Hola, bienvenidos al Capitulo 18 espero les guste la nueva editacion y nos leeremos en el siguiente..

Los personajes de Dragón Ball Z no me pertenecen, son propiedad de AkiraToriyama al igual que los personajes de Inuyasha son propiedad de Rumiko Takahashi. Yo solo los tomo prestados por mera diversión.

Facebook: FanFiction Mikashimota Z

Wattpad: MikashimotaZ

MoonWalker/Otaku/Jacksonera: Give In To Me

Capítulos: Fracciones de los capítulos 56-57

PD: Perdón si tengo algún error de ortografía

XxXxXxXxX

—¿No crees que nos pasamos?—la rubia a pesar de llevar sus brazos tras su cabeza había alcanzo a mirar entre ellos la figura un tanto moribunda a un par de metros.

— No lo creo...— Milk por su lado había permanecido imparcial a pesar de que había sido una de las que había sucumbido a dejar al chico en ese estado, después de todo no creía arrepentirse.

—Esta bien Pero...— la sonrisa burlona de la rubia atrajo un poco la atención de la aunque está procurará mantener su vista firme en medio del camino.

—Nada de peros, el idiota ese se lo merecía… es un malagradecido— el camino se había angostado un poco a pesar de que ya habían pasado por ahí, pero la diferencia en cruzar a pie y volando era totalmente descomunal por suerte Kirara había podido cargar al peliblanco sin ningún problema. A pesar de que aquello había tomado por sorpresa ah ambas forasteras.

—Vale, lo pillo aunque creía que lo tuyo era evitar que a ese chico le pasará algo— la androide se le había acercado con picardía, susurrándole al oído mientras le picoteaba una de sus mejillas.

—Tonta, No soy su mamá ni nada parecido, así que ya déjame tranquila— se sonrojo un poco no sabiendo si era por el tono picaron de la rubia o si era por el simple hecho de aún mantener algo de esa cólera latente, chasqueo la lengua mientras movía algo fuerte su desordenada melena para así acelerar el paso.

—¡Ey! Vamos— soltó una pequeña risilla antes chasqueaba sus dedos—¡Di que es cierto!— un temblor recorrió a lo largo de su vientre, era raro ver a la androide molestarla de esa forma pero por mas que quisiera no lo podía evitar, el rostro de la morena llegaba a tonos inigualables cuando se le molestaba, no era muy seguido verlo así que tenia que disfrutarlo.

—¡YA!— freno en seco y volteo a encararla alzando uno de sus brazos, desde que por culpa de su extraña y para nada normal situación había empezado a hacer uno que otro comentario monedas haciéndola dudar de su persona y de por sí por lo que pudiera sentir al ras de sus emociones—¡Deja las estupideces...

Ya lo había hecho con Sesshomaru ¿Por qué no con Inuyasha.

—Disculpen— la chica del uniforme se acerco un tanto nerviosa. Apretó su arco y mordió su labio, ambas chicas fijaron su vista en ella, esperando que prosiguiera, quizás mirarla de esa manera la intimidaba y por eso seguía en silencio ¿Tantos nervios le ocasionaban? el molesto silencio seguía y mas cuando los demás llegaron a ellas.

—Ejem— Milk carraspeo un tanto su garganta y se acomodo frente a frente a la chica— A-Aome... ¿Sucede algo?— intento ser lo mas cordial posible aun que con su apariencia parecía salir de un mal chiste, casi como si un vagabundo dijera que era el dueño del mundo.

—Bueno...

—Habla niña...—la androide se posiciono frente a Milk tapándola de la chica mientras se cruzaba de brazos y la veía con algo de superioridad, De nuevo esta mujer.

—¡18!—la reprendió con la mirada, mientras se hacía a un lado y llevaba sus manos a su cadera en forma de jarra— ¿Qué te había dicho ya?

—Yo quería... bueno... lamento mucho lo que sucedió en el valle... y pues...—seguía tartamudeando, era raro en ella y mas sabiendo el carácter que poseía, habían escuchado una que otra conversación además de que el pequeño Zorrito era demasiado comunicativo para su edad.

—¿Tienes ropa?— a Milk se le encresparon las prendas de vestir y miro horrorizada a la chica rubia antes de comenzar a negar con la cabeza

"Impertinente"

—¡18!— nuevamente la reprende — no seas atrevida, ya conseguiremos algo que ponernos…

— ¡No! De hecho, a eso me refería... el campamento esta cerca y tengo algo de ropa, de pronto si ustedes quieren...

—¡Claro!— la rubia empujo a la morena y apoyo una mano en su cabeza haciendo que se agachara — ¡Seria fantástico! Ya quiero quitarme estos harapos— empujaba cada vez la cabeza de la morena sin importar que tenia el cabello como la melena de un león— anda Milk— jalo ahora a la morena de lo que le quedaba de ropa y la monto en su hombro agarrando la muñeca de la otra chica comenzando a correr por el camino, su meta era llegar lo antes posible al campamento dándoles a entender a los demás que debían de seguirles el paso, lastima, mala suerte para ellos.

— Idiota— bufo apenas la morena mientras tapaba su rostro con una de sus manos y escondía su cabeza entre sus hombros.

.

.

.

—¡NO ES JUSTO!— lloriqueaba la morena envuelta en una toalla mirando las prendas que tenia entre sus manos.

—Perdiste por lenta— 18 seguía arreglándose el cabello no muy largo y rubio que apenas y sobrepasaba sus hombros —te dije que salieras y no quisiste

—¿¡Como querías que saliera rápido!? ¡Tenia que bañarme bien!—giro a verla a la androide sentada dándole la espalda y ella aun apretando las ropas sintiendo sus hombros temblar y su cara arder.

—Ya que... vístete—miro por encima de su hombro y en respuesta un trozo de ropa sucia y mojada le cayo en la cara.

—¡Bruja tramposa!

.

.

.

— No me parece correcto que les hayas dado tu ropa Aome— el chico Bestia que ya había despertado de la golpiza y ahora era atendido por la morena, curando y desinfectando las heridas que pudiera tener a pesar de los pocos chichones que sobresalían de su cabeza.

—Inuyasha, ellas quedaron sin ropa por tu impulsividad—paso un poco de algodón con desinfectante por su mejilla lastimada—teníamos que hacer algo y de nosotras yo soy la única que trae algo de ropa— puso una pequeña curita en el lugar antes de guardar su botiquín y soltar un leve suspiro—las aldeas aun están lejos y no pueden andar así mientras les conseguimos algo.

—No me refería a eso... ya es suficiente contigo y ahora serán tres vestidas de esa manera extraña, así jamás pasaremos desapercibidos para encontrar a Naraku…

—Abajo—a pesar que el golpe sonó lo suficientemente fuerte el sonido de los arbustos moviéndose les distrajo. La primera en salir fue la chica rubia teniendo puesto un pantalón azul claro con unas zapatillas negras, una blusa manga larga cuello tortuga y del mismo color de los zapatos, su cabello aun húmedo bien peinado hacia uno de sus costados mientras un aura de satisfacción salía a flote, camino hacia ellos aun teniendo un trozo de tela en sus manos envolviendo uno que otro tajo de harapos—¿Qué tal te queda?

—Bien...No me quejo, tienes buen gusto— sonrió ladinamente mientras caminaba hacia ella, para así sentarse a su lado sacando de quién sabe Dios donde una pequeña pera empezando a comerla.

—¿Y Milk?— Aome la miro con algo de nervios mientras la rubia fruncía los hombros y apoyaba su rostro en la mano que sostenía la pera—¿Pasa algo con ella?— la rubia subió su mano libre a masajear su frente antes de soltar un leve jadeo.

—¡Ya sal!— el grito había sido fuerte e imponente pero este no tuvo ningún atisbo de respuesta—Sino sales, mandare al idiota a que vaya por ti…

—¿Eh?

—¿Cuál idiota?— apenas susurro Sango al Monje Miroku mientras esté fruncía los hombros sin entender a que se refería.

—¡N-NO! Ya… ya salgo— un par de segundos después lo arbustos comenzaron a moverse de nuevo pero mucho más lento que con la androide, dejando lentamente al descubierto a la morena de cabellos largos.

