traviesa y empezó a mirar sus diferentes perfiles riendo a cada cuenta más fuerte, el sonido de algo caerse detrás de su espalda la hizo brincar y mirar a través del espejo que había provocado ese ruido, busco en medio del espejo teniendo nulos resultados solo topándose con la acostumbrada alcoba que hace años venía ocupando, parpadeo dos veces y al agachar la mirada para tomar sus cabellos cortados vio por el radillo de sus ojos como algo se movió seca a su cama, se giro sobre su asiento mirando un tanto agitada la habitación, escucho otro ruido provenir del baño privado que tenía el cuarto, se levantó lentamente de su asiento y camino hacia ese lugar aún así estando pendiente de lo que pudiera pasar en su entorno, apoyo su mano izquierda en la perilla de ese cuarto e intento girarla.
—Milk…— se alejó de ese lugar como si al solo tacto le quemará su mano ¿De donde había provenido esa voz? Trago pesado y dando solo un par de pasos atrás y ser embargarla por ese extraño sentimiento de pavor no le importo dejar sus cabellos tirados y salir corriendo de ese cuarto, bajando por las escaleras pisando el borde de cada escalos corriendo más rápidamente hasta salir de esa pequeña casa tomando rumbo a alguna parte del bosque.
Se detuvo para tomar algo de aire e intentar organizar su ideas, había huido como una cobarde de su propia casa en vez de verificar bienque había provocado tan ruido, quién le había hablado y si había alguien en ese lugar, soltó un bufido y resignada decidió caminar por ese lugar esperando que algo la distrajera internándose mucho más en ese espeso bosque.
Siguió un leve sendero que se abría frente a sus ojos, camino alrededor de media hora comenzado a toparse con la parte rocosa de la montaña y como está era envuelta por una pesada neblina que le dificultaba un poco su vista, sintió un olor extraño y giro su rostro para ver su alrededor y encontrar el origen de ese putrefacto hedor, espantada alejó su mano de la corteza del árbol donde se había apoyado comenzando a limpiar su mano con sus prenda. En ese árbol había gran cantidad de larvas que sobresalían de la madera posiblemente ya podrida, torció el ceño y siguió avanzando topándose más árboles con el mismo o peor panorama
"¿Qué diablos pasa ahí?"
Siguió caminar hasta que un extraño dolor apareció en su pecho incomodándole a la hora de caminar, torció más el ceño y desvió su ruta hacia la derecha donde el panorama de árboles podridos disminuía pero aumentaba la rocosidad, sintió un escalofrío correr su columna cuando había pasado cierta cantidad de árboles y enormes rocas.
"Es… Es esa energía…"
Trago pesado e instintivamente dio un paso atrás ¿Qué debía hacer? vio una cueva cerca de donde estaba a no mucho de sesenta pasos soltó un suspiro y camino hacia ella buscando desaparecer de ese lugar así fuera un par de segundos, por inercia estiro su mano para apoyarse en el borde de la entrada de la cueva.
—¡Ah!— un corrientazo envolvió su mano haciendo que la alejara, miro extrañada el lugar y de nuevo estiro su mano pero esta vez el corrientazo había sido más fuerte provocando que cayera al suelo—¡Ay!—Se quejo y fue cuando pudo ver esa extraña barrera color púrpura casi transparente aparecer frente a ella, extrañada se puso de pie e intento de nuevo tocarla pero ejerció fuerza en sus piernas para no caer y al no resistir ese incómodo dolor y la magnitud con la que sentía que sus manos se quemaban tuvo que alejarse exhalando gravemente y sacudiendo sus manos esperando que con ello disminuyera la temperatura, abrió sus ojos que había cerrado por inercia y miro sus dos extremidades percatándose como de ellas salían delgados hilos de humo pero estaba de un leve color pálido llegamos a notarse parte de sus venas, cerró y abrió los dedos de su mano y enfoco la vista de nuevo en ese lugar ¿Qué había ahí adentro? Inspecciono el lugar y sonrió triunfante encontrando una delgada pero larga vara cerca de ella, la tomó rápidamente y la acerco a esa zona esperando que esos corrientasos no aparecieran, grande fue su sorpresa al ver como ese pequeño pedazo de madera prácticamente se derretía al contacto y empezaba a oler a podrido, soltó lo que quedaba de rama y dio dos pasos atrás, subió sus manos cerca a su rostro e intercalaba las miradas con el suelo donde quedaba el resto de la ramita.
"¿Qué significa esto?"
—¡Milk!— escuchó aquella conocida voz masculina a una corta distancia de ella, por inercia miro a su alrededor buscando a el chico de traje naranja, se alejó un poco mas de dándole estaba dándole la espalda a esa extraña cueva y al no encontrar al chico suponiendo que escucharlo era creación de su cerebros frunció los hombros y se giro nuevamente hacia su objetivo dando un respingón por el susto que se había recibido al ver la figura del chico pelinegro frente a ella, con los brazos cruzados y su ceño fruncido.
—¿Qué estás haciendo en este lugar?
—Eh…— ¿Nervios? ¿Estaba nerviosa por su presencia? ¡Diablos! ¿Qué había pasado con su nada apacible carácter? — N-Nada solo… solo salí a dar un paseo, si, eso… un paseo y...— río nerviosa llevando su mano derecha hacia su brazo izquierdo haciendo un tipo de barrera.
—Aja—Bufo y rodó los ojos ¿Por qué cuidar de esa mujer se le hacía tan problemático? La Gran Tsubaki había sido específica y había ordenado y que a nada malo le sucediera ¿Por qué ahora? Era sin duda una molestia— Muy bien entonces…— extendió su mano hacia ella y la jalo de uno de sus brazos—vámonos, no tenemos que estar haciendo nada aquí— finalizo el guerrero tomándola de la cintura y emprendiendo vuelo alejándose de ese lugar.
A medida que se alejaban la morena solo se mantuvo en silencio y su mente en blanco, al estar en contacto con él su cuerpo no le funcionaba y solo pudo esconder su rostro en su pecho para disminuir el sonrojo que crecía al levemente recordar el último encuentro que había tenido…
"¡Ya başta, no es momento de pensar en eso!" se regaño mentalmente mordiéndose uno de sus labios.
Goku por su lado se hallaba un tanto impaciente ¿Cómo había ella llegado a ese lugar? La había encontrado precisamente frente a la entrada de la cueva en donde se resguardaba Tsubaki, ella siempre dejaba un par de campos de protección un poco más lejos de su cueva pero Milk había logrado traspasar uno por uno dejándolo totalmente estupefacto…
"¿Sera por eso que la Gran Tsubaki quería deshacerse de ella?" miro la figura de la mujer entre sus brazos y solo en ese momento se dio cuenta que había más cabello suelto de lo que solía tener.
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—Gran Tsubaki, ya hemos terminado de planear la reunión en mi casa—inclinada mostrando su más respetuosa postura, Bulma sonreía levemente, sus cejas estaban fruncidas por estar recreando montones de escenarios para aquella fiesta haciendo que se mostrara totalmente desconectada frente a su superiora ¿Pero como no estarlo? Al fin se desharía de aquella mujer que tanto le molestaba dejando de ser su rival tapando aquel bache del camino.
—Muy bien... —Se giro hacia la chica y miro su semblante torciendo algo sus labios rojos por el labial—¿Qué piensas hacer?
—No quiero que esa mujer este serca de Goku—levanto su cabeza y frunció más su ceño, aún estaba algo retorciéndose en su interior y aunque el moreno le hubiera dicho que no había pasado nada aún le quedaba esa espina de duda siendo una total molestia constantemente— sé que algo paso aquella vez que lo deje estar a solas con ella... sé que me oculta algo por su forma de actuar y no quiero creer que algo entre ellos crezca de nuevo— cerro sus ojos y sus manos se volvieron puños a sus costados, sus hombros temblaron y por inercia tenso su mandíbula— él ahora es mío..
—Bien…— volvió a darle la espalda y soltó un bufido de cansancio, haberle creado esos deseos a esa mujer en su corazón había sido buena idea para cuando era efectuar un plan, pero ese tema para ella era totalmente molesto, quizás por qué nunca había experimentado tal sentimiento pero sabía más que nadie que el desear algo podía llevar a alguien a sus extremos y esa era una de las principales razones del por qué estaba allí—pero sabes lo que hay que hacer ¿No? necesito a esa mujer intacta de lo que sea que vayas a hacer ¿Has comprendido?— levemente voltio su cabeza y sus ojos azules oscuro dieron un leve brillo rojizo.
—Si Gran Tsubaki...
—Ahora vete y termina lo que tengas que hacer, no querrás que algo salga mal ¿No?
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Goku no tardo en legar a la cima de la montaña divisando no muy lejos su casa, había tardado apenas un par de minutos en llegar hasta ahí, miro levemente a la chica y descendió lentamente aprovechando sin querer ese leve transcurso para poder guarde en su mente aquel olor a flora del cabello de su Esposa, ella tan pronto sintió el suelo bajo sus pies soltó su agarre y sin mirarlo ni decirle nada le dio la espalda caminando directo a su hogar pasando por el conocido portón, aquel leve pasillo llegando hasta su sala desviando apenas dos pasos su camino recto tomando rumbo hacia la planta superior apenas dando un par de pasos en aquella escaleras... sus hijos estaban ahí, podía sentir sus vistas sobre ella analizándola y contemplando su pequeña imagen frente a ellos. Soltó un suspiro y trago algo de saliva sintiendo aquel calambre en los muslos y la leve resistencia que empezaba a despertar en su cuerpo, estaba cansada de esa absurda situación pero también sentía como si el hecho de caminar por el bosque hubiera sido como correr una maratón por días.
—¿Milk?— Él, él había tenido que hablarle, no se dio cuenta cuando soltó un bufido y voltio a mirarlo por encima del hombro, sus ojos estaban levemente cerrados casi filosos y sus cejas estaban relajadas ¿Por qué ahora se sentía de aquella manera?
—¿Umm?— levantó una de sus cejas y levemente abrió su boca tomando algo de aire de esa manera, lo vio mirar hacia los sillones y la mesa de la sala, sus hijos estaba ahí mirándola de igual manera que su Esposo no entendía el porqué pero empezaba a cuestionarse si tenía monos en la cara— Yo…
—No saludaste a los niños Milk...
—Estoy cansada, solo quiero ir a mi cuarto — miro a los chicos y apenas movió su cabeza como si con ellos fue más que suficiente ¿Sería acaso que su comportamiento era por el trato de ellos con ella? Tal vez sentía la necesidad de cobrarse aquello.
