Titulo: Oculto.
Advertencia: Una historia probablemente sensible para la mayoría de los lectores. La idea la tenía en mi cabeza, lo siento.
Disclaimers: Nada de la historia de Naruto es mío. Itachi si fuera real sí seria mío.
Capítulo 3
Llevaba minutos tal vez horas frente a su computadora, se mordió el labio y arrugó la frente. No sabia como continuar y le estaban pidiendo todo el escrito para unos días más. Hecho la cabeza hacia atrás y se pasó los dedos por su cabello, pensó que Aburame Shino -amigo y colega- no tardaría en llamar para preguntarle su progreso. Soltó un suspiro mientras entrecerró los ojos. Estaba cansada, estresada y probablemente harta de la vida. Se levantó del asiento y abrió el refrigerador en busca de algún alimento.
Lo que fuera. Solo había manzanas y unos cuantos vegetales. Su mirada gris se posó en los recibos que estaban sobre la mesa. No sabía cómo lo pagaría. El timbre del teléfono la trajo a la realidad, suspiro de forma abrupta mientras se acercaba hacia la sala. La voz no era de Aburame Shino ni de su primo Hyuga Neji.
-Señorita Hyuga, su padre está en el parque.
Mierda.
Subió corriendo los escalones y abrió la puerta del cuarto de su padre, la cama estaba destendida y las almohadas estaban en el piso hechas trizas. Desde el tiroteo le resultaba difícil ocultar el miedo, desesperada se puso rápidamente su calzado y salió corriendo de su casa. El cielo en lo alto no era azul sino lechoso y opaco, casi era de noche.
Su miedo aumentó.
No le importo no llevar sostén, la preocupación de que su padre se pusiera violento era mayor que las personas vieran sus pezones a través de su blusa. Mientras corría la calle principal estaba desierta. Los edificios parecían abandonados y silenciosos, cada cuadra que corría cada vez más se acercaba a su destino.
El parque donde estaban los columpios, ahí estaba la figura de su padre, sentado con la mirada hacia el horizonte. Hinata dejó que un desafortunado suspiro se le escapara de los labios. Agradeció a cualquier ser omnipotente que la estuviera ayudando en ese momento y al señor Ebizo por informarle de su paradero. Su corazón se hizo pequeño al ver esa imagen, desde que salió del hospital no había tenido ni un momento de lucidez.
Cada día retrocedia más y más. Tomó un poco de aire y se acercó al anciano de pequeña estatura, el hombre estaba a una distancia prudente de su padre. Muy inteligente de su parte, tenía que admitir. Él estaba cuidándolo desde lejos. Hinata sabía que el señor Ebizo vivía a unas cuadras del parque, a esa hora era cuando sacaba a su hermana, la señora Chiyo, a caminar. Ella padecía de la misma enfermedad que su padre.
Pero en ese momento se encontraba solo.
No se veía a la señora Chiyo a la redonda.
El señor Ebizo vestía pantalones y camisa de tela, su mano derecha la tenía apoyada en un bastón de madera con formas extrañas. Hinata fijó su mirada gris en el pequeño cuerpo del anciano, solían preguntarse tanto como Hanabi como ella cómo era posible que viera si sus cejas largas y canosas le cubrían sus pequeños ojos.
Un misterio que no lo habían resuelto aún.
-Llego más rápido de lo que pensé señorita Hyuga-su voz era tenue y quebradiza.
-Hice lo mejor que pude-mencionó con rapidez.
El hombre se quedó gélido con su cuerpo en dirección hacia ella. Hinata tragó saliva, sabía que el hombre la estaba juzgando. Ella se enderezó lentamente, luego miró a su alrededor, cohibida.
-Tuvo suerte que fuera yo quien lo encontrara, pero le seré sincero no creo que esté capacitada para cuidarlo.
Dijo esto mientras se alejaba. Hinata se cruzó de brazos y caminó con cuidado hacia su padre. El hombre fuerte que era antes ahora era una persona delicada, las palabras del señor Ebizo hicieron más eco en ella cuando lo vio con la mirada perdida. Entonces se le vino a la mente otro escenario, más trágico. De todas las veces que su padre había huido de la casa, jamás lo había visto desaliñado y tan descuidado en su persona.
Necesitaba ayuda.
-Vamos a casa papá-dijo esto mientras ponía su abrazo alrededor de él.
Un poco de viento hizo que las ramas de los árboles se agitaran. Hinata respiró hondo porque esa escena le recordaba aquella noche.
-Tengo que encontrarlo, estaba aquí. Aquí lo enterré-murmuró.
Hinata abrió los ojos en grande.
-No hay nada aquí papá-explico Hinata levantándolo.
-Yo lo deje aquí, yo lo deje aquí, yo lo deje aquí- bramó.
La Hyuga lo miró y decidió no continuar la discusión. No quería llamar la atención de los vecinos, pero la verdad era que su padre había sacado a relucir uno de los secretos que ella quería descubrir.
¿Que había enterrado esa noche?
Neji había llegado lo más rápido que pudo.
