Titulo: Oculto.

Advertencia: Una historia probablemente sensible para la mayoría de los lectores. La idea la tenía en mi cabeza, lo siento. Los personajes no me pertenecen.


Capítulo 5

Hinata despertó con un jadeo.

El frío aire en los pulmones la paralizó.

Desconocio donde estaba por unos breves segundos hasta que reconoció su antiguo cuarto, sus muñecas y sus libros estaban en el mismo lugar. Si le hubieran dicho hace unas semanas que iba a volver a vivir en su antigua casa no hubiera creído ni una sola palabra. Su cuerpo se tenso, su corazón estaba acelerado dentro de su pecho y su respiración estaba agitada.

¿Qué había sido lo que la había despertado?

Era una casa grande y vieja en ruinas, hacer que el lugar fuera habitable y trabajar sus jardines fue lo que la motivó a volver a habitarla. Solo eso. Su gato maulló desde el extremo de su cama.

-Señora Norris-murmuró. La Hyuga se inclino y poso su mano en el gato de color negro para acariciarlo.

Estaba segura que no era la señora Norris, era otro ruido lo que la despertó. Ese mismo ruido se escuchaba noche tras noche. Estaba segura.

Un golpe.

Dos golpes.

Tres golpes.

Salió de su cama, se dirigió a la puerta de su cuarto y antes de abrirlo se armó de valentía. Verificó que su padre estuviera en su cama, caminó silenciosamente al cuarto de su hermana menor; postrada en la cama estaba durmiendo Hanabi.

Otro golpe.

Tras otro.

Como si alguien estuviera en la puerta principal tocaban la puerta noche tras noche. Siempre bajaba y cuando veía a través de su venta nunca había alguien. Era como si los espíritus jugaran una broma, le gustaba pensar que eran muertos en vez de vivos.

Porque ella le temía más a los vivos.

Volvió a maullar su gato.

-Tranquila señora Norris, no es alguien en especial.

Aspiro aire profundamente en sus pulmones, espero otro golpe más de la puerta, los había contado eran veinte golpes. Después escuchó la brisa que chocaba con los árboles.

Tomó del cajón de la cocina su pistola, espero que su corazón se calmara, sus dedos estaban en el gatillo de su pistola nueve milímetros. Esperaba que fuera todo menos una persona porque si era así moriría de un maldito ataque al corazón.

La pistola era pesada, pero suave. Cargo y descargo el arma, la hacía sentir segura.

Otro golpe.

Tras otro.

La lista de los enemigos de su padre era extensa, pero se podía resumir en una sola palabra.

Uchihas.

Los golpes cesaron, aseguro que la puerta principal estaba cerrada con llave. Una vez confirmado todo, guardó la pistola y subió a su habitación.

Todas las noches eran así.


La mañana fue normal, casi normal.

Su padre había olvidado donde estaba ubicado el baño, Hanabi había bebido a escondidas un carajillo y Hinata estaba iniciando su nueva historia. Había conseguido por medio de su amiga Sarutobi Tenten una cita con un editorial en un mes, así que tenía que hacer una buena historia que le consiguiera un buen pago y así solventar todos sus gastos.

Todo era una rutina, diferente lugar pero mismas situaciones.

Cuando estaba regando el jardín de la entrada varios vecinos la miraron con curiosidad. Hinata los ignoró, manteniendo su oído en el suelo mientras cotilleaba. Era claro que el rumor se iba a esparcir rápidamente.

La casa de uno de los Hyugas estaba siendo habitada.

-¿Estás enojada?-pregunto Hanabi mientras desayunaba el último huevo que tenían en el refrigerador.

-No, estoy estresada-confesó.

Su madre había sido clara, les prestaría la casa- la cual había perdido su padre en el divorcio- sin renta alguna a cambio de la herencia de su padre. Estaba segura que Toneri tenía a su madre viviendo con demasiados lujos, lujos los cuales ella no gozó porque no quería abusar de su buena persona.

-Neji llega en estos días-pensó en voz alta.

Su hermana alzó una ceja.

-¿Que no estaba en el extranjero en un caso famoso?

-Sí, en el caso de Yamashiro Aoba-explico Hinata mientras se levantaba de su lugar para servirse más café.

El padre de Neji, Hyuga Hizashi, era el gemelo de su padre el cual a diferencia de él gozaba de buena salud viviendo en otro país.

-¿El tío Hizashi?-pregunto Hanabi como si pudiera leer su mente.