—Espera— detuvo sus pasos de nuevo para tener que voltear a mirarlo de nuevo, un nudo se formó en su garganta y su respiración se aceleró sin darle tiempo de analizar el porqué—queremos hablar contigo— el moreno se acercó a ella dando un par de pasos por aquellos escalones tomando la mano de la morena haciendo que bajara unos cuantos escalones para que estuviera a su lado, Milk lo miro extrañada y no pudo evitar fruncir una de sus cejas— Milk, dentro de dos días Bulma hará una fiesta y nosotros...
—¿Y?—Corto al moreno y no pudo evitar que aquel nudo creciera, se soltó de él y subió un escalón— ¿Que con eso? Ustedes pueden hacer lo que quieran ¿No?— miro a los demás integrantes de la casa apenas unos segundo siendo eso totalmente suficiente para que ellos levemente brincaran en sus puestos, miro de nuevo al moreno y su boca se torció un poco, no entendía porque ahora se enojaba sabiendo que tuvo que haber dicho algo desde el primer día, la mirada de sorpresa de su marido solo la hizo sentirse ridícula ¿Tanto así la ignoraban? ¡Que idiotas!
—Milk, tú tienes que ir...—la morena rodó los ojos y por inercia llevó una de sus manos a su cadera a la vez que apoyaba el peso en una de sus piernas. No iría a esa fiesta y menos si ese nudo en la garganta no desaparecía.
—Los invitaron a ustedes no a mi, no tengo nada que hacer allá…
—¡No! ¡Mamá tú tienes que asistir!—hablo el pequeño de los Son levantándose de un salto de donde estaba sentado, corrió hasta donde ella empujando levemente al moreno mayor para después toma una de las manos de la morena y levemente tirar de ella—Debes ir mami…
—Vamos mamá, no seas aguafiestas— Gohan se cruzó de piernas al igual que sus brazos apoyando una de sus manos bajo su mentón —Sera divertido…— sonrió burlón y entrecerró sus ojos.
—No quiero y espero que no insistan mas— se soltó del agarre del pequeño Goten y al darles una última mirada subió de a dos escaños hasta su habitación encerrándose en ella y tan pronto como estuvo sola se apoyó en la madera de la puerta, apoyó su cabeza en ese lugar y se permitió soltar un suspiro… sentía su cuerpo lleno de emociones y todas distintas entre ella… ¿Qué tan difícil era poder lidiar con ello? Nada grave había pasado hasta ahora pero aún así sentía como si su mundo se fuera a desboronar.
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Dos Días Después
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Milk se había levantado temprano para hacer el desayudo como de costumbre, había dejado la comida servida y vuelto a su habitación recostándose un rato más en su cama, en aquellos dos días sus hijos como el moreno habían insistido de tal manera que ella estuvo apunto de ceder a su petición, la habían prácticamente acorralado para ello pero con lo testaruda que era se obligó a no dejarse llevar, es día se suponía que debían ir a esa reunión pero como ya se había auto-exigido no complacerlos entonces aprovecho la mañana e hizo lo que todos los días y ahora estaba recostada en esa cama sintiendo el calor de las cobijas arrullarla.
—¿Milk?— el moreno había entreabierto la puerta de esa habitación, asomo un poco su cabeza divisando el pequeño pero curvilíento cuerpo de la chica entre las cobijas
—¿Um?— pequeña y casi molestes repuesta recibió de ella ¿Por qué era tan difícil lidiar con su carácter?
—¿Segura que no quieres ir?— abrió las la puerta teniendo el suficiente espacio para ingresar al cuarto— Sera divertido ir todos juntos…— dio dos pasos acercándose a aquella enorme cama matrimonial.
—Ya dije que no quiero…— gruñó y tomando la parte externa del edredón cubrió con rapidez su cabeza buscando escapar de la presencia de ese hombre.
—Esta bien, pero si cambias de parecer te estaremos esperando…— Dos pasos más hacia ella dejando que su cuerpo tapara la Luz del exterior.
—No me interesa…— abrió sus ojos sorprendido y sintió como algo dentro de su cuerpo se estrujaba.
—Milk…—apenas susurró antes de volver sus pasos y cerrar la puerta aún con la figura de la chica enfocada, después de todo y aunque la odiara había algo que lo obligaba a estar unido a ella.
Apenas como escucho la puerta cerrarse apretó con fuerza sus ojos dejando que el tiempo corriera, destapo su rostro lentamente y miro a su alrededor como si alguna figura fuera ah aparecer de alguna parte, soltó un suspiro y se sentó recargándose en la cabecera de la cama, movió sus hombros hacia atrás asiéndolos tronar ¿Y si iba a la fiesta? No, no quería llegar sola a ese lugar… pero… ¿Por qué no ir? Sabia más que nadie que esa dichosas fiestas eran únicas y que llegaba a pasarla muy bien pero… ¿Tenía miedo? ¿Tenían nervios? Si, los tenia, pero el por qué aun no estaba claro. Se volvió a echar en la cama cubriendo sus ojos con sus antebrazo izquierdo.
Paso alrededor de una hora y aún nada que se decida, la mañana estaba por terminar y aún estaba tirada ahí pensando si quizás sería buena idea salir ah algún lado. Soltó un bufido y sacando las cobijas de su cuerpo se levantó de la cama y camino con pereza hasta el baño de la habitación, Se tomó su tiempo para darse una buena ducha y despejar su mente bajo el agua, tan pronto salió se envolvió en una toalla dejando que su cabello mojado goteara en su espalda, camino hasta el cuarto y abriendo su armario empezó a mirar prenda por prenda, buscando algo que para ese momento fuera lindo y cómodo para llevar, sus trajes lo eran pero en ese preciso momento buscaba algo mucho más sofisticado que sus comunes conjuntos.
Corrió otras prendas más y fue cuando encontró una bolsa de plástico grueso colgado casi al fondo del armario, la tomo en sus manos con suavidad y dando unos pasos atrás se motivo para bajar aquella cremallera hallando en su interior aquel conjunto que hace tiempo había comprado. Sonrió radiante y sacó aquel vestido chino de color rojo intenso, lo hacía verse tan llamativo, su largor no era mucho así que sus piernas estarían un tanto expuestas, miro dentro de aquella bolsa topándose con las valetas de hebilla que se sujetaba en el tobillo de color negro con unas delgadas líneas rojas. Sin esperar más dejó aquella ropa sobre la destendida cama y seco rápidamente su cuerpo corriendo a ponerse un conjunto de lencería negra con encaje, esta vez no se podría las incómodas vendas que utilizaba para tapar su busto. También se colocó un pequeño short negro que solo por precaución llevaría, no quería ni imaginarme si llegaban a verle mucho más de lo que debía además que se colocó una camisa esqueleto de tiras muy delgadas así también podría sentirse un poco más cómoda, se puso aquel vestido notando que le quedaba algo ajustado en su pecho pero nada que llegara a incomodarla demasiado, este se amoldaba perfectamente a su cuerpo denotando las curvas de su cadera y cintura, habían dos pequeñas ranuras a los costados de sus piernas y con ellos se aplaudió por la idea de short, soltó un suspiro y se puso aquellas valetas para después caminar a paso presuroso hasta su tocador tomando la secadora dejando sus cabellos libres de líquido y listo para peinar, cepillo sus cabellos y los acomodo en un tipo de una coleta pero dándome un par de vueltas, tomo un pequeño caimán negro y sujeto sus cabellos admirando como estos caían como una cascada en diferentes capaz, arreglo su fleco y tomo un poco de perfume aplicándose el la zona de su cuello y a lo largo del vestido, miro sus cosméticos y solo tomo el rimen/pestañina dejando sus tupidas pestañas más oscuras de lo que ya eran, algo de brillo y para su sorpresa se dio cuenta que estaba más que lista, se veía realmente bella y muy joven, casi podía asegurar que sería la envidia de más de una. Tomo su bolso de cinta larga color negro salió de aquel cuarto y bajando lento por las escaleras, aprecio el sol de medio día por medio de la ventana y mientras caminaba hacia la puerta tomo una de las cápsulas de su bolso y las respectivas llaves que colgaba en la entrada de la casa, salió y tomo una buena bocarada de aire, activo la cápsula y cerró su casa con llave.
Apenas como dio un par de pasos voltio a mirar su pequeña y acogedora casa, después de todo en ese lugar había vivido los mejores como también los peores momento de su vida, soltó una risilla y subiéndose a su auto emprendió camino ah alguna parte de la capital.
Tardo un poco en bajar la montaña y pasar la parte casi desierta hasta la ciudad, aunque su auto era lo suficiente veloz como para llegar a donde ella quisiera sin mucha demora.
Paso por bastantes pueblitos antes de la ciudad y para cuando ya estuvo en ella la cantidad de personas aumento casi en un 100% las calles estaban llenas de comerciantes y todos únicos en cada establecimiento. Sonrió para sí misma y en uno de los semáforos un chiquillo corrió hasta su auto ofreciéndole una bolsita con pequeños dangos de diferentes sabores, miro solo a un metro más allá y vio a una mujer que se movía de un lado a otro vendiendo a varios transeúntes, sonrió enternecida y tomando un par de monedas de la caja del auto compro aquellas delicias, con un gracias se despidió del pequeño y sin importarle más se metió a la boca uno de aquellos dulces, debía aclarar que sabían delicioso y no había sido demasiado caro, quizás en otras instancias hubiera pegado el grito en el cielo al ver a un niño trabajar en la calle o el hecho de comprar cómida de la misma manera pero después de todo lo que había vivido prefería disfrutar de aquellas cosas y dejar tanta exigencia de lado.
Paso por un par de calles más y a los lejos tan solo a un par de cuadras diviso aquella enorme morada de donde se suponía debía estar estallando los vidrios de las fuertes ondas musicales ¿Y si pasaba a saludar? Nada se le quitaba con ir solo un par de minutitos… pero no quería tampoco que creyeron que iba por otra razón.
Soltó un suspiro y cambio la dirección que iba a tomar, después de todo era una fiesta ¿No? Y ella quería distraerse un rato ¿No? Además… solo tal vez podría ver aquella rubia de ojos azules de nuevo...
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—¡GOKU! ¡Se suponía que debías haberla convencido! ¿¡Qué no fui clara!? ¿¡Que vamos a hacer!?—la peliazul había empujado el moreno contra uno de los sillones de aquella sala, tenía una de sus manos apoyadas en su cadera y la otra estirada hacia el chico de forma amenazante.
—Lo siento Bulma pero le insistimos estos dos días demasiado como no tienes idea pero ella simplemente se negó, no quiso ni que le nombráramos está reunión, aún así esta mañana antes de venir volví a insistirle y que si quería podía llegar pero su respuesta fue la misma— bufo desde su asiento y desvió la mirada apoyando uno de sus brazos en el respaldar del sillón.
