Año 31 - Mírame
Josiah Holloway, 16 años
Distrito 6
"A veces no reconozco ni mi propio rostro, me miro a los ojos y no veo más que desgracia. Mis mentiras piadosas cuentan una historia, lo puedo ver, no es algo de lo que enorgullecerse."
—¿Purpurina? ¿Pretendes que me suba a un escenario donde todos me van a ver con ESO puesto?
—No veo que tenga nada de malo —contesta mi estilista a la defensiva—. Es hermoso.
El atuendo del maniquí frente a mí resplandece tanto que casi me deslumbra; es una chaqueta, un pantalón, una camisa y una corbata normales, solo que cubiertas en cantidades industriales de purpurina.
—Bueno para empezar, es demasiado brillante y no es muy masculino que digamos. ¿No?
Ella suelta un bufido.
—¿Qué sabrás tú de moda? Sabrás mucho sobre trenes, o autos o yo que sé, pero sobre vestir elegantemente no me discutas cuando no sabes nada —dice, muy digna ella.
—¿No tienes algo más discreto? —insisto. Por probar que no quede.
—Discreto. Mediocre quieres decir. No, lo que quiero que hagas esta noche es que acapares todas las miradas no que pases sin pena ni gloria por enmedio de la competencia.
Haga lo que haga estoy entre la espada y la pared. Ya he sacado una puntuación mediocre, un 5. No creo que sirva de nada acaparar miradas. Yo soy un chico muy normal sin nada especial y lo poco que he aprendido sobre supervivencia o lucha han sido en estos tres días aquí en el Capitolio.
—Llamar la atención no tiene necesariamente por qué tener connotaciones positivas. Se puede llamar la atención de una forma mala.
—¡No lo harás! Encima que me he molestado en venir a mostrarte mi trabajo para esta noche. Deberías apreciar eso.
—Y lo aprecio. De veras lo hago, pero eso no hace que el traje me guste más.
Ella se marcha echando chispas tras ordenar al Avox que recoja el maniquí y la siga. En fin. Ahora está enojada conmigo. De esto sirvió interrumpir mi desayuno.
Aprilia y Glenda ya han empezado.
—¿Qué tal es tu traje? —me pregunta Glenda, mi compañera.
—Gay. Todos mis amigos se van a descojonar de mí en cuanto me vean.
—Vas a los Juegos del Hambre. Te aseguro que ningún amigo tuyo se va a descojonar de ti porque te veas gay —dice Aprilia sin quitar la vista del plato con panceta, huevos revueltos y tostadas del que está comiendo.
—Yo sólo quiero un traje común y corriente si no es mucho pedir. No quiero salir en televisión vestido así.
—Mañana estarás saliendo en televisión. Y todos te verán luchar, correr, caerte, esconderte, mear, matar, suplicarme por agua o morirte de una infección. ¿Te sigue importando tanto cómo vayas vestido?
—Yo...
Me importa, claro que me sigue importando. Ir a la Arena es algo que ya tengo asumido, pero no pensaba que antes de tirarme ahí me iban a ridiculizar así.
—Aprilia podría decir las cosas con un poco más de delicadeza —dice Glenda.
Y me doy cuenta de que ella ha lanzado esa afirmación al aire, sin dirigirse a nuestra mentora directamente. El Distrito 6 sólo la tiene a ella como vencedora. No tiene ni 25 y ya es la definición gráfica de "loca de los gatos".
No es una mujer que invite a hacerse amiga suya, de hecho es siempre incómodo estar con ella. Pero es lo único que tenemos.
—No —dice—. Aprilia no necesita decir las cosas con un poco más de delicadeza, porque a ella no le importa que los demás piensen que es una perra. De hecho, no le importa lo que los demás piensen de ella en absoluto así que lo diré claro. Nunca jamás un blandengue ganó los Juegos. Y si van a comenzar a lloriquear por cualquier cosa, entonces tengo malas noticias para ustedes dos.
Trago saliva.
Voy a morir... hasta Aprilia lo piensa. Mi propia mentora ya se ha dado por vencida conmigo.
—¿Es por eso por lo que te haces la concentrada? ¿Es por eso por lo que ni te has dignado a mirarme mientras hablamos? ¡¿No quieres ver la cara del cadáver andante que soy?! ¡¿ES ESO?!
Aprilia no dice nada.
—Josiah... —susurra Glenda.
—Mírame —le ordeno.
Ella sigue comiendo.
—¡MÍRAME, JODER! ¡MÍRAME! —grito.
Sigue sin hacerlo y yo le doy un puñetazo a la mesa, volcando un vaso lleno de agua que cae al suelo y se hace añicos.
Glenda se va corriendo del salón a la vez que un Avox se apresura a arreglar el estropicio y yo me quedo ahí plantado, pensando en que no seré mas que otro chico que pasa por los juegos pensando en la victoria y se quedó en el intento.
Canción: "Look at me" de Geri Halliwell.
Bien, ya iba siendo hora de actualizar, porque tengo varios capítulos siguientes ya escritos pero me faltaba este para rellenar el hueco hasta el año 32 que ya había escrito y bueno, ya se viene otro personaje "canon" aunque sale muy poco y no tiene ni nombre. Fue una de las vencedoras que fue tributo en el Vasallaje. Sí pobres, ellos también merecen su historia.
Gui, ya te lo dije por privado muchas gracias por tomarte tu tiempo en leer y comentar todas las historias, de verdad significa mucho para mí. Tan sólo dime si comienzas ese fic, quiero leerlo. Las Arenas en ciudades actuales me gustan mucho, este mundo de ahora debe ser como la Grecia clásica de nosotros para ellos y me gusta imaginar su versión de nosotros. ¡Saludos!
Ale, amé escribir sobre la Arena de la pirámide, creo que daría para un longfic y todo. Zephyr quedó tercero y por desgracia ni Talus ni Celise ganaron. Me gusta mucho escribir a los tributos del 3, símplemente los amo jajaja son muy despiertos de mente me da igual que sea algo cliché, es verdad que no todos son genios, pero el estudiar lo que ellos estudian te despierta la mente y te hace analítico. Me gustan los tributos que ganan por su inteligencia.
Guest, hola! No se si eres la persona que comentó en mi otra historia, si lo eres entonces gracias por leer ambas. He estado escribiendo EFDUR estos días, y el siguiente capítulo va dedicado a ti ya que estaba algo estancada y tu review me motivó bastante. Me hubiera gustado actualizar esta semana y poder contestarte, pero por desgracia EFDUR me lleva más esfuerzo mental del esperado.
¡Muchas gracias por leerme y hasta el siguiente!
