Año 11 - Como una plegaria

Selinon Khoud, 17 años

Distrito 11

"Cierro los ojos. Siento como si me cayera del Cielo. Cierro los ojos. Señor mío, ayúdame."


Agarro una nuez del pequeño árbol bajo el cual estamos y la abro usando mi cuchillo. El fruto, duro y ligeramente amargo se convierte en tierra en mi boca. Ha llegado un momento en que nada me sabe bien. La comida no nos falta, pero sin hidratación a nuestro alcance no hay nada que hacer.

Llevamos dos días sin beber agua. No hemos encontrado nada enmedio de este erial, lleno de matojos medio secos. La cabeza me da vueltas y las fuerzas me han abandonado. Siento mi boca pastosa, y mi saliva espesa como savia de árbol.

-¿Crees que pasaremos de hoy? -Me dice Lynne mi aliada, que pierde la esperanza por momentos.

Sus labios están secos y agrietados, igual que la tierra que cubre el terreno donde estamos. Supongo que los míos deben estar igual.

-No lo sé... -Murmuro haciendo un esfuerzo para contestarle, pues hasta de eso he perdido las ganas.- ¿Quieres que hagamos otra ronda? Tal vez esta vez tengamos suerte.

Ella asiente porque sabe que no hay otra salida. Gateamos hasta salir de debajo del árbol y nos incorporamos afuera. A veces en el distrito hay sequía, y el agua se vuelve un bien preciado. Pero los cultivos tienen prioridad. He visto a niños morir de sed sin que nadie pudiera evitarlo, son los que más sufren la falta de agua. No me extrañó ver los rostros de los tributos más jóvenes en el cielo durante el momento del himno.

-Sabes, en el Distrito 9 tenemos un baile para llamar a la lluvia. -Dice mi aliada caminando ligeramente encorvada.

-¿Y funciona? -Respondo. Es curioso oír sobre costumbres de otros lugares.

Lynne se encoge de hombros.

-Eso dicen. Pero yo diría que es más bien casualidad. No creo en esas cosas.

-Aham... ¿Y cómo es? Muéstrame.

-¡No! -Dice bruscamente.- Digo... me da vergüenza, me estarán viendo en todas partes.

-¿No quieres hacer que llueva y salvarnos sólo porque hay gente observándonos? -Bromeo.

Ella ríe un poco.

-Son sólo supersticiones, además no me sé muy bien la oración.

-¿También hay una oración? ¿Y la dicen mientras bailan?

-Así es.

-Ya me imagino... sería algo así. -Digo parándome y haciendo un baile improvisado. Si no podemos encontrar agua, al menos riamos un poco, dicen que reír es la mejor medicina.- "¡Oh, poderosos Vigilantes que todo lo pueden! ¡Hagan que las nubes salgan y cubran el sol, y derramen sobre nosotros las preciosas gotas de la vida!"... ¿Así?

-Un poco cursi. Pero sí, más o menos así. -Dice riendo otra vez.

Y tan distraídos estamos bromeando que no nos damos cuenta cuando el ambiente se oscurece y una gota de agua me cae en la nariz. A esa le sigue otra en el brazo y luego otra en la mejilla. Lynhe me mira en silencio levantando una ceja y luego gira la cabeza hacia arriba boquiabierta. Un aguacero cae sobre nosotros varios segundos después.

-¿Así? ¿Así de fácil era? -Digo aún sin creérmelo. -¡Muchas gracias, oh poderosos Vigilantes que todo lo pueden!

No sé, tal vez les gustó mi baile. Mi madre siempre me dijo que soy un payaso, tal vez ser un payaso tenga su lado bueno.

Lynne está riendo a carajadas, formando un cuenco con sus manos y bebiendo hasta hartarse. Yo la imito; y cuando nos saciamos, eufóricos y más felices que nunca, entrelazamos nuestros codos y empezamos a girar, como en ese juego al que suelen jugar los niños. Ésto nos mantendrá despejados por un tiempo. Nos dará esperanzas.

Las cosas se pondrán feas. Sé que lo haran. Pero de momento no quiero pensar en eso, voy a vivir el presente, en el que estoy dando vueltas en círculos de la mano de Lynne mientras reímos, y el agua nos pega el flequillo a la frente... y las pisadas nos salpican de barro el pantalón.

Y todo es perfecto.


Canción: Like a Prayer de Madonna. Me inspiró el hecho de que ella se dirige en su canción a un ser superior, y me gustaba la idea de que un tributo se comunicara con los Vigilantes y ellos lo encontraran gracioso. La canción es alegre así que intenté darle al fic un tono alegre también.

Yolotsin, me alegra que te guste el capítulo. Hansen era un chico inteligente que supo aprovechar las oportunidades. Por eso llegó más lejos que la media de tributos de 12 años. A pesar de que ella iba a matarlo, ver a la chica muerta lo traumatizó mucho.

Pink, tienes toda la razón. En el Capitolio modifican cualquier cosa y la lanzan a la Arena para torturar a los tributos. No tienen corazón. Ni con los niños pequeños... Hansen se clasificó sexto. Muriendo de hipotermia una noche especialmente fría.

Ale, me halagas. *-* Quería dar otro enfoque a los mutos que siempre resultan ser hostiles. Algo así como los charlajos que no atacan pero repiten cosas para volverte loco. Estaban programados para no atacar a menos que estuvieran en grupo, así que quien mandó los panes sabía muy bien lo que se hacía. Siempre es duro "matar" a los peques. Hansen es un niño muy tierno, pero la suerte no estaba de su lado.

Ele, espero que estés mejor de tu gripe, ahora a disfrutar :D. Tuve mis dudas sobre hacer a Mags profesional o no. Al final fue cosechada, pero es como si fuera pro, pues ella es pescadora y eso facilita mucho las cosas. También pienso que si Hansen se hubiera quedado sin pan probablemente lo hubieran atacado a él, pero esa vez defendieron al que les proporcionaba el sustento. Diste en el clavo, le puse Hansen por ese cuento de la casita de chocolate y yo también me acordé mucho de Haas cuando lo escribía, lo que me inspiró a su apellido.

Gracias a todos por leerme y hasta la próxima.