Año 41 - Lago negro

Porter Millicent Tripp, 16 años

Distrito 5

"Mi corazón es un gran lago, negro cual poción. Estoy ciega, me hundo en el océano. Mi alma hecha jirones, mi espíritu roto, dentro de esta tela que ellos han hilado."


Casi diría que es fácil acostumbrarse a la parálisis, a que te lleven de aquí para allá, te alimenten y te bañen como una muñeca con vida propia. Lo del pañal sin embargo no termino de asimilarlo, y me mortifica cada vez que llega la hora. ¿A quién le gusta que manipulen su propia inmundicia?

Dicen que me voy a recuperar, que el tejido con el que han reparado mis cervicales hechas trizas tardará un tiempo en activarse. Creyeron que no iba a sobrevivir. Por poco se quedan sin su vencedor este año, y a pesar de lo que eso implica, no puedo parar de pensar en lo gracioso que hubiera sido. Me parece que con sus súper adelantos y todo, aún no pueden resucitar a los muertos.

Pasar a un plano existencial en el que ellos no pueden alcanzarme y traerme de vuelta no se ve tan mala idea.

"No me mires así. Hice lo que es necesario en este lugar para salir con vida."

Sentada en la silla de ruedas, oigo mi voz sin mirar la pantalla. Me hacen mirar continuamente escenas de mis juegos para que me motive mirando cómo me hago con la victoria. Creo que me motivaría más no mirarlas. Un poco de amnesia no me habría venido mal, desafortunadamente fue mi espalda la que se llevó el golpe y no mi cabeza.

"Pues yo haré lo que sea necesario también, prepárate" dice el chico del Distrito 6.

Pero ambos sabíamos que no lo iba a hacer aún con ganas de vengar a su aliada. Uno que avisa a su contrincante que se prepare cuando es su último obstáculo a superar no tiene lo que hay que tener. No tengo que mirar lo que ocurre porque su mirada en ese momento la tengo grabada en mi retina. Tan nítida que dudo que alguna vez la olvide. No había matado aún, su determinación lo mantuvo con vida, pero tenía dudas y yo me aproveché bien de esas dudas para tomar la delantera en nuestra batalla final.

Con la vista clavada en un pequeño hilo verde que resalta en el blanco suelo de mi habitación en el hospital de Carnation Crest, escucho el forcejeo. Estábamos en aquellos barrios bajos llenos de graffitti y casas sin terminar, al parecer estaban inspirados en un barrio marginal y peligroso del Distrito 6 que se nutre del tráfico de sustancias ilegales. Dicen. Y también dicen que los que manejan todo, tienen a los Agentes de la Paz tan comprados que lo permiten.

Trepé a un poste de la luz sólo para enfurecerlo, pensé que no sabría trepar pero me siguió y de ahí fui pasando de tejado en tejado y de andamio en andamio con él pisándome los talones. Lo único que recuerdo de nuestra lucha es que él trató de tirarme al suelo pero en el último segundo yo lo agarré y ambos caímos.

En ese punto, levanto la vista y miro a la pantalla. Estoy tirada en el suelo junto al chico con los ojos abiertos, convulsionándome violentamente y con el cuello en una posición extraña. Él parece haberse llevado la peor parte, ha caído sobre una señal provisional de obras, de forma triangular, clavándosela en el vientre. Con sus últimas fuerzas, se gira hacia la acera, sujetándose el boquete del que sale sangre a borbotones.

"Vamos... muérete... muérete... muérete ya..." balbucea a mi lado.

Trata de agarrarme el cuello para estrangularme, pero cada vez con menos fuerzas, pierde el conocimiento casi inmediatamente. Su cañón tarda cinco minutos en sonar. Se resistió a morir cuanto pudo, pero yo me resistí más.

Ya han pasado tres meses de eso y en ese tiempo he estado dos veces en coma, Larius y Layla han vuelto a casa y yo lo único que quiero hacer es volver a la mía también.

La siguiente vez que el doctor entra a verme, trae las noticias que quiero escuchar.

—Vamos a trasladarte a tu distrito, ahora que tus costillas se han soldado bien, tu progreso ha comenzado y puedes mover bien los dedos de las manos y los pies, poco más podemos hacer.

—Pensé que me iban a dejar hasta que me recuperase del todo —digo, siguiéndolo con la vista pues el cuello no lo puedo mover debido al rígido collarín.

—El presidente Snow ha dado la orden, piensa que será más positivo para tu recuperación el hecho de que estés en tu hogar, rodeada de los tuyos.

—Qué amable y comprensivo es el presidente...

Que me parta un rayo si el presidente se está preocupando por mí. Que su pueblo no llegue ni a cubrir sus necesidades más básicas, eso no parece importarle tanto.

Me preocupo ligeramente cuando noto que él parece haberse percatado de mi sarcasmo.

