Año 39 - Reflector
Ares Vardeire, 18 años
Distrito 2
"Creí que encontré una manera de salir. Pero solo era un espejismo. Un espejismo."
—No te puedes esconder por siempre, Tres! —grita Milana, mi aliada del Distrito 4.
—Noticia de última hora Milana, va a poder esconderse por siempre gracias a tus gritos —dice con sorna el líder de nuestra alianza, Stilo del 1.
—Que sea la última vez que me hablas así —masculla ella.
Él se encoge de hombros.
—Deja de hacer estupideces entonces.
Ella maldice y desenfunda su sable.
—¡Eh! —grita Zahara mi compañera de distrito interponiéndose entre ellos—. Quedamos en que nada de atacarnos los unos a los otros hasta que todos los tributos hayan sido eliminados.
Milana sisea en señal de burla.
—Uno más que menos, eso no me importa. Yo sola me basto para quitar de en medio a un mequetrefe desnutrido que ha llegado hasta aquí escondiéndose. Por mí podemos empezar el espectáculo ya.
—Vas a atenerte al plan —digo con tono amenazador—. Por tu bien.
—¡No me das miedo! —espeta antes de enfundar el doble de nuevo.
Seguimos nuestro camino en un silencio incómodo. Funcionamos bien como alianza desde el primer momento, a penas hubo incidentes. Pero conforme el número de tributos disminuía las tensiones fueron aumentando. Era el turno de montar guardia de Stilo ayer mientras dormíamos. Ni Milana ni Florent durmieron nada. Pensaron que iría a apuñalar a alguno de nosotros mientras dormíamos. No sería la primera vez que la disolución de la alianza sucede antes de tiempo.
Por el otro lado, muchos se confían y creen que los tributos restantes serán pan comido porque no han entrenado. Y a veces es así pero no tiene por qué serlo. Si los subestimas estás jodido. Ningún tributo que llega a esta fase debería ser subestimado. Quiero ganar igual que el resto de nosotros aquí. No puedo dejar nada al azar.
De vez en cuando, Florent trepa a un árbol y otea el horizonte con los binoculares de visión nocturna que encontramos en la Cornucopia.
Pronto anochecerá. Debemos darnos prisa.
Estamos en una isla, lo cual ha sido inesperado porque hace dos años la Arena fue también en una, aunque nosotros no tenemos prisión. En su lugar hay un bosque, una zona de manglares, un pantano y una aldea que parece llevar siglos abandonada. Las casas están en buen estado, incluso algunas están amuebladas. Pero todo está polvoriento y mohoso, y las hierbas trepadoras crecen sin freno por todas partes.
—Yo digo que está en la aldea —sugiero—. Es un chico de un distrito mayoritariamente urbano, por supuesto que no va a meterse al bosque teniendo una zona de casas.
—Tiene sentido —dice Rarity—. Y es un comienzo. La noche se nos va a echar encima y mira esas nubes. En cualquier momento va a comenzar a llover para variar. Estoy harta de tanta lluvia.
Ni bien ella termina de decir eso comienza a chispear.
—Parece que los vigilantes te han oído y han decidido acceder a tus peticiones.
—Oh, muy gracioso. Miren como nos mojamos mientras ustedes están ahí en la comodidad de la sala de control.
—Es sólo agua —dice Florent—. Nadie murió por un poco de agua.
Puede que por ser del Distrito 4 a ellos les parezca sólo un poco de agua pero los demás estamos hartos de tormentas día sí y día también.
Una hora después cuando llegamos a la aldea, la lluvia ha aumentado. Siempre lo hace al amanecer y el anochecer. El cielo se ilumina de vez en cuando por la acción de algún rayo. En los primeros días me daban algo de respeto, ahora ya me he acostumbrado.
Pasamos a una de las casas mientras Florent sube al tejado a echar un vistazo. El cielo hace rato que comenzó a oscurecer, en una media hora estará completamente de noche. Si no lo pescamos ahora tenemos que esperar hasta mañana.
—¡Hay algo raro en el pantano! —grita Florent bajando las escaleras—. Algo que antes no estaba. Es como una especie de edificación. No se ve muy bien pero creo que podría estar ahí.
Subimos los seis en manada hasta el desván, donde hay una trampilla que da al tejado. Stilo toma los binoculares y observa.
