Después de un largo día, Marinette se encontraba en su balcón, observaba el atardecer pensativa.

Cómo Ladybug, tenía tantas dudas sobre el villano Hawk Moth.

Por otro lado, le esperaba un nuevo ciclo escolar.

Le reconfortaba que su amistad con Adrien había creciendo cada vez más. Ya no se ponía tan nerviosa cómo antes y su deseo de declararse aumentaba, ese día no parecia tan lejano…

— Marinette ¿Está todo bien?— murmuró la pequeña kwami.

— Si Tikki, han pasado tantas cosas — suspiró— hoy pude haber sido akumatizada...

— Luchaste contra tus emociones negativas, ya no te afectan las mentiras de Lila — la pequeña voló al hombro de su portadora— ¡Estoy tan orgullosa de ti!

— ¡Gracias Tikki!— la azabache la acarició.

(En la habitación de Adrien)

— Este año sin duda será él mejor, estoy tan agradecido de mis amigos que les planeó una sorpresa.

— Yo entro en esa lista ¿Verdad?— preguntó el kwami volando con un queso entre sus brazos.

— ¡Por su puesto Plagg!, tú eres de los primeros.

— Osea que… ¿No soy el primero?— reclamó arqueando sus pequeñas cejas.

— Jeje, no podría enumerarlos. Todos son geniales, desde Nino, Alya… Marinette. — el recuerdo del beso del día de los héroes llegó al rubio dejándolo sin palabras…

—¿Qué - Qué sucede con esa chica muchacho?— dijo el kwami con demasiado interés.

— N-no, no es nada, es solo que…

—¡Aggg!— El kwami rodó los ojos— seguramente lo dirás: "Ella es solo una amiga"— dijo burlonamente y siguió devorarando su queso.

— Amm si, ella es una buena amiga y muy buena persona.

Adrien solo se quedó observándolo con cara de confusión sin entender el chiste de Plagg.

"Muchos dicen que confesarse es lo mejor que puedes hacer. Lo difícil es perder ese miedo pues el miedo al rechazó es lo que no nos deja avanzar".

Marinette y Alya se encontraban saliendo del salón de clases.

— ¡Alya!— le gritó Nino desde las escaleras.

— Chica, te alcanzó en un rato en la jardinera, ¿Vale? — se despidió de Marinette apresurada y bajo corriendo con su novio.

Marinette solo se despidió. Agacho su mirada contemplando la pequeña bolsa que cargaba. Esa mañana había preparado su primer postre de tiramisú, llevaba dos porciones para poder compartirlo con su mejor amiga.

La chica sé sintió un poco sola durante el receso y fue a sentarse un poco desanimada a un lado de la jardinera.

— Me da gusto verte Mari — le sonrió el rubio detrás de ella — te veo más tranquila, es así como siempre te recuerdo.

— Hee ¿Yo?— apenas pudo responder, intentando calmar sus nervios.

El chico suspiró y se sentó a su lado con una gran sonrisa. — Mari, es bueno que solo tú y yo conocemos la verdad sobre Lila.¿No? — dijo el rubio con esa linda mirada.

La chica trago saliva, observó esos bellos ojos verdes. Cerró el puño con fuerza, mientras tomaba fuerzas y su seguridad aumentaba para poder hablar... y decirle lo que su corazón dictaba.

— Adrien tú...

El corazón de la chica se aceleró pero al mismo tiempo, el miedo la invadió, dejándola sin habla por unos segundos.

" ¿Kagami solo será una amiga para el? ¿Perderé su amistad si le digo lo que siento por él?". Dudó en esos segundos.

— Mari...¿Que sucede?— pregunto el rubio con preocupación.

— Adrien, tú... — intentó seguir pero los nervios la traicionaron y desvío su mirada a un nuevo punto. — T- tú, tú ¿Tú crees que ellos hacen una linda pareja? — La azabache señaló las escaleras, estaban Nino y Alya juntos, platicando.

El rubio le regresó la mirada, riendo un poco por la extraña pregunta.

— ¡Si!, les tengo mucha envidia, son como un equipo — respondió mirándolos — Siempre están juntos, cuidan uno del otro y se quieren mucho. — suspiró — Me gustaría sentir que somos más que sólo un buen equipo...

— ¿Somos? — dudosa preguntó sin quitarle la mirada — ¿Tú y quién más?

— Amm nadie, jeje — el chico rasco su cabeza nervioso — Quiero decir que sí algún día me corresponden, me gustaría que fuera algo así mi relación.

Marinette dibujo una gran sonrisa. Tomó rápidamente su bolsa, sacando los dos postres y le extendió uno a su amigo.

— ¿Es para mí? — expresó emocionado.

— Si, es la primera vez que lo preparo y quería compartirlo... con alguien especial.

— ¿De verdad?— lo tomó un poco apenado -— Marinette eres muy amable.

Ella le devolvió una gran sonrisa, mientras le pasaba una cuchara.

— Wow ¡Está delicioso! Ojalá pudiera probar más postres así.

— ¡Claro! Puedo invitarte un día a la panadería, tendrás un menú especial por ser mi amigo.

Los dos tocaron un poco sus espaldas al buscar dónde recargarse mientras comían. Ambos se miraron con complicidad y rieron un poco.

— Definitivamente esos dos son el uno para el otro, ¿No crees? — dijo Alya observando a lo lejos.

— Si, mi amigo necesitará un pequeño empujón para darse cuenta de ello — Nino miró a Alya con una sonrisa traviesa.

— ¡Ganamos! — los tres chocaron los puños para dirigirse a la mansión de los Bourges. Nuevamente los parisinos se encontraban a salvó gracias a sus héroes.

Chat Noir tomó la mano de su Lady para besarla con delicadeza. -¡Mi Lady hoy estuviste más que asombrosa! - trago saliva - sabes, quisiera hablar sobre ese día qué...

Ladybug quito su mano sutilmente en cuanto sus aretes sonaban. - Lo siento gatito, será en otra ocasión - voltio hacía a Chloé para tomar el miraculous y guardarlo - ¡Fuiste de gran ayuda Queen B!

- No fué nada, era un villano fácil de vencer — dijo la rubia tocando su pelo sin modestia, para luego despedir alegremente a Ladybug.

- Bugabuu - chilló Chat Noir al mirar cómo se alejaba en su yoyo.

- Noo... - la rubia dudo por un segundo - ¿Entonces, era enserio? - lo interrogó sorprendida y acercándose a su rostro.

- ¿Qué cosa?-volteó el gato extrañado.

- La foto que publicaron en el Ladyblog, de ustedes dos besándose...¿fue real?

- Si...pero no recordamos nada al respecto... - agachó su mirada y sus orejas - y ella, siempre me evade ese tema.

- ¡Ridículo!, realmente...¿estas enamorado de nuestra heroína favorita?- su rostro estaba lleno de sorpresa - Creí que sólo era un rumor amoroso que usaban las noticias para ganar audiencia.

- Creí que yo era un gato muy obvio - se señaló a si mismo.

La rubia puso su mano sobre su hombro con cariño - ¡Venga gatito, demuéstrale que estás echo para ella! - le sugirió como su amiga.

Su anillo alertaba su destransformación.

-¡Chat! Tienes que ser más directo - la chica le advirtió con la mano- Si tú no te conviertes en su pareja no sé quién más lo haría. Ustedes dos se verían muy lindos.

-¿Mejor que Rena Rouge y Carapace?- preguntó el gato juntando sus dedos.

- Obvio- bufó la chica - Ellos son taaan cursis.

- Ji ji, Gracias Chloé sabía que en el fondo eras una chica muy buena.

- ¡No seas tonto! Yo sólo..., yo sólo quiero lo mejor para mí mejor amiga Ladybug - dijo cruzándose de brazos.

- ¡Au revoir my Queen!- se despidió posando un pequeño beso en su mejilla en agradecimiento.

El gato saltó por el tejado muy contento, pues se sentía apoyado.

- Ridículo, gato ridículo... - lo observaba Chloé ocultando una sonrisa.

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(En el salón de clases)

La señorita Boustier comenzó a borrar el pizarrón una vez terminada la clase, miéntras todos guardaban sus cosas.

- ¡Recuerden que sólo faltan dos semanas para el baile de invierno! - aviso a los chicos mientras se levantaban de sus lugares para salir.