—Umm... te queda bien el uniforme…— la androide dejo salir una sonrisa bastante larga mientras acomoda un mechón de su pelo. Apenas cómo habían llegado al campamento Aome les había ofrecido una pila de prendas que ella no dudo en tomar, llevándose a rastras a la morena para así darse un merecido baño en el río, ella no había tardado tanto como Milk y por ende había preferido mil veces dejarle esas ropas a ella, lo sentía por la morena, pero su persona no está lista para ridiculeces.

—No es gracioso 18— susurro apenada la morena mientras ocultaba su rostro entre sus hombros, a pesare todo Aome había sido muy amable y les había prestado sus ropas por menos hasta que hallasen algo nuevo que usar pero nunca se había imaginado usar algo así. Una blusa con el mismo diseño de la chica sino que a manga corta, también le dio un short para que usara debajo de la falda cómo precaución, las medias eran un poco mas largas de como las usaba ella llegándole casi a la rodilla, por lo menos agradecía calzar casi igual y que al caminar no fuera tan molesto cómo sus aún utilices caletas, pero aun asa el molesto sonrojo no disminuía. Su cabello aun era sujeto por el trozo de tela con el que acostumbraba secarse al bañarse, más su inútil intento de cubrir sus piernas con la falda hacia que esté lentamente se fuera deslizando además del molesto apretón que tenía su busto, era de esperarse, después de todo ella ya tenía hijo, en cambio Aome apenas era una adolescente.

—Suéltate el cabello, es mejor que te lo peines— la androide saco de su bolsillo la pequeña peinilla con las que ella se había estado arreglando su corta melena rubia, lanzó la mitad de la pera no muy lejos mientras se ponía lentamente de pie. Aome hizo igual y ambas caminaron hacia ella.

—Espera, aún está húmedo…— subió sus manos en modos de defensa dando solo dos pasos atrás, si antes le había dolido que intentara hacerle una trenza no se imagina que pasaría si intentara desenredar su cabello.

—Me vale…— la morena paso duro antes de sentir el tirón de uno de sus brazos para así obligarla q sentarse sobre una roca lo suficientemente grande.

—18...

—Lo lamento—Milk miro a su lado contrario hallando el rostro algo incómodo de Aome— es que regularmente solo traigo una muda de cambio... y bueno... esa muda de uniforme se me ha olvidado sacarlo de mis cosas... pero al menos te servirá mientras encontramos algo mejor... ¿Te parece?—Milk apenas asintió desgranada antes de dejar caer levemente su cabeza, entendía los motivos pero aún así se sentía demasiado avergonzada. Nunca en su vida había se abría atrevido a usar algo así, sabia que de pequeña portaba algo mas revelador pero... ¡Era una niña! Sus atributos aun no habían crecido y para cuando eso sucedió fue cuando despidió usar losGi de entrenamiento. Aome miro levemente a la rubia antes de tomar la toalla y soltarle el cabello, este cayo por su pequeña espalda dejando leves rastros de humedad y de por sí que sí rostro se ocultarse un poco más, era mucho más largo que antes pero aun no le molestaba el flequillo sobre su frente— Tu cabello es muy sencillo de manejar, casi ni esta enredado— Aome seguía peinándola con suma lentitud a pesar de lo húmedo que estaba, se notaba extasiada con la melena negra entre sus manos.

—Deberías cortarlo... ya esta demasiado largo…— 18 había empezado a cepillar su fleco y los mechones a los costados de su rostro.

—No estoy loca, no me cortare mi cabello—Nadie sabia lo difícil que era que este creciera, siempre había discutió con su padre por ello, solo había logrado llegar al acuerdo de mantenerlo hasta la cintura pero ahora era mas del doble de largo...

"Si cortas tú cabello en las noches de luna nueva este se volverá feo y ya no será tan lindo cómo lo tienes ahora…"

Una sonrisa amarga adorno sus labios mientras sentía un leve tirón en su cabello, su madre, a pesar de que no estuvo mucho tiempo con ella, lo poco o mucho que recordaba eran esos leves y sutiles comentarios de belleza, siempre decía que lo más lindo que podía tener una mujer era su cabello y por ello debía dejar que esté hablara por ella…

"Mamá"

—Ay...— El leve gemido de dolor la hizo despertar de su ensoñamiento, los tirones de pelo habían subido de nivel y por ello ya empezaba ah arrepentirse de dejarse peinar. Bufo cansada y se levanto alejando su melena de ellas aun que escucho leves reproches, no les dejo seguir y le rapo el peine a la androide, les dio la espalda y comenzó a peinarse ella sola, acomodando su cabello igual a cuando era una jovencita, pero había un problema… No tenía con que amarrarlo, volvió a bufar y se giro a los presentes a la vez que lo dejaba suelto, a 18 le dio igual verla pero a ellos se les desencajo la quijada, el cabello tan oscuro adornando su cuerpo y rostro, los labios rosáceos y sus mejillas levemente sonrojadas le daban un aire inocente, pero lo que descoloco mas sobretodo al chico de rojo fue por un momento a ver visto a cierta chica de traje blanco con rojo, muy pocas veces le había visto el cabello suelto, pero las suficientes como para reconocerla. Camino un poco y ahora con esas ropas se podía ver su andar algo felino, contorneando las caderas sin querer y por ende se notaban mas al igual que otros atributos al tener esa ropa algo ajustada.

Un manchón azul cruzo frente a ellos llegando a la morena en menos de un dos por tres.

—¡Oh no! No puede ser... ¿Cómo es posible que haya dejado pasar esta oportunidad?— el monje Miroku sujeto la muñeca a la morena llevándola a su boca dándole un suave beso en el dorso de su mano.

—¿De que habla?...— trago pesado y fijo un poco mas su vista en el chico mientras sentía escocer sus mejillas.

—Señorita Milk...—la seriedad en el rostro del joven la dejo perpleja, sus ojos azulados la miraban tan profundo, sus labios delgados firmemente apretados y su mano forzó un poco mas su agarre, se acerco un poco mas a su rostro y ella encogí un poco sus hombros intentando formar una barrera entre ambos rostros —... ¿Seria tan amable de tener un hijo conmigo?— la piel se le helo y quedo como una estatua con los brazos entumecidos, sintió como el la tomaba por la cintura pero aun no podía salir de su asombro siento totalmente consiente como esté la empezaba ah acercar sin importarle que los demás estuvieran presentes—Se lo suplico, le juro que solo será uno, amenos que usted desee mas...— la mano que había estado en su cintura se fue deslizándose con una lentitud tortuosa hacia su muslo, llegando allí un poco mas rápido moviendo la prenda exterior tocando su trasero por encima del short.

—¿¡QUE HACE!?—El horro en su cuerpo se hizo evidente, se removió con furia y su mano se había alzado bajando con tanta rapidez y fuerza que por poco le rompe el cuello al hombre cuando está se estrello en una parte de su mejilla pero también alcanzando a golpear su oído. El chico cayo al suelo de panza y Milk dio un par de pasos atrás. Decidida a insultarlo y mostrarle la muerte mas dolorosa conocida por ella.

Avanzo los pasos que había retrocedido.

—¡Inuyasha!— el grito de Santo la hizo frenar quedando asombrada, no había visto al chico llegar, ni mucho menos por qué está haciendo eso, no se dio cuenta cuando Inuyasha había saltado encima del monje sujetándole la cabeza del monje entre su brazo izquierdo y con el puño derecho le restregaba fuertemente sus cabellos.

—¡Maldito monje libidinoso! ¿¡Como te atreves a manosearla en mi presencia!?— froto mas fuerte aun sentado en la espalda de Miroku.

—¡Basta Inuyasha!— Aome le replico, sabían como era el monje, pero Inuyasha solo había reacciono así con el monje por ella y de seguro también lo hubiera hecho por Kikyo, pero… alzo su mirada a la chica frente a ella, en ese momento se fijo en el parecido que conservaban.