—Se ha montado ahí su propia isla usando muebles. Hay un sofá, una cómoda y varios paraguas arriba. Y tiene una barca, la veo semiescondida en la parte oculta. ¿Qué diablos?
—¿Pero qué...? ¿Lo ha hecho él? ¿Está ahí? ¿Está bien de la cabeza? —dice Milana.
—No consigo verlo... ¡Espera! Está camuflado pero está ahí, veo sus botas blancas.
—¿Botas blancas? Nuestro uniforme no tiene botas blancas —digo—. ¿Estás seguro? Déjame ver.
Le quito los binoculares y observo. Efectivamente. El chico del tres está ahí en una pila de trastos coronados por varios hierros retorcidos y un par de paraguas. Y lleva unas botas de lluvia blancas a media pantorrilla que no forman parte del uniforme de este año. Sé que se llevó una mochila del baño de sangre. Lo sé porque le vi quitársela a un tributo muerto, uno que yo mismo maté. No todo el mundo tiene el valor de hacer eso.
—Bueno ya está localizado, ahora hay que matarlo. ¿Cómo vamos a llegar hasta ahí? —dice Rarity.
—No lo sé, y he revisado la orilla. No hay más barcas.
Florent se aclara la garganta.
—Podemos ir caminando, no creo que esté demasiado hondo. Me metí a nadar el segundo día cuando acampamos en sus orillas. No nos cubriría más arriba del pecho, aunque no llegué a lo más profundo. De hecho, quizá es mejor que vayamos yo y Milana nada más. No creo que seis profesionales hagan falta para matar a un solo tributo.
—¿Qué tramas? —dice Stilo receloso—. ¿Huír ambos y dejarnos a matarnos entre nosotros para salir cuando quedemos menos? Ni pensarlo. Vamos a ir todos juntos a todas partes. Todos aquí sabemos nadar. ¿No?
Nadie se atreve a rechistar. Nadie sale en defensa de Florent y Milana tampoco. Lo que Stilo dice es cierto, no podemos dejar que nadie se anticipe ni tome ventaja.
Salimos del pueblo rumbo al pantano. Aún no es de noche pero hay poca visibilidad. Cuando meto el pie en el agua me sorprendo al encontrarla más caliente de lo que esperé. Ya estamos demasiado empapados, será que el agua que cae del cielo a mantas está mucho más fría que esta. Los seis nos tomamos de las manos formando una fila, para no perder el rumbo. Cuanto más nos acercamos, más extraña parece la construcción del chico.
—Se ha montado su propia isla —le digo a Zahara—. Probablemente pensó que toda esa agua lo mantendría seguro. Qué iluso.
Ahí, formando una pila hay todo tipo de muebles y clavado en esos muebles una especie de poste en el que hay varias cuerdas atando dos paraguas negros abiertos.
—Desde esa distancia aún tiene ventaja. Si tiene un arma a distancia podría herir a al menos dos de nosotros antes de que lleguemos a donde está —contesta mi aliada.
—¡Stylo, creo que los del dos traman algo! —dice Milana.
—¡No estamos tramando nada, solo conversamos! —me defiendo.
—Entonces suban un poco el volumen de la voz o cállense. No tienen secretos para nosotros. ¿O sí? —dice Stilo.
Zahara rueda los ojos y seguimos en silencio. Cuando recorremos más o menos la mitad de la distancia, el chico del tres nos ve y se pone en pie. Nos observa pero no dice nada ni hace nada. No trata de huír, ni saca ningún arma ni parece alarmado en lo más mínimo, aunque tampoco me extraña demasiado. Ves venir a seis profesionales hacia ti, algo debe estar diciéndole que su muerte será más sencilla si no se resiste.
—¡Ay qué asco! —dice Rarity.
—¿Qué pasa? —pregunto.
—Algo me rozó, pero solo es un pez muerto que flotaba en el agua.
—¿Un pez muerto? —murmura Florent.
—Ah, aquí hay dos más —digo, fijándome en otro par de peces muertos a mi derecha.
Examino el pantano a conciencia. Todo está lleno de peces flotando. Por alguna razón han muerto todos a la vez. ¿Pero por qué?