-¿Baile de invierno?- preguntó el rubio.

-¿No sabes lo que es un baile?- le dijo burlonamente Alyx.

- Es una fiesta para todos los estudiantes del colegio - le explicó Rosita muy emocionada - Ese día adornan la escuela muy waii, queda perfecta para una noche romántica. Las declaraciones son perfectas si es que en San Valentín no te animaste.- le guiña un ojo.

- Declaraciones - susurro el rubio.- Confesarme - pensó recordando su conversación con Chloé.

- Mi hermano vino por mí, ¿vas con nosotros?- le avisa Juleka a Rosita.

- Sii, ya voy Jul - la rubia se despide - te he pillado Adrián, así que piénsalo, nos vemos.- sale corriendo del salón.

El chico miró su anillo y hablo por lo bajo - Es verdad, si yo no soy la pareja de Ladybug, ¿Quién más lo podría ser?

(En la escuela)

Saliendo de clases los chicos se reunieron con Max para jugar videojuegos.

Adrien tenía que ir a sus clases de esgrima pero antes, buscó el momento indicado para hablar a solas con su mejor amigo.

— ¡Oye Nino!— lo tomó del hombro alejándolo del resto —¿P-puedo pedirte un consejo? Es algo, algo poco vergonzoso...

—¡Claro amigo! — interesado el moreno se acercó y le susurró —-¿Que sucede?

— ¿Que puedo hacer para qué una chica me tomé enserio? Verás, ella solo me ve como un compañero y seguramente...

— ¡Wow wow! ¿Es enserio Adrien? — interrumpió el moreno — ¡Te gusta alguien!

— Shhh, Nino — dijo el rubio cuidando que nadie los escuchará — no quiero que nadie se entere. Sabés, estoy pensando en declararme el día del baile.

— Excelente idea, necesitarás muchas rosas — su amigo se emocionó — A las chicas les gusta que seas romántico, seguro. Mírala a los ojos seriamente para decirle lo que sientes.

— Mirar sus ojos azules...

— ¡Viejo!— se intrigó aún más — ¿Acaso la conozco?¿Cómo es? Podría ayudarte si eso quieres.

— Amm, ella es... — pensó el rubio dudoso— es muy buena, valiente y es una excelente compañera.

Adrien solo se encogió de hombros ( no podía explicar que se trataba de Ladybug) y sus mejillas comenzaron a ruborizarse.

— ¿Ojos azules, compañera? ehh— Nino tocó su barbilla pensativo.

A lo lejos observó como salian de la escuela Alya y Marinette.

«ojos azules ¡no puede ser! » Las pistas encajaban, era obvio de que amiga se trataba.

— Sabes Adrien, tú mejor oportunidad será el baile. Y yo seré el encargado de la música esa noche — dijo muy presumido.

— Tienes razón, sería mi primer baile escolar. Muchas gracias, nos vemos mañana — Se despidió rápidamente en cuanto llegó su limosina.

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(Cuarto de Alya)

Ring

Ring

Ring

La chica dejo de escribir en su Ladyblog para poder atender la llamada.

—¿Bueno?

—¡Alya Alyaaa! — llamó su novio emocionado — Además de ser hermosa, tienes una gran intuición.

— ¿De qué hablas Nino?

— ¡No vas a creer lo que me contó Adrien!

— ¡Nino chismoso!— regaño la chica.

- Oh bueno, entonces solo llamaba para saludarte.

— ¡Noo ya cuéntame!— le suplicó la chica.

Alya no podía creerlo. Todo parecía indicar que la persona que le gustaba Adrien era Marinette.

Era momento de apoyar a su mejor amiga, su momento había llegado.

...

(En la escuela)

— Marinette, mañana iremos todas a comprar nuestros vestidos, ¿Vendrás?

— Claro Alya, aunque sabes que yo ya diseñé el mío. — respondió la azabache sacando su almuerzo.

— ¿Otra vez traes un tiramisú para Adrien?— preguntó curiosa.

— Si, le prometí un postre cada viernes, puedes creerlo.— respondió alegre la azabache.

— ¡Lo sabía!— gritó su amiga— Ustedes dos son mucho más cercanos desde hace tiempo. No has pensado en que ya llegó el momento— se acercó a su oreja — ¿De que se entere de lo que sientes por él?

— ¡¿Q-Queeeeeeé?! — casi se atraganta con su almuerzo.

— Marinette, yo sé lo que te digo. Adrien gustara de ti — explicó —Piensalo, Chloé es su mejor amiga de la infancia y no es tán cercano con ella como ahora lo es de ti.

Su amiga tenía razón, habían ido juntos al cine, hacían videollamadas cuando el chico no podía salir de su casa y almorzaban juntos todos los viernes.

Ella era la chica más cercana a él y ya había recibido bastantes halagos de su parte.

Adrien Agreste ahora era su mejor amigo y confesarse no sería sencillo. No sólo por el temor a ser rechazada si no, el miedo a que está nueva y linda relación se viera afectada.

« ¿Es tiempo de que Adrien sepa lo que siento por él? »

— Tienes que decirle que gusta Marinette. Si no, él nunca te vera con esos ojos de amor y quedarás en la friendzone para siempre.

— Creo qué en eso tienes razón Alya, debo hacer algo al respecto.

— Ni estarás esperarando a que el se te declararé, ¿O sí?— propuso la morena.

—¡¿Quéee?!— gritó la azabache poniéndose roja — que tonterías estás diciendo Alya. Adrián no haría eso...

— Juzgalo por ti misma, yo tengo mis sospechas. — la chica señaló a lo lejos a Adrien Agreste quién desvió su mirada de Marinette apenado.

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(Narra Adrien)
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Me ha costado trabajo concentrarme en mis actividades últimamente. No he dado el ancho ni como héroe de París ni como estudiante. Tampoco en el esgrima y Kagami lo ha notado.

Me molesta tanto mirar la foto de ese beso,Ladybug y yo, ahí tomados de la mano. Me está frustrando tanto el no poder recordar cómo fue, ni que pasó ese día.

¿Fui un atrevido?, o ¿será que mi lady ya siente algo por mi y no lo recuerda?

Si no fuera por ese chico que dice amar... Ella y yo ¿Estaríamos juntos?

Debo demostrarle que yo soy su mejor opción y nadie más podría protegerla como lo haré yo.

— Adrien, Adrien, tierra llamando a Adrien Agreste.

— Lo siento Nino... — dijo el rubio bajando de su nube —Últimamente no he sido yo — miró por la ventana.

— Claro que lo he notado y vaya que hoy no has dejado de mirar a Marinette.

— Amm es que... ella es una chica muy especial — dijo mirándola— ella sabe escuchar.

— Estoy ancioso, faltan unos días para el baile — dijo el moreno entusiasmado.

— Si... solo unos días— dije ignorandolo y mirando a mi amiga Marinette.

Por más que intentaba en nuestras conversaciones con Mari, sentía que no podia pedirle un consejo.

"Que tonto, yo debería poder hacerlo sólo". No puedo depender siempre de alguien. Tengo que terminar con esto cuanto antes y enfrentarme a la persona que más quiero, luchando por ella.

— ¿Te sientes bien amigo?— Nino me miró extrañado.

— ¡Mejor que nunca!— dije entusiasmado — Estoy decidido, no puedo esperar al baile.

(Cuarto de Adrien)

— ¡Aagh!—se queja Plagg con cara de asco. —- ¡El olor de esas rosas no me deja disfrutar de mi manjar, de mi quesoooo!

— Perdóna Plagg, pero no puedo esperar. — El rubio suspiró entre sus recuerdos. — El beso con Ladybug me tiene como loco, debo darle una respuesta a todo esto — continuó tomando la bolsa llena de rosas.

— ¿Enserio crees que Ladybug vaya a tu cita? — dijo el Kwami burlándose — la última vez te dejo plantaaado.

— Pero está vez tengo un plan bajo la manga, ¡hoy es el día Plagg! — dijo el chico decidido.

— Los humanos y sus cursilerías.— rodó los ojos.

— Llámenme terco pero "no voy a negar, que ella es el amor de mi vida" — el rubio miraba una foto que tomó Alya, donde estaba ChatNoir y Ladybug besándose. —¡Plagg las garras!