"No creo que ella sea…"

Sacudió su cabeza alejándose de esas extrañas suposiciones, un nudo se formó en su estómago y un desazón invadió su boca

—Se parece a Kikyo...—susurro para ella, se fijo mas en la morena y aun costado de su cuerpo diviso de nuevo ese fragmento que había dudado desde hace mucho por arrebatar, pero ahora lo que más quería era buscar la forma de quitárselo sin que Inuyasha se diera cuenta, aun que la molestia que había crecido al verla ahora con sus ropas y el leve parecido con la sacerdotisa ahogaban su corazón, sacudió su cabeza por milésima vez... pero si el parecido era tanto, solo significaba una cosa, aun que su cabeza intentara negarlo.

"Odio todo esto"

.

.

.

La pelea había sido hace un par de horas teniendo que intervenir Aome con su acostumbrado Abajo para que esté dejará de mancillar al pobre monje, ahora se encaminaban en busca de alguna aldea, los caminos que tomaban eran nuevos y esta vez la escusa os devolverle la ropa a Aome, aunque a dieciocho no le agradará la idea debían buscar algo nuevo que ponerse, habían caminado lo suficiente y Milk ya estaba mas relajada en cuestión a su apariencia tenía que aceptarlo, no tener tantas ropas encima era muchísimo más cómodo, pero aun así cuando había una ventisca y levemente alzaba su falda rápidamente se juntaba a dieciocho para que la ayudara y de vez en cuando daba un griticos.

Su cabello aún permanecía suelto y en su mano intentaba con trozos de tela crear un tipo de moña, pero cada vez que tiraba para verificar su resistencia este cedía o se rasgaba la tela.

"Maldita cosa está…"

El camino se abría un poco mas saliendo del bosque y abriéndose a una llanura donde los árboles ya estaban un par de metros atrás y el pasto corto con todos amarillentos empezaban a reinar por la zona, justo con las partes estériles donde cúmulos de tierra seca se posaban. Sus pasos se habían alentado y aunque la rubia no estuviera tan pegada al grupo siempre procuraba guardar algo de distancia, pero por estar amarrando con sumo fracaso los tasos de tela de había quedado rezagada de su compañera. Aome se detuvo y le susurro en el oído a Sango haciendo que esta asintiera a la que salía corrió y se interno entre unos arbustos no tan lejanos.

—¿Qué ocurre? — Inuyasha aun estaba algo molesto por lo sucedido se giró sobre sus talones mirando a la castaña exterminadora.

—Aome necesitaba hacer sus necesidades, no creo que se demore— Shippo salto al hombro de Miroku que por cierto tenia una fuerte y latente marca roja que poco a poco se iba tornando de un suave color morado— Miroku... ¿Aun te duele?— le pincho su mejilla y a este le tembló casi todo el cuerpo.

—No toques Shippo— Cerro sus ojos y se cruzo de brazos, el chiquillo siempre atinaba... le dolía como los Dioses, pero un hombre no debía mostrar debilidad, a pesar que Inuyasha se le fuera lanzado encima a golpear, pero no podía evitarlo, coquetearle a muchachas lindas y jóvenes era uno de sus mayores hobbies y eso que no exageraba tanto como sus antecesores.

—Eso te pasa por degenerado— susurro la androide al pasar cerca de él.

"Debo ser demasiado masoquista para seguir haciendo esto.."

—Señorita, aun yo no se lo pregunto a usted— el monje alcanzo a la rubia en menos de nada para así tomarle una mano igual como lo hizo con Milk y se acerco un poco más a ella, la rubia también se sorprendió mirándolo con los ojos bien abiertos— ¿Le gustaría tener un hijo conmigo?— su mano esta vez no fue a la cintura sino a uno de los bien desarrollados senos de la rubia— le juro que seré un excelente padre y que nuestros hijo no morirán de hambre— la elocuencia de su voz solo tildaba a lo ridículo, al final solo atinado ah apretar un par de veces el mismo seno.

—Pervertido…—un derechazo se estampo en el rostro del monje y para mala suerte de este, el golpe había caído en el mismo lado en donde la morena ya lo había golpeado. Su cuerpo cayo de espaldas por el golpe y una de sus piernas temblaba estando levantada hacia el cielo—Que idiota...—Dieciocho había cerrado sus ojos para evitar encarnizarse con el tipo, estaba segura que si daba más importancia a ese hecho haría una esfera de Ki única y exclusivamente para él dejándolo quietico por un buen rato, por no decir que para el resto de su vida. Una energía la golpe de lleno sintiendo como esa misma esencia se acercaba con suma rapidez, enfoco el plano terreno frente a ellos y se permitió alzar una de sus cejas al no entender que ocurría ¿Seria acaso algún tipo de criatura? Escucho bufar al peliblanco y como enseguida este se posiciona como si fuera ah atacar, volvió la mirada al frente donde en escasos segundos un torbellino que a su paso levanto bastante tierra, cruzaba al lado de ellos y avanzo hacia una inocente distraída ¡Oh no!

—¡Oye! ¡Lobo rabioso!— espeto inuyasha antes de que esté sobrepasará su persona.

Milk seguía con lo suyo, con su cabeza baja y los trozos de tela en sus manos no espero que una fuerte brisa azotara sus cabellos, al alzar la mirada vio la figura de un hombre que se asomaba de un remolino extremadamente grande, apenas y alcanzo a dólares un chillido antes de sentir un fuerte apretón en su cintura siendo que al tiempo la alza antes de el suelo posicionándola sobre algo, Se sujeto con fuerza de lo que puso bajo ella viendo cómo había empezado a removerse si ropa y cabello con tanta violencia no logrando fijarse en nada por las constantes vueltas que daba, Cuando ese hombre se detuvo con brusquedad sintió como algo que había ingerido estaba por salir de su boca.

—¿Qué quieres bestia?— el chico que portaba una pequeña armadura y pieles en la mayoría de su vestimenta, junto a sus cabellos atados a una cola de caballo alta y piel bronceada resaltaban sus fuertes ojos azules.

—¡Ey! ¡Suéltala!— 18 separo sus piernas y acomodo sus brazos cerca a su cuerpo lista para arrebatar a la mareada chica, que si no fuera por el short ya estaría mostrando su partes.

—Jmp ¿Tu quien eres? No me digas que... ¿Eres otra conquista de esta Bestia olorosa?— una gótica de sudor bajo por sus cabezas además de un bufido de exasperación.

—No seas estúpido, Jamás me fijaría en una tipa como esa, ahora suéltala— Inuyasha había desenvainado su colmillo y se lanzo encima del chico lobo, peo sin más este lo había esquivo rápidamente.

—Tenia la esperanza que fuera así, para que no estorbaras entre nosotros… pero—salto de nuevo—No debes preocuparte por Aome bestia, yo cuidare bien de ella, no como tu lo haces...

—¿¡De que estas hablando!? ¡Yo cuido muy bien de Aome!— refunfuño llegando rápidamente a el atacándolo de nuevo intentando atinar siempre a sus piernas.

—Estas equivocado Bestia... esta mas ligera de lo acostumbrado...—gruño y miro al chico de rojo— ¿¡La estas dejando aguantar hambre!? —Inuyasha enseguida se detuvo, primero por lo que dijo y en segundo por lo que el lobo había hecho, se compadeció y trago grueso. El chico colocado sus manos mas arriba de lo que debía rosando peligrosamente el pequeño short que la morena poseía, había incrustado sus manos ahí para levantar un poco el cuerpo de la chica sin siquiera detenerse ah analizar sus movimientos.

Milk aun aferrada a la armadura para no caer sintió como un pinchazo el movimiento nada grato, cómo a la vez su molesto mareo se pasmaba y un fuego interno se encendió casi como si brotará por sus ojos.

Su ceño se sombreo.

Levanto su cuerpo tan lentamente que el chico que seguía hablando de quien sabe que Diablo, aun no alejaba las manos de sus muslos, continuando con su toqueteo, apretando esa parte y subiendo de apoco cada vez más.

