Hola, bienvenidos al Capitulo 9 espero les guste la nueva editacion y nos leeremos en el siguiente…
PD: en este capítulo Sesshomaru ya conoce a Lin/Rin.
Los personajes de Dragón Ball Z no me pertenecen, son propiedad de AkiraToriyama al igual que los personajes de Inuyasha son propiedad de Rumiko Takahashi. Yo solo los tomo prestados por mera diversión.
Capítulo: 26 serie Inuyasha.
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MoonWalker/Otaku/Jacksonera- Beat It.
PD: Perdón si tengo algún error de ortografía
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"!Ay! ¡No puedo mas! si sigo así se me terminaran cayendo las piernas"
Apenas como se habían internado en el bosque habían acelerado tanto sus pasos que al ritmo que iban muy pocos las alcanzarían a menos que volaran, habían decidió mimetizarse con la zona más de lo que ya estaban antes de que alguien las viera y que por su puesto no se fuera ah asustar por su deplorable condición, habían encontrado un río muy cerca y por poco lloran de la alegría al ver semejante panorama, pero hubo un problema. Personas. Habían demasiadas personas en el lugar como para ellas meterse tranquilamente. Tuvieron que soltar un bufido y seguir río arriba para poder encontrar una zona despejada de ojos curiosos e inoportunos. Tan mala suerte tuvieron que entre más caminaban más personas se encontraban convirtiéndose en las cuatro horas mas desesperantes de sus vidas.
—18 ¿Podríamos parar por un momento?— la zona en la que estaban era demasiado boscosa como para caminar libremente sin tener que rasguñarse con las ramitas que sobresaliente de cada arbusto o golpearse el rostro con una de las enormes hojas.
Habían tenido que esconderse detrás de un par de troncos o tirarse al suelo detallando a cada persona que pasará, encontrándose con la rara casualidad que no tenían ni el más mínimo parecido con sus ropas, quizás la morena podría pasar desapercibida pero con lo llamativo que ahora estaban sus prendas al ser adornadas por tanto barro y suciedad lo dudaban.
—No, ya has descansado lo suficientemente y llevas más de media hora quejándote— dieciocho por su parte había estado buscando una cueva o algo similar aparte de un lugar donde bañarse para mantenerse instalada por ahora, según había observado y sacando conclusiones aceleradas su cabeza había trabajar rápidamente dándole la conclusión de que habían caído en una dimensión paralela bastante atrasada cuanto a tecnología se tratase y solo con ver sus ropas se daba cuenta además de la extensa cantidad de vegetación y nada de maquinaria pesada. La obviedad les golpeaba la cara ¿No?
—Estos zapatos ya me están matando, necesito tomar un respiro… y ya que estamos cerca del río podríamos darnos un baño ¿Si?— rogaba a medida que arrastraba sus pies y dejando caer sus hombros al frente mientras su cabeza sé inclinaba hacia abajo— 18... — la rubia se detuvo y giro hacia la morena a la vez que soltaba un suspiró. Esperaba que no fuera tedioso convivir con aquella pelinegra.
—¿Escuchas eso?— se crudo de brazos e hizo que la morena levantó la cabeza y agudizara sus oídos hasta escuchar el fuerte golpeteo del agua contra las rocas.
—Una… cascada…— sonrió abiertamente y camino alegre hasta la rubia mientras sonreí como una niña de cuatro años.
—Ajam—se cruzó de brazos y levantó su rostro mirándola las copas de los arboles— así que muévete y tan pronto nos bañemos buscaremos algo de comer ¿De acuerdo?— giro sobre su eje y apartó un par de gigantescas hojas dejando un tanto atrás a la morocha que apenas como intento acercarla una de esas ramas golpeó su frente haciéndola devolver los pasos ya dados.
—¡Ay! ¡18!— acaricio su cara y un par de lágrimas asomaron sus ojos ¡Que golpe! Soltó un bufido y corrió por medio del bosque dejando que una que otra rama volviera a golpearla por estar buscando a la rubia que se había atrevido a dejarla así, sola.
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—¡Ay! ¿¡Que es lo que esta ocurriendo aquí!?— con un tono algo fuerte un hombre de traje rojo con cabello blanco plateado y con algo anormal en su cabeza por no decir que dos pequeñas y tiernas orejitas se plantaban en esa zona haciendo que su extraño cabello conjugara con ellas. Sus ojos color miel claro que resaltaba mucho mas su extraña apariencia y solo teniendo como Igual su leve tez bronceada haciendo que sus rasgos se vieran tiernos pero a la vez levemente intimidantes. Dio un par de saltos hasta donde se hallaba a un chico de tez clara, de cabello oscuro y ojos azules un tanto penetrantes, sus ropas eran largos trozos de tela de color azul oscuro y en una de sus manos llevaba a una extraña venda siendo sujeta por un rosario—Oye Miroku, disculpa que te moleste pero… ¿Esa mujer llamada Sango todavía sigue dormida?— el chico de rojo solo tiro un par de leños al fuego que aquel otro sujeto había estado preparando, este solo soltó un suspiro y aún avivando el fuego se permitió hablar.
—Si Inuyasha, así es— movió más aquella rama de no muy exageradas proporciones apartando algo de ceniza para después levemente mirar al chico de cabello blanco y largo.
—¿Pues que están esperando para despertar? ¡Ella sabe en donde se encuentra Naraku! —Empuño su mano e hizo que se estrellarla con la palma de la otra haciendo un leve ruido al golpear su propia carne—dice que no recuerda bien el lugar de ese palacio pero si estamos por esos alrededores de seguro recordara una pista o algo por el estilo...