— ¡Oh diablos! Esto no huele nada bieen — gritó antes de ser absorbido al anillo.

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(Cuarto de Marinette)

— ¡Hoy es mi día! — gritó feliz la azabache sosteniendo el vestido rojo que acababa de confeccionar. — ¡Tiki, Tiki míralo, es hermoso!

— Marinette te quedó fantástico, el rojo es tu color.

Comenzó a sonar el celular de la chica.

—¡No, no, no puede ser ahora!— chillo la chica al ver el mensaje.

—¿Que sucede?— se acercó Tiki.

— El Ladyblog alerta la presencia de un Akuma.— puso sus manos sobre su cabeza desesperada — ¡El baile iniciará en dos horas y aún no estoy lista para ver a Adrien!

La chica comenzó a correr en círculos por su cuarto.

— ¡Tranquila!— la detuvo volando sobre su nariz — Aún es temprano. Salvaremos París, regresaremos a tiempo y tendrás una noche increíble Marinette.

La chica se tranquilizó un poco.

— ¡Tienes razón, vamos Tikki!

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(Hace unos segundos en el cuarto de Alya)

— Llevaré mi mejor cámara — sacó una caja de su armario — ¡ no quiero perderme la declaración de Marinette a Adrien!

Tok Tok

La chica dejo su caja sobre el escritorio para asomarse y ver quién tocaba su ventana.

—¿Chat Noir?— exclamó asombrada mientras lo dejaba pasar.

— Buenas tardes señorita— le hizo una reverencia— necesito un favor muy urgente.

—¿De mí?— dijo Alya pensando en su prodigio.

— Necesito que uses tu poder de influencer y públiques que un Akuma anda por esta zona — le mostró la dirección en un pequeño mapa que dibujó.

— ¡No puede ser!, queda frente al colegio — se exaltó — arruinaran los adornos y nuestra gran noche.

— Descuide hermosa dama, nada lo arruinara. Palabra de gato.— el rubio tomó a la chica, sentandola frente a su computadora sutilmente. — Solo tienes que cumplir tu misión, y los superhéroes nos encargamos del resto, ¿Cuento contigo?

— ¡A la orden!— respondió entusiasmada para comenzar a escribir en su Ladyblog.

El gato salió por la ventana con una enorme sonrisa.

— Está noche será perrrfecta.

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Ladybug se deslizaba rápidamente a los alrededores de la escuela. Todo se veía tan tranquilo y no había ni una señal de algún Akuma.

—Vamos, vamos. Ya casi está oscureciendo — dijo mientras intentaba comunicarse con Chat.

— Hola purrincesa— le contesto él, muy animado —¿sabes qué día es hoy?

— Gatito, no tengo tiempo para juegos — estaba cansada —¡No encuentro al Akuma!

— Amm... sobre eso...— jugó con su cola al otro lado del teléfono — tienes que venir a la azotea del colegio, sabes hay algo que...

— Entendido. Voy de inmediato. — La chica colgó apresuradamente, quería derrotar al Akuma cuanto antes.

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— ¡ChatNoir!— llego Ladybug de un salto a la azotea ,muy agitada.

Déspues de recobrar el aliento y se puso en posición de pelea. Buscó a su alrededor, pero sus ojos solo captaron el barandal repleto de velas y flores. Frente a ella, había un enorme arreglo de rosas en forma de corazón sobre el piso. Algo no andaba bien.

—¡¿Qué- qué significa esto?!, ¿Y el Akuma? — desconcertada caminó hacia su compañero.

—Purrincesa, permíteme explicarte — se acercó a la chica nervioso, tomándole la mano. — Sé que soy demasiado juguetón, pero es parte de mi. Lo que siento por ti desde que te conozco, es el más sincero sentimiento que podrías imaginar...

— ¡Espera!— lo interrumpe— ¿Todo fue una falsa alarma?— susurró la chica, evaluando la situación.

— Perdón, no encontraba otra manera de llamar tu atención.— Chat agachó la mirada — estos días, desde aquel beso... he sentido un enorme dolor en él pecho. Tú y yo, tan unidos aquel día e incapaces de poder recordar algo, eso me esta matando.

El chico envuelto en sus sentimientos, acercó su rostro a la azabache para continuar hablando, pero ella estaba muy seria.

— Aunque Oblivion nos borró la memoria ese día, en el fondo, algo me dice que fui y seré, correspondido por ti algún día — apretó su mano junto a la de ella — ... Siento que ese beso fue una prueba de ello.

Ladybug se sentía demasiado confundida en ese momento. Jamás le había tomado importancia a aquél suceso en Oblivion, y no le había interesado indagar sobre lo sucedido.

— Chat sobre eso yo... — La chica seguía mirándolo sin poder comprender. No sabía cómo reaccionar, tenía un nudo en la garganta y el tiempo, para su confesión, se le venía encima.

El chico decidió tomar acción y le mostró con delicadeza una bella rosa que traía en la mano. Comenzó a acariciarle la mejilla gentilmente a la azabache con los delicados pétalos de la rosa.

— Déjame comprobar algo, mi lady... — cerró sus verdes ojos, mientras se acercaba lentamente a sus labios.

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(Narra Ladybug)
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Una parte de mí no podía aceptarlo, estaba molesta.
La noche comenzaba a caer y él estaba intentando besarme, pero yo...

—¡Nooo!— grité con mi mano apartandolo con fuerza. Tanta fuerza qué del golpe cayó al suelo.

Yo había estado toda la tarde como loca buscando un Akuma, Chat me mintió y sólo me había echo perder el tiempo, en este día tan especial para mí.

— ¡¿Qué sucede contigo?!— le reclamé furiosa — ¡Está vez te pasaste, eres tan egoísta!

— Perdóname mi lady, solo quería saber si ese beso significo algo para ti... — él aún seguía en el suelo con sus orejas hacia abajo, continuó — Me gustas mucho y nosotros podríamos ser mucho más que un quipo...

—¡No! olvídalo, ¡borra ese día de tu mente, borra esa foto que tomó Alya de una vez por todas! — me descontrole por completo — Entiende, me gusta otro chico y aunque él no existiera ¡Tu nunca me gustarías, nuncaaa me fijaría en alguien como tú!— lo señale.

Exploté de furia. Y al intentar calmarme, miré en su rostro cómo esas últimas palabras lo terminaban de lastimar.

Su rostro se invadió de tristeza. Chat comenzó a levantarse poco a poco, con la mirada baja. Arrepentida me acerqué intentado ayudar, pero él se nego y sentí un enorme vacío en mi pecho.

— No me toques... — se paró lentamente del suelo sin dirigirme la mirada. — ...por fin me quedó claro.

— Chat, no fué mi intención...

Mis aretes sonaron. Pronto me iba a destransformar.

— Me equivoqué — dijo serio dando media vuelta y mirarme fríamente. — "No te volveré a molestar Ladybug".

Inmediatamente saltó del techo y desapareció de mi vista antes de poder decirle :

— ¡Disculpame Chat Noir...! — le grité con tristeza, se había ido.

Saqué mi yoyo y me marché a casa.

Ya no podía hacer nada por hoy.

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(Narra Chat Noir)
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Corrí alejándome lo más rápido que pude, hasta tropezar en un callejón.

Mi pecho dolía. Nunca me había sentido tan roto por dentro, no tanto así desde que mi madre desapareció...

¿A sí es como se siente ser rechazado? Soy tan patético.

Duele mucho su ausencia de amor, me quema tanto, obligandome a borrar estas falsas esperanzas que he guardado estos años.

¡Quisiera olvidar lo que siento!

Me falta el aire y hago un esfuerzo para controlarme. Respiro profundo. Contempló la rosa frente a la luna. Es tan hermosa y sublime como el amor...

Cierro mis ojos y suspiró.
Llenandome de coraje. Lo deseo con todas mis fuerzas...

— ¡Cataclismo!— La rosa se pulveriza en el viento.

Ojalá así de fácil fuera desvanecer mis sentimientos ahora.

Comienzo a destransformarme, ya nada me importa en este momento. No quiero moverme, ni quiero hablar... siento que en cualquier momento, puedo quebrarme a llorar.

¿Tan triste me veo?
Qué Plagg guarda silencio, está preocupado por mi, pero no dice nada.

Escuchamos unos pasos hacia nosotros y él vuela a ocultarse en mi bolsillo.

