Año 13 - Cerrado por derribo

Suse Mandriva, 16 años

Distrito 3

"Para decir adiós a los dos nos sobran los motivos."


Han pasado trece años desde el fin de los Días Oscuros y como homenaje a los mismos, la Arena es una réplica exacta del Distrito 13 tras el bombardeo.

Tengo las piernas llenas de hematomas y cortes de andar entre los escombros, y el polvillo del ambiente se cuela en mi nariz y mi garganta cada vez que respiro haciéndome toser. El paisaje es verdaderamente deprimente. Sólo me consuela saber que ya quedamos muy pocos.

Estoy cerca. Estoy tan cerca...

-Suse

La voz me pilla desprevenida.

Me sobresalto a la vez que retrocedo unos pasos y casi pierdo el equilibrio, pero me recompongo inmediatamente y empuño el machete en posición defensiva hasta que me percato de que se trata de Pixel. ¿Acaso me estaban forzando a ir hacia él? Parece como si cada vez que caminaba en la dirección que ellos no querían me pusiesen un obstáculo más, un ruido, o un derrumbe, o un incendio.

Trago saliva y miro la silueta flaca y demacrada de mi compañero de distrito. Su cara a estas alturas es tan solo cráneo y pellejo.

-Pixel... No te he visto desde el Baño de Sangre. No pensaba que aún estarías vivo.

Llegar tan lejos con catorce años es algo que no se ve a menudo. Él me sonríe.

-Tengo ésto. -Contesta, mostrándome una especie de aparato redondeado.- Un radar que me muestra dónde estaban el resto de tributos. No fue difícil esconderme de los demás.

-¡Vaya! -Digo tomada por sorpresa. No esperaba que Pixel pudiera tener algo tan útil. Siento una punzada de envidia.- ¿De dónde lo sacaste? ¿Me viste a mí?

-Lo agarré de la Cornucopia el primer día. Y sí, te vi. Pero al intentar irme a otro lado las salidas empezaron a bloquearse. Parece que los Vigilantes están intentando reunirnos.

Me muerdo el labio con fuerza. No quiero lastimar a Pixel...

-También he pensado eso, pero es normal. Debemos ser menos de cinco ya.

-Tres exactamente. ¿No has llevado la cuenta?

Tres... peor de lo que pensaba. Solo nosotros dos y otra persona. Y aquí estamos... rivales directos, ahora más que nunca. Teniendo una conversación amistosa. Suena tan irreal...

-He estado durmiendo en sótanos, no siempre podía mirar al cielo. ¿Y el otro tributo? ¿También anda cerca?

Él consulta su radar, y por unos segundos no dice nada.

-No. Está viniendo hacia nosotros, pero el radar calcula que será una caminata de veinte minutos hasta aquí.

-¿Quién es? -Pregunto, algo avergonzada por estar pidiéndole tanta ayuda a alguien que no me debe lealtad.

-La chica del Distrito 2. La extraña voluntaria. ¿No te parece extraño que de repente todos en ese distrito se presenten voluntarios?

-También lo he pensado. El año pasado ganó el chico ¿Verdad? También se presentaron voluntarios ambos. Y este año ha sido igual.

Debo irme cuanto antes. Si la voluntaria me ve, estoy perdida. Me enoja. Me enoja mucho que Pixel sepa en todo momento su localización y yo no. No es justo. Tal vez debería arrebatarle el radar. No me costará mucho viendo su estado, a pesar de que él probablemente no se fía de mí viendo la forma en que lo abraza contra su pecho.

Y en ese instante la veo. Blanca y ovalada, la pequeña vaina cuelga en la pared de un edificio bombardeado a unos cinco metros de nosotros. He estudiado sobre vainas en la escuela, y por el color de las tres luces del costado, está activada. No tardará mucho en abrirse. Y no quiero estar aquí cuando pase.

No avisar a Pixel está mal después de toda la información que me ha dado. Pero no quiero morirme aquí en ésta Arena deprimente, hecha para restregarnos en la cara que el Capitolio puede borrar del mapa cualquier distrito a voluntad.

Además, técnicamente no lo estoy matando yo.

-Creo que será mejor que nos separemos. No quiero estar aquí para cuando la voluntaria llegue. -Digo notando mi voz nerviosa.

-Entiendo. -Contesta Pixel.- Es a cara o cruz ya. Si el próximo cañón no es el de uno de nosotros... nos obligarán a enfrentarnos.

-No te lo tomes como algo personal. -Digo retrocediendo, sintiendo la ansiedad de ver que la luz de la vaina parpadea cada vez más rápido.

-Igualmente. -Dice mirando al suelo.

Asiento, giro sobre mis talones y echo a correr. Lo que quiera que sea esa vaina, no quiero que me alcance.

"Lo siento Pixel... lo siento tanto..."

Percibo el ruido poco después, y al mirar hacia atrás, veo una columna de humo verde procedente del lugar donde estábamos. Suena el cañón. El rostro de Pixel vuelve a mi cabeza, y entonces me doy cuenta de que si salgo de aquí jamás me podré quitar esta culpa de encima. Me acompañará siempre, en mis pesadillas.

Algo colisiona contra mi cuerpo tan rápido que no me doy cuenta hasta que la chica del Distrito 2 está encima de mí. Pone sus manos alrededor de mi cuello y aprieta. Ahora todo encaja. El radar, Pixel titubeando, diciéndome que tardará veinte minutos en llegar.

Me la ha jugado.

Mi garganta quema pidiendo un aire que no le llega, mientras mis manos tratan en vano de separar las suyas de mi garganta, pero no lo consigo. Siento impotencia, rabia, mucha rabia. Casi lo logro y ahora voy a morir justo a las puertas de mi salvación.

Al menos me voy del mundo sabiendo la verdad. Al menos no he vivido toda mi vida sintiéndome miserable por matar a alguien que secretamente estaba conspirando contra mí. Es lo último que pienso antes de sumergirme en la oscuridad.


Canción: Cerrado por derribo de Joaquín Sabina. El tema me tardó un poco en inspirar pero al final encontré un argumento con el que me sentía cómoda.

Elenear28, a veces pasa eso yo muchas veces pienso que he dejado una review y luego no fue así. También pienso que el agua es más importante que la comida, en caso de escasez de uno de los dos. El cuerpo tiene reservas de grasa en caso de necesidad, pero el agua es diferente. No se funciona bien cuando falta.

Yolotsin, Holly tenía 13 años cuando fue cosechada para los Juegos. Puedes leer su historia en el capítulo 7. Año 6.

Ale, qué bueno que te gustase Davor. Ahora el Distrito 2 tiene tres vencedores en 13 años. Desbancando al Distrito 4 que tenía dos. Tengo que hacer una lista de los que van ganando. Creo que los únicos distritos que no tienen aún un ganador son el 3 y el 12.

Rochy, me alegra mucho que te haya gustado. :)

Pink, bueno el destino de Davor ya va en la historia ésta vez, es lo que estoy tratando de lograr. Les ha ido bien el factor sorpresa, pero ya como ves queda sospechoso, Suse y Pixel ya se han dado cuenta. Amé a estos dos chicos. Fue feo matarlos. En serio.

Gracias a todos por leerme y hasta la próxima.