Nov21
AU: Criaturas Sobrenaturales.
Prompt: Del odio al amor.
Kink: Fetiche de inseminar.
Kazutora odiaba a ese hombre lobo de nombre Baji Keisuke. Desde el momento que se conocieron e intercambiaron las primeras palabras, supo que jamás se llevaría bien con él. Odiaba la facilidad con la que entregaba su amistad y confianza a los nuevos integrantes de la manada (entre los cuales Kazutora se incluía). Detestaba ese singular perfume que dejaba en la atmosfera al avanzar, tampoco le gustaba su sonrisa de colmillos tan deslumbrante, por el que el vice-capitán lucía siempre tan embobecido. Mikey, su nuevo comandante de pandilla y a quien Hanemiya más admiraba en el universo, le había dicho que compartiría con ese chico de largos cabellos el liderazgo de la división especial de ataque, así que le estaba costando caro adaptarse a su nueva realidad como licántropo recién nacido.
Nunca en la vida se hubiese imaginado que los rumores que recorrían el pueblo del que era nativo al final fuesen verdaderos, por eso ignoró toda advertencia sobre quedarse hasta muy tarde recorriendo las calles durante la noche.
Había sido atacado por ese grupo de vampiros que pretendieron convertirlo en su alimento para al final ser rescatado por esa pandilla de licántropos liderados por un vampiro que aborrecía a su propia especie. En medio de la riña la victima que era Kazutora terminó siendo descuidado, razón por la que no tardó en ser drenado de su sangre por un integrante de la pandilla rival que se arrojó sobre él embravecido, así que Baji –quien había visto todo para enseguida correr y destrozar al vampiro– no tuvo más opción que infectarlo con su saliva mordiéndolo para posteriormente realizar el ritual de la luna llena, salvándole así la vida. Quizás fue tal el inicio de la aversión de Hanemiya hacia él; el chico con tatuaje de tigre estaba convencido de que le había arrebatado sus oportunidades de redimirse ante una sociedad que había pagado por sus errores del pasado, después de todo su rutina había sido jodida desde el principio, tenía muchas deudas que pagar frente a su familia y compañeros de academia.
Aun así los cambios que sufrió habían sido una tortura, y en cada malestar nuevo maldecía a Keisuke por ser el causante directo de ellos, por ello nunca le dio la oportunidad de disculparse a pesar de la constante cercanía que profesaban siendo líderes de escuadrón. Una guerra contra sus enemigos prometidos estaba tan cerca que no había tiempo de arrepentimientos y eso Hanemiya lo usó de excusa para no fraternizar con su propio compañero, prefiriendo mil veces retirarse a patrullar las zonas que quedarse a escucharlo violentar a quienes no obedecían sus reglamentos.
—Realmente se parecen mucho ustedes dos —había comentado Mikey esa ocasión que surgió el tema entre ellos y el subcomandante. Se encontraban a media noche en plena carretera desierta con la luna sobre sus hombros, compartiendo algunos trozos de carne fresca de un animal silvestre al que habían cazado hace poco—. Y perdona que te lo diga, Kazutora, pero estoy seguro que si se dieran una oportunidad tú y Baji serían inseparables, así como yo y Kenchin.
— ¿Ah? No acepté venir aquí con ustedes para hablar de ese imbécil —Kazutora no tardó ponerse a la defensiva, razón por la que Mikey sonrió travieso.
— ¡Hasta reaccionan igual! Son el uno para el otro. —Mikey se giró hacia el más alto en busca de una confirmación—. ¿Verdad que sí?
Draken asintió con gesto desinteresado aunque para Kazutora era obvio que le divertía la situación, lo había visto reírse discretamente cuando lo escuchaba vociferar por alguna herida que se hacía con las ramas del bosque sin intención mientras corrían, o algo lo tomaba por sorpresa.
—Me importa una mierda lo que un vampiro con complejo de domador y un fenómeno de dos metros puedan opinar. Odio a Baji y nunca nos llevaremos bien.
— ¿"Domador"? —repitió Mikey confundido.