—Naraku es muy astuto, seguramente le puso algo al humo cuando trato de escapar y así no recordara nada…
—¡Pero ya llevamos 10 días esperando a que despierte! si fuera yo solo me bastaría 3 días para sanar— el desespero con el que siempre solía hablar se hacía presente, aquel hombre añoraba tanto encontrar a ese tan Naraku lo antes posible, había tenido la posibilidad sino fuera por aquella chica exterminadora que había salida de la nada con la única intención de atacarlo, según ella por qué el era el responsable de la muerte de su familia aunque mayor fue la sorpresa de la chica al enterarse que el verdadero culpable había tenido la desfachatez de hablar con ella y engañarla. Inuyasha dio un par de zancadas hasta donde estaba aquel chico de prendas oscuras y apoyo uno de sus pies descalzos en la espalda de este haciendo que se reclinara hacia aquel nuevo fuego avivante.
—Si fuera yo permanecería dormido por un mes entero— Su voz había tenido que sonar mucho más suave de lo que esperaba al estar en aquella posición, ladio su cabeza y miro al chico de rojo a la vez que achinaba sus ojos—además no solo se tratan de heridas físicas, la herida que tiene en el corazón causada por la muerte de sus amigos aun debe dolerle—se enderezo de nuevo haciendo precion en sus brazos para que aquella pata dejará de empujarlo.
—¡Jump! corazón herido— su sarcasmo era realmente notorio, el si había tenido que vivir con un verdadero corazón herido, nada que se compara a lo de la chica exterminadora, bueno, por lo menos era lo que pensaba él— ¡Yo conozco el mejor remedio! ¡Hay que cobrar venganza! ¡Por eso es necesario invadir el castillo de Naraku a como de lugar!— se aplaudió a el mismo y girando sobre su eje empezó a caminar dándole la espalda a Miroku— muy bien, le preguntare ahora mismo— tan absorto en sus ideas estaba que no se fijo en la ceja temblante del otro chico ni mucho menos como este tomaba un bueno trozo de madera en su mano derecha.
—Cállate—había sido lo suficientemente rápido para lanzar aquel trozo de madera y golpear la parte trasera del chico de rojo haciendo que este cayera de bruces sobre el suelo.
—¡Uay! ¿¡Por que me golpeas!?— vio ah aquel moreno levantarse de donde había estado sentado y caminar hasta él poniendo uno de sus pies con su respectiva sandalia sobre su cabeza antes de empujarlo.
—Lo mejor es que descanse el tiempo necesario, no hay mejor medicina que esa— se apartó de Inuyasha y empezó a caminar con la intención de tomar otros trozos de leña. El peliblanco solo bufo en su sitio, todo eso lo tenía sin cuidado ya que su única prioridad era encontrará ah aquel retorcido ser y vengarse por todo lo que le había hecho, se puso de pie y ocultando sus manos dentro de las mangas de su traje apenas logro dar dos pazos antes que su pecho se estrujara y la garganta se secara al momento que un latido fuerte de su corazón hizo que detuviera su andar y que por inercia llevará una de sus manos a la zona donde creía lastimada, palpo el lugar pero de nuevo otro latido fuerte como si se expandiera como algún tipo de honda haciéndolo gruñir por lo incomodo y levemente doloroso que era cada palpitacion.
—¿Inuyasha? ¿Te encuentras bien?—Miroku giro apenas un poco su cabeza cuando escucho al peliplata gruñir, este solo oculto su gesto de incomodidad y girando su rostro a un lado restándole importancia como siempre para no demostrarle nada ah aquel pelinegro.
¿Qué significa esto?
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La chica a paso lento se iba acercarnos a la cabaña donde aquella castaña había estado descansando desde hace un par de días, ella era un chica de tez clara con sus cabellos negros con destellos azules y de ojos marrones un poco oscuros, llevaba en su mano izquierda un Botiquín de primeros Auxilios pero aquello no era lo raro que pudiera haber en ese lugar, sus ropas totalmente contrarias ah aquellos habitantes de esa época era lo que más llamaba la atención, el uniforme conformado por una blusa manga larga y de cuello verde que colgaba sobre su espalda siendo adornado por un par de franjas blancos junto a un mono frente a su pecho color rojo, su falta verde y corta alargaba más sus piernas que solo eran cubiertas por unas pequeñas medias a media pantorrilla y unos zapatos de charol cafés. Soltó un suspiro y aún dudando si dar un paso más o analizar un poco más todo lo que habían tenido que vivir hace un par de días.
Un latido fuerte y una honda se expandió sobre su cuerpo de un momento a otro dejándola más que impactada, por inercia dejo que su rostro mostrará aquel atisbo de terror siendo parecido ah aquella vez en que la bruja Urazue intento sacar las almas de su cuerpo, dejo que un temblor viajara por toda su columna a la vez que otro fuerte latido provocaba que su respiración se acelerara y que por inercia llevará su mano libre hasta su pecho como si con aquel acto su corazón se tranquilizar y aquello que provocara esos latidos se alejarse de ella.
"-Que esto? ¿A-Acaso mi cuerpo necesita las almas que perdió? ¿O tal vez sea el anuncio de última mal presagio?" negó fuertemente y se obligó a tomar un par de bocaradas de aire para estar más tranquila.
Soltó aquel aire y decidió ignorara aquel extraño sentimiento y dándose valor decidió ingresar ah aquella cabaña queriendo distraer su mente para que no comenzará a cavilar cosas extrañas ni mucho menos llegar a sugestionarse, de pronto aquello significaba que estaba enferma.
—¿Sango? ¡Sango!— grito tan pronto no vio a la castaña recostada en aquella cama improvisada hecha de paja y un pequeño Tatami—¡Sango!— reviso cada esquina de ese lugar pero no había rastro de la herida mujer— ¿En donde estas? ¡Sango!— salió rápidamente de la cabaña y comenzó a buscar por los alrededores teniendo que gritar un par de veces mas pero ni siquiera con eso lograba dar con la exterminadora. Un par de minutos después vio como no muy lejos de ella una chica de cabellos largos y castaños amarrados en una coleta muy baja estaba arrodillada frente a unos montículos de tierra portando tan solo encima una falta larga color verde y una blusa manga larga de dos tipos de color morado.