—Esta mas delgada, ya no tiene las piernas como antes— Inuyasha se había detenido definitivamente cuando vio el rostro de la supuesta Aome asomarse por un costado del cuerpo del chico, estaba pálida y su ceño no demostraba nada en ese instante, trago duro y miro por un momento al chico con real lastima, imbécil — No pienso dejar que mi mujer se siga desgastando contigo...— esta vez sus manos se alejaron, por un segundo los presentes dieron un suspiro de alivio pero el chico para reafirmar sus palabras toco uno de los glúteos de la morena. Esa fue la gota que rebozo la copa, Miroku como Sango pusieron cara de espanto e Inuyasha y el pequeño Shippo no se quedaron atrás, en cambio la rubia solo atino a sonreír, con esa acción aseguraba un rato de diversión.

El chico lobo no entendía sus reacciones... bueno, solo hasta que sintió como la chica en su hombro se reafirmaba mas en su agarre y sus piernas se alzaban frente suyo dejando que sus muslos se posicionaban alrededor de su cuello. Su sorpresa fue enorme no dando crédito a lo que pasaba permitiendo un leve rubor cubriera sus mejillas al sentir los cálidos muslos acariciar su piel.

—Aome...— dejo salir un suave suspiro antes de soltar un chasquido cuando las tersas piernas se apretaron con fuerza a su cuello, por inercia llevo sus manos a esas piernas buscando alejarlas pero el fuerte golpe que recibió en su espalda baja muy cerca a su coxis lo hizo aferrarse con más fuerza. Un fuerte tirón de esas piernas hicieron que su cuerpo se alzará por los aires al ser tironeado hacia atrás además del golpe, cuando ya habían dado el giro miro un poco hacia arriba, llevándose la imagen de la chica que consideraba su mujer completamente enojada antes que caer al suelo sintiendo mucha más presión de esas piernas. El golpe que dio su cuerpo contra la rocosa superficie lo dejo por unos segundos sin el escaso aire que había podido retener.

La imagen que dieciocho y los demás presente se llevaron fue grandiosa, aun que Milk cayo algo brusco no se comparaba con nada como el otro chico había caído.

La morena apretó con fuerza sus piernas estando supremamente enojada, no había pensado dos veces en hacerle esa llave, no le importaba si le partía el cuello o si moría ahogado, ya estaba harta de pervertidos, no tenia la paciencia y siempre fue sabedora de ello, si tenia que soportar a mas tipos de ese calibre volvería a ser la chica de antes, con el carácter de mierda que solo una persona presente escasamente conocía.

—¡KOGA!— El chico logro abrir uno de sus ojos y vio a su chica correr hacia el—¡Inuyasha has algo!— la chica ordeno cuando aún corriendo hacia ellos pero el peliblanco solo atino a bufar y cruzarse de brazos.

—Jmp, Que se las arregle cómo pueda, el solo se lo busco— la chica tan preocupada desvió su andar llegando hasta donde la otra morena.

—¡Por favor suéltalo!— el tono oscuro que había tomado el rostro del chico la preocupo aún más cuando llegó hasta ellos, si ella seguía así no abría Koga para el día de mañana.

—¡Es un pervertido! ¡Lo voy a matar!— apretó un poco mas y el gemido de dolor se dejo oír pero una de las garras del hombre se enterraron en su pierna rasgando un poco su piel haciéndola tensar y por reflejo desenredar sus piernas de él dando un salto hacia atrás quedando acuclillada.

—¿Te encuentras bien Koga?— el chico se sobaba el cuello mientras tosía con violencia queriendo recuperar el oxigeno perdido. Un tanto borroso busco a su atacante, la chica no muy lejos de él se levantó algo quedó a empezar a sentir el escozor en su pierna. El chico se quedó viéndola empezando a escanearla de pies a cabeza, repasando por esas piernas torneadas que se cubrían levemente con las medias ahora algo empolvadas y una de ellas sangrante, siguió subiendo y hasta ahora su confusión no se acababa.

"Son las misma ropas"

Llego a su rostro y esta vez como a muchas ya había pasado el asombro se sembró en sus rudas facciones, miro a la chica a su lado y luego a la que estaba de pie a un par de metros, una y otra vez repitió la acción no cabiendo en su cabeza lo que estaba presenciando.

—¿Aome?— miro a la chica de su lado y esta solo asintió y le dijo ¿Si? Volvió su rostro y miro a la que estaba enfrente de él y que por cierto no le quitaba la mirada frurica de encima—¿Aome?— la confusión le llego a la Aome Original, el chico se coloco de pie y con pasos firme se acerco a la otra chica y le analizo el rostro tan cerca que si la chica no hubiera estado tan molesta ya se habría alejado con un fuerte sonrojo, pero esta vez estaba tan enojada que le encaraba con detenimiento y solo por formar algo de espacio cruzo sus brazos.

"Digna"

Sus ojos se abrieron casi saliéndose de sus cuentas cuando los labios de ese chico se posaron con fuerza en los suyos y le sujetaba los brazos aun cruzados, no tardando ni cinco segundos para luego separarse y lamer su mejilla.

—Tu también serás mi mujer— hablo tan suave, tan tranquilo que fue como si se le hubiera olvidado que estuvo a punto de morir asfixiado por las piernas de Su futura mujer. El gruñido feroz de Inuyasha que se había acercado se disimulo por el gemido ahogado de Koga.

—¡Rebelde pervertido!— la rodilla de Milk aun seguía levantada y él chico de rodillas tomándose sus lobitos lastimados. La chica solo giro su rostro aun fruncido y comenzó ah alejarse del chico, pasando cerca a Inuyasha que aun la miraba sorprendido.

.

.

.

—¿Estas mejor Koga?— Aome había estado a su lado esperando a que se le pasar el dolor y así pudieran hablar con mas calma, Sango estaba vendando el muslo de Milk a una buena distancia de Aome y Koga a pesar de que ésta no hubieran dejado de fruncir el ceño y mantener los brazos cruzados

—… Aome no te preocupes, ese Sarnoso aprovechado se lo merecía— la chica lo miro opresiva y le soltó la frase mas conocida para ella—¡Grrr! ¿Por qué lo hiciste? ¡Ese lobo se lo merece! ¡Desde que llego se la paso molestándola! Era obvio que esta lo golpeara— aun estando en el suelo señalo a la morena y gruñía por el tacto de su compañera.

—¡Oye! Esta ¡Tiene Nombre!— le replico Milk sin dejar de ser tratada por Sango manteniendo inmóvil su pierna, la exterminadora suspiro cansada y miro a la azabache pensando seriamente en alejarla del lugar.

—Ya esta— finalizo su tarea y se puso de pie guardando en su vestido lo que le sobraba de venda.

—Gracias Sango— Milk hablo suave y le sonrió con amabilidad.

"¿Como era posible que cambiaba de estado emocional tan rápido?"

—No te preocupes Aome, estoy bien, esto no fue nada— Koga por fin pudo hablar, ya el dolor no era tan martirizante como en el comienzo, ambos se pararon y caminaron hacia el grupo, Milk frunció el seño cuando los vio acercarse, ese lobo no le caía para nada bien, solo con verlo podía sentir el enojo naciendo desde lo mas profundo de su ser, ni veinte minutos de por medio fueron suficientes como para por lo menos soportar su presencia, gruño molesta y miro a un costado irritada.

—Oye..— el chico llego a donde ella y sujeto su mano, lo miro entre asombrada y frustrada, ¿Ese chico no aprendía o tanto lo había jodido como para que ya no le subiera oxigeno a la cabeza?—Se que no me comporte de la mejor manera, pero quiero llevarme bien con mi futura mujer.

—¿¡QUE!?—El grupo se sorprendió de nuevo y pensaron que el Joven Koga seguía firmando la sentencia de muerte que la morena le tenia preparada, ella rodo los ojos y golpe la mano del chico zafándose del agarre.

—Mas te vale que estés bromeando lobo rabioso— amenazo el chico de rojo que se posiciono frente a la chica alejando a Koga de ella.

—Apártate Bestia, esto es entre ella y yo.

—Ya creíste sarnoso ¿Es que acaso ya te olvidaste de Aome?—acuso al chico señalándolo con una de sus garras.

—No digas idioteces bestia, el hecho que la quiera a ella no significa que haya olvidado ah Aome.