—Entiendo que no quieras mezclarte con él porque fue quien te transformó en lo que eres —dijo Draken manteniéndose neutral con los insultos gratuitos—. Pero Mikey tiene razón, no es que de verdad lo odies, es más como si temieras encariñarte con él. Los hemos visto durante los enfrentamientos que hemos librado, están perfectamente sincronizados, no es algo que se pueda conseguir fácil. Se debe estar muy pendiente de cada movimiento que haga nuestro compañero, incluyendo identificar su estado de ánimo a través del olfato o su lenguaje corporal.
— ¿Qué estás insinuando, Draken?
—Pasan más tiempo estudiándose entre sí de lo que quieren aparentar frente a todos —declaró.
Y sus palabras dejaron a Kazutora con mucho en qué pensar. Por supuesto, en su momento había negado todas sus observaciones pero en la soledad se permitió analizar la verdadera intención que conllevaba cada una de sus interacciones. Era cierto que apenas se dirigían la palabra cuando ocupaban el mismo espacio, pero pronto se percató de que miraba con demasiado interés todo lo que Baji hacía, no tardó confirmar que se sabía de memoria la manera en que actuaría frente a determinadas situaciones. Siempre haría la misma mueca ante los intentos de cortejo de algún admirador, daría dos o tres puñetazos consecutivos a la pared o al tronco de un árbol cuando estaba hambriento, mostraría los colmillos y los apretaría cuando estaba ansioso de cambiar el escenario o sonreiría alegremente cuando estaba a punto de ocasionar un desastre. Y lo que más perturbó a Kazutora es que ningún otro se daba cuenta de ello, nadie salvo él.
Se preguntó si Baji habría notado pequeños detalles como estos en su personalidad, si era posible que hubiese visto a través de su máscara insensible las señales de su siguiente acción ya que, si Mikey y Draken habían asegurado lo bien que funcionaban en combate, sólo podía significar que Keisuke también lo observaba con detenimiento y había aprendido lo suficiente para coordinarse a él incluso cuando parecía tan desinteresado.
— ¿Quieres acompañarme? —le propuso Kazutora una tarde que se encontraron de casualidad por las calles del pueblo, en todo el día no había podido quitarse a Baji de la cabeza, así que representó su karma verlo tan temprano y de algún modo decidió que solucionaría sus conjeturas si se permitía estar a solas con él.
Baji obviamente se mostró un tanto renuente al principio pero con un suspiro resignado aceptó seguirlo hacia el punto de reunión de la pandilla de todas las noches, sólo que ahora estaban ellos solos en aquel campo mirando el terreno en completo silencio, acostumbrándose a la presencia del otro. Fue incómodo para ambos tratar de encontrar un tema de conversación, sobre todo porque cuando cruzaban miradas desviaban la vista de golpe. Esa tensión no era algo contra lo que estuvieran acostumbrados a luchar, normalmente se habrían insultado por cualquier cosa y detenido sólo hasta que Mikey interviniera pero Sano Manjirou debía continuar durmiendo en su ataúd con Draken vigilando el entorno, así que no había forma que un conflicto entre los dos ahora pudiese ser frenado. Y Kazutora sintió curiosidad del sentimiento que le abordaba al pensar que su relación pudiese agrietarse definitivamente.
—Nunca te di las gracias por salvarme esa vez —comentó Kazutora rompiendo el silencio.
—No importa, no tienes que hacerlo. Supongo que debí preguntarte primero si querías seguir viviendo, nunca debí tomar yo esa decisión. Me odias por eso, ¿no?
—…No —respondió, dándose cuenta que era lo que sentía de verdad—. No podría odiarte por querer conservar mi vida, Baji. Hiciste lo que debías hacer en un momento crítico como ese, estoy seguro que nadie se hubiese molestado en darme una segunda opción, me habrían dejado morir. Sólo… estaba irritado porque… bueno, no imaginaba que así se sentiría ser…
— ¿Un monstruo?
—Diferente… —lo rectificó—, pero no está mal una vez te acostumbras. Dolía las primeras veces que me transformaba en lobo pero ya no.
—A mí nunca me dolió, supongo que es la diferencia de alguien que nació siendo un licántropo a quien recibe esa capacidad.
—Lo que hiciste… —Kazutora se palpó los tendones del cuello rememorando el momento en que Baji le clavó su afilada dentadura ahí y saboreó su carne con la lengua antes de llevarlo a una zona donde su piel pudiese bañarse directamente con la luz lunar—. Escuché que pocos tienen la posibilidad de convertirse en hombre lobo a través de una mordida. Mikey me contó lo que los vampiros hacen para transformar a otros humanos pero no es así para ustedes, así que supongo debes de pertenecer a un linaje pura sangre, justo como Draken.