-Lejos muy lejos de aquí y de mamá.

La única razón por la que su madre no se había acostado con su tío era simplemente porque podría quedar embarazada de gemelos. Neji había sido gemelo y el único sobreviviente.

-Esta ciudad es una mierda, la gente me mira como si fuera una especie de fenómeno y son groseros-se quejo Hanabi.

-Acabas de describir perfectamente esta horrible ciudad-afirmó Hinata exasperada.

Agradeció internamente que su hermana tuviera el sueño pesado. Ella no tenía que escuchar los golpes a la puerta.

-No hay nada para comer-informo Hanabi.

Hinata lo sabía. Tenían una módica cantidad en su cuenta bancaria.

-Tenemos que ir a la despensa.

-Me suena a manada-se quejo la menor.

Hinata tampoco quería ir a comprar los alimentos. Suspiro y se levantó de su lugar.

-Entonces cuida de papá.


-Ella es hermosa-comentó una mujer mientras pasaba por el pasillo.

-El color azul le sienta bien-dijo otra mujer en voz baja.

Mínimo alguien en la ciudad apreciaba su cabello, sonrió ligeramente.

-Escuché que está loca como su madre-dijo otra mujer.

Sus mejillas se sonrojaron por el enojo que estaba brotando desde su más profundo ser. Considero corregirla, pero no quería que más gente supiera que su madre estaba saliendo con su expareja.

Miro la lista de cosas que necesitaba. Pan, mayonesa y mostaza. Todo estaba en el pasillo tres. Mientras pasaba por los estantes echaba las tres cosas que necesitaba. Camino hacia el final del pasillo para dirigirse al dos nuevamente.

Había olvidado el papel aluminio.

Una mujer, que se le hacía familiar, la estaba viendo con recelo. Una Uchiha. Hinata ofreció una sonrisa falsa y cuando sus miradas se encontraron, fingió que no la estaba observando.

Hinata chasqueó la lengua. Esa mujer era una cobarde.

Exhalo, y pensó que realmente no estaban funcionando sus planes. Konoha no olvidaba. Giro bruscamente al final del pasillo para continuar con su lista.

Camino al pasillo cuatro. Las galletas siempre eran una buena opción. Tomó una bolsa de galletas y antes de dejarlo, decidió hacer algo que solía hacer con Toneri. Cuando iban de compras, siempre que podían abrían una bolsa de frituras o de galletas. Al final, solo dejaban la bolsa vacía para que se la cobraran.

Abrió un paquete y continuó con la lista de alimentos. Fue en el pasillo nueve cuando un escalofrío recorrió su cuerpo.

-Hyuga.

Esa voz era única y lo reconocía. Se dio la vuelta y ahí estaba parado con su mirada oscura y su cara estoica. Sus rodillas se tambalearon por el terror que recorrió su cuerpo.

Uchiha Sasuke la miró a través de sus espesas pestañas negras, luego se llevó el labio superior entre los dientes.

-Uchiha.

Su amigo secreto. Su amistad prohibida.

La estrella del pueblo, siempre había tenido una presencia más grande que la vida. Al crecer en Konoha, parecía que todos se sentían atraídos por él. Y por el apellido Uchiha. Según escuchó por varias mujeres del vecindario seguía soltero, era heredero directo a una cuarta parte del imperio Uchiha y un reconocido abogado. Su presencia la cohibía y la verdad era que a Hinata no le gustaba sentirse abrumada.

-Ese corte resalta tu cuello-su voz era gruesa y varonil como lo recordaba. Noto que sus ojos oscuros se volvieron más intensos mientras recorría con la mirada su cuello.

Un sonrojo apareció en sus mejillas. Desde que tenía memoria siempre interactúan cuando no había gente, giró su rostro a la izquierda y luego a la derecha y en efecto no había nadie en el pasillo.

Solo un Uchiha y una Hyuga.

El popular y la más odiada de Konoha.

-A mí me gusta.

-Nunca dije que me disgustaba-contestó con una mueca en su rostro.

Hinata nunca había sido buena para mentir. Ella observa su vestimenta, estaba en ropa casual y se veía maduro. No era el mismo joven de hace diez años.

-Oh.

Sasuke la miro directo a los ojos y ella no quito la mirada de él.

Neji lo odiaba.

Los mejores juicios los tenía Sasuke. Neji no se quedaba atrás pero admitía-de vez en cuando- que era bueno. Un par de ocasiones compartió el estrado con Toneri, su ex pareja se había preparado de la mejor manera para salvar a su cliente pero Sasuke lo hizo trizas.