—Eres un incompetente ¿Cómo es posible que siendo tú no hayas podido traerla así fuera a rastras?— zapateo contra el suelo y gruñó hasta el punto de tirar un poco de sus cabellos, había planeado aquella reunión por el simple hecho de que sería la última vez que le vería la cara a esa mujer, quería que sufriera de un momento para otro todo lo que ella se había tenido que aguantar y tragar en silencio por ella, ahora entendía por qué aquel trío de morenos se habían tardado tanto en llegar, habían ingresado a su casa como si fueran vándalos y para cuando ella se dio cuenta de sus presencias lo primero que dijo fue pegar el grito en el cielo por el susto y también por la forma extraña de sus sonrisas, ahí fue cuando les confesaron que aquella morena no vendría a la reunión a sabiendas que ella era el único motivo de esa "fiesta" pataleo de nuevo y profiro un grito ¿Qué tan difícil era traer a esa anciana a la fiesta? ¡no les costaba nada!—¡Estúpidos!— apretó los puños de sus manos y gruño estando apunto de dar otro grito, el timbre de esa enorme casa sonó dejando a todos los presentes en un insonoro silencio.
Volvió a sonar aquel timbre y aquella mujer rubia y de ojos cerrados salió de alguna parte de la sala y contoneando su cadera llegó hasta la puerta de esa Mansión y abrió la puerta lentamente.
—¡Oh! ¡Milk! ¡Querida! ¡Viniste! ¡Pasa, pasa que todos te están esperando!— chillo la madre de Bulma dando un par de aplausos a la vez que mostraba una linda sonrisa, abrió campo y dejó que la morena de traje rojo se dejará ver desde la entrada de esa casa, miro el leve pasillo que la separaba de la enorme sala donde encontró a todos los Guerreros Z amontonados pero con su mirada fija en ella en total silencio, trago pesado y dando un par de pasos seguros se interpuso en medio de la sala.
—…Buenas tardes a todos…— susurró esperando por lo más sagrado que aquel incómodo silencio se fuera, todos se miraron entre ellos y aunque le pareció ver que algunos frunciendo el ceño más de uno le mostró una extraña sonrisa.
—Bienvenida…— un saludo unísonomo y no pudo evita que su cuerpo temblará al escucharlos, su piel se puso chinita y su rostro empalideció un poco más pero por el leve maquillaje no llego a notarse, Bulma carraspeo un poco su garganta y forzando una sonrisa prácticamente corrió hasta la morena abracándola por la espalda y empujándola hacia los presentes.
—¡Milk, me alegra que hayas podido venir!
—Eh, bueno si, pero solo vine de pasada… yo… tengo cosas que hacer…— sintió un extraño escalofrío cuando la mano de la peliazul tocó su piel y su presencia se pegó demasiado a ella, como si una onda de colores apareciera de la nada miro alrededores de los presentes topándose un aura roja con tonos morados y amarillos sobre los presentes, parpadeo un par de veces buscando que aquellos extraños colores desaparecieran y obligando a su cerebro para que los ignorara.
—No seas aguafiestas, disfruta con nosotros…—detuvieron sus pasos y al estar enfrente de los muchachos Milk apenas hizo una leve reverencia y trago pesado por todas aquellas miradas, Bulma se había alejado y había puesto a sonar una buena canción lo suficientemente movida para que el ambiente dejará de tener tanta tención.
—Vaya Milk que sorpresa tenerte aquí, creí que no ibas a venir— aquel hombre de baja estatura se acercó a la chica, con una sonrisa ladina y unos ojos profundos y vacíos estiro su mano hacia la chica con la intención de poder tocarla, Milk por su parte aún atenta a aquellas energías solo dio un paso atrás y alejo su mano de aquel hombre.
—…Krillin... ¿S-Sabes donde esta 18?— cambio el tema y miro fugazmente sobre los presentes y de vuelta encaró al hombrecito antes que los demás guerreros se esparcieran por toda esa enorme sala.
—Ella no quiso venir, se ha quedado en casa— retrocedió su mano de nuevo y miro hacia un lado apretando la bebida en su mano—Pero si gustas le diré que la estás buscando ¿Te parece?— frunció los hombros restándole importancia y a paso lento se alejó de la chica dejándola sola en medio de la sala, ella no pudo evitar soltar un suspiro y dejar caer un poco sus brazos
—¿Creí que habías dicho que no se te antojaba venir?— dio un brinco en su puesto y lentamente se giro a mirará al sillón a un par de metros de ella, su mirada se enfoco en el moreno que había hablado lo suficientemente fuerte como para llamar su atención, se veía molesto, enojado, casi hasta el punto de furico pero se forzó a mantener su semblante estoico y a paso lento y sin querer pavoneo sus caderas a cada paso para poder estar más serca de aquella figura.
—Solo pase a saludar…— un robot paso a su lado y le entre una copa de vino tinto— No creí que eso fuera malo..
—Sin duda que no lo es pero fuera sido preferible que hubiéramos llegado todos juntos… como una familia…— frunció su ceño y se levantó de su asiento mirando directamente el rostro de la chica, se había tomado el tiempo de detallarla apenas había llegado, miro después de tanto tiempo sus caderas y pechos ser expuestos por aquel trozo de tela, había incumplido una de las reglas con la que su matrimonio se había formado, no, no le gustaba para nada que los atributos de la chica quedarán a flote, no era para nada idiota y sabía que más de uno se había embobado al verla, era como tener a una amazona frente a él y por extraño que pareciera quería que solo para él ella estuviera de esa forma, sacudió su cabeza molesto y la tomo de uno de sus brazos llevándola a uno de los rincones de esa sala donde una de las columnas tapaban ambos cuerpos de las miradas de los curiosos
—Suéltame— susurró en el momento en el que el jalo de ella, miro sus lados y sigue los pasos del moreno buscando disimular aquel extraño comportamiento—Que me sueltes Goku— tenso su mandíbula y zarandeo su brazo llegando a zafarse cuando ya estaban ocultos—¿Qué diablos te pasa?
—No, ¿Qué rayos te pasa a ti?— arrinconó a la morena interponiendo sus brazos a los costados de su cuerpo— Te pregunte si querías venir y me habías dicho que no y de un momento para otro llegas diciendo que solo vienes de paso y así vestida ¿Con quién te vas a ver?— frunció el ceño y acercó su rostro al de la morena mostrándole levemente los dientes.
—¿Eh?— parpadeo totalmente sorprendida y luego soltó una risa burlesca— ¿Estas hablando enserio? ¿Quién eres y que hiciste con Son Goku?— río de nuevo tomando por sorpresa al moreno, era increíble para ella verlo actuar de esa manera ¿Dónde había quedaron el chico inocente e ignorante ante algunas emociones? Nunca lo había visto actuar de esa manera y menos por el simple hecho de haber dejando un poco atrás su acostumbrada forma de vestir.
—No te burles de mi— se alejó de ella pero sujeto de nuevo su brazo apretándola más fuerte que antes— ahora misma te vas a ir a casa y te cambiarás esa ropa, nadie tiene por qué ver lo mostróna que eres…—la copa que ella había tenido en la mano se estrello contra el suelo y un golpe seco en la mejilla de chico provocando que esté sintiera un leve cosquilleo y luego algo de calor.
—¡Suéltame ahora Mismo!— se moví con violencia y apretó su mandíbula por el ahora desazón en su boca, Se había atrevido a llamar exhibicionista y para poco parecía que la cachetada no había sido suficiente.
Goku aún mantenía su rostro ladeado pero sus ojos se habían cerrado y más sus dientes se habían expuesto apretándose entre ellos naciéndole de lo más profundo de su ser una necesidad imperiosa de golpear a la morena.
—¿Te pasa algo muchacho?— el señor Brief había salido de la nada dejando ah ambos morenos sorprendidos.
—…No, no pasa nada …— hablo lento pero firme el chico soltando el brazo de la morena a la vez que levemente apretaba los dedos de sus manos, miro a la morena y torciendo un poco sus labios se alejó de ella en grandes zancadas a la zona de comidas que la peliazul había preparado.
—¿Parece que no te quieren aquí no es así?— la morena giro a ver al hombre al tiempo que cubrirá su brazo levemente lastimado con una de sus manos, ella se había quedado mirando el rumbo que su marido había tomado, una vez más el se comportó de manera extraña casi alucinante a la verdadera personalidad del Goku que ella conocía.
—Quisiera saber qué es lo que pasa…— susurró para ambos y de nuevo desvió su mirada ah aquellas personas en esa sala, soltó un suspiro y se obligó a tomar nuevo aire pero con esa extraña energía rondando dudaba poderse sentirse cómoda en ese sitio.
—¿Podrías acompañarme? Necesito que hablemos a solas— el hombre mayor solo dio un par de pasos atrás hasta que vio que la chica asentía y empezaba a seguirlo pasando la puerta que separaba la sala de los corredores de esa enorme edificación.
Bulma quien había visto al moreno alejarse de ese rincón algo enojado no tardó en ir por el cerrándole el paso en medio de las mesas llenas de comida.
—¿Qué te pasa?— tocó su brazo y este manoteo su mano molesto y tomo un pan al vapor metiéndolo en su boca masticándolo molesto— ¿Goku? ¿Qué te pasa?
—Nada— cortante y con voz fría siguió tomando un par de aperitivos llevándolos a su boca— déjame solo— Bulma se quedó un par de minutos mirándolo comer y en total silencio, espero hasta que el dejará de bufar a cada mordida y tranquilizara su respiración, cuando lo vio tirar los palillos con el que había estado comiendo un tazón de arroz se permitió volver a tocarle.
—¿Qué fue lo que te dijo?— susurro levemente y este solo trago lo que tenía en la boca, soltó un gruñido y se dejó caer en una de las sillas.
—Nada, solo que me estuvo contradiciendo…— dejo ir su cabeza hacia atrás y cerró los ojos queriendo tener su mente en blanco más sin embargo la figura de la morena con ese ajustado vestido lo estaba torturando ¿Desde cuando se había vuelto tan hormonal?
—¿Estas seguro?— cerro sus ojos frunciendo ambas cejas antes de soltar otro jadeo ¿Por qué tenía que pasarle eso a él?
—Si...
—Esa mujer… —miro hacia el otro lado de la habitación, abrió un poco sus ojos dejándose llevar por la impresión de no verla en ese sitio ¿Acaso ya se abría ido?—siempre sale con lo mismo, es un total fiasco— casqueo la lengua y se cruzo de brazos cerrando los ojos comenzando a formular otro plan del que ya había tenido planeado desde hace días.