—Algo así. A decir verdad nunca lo había intentado, eres al primero que transformo, temía que no funcionara, por eso me alivió mucho cuando tu cuerpo aceptó mis células y… no sufriste ninguna anormalidad.
Hanemiya se quedó sin palabras con aquella confesión, reconociendo la calidez que se instalaba en su pecho ante la imagen de Baji preocupado por su estado. Tanto tiempo recriminándolo por haberse esforzado en proteger su existencia mientras él –como un total malagradecido– lo repudiaba y evitaba. Era hora de solucionar aquello, necesitaba hacer las paces con su salvador y consigo mismo; sería de tercos estancarse en un pasado que ahora veía insustancial. Tiempo atrás había vivido en completa soledad y Baji le había brindado un refugio más sincero que la sociedad que creía necesitar mientras se humillaba a ella para pertenecer. No tenían por qué asustarle los cambios positivos. Tampoco debía temerle al sentimiento que se crecía en su corazón.
—Si tienes algo que reclamarme, ahora es el momento, Baji.
— ¿Ah? No digas estupideces, por mi parte estamos a mano.
—Pues yo necesito algo más para sentirme satisfecho con toda esta locura.
— ¿Qué?
Kazutora sonrió y se aproximó al cuerpo de Keisuke, quien no pudo hacer más que paralizarse cuando los brazos del otro rodearon su cintura, recargando la barbilla y mejilla en su hombro con una delicadeza que nadie se esperaría de alguien como Hanemiya, el cual nunca había compartido afecto físico con nadie en la manada desde que llegó. En medio de sus dudas llenas de pánico y vergüenza, Baji correspondió al abrazo y se dejó llevar por la reconfortante sensación que poco a poco lo ayudó a comprender la magnitud de sus propios sentimientos. Todo esto era tan nuevo para ambos que no se evitaron llevarlo a los límites. No pasó mucho tiempo antes de que comenzaran a mostrarse más abiertos entre sí, impresionando a los de su alrededor por el repentino cambio, aunque la sorpresa no lo fue tanto para el líder o su segundo al mando.
El interés que se tenían fue más visible a medida que se tachaban las fechas en el calendario, así que Baji se permitió fantasear con Kazutora en privado cuando notaba que algo en sus acciones posesivas lo prendía de una manera que ningún otro lo había logrado a semejante nivel.
Sabía que su equivalente al liderazgo de la división era varón, no habría manera de que se convirtiera en su hembra, no podría engendrar a sus crías si formalizaran una relación más carnal, mucho menos denotaría cualidades exclusivas de las lobas como el celo, pero Baji divagó en la fantasía de inseminarlo. Con la imagen en mente se masturbó ávidamente controlando lo mejor que podía su pesada respiración, comenzando por llenar su cabeza de escenarios donde Hanemiya de algún modo obtenía un útero y una vagina donde almacenar el esperma que le sería administrado a través de un aparato especial, pues para entonces estarían separados en diferentes sectores del territorio cumpliendo una misión y no habría posibilidad de que concretaran el acto personalmente. La visión de sus piernas abiertas retorciéndose con el contacto frío del cristal entrando en él, hizo que Baji jadeara.
—Maldita sea… —susurró justo después de eyacular sobre su mano, apartándose el sudor de la frente con su brazo limpia a la vez que enterraba sus dedos entre su alborotado cabello negro. Sin duda alguna sus instintos caninos estaban creando un desastre en su mente humana. Necesitaba cortejar a Kazutora antes de que pudiera enloquecer por completo.
Fin.
Notas Finales: Aprovecho para promocionar mi shortfic llamado Cripto, es la misma temática pero desarrollado de forma muy diferente, ya que en dicho fic son simples adolescentes con el gen de un antepasado hibrido. Es BajiTora y también DoraMai. Búsquenlo en cualquiera de mis perfiles si les interesa pero yo les recomiendo esta misma plataforma porque aquí es donde lo voy avanzando con más frecuencia, en los otros son más lentas las actualizaciones y se corre el riesgo de que se me olvide subir el próximo capítulo, jaja.