La chica permanecía en silencio observando los montículos de tierra con unas pequeñas flores amarillas sobre ellas, solto un suspiro y rápidas imágenes pasaron por su cabeza. ¿Cómo era posible que de un momento a otro ella y su gente fueran contratados para exterminar a un Montruo en un palacio un poco alejado y de ahí pasar a ser prácticamente masacrados? Y pero aún, siendo s manos de su propio hermano que cabía aclarar había sido manipulado por un pequeño hilo que sobre salía de quién los había contratado, ella había intentado parar todo aquello pero su pequeño hermano había tentado contra ella para luego el ser asesinado cuando retomo la conciencia de sus actos. Había sido tan duro ver cómo toda su familia moría frente a sus ojos y ella no pudiera hacer nada. Soltó un suspiro y aunque parpadeo los recuerdos siguieron pasando frente a sus ojos.
La habían dado por muerta después de todo aquello pero apenas como pusieron algo de tierra sobre ella, Sango salió a rastras de la tumba improvisada y fue cuando se encontró a ese tal Naraku que le dijo que las demás personas de su aldea habían sido igualmente atacadas y asesinadas por un hombre mitad bestia llamado Inuyasha, se había llenado de tanta irá que no dudó en ir a buscarle y darle muerte teniendo en su poder el pequeño fragmento de una perla que hacía que ella pudiera permanecer en pie y atacar al sujeto, pero había sido demasiado ingenia teniendo que ser ese mismo sujeto mitad bestia quien le abriera los ojos y le mostrara que había sido timada por el mismo sujeto al que ellos perseguía. Apretó sus ojos impidiendo el correr de lágrimas y su mandíbula tensa ayudo en el proceso, Había sido usada por aquel sujeto para sus propios fines sin importarle el dolor físico como mental que estuviera sufriendo.
—Sango... ¿Ya tienes fuerzas para caminar?— volvio a la realidad parpadeando rápidamente al escuchar su nombre en una suave y aniñada voz.
—Aome…— recordó los últimos días donde aquella jovencita se había preocupado a cada segundo por su heridas curándola y esperando atentamente a su recuperación.
—Deberías descansar mas...
—U-Ustedes... ¿Ustedes fueron los que cavaron estas tumbas para los aldeanos?—su voz salió débil casi inaudible, la otra chica solo se agacho para estar a un lado de la castaña a la vez que inclinaba un poco su cabeza hacia su izquierda.
—Mmm... pues si ...veras—"no te desanimes, pero no me atrevo a decirle a la pobre que se quedo sola en menos de un día " cerro sus ojos alejando aquellos pensamiento y queriendo enfocar a la chica frente a ella para animarla era su deber después de todo lo vivido— ¿Cuando te recuperes de tus heridas no te gustaría venir con nosotros?— sonrió un poco y apretó aquel botiquín en sus manos— aunque no lo creas Inuyasha y el monje Miroku son buenas personas— paso un poco de saliva y dejo que una pequeña gota de sudor resbalaran por su cabeza— ¿Que dices? ¿Aceptas venir?...— la castaña no cerro sus ojos y se mantuvo en silencio por un par de segundos, aún con la cabeza inclinada mirando el suelo se permitió alzar un poquito más la voz.
—O-Oye... ¿T-Tu tienes un fragmento de la perla de Shikon?— susurro causándole una leve sorpresa a la chica de uniforme quien se sintió levemente incómoda.
—¿Eh? Bueno… este fragmento incrementa los poderes de cualquier monstruo, aunque le falta mucho para volver a su forma natural— Aome saco de entre sus ropas el fragmento que llevaba sujeto a su cuello en forma de collar dejando que la castaña lo observará.
—Naraku buscara la manera de obtenerlo… ¿Verdad?— giro su rostro hacia a ella y soltando un suspiro se permitió sonreír levemente—están bien, con gusto los acompañare—según tenía entendido aquel hombre llamado Naraku buscaba aquella perla con tanta desesperación y al Aome tener ese fragmentada era casi imposible que él la obtuviera a menos que intentara matarlos.
—¿Vengaras las muertes de tus familiares?
—Así es—se levanto del suelo teniendo que forzar a sus piernas para que lograrán sostener la mayor parte de su peso— además la perla de Shikon...—
—Se creo en esta aldea— finalizo Aome cortando las palabras que sango iba a decir— nosotros queríamos investigar su origen y es por eso que llegamos a este lugar—"Todos los que se involucran con esa esfera tienen grandes desgracias quisiera saber por que..." Aome apretó el trozo de joya en sus manos a la vez que se ponía de pie sostenido levemente su botiquín. LaLa gatita de ojos rojos con pelaje amarillo claro con franjas negras y dos colas hizo un tierno maullido casi como si fuera un silbido sacando de sus ensoñaciones a la pelinegra— ¿Qué pasa Kirara?
—Llama a tus amigos—apenas como escucho la voz de la otra chica se permitió parpadear un par de veces y enfocar su mirada en ella—ustedes se encargaron de darles sepultura...— Sango Miro los montículos de tierra y apretó los dedos de sus manos en un puño, su boca se torció y al soltar un suspiro volvía la mirada a la otra chica—esta bien, les voy a contar el motivo por el que se creo la perla de Shikon— el viento soplo fuerte y los cabellos de ambas chicas se ondearon sintiendo como el aire se ponía levemente más pesado de lo habitual.
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—Mire señor Jaken, es una linda mariposa— la voz chillona de la pequeña de cabello largo y oscuro levemente despeinado quien vestía con un sencillo kimono naranja, se acercó a una extraña criatura de estatura tan baja como la de ella y de piel verde quien vestía un traje café y siempre llevaba en su poder un báculo de dos cabezas.