Dos días después de que su padre escapara. Hyuga Neji solía visitarla de vez en cuando, su unión no se vio afectada ni siquiera después del tiroteo. Estaba sentado en la única silla que aún tenía las cuatro patas, su padre se había encargado de destruir las otras sillas en uno de sus ataques. Esa ocasión los tres habían terminado en el hospital, Hanabi con un brazo roto y ella con unas heridas superficiales en su abdomen.
-¿Tu padre está dormido?-preguntó con curiosidad.
Neji sabía que de vez en cuando le daba unas gotas de cannabidiol para relajarlo. Se estaba haciendo más frecuente que Hiashi se volviera violento. Algunas veces las desconocía. Y curiosamente solo recordaba su nombre pero no a ella. No a su propia hija. Solo recordaba a Uchiha Hinata.
-Algo así-dijo saliendo de sus pensamientos.
Neji alzó la ceja.
Hinata encogió los hombros.
-¿Mínimo tienes algo para compartir?-pregunto Neji.
Hinata volteo los ojos al techo, camino hacia uno de los muebles de la casa y del cajón sacó dos bolsas de plásticos. De una de ellas sacó un cigarrillo relleno de cannabis y se lo entregó en las manos blancas y delgadas de Neji.
-Tengo un pedido que no he hecho-explicó Hinata.
Escuchó el chasquido en forma de burla por parte de su primo, observó como era que lo encendía con elegancia. Ser escritora independiente no era tan sencillo como pensaba, no había tanto trabajo y sus primeros dos libros ni siquiera lo habían aceptado. La forma como se mantenía era haciendo uno que otro alimento con contenido cannabis. Era un negocio pequeño que empezó por azares del destino con uno de sus vecinos de la universidad. Yahiko, estaba en la escuela de ingeniería que se la vivía fumando todos los días. Era una chimenea humana. El día que probó la comida que hacía, le planteó su idea a lo cual Hinata no iba decir no. Le ofrecía una buena cantidad de dinero sólo por cocinar. La gente comenzó a pedirle que lo agregara cannabis en alimentos simples: en twinkies, brownies, pasteles, galletas y en dulces.
-Este es muy bueno ¿Dónde lo conseguiste?-pregunto Neji mientras exhalaba el humo.
Existió un tiempo que Neji no estuvo de acuerdo, pero después de tanto estrés en su vida se animó a probarlo. De vez en cuando fumaba, solo cuando estaban juntos.
-Shino la consiguió-respondió.
El silencio inundó el cuarto, Hinata inhalo el humo que había exhalado Neji. Su primo relajó los hombros y esa postura la hizo relajarse inconscientemente. Siempre estaban tensos, siempre estaban a la defensiva, porque siempre había un enemigo cerca.
-¿Entonces tu papá volvió a escapar de la casa?-volvió a preguntar.
Ella asintió con la cabeza, Neji le pasó el cigarrillo y cuando lo tuvo entre sus dedos le dio una calada larga.
-¿Piensas hablarle a tu mamá?
Exhalo el humo directo a la cara de Neji. Este maldijo en voz alta.
-No tengo otra opción, pareciera que todo señala a que volveré a esa ciudad.
Neji abrió los ojos en grande y se pasó una mano por su cabello.
-Mierda Hinata, piénsalo bien. Ni yo volvería a ese infierno.
Nadie en su sano juicio lo haría, pero que su padre hablará de lo que enterró esa noche le daba más motivos para volver a Konoha.
12 sept 2021
Este capítulo, no sé. Tenía que escribirlo, es irrelevante pero la escena me surgió en ese mismo rato. La escena rondaba por mi cabeza y no pude más que escribirla. Son pocas hojas pero me gusto. ¿No se si me entiendan? Me paso igual cuando surgió FS, IKWYDLF y FRP, escribí las escenas rápidamente porque luego se me olvidan. Veré si me animo a escribir más.
Dudas que tenían de las dos partes del capítulo anterior.
-Sí, Hidan y Kakazu se suicidaron en la escena del crimen.
-Este es el presente, el capítulo dos es como un flashback.
-No se que diablos va pasar lol.
-Conteste los reviews de los que comentaron estos capítulos anteriores en PM.
Gracias a los pocos que se animan a escribir review, me da mucha felicidad que algunos son lectores de mis otras historias: Cerezas agrias y Fuckin Rich People.
La verdad me da mucho ánimo leer sus comentarios y sus críticas. Porque tengo más followers que reviews y la verdad pues eso no ayuda mucho en mi imaginación. Y si jajaja escribo mucho de los Hyugas.
Dato innecesario: Estoy pensando en hacer otra historia pero no se si hacerlo en el mismo fandom de Naruto o cambiarme a AOT. No lo sé. Por el momento haré un hiatus de unos meses, volveré para terminar esta historia corta y principalmente FRP.
¿Pueden creer que ya va a cumplir un año que inicie esa trilogía?
Pd. Para ver updates, revisen mi profile.
pd. Usen cubrebocas, pls.
Saludos a todos.