-Es bueno verte.

Los ojos grises de Hinata se entrecerraron por un breve momento, los abrio y puso su expresión rígida. Cuando se sentia cohibida solia tartamudear.

-Tam-también a tí.

Su cara se sonrojó por el pequeño cumplido que le había contestado. Una de las preguntas que indagaba en su mente era como con tanto dinero podía salir al supermercado. Hinata sabía que Sasuke detestaba ir de compras.

Recordaba que cuando eran más jóvenes se quejaba de las mujeres que lo acosaban cuando su madre lo mandaba a surtir los alimentos. Bajo la mirada por unos breves segundos y cuando la levanto noto que sus ojos oscuros se encendieron con satisfacción.

-Entonces, Hyuga- dice Sasuke mientras mira alrededor-¿estás de visita o planeas quedarte en la ciudad?

Parpadeo sorprendida.

Su interés era algo nuevo para ella, se podría decir que de niños estaban en buenos términos. Cuando nadie los veía. De vez en cuando en la secundaria hablaban, cuando estaba en el jardín de su casa Sasuke pasaba hablar con ella unos breves minutos. Minutos que parecían horas. Las veces que estaba en la biblioteca ella notaba al Uchiha en alguna mesa cercana a la de ella, sus miradas siempre cruzaban en algún punto.

Después del tiroteo, muchas veces ella en las noches se escabullia de su casa para visitar donde yacían los restos de su amigo Choji. Una noche, Hinata estaba llorando desconsoladamente, sintió la presencia de una persona a su lado. Su nariz detectó el olor de su perfume, era muy característico de él.

Esa noche la abrazó con fuerza.

En cierta forma los dos se entendían. Los rumores decían que Uzumaki Karin, antes de morir, había confesado su gran amor hacia él. Hinata comprendió que Sasuke estaba viviendo su propio duelo en aquel momento.

Nunca hablaron de esa noche porque los dos no sabían como expresarse con palabras.

-No lo sé-contestó.

Tenían una amistad no muy común. O eso pensaba. Los Hyugas eran odiados por los Uchihas, que era lo equivalente a ser odiados por tres cuartas partes de la ciudad.

-Escuche de la salud de tu padre y los vecinos no dejan de hablar de ustedes-agregó a su explicación.

¿Por qué su voz era tan varonil?

-Bueno, ya sabes, uh- tartamudeo-mi madre se quedó con la casa, así que por un tiempo estaremos viviendo aquí.

-¿Entonces vive donde mismo?-pregunto alzando una ceja Sasuke.

Hinata le lanzo una mirada y luego asintió con la cabeza. Sasuke echó un vistazo al carrito. Hinata entendía. Él estaba evitando su mirada. De repente mira hacia arriba y aprieta los labios con fuerza.

-Las cosas han cambiado Hyuga. No te tienes que esconder de Naori.

Ella solo muerde su labio inferior.

Uchiha Naori, después del tiroteo quedó lastimada de sus piernas. Años de rehabilitación logró que volviera a caminar. Lo poco que había escuchado, Naori tenía un puesto importante en alguno de los múltiples negocios de los Uchihas y estaba casada con un hombre importante.

-No me escondo-murmuró.

Él alzó su ceja de una forma elegante.

Ella soltó un suspiro.

-Supongo que las personas pueden cambiar-dijo forzosamente Hinata.

Uchiha Naori fue una pesadilla y siempre de alguna manera encontraba el tiempo para hacer su vida miserable.

-Ella no es la misma persona que hace diez años.

Hinata inspiró un poco de aire. Diez años habían pasado y estaba segura que Naori había cambiado. De seguro era mayor, tenía más dinero, y era más socialité pero seguía siendo fundamentalmente la misma persona. Seguía siendo la misma persona que la golpeaba en el cuarto del conserje cuando tenía ocho años.

-No-apretó los dientes recordando todas las heridas en su cuerpo-pero no es tan sencillo olvidar el pasado.

-No tienes que olvidarlo-su tono era amargo y su rostro indiscutiblemente hermoso se vio empañado por una fea mueca de desprecio.

Él estaba recordando el tiroteo.

-Todos queremos olvidar algunas cosas del pasado-murmuro Hinata.

