¿Qué hacen?

Juleka salió afuera donde se encontró a su madre, limpiando la popa del barco.

-Capitana, voy a salir para encontrarme con mis amigas.

Exclamó mientras la mujer se detenía y la veía confundida.

-¿Y Marinette?

La gótica la miró confusa.

-¿Marinette?

-Si, ella llegó hace unos minutos mientras te bañabas y le di permiso de esperarte.

Tras oír éso, la mujer sonrió al darse cuenta de donde podía estar mientras que su hija se iba a buscarla, con fastidio.

Ya había perdido la cuenta de cuántas veces Marinette la fue a "visitar" en ésa semana.

Llegó afuera de la habitación de su hermano y resoplo mientras pegaba su oreja a la puerta.

-Ya Marinette, mi hermana puede entrar.

Ése era su muy risueño hermano.

-No pasa nada, sólo unos 20 más y me detengo.

Y ésa la voz muy alegré de Marinette que se oyó antes de quedar en silencio y oírse sonidos raros entre risas.

Juleka fruncio el ceño al no descifrar que era ése sonido.

¿Estarán chupando algo dulce como una paleta?

Se encogió de hombros y tocó a la puerta.

-Mari...

Un fuerte golpe se oyó provenir de adentro y volvió a pegar su oído.

-¡Auch!

Al parecer Marinette se golpeó, nada nuevo.

-¿Te golpeaste?

Y ésa una estúpida pregunta por parte de su hermano mayor.

-No, sólo quería acariciar la pared con mi cabeza.

Juleka sonrió levemente y abrió la puerta para ver a Marinette, siendo ayudada a ponerse de pie con la ayuda de Luka, el cual tenía algo diferente pero no podía distinguir.

-Em... ya terminé de ducharme y voy con las demás... ¿qué estaban haciendo?

Preguntó con curiosidad mientras su hermano y amiga se miraban entre sí y luego a ella, nerviosos.

-No era nada, sólo un poco de yoga.

Dijo el guitarrista, acariciando la cabeza de la avergonzada azabache antes de que ella se acerque a Juleka.

-V-vamos Jule, Alix se va a molestar sí llegamos tardé otra vez. Hasta luego, am... Luka.

Y se fue con su confundida amiga mientras Luka daba un gran suspiro antes de volver a sentarse en su cama y acariciar el lugar donde ella estuvo sentada.

Al fin encontró otra forma de comunicarse con Marinette, además de la música.

-Marinero.

Luka levantó la mirada para ver como su madre se señalaba cerca del cuello y los labios, con una gran sonrisa.

-El labial se te nota.

Las mejillas de Luka se sonrojaron y se fue corriendo al baño mientras su madre reía de manera potente y exagerada.

Ejercicios de yoga con los labios, la nueva rutina de yoga inventada por Marinette y Luka.

Juleka caminaba de un lado a otro, muy nerviosa mientras Rose y Mylene que estaban con ella, estaban tranquilas.

Una gran tormenta se avecinaba y Marinette se había despedido hace unos minutos.

¿Habrá llegado bien a su casa?

Por más que intenté comunicarse por el celular, la azabache tenía un serio problema con atender al instante por lo que siempre era atendida por el buzón de voz.

¿Y sí le pasó algo malo de camino?

Rose un poco preocupada por lo nerviosa que estaba su amiga, decidió calmarla un poco, comprobando de que Marinette este bien.

-Jule ¿por qué no hablas con Luka?

La gótica se detuvo y asintió.

Es verdad, tenía un hermano mayor al que podía obligar a salir en pleno inicio de tormenta para que compruebe de que Marinette este a salvó.

Sin pensarlo dos veces, se fue corriendo a la habitación de su hermano mientras Mylene miraba enojada a Rose.

-¿Qué? En algún momento lo tiene que saber.

Todos lo sabían pasé a que ellos no lo dijeron a plena luz todavía, pero era muy obvio.

Juleka llegó a la habitación de su hermano y abrió la puerta, sin previo aviso y se sorprendió al ver a Marinette acostada en la cama de su hermano con este arriba y sus labios juntos.

El chico se levantó por oír el sonido de la puerta y la azabache se sentó, quedando ambos pálidos al ver a Juleka.

