Titulo: Oculto.
Advertencia: Una historia probablemente sensible para la mayoría de los lectores. La idea la tenía en mi cabeza, lo siento. Los personajes no me pertenecen.
Capítulo 2
Primera parte.
-Hinata, llegarás tarde a la escuela.
Los gritos de su madre eran insoportables. Nerviosa juega con su mechón de cabello, con sus mangas cubrió las heridas del día anterior. Observo el reflejo del espejo. Parpadeo un par de veces sin reconocerse y el sentimiento más horrible que había sentido en su corta vida se apoderó de ella.
-Hinata, baja ya.
Bajo las escaleras rápidamente hasta que llegó a la sala, tomó su mochila y se despidió de su madre. Hyuga Neji, primo de ella, lo estaba esperando afuera de la casa. Los dos caminaron en silencio algunas cuadras hasta que llegaron a la escuela.
Sexto grado, para ella era un horror. Estaba cursando el segundo semestre de ese horroroso año y desde que puso un pie en esa escuela no dejaban de molestarla. Hyuga Neji era reconocido por ser una de las personas mas inteligentes de noveno grado y uno de los más misteriosos.
Para ella que era su prima también le causaba cierta intriga Hyuga Neji.
Abrió el casillero que estaba en medio del pasillo. Su padre se había encargado de alquilarle el casillero que estaba enseguida de Neji. A pesar que la escuela era privada y una de las mas caras de Konoha, ambos Hyugas eran becados.
-¿Terminaste los problemas de anoche?-preguntó Neji.
-Sí.
Hinata iba en clases avanzadas de matemáticas, biología y de literatura. Usualmente Neji le ayudaba con sus tareas cuando sentía que no entendía bien, él apoyó la espalda en el casillero para verla directo a los ojos.
-¿Tienes dudas de tu proyecto?
-No.
El alzo la ceja.
-Bueno tal vez un poco-confesó Hinata.
Escucharon murmullos por el pasillo y es ahí cuando divisó a los populares de la escuela. Uzumaki Naruto, único hijo del Hokage estaba entrando como el rey que era por la puerta principal de la escuela. Era rubio con unos ojos azules color cielo que brillaban siempre. Su cabello desordenado, sus ojos y su actitud la ponían nerviosa. El no era el tipo de chico que la mayoría de la gente diría que era atractivo, pero el Uzumaki tenía este look casual de calle en el que podría ser un modelo de ropa.
-Maldita sea-masculló Neji cerrando con rapidez su casillero.
-Hey Hyuga, ¿tienes la tarea de aritmética?-grito el rubio mientras pasaba su brazo por el cuello de Neji.
El mayor de los Hyugas maldecía internamente la presencia del hijo del Hokage.
Hinata se sonrojo al estar demasiado cerca de Naruto.
Desde los seis años, soñaba con un día que Uzumaki Naruto mirara en su dirección y se enamorara de ella. Porque sus rasgos más atractivos eran tan sutiles que nadie se daba cuenta al respecto. A primera vista parecía un joven mimado normal, pero si lo miraban con la atención que Hinata lo miraba podían ver cada detalle de él.
Ella suspira al verlo hablar con su primo.
-Vamos Hyuga, puedes pasármelo.
Hanabi la llamaba anticuada, Neji le decía que era desesperadamente romántica pero usualmente su amigo Inuzuka Kiba le decía que era una tonta.
Ella tenía un crush demasiado grande hacia él desde primer año cuando él la ayudó a cargar su mochila.
Un acto caballeroso por parte del hijo del Hokage.
-No-rezongo Neji alejándose del brazo del Uzumaki.
-Eres el más nerd de la generación, no te creo eso.
-Pídeselo a tu mejor amigo-refuto Neji.
El Uzumaki sonrió. Era uno de los talones de Aquiles de Hinata, su sonrisa era lo que la atraía de una forma inusual, porque él tenía diferentes sonrisas. Todas les gustaba, porque tenía la encantadora que usaba con los maestros y las niñas, tenía otra que usaba cuando lo castigaban y otra que usaba con sus amigos. Pero la favorita de Hyuga Hinara era la sonrisa cálida y torcida que no sale a menos que se sienta en confianza.
-Sasuke no va a llegar hoy, anoche tuvo una cena con su familia y los Uchihas tienen fiestas en grande.
Uchiha Sasuke.
El mejor amigo desde la infancia de Naruto y uno de los más populares de toda la ciudad. No solo tenía buenas calificaciones, era uno de esos chicos que se la pasaba de fiesta en fiesta en la boca del lobo y era el sueño de toda mujer en la ciudad. En la escuela privada de Konoha había varios Uchihas, cada uno en diferentes grados y todos eran atractivos.