—Bulma… ¿Quieres ayudarme?— ella giro a verlo y se topó con aquella mirada oscura y con gesto inocente mirándola con tanta intensidad sin llegar a parpadear.
—¿E-En que?—tartamudeo nerviosa y con un deje de incomodidad por esa mirada.
—En esta mesa no hay de lo que quiero comer…— cerró los ojos un par de segundos y luego se enderezó en su asiento— ¿Me lo podrías dar tu?
—¿Q-Quieres algo en especial?— sonrío burlón y acercó su mano al cuello de la chica acariciándolo lentamente.
—Tu ya me conoces
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.
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Caminaron por un par de pasillos en total silencio hasta el momento que al llegar a un pasillo sin salida el hombre mayor sacó una tarjeta y la paso por una ranura en la pared, está rápidamente se hizo aún lado mostrándole la sala donde el efectuaba sus experimentos fuera del laboratorio de su hija.
—Pasa por favor— se hizo a un lado y dejó que la morena caminara hasta allí en medio de toda la maquinaria conocida o por conocer en esa habitación, escucho la puerta cerrarse y después de eso los pasos del viejo vagaron por la habitación mirando un par de pantallas.
—¿Piensa decime algo?— después de salir un poco de su ensoñamiento giro a ver ah aquel hombre y apoyándose en una de las paredes se permitió cruzar de brazos.
—Milk… ¿Has notado cambios extraños en tu familia?—la mirada sería en aquel hombre no era muy común que digamos, las pocas o muchas veces que estuvo serca a él se veía un hombre sencillo y humilde pero ahora su ceño tan fruncido y la línea recta que formaba sus labios la dejaba más confundida de lo que ya podría estar.
—¿A qué se refiere?— desvió la mirada y camino lentamente por aquella sala procurando simular algún tipo de admiración por aquellos aparatos.
—¿Ellos actúan diferente?—tenso su mandíbula y sin querer cerro él puño de su mano derecha recordando por inercia cierto tipo de trato por parte de los habitantes de su casa ¿Acaso al viejo le estaba pasando igual?
—¿Porque lo dice?— giro a verle y está vez fue ella quien frunció el ceño— ¿Acaso usted está viendo algo extraño en su familia?
—Si…— demasiado honesto para su gusto, no había dudado ni mucho menos simular decir una verdad, había afirmado tal cosa con fuerza y desición, ahora eso era lo único en esa habitación que comenzaba a martillarle la cabeza— de hecho lo vengo notando desde hace un par de semanas — "¡Diablos!"
—¿Por qué me lo dice a mi?— trago pesado y dio dos pasos al frente, cruzo sus brazos y dejó que el peso de su cuerpo quedará recargar mayormente en una de sus piernas.
—No puedo confiar en mi hija ahora…
—…¿Porqué?... —Se Suponía que aquellos dos locos aficionados a la tecnología tenían más en común que cualquier otra cosa ¿Por qué no confiar en su hija? Era lo correcto después de todo, si había un problema en el hogar la única manera de arreglarlo era hablando… cosas que tampoco ella había hecho en el suyo… el hombre se había dirigido a unos cajones que tenía con llave al fondo de la habitación, saco unos papeles largos y enrollado para luego caminar hasta una mesa cerca a ella donde extendió aquellos planos a lo largo de la superficie.
—¿Vez estos planos?—Señalo aquellas hojas de papel y ella apenas parpadeo un par de veces caminando hasta él encontrándose diversos diseños y ángulos esas hojas.
—¿Qué pasa con eso?
—Los planos son lo suficientemente sencillos de interpretar, además de que esté avance ya lo habíamos visto y empezamos a implementarlo tan rápido como pudimos— soltó un suspiro y por inercia acarició los cabellos de su nuca como si aquello lo llegase a relajar un poco—estos planos tiene un mecanismo demasiado similar al que encontramos con los planos de los androides. Son parecidos a la máquina del tiempo del Trunks del futuro…— ¿Sorpresa? No, no había del por qué pero ver a ese hombre tal alterado hacia dudar de las habilidades de la peliazul y por decir más que ella no tenía nada que ver, nisiquiera entendía mínimamente que decían en esas hojas.
—¿Y que pasa? ella siempre ah trabajado con cosas de ese estilo
— No entiendes... —saco un cigarro de su bolsillo y se lo llevo a la boca a la vez que con una mechera lo encendía, trago aquel liviano humo y no tardo en expulsarlo—Milk, estos planos son de un alternador de dimensiones— miro ceñudo a la morena apretando entre dos de sus dedos aquel cigarrillo con olor a menta. Milk por su lado solo demostró un leve deje de asombro pero aún no entendía el por que de tanto drama si ellos se especializaban en ese tipo de cosas.
—Eh… muy interesante están estos planos señor Brief pero no soy la indicada para hablar de esto…— dio un par de pasos en reversa y dejó que una gota de sudor resbalara por su mejilla.
—¿¡No entiendes!?— tío el cigarrillo y camino hasta ella sujetándola de los brazos— ¿¡Mi hija actúa como una psicópata y tú no lo entiendes!?— la zarandeo un poco dejando más que sorprendida a la morena.
—No se de que habla…— intento sonreír un poco y llevar sus manos a los brazos del hombre mayor
—¿¡No!?— apretó su agarre y la meció más fuerte— ¡Mira ah allá afuera Milk! ¡A nadie le importo que desaparecieran de la nada pero hace menos de una hora Bulma gritaba como loca por el simple hecho de que no estuvieras aquí!— volvió a moverla y ella solo se mantuvo en silencio y cerró los ojos dejando que una de sus cejas empezará a temblar— ¿¡Por qué antes cuando todos ellos se reunían el único tema de habla eras tu!? — siguió en silencio y solo levemente frunció sus hombros tan pronto como esas manos dejaron de moverla—¡Comprende! ¡Algo le está pasando a mi hija!...
—¡Basta!— empujo ah aquel hombre y rechino sus dientes mostrando su rostro levemente rojo—¡No me interesa saber nada de esto! ¡Eh tenido los dos peores meses de mi vida! ¿¡y usted solo viene a darme quejas de hija!? ¡Madure! Si tanto quiere saber que le pasa vaya usted mismo y lo averiguar ¡Por qué yo no lo haré!— sentenció, golpeo su pie contra las baldosas de ese cuarto y giro su cuerpo dando largas y fuertes zancadas hacia la puerta de la habitación.
—Si 18 estuviera aquí sería más fácil hablar con ella…—los pasos de la morena se frenaron y la leve imagen de aquella rubia paso por su mente, tuvo que cerrar sus ojos para poder calmar un leve temblor y así poder tragar el nudo de… ¿Culpabilidad? Que se le formaba en la garganta—por lo menos ella entendería..
—¿18? ¡Jah! Es ridículo…
—¿Qué no vez? Ella tampoco esta aquí, eso de que ella no quiso venir son solo mentiras…— dio un bufido y de nuevo camino hasta aquellos cajones al fondo de la sala y de allí saco un aparato muy parecido al radar del dragón— toma, cuando encuentre a numero 18 entregarle esto— le tendió el aparato e hizo que la morena lo sujetara.
—¿Qué es esto?— miro aquel objeto y solo encontrándose una pequeña pantalla color negro, varios botones y uno que otro botón en los laterales.
—El alternador de dimensiones…— apretó el aparato en su mano y miro al viejo como si tuviera dos cabezas ¡Está loco!
—¿¡Qué!?
—Cualquier botón sirve para que elijan la dimensión en el cual quieres llegar, pero antes tienes que darles la coordenadas con el boton que está aquí-dijo levantando una pequeña tapita para mostrarle un botón de olor negro a la morena— al oprimir este botón los otros funcionaran como un teclado y podrá dar fechas o un lugar exacta al que quieras ir además también puedes hablarle teniendo el mismo botón oprimido
—Esta exagerando...— negó con la cabeza y estiro el aparato de nuevo a aquel hombre— no debe por qué dudar de su hija…
—No exagero— susurro el viejo y apoyo una mano en el hombro de ella— si aquella mujer fuera como mi hija créeme que no tendría el por qué dudar, Pero esa mujer es totalmente desconocida para mi… — apenas se miraron a los ojos, ese hombre con algo de desilusión volvió a la mesa y guardo aquellos planos fuera del alcance de muchos. Milk solo se quedó ahí parada, cerca a la puerta y con aquel pequeño aparato en su mano, soltó un suspiro y negó repetidas veces antes de guardar ese aparato en el bolso que traía y salio de aquella habitación, apenas como se vio sola soltó un sonoro bufido y se recostó en la pared más cercana, aún no creía todo lo que el viejo le había dicho, concordaba con el que cosas extrañas estaban pasando pero para ella era casi imposible creer que tuviera que ver algo mucho más allá que un simple desorden mental ¿Acaso creía que era el ataque de algún ser maligno? Por algo le había dado aquel alternador pero no comprendía bien que tendría que hacer ella en caso que no encontrara ah aquella rubia ¿Tendría que ella viajar por medio de dimensiones para saber algo? Lo dudaba, nunca en lo que llevaba de vida se había arriesgado de alguna manera como lo hacían Goku y los demás, ella siempre había estado retirada y verse envuelta en una situación semejante se le hacía más que alucinante.
Sintió un leve tirón dentro de su cabeza dándole el indicio que tendría una migraña si no se alejaba de ahí, a paso lento empezó a caminar por aquel corredor por donde podía llegar al laboratorio del viejo, voltio en una esquila y fue ahí que escucho un goteo a sus espaldas, giro lento hallando tan solo un pasillo vacío y levemente oscuro, trago pesado y giro su rostro para poder seguir su camino de vuelta a la sala de la mansión.
—…— un grito mudo y sus ojos se abrieron como si se le fueran a salir de las cuencas, ese pasillo se había torneo oscuro y de la nada un olor putrefacto inundó sus fosas nasales, pero aquello no era suficiente para asustarla, lo que logró ponerla de esa manera fue ver una sombra casi moribunda parada en medio del pasillo y de su cuerpo resbalando un tipo de aceite negro casi verdoso, la vio dar un paso hacia ella dejando en su andar rastro de esa sustancia, Milk retrocedió un poco y sus manos levemente comenzaron a temblar, su rostro palideció de nuevo y se hizo presente aquella energía que se había empecinado en ignorar.