Era algo más personal su respuesta. Quería olvidar por un tiempo que su padre estaba enfermo, quería olvidar que su madre se había acostado con su ex novio y quería olvidar la cara de Chouji cuando murió. No se dio cuenta de que había estado mirando hacia el vacío hasta que Sasuke interrumpió sus ideas.

-Entonces Hinata ¿te quedarás a la reunión?

-¿Reunión?-repitió.

Alcanza una galleta de la bolsa y asiente de nuevo. Huele la galleta y hace una mueca nauseabunda.

-Si, la reunión de la escuela secundaria. Han pasado diez años.

Su mirada fue más oscura después del comentario. Diez años del tiroteo. Diez años de la muerte de Chouji. Diez años de la muerte de Karin. Diez largos años.

-Neji no dijo nada. Probablemente no irá.

Sasuke da una pequeña mordida a la galleta, un temblor recorre su cuerpo y le entrega la galleta en sus manos.

-Sabe horrible esto.

Hinta encogió los hombros. Recordó que a Sasuke no le gustaba ningún alimento con azúcar.

Así de amargada era su vida.

-Tengo entendido que Sakura e Ino están organizando la reunión, definitivamente Hyuga Neji va de invitado.

Hinata apretó los labios para contener la risa que saldría de su boca. Neji odiaba las reuniones y más si con las personas que alguna vez lo molestaron.

-Probablemente no lo fue-su boca se torció hacia un lado.

Para Sasuke todo era diferente, él había sido el chico prodigio de la escuela. Y a pesar de los años seguía siendo el mismo chico que rompió todos los corazones en la escuela secundaria. Todas las mujeres de Konoha amaban a cualquier Uchiha. En el caso de Sasuke, solo necesitaban ver esa mirada oscura y se enamoraban profundamente. Y probablemente seguía siendo el mismo chico que la abrazo esa noche enfrente de la lápida de Chouji.

¿Quién era Sasuke?

-Aún no le ha llegado la invitación-volvió a insistir con su rostro estoico.

Volver a Konoha había sido difícil. Mucho más difícil de lo que esperaba.

-No lo creo Sasuke. No lo creo-contestó con desdén.

Fue su turno de estremecerse, y por un momento vio algo parecido a una sombra sobre sus finos rasgos.

-No te preocupes. No lo tomara como algo personal-respondió Hinata ante su mirada calculadora.

Él la miró y enarcó una ceja.

Hinata le regaló una sonrisa que escondía más de un sentimiento. Una mujer se acercó hacia donde estaban llamando la atención del Uchiha. La mujer ni siquiera la volteo a ver, Hinata salió del pasillo lo más rápido que pudo. Necesitaba salir de ese lugar.

Necesitaba salir de la vida de todos.


Estaba bajando las bolsas con el mandado cuando sintió su cuerpo estremecerse. Giró su cabeza y busco el motivo. Se autoengaño diciendo que era su imaginación pero cuando escucho pasos se dio cuenta que no era la mentira que creía. Algo la estaba mirando. Alguien la estaba siguiendo. Sintió que el aire era sofocante.

Era una sensación bizarra pero estaba segura de que había un par de ojos sobre ella.

Las piernas le temblaban, probablemente era algún vecino vigilándola desde la ventana de su casa. Camino hacia la puerta de su casa y con dificultad sacó las llaves de su bolsillo.

Tan rápido como entro a la casa, cerro con llave.

No quería pensar que ese alguien era el mismo que tocaba la puerta de su casa todas las noches.


7-noviembre-2021

3:23 AM

N/A: El insomnio creó este capítulo. No sé que estoy escribiendo.

ACLARACIÓN:

-Se que la mayoría no les hace click que los Hyugas sean de clase baja, si alguno ha leído mis historias ( Cerezas agrias y la trilogia de Fuckin Rich People) es una característica en común.

-Los Hyugas en esta historia son clase media trabajadora, tenían una cafetería en Konoha que les había ido bien económicamente hablando por un tiempo. Hinata es la que administra la cuenta de su padre, pero la enfermedad de su padre, deudas de la universidad, la enfermedad de Hanabi y la renta de la casa la llevaron a tomar medidas desesperadas.

-Sí, la mamá de Hinata es una bitch y Toneri es un tonto. Disculpen el drama.

-Es la primera vez que presento a Sasuke más rapido que en otros fics. Espero no ir demasiado rapido. No es mi estilo.

Dato innecesario: Estoy leyendo Heavens Official Blessing, ¿porque nadie me lo habia recomendado?

¿reviews?

Saludos a todos.