—¿¡Eh!? Koga, ¿De que estas hablando?—Aome se había acercado y lo miraba nerviosa y con una risilla para calmar el momento, el chico sonrió de lado y la abrazo por la cintura acercándola a su cuerpo, Inuyasha se erizo y se acerco ah Koga amenazante arrebatándole de los brazos a la muchacha y este ni corto ni perezoso alcanzo a la otra chica que pretendía huir y la apegaba a su cuerpo, pero de igual manera Inuyasha la alejaba y la pegaba a él y de nuevo Koga tomaba a Aome, el juego entre ambos chicos solo le saco una sonrisa al lobo que veía la situación tan cómica y así siguió un par de veces mas.

—¡Abajo!— Inuyasha se incrusto en el suelo y Koga... bueno, Koga tenia un puño en el rostro cortesía Milk Ox

—Ya suéltame— se alejo y le miro ya cansada, la experiencia mas ridícula que había vivido, ni con Goku había soportado una actitud así —No quiero que me vuelva a tocar ¡Atrevido Sinvergüenza!

—Esto es ridículo— la androide había observando todo, un tanto agraciada por el momento pero ya estaba aburrida, tomo a su compañera del brazo y la jalo quedando Milk de espaldas a la androide, se paro de puntas y con un trozo de tela le amarro el cabello en una coleta semi-alta, aun que dejo un par de mecho, los mismo que Milk dejaba separados para que acompañaran a su fleco. Le amarro y luego miro a los chicos perro y lobo— decídanse ¿Por cual de las dos van? No pueden quedarse con ambas.

—¡18! ¿¡De que parte estas!?

—Shh, mira el lado positivo... te cambiare el marido— le susurro la androide picaronamente y de soslayo miraba ah ambos chicos

—¡Idiota!— le dio un calvazo dejándola totalmente atónita por su acción, quizás la chica no estaba para juegos en ese momento— ¡No estoy para tus sandeces! ¡Respétame!

—¡No pienso compartir!—el chico jalo a Milk y de igual ah Aome— ambas serán mis mujeres y permanecerán en mi clan—Aome se reía y Milk tan tensa que se puso con el tacto del muchacho, alzo su brazo y hundió el codo en su estomago.

—¡Escúchame bien sarnoso! ¡No pienso ser tu mujer ni la de nadie! ¿Y si tantas ganas tienes? ¡Te aseguro que tu mano te colaborara!— tomo el fleco del chico y se lo jaloneo con brusquedad.

—Ya basta Milk, no debes por que ser tan grosera y agresiva—Aome le separo del chico y la miro ceñuda alzándola un poco la voz—Koga es un buen muchacho, no debes por que tratarlo así.

—Lo trato así por que es un atrevido, sino hubiera sido un mañoso lo hubiera tratado como es, pero como no, lo trato como se lo merece— en la cabeza de la chica no cabía la manera tan absurda de Aome de defender al chico lobo, no había escusa para lo que había hecho.

—¡No sabes como es él! ¡Apenas y sabes como se llama! ¡Deberías por lo menos conocerlo antes de juzgarlo!—seguía a la defensiva, no había sido buena idea prestar su ayuda a la chica.

—¡Ya es mas que suficiente! ¡No pienso convivir con un pervertido!—un paso al frente.

—¡El monje Miroku esta con nosotros y no te a causado tan enojo!—otro paso al frente.

—¡Eso fue por que no se había comportado como un pervertido hasta hoy!—otro paso mas y ahora solo escasos centímetros la separaban entre sí.

— Ya cállense— Inuyasha con sus brazos cruzados se había acercado a ella mientras chasqueaba la lengua, un gruñido unisonomo al igual que las posturas de sus manos se alinearon de la misma manera y para finalizar lo miraron con igual enojo.

—¡ABAJO!— La voz de ambas chicas se oyó por todo el bosque, seguido por el fuerte golpe y la luz del glosario ser activada mucho mas fuerte expandiéndose mas de lo acostumbrado.

Después de ese golpe ambas chicas se miraron como si fueran salido de un sueño, tan extrañadas, confusas por lo sucedido, miraron al chico incrustado en el suelo y como a este le salían líneas de humo alrededor de su cuerpo.

—...Inu-yasha...—de nuevo hablaron al tiempo. Se miraron una vez mas, como si ello solo fuera cuestión de burla.

—Esto esta raro— No era la primera vez que el pequeño Shippo atinaba a los hecho y los demás solo afirmaron a su declaración.

.

.

XxXxXxXxX

.

.

El movimiento de sus caderas se intensifico solo un poco mas, los gemidos de la chica eran bástate fuertes ya casi llegando a los gritos, la chica se veía que no podía mas, aun que quisiera proseguir ya no podía soportarlo, no lo dejaría terminar, sintió como sus paredes lo apresaron con algo de fuerza y en un grito lastimero llego al clímax. Aun apoyado en sus brazos, rodo sobre si y se recostó al lado de la peliazul intentando calmar su aun emocionada extremidad.

Aunque quisiera seguir, las energías de la chica habían llegado a su limite. No era la primera vez pero aun asi el deseo por estar con ella no disminuía y cada vez que deseaba correr a satisfacer su libido con otra el asco se apoderaba de él, pero había algo que le había mortificado las ultimas semanas desde que... Chasqueo la lengua levantándose de la mullida cama colocándose su Gi color naranja.

—¿A dónde vas?—la chica seguía respirando con dificultad, ni siquiera se inmuto por tapar su cuerpo desnudo.

—levántate, si la Gran Tsubaki se llega enterar que hemos estado perdiendo el tiempo nos castigara— el chico termino de colocarse sus botas y camino hacia la puerta de esa habitación. No era la misma en la que Bulma solía descansar, no, era la misma en la que ella y... gruño molesto, el solo hecho de recordar al enano de su rival, le irritaba la piel, pensar que había estado mucho antes con la mujer que no hace mucho estuvo gozando entre sus brazos...—Maldito Vegeta— ya era suficiente estar martirizándose con él, sabiendo que había un problema muchísimo mas grande.

Bajar por las escaleras directo a la cocina le daría el tiempo suficiente para que la chica que permanecía en una de las habitaciones de huéspedes aún en estado catatónico se alistara y terminara el trabajo en su laboratorio. Habían pasado un par de semanas desde que las dos presas se habían fugado, no habían descansado en estarlas buscando siendo cada vez exhaustivo las expediciones por las zonas cercanas recriminando se muchas más veces el por el nulo éxito en estas.

"...Milk..."

había pasado mucho tiempo desde que había empezado todo ese juego del gato y el ratón, era tan extraño que precisamente cuando ella estaba lejos le pasara por la mente sus recuerdo, tan leves que era confuso, no sabia que pasaba por su mente, sentía como si esos sueños en los que el era obligado a convivir con esa chica y se veía ¿feliz? a veces atemorizado por su carácter pero siempre... Feliz... Sacudió su cabeza molesto y la parte externa de la nevera recibió el fuerte agarre del chico.—Estúpida mujer— saco un poco de jugo y lo tomo directo de la jarra. Cuando tomo lo que quería lanzo el objeto al lava platos con brusquedad, era estúpido que desde que ella desapareció el apetito disminuyera en todos los sentidos, su humor era cada día menos soportable, las ansias de comer algún extraño platillo se aplicarán y hasta para tener sexo necesitaba de ella. ¡Maldita sea! Gruño con molestia, sintiendo un peso horrible en sus hombros, cada día era peor, el ahogo era mayor y lo único que deseaba era volar y perderse en lo profundo del bosque.

—Goku...—sintió como unas manos delicadas rosaban su cintura aprontándolo hacia ella para que así pudiera sentir sus redondos senos—por que no me esperaste— la chica empezó a besarle el cuello pegándose un poco mas él.

—Basta— se alejo de ella y camino hacia el laboratorio —Anda, termina lo que aun no se te da la gana de terminar—la chica aunque frunció el seño le siguió a su lugar de trabajo, pasando por los extensos pasillos, correctores y demás detallando como a cada paso del tiempo esto se llenaban con mas suciedad.