Un gen predominante en ellos.
-¿Eso te da la autoridad de pedirme mi tarea?
-Vez, si lo hiciste. Solo necesito que me pases los primeros tres problemas.
-Solo eran cuatro-contestó Neji exasperado.
Hinata apretó los labios. Neji y ella se parecían demasiado en algunas cosas, siempre eran los chicos tímidos y tranquilos con la nariz enterrada en un libro pero a diferencia de Neji, ella esperaba que nadie la notara. No era tanto que no fueran personas muy sociables.
-Somos socialmente selectivos.
Era lo que usualmente solía decir Neji para justificar sus pocas interacciones. Al igual, ella admitía que era una gallina enorme. Cuando los otros niños la molestaban o la empujaban, ella se encogía de miedo, incapaz de lidiar con la confrontación.
Simplemente no era buena manejando a la gente. La razón por la cual solo tenía dos amigos en toda la ciudad.
Inuzuka Kiba y Akimichi Choji.
Escucharon un chasquido detrás de ellos. Se encontraron con una pelirroja y una joven de ojos grandes de color jade.
-Naruto ¿hiciste la parte del proyecto de biología?-pregunto la pelirroja.
-Joder ¿era para hoy?-se exaltó el rubio.
-Eres un inutil ¿como piensas aprobar la materia si no traes el avance del proyecto?
-No seas tan mala conmigo Sakura.
Ese comentario hizo que el estómago de Hinata se le revolviera. Haruno Sakura, era la típica joven atractiva, inteligente y popular de la escuela. Por donde pasara ella, tenía la mirada tanto de hombres como de mujeres. Uno de los rumores que circulaba era que uno de los maestros le declaró su amor, la cual ella no aceptó.
Ella era la viva imagen de Afrodita.
-Sasuke te va a matar.
-Ese bastardo ni siquiera ha llegado. Estoy seguro que esta crudo en su casa-dijo Naruto riendo en alto.
Ambas mujeres tenían los brazos cruzados sobre el pecho y fruncieron el ceño al rubio mientras él les hablaba entre risas. Más allá de la leve curiosidad, Hinata notó que Neji les prestó poca atención y se trataba de alejar de ahí.
Como todos los populares de la escuela, los Uchihas eran reconocidos por el poder que tenían en la ciudad. Eran los dueños de la academia de policía, tenían varios negocios en toda Konoha y tenian contactos políticos, pero Uchiha Sasuke particularmente se distinguía por la naturaleza solitaria de su personalidad.
Ironía de la vida, todos los estudiantes de la escuela de Konoha querían que Uchiha Sasuke les pusiera atención.
Todo ciudadano de Konoha quería que algún Uchiha interactuara con ellos.
Todos menos Hyuga Neji y Hyuga Hinata.
Ellos querían que los Uchihas los dejaran en paz.
Todo comenzó el verano antes del tercer grado. Fue la primera y última vez que los mandaron a un campamento de verano en Yugakure. La idea había sido de la madre de Hinata, Hyuga Naoko, en que fueran para que conocieran a sus nuevos compañeros de escuela.
Ese año, la cafetería Byakugan les había ido muy bien y los cambiaron a una escuela particular.
Fueron las semanas más extrañas y diferentes para ellos. El primer día Hinata conoció a Uchiha Naori en la presentación, una niña de doce años que parecía blanca nieves. Era blanca como la nieve y su cabello largo liso era un gran contraste más al mismo tiempo detonando sus rasgos. Todos la admiraban por su belleza y por su forma elegante de caminar pero cuando sus miradas cruzaron, la del Uchiha reflejo enojo.
A partir de ese día, Hyuga Hinata recibió odio y desprecio por parte de ella. Al principio no le molestaba pero conforme pasaban los años iban aumentando. Todos los días trataba de salir de la escuela acompañada de Neji, a excepción del día anterior.
Uchiha Naori y su grupo de amigas habían acorralado a Hinata y la habían golpeado unas cuantas veces.
Los moretones en su brazo eran prueba de ello.
Ella no solo irrumpió en la vida de Hinata. Había más de un Uchiha que los molestaba, por ejemplo Uchiha Sasuke.
Ella aun recordaba la primera vez que lo vio. Él vivía en la misma residencia que ella. Debía de tener unos seis años y él nueve años, estaba viéndolos jugar soccer cerca del bosque cuando sus miradas cruzaron por primera vez.