—No… por Dios…— susurro, maldita la hora en la que lo hizo, aquella criatura detuvo su andar y de un salto prácticamente llegó a ella si no fue por que logró esquivarla y aunque resbaló un poco logró correr por aquel pasillo contario al que debía ir. Corrió rápido escuchando los gorgoteos y gruñidos de esa criatura a sus espaldas hacía mientras la perseguía, corrió rápido y apenas como veía una esquina la giraba, o si veía una escalera no dudaba en subirla o bajarla pero a cada paso que daba más pasillos se abrían ante ella y del desespero sus energías se reducirán a cada movimiento que daba.
Esta vez llegó a unas escaleras que seguramente la llevarían a los pasillos de algún piso superior y no dudó en subir por ellas, cerro por un instante los ojos quedando levemente helada cuando la imagen de una morena parecida a ella apareció en sus recuerdos, sus ojos le picaron y su boca se abrió para tomar una bocarada de aire, apenas como puso un pie en aquel pasillo sintió como algo la hacia resbalar provocado que cayera de bruces, se levantó rápido y por inercia miro aquel punto topándose que no solo había en ese lugar una clase de líquido si no a todo lo largo del lugar, desesperada miro sus manos y de ahí salieron una especia de hilos que no dudaron en envolverla, chillo fuerte y aunque por poco cae al suelo no espero para seguir corriendo por medio de esos charcos que de igual manera salían aquellos hilos oscuros que buscaban atraparla.
"¡No! ¿¡Qué mierda es esto!?"
Pensó nerviosa y después sintió como algo golpeaba con fuerza su vientre haciendo que su espalda se estrellara contra una comuna de las paredes a sus costados, quedó levemente sin aire y mucho más desconcertada de lo que ocurría, de nuevo aquellos hilos se lanzaron a ella y esta vez tuvo que rodar por el suelo al no tener libres sus manos, se arrastró tan rápido como pudo pero algo sujetos sus pierna y empezó ah arrastrarla por lo que había alcanzado ah recorre del pasillo llevándosela por otro contrario para después hacer que su cuerpo se estampara con otra pared. Cerró los ojos por el golpe y ahogo un gemido de dolor al sentir como si algo se le fuera a desprender, lentamente fue abriendo los ojos y frente a ella una figura femenina se plantaba mostrando sus ropas oscuras y su hermosa y largo cabello negro, Milk levemente llevo su mirada al rostro de esa mujer que de sus labios no desaparecía una pequeña sonrisa.
—¿Estas cansada… pequeña?— susurró la mujer y Milk solo abrió sus ojos un poco sorprendida—¿Quieres que te ayude?
—¿Q-Quien es usted? — la vio acercarse y levemente inclinar su peso sobre sus piernas quedando levemente agachada, Milk no le quito la mirada de encima a esa mujer y aunque su cuerpo temblaba sus ojos no dejaban de tintinear, soltó un leve suspiro y fue ahí que se dio cuenta de aquella energía. Parpadeo rápidamente y fue cuando vio aquella bruma de colores fuertes y muertos que rodeaban ah aquella mujer, trago pesado y su temblor aumento al conocer la fuente de aquella energía que tanto la había estado molestando— Tu….
—Dame lo que quiero y te dejare en paz— la morena apretó su mandíbula y achicó sus ojos
—L-Lárgate...— frunció el ceño y algo que solo noto esa otra mujer fue como levemente los colmillos de la chica crecieron apenas un milímetro—¡Deja mi vida tranquila!— ordenó fuerte y claro, había reprimido cualquier sentimiento de temor y se ordenó a ella misma buscar la solución de la situación.
—Milk, niña impulsiva y temperamental… igual que tu padre…— susurró la mujer para después estirar su mano al cabello de la pelinegra y tirará un poco dejando su cuellos expuesto— pero igual de bella y terca como tu madre..— los ojos de Milk se llenaron de ira y un gruñido salió de su boca al momento que intento ponerse de pie y querer golpear a la mujer.
—No te atrevas a nombrar a mi madre— frunció más el ceño y forzó a sus piernas para que le dieran apoyo— ya lárgate de mi vista.
—¿En la situación en la que estás y aún pretendes amedrentarme? ¡Insolente!— río aquella mujer y de la nada una serpiente color blanco apareció rodeando su cuerpo jalándola hacia el interior de una de las paredes— Soy la Gran Tsubaki, que no se te olvide niña— escucho el eco de esa voz desaparecer, después el golpe al ser sus piernas jaladas de nuevo y su cabeza estrellarse contra el suelo, soltó un chillido y de nuevo su cuerpo fue arrastrado por aquel pasillo, había intentado subir sus manos buscando en que sujetarse pero cualquier intento era trancado por la velocidad en la que la arrastraban y también al estar amarrada, cuando su cuerpo llegó a ser levantado por los aire se dio cuenta de que aquella sombra que había visto al principio era quien la arrastraban.
"Ay no…"
De nuevo fue tirada al suelo y su cuerpo se arrastró por la superficie hasta estrellarse contra la puerta de una habitación. Soltó un gemido ahogado y después de que intentara meter aire en sus pulmones aquellos hilos negros la soltaron y apoyo sus manos contra el suelo, se fue incorporando lentamente hasta dejar su espalda en aquella superficie tras su espalda, miro al frente y viendo a un par de metros aquella figura extraña y aunque su respiración se aceleró más de lo que estaba sus ojos no se quitaron de aquella figura divisando como lentamente de esta se resbalaba aquella extraña sustancia de su cuerpo dejándole ver una figura femenina totalmente desnuda, sus ojos se abrieron más de la cuenta y el dolor que había estado sintiendo en su cuerpo desapareció, su boca tembló y su voz se perdió en lo profundo de su garganta, aquella figura era tan meramente parecida a ella que la asombraba pero al ver aquel rostro pálido, de cabellos oscuros pero de ojos claros y muertos la dejo estupefacta, trago pesado y fue ahí que la figura empezó a caminar hacia ella con más velocidad mostrando como de la nada en medio de su cuerpo se abrían enormes llagas dejando que la sangre corriera, Milk intento pararse pero sus piernas habían quedado inmóviles, el desespero llegó a su cuerpo y a medida que esa mujer avanzaba ella solo buscaba como sacar la voz de su interior.
"... Milk…"
Cerro sus ojos cuando la vio más cerca y escondiendo su rostro entre sus manos logró sacar aquel grito.
—¡Mamá!— escucho el eco de su voz por aquellas paredes que la rodeaban, sus manos no dejaban de temblar en su rostro y sus piernas se habían encogido hacia ella de igual manera formando un capullo de protección, aún en esa posición sintio el frío correr y como de la nada el aire volvía a sus pulmones y aquella energía aminoraba casi hasta su extinción. Temblorosa y aún asustada lentamente abrió los dedos de su mano mirando entre ellos a su alrededor, quedo sorprendida al no ver rastro de ninguna criatura, soltó un suspiro y dejó ir su cabeza hacia atrás.
"¿Qué demonios había pasado?"
Había sido una de las situaciones más extrañas que hubiera tenido que vivir en toda su vida ¿De dónde había salido esa mujer? ¿Por qué la figura de su madre había aparecido de la nada?—Madre…— soltó un gruñido y frunció levemente su ceños, demasiadas emociones por un día, no quería tener que vivir ninguna más.
Aún en el estado que estaba lentamente se puso de pie y mirando a todos lados buscando no ser sorprendida de nuevo siguió aquel camino rogando por estar fuera de esas instalaciones pronto, pero no tardó ni cinco segundos para cuál escucho un par de gritos demasiado cerca de ella, su respiración se aceleró de nuevo y con miedo empezó a dar pasos en ese pasillo buscando pronto una salida.
—¡Ah! ¡Goku!— se detuvo de inzofacto y la palidez en su rostro se plantó mas fuerte, giro su rostro a uno de los costados y hallo una de las tanta habitación que en esa mansión habían.
"Debe ser una broma"
Cambio la dirección de su caminar y llegando hasta esa puerta levemente se apoyó en ella permitiéndose oír de nuevo otro grito de esa persona siendo seguido de fuertes jadeos, su corazón se oprimió y sin querer sus ojos se llenaron de lágrimas.
—¡Oh! ¡Goku!— apretó sus ojos y se forzó a ella misma ah abrir aquella habitación tan lento como pudiera, giro aquella perilla y lentamente permitió que sus ojos negros se asomaran por esa puerta. Tuvo que llevar su mano derecha a la boca para poder callar aquel chillido que quiso escapar de su garganta, al frente suyo y a menos de dos metros se hallaban en medio de una enorme cama dos cuerpo moviéndose rítmicamente, marcando movimientos certeros y gemidos constantes. Las lágrimas resbalaron por sus ojos al reconocer perfectamente bien aquella figura masculina superior quién era el que mayormente más se movía.
"No puede… ser…"
Más lágrimas resbalaron por sus ojos y un nudo se formo en su garganta, quería gritar de la ira, quería si era posible matarlos a golpes pero su cuerpo en aquel Estado había entrado por completo en un estado de Shock y lo que apenas atinaba a hacer era llorará y no despegar los ojos de aquella imagen.
—¡Ah!— los vio tensarse y de la nada el moreno caer a uno de los costados de aquella mujer dejando a la vista aquellos inigualables cabellos azules, los vio jadear y para completar aquella dolorosa verdad firmaron aquel encuentro con un último beso. Hasta ahí su cordura llegó, apretó sus puños y forzándose a no derramar más lágrimas dio un paso atrás, seco sus humedad mejillas y soltando un leve chillido emprendió de nuevo su camino.
—Malditos—apenas hablo y tan rápido como sus piernas se movieron llegó rápido a la sala donde la música aún era fuerte quedando levemente extrañada que hubiera encontrado tan rápido aquel lugar.
Siguiósu camino y paso la mitad de la sala sin importar ir empujando una que otra persona, la miraban extrañados pero valiéndole una total mierda llegó a la puerta de esa casa pero al momento de tocar el teclado para abrirla la música paro y un pitido rojo sonó en la habitación.
—¿Tan rápido te vas?— su cuerpo tembló y rápidamente giro su rostro hallando a la peliazul no muy lejos de ella y peor aún viniendo tomada de la mano con el moreno —¿Por qué?— Milk tan solo gruño un poco y sin querer dejo ver un poco de sus blancos dientes.
—Vete a la mierda— escupió con veneno y levemente separo sus piernas— vete y llévate a tú maldito amante contigo— miro al moreno y esté tan solo abrió levemente los ojos.
—No te preocupes, no lo volverás a ver— de la nada la mayoría de los presentes de un salto se había interpuesto entre ellos y se posicionaban con sus brazos en guardia y sus piernas levemente flexionadas a la vez que alargaban una sonrisa en sus labios.