Las puertas enormes del laboratorio de la peliazul se abrieron y dejaron ver unas enormes maquinas junto a una buena cantidad de pantallas. La chica se sentó en uno de los monitores siendo minuciosamente vigilada por el chico en a sus espaldas. empezando con el sondeo y hondas que habían conseguido en el pozo en donde la chica de cabello negro había caído.

—Seria buena idea que llamaras a los muchachos, de seguro estarán ansiosos por saber las buenas nuevas— sonrió la chica a la pantalla, dando unos cuantos tecleos mas — llámalos, diles que vengan, seguro la noticia les gustara—la chica se levanto de su asiento y tomo la bocina del teléfono de la sala.

—¿Ya encontraste algo? No estamos para tus fiestas.

—No te enojes, se que el tema de Milk no te gusta...

—¡No la nombres!

—Tranquilo cielo, de seguro cuando este estresante trabajo termine te llevare a un relajante viaje lejos de aquí, donde puedas comer todo lo que quieras... ¿No te parece?— la chica aun con el aparato en su oído, le coqueteo a el chico guiñándole uno de sus azulados ojos—¿Papá? ¿Puedes venir al laboratorio? No, no, no pasa nada... aquí te espero. Bien, date prisa— colgó el aparato y paso cerca al chico que aun seguía cruzado de brazos, roso con sus manos su rostro, un suspiro leve y volvió a sentarse.—Te aseguro que cuando los chicos se enteren de esto, se van a morir.

—¿Y que fue lo que encontraste?— se acerco a ella apoyando sus brazos al respaldo de la silla.

—… ya se donde están esas dos...—la chica no se dio cuenta que la bocina quedo mal colgada y la otra persona en el otro lado de la línea la oyó con perfecta claridad.

"Milk"

El anciano, no espero mas, sabia que la chica había caído con el alternador en algún tipo de portal y por ello había viajado ah alguna parte del pasado, muy diferente a la que en ya hace mucho tiempo había conocido, no podía contar con su esposa, era muy lenguifloja para ese tipo de cosas, y no entendía la mayor parte de sus cosas, pero había cierto sujeto en las montañas de fuego con el que podía contar y estar a salvo por si en algún momento desidia traer a la chica de vuelta. Alisto sus cosas, meticosaso todo a sus capsulas junto a los planos, el satélite que cargaba para esos casos y su computadora, lo demás era pan comido, lo guardo bien en uno de los bolsillos de su bata y se dirigió a la zona de trabajo de su hija, no Vivian muy lejos, pero desde que Milk había desaparecido, decidió formar distancia, con escusas tontas, con el cuento de que a su edad ya no estaba para esos ajetreos.

.

.

.

No había tardado mucho donde su pequeña, pero por poco le da un infarto cuando hayo parte de la información que el hace ya un par de días había encontrado, tuvo que acelerar su vehículo al viajar por los aires a tanta velocidad, tenia que llegar al castillo del Rey Ox Satan lo antes posible. Era uno de los pocos que seguían comportándose con normalidad y que gracias ah alguna deidad no se había aparecido por esos lados en las últimas semanas. Había informado que a su hija que tenia un par de reuniones fuera del país, así que le daría un par de días sin atosigarlo.

Llego al castillo donde el enorme hombre ya lo esperaba, lo recibió tan educado que le pareció extraño conociendo el carácter de su hija. Pobre hombre

—Doctor Brief es un gusto tenerlo en mi humilde hogar...

—Ox Satan, el gusto es mío, me alegra que me halla permitido instalarme temporalmente en su castillo— iban caminado por los enormes pasillos hacia las plantas superiores procurando no ver de más en esa inmensa mansión.

—No es nada, pero quiero que me aclare un par de preguntas—la sonrisa se había perdido dejando su rostro sombrío y serio—Si esta aquí es por mi Hija...¿Cierto?— el viejo palideció parando su caminar en seco.

—Pe-pero ¿Cómo…?

—No soy idiota, se que mis nietos actúan raro, siempre Goten viene a visitarme con uno que otro bocadillo de parte de mi hija, y ya han pasado semanas en que ni una llamada de ella tengo… y eso me preocupa. Hace unos días llame y no me contesto nadie... mi hija es muy hogareña, ella no se va de casa solo por que si, además que cuando desea salir siempre le comunica a alguien...—continuo su camino obligando al viejo que le siguiese—No se dónde está, quiero saber de ella… era lo único que me quedaba.

—Ox Satan,… ella...

—Su madre, era igual a ella— dijo esto mirando uno de los retratos cerca a una enorme puerta, que supuso era la habitación del sujeto—Tenia un carácter bastante fuerte, pero era tan amorosa, al igual que Milk, su mayor sueño era tener una familia... una Enorme familia—resalto mas esa palabra y rio con melancolía, camino un poco mas allá y abrió una de las habitaciones, el viejo admiro un poco mas la fotografía, sin duda se parecían, aun que el retrato estuviera ya viejo, se veía claramente como madre e hija eran la misma estampa, bueno por lo menos físicamente, aun que los rasgos de la mujer fueran una tanto mas fino y delicados... Milk había salido con uno que otro rasgo de su padre... como sus ojos...—Señor Brief... ¿Viene?— el viejo corrió y entro a la habitación, entro y aun que no fue como en su casa, sin duda era una vista envidiable, una habitación ostentosa, con muebles en mármol, para su gusto muy espaciosa, tenia sillones, como si fuera una mini-sala, había un baño individual con una enorme tina, sus paredes con baldosas verde esmeralda oscuro. Era realmente hermoso.

Sin duda una habitación hecha para Dioses, sintió como si estuviera de vacaciones. Pero freno su mente y rápido corrió donde el enorme hombre.

—Rey Ox Satan, no quiero ser grosero, pero solo con la cama estaría bien, pero necesito espacio para hacer mis cosas, ¿Seria mucha molestia pedirle que se llevaran el juego de sala y en vez de eso me dejaran una mesa y silla para poner mis aparatos?

—No hay problema, enseguida le pido a mis sirvientes que le colaboren en eso, pero lo espero en el almuerzo para hablar …— le dio la espalda y salió de la habitación con sumo silencio, tanto que pareciera que no hubiera estado nuca allí, a pesar de su enorme tamaño era demasiado silencioso para su gusto, daba miedo con solo ver su corpulencia.

—Milk... me das mucho trabajo—Soltó un jadeo cansado antes de tirarse sobre la enorme cama.

.

.

.

La comida era deliciosa, los diferentes tipos de platos en esa enorme mesa eran de maravilla, el comedor del palacio del rey Ox Satán eran increíble, todas las decoraciones a base de mármol y finas pacas de oro y plata, además de los enormes candelabros sobre el techo con esa iluminación tenue era como si estuvieran en la vieja colonia ¿Cómo le hacia ese hombre para no aburrirse ahí? Pero el apetito se disminuía cada vez que el Rey lo miraba, sabia que no pretendía molestarlo pero quizás la ansiedad podía más con el y por ende lograba intimidarle, no quería posponerlo más, apartó el plato semi vacío y posiciones sus manos sobre la mesa mientras se ponía de pie.

—Sígame—No discutió cuando el enorme hombre se había levantado junto a él y le hacia una pequeña seña—Señor Ox Satan, si quiere saber que a ocurrido con su hija, debe jurarme que guardara la compostura y seguirá mis indicaciones— la seriedad de ambos hombres tenso el ambiente, pero como buen diligente que era, solo asintió... hace mucho tiempo se había visto en ese tipo de apuros, pero siempre guardando la calma. Excepto...—No se como explicarle esto, pero seré breve... su hija esta en otra dimensión...

—…— Una gota de sudor resbaló por la frente del anciano científico mientras que una sombra cubría el rostro del enorme hombre—Ni estoy para bromas Brief...— un silencio se apoderó de el lugar un par de segundos antes de que la fuerte y estridente risa del hombre rompiera el silencio—Mi hija no podría nunca hacer eso…— el enorme hombre empezó a caminar hacia la salida de la enorme sala donde rápidamente fue alcanzado por el científico.