—¿Adrien?— reconozco la voz de esa chica — ¿Que te sucede?

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(En el colegio)

— Marinette, llegas tarde — la regaña la morena.

—Alya, lo siento mucho — responde sin aliento.

— Te vez hermosa de color rojo Marinette — le dice Nathaniel entrando al colegio junto a Alyx.

La azabache agradeció pero se puso roja.

La escuela ya estaba llena, el baile y los bocadillos habían comenzado.

Marinette volteaba buscando.

— Adrien no ha llegado — dijo el moreno mientras intentaba marcarle por teléfono.

Marinette lo había citado ese mismo día para hablar en privado. Comenzó a preocuparse.

« ¿Si le sucedió algo en el camino? »

— Tranquila, él vendrá a verte ¿O no Nino? — la morena le giña un ojo a su novio.

— Estoy nerviosa, he esperado tanto este momento — dijo la azabache con una tierna mirada.

Nino sonríe con el celular marcando a Adrien, cuándo voltea a la ventana extrañado.

— Esperen ¿Ese es Adrien?— colgó para asomarse — ¿Y esa?

Las chicas corrieron a la ventana.

La azabache se quedó perpleja. Sintiendo un horrible nudo en la garganta.

Se llenó de rabia al ver que esa chica era Kagami pero poco a poco eso se convertío en tristeza al observar cómo Adrien cedia a abarazarla.

— No lo puedo creer— dijo el moreno sorprendido — me dijo que le gustaba alguien pero jamás pensé que se trata de Kaga...

Alya lo golpeó al notar que esas palabras habían roto las pequeñas esperanzas de Marinett.

Sus ojos se cristalizaron, quito sus manos de la ventana y corrió alejándose de ahí.

Nino quiso ir tras la azabache pero Alya lo detuvo tomándolo del brazo.

— Lo mejor será dejarla sola por un rato— ambos se miraron preocupados.

...

Marinett caminó con la mirada baja, evitando a sus amigos.

Chloe Burgoe la miró desde lejos, le sorprendió verla tan apartada saliendo al patio.

— Chloe ¿Cambiaste de opinión?— dijo su amiga de pelo naranja.

— Para nada Sabrina — fingió no haber visto nada — vámonos, esta fiesta no es lo mismo sin Adrien.

— Sí, sí — dijo emocionada texteando en su celular— el coche nos espera afuera.

Sabrina quería salir por el patio pero su amiga la detuvo dándole la vuelta para que no viera a Marinette triste.

— Por aquí tontita— dijo la rubia volviendo a entrar a los salones.

...

— Marinette no estés así— le susurro su kwami desde su bolso.

— Tikki me tarde demasiado en confesarme — la chica limpió una pequeña lágrima — Al parecer ya le gusta Kagami.

— Quizá lo estás malinterpretando. Si tú lo quieres, dale tiempo.

— Pero duele. Que tonta fuí al pensar que Adrien podía verme como más que una amiga.

La azabache cubrió su rostro.

— Marinette, no vale ... -— la pequeña se escondió en la bolsa al sentir que alguien se acercaba.

— Hola Ma-Ma- Marinette — le dijo una voz conocida y risueña.

Esa misma noche, Luka Couffaine llegaba al colegio en su moto tras recibir la llamada de su hermana, quien se encontraba un poco enferma.

— Juleka ¿Estás bien? — corrió el azabache a abrazarla.

— Hermano— respondió algo avergonzada— llegaste muy pronto, estoy bien.

— ¡Qué lindos son!— suspiró Rosita al verlos juntos.

— ¿Me dejarías quedarme otro rato más?— le puso cara de chachorro tierno a su hermano.

— Está bien Juleka— rodó los ojos — pero ponte este abrigó, comeré algunos bocadillos.

El chico le acarició la cabeza y dió media vuelta.

Juleka se alegró abrazando a Rosita y aprovechó para poder bailar un poco más con sus amigos.

Luka se alejó de los bocadillos, sus ojos buscaban un rostro conocido entre la multitud, pero nada.

Siguió merodeando por el colegio.

«Esté lugar no ha cambiado nada en estos dos años y hoy lo adornado muy cool »

—¿Te preocupa algo o por que miras tanto el patio?— preguntó Sabrina mientras caminaban.

— No, a mi solo me preocupa Adrien— la apresuró la rubia para alejarse de ahí.

Luka miró la puerta por donde entraban esas dos chicas, conducía al patio el cuál se veía tranquilo y solo.

El chico salio un rato.

Se podía apreciar una enorme luna.

Pero al dar media vuelta, sus grandes ojos azules encontraron lo que había buscado sin pensarlo.

Ahí estaba esa chica, está vez con un vestido rojo.

Luka trago saliva, no la veía desde aquel día que la acompañó a la pista de hielo.

Pero algo no andaba bien, al notar que la chica se sentía triste, tomó valor y camino hacia las escaleras.

— Hola "Ma-Ma- Marinette"-—dijo sonriendo gentilmente.

La chica levantó su mirada sorprendida.

— ¡Luka! — sus ojos brillaron — Qué sorpresa ya tiene bastan...

— Vine por Juleka, se sentía un poco mal — El chico se acercó preocupado — Tus amigos se están divirtiendo ¿Porqué no estás con ellos?

-— No tengo ganas de entrar— respondió la azabache volviendo a entristecerse.

Luka comprendió sentándose a su lado.

— Tienes razón aquí tienes una hermosa vista, la luna está increíble — susurró el chico.

Marinette volteó hacia la luna, luego lo miró a él.

Ese chico siempre la tranquilizaba.

— Sabes Marinette, a veces las cosas no suceden como uno desea — suspiró — A veces se gana y otras, en otras se debe saber perder.

— ¿Cómo sabes que me pasó algo?

— No lo sabía, sólo lo creí — el chico le sonrió — Puedes contar conmigo para lo que sea.

—Muchas gracias Luka— le devolvió la sonrisa la azabache.

— Pero por favor — dijo el chico poniéndose de pie y extendiendole la mano — qué eso no te impida disfrutar los mejores momentos con tus amigos.

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—¿Chicos han visto a Marinette?— preguntó Alya preocupada.

— Amm ahora que lo preguntas— respondió Juleka pensativa.

— ¡Ahí va, con tu hermano! — les señaló Rosita.

Alya quedo sorprendida al mirarlos caminar por la pista de baile y ver cómo Luka, animaba a Marinette a bailar.

— Luka yo no soy muy buena bailando— dijo la azabache apenada.

—Yo tampoco, lo mío es la música — sonrió tomándola de la mano — Además tú y yo ya hemos bailado en una pista de hielo, que diferencia será en una pista de baile.

La tomó por la cintura y se acercó más a ella.

La azabache se sonrojó un poco dejandose llevar por la música y la mirada de ese chico mientras bailaban.

— Tu sonrisa volvió— El chico volteó a mirarla — Es lo mejor que me llevo de esta noche.

En cuanto terminó la canción todos se acercaron a ellos.

—¡Hermano!

Luka y Marinette se despegaron.

—¡Matinette!—Alya abrazó a su mejor amiga —¿Estás bien?

— Claro ¿Porque no lo estaría?— sonrió la azabache para todos sus amigos.

— ¿Ya nos vamos Juleka?— preguntó despreocupado el azabache.

— Si, ya es tarde. Deja me despido.

Marinette no le quitó la mirada a Luka hasta que se retiró del colegio.

Ese chico tenía razón, las cosas no siempre salen como uno esperaba y ella no podía quedarse todo el tiempo triste por Adrien.

(Narra Kagami)

Esa tarde salí a dar un paseo, tras la pelea que tuve con mi madre.

Llegué al colegio Françoise Dupont, todos estaban de fiesta, se escuchaba la música hasta la calle.

A un lado del colegio, hubo una pequeña luz que llamó mi atención. Corrí a aquel callejón para dar un vistazo pero al dar media vuelta, Adrien Agreste se encontraba ahí, solo y desgarrado.

—¡Adrien!— corrí hacia él.

—¿Kagami? — apenas pudo contestarme.

— ¿Qué sucedió? ¿Te sientes mal?— preocupada comencé a revisarlo.

El permaneció callado con la mirada triste.

Lo llevé frente al colegio, para poder pedir un taxi y llevarlo a su casa.