-Juleka... no es lo que crees.

Dijo Marinette, sentadose mejor en la cama mientras su amiga se acercaba corriendo y le daba un abrazo.

¿Tan alegre estaba de que ahora era su hermana política?

-¡Idiota! Creí que te había pasado algo malo y que por éso no atendias mis llamadas.

La peliazul sonrió nerviosa y correspondió al abrazo mientras Luka sólo veía todo en silencio.

Juleka rompió el abrazo y se paró firme, para irse.

-Bueno... les dejó en su práctica de respiración de boca a boca.

Marinette, levantó una ceja y Luka palidecio.

-¿Respiración de boca a boca?

El chico se acercó a su hermana y le empujó para que salga afuera pero antes de éso, ella logro responder.

-Em... sí, Luka ya trajo a muchas chicas a las que les enseñó respiración de boca a boca, él me dijo que les enseña...

Luka cerró la puerta y volteó lentamente para ver a Marinette, de pie, con los brazos cruzados y con una mirada muy sería que esperaba una explicación.

El chico, se rasco la mejilla nervioso.

¿Cómo se le explicaba ése tipo de cosas a una chica extremadamente celosa?

-Yo... te amo tan...

-Ni creas que te vas a librar, quiero una explicación detallada de toda ésa "práctica" de respiración de boca a boca.

Y gracias a la preocupación de Juleka, en ése día de tormenta, Luka tuvo su primer discusión con Marinette.

Marinette y Luka estaban en la casa de la azabache con la intención de ver una película romántica ahora que los padres de ella no estaban pero en medio de ambos, estaba Juleka, comiendo las palomitas que Marinette preparó antes de que llegasen.

Luka metió la pata y le avisó que iría a casa de Marinette a ver una película y como su hermana no tenía nada que hacer, se unió para pasar un grato momento entre amigos.

El chico miraba a otro lado por que sentía claramente la mirada fastidiada de Marinette sobre él.

Uno de sus pocos errores y lo admitía.

Marinette suspiro profundo, puso la película en pausa y se paró delante de su amiga.

-Luka, ven aquí.

Ordenó y con algo de miedo, su novio la obedeció.

Juleka los miró confundida al ver que Marinette se abrazaba al brazo de su hermano.

-Dime Juleka ¿qué crees que somos?

La gótica dejó las palomitas y los miró detalladamente, intentando entender a que venía ésa pregunta.

-Em... son muy buenos amigos.

Ésas traumantes palabras resonaron en la cabeza de Marinette y Luka se sonrojo.

¿Cómo es que su hermana podía ser tan pura en ése tema?

El chico dio un gran suspiro y abrazo a la azabache.

-Juleka, Marinette y yo somos novios.

Un gran peso se liberó en ellos.
Juleka era a la primer persona que aclaraban a que eran novios.

La chica los miró con mucha sorpresa.

Ésa no se la veía venir.

¿Desde cuándo eran novios?

-Entonces... ustedes...

Luka asintió mientras Marinette recostaba su cabeza en el pecho de su novio.

Se sentía tan calmada cuando estaba en los brazos de Luka.

-¿Ustedes ya tuvieron sexo?

Y ahora los dos enamorados, estaban separados a 2 metros de distancia.

Era inocente para darse cuenta de que eran novios pero no para decir ésas cosas como sí nada.

Juleka era alguien muy especial.

A la hora de volver a casa.

Luka se acercó a su novia y le dio un cálido beso en los labios mientras se abrazaban.

-Te voy a extrañar, mi enana maniosa.

-Y yo a ti, Momo versión hombre.

Los dos sonrieron y acercaron sus rostros.

Los padres de ella no estarían hasta mañana a la tardé, así que ellos podrían...

-Luka, tengo hambre, ya vamos a casa.

El bello momento fue interrumpido y Luka le dio un último beso a su novia antes de soltarla y voltear a ver a su hermana.

-Cuando te vea cariñosa con Rose, voy a irrumpir.

Aclaró mientras se iban a casa, antes de que Marinette se meta a la suya y dé un gran suspiro de alivio antes de sonreír.

Novia de Luka, al fín era oficial y no unos besos a escondidas.