—Su hija estaba apeligrando aquí Ox Satan— lo detuvo apenas como había salido del comedor mientras carraspeaba para hacerse oír mejor—... fue hace como dos o tres meses que todo esto comenzó, su hija por muy raro que fuera era la única que actuaba con normalidad y la esposa de Krillin bueno, ella desapareció en el mismo tiempo... lo extraño de todo esto fue que antes de que Milk dejara de comunicarse con alguno de los muchachos yo le di el alternador de dimensiones que mi hija diseño, tome el tiempo disponible para crearlo pero lo malo es que mi hija no hizo esto por ayudar a Milk... sino todo lo contrario— lo dijo todo tan rápido como pudo, aun que Ox Satan tuviera la cabeza baja al final levanto una mano para callar al viejo.

—No entiendo... ¿Quieres decirme que su hija le quiso hacer algo a la mía?

—Aun no estoy seguro, pero cuando la señal que se supone que el radar debe darme al ser utilizado fue apenas hace unas semanas, busque su fuente y lo único que la señal de radio me dio fue una ultima grabación antes de desaparecer...

—Déjame oírla— lo miro, aun que sus palabras se detuvieron por un momento no le hizo esperar más empezando a encaminarse a la ahora habitación del sujeto dejando que el enorme hombre entrará primero para así comenzar a teclear su computador que ya tenia en la mesa, tenia que ser tan minucioso para que su hija no lo encontrara que su única salvación era bloquearla por todos lados, pero era tan endemoniadamente lista que no había tardado el hallar una fuerte fiable de información.

llévame a casa— la suave pero cansada voz de su hija sonó en la habitación, ambos hombre se miraron y el viejo Brief decidió repetir la grabación un par de veces más. Ox Satan se tenso en su lugar mientras apretaba sus manos y su mandíbula se apretaba entre sí, tendiendo que recurrir a caminar en círculos en la habitación.

—Maldición, esto no puede ser posible…— susurraba como si se maldijera por no haber actuado con anterioridad.

—¿Pasa algo?— el descomunal sujeto se detuvo en sus recriminación es antes de chasqueaba la lengua y rascar sus cortos cabellos.

—No me queda de otra, por favor, Acompáñeme—permitió que el viejo guardara toda la información para así poder salir de cuarto cambiando hasta el fondo del pasillo y así empezar a bajar unas angostas escaleras que suponía era del servicio. Al llegar al final de estas desviaron por otro pasillo hasta llegar a una de las puertas ocultas que llevaba hasta el jardín interno de palacio, siguieron una pequeña ruta de esta tardando un par de minutos en llegar hasta el inicio del bosque.

—¿Ox Satán?— este le llamo pero el rey Ogro no contesto empezando a internarse dentro de los enormes árboles.

—Mi hija cuando pequeña... no se la llevaba tan bien con los niños de la aldea—suspiro cansado y siguió caminando esta vez por un camino real que había salido en medio de la nada, bajo una parte del valle que se habría en un campo de algún extra cultivo para después internarse un poco mas— la discriminaban por su origen... su madre humana y yo... bueno, un Ogro— llegaron a una cabaña rodeada de rosas que cubrían casi la mayoría de la construcción, Abrió la pequeña puerta y ambos ingresaron, estaba todo lleno de polvo y sabanas, uno que otro bichito y el enorme hombre abrió un pequeño armario donde se hallaban dos velas blancas encendidas con el retrato de una hermosa mujer, cabello negro ébano, ojos color chocolate, con un traje que solo quienes tienes un templo usarían.—esta fue la primera fotografía que pude tener de ella, me la obsequio cuando la salve en una de las aldeas que rodean el palacio cuando fue atacado por uno de...— cayó un par de segundos mientras mordía la mejilla interna antes de rascar su mejilla— uno de mis compañeros, en ese entonces buscábamos como expandir nuestros territorios.

—¿Atacaste a tu esposa?

—¡En ese entonces no sabia que ella seria mi esposa!— se excuso un tanto sonrojado mientras agitaba una de sus enormes manos.

—Bien, bien y esto ¿A que nos lleva?

—Bueno... cuando Milk era pequeña, tuvo que sobreponerse a estas humillaciones, por eso su carácter tan fuerte, pero cuando salía de los poblados, su madre y yo siempre no la pasábamos buscándola... y cuando la encontrábamos siempre estaba llorando y con algún golpe pero aún así corría hacia su madre…— un suspiro adolorido salió de su boca mientras se sentaba frente al altar de su difunta reina— siempre le decía llévame a casa y ella... mi esposa siempre la traía aquí. A pesar de todo lo que vivió amaba ir a jugando a los poblados o se la pasaba aquí con su madre. Decía que este lugar era especial, que era como si en verdad ella perteneciera aquí— miro por ultima vez la fotografía de su esposa y cerro la compuerta— Era el único lugar al que ella le llamaba hogar o casa, nunca pensó que el castillo fuera eso, aun que le suene absurdo ella decía que... que solo es una cueva con adornos— rio por ello, unas cuantas lagrimas salieron de sus ojos y decidió que ya era suficiente tiempo en ese sitio, salió de allí tomo una buena bocarada de aire.

—Si eso es así, lo mas seguro es que ella se halla referido a este lugar, pero lo único diferente es que ella fue a dar a otra dimensión...— miro una vez mas el lugar y fue en su mente que todo se ato—Si es así... lo mas seguro es que fuera a dar a los antepasados de tu esposa... tenemos que buscarla, si es así lo mas seguro es que podamos pensar en un modo de traerla de vuelta, puede que por el camino le halla pasado algo, tal vez perdida de memoria y no sepa dónde está.

—Hay que buscarla— ya era mas que seguro, si no la traían de vuelta la perderían para siempre

.

.

XxXxXxXxX

.

.

—¿Sera que seguirán con esa actitud?—el pequeño Shippo miraba como ambas chicas se daban la espalda sentadas en un mismo tronco, cruzadas de brazos y con un pie moviéndose irregularmente, el chico lobo e inuyasha estaban acuclillados esperando las reacciones de las chicas.

—...O-oigan... ¿Van a seguir enojadas?—el apenas susurro de Inuyasha solo las hizo tensarse mas y un tic en una de sus cejas.

—... Bestia... las hembras son así... es solo cuestión de tiempo para que se rindan a mi...— el aura que rodeo a las uniformadas le dejo mas que claro su opinión, la androide sentada con los demás bufo desesperada, ella camino hasta ambas chicas con la atenta mirada de los chicos, sus pasos lentos, su mirada filosa aun no provocaba nada en las dos chicas, mas en los dos hombres que la veían acercarse se erizaron por verla.

—...Tontas...—tomo las cabezas de ambas y las junto un tanto brusco— Como es posible que se comporten tan infantilmente— al estar de espaldas sus cabezas se juntaban por obligación y mas por la gravedad que las empujaba al estar alejadas. La androide froto las cabezas una con la otra y cada vez con mas fuerza, había cambiado de posición y ahora tenia sus manos en las caras de las chicas y estas se iban acercando e intentaban alejar a la androide.

—¡Basta 18!— seguían remolinándose, sus cabellos revueltos y los manotazos que ambas daban se intensificaban.

—¡NO! ¡Basta!— Aome comenzó a patalear y gritar por lo brusca que era, Sintiendo como sus espaldas se pegaban —¡Dile algo!— cerraba sus ojos aun por los movimientos.

—¿Qué quieres que le diga?— se dieron una ultima mirada y se levantaron rudamente, una al lado de la otra juntándose de igual manera.

—¡BASTA!—rojas y despelucadas detuvieron a la androide—el susto que se llevaron por el grito provoco que los mas pequeños se escondieran y los demás se cubrieran con las manos, una risilla y luego las chicas se miraron una a la otra, ambas despeinadas, con un sonrojo en las mejillas, sus ojos brillosos y sus labios entre abiertos, se alejaron dando un salto.

—...Que lindas se ven así ambas—Dieciocho volvió a reír y se alejo de ellas de nuevo, aun que ella fuera tan seria y mayormente estuviera en silencio sabia como arreglar las cosas, la androide tenia a su hija y aun que ella no se viera tan cariñosa lo era, su niña eran sus ojos y lo que menos quería es que la viera como alguien mas.