—Cállate Lin, no estoy para esas tonterías, mas bien vámonos que el señor Sesshomaru ya nos dejo tirados— como siempre y desde que se habían conocido aquel hombrecito era quien se encargaba de cuidar a la pequeña cuando aquel otro sujeto se hallaba ausente.
—Si, ya voy...— soltó un leve suspiro y tomando las riendas de otra extraña criatura se permitió tirar de ellas—vamos Ah-Un es hora de irnos— aquel Yokai herbívoro se levantó de donde había estando tirando y en un leve gruñido empezó a caminar a la par de la pequeña— acelera, el Señor Jaken y el Señor Sesshomaru ya se nos adelantaron mucho…
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—¡18 espérame!— tan pronto había llegado a la cascada la rubia había salido casi como un rayo directo al agua saltando en ella con todo y ropa dejando a la pobre y cansada morena atrás, está aún con sus pies adoloridos por tanta piedra camino a paso lento por el lugar admirando el espectáculo natural que formaba el agua y un par de gigantescas rocas, el área era verde y con gran cantidad de árboles más aquello no le quitaba la belleza de una que otra flor que se colaba en esa zona.
Cuando llegó a una enorme piedra que se hallaba totalmente seca por el calor del sol dejo ahí sus valetas negras y su pequeño pero no menos importante bolso, miro sus ropas y restándole importancia dio dos pasos atrás impulsándose para dar un gran salto y caer con maestría dentro del agua cayendo de clavado. Apenas como el agua hizo contacto con su cuerpo una nube oscura salió de sus ropas haciendo un poco complicada la vista al pasar más tiempo en ese lugar, cambio la dirección de su nado profundizándose en aquel río dejando que las hondas del agua de aquella cascada le ayudará a refregar su ropa y el rostro para sacar toda esa suciedad. Tan pronto le hizo falta aire en sus pulmones ella se impulso en una roca bajo el agua saliendo rápidamente a cada movimiento de sus brazos y piernas habían dado
—Ah— exhalo cuando se vio libre de aquel líquido y tomando un poco de este se regreso su rostro un poco más y parte del cuerpo queriendo quitar el exceso de tierra que aún tuviera adherida además de lavar sus largas y húmedas hebras negras sintiéndolas más livianas.
—¿Milk?— escucho el llamado a un par de metros de ella, levantó la mirada encontrándose a una joven y estupefacta rubia frente a ella.
—¿Mmmm?— extrañas ladio su cabeza y se hundió en el agua nadando lo poco que la alejaba y al salir solo se quitó sus cabellos del rostro encarando a la rubia— ¿Tengo algo en la cara?— sonrió un poco y siguió con su proceso de lavado chapoteando algo de agua.
—¿Qué te paso?
—¿Con que?— manteniendo el flote con una de sus piernas empezó a tallarse la otra buscando un rastro de suciedad sin prestarle mucha atención a la rubia mujer— Dime.
—Milk… ¿En tu bolso por casualidad traes un espejo?— volteo a mirarla dudosa achicando los ojos detallo a la mujer buscando en sus facciones algún tipo de mensaje oculto, tal vez al ser ella mitad robot no podía sumergirse en el agua de esa manera y quizás algo se le había fundido pero ¿Si fuera así no estarían saliéndole chispas por algún lado del cuerpo?
—Pues, no se... déjame mirar — dudo un poco en sus palabras pero aún así sin titubear volvió a sumergirse en el agua para un poco más adelante salir a pasado lento por el peso del agua en sus prendas y así con el cuerpo totalmente empapado sacudió un poco de agua con sus manos y escurrió sus cabellos a la vez que caminaba hasta la roca donde dejo sus zapatos y el bolso. Tuvo que dar un par de altos para poder llegar hasta allí pero tan protección tuvo el bolso en sus manos empezó a buscar en el fondo de este recordando como aquel extraño aparato servía de esa manera en aquel lugar a sabiendas que por el chip que tenía podía servirles pero no en otra dimensión, la apariencia era engañosa pero el interior de ese novedoso bolso fue una de las mejores cosas que Bulma pudo inventar para una mujer sencilla. Soltó un bufido y frunció el ceño al ver la imagen de la PeliAzul en su cabeza.
—¿Lo encontraste?— desvió la mirada a la curvilíenta figura de la rubia que aterrizaba a un lado de ella, Milk solo negó levemente y siguió moviendo su mano en el interior hasta sacar un pequeño estuche donde los polvos que levemente usaba y que creía había perdido estaban ahí. Se los tendió a la androide y esta solo lo abría y se miro en aquel, sonrió abiertamente y luego hizo que la morena se reflejara en el vidrio.
—¿¡Que!?—profirio sumamente sorprendida arrebatándole el espejo a la androide y detallando cada facción de su rostro, sabía que al haberse hecho nuevamente su fleco se veían un poco más joven pero dudaba mucho que todo ese barro y mugre que tenía en su cara hiciera aquello. Podría jurar que había vuelto a tener Dieciséis años, los mismos cuando se comprometió con su Esposo, pero era tan irreal que de un día para otro volviera a tener ese rostro totalmente aniñado e infantil. Su piel se había vuelto más pálida de lo que ya era, las pequeñas arruguitas que había tenido desaparecieron dejando de nuevo su piel liza al igual que la porcelana—E-Esto es… increíble...
—¿Ya habían probado el alternador?— la morena sin salir de su asombro levemente negó y empezó a mirarse el cuello y parte de los parpados y frente—Oye, te estoy hablando.
— ¿Qué?— giro a verla aun manteniendo el espejo a una distancia no muy corta, la androide solo rodó los ojos y le arrebato aquel pequeño estuche y se crudo de brazos—¡Oye!