—Lo cierto es, Porter que... Tu distrito está algo exaltado. Te extrañan y quieren que vuelvas. El presidente cree que devolviéndote allí se apaciguarán, aunque entre tú y yo creo que no es una buena idea. Necesitas cuidados especiales pero él ha insistido.

—¿Exaltados? ¿Por mí? ¿Y eso por qué?

—Creen... que has muerto y el Capitolio lo está ocultando.

—¡Pero si estuve en el programa de coronación!

—Creen que es un montaje. Hasta que no te vean viva. Y hay huelga por lo que estamos cortos de energía. Los distritos 10, 11 y 12 llevan una semana sin luz.

—Entiendo —murmuro mientras sonrío levemente, la periferia está aún peor que nosotros—. Bueno, no me quejo. Prefiero estar en casa, quiero decir... Si voy a estar debidamente atendida.

—Por supuesto que lo estarás. El presidente ha donado una ambulancia al hospital de tu distrito, y ha mandado arreglar el asfalto de las carreteras principales, y tendremos videoconferencias a diario, yo mismo supervisaré tus progresos.

—¿Y la letra pequeña, en qué consiste?

Y por un instante, pienso que él va a decir que no la hay pero guarda silencio. Trago saliva, esperando escuchar lo que él vaya a decir.

—Deberás pagar todo eso con tus primeros sueldos como vencedora, pero dirás que la donación es tuya. Voluntaria y desinteresada. Odio tener que ser yo quien te lo diga.

—Oh, si es solo eso puedo vivir con ello. He sido pobre toda mi vida.

Después de todos los rumores que se oyen, esto parece como demasiado ligero.

—Bien, entonces descansa hoy pues será tu última noche aquí. Desgraciadamente no vas a estar cien por cien recuperada para tu gira de la Victoria dentro de tres meses pero estarás en condiciones de asistir. ¡Panem se muere por conocerte mejor!

—De acuerdo. Voy a extrañar sus cuidados, doctor Ushima —digo, en un intento por haber causado una buena impresión en él. Nunca se sabe si en el futuro lo necesite.

—No hay de qué, es mi trabajo. Por cierto Porter... ¿Qué se siente... al matar en la Arena?

La pregunta, hecha con un deje de curiosidad morbosa, me toma por sorpresa. ¿Qué se siente...? La vez que lancé aquel ladrillo en el edificio a medio construir en la cabeza del profesional y los otros me dieron caza... La niña a la que empujé del armario... El chico del 6 cuyo nombre nunca aprendí... ¿Qué siento al saber que los he matado yo? Como respuesta a mi pregunta retórica, lo primero que viene a mi mente es aquella canción de Larius. Fue una canción sobre el tema precisamente, él mató a muchas más personas que yo. La luna llena sobre el lago negro.

—Como un lago negro que absorbe toda la luz de la luna en lugar de reflejarla en su superficie.

Incapacidad de asimilarlo, no querer pensar en ello. Apatía. Nada. Quizá sea lo mejor para mi cordura. El doctor Ushima frunce el entrecejo mirando a la nada, tras unos segundos asiente.

—Buen tema de Larius. Uno de mis favoritos.


Canción: Black Lake de Björk

Sé que no puedo cumplir mis propias fechas de entrega, pero esta vez tengo una buena razón para no hacerlo.

Vi a Porter Millicent Tripp en el poster de Capitol Couture y tuve que escribir sobre ella, tenía planeado escribir otra cosa, pero la reservaré para alguna edición tras el Vasallaje pues todos los años de la década de los 40 los tengo planeados y completos ya.

Ana88 es cierto, voy a dejar a los pro de lado todo lo que pueda, son muy dominantes y no quiero que dominen todos los capítulos.

Stelle, la alianza anti pro era una idea que tenía desde hace mucho tiempo pero que siempre pensé que era demasiado pronto, ya han pasado veinte años desde la primera y me pareció que debía estar consolidada. La tensión entre el D2 y el D4 está ya casi olvidada, pero aún de vez en cuando surge por ahí jajaja. Un abrazo.

Ale, estoy escribiendo esto desde el cel directamente en el documento de ffnet cosa que nunca había hecho, gracias por todas esas reviews! Al capítulo de Beetee le puse esfuerzo adicional así que me alegra que te haya encantado me estoy cortando para no comenzar con su tesela la tentación es grande. :p La alianza anti pro los imaginé con mucha fuerza de voluntad y buenas ideas aunque se pasaron de sádicos y podrían perfectamente haber ganado, los pillaron por sorpresa y les hicieron mucho daño, y aún queda uno vivo jajaja tal vez escriba sobre él algún día sí vuelvo a escribir sobre Muffy. En cuanto a Marina, Danro fue mi primer amigo en ffnet, es una persona que aprecio inmensamente y quería regalarle un pequeño relato de su personaje.

¡Gracias a todos por leerme y hasta la próxima!