La mirada fue inconmensurablemente más larga que cualquier otra mirada compartida con un extraño, era como si se estuvieran comunicando solo con esa mirada. Era muy joven para comprender porque su corazón se aceleró y su cabeza se nublo, sea lo que sea que había pasado entre ellos dos el mundo que los rodeaba no les interesaba más.
Solo se miraban. Fue hasta ese verano en Yugakure cuando cruzaron palabras por primera vez. Había sido un accidente, su primera noche Uchiha Naori había obligado a todos los novatos que participaran en una carrera en el bosque, el perdedor nadaría en el lago desnudo hasta el campamento donde estaban los hombres y traer consigo una prueba.
Como buena perdedora, esa noche Hinata se quitó sus prendas. La noche cubría todo su sonrojado cuerpo, aun recordaba las risillas de las niñas detrás de ella, dio unos pasos más y el agua fría barrió sus pies. Apretó los dientes y caminó hacia adelante hasta que el agua le llegara a la cintura, comenzó a nadar cuando escuchó el grito de Naori recordando que tenía una hora para hacer su trabajo.
Ella nadó por la parte más baja del lago pero cuando estaba apunto de llegar escuchó el sonido de una zambullida estremecedora. Ella se dejó hundir para esconderse, pero en el momento que abrió los ojos debajo del agua pudo ver una sombra frente a ella, asustada inhaló una bocanada de agua dulce y rápidamente sus piernas la empujaron a la superficie.
Sacó la cabeza, estaba agitada hasta que recuperó el aliento y pudo nadar de nuevo. Se giró para nadar en dirección al campamento cuando sus pies tocaron algo sólido, el miedo se convirtió en terror.
-¿Qué diablos estás haciendo?-preguntó un niño.
Hinata contuvo la respiración. Ojos oscuros, cabello oscuro, piel pálida y rostro atractivo. Todo era la descripción de cualquier Uchiha. Un escalofrío recorrió el cuerpo de la Hyuga.
No estaba mirando hacia dónde iba. No esperaba que nadie estuviera en el lago nadando.
-¿No vas a decir nada?- volvió a preguntar el niño
Hinata abrió la boca, consideró explicarle y luego la cerró.
-Estoy esperando.
-Te-tengo que-que robar...
El niño chasqueo la lengua.
-Estupida Naori y sus juegos-gruño el niño.
Hinata parpadeó un par de veces hasta que pudo notar que ella solo podía verle la cabeza y los hombros desnudos. Se sonrojo al recordar que estaba frente a un niño, desnuda. Incluso contuvo la respiración.
La misión de robar un símbolo del campamento varonil no iba a ser tan fácil como pensaba.
Escucho que él soltó un gruñido molesto.
-Si te volteas te puedo traer mi toalla-murmuró el niño.
Ella asintió con rapidez la cabeza y se giró. Escucho como el niño nadaba hacia a la orilla y como es que salía del lago. Pasaron unos minutos, se giró en dirección a la orilla del campamento y pudo detectar que Sasuke llevaba un bañador a diferencia de ella. Identifico la sombra del niño, escuchó nuevamente que entró al lago. Hinata no vio el cuerpo salir del Uchiha, esperó unos largos segundos hasta que salió a la superficie a su lado, más cerca que antes, con una mirada angustiada en sus enormes y suaves ojos oscuros. Sasuke le entregó la toalla con el símbolo Uchiha y su nombre bordado.
Se miraron por unos segundos.
-Deberías irte a tu campamento-le recordó.
Ella murmuró un gracias en voz baja y nado nuevamente hacia el otro extremo. Cuando llegó a la orilla, sus prendas no estaban donde las había dejado. No le sorprendía, con la toalla del Uchiha se enredó alrededor de ella y fue a su cabaña a buscar su pijama. Esa noche, en la cabaña principal estaba Uchiha Naori enojada con los brazos cruzados.
Fue el comienzo de la guerra. Algo había entre ellos, era muy joven pero podía verlo a través de sus ojos: los Uchihas tenían un gran problema con los Hyugas. Sus vidas cambiaron a partir de ese día, específicamente el de ambos Hyugas.
Un torbellino de problemas.
Hinata estaba cerrando su casillero cuando un chasquido se escuchó detrás de ella regresando a la realidad.
-A diferencia tuya, si tengo sentido de responsabilidad inutil.
Se puso tensa. Hombres guapos como Uchiha Sasuke la ponían más nerviosa. No era el mismo niño de ese verano. Era alto, sus hombros eran anchos y tenía esos ojos oscuros grandes. Sus pestañas negras tenían el poder de deshacer las mejores intenciones de una mujer. Pero la realidad era otra, el mejor amigo de Uzumaki Naruto era un tipo duro, inteligente y narcisista. Con sus brazos cruzados y la ceja levantada, era normal encontrarlo a lado del rubio y cuestionando constantemente al mundo. Cuando su mirada oscura se cruza con la de Hinata, los dos se estudian.