—Ya, es mejor irnos— giro su rostro y observó una parte del bosque, algo se implanto en su garganta y el deseo de alejarse apareció.
—Pero 18, no me eh terminado de bañar—inflo los cachetes cruzándose de brazos— además nuestras ropas están mojadas.
—No, andando, se nos secaran en el camino— se dio la vuelta y empezó a caminar de vuelta al bosque haciendo sonar sus zapatos a cada paso al ellos aún mantener líquido en su interior.
—¿¡Eh!? ¡Espera 18!— rápidamente se colocó sus zapatos y corrió hacia la chica resbalando un poco por los hilos de agua que chorreaba su vestido.
Al cavo de un rato y después de los refunfuñeos de la morena se internacional al lado contrario de donde estaba la cascada buscando un poco más haya una cueva pero para mala suerte de la rubia no encontraba ninguna desde que venían caminado de aquel extraño pozo.
"A este ritmo siento que tendré que tomar vuelo para encontrar uno, el problema será si alguien nos llega a ver…"
—¿18?— Milk extendió su mano hasta el hombro de la chica y apenas como la toco sintió como la tierra bajo sus pies temblaba. Se detuvieron al apenas dar dos pasos y se miraron levemente, agudizaron sus sentidos y fue cuando un extraño ruido levemente se iba haciendo más sonoro, el piso temblaba y más rocas se golpeaban entre ellas, la androide por inercia tomo la mano de la chica y comenzó a caminar más rápido pero teniendo cuidado de por dónde se acercaba tan ruido buscando alejarse de el— 18…
—Shhh…—Llevo su mano a la boca de la morena callando su llamado pero ya había sido tarde, aquel ruido se había detenido pero de un momento a otro los pasos se intensificaron tan abruptamente que no les dio tempo ni de reaccionar
—¡Ahh!—gritaron tan pronto sintieron la ráfaga de viento darles de lleno en la cara a escasos centímetros de sus cabezas al haber esquivado aquel enorme trozo de madera por mera suerte, después se tiraron al suelo esquivando otro ataque que venía un poco más abajo que el anterior— ¿¡Que diablos es esa cosa!?— se levantaron rápidamente y empezaron a correr a medida que seguían esquivando casa ataque teniendo que agacharse o saltar para que no las golpeara.
—¡Es un ogro!— Chillo la morena al saltar a una de las gruesas ramas de un árbol antes de que la tierra donde ella había pisado se grieteara por el golpe, dieciocho hizo igual pero a al lado contrario, junto sus manos y reunio la suficiente energía disparando rápidamente las bolas de energía desintegrando el cuerpo de ese ser oyendo en el proceso solo un grito desgarrador.
—Que cosa más horrenda…— saltaron ambas a dónde quedaban apenas un para de trozos de carne calcinada y que empezaba a expandir un desagradable olor.
—Es extraño tener que ver uno de esos de nuevo— susurro para si la chica que al no darse cuenta de sus cavilaciones llamó la atención de aquella rubia.
—¿De nuevo?— la morena se tenso un poco y giro a ver a la rubia para después soltar un suspiro y retomar el camino por donde habían intentado huir de esa criatura—¿Milk?
—En… En el castillo de mi padre— susurro cuando se vio alcanzada por la androide además de que apenas y tocará su hombro para llamar un poco su atención— cuando era pequeña habían de esos muy cerca al reino—su tez se puso mucho más pálida y sus labios tomaron un color rojo al ser leve mordidos por la morena, está volvió a soltar otro suspiro y miro de solayo a la rubia. Sin dudas uno de los temas que menos le apetecía hablar a la morena era ese, de pequeña había tenido que vivir muchas cosas extrañas hasta el punto de querer volverse loca, había buscado por cielo y tierra alguna respuesta para sus dudas pero entre más escarbaba menos resultados halla, solo hasta el día en que conocía a ese moreno de cola de simio dejo de preocuparse por aquello que la había torturado tanto en su niñez.
—No creí que hubiera criaturas de esas en la Montaña Fly-Pan, me los imaginaba más en el monte Paoz— Milk se sobresalto un poco y miro realmente sorprendida a la androide ¿Desde cuándo ella sabía de la Montaña de fuego?—No me mires así, después de haberme...—se detuvo un momento para solo acomodar algo de su levemente despeinada cabellera— Después de que me fui a vivir a Kame House Krillin se tomó la molestia de contarme de cada uno de ustedes aunque no recuerdo que hablara mucho de ti…
—Si, creo que era de suponerse— una risa sarcástica se hoyo de parte de ella y luego aceleró su andar, era más que obvio que en un tema de conversación ella nunca se vería involucrada. En primera por qué ella casi nunca se comunicaba con ellos más que para quejarse que era unos rebeldes y en segunda… su vida no era para nada interesante a comparación de la de ellos, así que era más que obvio que su presencia era pasada por alto en más de alguna conversación y demás, por algo cada vez que su esposo o hijos se escapaban de casa era por qué ya tenían un plan para los días siguientes y siempre ella está excluida de ellos. Solto un bufido y se cruzó de brazos mientras su flequillo tapaba cierta parte de su rostro.
—Oye…— la rubia apenas logró llamarla recibiendo apenas un pequeño sonido de la garganta de ella un ¿Um? Como respuesta— cuéntame un poco, no nos caería nada mal saber algo más de la otra…—cerro levemente sus ojos restándole importancia a sus palabras, Milk apenas y miro el suelo notando sus sucios zapatos y como a medida que caminaban el pasto iba incrementando en el terroso suelo ¿Por qué no contarle? Sabía que aquello era un pasado algo triste y que muchas veces se recriminó por sentirse culpable pero ahora, era toda una adulta y aunque en su cuerpo no se notará sabía que aquello simplemente había sido obra del destino y que si hubiera pensado como ahora en ese entonces quizás abría sido diferente su futuro pero apenas y era tan solo una niña.