Preocupada tomé mi teléfono para llamar a la enfermería pero Adrien tomo mi mano para impedirlo.

— Tranquila Kagami, lo que me duele no se ve a simple vista...

—¡¿De qué hablas?!

—Es que hoy... — sus ojos esmeralda volvieron a cristalizarse — Estaba muy ilusionado, le declaré mi amor — suspiró profundo — pero esa chica terminó por pulverizar mi corazón.

Adrien rompió en llanto y me abrazó buscando consuelo.

Yo no soy buena siendo afectiva. Aún con algo de duda, le correspondi acariciando su rubio cabello, mientras el apenas podía respirar tras sus lágrimas.

Adrien Agreste no merecía sentirse así.

¿Cómo pudieron rechazarlo? ¿En que pensaba esa tonta?

Lo abracé aún más fuerte susurrándole al oído — Adrien, yo seré quién protegerá tu corazón, lo prometo.

Dos días después, Adrien seguía deprimido, recostado en su cuarto.

Plagg comenzaba a desesperarse cambiandole a la T.V. — ¿Hoy tampoco daremos paseo nocturno?

— No Plagg, prefiero no salir de casa — dijo el rubio cubriendo su rostro con una de sus almohadas.

—¡Pffff! ¡Qué deprimente! — el kwami voló hacia su dueño — Deberías salir a divertirte, nunca olvidarás a ladybug encerrado en esta prisión.

— Ni la mencio... — El televisor interrumpió al rubio.

" Interrumpimos la programación para informar que París vuelve a ser atacado por un nuevo akumatizado, ladyReflecto.

Vamos con nuestra reportera Nadja Chamack que se encuentra en directo desde la torre de París.

- Hola soy Nadja Chamack y al parecer Ladybug está llegando a la torre para enfrentarse a la akumatizada. Aún no hay rastros de Chat Noir, seguiremos informando. "

Plagg volteó a ver a Adrien en espera de una respuesta.

— Tienes razón Plagg, saldré como Adrien Agreste a distraerme — se paró de la cama motivado alistando sus cosas.

—¡¿Y Chat Noir?! ¿No acabas de ver la noticiaaaa?— dijo sorprendido.

— No quiero ser Chat Noir, Ladybug se las arreglará sin él — refutó el rubio antes de salir de su habitación.

— Si tú lo dices — el kwami corrió a disfrutar sus quesos — ¡ Mejor para mí!¡Vacacioneees!

— Vamos gatito, no es tiempo de jugar a las escondidas — Ladybug intentaba llamar a Chat por décima vez.

—¡No huyas Ladybug! — protestó LadyReflecto lanzando rayos a través de su espejo.

— ¡Aghh! Solo espero no esté enojado — dijo la heroína miéntras lanzaba su yoyo — tendré que buscar ayuda, Rena Rouge será la indicada para este akuma.

Mientras tanto, Adrien se encontraba comiendo con su amiga Chloé en un restaurant de la alameda de París.

La rubia miraba las noticias enojada.

— ¡¿Cómo es posible que no me haya buscado a mí en vez de esa Rena Rouge?!— reclamó la chica poniendo sus puños en la mesa.

— Tranquila, Ladybug te buscará en otra ocasión — le respondió su amigo mientras le ofrecía más postre.

— Lo bueno de hoy fue salir contigo Adriansin, tiene mucho que no convivíamos solos — le dijo la rubia sonriente.

" Una vez más París esta a salvó gracias a nuestras dos heroínas, quisiéramos hacerle unas cuantas preguntas a nuestra querida Ladybug.

- ¿Le ha pasado algo malo a Chat Noir? ¿O por qué no luchó este día? - le preguntaba la reportera.

- La verdad no lo sé Nadja - dijo la chica preocupada.

- ¿Algún mensaje para él?

La heroína tomo el micrófono mirando detenidamente hacia la cámara.

- Chat Noir - suspiró profundo - de todo corazón espero te encuentres bien y necesito que sepas que yo lo siento mucho... "

El rubio se ruborizó un poco con ese mensaje en la televisora. Fué un lindo detalle para el felino.

— Si Chat no quiere su miraculous puede dármelo — refunfuño la rubia de brazos cruzados — fue muy irresponsable, espero que Chat tenga una buena excusa.

El chico reflexionó con esas palabras.

— Tienes razón Chloé, Chat Noir fue muy irresponsable — cerró su puño — Ser un héroe va más allá de tus propios intereses.

» Debo disculparme con mi lady « pensó el chico mirándola por televisión.

Tras una semana de vacaciones, todos estaban de regreso en la escuela.

Había sido un lunes muy difícil para Marinette, quién intentaba escabullirse a la salida para evitar acercarse al rubio que le partía el corazón.

Pero a unos cuantos pasos de la puerta principal terminó siendo interceptada.

- ¡Mari!- el rubio de ojos esmeralda alcanzó tomar el hombro de la azabache.

- Ahh A- Adrien - giró la chica tímidamente - no te veía desde el baile, digo antes del baile.

- Si -suspiró - Me enferme un poco por eso no asistí.

- Ahh ya veo ... -la chica hizo una mueca de desilusión, sabía que él estaba mintiendo.

- Marinette te debo una disculpa, dijiste que querías hablar conmigo ese día y yo no asistí.

- No, no - respondió rascando su cabeza y riendo exageradamente - No, no, ni lo recordaba, no era nada importante.

- ¡Adrien! - los interrumpió Kagami corriendo hacia ellos - Quería avisarte que mañana podremos entrenar en mi casa.

Marinette terminó por sentirse más incómoda de lo que ya estaba, le costaba trabajo hablar con Adrien y peor, verlos juntos.

- Que bien Kagami, vayamos a pedir permiso a mi padre - el rubio volteó - Nos vemos Mari, luego hablamos.

Kagami no le quitaba la mirada a la azabache y espero unos segundos a que el rubio se adelantará a su limosina.

- Ya deberías dejar de molestarlo, suficiente has echo - le susurró la esgrimista con ojos de odio antes de irse.

Marinette se puso roja de la rabia tras esas palabras.

- ¡AHHH! ¡Pero quién see creeeeee ella!

- Amiga, tranquila - llegó Alya a tranquilizarla.

- ¿Cómo quieres que me calme, viste quién era?- dijo furiosa queriendo correr tras la limosina - Me va a oír esa tonta.

- Marinette ven acá, ya idearemos un plan para separarlos - dijo Alya corriendo tras ella.

- ¡Hey! - gritó Juleka ¡Marinette, espera!

A la azabache se le bajó lo rojo del coraje a las mejillas cuando observó que Juleka venía acompañada de su hermano.

- Mari, quería, queremos hacerte una propuesta - la chica de mechones morados tomo su mano - ¡Se nuestra diseñadora por favor! - le suplicó.

-¡¿Qué?! ¿De su banda yo su diseñadora?-gritó la azabache sorprendida.

- Si, hemos conseguido un par de conciertos y necesitamos a alguien que nos ayude con los pósters y nuestra nueva imagen- agregó su amiga.

Marinette dudosa -Pero yo no sé si pueda hacer un bu...

- Quién mejor qué tú Marinette- le interrumpió sutilmente el peliazul con una gran sonrisa - Tú fuiste diseñadora del gran Jadget Stone.

Marinette no podía decirle que no a esos enormes ojos azules y claro, se trataba de la banda de sus amigas.

- De acuerdo chicos, aceptó, me esforzaré.

- ¡Gracias Gracias! - Juleka la abrazó - te vemos mañana en mi casa.

- De acuerdo- se sorprendió la azabache.

- Esto se pondrá interesante -le susurró Alya al oído.

(Mansión Tsurugi)

- Bienvenido sea jóven Agreste- el rubio fué cordialmente recibido por el mayordomo de la familia. - La señorita Kagami lo espera en la sala, lo escoltare con ella.

- Gracias Sir. Hang - respondió el rubio mientras admiraba el enorme patio de la mansión.

Era tan grande como un parque, llenó de rosales color rojo y naranja y un pasto perfectamente cortado y verde.

- Adrien, tomemos el té antes de empezar- le respondió su amiga sentada junto a una pequeña mesa.

Los chicos se quedaron almorzando y conversando.

- Te veo más animado, no sabes el gustó que me da - comento la chica - ¿Algún día me contarás porque te rechazaron?