—Bueno...—Koga se levanto y se acerco a Milk que se arreglaba el cabello— Nos vamos—la tomo de la mano y comenzó a jalarla.

—¡Ey!— La morena estaba a punto de golpearlo de nuevo, esa actitud de ese chico si que era molesto ¿Quién se creía que era?

—Koga, por favor... deja de hacer esto, Milk no esta para este tipo de cosas— el chico que había sido detenido por Aome ahora ella era sujetada por el.

—Te prometo Aome que el amor que siento por ti sigue siendo de la misma manera— jalo a la chica un poco mas y ella solo reía nerviosa.

—¡Aparte de ellas!—como siempre el chico de rojo apareció de nuevo y jalo a ambas chicas detrás de el— ¿Que te has creído idiota? ¡Ninguna de ellas ira contigo!

—No te entrometas Bestia, estas hermosas serán mis mujeres...

—Cierra el pico— Milk no estaba para soportar esto, ya era suficiente estar vestida de esa manera como para ahora soportar a un Don Juan, se posiciono un lado del chico de Rojo—No te atrevas a decidir por nosotras y mucho menos pretender exigir tener a alguna— encaro frunciendo el seño gravemente, se acerco a él y lo tomo de una parte del traje jalándolo hacia ella— Si vuelves en algún momento a siquiera llegar a tocarme o a tocar a Aome te partiré el cuello y esta vez no abra quien me detenga— su amenaza le puso la frente azul al chico, ella lo soltó con rudeza y se giro a los chicos— vámonos— ella comenzó a caminar hacia el bosque, aun que no lo quisiera meneaba sus caderas al compas de su cabello, los chicos la miraban atentamente.

—Inuyasha ¡Abajo!

—Esta bien — Koga se interpuso frente a ella y la tomo del mentón— aunque no estoy seguro de dejarte, no cualquiera puede ser digna de ser mi mujer y probare que tu eres una de ellas.

—Tsk…—El aleteo de las aves y la fuerza del viento que remolineo los arboles, los chicos siguieron caminando y aun que Aome tuviera una vista de pesar los demás decidieron ignorar al chico en el suelo.

—Milk es muy violenta... hasta creo que peor que Inuyasha—el zorrito meramente le hablaba en susurros al monje y la exterminadora. El suspiro de ambos les daba la razón al niño, no habían visto que fuera tan impulsiva. Algo más que agregar a la lista.

Acabo de un rato la tensión había desaparecido un poco a medida que se internaban en las montañas mantenido pasos constantes para no cansarse antes de tiempo, aún les quedaba bastante tarde por delante.

—No se por que te enojas tanto, el conjunto te queda como a pedir de boca...

—No me Jodas— volteo los ojos dejando salir un suspiro exasperado mientras que una de sus manos se aferraba a la parte delantera de la falta— ¿Es que no entiendes que estoy incomoda? Nunca en mi vida me eh puesto una mini-falda ¿Como crees que actuaria?— una pequeña corriente de viento paso haciéndola detenerse y que por inercia se agachara para abrazarse las piernas y que la corriente no alzara sus prendas.

—¡Ey! No te retrases, tenemos que llegar al valle tras la montaña— el chico de rojo miro a Milk de solayo bufando a un par de metros al frente dejando sus brazos ocultos entre las mangas de su traje. La morena achino sus ojos al tiempo que tomaba algo de aire para no soltar alguna palabrotas.

—No te estoy pidiendo que me esperes…— se levantó con lentitud mientras que se giraba a la androide y se masajeaba la frente, no quería que vieran su rostro pero sin duda su acción decía más que mil palabras.

—Muchachos— Sango retorno un par de pasos haciendo girar a verle la morena— Necesito volver a mi aldea…

—¿De qué hablas Sango? ¿Tan pronto de aburriste de nosotros?— Aome acortó la distancia en apenas un par de pasos— No te tomes tan enserio las peleas ¿Si?

—No es eso Aome, necesito reparar mi Hiraikotsu, últimamente lo eh forzado mucho…

—¿Te vas?— Milk se acercó un poco más despacio mientras inclinaba su cabeza hacia uno de sus costado, si bien no es que supiera mucho de ellos pero si tenía la leve idea, pero más que nada la curiosidad por saber cómo era una aldea de exterminadores siempre podría ser un novedoso lugar por explorar.

—Tu qué crees, se va por qué se fastidio al verte golpear a todo el mundo— no sabía en qué momento se había acercado Inuyasha quedando justamente atrás de la joven morena, Milk enarco una de sus cejas mientras que separaba sus labios.

—No, no es eso Inuyasha— Sango se interpuso entre ellos, dándole la espalda sin querer a ambos chicos, Milk sin dejar de enarcar su ceja se permitió ver fijamente a la castaña— Milk-San tengo que irme— sonrió levemente haciendo una pequeña inclinación antes de caminar hacia la pequeña garita.

inténtalo

Milk miro un par de segundos el suelo antes de mirar de solayo a la chica exterminadora, una pequeña idea se prendió y con duda se acercó un poco a ella, si bien todos las habían aceptado en el grupo no caería mal, dar una visita a un lugar sin explorar, lo había tenido tiempo de hablar con ella y poco quería andar por ahí con ese monje, además que ya había tenido roses molestos con Inuyasha y Aome así que..

—O-Oye... ¿Podemos ir contigo?—sus palabras sacaron punto pequeño gemido de sorpresa haciendo girar a la castaña, Milk bajo un poco la mirada dejando que un leve sonrojo cubriera sus mejillas— Juro que no estorbaremos…— La androide se había mantenido en silencio más no por eso estaba acorde con las palabras de la morena.

—¿Qué estás loca? Sango no está para cargar con niñas caprichosas— bufo el peliplata.

—No te lo pregunté a ti— la morena le mostró la lengua un par de segundos antes de acercarse más a la castaña.

—Por favor, quiero acompañarte…

—No estoy segura que…

—Por favor...

—¿Esta bien?— La exterminadora sonrió incómoda antes de acariciar un poco su cabeza, hasta ella no entendía como es qué había aceptado llevarla— pero con una condición.

—Claro, la que quieras…

—No podrás hacerme preguntas de lo que veas allí ¿De acuerdo?

—… Está bien, aceptarnos...— sonrió algo dudosa antes de hacerle una pequeña reverencia.

—Excelente— la chica se giró hacia la gatita haciéndole una pequeña seña.

—Vamos 18…

—Kirara— La gata se transformo apenas su dueña le llamo dejando que y en ella se montara Sango en primera para así hacerle una pequeña seña a la morena, Milk camino rápido hacia ella sentándose de lado siento protegida por la rubia que fue la última en subir en el enorme animal.

—Sujétense muchachas…— susurro Sango antes de aferrarse al pelaje de la enorme gata para que está después de un rugido diera un enorme salto hacia los cielos.

—¡Nos vemos!— se despidió el pequeño Shippo en el hombro de Miroku agitando su manita con fuerza—Espero que Sango pueda con ellas.

—Yo también espero lo mismo Shippo, además así podré relajarme mejor sin estresarme— el joven monje soltó un jadeo empezando masajear uno de sus hombros con su mano libre mientras empezaba a caminar por la montaña.

—¿Qué? ¿Acaso te sientes incómodo con Sango Miroku?— pero él monje no le contesto y siguiente caminando—¿Ey? Miroku, te estoy hablando Miroku ¡Miroku!— chasqueo la lengua saliendo detrás del hombre vestimenta azul.

—Hmp, trio de locas— el chico de rojo también retomo su andar mientras negaba repetidas veces antes de ser alcanzado por la única morena junto a ellos. Tal vez esa pequeña separación les ayudará a llevarse mejor con sus nuevas integrantes, aire era lo que necesitaban.

Tiempo...

XxXxXxX

¡Terminé! Al fin xD

Espero que este capítulo deje muchas expectativas con respecto a la historia, Ya casi acabo con las editaciones así que muy pronto abra un nuevo capítulo en la historia.

Ojala lo hallan disfrutado muchísimo, nos vemos en el siguiente capítulo. Bye.

Mika-Chan