—Bien… aunque es algo de lo cual no me gusta recordar….— miro a la rubia y dejo caer sus hombros antes de volver a fijar su mirada al frente— El reino de la Montaña Fly-Pan hace un par de años estaba constituido por seres humanos, comunes y corrientes… pero también por ogros… la respuesta es sencilla, mi padre se casó con una humana— Quien iba a pensar que tan pronto ella podría causarle esa expresión a la rubia, la sorpresa era genuina y el hecho de que ahora en su mirada se viera un atisbo de duda y curiosidad hacia a la morena levemente sentir el aire un poco más cálido que antes.— no me mires así, no es que yo me convierta en una criatura fea y verde y salga a atemorizar poblados por las noches— no pudo evitar reír al alivianar la tensión en la rubia.
—¿Así que eres un tipo de híbrida mitad ogro mitad humana? Ya se donde viene tu carácter— bromeó de igual forma y sus pasos se aceleraron al igual que la morocha.
—No lo creo, siempre eh tenido este carácter hurañon pero mis padres nunca los tuvieron, quizás en vez de otro sería como un duende— rieron ambas y esperaron un par de segundos para que la morena siguiera hablando, era tan raro expresar sentimientos que se habían ocultar por tanto tiempo en su interior que por un momento podía sentir la nostalgia flotando en el aire.
—¿No? ¿Y tus abuelos?
—No los conocí, según mis padres ellos murieron por las emboscadas de otro reino más nunca me dijeron cual— un silencio incómodo se formó alrededor de ambas, Milk también quería hacerle preguntas como que había pasado mucho antes de que ella se volviera una mujer mitad robot, o cómo había sido su vida de casada con aquel chaparrito y calvo hombre pero de nuevo la rubia le había ganado aquella oportunidad.
—Entonces ¿No te vuelves una bestia fea en las noches?
—No—soltó una pequeña carcajada, seguro que sí en algún momento la viera enojada si creería que podría cambiar de color y hasta de tamaño— no lo hago aunque no necesito ponerme verde para asustar ah…— por un momento recordó a todas esas personas que habían rodeado la existencia de sus hijos como la de su esposo ¿Por que le era tan difícil intentar vivir algo que no fuera relacionado a ellos?
—¿Y tu padre? ¿Cómo hizo para cásate con tu madre?— Milk giro a verla y por inercia llevó su dedo índice sobre su labio inferior y miro el cielo que era levemente tapado por las hojas de los árboles Cuanto quisiera ella también saber el por qué...
—No lo se, a esa edad no me interesaba ese tipo de historias…— soltó un bufido y negro dos ejes con la cabeza para después volverla a mirar— además Que para ese entonces los problemas en el reino habían empezaron— susurro y lleno su mano derecha para sobar su nuca.
—¿Empezaron?
—Si, mi padre se volvió el Rey de la montaña así que por lo tanto debía dividir el reino en dos, uno para los humanos y el otro para los ogros— odiava recordar aquello, todos los días debía permanecer encerrada en el castillo por temor que algo le pasara "Eres mi hija, si algo te pasa lo sabría que haría sin ti… debes poner que siempre permanecerás en casa, Prometeo princesa" "Lo prometo, padre"
Bufo un poco y negó molesta torciendo algo sus labios, como buena Nina qué era había desobedecido a su padre y todo por seguir una pequeña luz brillante. ¡Tonta!
—Supongo que esa idea no fue muy favorable para algunos…— la moto de nuevo y negó lentamente.
—No, no lo fue… no sé cuánto tiempo existió ese problema pero cada día que pasaba papá tenía que salir con su armadura y controlar a los demás ogros, siempre iban al mercado para hacer desastres, hasta llegó el punto que empezaron a raptar personas y fue ahí cuando por primera vez vi a uno de esos— fuego, gritos y ruinas, era lo único que recordaba de aquel día.
—¿Ah si?— asintió y un leve Flash paso por su mente haciéndola sonreír.
—Creo que el más bonitos entre todos esos era mi padre y por como te diste cuenta son realmente horribles— soltaron otra pequeña risa y su andar se alentó esta vez.
—¿No crees que tú padre también es mitad humano?
—No, el término de confirmarme todo aquello un par de años después de haberme casado. Solo que por algo relacionado con la luna lo hizo parecer más humano que monstruo aunque yo creo más que es alguna variación genética— torció un poco el celo y enrosco en su dedo un pequeño mechón de cabello.
—También creería lo mismo— espero un par de segundos antes de continuar con sus preguntas, si debía cuidar de ella lo más factible s que de conocieran el proceso aunque fuera un poco "Se lo prometí a Dende" —¿y entonces? ¿Qué paso después?— silencio, ella se tardo un rato no muy extenso en encontrar las palabras para poder decir aquello último, era algo extraño ya que ni siquiera a sus hijos le había contado aquella parte dé su vida, aunque tampoco esperaba que ellos preguntará.
—Fue un par de noches después que en el reino todo explotó, lo ogros ingresaron a la otra parte del reino y masacraron a una parte de los aldeanos, no sé cómo burlaron la seguridad de mi padre esa noche y para cuándo nos dimos cuenta el castillo también fue invadido…— oscuridad, la no che se había vuelto tan oscura que podría jurar que en el cualquier momento algún monstruo saldría de entre las sombras para asustarla, por eso había tenido tanto afán de buscar algo que iluminará esa noche, por lo menos en el jardín de su madre.
—Entonces tú…— negó y sus labios se torcieron formando una mueca como a la espera por inercia llevaba una de sus manos empuñadas hacia su pecho.
—Intento recordar que pasó esa noche, pero nada llega, solo sé que cuando un par de esas criaturas se acercaron a mi, mamá me defendió como no tienes idea pero eran demasiado para ella sola… así que cuando intenté ayudarla recibí un golpe y de ahí en adelante no recuerdo más…— "¡cúbrete hija!" "¡Mamá!"