- Solo fue cuestión de darme tiempo para reflexionar -El chico tomó un gran sorbo a su taza, mientras sus ojos se encontraban con un estante dorado sobre la chimenea que portaba un gran sable de madera tallado a detalle. - Wow ¿Y eso?

Kagami volteó hacia donde señalaba el rubio y lo invito a verlo más de cerca.

- Este es un Bokken muy especial.

- ¿A si se llama?- dijo el rubio sin poder despegar sus verdes ojos de los detalles y letras japonesas del mango de esa espada.

- El Bokken es un sable tradicional de las artes marciales japonesas. Fué de las primeras herramientas usadas en las antiguas guerras y empleado en los inicios de la esgrima clásica. Desde entonces ha pasado de generación en generación a mi los Tsurugi.

- ¡Es asombroso! Ahora entiendo porque eres tan buena, viene de familia - el chico seguia extasiado observando el sable - No muchos lo saben, pero me encanta la historia y las piezas arqueologícas.

A la chica le enternecio su compañero al verlo tan sonriente y sacó el Bokken de su estante.

- Ven, vayamos al jardín - le entregó el Bokken al rubio mientras ella tomaba una espada de madera - Te enseñaré a usarlo con esgrima clásico.

.

La madre de Kagami buscaba el Bokken para limpiarlo como acostumbraba cada semana, pero al sentir que no se encontraba en su estante salió a buscar a los chicos.

- Es tan liviano y fuerte al mismo tiempo - dijo el rubio mientras luchaba con su amiga.

- ¡Por muy poderosa que sea tu arma no servirá si no sabes portarla como yo! - corrió la chica sonriente para golpearlo.

El rubio alcanzó a esquivarla cubriéndose con el Bokken, pero fue tanta la fuerza de Kagami que salio volando la punta del sable.

Al escuchar el crujido y el gritó de miedo de ambos chicos. La madre de Kagami intuyó de que se trataba, trozo que cayó a su rodilla.

- ¡Madre!- gritó la chica corriendo a verla.

-¡ Eres una irresponsable!- gritó la señora Tsurugi soltando una fuerte cachetada a su hija.

Adrien espantado corrió a levantar a su amiga del pasto - ¡Señora no tiene porqué golpearla, fue mi culpa!

- ¡Callense no saben lo que acaban de romper!- gritó la señora furiosa y triste.

" Es una falta de respeto a todos tus ancentros, es una aberración y humillación que el sable de una de las mejores espadachinas Tsurugi este destrozado.

Únete a mi "Rostauret" y juntos con los miraculous de Ladybug y Chat Noir restauraremos tu sable y te devolveré la visión ¿Qué dices? "

- Estoy contigo ¡Howck Moth!- respondió llena de maldad , mientras era transformada por la magia del villano de París.

- ¡¿Madre?!- gritó la chica al verla vestida de una toga gris con unas gafas oscuras y un enorme cetro de madera.

El rubio corrió - iré a pedir ayuda ¡Kagami escondete!

El patio comenzó a temblar, los rosales comenzaron a crecer creando una especie de prisión para cada chico.

- ¡Serán castigados!- les gritó Rostauret la nueva akumatizada.

Ladybug llegó corriendo al rescate a aquella mansión que ahora parecía una selva de laberinto.

- Chat Noir, no me dejes sola de nuevo- dijo triste mientras caminaba silenciosamente por las enredaderas.

Estaba justo frente a la prisión de Adrien pero no podía verlo ni escucharlo, solo él a ella.

-¡Soy un tonto!- gritó el rubio al verla - No traje a Plagg, ella pensará que sigo molestó.

.

.

- Te estaba esperando ¡Entrégame tus miraculous insecto!

- No podrás correrme de tu jardín.

Rostauret agitó su bastón lanzando rosas espinozas a Ladybug, las cuales esquivo girando su yoyo.

-¡Toma esto!- convirtió su bastón en una espada llena de espinas.

Ladybug corrió pero las enredaderas la lastimaban. Rostauret golpeó fuerte, Ladybug alcanzó a saltar y se rompió como un cristal la enredadera que carcelaba a Kagami.

Ladybug la tomó y aprovecho para huir con su yoyo.

-¿Qué haces?- le reclamó la esgrimista - Adrien sigue ahí atrapado, no puedes dejarlo.

-¿Adrien?- se detuvo la heroína - Escucha necesito ir por ayuda, no tardaré.

- Suéltame entonces, si tu no lo protegerá yo lo haré - la chica corrió de regreso a su casa.

- ¡Pffff pero que molesta! Solo estorbará- se quejó mientras corría con el maestro Fu.

.
.

- Escoge rápido Marinette, no debemos perder mucho tiempo- le apresuró Tikki.

Marinette dudaba entre el miraculous de Carapace por su protección y el dragón por el fuego.

- Todo se arreglaría con el cataclismo de Chat- chillo la chica.

-Como heroína debes sacar lo mejor de uno mismo y tus compañeros de confianza, eres una gran lider- Le sonrió el maestro Fu.

La chica suspiró - Entiendo, haré a un lado mis diferencias.

.

.

- Kagami - Ladybug le impidió el paso a su casa.

- Pero que...

La heroína le extendió una caja que contenía un collar dorado - Este es el miraculous del dragón, te lo ofrezco por tu valentía y la determinación de querer rescatar a tu amigo.

- Ya veo - sonrió la chica mientras veía al pequeño kwami despertar.

(Narra Adrien)

Me sentí inútil sin Plagg, sin poder mostrarme frente a Ladybug y luchar junto a ella una vez más.

De pronto un gran fuego comenzó a quemar las enredaderas, dejándome libre de aquella prisión.

Ladybug utilizó su lucky charm entregándole una espada a su nueva compañera. Esas dos chicas peliazules eran una pareja perfecta vestidas de rojo y luchando contra Rostauret.

Una ves que derrotaron el akuma y la madre de Kagami regresó a la normalidad, la chica dragón corrió a revisarme.

- ¿Te encuentras bien?- dijo preocupada.

- Gracias por rescatarme - dije sin saber cómo nombrarla.

- Descuida - sonrió-Soy el dragón que protegué tu corazón Adrien - la chica salió corriendo a devolver su miraculous.

"yo seré el dragón que protegerá tu corazón" esas palabras llegaron en un recuerdo.

-¿Kagami?- susurré.

Tener a ladybug y a Kagami defendiendome, me hizo reflexionar demasiado.

¿Cómo puedo estar perdidamente enamorado de una enmascarada? Seguramente eso mismo piensa Ladybug y por eso se enamoró de otro chico, un chico que ve y convive con él a diario.

- Veo que sigues aquí Adrien- regreso sonriente Ladybug.

- Gracias, eres fantastica.

La chica ruborizó pero regreso a una sería expresión - Ven, me encargaron escoltarte a tu casa.

Fué un viaje lindo e incómodo. En parte me sentía ruborizado y feliz como Adrien, la chica de mis sueños me llevaba en sus brazos.

Pero como Chat, me sentía extraño e impotente, no podía disculparme, no podía decirle que estaré bien, que yo soy ese chico a quien rechazó.

Y qué ahora más que nunca comprendo que este amor es imposible, nunca conoceremos nuestra verdadera identidad y por eso ella será más feliz junto a esa persona que si conoce verdaderamente.

- Ladybug dale tiempo a Chat, seguro algo le ha pasado, el no renunciaría a su misión- dije intentado borrar esa mirada de preocupación en su bello rostro.

Ella me sonrió - Lo se, Chat es el mejor compañero y puede tomar el tiempo que necesite- suspiró y salió de mi ventana despidiéndose.

- Deseo lo mejor para ti, mi lady.

(Narra Marinette)

Querido diario, los días de colegio siguen siendo algo pesados cuando de Adrien se trata.

Extraño los recesos junto a él, me he apartado y nisiquiera lo debe haber notado ya que Kagami es cada vez más cercana a él.

Seguramente ya deben ser novios.

Pero bueno, por otro lado
me da gusto haberme reconciliado con Chat Noir, volvimos a ser el gran equipo que somos derrotando a los nuevos villanos.

Y es por eso, los nuevos villanos que vuelvo a escribirte.

Hoy me ha pasado algo tan inesperado.