—¿Pero que…?— no alcanzo a terminar de hablar cuando aquel moreno de cabello en forma de flama se planto frente a ella y estrelló uno de sus puños en su vientre, su cuerpo se doblo y no pudo detener escupir un poco de saliva por el impacto, después de eso sintió otro golpe en su mejilla pero tan fue su sorpresa de ver qué quien la había golpeado no era más que su hijo mayor. Su cuerpo colisiono contra una de las paredes haciendo que está se grietara por el impacto. Aturdida por aquellos dos golpes ni siquiera alcanzó a ponerse de pie cuando otros dos integrantes de aquella fiesta se habían lanzado a ella, el hombre que escasamente tenía algo de cabello más el hijo de la peliazul golpearon de nuevo su cuerpo. Esta vez de su boca salió dos pequeñas gotas de sangre para después quedar tendida en el suelo por la falta de aire.
—Devilucha…— susurro la peliazul pero Milk solo gruño al oírla y aunque tuvo que apoyarse en la pared logró ponerse de pie y encargarla al ver que no estaba muy lejos de ella.
—Eres una maldita miserable… Nunca te perdonaré esto, nunca…— por inercia hizo tronar los dedos de sus manos al tan solo moverlos y agradeciendo internamente los entrenamientos que había tenido con su hijo menor hace tiempo loro lanzarse a la peliazul en un rápido movimiento y aunque logro ver cómo un par de brazos se interpongan para tomarla sus brazos se movieron más deprisa logrando apenas estirara sus dedos rasguñando aquel rostro dejando tan solo tres línea pero que rápidamente empezaron a sangrar.
—¡Ah! ¡Mi rostro!— chillo la chica cubriendo su mejilla a la vez que aquellos fornidos grados se enrollaban en su cintura jalándola de la chica para después empujarla contra uno de los muebles.
—¡Diablos!— gruñó el moreno de traje azul y ante la atenta mirada de varios jalo a la morena dejando que su puño derecho golpeara la comisura de su boca y después su rodilla se estampara de vuelta en su abdomen. La chica solo escupió algo de sangre cayendo de rodillas frente al chico.
—¡Maldita!— chillo la peliazul y quiso lanzarse a ella pero fue detenida por el chico de Gi naranja—¡Déjame matarla!
—¡Basta Bulma! — hablo fuerte el chico e hizo que ella ocultará su rostro en su pecho— Tenemos que llevarla al templo— le hablo al otro moreno y este chasqueando la lengua tomo a la morena por las ropas y la subida a su hombro escuchando un leve quejido por el movimiento.
Rápidamente todos salieron de ese lugar dejando a dos espectadores más que a estupefactos, el señor Brief solo tqpo la boca de su esposa y levemente arrullaba su cuerpo para que no gritara, tan solo el esperaba que aquel aparato que el le había dado a la chica se hubiera salado por tantos golpes.
Milk sintió el viento golpeó su rostro, la sangre seguía fluyendo de su boca en leves gotas y su cuerpo entumecido seguí inerte en el hombro de ese moreno, sus ojos vagamente se movían de un lado a otro pero apenas había enfocado el bolso de cinta larga colgando a lado, sus cabellos estaban algo destartalado pero apenas y podía enfocar la mirada al no tener suficiente aire en sus pulmones, al cabo de unos veinte minutos pudo tomar un par de bocaradas de aire ye intento mover los dedos de sus manos esperando que estos le respondieran.
—...Nos espera en la plataforma, dijo que quería verla antes de dejarla con la androide…— sus ojos se abrieron más y no pudo evitar desviar la mirada topándose a aquella peliazul en los bravos de su marido pero no logro de su rostro, ahora que recordaba esperaba haberla dejado desfigurada o que por lo menos le quedará una cicatriz en su estúpido rostro. Gruño molesta y sus manos se cerraron en puños además que ahora que analizaba un poco más sus palabras se daba cuenta que en vídeo Brief quizás tenía la idea de aquello, había capturado a la androide y los más seguro es que hubiera sido cuando ella decidió volver con su familia "18"
—¿Eh? ¿Estas despierta mamá?— alzo un poco la mirada y la figura pequeña pero ceñuda de su hijo solo le confirmo que el al igual que los otros estaba en su contra.
—P-Perdóname Goten…— apenas susurró y ante la atenta mirada extrañada ella solo apoyo una de sus manos en espalda del moreno y la otra la movió hacia atrás dándole un fuerte golpe en su nuca haciendo que este la soltara para después alzar sus piernas dando un bote sobre el lanzándose sobre su pequeño hijo haciendo que perdiera el equilibrio y ambos empezarán a caer.
—¡Mierda!— gruño Vegeta llevándose su mano derecha a su nuca—¡Maldita hembra!— el a igual que los demás se lanzaron a aquellas dos figuras aumentando la velocidad en la que bajan para poderla alcanzar.
Milk tan pronto tenía a su pequeño en manos no espero para golpear fuertemente su estómago y luego su nuca. Se abrazó a ese pequeño cuerpo inconsciente acelerando la velocidad en la que caían. Tenía la esperanza de poder escapar y llevar consigo a su pequeño pero a medida que más se acercaba al suelo más difícil se le hacía la idea y esperaba que al momento de amortiguar la caída no se le partieran las piernas.
—¡Milk!— apretó el cuerpo del infante más hacia ella y giro sobre su eje dejando sus piernas desnudas al ser ahora ellas quién amortiguaran la presión del aire, sus cabellos se metieron con violencia casi al punto de soltrse, divisó que aún par de kilómetros a su izquierda la torre del maestro Karin se hacia presente, luego vio como debajo donde ella estaría próxima a aterrizar había gran cantidad de ruinas, miro un poco más hala descubierto un camino serca a un bosque y fue cuando levemente plantó una sonrisa.
—¡Estúpida hembra!— alzo su rostro encontrando la figura de ese moreno tan serca que apenas dio un chillido y su cuerpo giro a verle al sr movido por el aire, apretó más el cuerpo de su hijo pero algo que no espero ver fue un manchón naranja pasar a su lado para después sentir una leve presión en su nuca antes de caer inconsciente.
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Milk Abrió sus ojos de un momento a otro mostrando el pánico en su mirada, rápidamente apoyo sus manos en la superficie donde había estado tirada e intento levantarse, escuchando el sonido estridente de una cadenas para luego entiendo como no podía levantarse por completo, chasqueo la lengua y miro como sus manos eran unidas por una pequeña cadera de la cual se desprendía otra que se enganchaba en una placas metálicas en el suelo, bajo la mirada y hallo lo mismo en sus tobillos, gruño un poco y empezó a tirar de aquellas cadenas tanto como sus extremidades le permitieran.
—De nada te va servir— paro en seco y busco con sus orbes negras entre aquella oscura casi tenebrosa habitación, repaso lo poco que sus ojos se habían acostumbrado al ambiente y siguió analizando el lugar. Esa voz la reconocería en cualquier lado que fuese, giro sus rostro un poco más hasta que por el radillo de su ojo izquierdo vio que justamente algo frente de ella se movía.
—¿1-18?— no pudo detener los latidos desenfrenado de su corazón y como de la nada una sonrisa se plantaba en sus labios y sus ojos se humedecían.
—No pongas esa cara— desvió la mirada pero de igual manera pudo soltar un leve sonrisa.
—Creí que nunca te volvería a ver—sollozo un poco e intento acercarse a la rubia— No tienes idea de lo que ha estado pasando.
—Eh de imaginármelo— soltó un suspiro y llevó una de sus manos a su levemente largo cabello. No hace mucho había dejado de observar a la chica, cuando aquel bárbaro de traje azul la había traído y tirado al suelo poniéndole rápidamente las cadenas supo que una vez más había fracasado en una tarea, Dende antes de quedar "Zombificado" por aquellos cristales le había dicho que debía protegerla, que debía cuidarla hasta que estuviera lista pero ¡Había fracasado! Ahora ella también estaba ahí, ambas encadenadas de pies y manos y ninguna sabía por cuánto tiempo, soltó un pequeño suspiro y se llevó la manos al puente de su nariz, no tenía idea de cómo le haría para salir de ese lugar.
—No sabes cómo lo siento, desde aquella vez… — apretó sus ojos y trono sus dientes, había sido demaciado ingenua como para no haberse dado cuenta—desde que aquella vez que nos vimos tu y yo…— trago pesado y suspiro para poder pasar aquel nudo en su garganta.
—Se que paso y era tan solo cuestión de tiempo para que te trajera aquí… Tu eras su objetivo— ¿Cómo? La miro como si tuviera cuatro cabezas y no pudo evitar fruncir el ceño ¿Ella sabía eso? ¿¡El viejo Brief tendría razón!?
—¿D-De que hablas?
—Desde aquella vez que llegue a tu casa con mi hija fue por la única razón de mantenerla a salvó, Gohan y Vegeta había llegado a Kame House y nos atacaron, no logré ver bien que pasaba ya que para Krillin y para mi nuestra única prioridad era nuestra hija…— ¿Atacaron? ¿Desde hace cuanto tiempo ellos venían actuando raro?
—¿Gohan y Vegeta? Pero si Krillin…
—No se que abra pasado en estos dos meses que llevo encerrada aquí, pero ten algo por seguro Milk, aquellos que están allí afuera ya no son tus amigos ni mucho menos nuestras familias, son desconocidos ahora— sentencia fuerte y con el ceño fruncido, Su tez sucia la hacia ver un poco más atemorizante pero quiénes la conocían un poco más a la rubia se darían cuenta de que tan grande era su sed por la venganza.
—…— agacho la mirada y se permitió sentarse de nuevo en el suelo, alzó sus manos y acomodo sus cabellos de nuevo analizando aquellas palabras siendo más que obvias, había sufrido una leve golpiza por sus conocidos incluyendo su hijo, también había vivido la traición en carne propia y pero aún no les había importado en lo más mínimo.
—Solo mira como nos tiene Milk— subía su mirada a la rubia exhalando un quejido, dieciocho apoyo su antebrazo en una de sus rodillas más a la otra mano la mano levemente haciendo énfasis en sus palabras— somos sus enemigos y ahora nos mantiene presas aquí y sin saber por que— Milk se tenso sobre sus piernas y llevó una de sus manos hacia su pecho, apretó su mano en ese lugar y cerrando un momento sus ojos dejando que las imágenes de lo último vivido pasarán una y otra vez por su mente.
—Tienes razón… — abrió sus ojos y empuño su otra mano—hay que salir de aquí... Tenemos que hacer algo.
—¿Cómo? — mostró una sonrisa sarcástica—si yo no puedo romper las cadenas..
—¿Enserio? ¿No puedes romperlas?