—¿Y tu madre Milk?— despertó de sus cavilaciones y un suspiro realmente largo escapó de su boca…
—M-Mi padre dijo… Mi padre dijo que ella falleció un par de horas después del ataque…
—¿¡Como!?— asombro y desconcierto se escuchó de los labios de la ojiazul.
La maleza se movió bruscamente y después de un sonoro gruñido un suave grito de una joven voz desconcertó a las dos mujeres, no dudaron en salir corriendo y pasando un par de arbustos vieron a una extraña criatura de dos cabezas lanzando un fuego azulado de sus bocas mientras buscaba proteger a una pequeña de tres feos y enormes ogros.
—Creo que en este lugar hay muchos de esos— Milk tembló en su lugar tragando fuerte y empuñando sus manos.
—A-Asi parece…— la chicas apenas y se movieron de sus lugares detallando la escena, uno de los ogros se lanzó encima de la extraña criatura apresado sus fauces mientras que los otros dos a paso lento se acercaba a la pequeña, otro grito y las dos mujeres presentes se miraron entre ellas.
—Tu ve por la niña, yo me encargo de esa cosa— la androide sonrió levemente e hizo tronar los huesos de sus manos, Milk asintió y apenas como se lanzó a correr la androide tomó vuelo yendo mucho mas rápido dándole un fuerte golpe en el horribles rostro de esa criatura color rojo mientras que al otro de una patada lo mando a un par de metros de la pequeña.
—¡Rápido! ¡Ven!— susurro la morena cuando estaba a un par de pasos de la niña pero está tan solo grito y se agachó en su lugar cubriéndose la cabeza, Milk giro su rostro y vio como aquel otro ogro que mientras buscaba retener al Monstruo de dos cabezas alzaba su manos libres para golpearlas con el mazo que había sujetado momento antes— ¡Ah!— grito un poco y abrazo a la pequeña mientras daba un salto con ella para esquivar el ataque.
Sonrió un poco al verse librada de esa gigantesca criatura y mientras descendían al suelo miro a la pequeña y no dudó en sonreírle aunque está tuviera sus ojitos cerrados, un gruñido tras sus espaldas y apenas giro su cabeza hallando a esa enorme criatura que dieciocho había golpeado, abrazo más fuerte a la pequeña y flexiono sus piernas recibiendo aquel golpe en su espalda el cual las mando un par de metros lejos a una gran velocidad.
—¡Milk!— grito la rubia mientras formaba un par de bolas de energía lanzándolas a las criaturas pero no pudo salir de su asombro al verlas reconstruirse rápidamente. Sin duda esos ogros no tenían ni el más mínimo parecido al primero que habían encontrado—… Diablos…—Formo un par de bolas más y de nuevo volvió a lanzarlas teniendo que estar atenta a la otra enorme criatura que estaba más cerca de ella.
Milk por su lado sentía como el aire de sus pulmones se había perdido en menos de un segundo aunque por lo menos la chiquilla estaba bien pero un leve temblor inmovilizó sus piernas después de haber caído al suelo de semejante manera ¡Diablos! trago pesado y de nuevo escucho el gruñido de esa criatura acercarse aunque más lento por las inconfundible bolas de energía que lo golpeaban, se levantó lentamente pero ese gigantesco a ser había lanzado su mazo a la rubia y aunque está lo destruyó se distrajo un poco y para eso el otro integrante de aquel trio de monstruo aprovecho para tomar el cuerpo de la chica y estrellarla contra el suelo dejando su peso recargado en ella haciendo que levemente la androide se clavara en la tierra.
—¡18!— por el costado derecho de su vista logró ver la mano de la criatura cerca a ella y de nuevo tomando a la pequeña en brazos logró esquivarla pero de nuevo ese extraño temblor en sus piernas la hizo caer de rodillas ¿¡Por qué de un momento a otro su cuerpo se había debilitado!? Era cierto que desde que escaparon de el templo sagrado habían estado débiles pero ella era una artista marcial así que su resistencia era mucho mayor al de muchos entonces ¿Por qué le estaba pasando eso a ella? su respiración se agitó y de un momento a otro un fuerte latido de su corazón la hizo curvarse de dolor.
"¡Diablos! ¡Otra vez no!"
—A-Ahí V-Viene— dijo la chiquilla al abrir los ojos y detallar rápidamente la escena, tomó el brazo de la morena y empezó a jalarlo pero Milk apenas y podría mantener el equilibrio—P-Por F-Favor…— Milk giro su rostro topándose a esa criatura mucho más cerca y como de nuevo se lanzaba a ellas—¡AAHH!— grito la chiquilla, la morena logró saltar sobre su cuerpo cubriéndola recibiendo el impacto de esa enorme mano en toda su espalda, chillo de dolor al sentir como si sus huesos se fueran a romper pero empuñó sus manos y las deslizó por el cuerpo asustadizo de la chiquilla que no dejaba de verla, espero a que aquella enorme mano volviera ah alzarse y de nuevo intentar aplastarla, ella contó hasta tres y dio un giro sobre la tierra llevandose a la pequeña consigo, logró que aquella criatura golpeara el piso haciendo que la tierra bajo ellas vibrará y que por ende sus cuerpos también, con sus últimas fuerzas alzó a la pequeña y empezó a correr con ella mientras intercambiaban y miradas y entre a esa y criatura y el camino que había tomado, a cada paso podría sentir como el aire escapaban de sus pulmones y la vista se iba nublado ¿Qué diablos le estaba pasando? Sintió de nuevo ese rebote en su corazón y el zarpazo de la bestia no se hizo esperar, alcanzo a zafarse de la niña y empujarla lejos antes que la callosa mano las tomara ah ambas. Escucho a la criatura gruñir y llevar su otra mano para con ambas apretaran su menudo cuerpo, Milk solo soltó chillido y cerró los ojos sintiendo como más rápidamente su aire se perdía y como una que otra cosilla se quebraba. Escucho los gritos de la pequeña como también como alguien la llamaba por su nombre.