Los trajes que diseñé para la banda y la canción de Luka fueron plagiados por el tonto de XY. Por culpa de ellos Luka fue akumatizado en silencer, al final todo salió bien...

Pero justo "el final" es el que me trae dando vueltas la cabeza.

Mañana quedé de ir a casa de los Couffaine a grabar el ensayo y aprovecharé para contar a mis amigas lo que Luka me confesó.

Realmente necesito ayuda, estoy muy confundida.

( . . . )

"Marinette eres una chica extraordinaria, clara como una nota musical, sincera como una melodía. Eres la canción en mi cabeza desde la primera vez que nos vimos"

— ¡Wow entonces eso te dijo Luka ! — Todas las chicas asombradas tras la historia de su amiga Marinette.

— Supongo fue una confesión o solo un lindo poema — dijo la azabache incrédula.

— ¡A si o más obvio que se muere por ti! — gritó emocionada la morena.

— Aunque es incómodo ver a mi hermano babear por ti, debo admitir que me gustas como cuñada jeje — dijo Juleka burlonamente.

— ¡Serían una hermosa pareja peliazul!— suspiró Rosita.

— Hey pero... ¿Qué hay del Adrinette?— añadió Milene frunciendo el ceño.

— ¿Olvidas que Adrien se junta con la reina del hielo?— gritó Alya a la defensiva — ese chico solo friendzonearia a Marinette.

— "Gra-ci-as" Alya — la azabache avergonzada.

— También Adrien hace hermosa pareja con Marinette— suspiró de nuevo Rosita.

—¡Ya decídete Rosita! — le gritaron todas para discutir cuál era el mejor ship.

Marinette aprovecho la pelea para salir de la habitación a tomar un poco de aire. Deteniéndose en la popa del barco atormentada tras los comentarios de sus amigas.

—¡¿Por qué?!— gritó desesperada — ¿Por qué se me declaró Luka de esa forma?

— Lo siento ¿Tan malo fué? — suspiró el chico sentado detrás de la azabache.

— ¡Luka!— se le salío el corazón— No, es que...

— Al parecer solo te provoque un conflicto interno — dijo el chico disimulando una sonrisa.

— No me traes problemas, al contrario me has apoyado en momentos difíciles sin saberlo.

— Y tú haces mis días inolvidables, pequeña — respondió el chico tocando su guitarra.

La chica se quedó roja sin saber que decir.

¿Debería responderle lo que siento?¿Estará esperando una respuesta?

El chico notó la preocupación en su rostro.

— Marinette lo único que yo espero, es...

— ¿Marinette porque te fuiste?— gritó Alya la acercándose junto a Juleka.

La morena se avergonzó al ver que interrumpió — ¡UPS! Perdón Luka, luego te la devuelvo jeje — y salió corriendo con la azabache.

— Hermanito, almenos dicimula un poco tu cara de bobo cuando la ves.

— Jaja no seas celosa Juleka, deberás aprender a compartirme — se burló esquivando el cojín que le aventaba su hermana.

.

.

Al día siguiente, saliendo del colegio.

— Marinette me adelantaré con Juleka, te veo mañana y suerte — se despidió corriendo la morena de su mejor amiga.

— Ok...

La chica tomó sus cosas y salió del salón tranquilamente.

Sus ojos no pudieron evitar encontrarse con los de el peliazul a la salida.

Ella intentó disimular su nerviosismo mientras se acercaba saludando.

— ¡Luka! Juleka salió temprano del colegio.

— Gracias Marinette — dijo el chico un poco avergonzado— Aunque yo, hoy venia por ti.

—¿Qué?— le saltó el corazón a la chica.

— Te ves linda ruborizada — el chico tomó su mochila para cargarla — Tranquila, no me debes ninguna respuesta sobre lo del otro día.

— ¿Entonces?— lo miró confundida.

— Me gusta tu compañía y quisiera salir más contigo, convivir y conocernos cómo buenos amigos — aclaró el chico.

— Luka — la chica quedó sorprendida con la tranquilidad que el chico le transmitía — ¡Me gusta la idea!

Por otro lado...

— ¿Desde cuándo viene por Marinette?— se quejó Adrien sin despegar la vista de los peliazules.

— Quizá desde que Marinette le ayuda con su banda — le respondió Nino.

— ¡No tiene porqué cargar su mochila! — el rubio rodó los ojos.

— ¿Estás celoso?

— ¡No! Pero cargar su mochila se puede malinterpretar— aclaró el rubio molestó.

— Amigo es obvio que algo te molesta— dijo Nino mirándolo con ojos coquetos.

Lo que me extraña es que Mari — suspiró — ya casi no me hablé pero si convive con alguien que no es del colegio.

— Pero si tú haces lo mismo con Kagami, amigo date cuenta
— respondió su amigo.

— ¿Darme cuenta?

— Marinette no te veía como solo un amigo — susurró el moreno mientras daba media vuelta.

— ¿Qué? — le gritó el rubio sin entender ninguna palabra.

— Nada amiguis — se despidió el chico sonriendo.

Las chicas pasaban la tarde en el cuarto de Juleka, afinando los últimos detalles en los trajes de Kitty Section.

— ¡Miren esto chicas! — Alya gritó mostrándoles su celular. -— Su nueva canción, rebasó las mil visitas en menos de 11 días.

-— ¡Es increíble! -– festejó Rosita abrazando a Juleka.

–- ¡Kitty Section triunfará! - les aseguró Juleka -– En está casa siempre se respira música.

Marinette terminaba de colocar las últimas medidas a sus nuevos diseños.

-– Marinette, ya es hora de irnos –- le dijo Alya.

–- ¿Y si en el camino compramos helados? -– Propuso Rosita mientras recogía sus cosas.

-– ¡ Sii! –- Todas asintieron.

-– ¡Esperen! -– recordó la azabache mirando sus bocetos -– Me faltaron unas medidas de Luka.

-– Ajá -– Alya se burló con una mirada de complicidad.

-– ¿Qué?-– le respondió la azabache llena de confusión.

-– Ya vas a empezar a molestarla con el hermano de Juleka –- añadió Alyx.

-– ¡Ya les dije que solo somos amigos !-– les aclaró la azabache avergonzada.

-– Entendido -– recriminó Alya.

-– Él debe estar en su habitación - dijo Juleka sonriendo -– Te esperaremos afuera.

-– No tardaré mucho -– se fué la azabache.

.

.

.

El chico se encontraba en su habitación. Tocando una melodía con su guitarra y cantando la letra que escribía en su cuaderno.

–- Luka... -– la azabache se asomó por su puerta -– ¿Puedo pasar?

El chico sobresaltado, cerró su cuaderno recobrando la compostura.

-– ¿Qué sucede? -– dijo sonriente y más relajado al ver a la chica entrar.

-– Amm... Olvidé tomarte algunas medidas - dijo risueña.

El chico asíntio y se quitó la guitarra dejándola sobre su cama.

-– ¿A si está bien? -– titubeó el peliazul.

Luka extendía sus brazos a los lados, mientras Marinette pasaba la cinta métrica por su torso y luego por sus hombros.

-– Listo, terminamos –- dijo la azabache intentando ocultar sus nervios.

Guardó la cinta y procedió a anotar los números sobre su dibujo mientras el chico se ponía su sudadera.

–- Oye Luka... -– se preguntaba dudosa - ¿Tú estabas cantando?

El chico se quedó anonado por un momento. Después asíntio con la cabeza rascando su cabeza.

–- ¿Es una nueva canción para la banda? -– dijo ella parándose frente a él.

–- Mmm... Una nueva canción, sip –- el chico se encogió de hombros - ... para la banda, nop.

-– ¿Entonces? –- los ojos de la azabache mostraban bastante interés.

El chico evadió su mirada dando media vuelta sutilmente.

–- Pues apenas estoy por terminarla y la verdad preferiría...

–- Ya veo -– soltó con un tono triste la azabache.

-– ¿Quieres... escucharla? –- el chico se rindió. Pues no quería desanimarla.

-– ¡¿Siii?! -– saltó de alegría, mirándolo entusiasmada.

–- Bueno, pero debes decirme la verdad.

Luka tomó la guitarra sintiendo como los nervios le comenzaban a invadir.

La miró por un instante.

Suspiró profundo, volviendo a recordar la letra, volviendo a concentrarse y dejándose llevar...