Siempre que se miraban siempre se sentía absoluta y completamente perdida. Era como si él quisiera hablar con ella, de niños solían hacerlo de vez en cuando.
Específicamente cuando Uchiha Naori le hacía algo.
El día después de que llegaron del campamento de verano, Hinata decidió ir sola a la única pizzería en Konoha y mientras esperaba su pedido Naori tiró sobre ella su café, entre las risas y el bullicio de todos los preadolescentes se metió en el baño y trato de limpiar su camisa lo más que pudo entre lágrimas.
Cuando abrió la puerta del baño se encontró a Sasuke con sus brazos cruzados y apoyado en la pared, cuando la vio le entregó un pañuelo y se fue de ahí.
Detalles como esos no sabía quién era Uchiha Sasuke.
La hacía dudar muchas veces.
Algún punto de su vida llegó a pensar que eran amigos, pero el día antes de que comenzara el séptimo grado de Neji, su padre había decidido acompañar a ambos para visitar la escuela para revisar las clases y conseguir los libros.
Mientras revisaba la lista de alumnos, noto que Neji estaría en el mismo salón que Uzumaki Naruto y que Uchiha Sasuke, como si fuera una clase de invocación, la mirada oscura del Uchiha cruzó con la de ella.
Sin pensarlo e inocentemente, levantó su mano para saludarlo.
Él no le devolvió el saludo. Se notaba tenso e incómodo.
Ella se mordió el labio por vergüenza, escuchó una maldición por parte de su padre. Ella fijó la mirada en el señor que estaba a lado de Sasuke, que los miró con odio.
Uchiha Fugaku.
El padre de Sasuke frunció el ceño, miró a su padre con determinación, frunció el ceño con más fuerza y luego agarró el brazo de Sasuke y lo apartó, dándole a su padre una última mirada acalorada. Hyuuga Hiashi, su padre, refunfuñó todo el camino a casa, lanzando amenazas de media frase en voz baja.
El timbre de que iniciaban la clase hizo que la mirada oscura de Sasuke se retirara de la gris de Hinata.
-Llegarás tarde a clase Hinata-dijo Neji.
-Ve con cuidado Hinata-gritó Naruto.
Ella asintió sonrojada y se dirigió a su salón. Mientras caminaba pensaba que era la primera vez que Naruto la llamaba por su nombre.
Siempre que podía pensaba en su vida a lado de Uzumaki Naruto.
Konoha
Cafeteria
-¡Neji, tu teléfono está sonando! ¡Neji, responde ahora!
-¡Hanabi, cállate de una vez!
Hinata sonrió ante la voz de su hermana menor peleando con Neji, vio como es que su primo tomó el teléfono con enojo y lo golpeó contra su oreja.
-¿Qué quieres?-escuchó que Neji contestaba.
Probablemente era su único amigo de la escuela, Rock Lee.
-Hermana, me puedes explicar este problema.
Hinata estaba sentada en uno de los cuartos de la cafetería, sus padres solían mandarla al negocio a limpiar y recoger las mesas. Frente a ella estaba Hanabi, su hermana menor, con sus libros alrededor de ella. Hinata se mordió el labio y miró fijamente el desordenado escritorio.
-Solo este problema, porque tengo que volver al trabajo.
Hanabi asintió con la cabeza. Ella le explicó con detalle el problema de matemáticas, cuando regresó Neji de su llamada, ambos Hyugas se dirigieron a la cafetería a recoger los platos sucios y limpiar mesas. Hinata estaba terminando de limpiar una mesa, cuando distingue el cabello oscuro de Sasuke en la entrada principal. El pánico, amargo e insistente, se deslizó por su garganta pero cuando ve la cabellera rubia todos sus sentidos se controlan.
Si el hijo del Hokage estaba ahí, eso significaba que todo iba estar bien.
-Hinata, limpia la mesa cuatro-ordenó su madre frustrada.
Usualmente su madre se ponía un poco ansiosa cuando la gente se amontonaba en la entrada principal.
-Últimamente ha estado de mal humor tu mamá-dijo Neji, a lo cual Hinata asintió mentalmente.
Camino con un sonrojo en sus mejillas cuando paso a unos metros de donde estaba la mesa del Uzumaki. Nerviosa por lo que su imaginación estaba creando Hinata empezó a recoger los platos sucios de la mesa cuatro, sumergida en su mundo fantasioso ve que una mano grande se apoya frente ella.