—¿Por qué crees que sigo aquí? no será por mi gusto— una gota de sudor bajo por la cabeza de la morena y un tenue rubor sus mejillas.
—Primero lo primero— soltó un suspiro la rubia e intento ponerse de pie— hay que ver qué tan graves son tus heridas— señaló un uno de sus dedos su boca haciendo que la morena desviara la mirada y pasará su lengua por ese lugar.
—No te preocupes, no son tan graves..— negó rápidamente momento antes de que la puerta de esa habitación se abriera dejando que la luz del exterior las cegara por un momento.
—Hasta que despiertas— Milk no pudo evitar abrir sus ojos espantada y rápidamente correr un poco su cuerpo como si tan solo el eco de la voz de esa mujer la ahogara
—¿Cómo estás pequeña?...— dieciocho se mantuvo en silencio detallando cada fracción de esa mujer ahora que se dejaba ver con más libertad, por otro lado Milk solo se le aceleró la respiración y tuvo que morderla la mejilla interna para guardar algo de compostura.
—Tsubaki...— susurro quedamente y lentamente se puso de pie buscando fuerzas en su interior para poder encararla—¿Q-Que quiere?...— no entendía muy bien el por qué esa mujer estaba ahí, ¡justamente ahí! momento antes de enterarse de la infidelidad de su pareja como ahora que estaba captura ¿Tendría algo que ver? La vio acercarse no muy rápido pero apenas como llegó de la nada de nuevo esa serpiente apareció y se lanzó a la morena envolviendo su cuerpo haciendo que está pusiera una cara de pánico y estirara su cuello para poder tomar algo de aire que le era arrebatado por esa presión de ese cuerpo musculoso.
—No tienes idea de cuánto te pareces…— sintió como sujetaba su rostro y lo acercaba al de ella haciendo que sus narices se rosaran pero está enterró un poco más sus dedos en sus mejillas haciendo que su ceño se frunciendo más— Demasiado diría yo…— dieciocho levemente se puso de pie y frunció el ceño mientras jalaba esas cadenas.
—¿D-De que habla?— la mujer empujó su rostro y aquel animal la soltó tan rápido haciendo que perdiera el equilibrio y cayera de bruces.
—Jump— fue lo último que dijo antes de levemente mirar a la rubia y luego salir de ese cuarto.
—¿¡Conoces a esa mujer!?— apenas fue un susurro fuerte y el aún nervioso cuerpo tirado en el suelo solo giro a verla, está solamente negó y trago pesado, tan solo con el tacto de esa mujer su piel se Helo a tal punto que sentía como si le fuera a dar una crisis de hipotermia, tan fría y sombría era esa mujer que estuvo apunto de desmayarse si no la soltaba.
—La vi… la vi cuando estaba en Coorporacion cápsula… — tomo aire de nuevo y lo soltó en un largo suspiro— no se que hace ella aquí…—se mordió el labio y miro realmente preocupada a la rubia—pero… su energía…
—¿Sabes que es maligna no?— asintió la morena y de nuevo suspiro.
—Si, es la misma que vengo sintiendo desde hace un tiempo…
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Tsubaki salió de esa habitación sintiendo la adrenalina correr por su cuerpo… solo había ido a verla una vez más para asegurarse que en verdad esa mujer estuviera bajo sus manos y que en tan poco tiempo todo su esfuerzo terminaría, al fin podría ser la sacerdotisa que tanto anhelaba y dejaría esos juegos del gato y el ratón para siempre.
—Gran Tsubaki— la peliazul apareció de la nada acompañada de el chico de Gi naranja, justo detrás de ellos venían el hijo del moreno y Vegeta con sus ceño levemente fruncido.
—¿Que quieres?
—Todo está listo Gran Tsubaki, Milk a sido capturada, androide 18 ya no es un objetivo importante y el templo está listo, solo falta esperar hasta mañana para que todo quede conciso…
—Perfecto, solo necesito que cada uno de ustedes hagan lo acordado, hasta entonces no quiero que ninguno me moleste— no se había detenido mucho con ellos, el estar levemente expuesta a la luz del sol la cansada demasiado, camino rápidamente entre los pasillos del palacio hasta llegar a la que había tomado momentáneamente como su habitación, soltó un suspiro y dejó caerse lentamente sobre aquella mullida cama.
Desde ese punto podía ver el pequeño espejo colgado en la pared, soltando un suspiro se paro de nuevo y camino hasta el, acunándolo en sus manos, detallo su rostro mirando como uno de sus ojos empezaba a deformarse, la cicatriz que estropeaba su rostro por completo se expandió por su cara provocándole una horrible desazón en la boca, esa marcas le recordaba mucho el pasado que tuvo que vivir, todo se acumulada y los feos y malos recuerdos llegaban. Desde que esa mujer le arrebato todo por lo que había luchado, confinándola a vivir de esa manera y para empeorar no pudo evitar todo aquello, miro de nuevo el espejo y sus cabellos empezaron a teñirse de un blanco metálico borrando el rastros de sus hebras oscuras.
—Hace tiempo eh querido cambiar esta forma de vida, han pasado mucho tiempo y sigo empeorando…—tiro el espejo en la cama y se sentó en la misma acariciando su cicatriz esperando que el incómodo dolor desapareciera— mi cuerpo no resistirá mucho tiempo— se tendió sobre la cama y tragando algo de saliva, después aquella estúpida batalla había buscado todos los medio para vengarse, espero demasiados años y muchas derrotas para lograrlo. Hizo desaparecer aquella marca hecha por aquella sacerdotisa, sonrió levemente y frunció el ceño— pero el cuerpo de esa mujer tiene… una gran resistencia — giro sobre si y enfoco aquella leve ventana que dejaba que sintiera el calor del día al infiltrarse por ese lugar—hace tan solo unas horas recibió una paliza y ahora esta despierta como si nada— cerró los ojos y tomó una leve bocarada de aire—pronto llegara el eclipse y podre cambiar…me desharé de esta inmunda cicatriz, tendré el poder oculto que tiene esa chiquilla y… — silencio, su mente había recordado una vez más que había pasado después de aquella monstruosa batalla, ese chico bestia había hecho de las suyas, destrozando todo su cuerpo obligándola a vagar de mil maneras en medio de las penumbras teniendo que alimentar su cuerpo de restos humanos y uno que otro Monstruo, por lo menos tenía la certeza de que cuando volvió a enfrentarlos no quedo ni la más mínima muestra de ellos, solo que esa vez había fracasado por aquella mujer De nuevo haciendo que su alma y cuerpo tuvieran viajará hasta aquella dimensión.
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Las horas corrieron, dieciocho como Milk no habían hablado mucho desee que esa mujer entro, apenas y se dirigían la palabra, Milk habia aprovechando que la noche llegaba para dormir un poco después de todo su cuerpo aún le dolía a mares.
Al día siguiente y apenas como salió el sol la morena despertó de un leve brinco y miro aturdida a su alrededor.
"No era un suelo, aún sigo aquí"
Soltó un suspiro de desesperación y dejó que su cuerpo levemente tronar para cuando empezaba a moverse.
—¿Dormiste bien?— apenas fue un susurro pero la morena seguía en su tratamiento de estiramiento.
—No, no sé cómo hiciste para aguantar dos meses aquí Metida…— llevo sus manos a su espalda y se curvo hacia tras acomodando los discos de su columna a la vez que los escuchaba tronar— es horrible dormir en el suelo.
—Ni que lo digas…— la rubia solo movió su cuello de lado a lado haciendo lo mismo antes de estirar su mano y tomar el vaso de lata que tenía con algo de agua del día anterior.
—¿18?
—¿Um?
—¿Alguna idea del por qué nos tiene aquí?
—No, no lo se— dejó de tomar la bebida y le tendió el último sorbo a la morena teniendo que estirar uno de sus pies para que estuviera a su alcance.
—Quisiera saber que es lo que pasa…
—Yo también…— la puerta se abrió de la nada y la figura levemente corpulentos del chico se dejó ver frente a ellas.
—G-Gohan…
—Madre— la mirada de estupor de la morena era mayor a cualquier mirada de sorpresa que hubiera dado— no sabes cómo me asquea el verte hoy, pero eso es un asusto diferente— camino hasta la cabizbaja chica y con un pequeño fragmento de vidrio paso este por aquellas cadenas y después con brusquedad la jalo poniéndola de pie.
—¿¡Q-Que haces!?— chillo la morena al sentir como era subida hasta el hombro del chico como a la vez el bolso que había tenido sujeto a su cuerpo de resbalaba quedando tirado en el suelo.
—Calla, la Gran Tsubaki necesita de ti ahora…— la morena solo abrió sus ojos y miro asustada a la rubia, está solo se había parado del lugar y tiraba fuertemente de las cadenas.
—¡Suéltala!— chillo cuando el moreno se fue acercando a la puerta y su débil cuerpo se removió más fuerte— ¡Suéltala ahora mismo!— El chico no había dicho nada y siguió con su camino ignorando olímpica me a la ojiAzul a la vez que procuraba aguantar los golpes que la otra morena había comenzado a darle.
—¡18!— fue el último grito que alcanzo a dar antes de salir de ese cuarto y dejar a la rubia una vez más sola.
Gohan siguió su camino hasta llegar al centro del palacio pero en la parte trasera donde una especie de cama hecha de piedra los esperaba.
—Hijo, por favor, suéltame— suplico la morena pero solo recibió un golpe seco contra esa superficie haciéndola levemente gritar, sintió como el subía sus aún encadenados manos y las aprisiona con unas muñequeras, el mismo procedimiento fue en sus tobillos y aunque ella se moviera no podía zafarse.
—Gohan, por favor hijo reacciona…— apenas la miro y antes de que el empezará a caminar hacia atrás el cielo empezó a nublarse y los demás Guerreros Z empezaron a hacer presencia.
—El ritual debe dar comienzo, solo la sangre pura debe ser ofrecida a los guardianes y reyes del inframundo para obtener el poder eterno— Dende se iba acercando lentamente hacia ella. El viento soplo y de la nada cada uno de ellos tenía una vela en sus manos dejándola a su alrededor para después dar cinco pasos atrás e inclinarse apoyando sus manos en el suelo al igual que sus frentes como si estuvieran dando una reverencia.
—No…— chillo en su lugar y empezó a jalar sus manos y piernas tan fuerte como pudiera buscando si deslizar sus extremidades o arrancará las cadenas que la tenían presa.