—¡VAMONOS DE AQUÍ! —grita Milana con desesperación, tirando de la fila entera hasta el lado contrario—. ¡TENEMOS QUE SALIR DE AQUÍ, YA!
La fila se deshace, los del Distrito 4 comienzan a nadar de nuevo hacia la orilla, mi compañera y yo nos miramos desconcertados y entonces un rayo cae del cielo, justo en el poste que se erige en el centro de la isla artificial, que se ilumina por unos segundos. Ahí en ese instante todo cobra sentido, pero comprenderlo no me salvará ya. El chico ha construído un pararrayos. Y esas cuerdas enroscadas alrededor del poste y que se pierden en el agua no son cuerdas sino alambre. Y esas botas son aislantes por lo que no le va a pasar nada a él.
Una luz blanca con destellos azules y rojos baja por los cables y cuando llega al agua, el pantano entero se ilumina. La corriente pasa a través de mi cuerpo, haciendo subir la temperatura bruscamente, siento un calor insoportable y un dolor que retuerce todos los músculos de mi cuerpo de forma cruel. Oigo mis gritos mezclados con los gritos de mis aliados y siento mi corazón acelerarse tanto que la presión rompe mis vasos capilares. Mi nariz, mis ojos y mis oídos comienzan a sangrar.
Estaba cerca, tan cerca de ganar.
No.
Nunca estuve cerca. Sólo era un espejismo. Nunca podría haber estado cerca si aún no aprendí a anticiparme a las anticipaciones.
Canción: "Reflektor" de Arcade Fire
No podía esperar a llegar a este año y hablar de Beetee. En principio el POV iba a ser de él, pero como tomé la tesela de Paulys para escribir sus juegos cuando termine el fic de Wiress hubo un cambio de planes así que hice la historia desde el POV de los seis profesionales que él se cargó, que además es algo que raramente se va a ver, mientras que el punto de vista de Beetee va a ser más normal verlo por ahí.
Ana88, muchas gracias! Y de nuevo aquí tenemos otro dos por uno para entrar en el 2016 con buen pie.
cire, oh pues precisamente hace poco me he leído el manga de Battle Royal y sí que es verdad que hay mucho gore pero eso no es lo peor. También tiene escenas muy guapas, como la del faro que creo yo es la mejor con diferencia de la historia entera. Lo que no me gustó fue que los malos parecían ser invencibles hasta el punto de que no resultaba creíble, y que más de la mitad de los chicos estaban locos y tenían un pasado super traumático y enrevesado. Por eso me gustaban los personajes más reales y creíbles, los que no daban tanto la nota y que podrían ser perfectamente gente real, como Kotohiki. Pobre Lyme, yo la verdad no la habría matado y más después de ver la actriz que la interpretaba. Y Enobaria sí me gusta jajaja es una cabrona xD y es muy irónico que esté allí como "quien yo quería proteger muere, y quien me daba igual sobrevive".
La dirección del blog es los75 punto blogspot punto co punto uk. Recientemente he tenido que sustituir un par de imagenes que se habían roto. Ah y también tengo que actualizarlo xD lo que pasa es que crear vencedores de los que no he hablado es duro... pero a veces simplemente no me apetece escribir sobre los tributos que ganan, me apetece escribir sobre esos que no lo logran. Esos que mueren y de un año para otro nadie más los recuerda excepto sus seres queridos. Y eso implica crear vencedores a los que nunca vimos en acción pero así es como lo elegí con sus inconvenientes y todo. ¡Espero que pronto puedas ver la peli!
Stelle, toda la razón, todo vale en la guerra. Todo lo que te pueda mantener con vida incluso las artimañas. Especialmente las artimañas xD Es cierto que es una Arena muy guapa, me gustaría ver unos juegos completos en ella ajaja, una vez casi tuve una oportunidad de ver unos juegos en una prisión pero el autor se quedó en el capitolio y nunca regresó. :( Y sí es como Alcatraz, o Azkaban por qué no? Los dementores harían buenos mutos xD o una versión de Sirius Black atormentado clamando justicia. Y sobre Marina y Tyler es cierto. En los distritos profesionales tienen demasiado idealizada la gloria que te dan los juegos y luego se llevan el chasco.
De nuevo tengan todos ustedes un buen y maravilloso año. ¡Gracias por leerme y hasta el siguiente!