-Aún no me voy-dijo un joven de ojos verdes.
-Dis-disculpe-tartamudeo Hinata.
Pasó nuevamente por la lateral de la mesa donde estaba el rubio del cual no noto su presencia a diferencia de los ojos oscuros que la miraban con cada paso que daba. Cuando se acercó a la barra donde estaba Neji, él alzó una ceja.
-Aún no terminan de comer-le explico Hinata esperando que identificara su nerviosismo.
El estruendoso sonido de la mesa donde estaba el Uzumaki causo conmoción. Todos los de esa mesa se estaban levantando para retirarse de ahí, Neji soltó un bufido deseando no ser él que tendría que limpiar. La puerta de la cocina se abrió, su tío Hyuga Hizashi, observó la mesa donde estaba el hijo del Hokage y luego a ellos.
Por un breve momento Hinata pensó que parecía aliviado de verlos frente él.
-¿No tienen que estudiar para algún examen?-pregunto nervioso su tío.
Hinata y Neji se miraron a los ojos, ambos niegan con la cabeza.
-Pueden descansar, yo me encargo de las mesas ustedes vayan a la cocina-dijo Hyuga Hizashi nervioso.
Hinata y Neji salieron por la puerta para dirigirse a la cocina.
Lavar los platos en silencio era parte de su terapia, el cocinero que les estaba ayudando ese día bromeaba con ellos de vez en cuando. Hinata reí forzadamente por compromiso, Neji lo juzgaba con su mirada. Para las diez de la noche, el fregadero estaba vacío, los mostradores estaban limpios y solo les quedaba trapear el piso.
-¿Te toca cerrar hoy?-le preguntó Neji mientras se quitaba el delantal.
-Sí.
Neji hizo una mueca antes de salir de la cafetería por la puerta trasera. Estaba terminando de barrer cuando escucho la campana de la puerta. Trago saliva con dificultad, era tarde y estaba segura que había cerrado su padre la puerta principal. Un hombre de cabello plateado estaba frente al mostrador.
-¿Tienen servicio?
Ella parpadeo. Miro el reloj. Técnicamente, no lo tenían pero tenía el presentimiento que esa respuesta no le agradaría al hombre.
-Solo tenemos café y sandwich-respondió en voz baja.
-Quiero eso.
Ella le sirvió el café que quedaba y el último sándwich que había hecho al momento de entregárselo, fingió una sonrisa.
-Va por parte de la casa.
El hombre sonrió maliciosamente, tomó con una mano la taza y dio un sorbo grande. Cuando bajo la taza sus miradas cruzaron. Ella estaba consciente que atravez de los ojos podía ver el alma de las personas, metafóricamente hablando. Si pudiera describir que fue lo que vio tendría que aceptar que era una mentira. El hombre que estaba frente a ella era un alma vengativa. Un alma oscura.
Y ella temía por su vida.
-¿Eres una Hyuga?-preguntó el joven.
Ella solo asintió.
-¿Conoces al dios Jashin?
Recordó que en su viaje a Tegurake pasaron cerca de uno de los templos de ese dios. Neji le había dicho que era una secta, la cual veneraban a la muerte.
-Sí. En Tegurake hay un templo donde todos los que profesan su palabra van a adorarlo-respondió.
El hombre dio una mordida y le sonrió con satisfacción al escuchar su respuesta.
-Eres muy inteligente Hyuga.
Cuando salió de ahí Hinata pudo respirar por primera vez.
Con la manos temblando, se aseguro de cerrar la puerta principal. Necesitaba un aumento, aunque sus padres no se lo dieran debía exigir ó se aprovecharían de ella como lo hacían en la escuela. A veces creía que no contrataban a más personal aprovechando que no tenían un sueldo fijo tanto a Neji como a ella. Recordó que ellos habían empezado a lavar platos y limpiar mesas hace años.
Y durante todos esos años, esa noche era la primera vez que sentía que su vida corría peligro.
Notas de autor.
Fecha: 17-07-2021
Actualice antes, si necesito reviews para animarme a escribir más. Espero aún estén todos los lectores de este fanfic tranquilos, siento que fue más exageración mia, la siguiente parte ya esta terminada y es la escena que traía desde el inicio en mi cabeza.
Fuckin Rich People: Capítulo 11 en proceso, en el horno. Un par de escenas que no se continuarlo, probablemente lo termine en Septiembre.
Cerezas Agrias: No hubo reviews esperados ¿probable hiatus?
Saludos.