Cuando el chico de piel verde termino de caminar y estaba justamente a su lado Milk sintió como sus oídos se tapaban solo dejando que ella viera el movimiento de los labios del hombrecito y como este al alzar sus manos una daga de un material demasiado reluciente Se dejaba ver cómo al igual una luz brillaba en la frente del hombrecito y otra en su pecho, ella negó con la cabeza y en un ultimo tirón para zafarse enfocó que en aquella arma algo había grabado. El tiempo se alentó y al abrir un poco más sus ojos vio un grabado de alguna lengua extraña en la hoja de daga que en un segundo después el chico giraba en sus manos mostrándose la figura de una mujer con una extraña armadura, tenido en su mano derecha una espada y un arco en su mano izquierda a la vez que era rodeaba por una gran cantidad de criaturas. Sus pupilas se dilataron y de la nada sintió como una especia de espasmo nacía de su cuerpo expandiéndose como una honda de sonido.
Sintió un nudo en su garganta y de la nada su cuerpo se curvo justamente en el momento que el chiquillo había acercado dicha arma a su cuerpo. Una luz cegó su vista y de la nada sintió un calor nacer en su cuerpo y salir como si estuviera cayendo de alguna superficie.
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Tsubaki estaba algo ansiosa esperando que aquella interminable espera acabar y por fin podría estar tranquila, solo tenía que hacer acto de presencia justamente cuando el eclipse estuviera casi completado y Ella tan solo tendría que ir y apoderarse de ese cuerpo, camino a paso presurosos hasta llegar a esa parte del palacio, cuando estuvo apunto de dejarse bañar por los tenues rayos de luz una honda llegó a ella haciendo que su cuerpo temblaron y todo vello de su piel se erizara.
—No puede ser..— prácticamente corrió hasta donde estaban los presentes y su boca se desencajo por un segundo.
Una luz salió del pecho de la chica y está se expandió con fuerza lanzando a los presentes lejos de ella dejando a más de uno tirado en el suelo, Tsubaki solo dio un paso al frente y la figura de la morena solo se levantó de su lugar dejando ver lo que se suponía eran las cadenas como si estás fueran de arena, la mirada fría y levemente adormecido se fijó en ella y extendiendo su mano para tocar el lugar donde estaba sentada haciendo que este se desvaneciera y las velas que se habían apagado se derritieran, apenas como toco el suelo la daga que había tendió Dende en sus manos y que ahora estaba tirada en el suelo voló hasta ella y apenas al tacto esa arma también se desvaneció solo que un pequeño hilo blanco se interno en su cuerpo justamente a sus espaldas.
Tsubaki apenas alcanzo a dar un leve grito antes de que la figura de la morena aparcería frente a su rostro y apenas tocará una de sus mejillas.
—¡AH!— grito fuerte cuando sintió como su rostro empezaba a arderle y como de la nada este se quebrada como si fuera un trozo de Cristal. Vegeta al igual que Goku se levantaron del suelo y corrieron ah auxiliar a su superiora dándole uno de ellos un severo golpe a la otra chica que sin inmutarse cayó con elegancia al otro lado de la plataforma.
—¿¡Que es lo que has hecho!?— grito el moreno de menor estatura antes de lanzarse a la pelinegra y empezar a golpearla, está tan solo uno que otro golpe esquivaba pero los demás simplemente eran recibidos por su cuerpo pero sin inmutarse, en uno de esos golpes ella se agachó haciendo que el moreno se resbalara por el no impacto en ello ella aprovecho para apoyar su mano en su espalda y dar un leve salto quedando sobre él. Cuando lo hubo tendido en el suelo su mano derecha se alzó y una tenue luz envolvió su mano.
—¡No dejes que le haga nada!— grito horrorizada Tsubaki antes de girarse y correr dentro del palacio, Goku solo giro a ver a la otra morena y aunque sintiera algo de desazón se lanzó a ella sujetando la mano que tenía alzada sintiendo como una descarga eléctrica pasaba por su cuerpo haciendo que el la soltara pero después de que el logrará alejarla del otro moreno.
Ambos quedaron de pie y empezaron a rodear a la chica pero esta tan solo seguía cabizbajos dejando que sus cabellos aún recogido taparan su rostro. Un solo grito y ambos se lanzaron a ella, grande fue su sorpresa al verla esquivar un par de golpea a sabiendas que eran dos contra una.
En uno de los golpes Goku logro enredar sus brazos en el cuello de ella y Vegeta estampar su puño en su vientre. Pero ella no se inmuto.
—¿¡Quién diablos es esta mujer!?— otros dos golpe más y de la nada sintió como su cara esa girada y su cuerpo se lanzaba a una gran velocidad por el impacto.
—¡Aléjate de ella!— grito la androide y después y de eso lanzo otro de sus golpes al moreno pero este logró alejarse aún llevando consigo a la pelinegra, más de un ataque de la rubia era frustrado por el chico para después agregarse los ataques del otro moreno que con un gruñido se había lanzado a ella.
Milk solo se mantenía en silencio y al sentir en la voz de la pelirrubia el desespero por ayudarla está solo llevó su mano izquierda al brazo del chico haciendo que una fuerte descarga rodeara ambos cuerpos haciendo que este gritara al sentir sus músculos entumecer, fue tan rápido que apenas como el chico de Gi naranja la soltó la ojiAzul corrió velozmente y estrelló su puño en la mejilla del otro Saiyan aprovechando su estupor.
Dieciocho tan pronto se vio libre no espero mucho para tomar a la morena en brazos y de un gran salto salir de aquella plataforma empezando a caer de dicho lugar pasando las tupidas nubes y luego sintiendo la presión del aire en sus rostros.
—Sujétate— apenas susurro en el momento que freno la caída y emprendía vuelo lejos de la plataforma como de la torre del maestro Karin, la velocidad con la que iban no era mucho pero por lo menos tenían que intentar escapar.
De nuevo y como siempre pasaba alguien había dado con ellas y lanzando una bola de energía a la espalda de la androide haciendo que estés soltara a la morena y que ambas cayeran en medio del bosque. Rodaron por medio de la tierra y después quedaron tendidas serca a un charco con fango.
—Diablos…— susurro la rubia apenas como comenzó a ponerse de pie y se quitaba el exceso de barro de su rostro y ropa, miro a su costado hallando el cuerpo de la morena a menos de tres metros con sus brazos y piernas abiertos y su cara entre el lodo.
—¡Milk! ¡Levántate!— corrió hasta ella y penas como ayudó a desincrustarla del piso y quitar algo de barro se dio cuenta de los espirales que eran sus ojos y como levemente balbuceaba algo— ¡Milk!
—Me duele mi cara...— chillo en los brazos de la rubia y está solo soltó un bufido antes de ponerla rápidamente de pie y empezar a correr con ella —¿Qué haces 18?— la mirada consternada de la morena solo hacia que se sintiera más frustrada de lo que estaba.
—¡Huir! ¿¡Qué mas crees que estamos haciendo!?— una explosión muy serca a ellas hizo que cayeran de bruces y en menos dos segundos ya estaban de pie corriendo cada una por su cuenta.
Corrían a toda velocidad tanto como sus piernas les permitieran, más exposiciones sonaban a sus espaldas y por ellos tuvieron que ocultarse en una cueva escabullendo de sus captores.
—E-Esto… E-Esto no nos servirá de nada… S-Si no… si no ocultamos… nuestro Ki...— hablo jadeante la rubia y miro levemente ceñuda a la morena—¿S-Sabes cómo hacerlo?...
—No, iba ah aprender pero… pero de la nada S-Sucedió todo… esto…— hablo de igual manera y fue cuando el piso vibro haciendo que leves rastros de rocas y tierra cayeran del techo, la morena solo dejó que sus manos se apoyarán en sus piernas para poder tomar un poco más de aire, desvió la mirada hallando a un costado de la rubia su pequeño bolso.
—¡M-Mi bolso!— se lanzó a ella y tiro de el haciendo extrañar a la ojiAzul.
—Tranquila, ni que te lo fuera a robar…
—N-No es eso 18, en mi bolso hay… hay como poder escapar— la rubia solo lo zafo de ella y apenas como se lo pasó el piso volvió a vibrar pero grandes pedazos de piedra empezaron a caer.
—Tendrás que buscar eso de camino, no podemos estar más aquí— tomó a la morena en brazos y emprendió vuelo con ella sacándole por uno de los orificios, tan prontos estuvieron en el aire notaron la presencia de varios de los Guerreros Z y sin más sé alejaron de allí siendo perseguidas por ellos. Dieciocho estiro su mano derecha hacia atrás y lanzó un para de bolas de energía esperando que eso los retrasara un poco más. A medida que volaban Milk esculcaba aquel bolso hasta hallar aquel aparato muy parecido al radar del dragón.
—¿Qué es eso?— esquivo una bolsa de energía haciendo que Milk se apego más a ella por casi resbalar de sus brazos, subió su mano y le mostró aquel aparato a la androide.
—E-Es un alternador de dimensiones..— un estallido sonó a su lado y apenas di un gritillo y apretó el aparato en sus manos— E-El viejo Brief me dijo que tan pronto te viera… debía dártelo, quizás con esto podamos solucionar este problema…—una fuerte luz se acercó a ellas y en su leve estado de Shock solo pudieron aferrarse a la otra—¡Ahh!— gritaron a la vez cuando sintieron el impacto dar en sus cuerpos lanzándolas mucho más halla de el bosque donde una enormes ruinas se encontraban.
—¡18 reacciona!— grito la morena cuando se hallo a sí misma ser quien sostenía a la rubia a la vez que se aferra a ella— ¡Nos vamos a matar!— grito Milk al ver la manera en la que caían y como el cuerpo inserte de la rubia se dejaba llevar por el peso de sus cuerpos, comenzaron a dar giros por el aire y para cuándo la morena logro estabilizarse diviso un pequeño posó bajo ellas a una no muy considerable distancia.
—¡Milk!— la voz fuerte y levemente lejana del moreno la hizo por poco soltar el aparato en sus manos, apenas alzó la mirada hallando al moreno que volaba tan rápido su cuerpo se lo permitiera a la vez que estiraba una de sus manos.
"Goku.."
Negó levemente y solo en ese instante recordó las palabras fugases del señor Brief, levantó esa rápida presionando aquel botón sintiendo como este vibraba en sus manos para poco después llevarlo a su boca solo enfocando su mirada en el moreno antes de poder hablar.
—llévame a casa— enrosco sus piernas en la figura desmayada de su compañera y a pocos centímetros de entrar al pozo sintió como algo cálido las envolvía y de la nada empezaba a quedarse dormida.
—¡MILK!
XxXxXxXxX
¿Que les a parecido eh?
Espero que esta nueva edición les guste, ojalá haya mejorado mucho y espero leernos en el próximo Capítulo. ¡Bye!
Mika-Chan