—¡Apártate Lin!— el chillido de una voz extraña llamó la atención de la rubia que hacía todo los intentos para alejar esa mano de su debilitado cuerpo, escucho unos rápidos pasos cruzar por donde ella había estado y alcanzó a ver cómo un hilo verde brillante envolvía a las tres criatura para tan solo en el momento en el que se tenso hacerlas volar en mil pedazos escuchando un grito unísonomo de los tres ogros.
Milk sintió como sus pulmones se llenaron de aire nuevamente pero no pudo hacer gran cosa al caer de aquella altura sin tener la fuerzas como para con sus piernas amortiguar su peso, dejo que el viento revolviera sus cabellos sueltos y lentamente iba cerrando sus ojos, hubo un moviendo algo busco pero después sintió el tacto de alguien en su brazo derecho, sintio el leve rebote de su cuerpo y antes de cerrar sus ojos divisó las suaves facciones de aquella persona como sus extraños y bonitos ojos color miel la observaban, frunció el ceño al no poder estar más tiempo despierta y su cabeza se dejo caer quedando totalmente ausente de la realidad.
Dieciocho removió un pedazo de carne de su cuerpo y salió de aquel hueco que había dejado aquella presión, miro dudosa la imagen de su Compañera desmayada mientras era sujetada por un sujeto de extrañas prendas al igual que sus largos y blancos cabellos
—¡Señor Sesshomaru!— la pequeña que a un par de metros estaba oculta entre unas rocas salió de allí y corrió hasta aquel sujeto mientras que este apenas y desviaba la mirada hacia ella.
—Te dije que no te alejaras Lin.
—L-Lo siento, no volverá a suceder…— la androide seguí observando detenidamente aquella escena y a movimiento lentos se fue acercando.
—¿Vez lo que hiciste niña? Por tu culpa el amo Sesshomaru tuvo que entrometerse con esos deplorables ogros.
—Jaken… te encargue el cuidado de Lin…
—¿¡Eh!? ¡Amo Sesshomaru! ¡Yo la estaba cuidando bien! ¡Es solo que ella!...— el hombre solo archivo sus ojos ah aquel hombrecito y sus cejas se movieron milimétricamente
—Silencio…— agacho de nuevo la mirada y dos segundos después con gran lentitud dejo el cuerpo de la morena sobre el suelo y sin siquiera mirar a la otra chica emprendió camino de vuelta por donde había llegado, dieciocho llegó finalmente hasta donde la inconsciente chica pero sin despegarle la mirada al hombre.
—Señor Sesshomaru…— este apenas se giro a ver a la pequeña un par de segundos.
—Vámonos Lin…— la pequeña asintió y corrió hasta la criatura de dos cabezas que apenas bufo un poco antes de ser jalado por la niñas.
—Sube— susurro con una sonrisa en los labios a la androide, está la miro rudamente y negó mientras tomaba el inerte cuerpo de la morena— espere— apoyo su pequeña mano en el brazos de la rubia y apretó la tela de su blusa— ustedes se arriesgaron por mí y me protegieron hasta que llegó el amo Sesshomaru.
—No hicimos nada, antes salimos perdiendo…
—¿¡Quien te has creído mujer!?— aquella cosa verde quien identifico con Jaken comenzó a batir ese extraño báculo en sus manos intentando golpeara a la rubia— ¡Si el amo Sesshomaru no hubiera llegado a tiempo tu amiga estaría muerta!...— la androide apenas sujeto el arma cuando estuvo cerca de su cuerpo para después levantarla y con todo y hombrecito lanzarla lejos.
—Idiota...— susurro la rubia y de nuevo tomó el cuerpo de Milk levantándolo del suelo. Una vez más había fallado en protegerla…
—Señorita, por favor le pido que venga con nosotros, por lo menos hasta que su amiga se halla curado— junto sus pequeñas manos en signo de súplica y su anulado rostro se entristeció.
—No hace falta.
—Por favor, por lo menos quiero agradecerle a ella cuando haya despertado el haberme salvado— la androide solo miro un par de segundos más a la pequeña y un pequeño Flash paso mostrándole a una niña de cabellos de oro y ojos como los de su padre, soltó un suspiro y accedió sintiendo que después de todo quizás podría no ser una mala idea, la pequeña aplaudió un poco y se subió sobre aquella criatura señalándole la parte trasera de esa criatura a la rubia.
Dieciocho apenas subió en el animal se permitió soltar un suspiro de alivio al sentir como ahora el cansancio de su cuerpo se hacía presente pero al estar sentada en ese bicho y tomar su cola como soporte pudo sentirse relajada, apretó más el cuerpo de la chica escuchando solo un quejido por su parte. Levantó la mirada y agudizó su mirada observando cómo a lo lejos la silueta de aquel hombre se hacía presente meneando el vientos sus cabellos.
—Oye— volteo a ver a la pequeña y está sonrió abiertamente— cuando lleguemos a un buen lugar podremos curar a tu amiga— la rubia solo asintió y cerró los ojos por un momento— O-Oye…— soltó apenas un monosílabo y de nuevo la voz de la niña se dejo oír— ¿Cómo te llamas?
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Díganme… ¿Qué tal quedó este pequeño y para muchos un poco nada convencional encuentro? ¿El guerrero salvando a la damisela en peligro? Jajajaj ¿no es lindo? XD
Espero que esta editación nuevo les guste más que la que tenía, nos leeremos después. ¡Bye!
PD: Si tuve muchos errores por dos, pido misericordia…
Mika-Chan