Comenzó a tocar mirándola detenidamente.

Acordes de guitarra 🎶

Sé... qué comentan el modo
En qué te mi-ró.

Sé... qué no entienden que yo
Por ti sus-pi -ró.

No saben lo que siento,
intenso sen-ti-mi-en-to...

No...
Qué no me pidan alejarme-e

No hay forma en que dejé de amarte-e

🎵 Mirándote de frente, no sé cómo ocultarlo...

Dime, si tú también
Dime... ¿si tú también?
¿Te estás enam...

Interrumpen

–- ¡¿ Marinette?! -— grita Juleka entrando al cuarto.

Ambos regresaron en si y se quedaron mirándola desconcertados.

–- Upss... creó que interrumpí algo –- dijo la chica apenada.

–- -– dijo su hermano con una mirada pesada.

–- ¡Ok, perdón! -– Juleka le devolvió la mirada y dió media vuelta –- Mari, te estamos esperando.

La chica salió del cuarto haciéndole una mueca a su hermano a escondidas de la azabache.

El corazón de Marinette se había acelerado desde el comienzo y no paraba. Aún así no le quedó más que agradecer por ese bello y pequeño momento que le hizo sentir.

-– ¡Me encantó! Me siento con tantas emociones... –- sus ojos le brillaban - ¿Cómo lo haces?

-– El punto es hacerlo con sentimiento -– respondió el chico halagado.

-– ¡ ! –- le gritaron sus amigas desde fuera.

–- Ups, ya me voy –- se despidió de él en contra de su voluntad -– Cómo me hubiera gustado terminar de oir...

-– Seguro que hoy la terminó -– le dijo el azabache antes de que se fuera -– si quieres mañana podría...

La chica asíntio entusiasmada -– ¡Si, mañana!

Los chicos se entendían perfectamente.

–- ¿Te parece en la alameda central?

–- ¡Ya nos vamos Heee! –- se escuchó un gritó.

–- Si, nos vemos Luka –- Salió corriendo antes de ser abandonada por sus amigas.

Ladybug corría deslizándose por la torre de París, comunicándose por teléfono con su compañero.

— Chat, los esperó en la alameda. Es el lugar perfecto para atrapar ese akuma.

— Tiene sentido mi lady, en cuanto le de el miraculous te alcanzamos — le respondió antes de colgar.

La chica miró la hora y maldijo para ella misma — ¡No puede ser!

.

.

.

La chica llegaba tarde al parque, sin perder el tiempo auyentó a las personas que se encontraban al rededor.

Su mirada se entristeció, al observar que Luka seguía esperando frente a la fuente.

— ¡Es peligroso quedarte aqui! — le advirtió la chica.

— Esperaba a una persona, quizás lo olvidó... — dijo el chico tomando su guitarra un poco decepcionado.

— Marinett no llegó porque... — la chica trago saliva.

El chico frunció el ceño al oír ese nombre, extrañado.

— Yo, la puse a salvó cuando venía — intentó aclararle — ... y ella me pidió que viniera por ti.

— Ya veo... entonces no lo olvidó — suspiró más tranquilo.

La azabache se sintió triste por dejarlo plantado y tomó asiento a un su lado, intentando animarlo.

— Lamento haber arruinado...

— ¡Estamos listos! — gritó entusiasmada Queen B, llegando junto a Chat Noir.

— ¡¿Luka?! — soltó su bastón el gato, al verlo sentado junto a Ladybug.

Algo no cuadraba.

— ¿Me conoces? — exclamó sorprendido el peliazul.

— ¿Se conocen?— exclamaron las heroínas confundidas.

Chat se puso nervioso.

Cómo Adrien, conocía a Luka pero como Chat Noir, nunca habían tenido contacto.

— Amm... si, lo conozco je je — inventó el rubio — lo conozco por... por el nuevo vídeo musical de Kat, Katy...

— "Kitty Section" — aclaró el peliazul mirándolo con la ceja arqueada.

— ¡Exacto! ¡Esa meeeero! — dijo el rubio triunfante.

— Pff... ni idea de quién sean, hee— refunfuño Queen B.

Y para una historia más crédula a Chat se le ocurrió...

— ¿Le darías tu autógrafo a este gato unicornio?— extendió una pluma al peliazul.

— ¡Cuidado!— gritó Queen B.

Se acercaba el enorme hombre paloma por el cielo, amenazando con aplastarlos.

Chat reaccionó antes, tomando a Ladybug por la espalda. Mientras Queen B corrió por Luka antes del impacto.

Tras el impacto se destruyó la fuente, dejándolos empapados.

La rubia se adelantó dejando al peliazul lejos del parque.

— ¡Me salvaste! — agradeció a la chica abeja.

Ella solo frunció el ceño con el fleco mojando, soltandolo.

— See, ahora tienes que irte, deja que los héroes nos encarguemos — le respondió con un aire de grandeza.

El peliazul solo rodó los ojos.

— Pff... que chica tan engreída — dijo para si mismo, mientras la observaba alejarse.

...

— ¿Y Luka?— se preocupó la azabache empapada.

— Queen B lo puso a salvo... — respondió el gato extrañado, mientras se sacudía.

— ¡Lucky Charm! — invocó la heroína. Mientras Chat saltó molestó hacia el akumatizado.

El amuleto encantado que atrapó fue una soga color rojo con lunares negros.

— Ayudaaaa — gritó Chat huyendo del picoteo del enorme hombre paloma.

— ¡Queen B, necesito que lo inmovilices! — le gritó la azabache mientras giraba la soga en el aire.

— A la orden — acató la rubia entusiasmada para brillar.

— ¡ a! — saltó la rubia a la espalda del villano, pinchandolo con su trompo.

El hombre paloma se quedó inmovilizado mientras Ladybug corrió a atar sus patas con la ayuda de Chat Noir.

Los héroes obtuvieron el akuma, lo purificaron y chocaron los puños tras la nueva victoria.

( Casa Couffaine )

Al dia siguiente, Kitty Section se encontraba en un nuevo ensayo.

Terminando de grabar Alya se acercó con Juleka y Luka.

— Miren chicos, solo firmen aquí.

— Gracias por ayudarnos a conseguir el evento — la abrazó Juleka.

— Voy por los demás documentos — les dijo el peliazul, dirigiéndose a la sala.

Marinette, no dejaba de mirarlo a lo lejos.

( Narra Marinette)

Durante toda la tarde, por alguna razón, no había tenido un momento a solas con Luka.

Lo vi alejarse de las chicas, era mi momento.

— No tardo, iré por las fundas —deje a Alyx y Milene desconectando las cámaras.

Corrí, antes de que alguien más nos interrumpiera.

No sé si sea culpa, pero he tenido la ligera sospecha de que hoy Luka no quiere hablarme.

¿Estará molestó por lo de ayer?

Cómo sea...

— L-Luka — sonreí, entrando como si nada.

— ¿Qué sucede? — respondió despreocupado mientras miraba los papeles que recogió de la mesa.

No voy a negar que sentí un poco seca su reacción.

— Quería decirte que ayer... lamento mucho...

— Tranquila, Ladybug me lo dijo — mis nervios fueron calmados cuando por fin me dirijio su dulce mirada.

— Bueno... — ya no supe que más decir.

— Lo importante es que estás a salvó — rompió el silencio acariciando mi cabeza.

Mi ritmo se aceleró un poco.

Él continuó caminando. No quería dejarlo ir, después de todo...

— ¡Luka! — se detuvo dando media vuelta. Él, arqueando sus cejas y yo esperanzada, le recordé — ... ¿Volverás a mostrarme tu canción?

Luka me miró unos segundos y su mirada se torno triste.

Y antes de seguir su paso, sólo me contestó a secas.

— Lo siento... — volteó mostrándome su espalda — Perdiste tu última oportunidad.

(Escuela)

— ¿Sucedió algo o por qué tan feliz? — preguntaba Nino a su mejor amigo.

— Me llamaron cómo modelo, para el evento del Rock-Stone — caminaba el rubio sonriente.

— ¡Eso es genial!

— Sí...y, pienso pedir a Marinette que me ayude con mi vestuario.

— ¿Qué? — se detuvo el moreno sorprendido — ¿Tu padre no se encarga de eso?

— Si, pero... si ella acepta, volveremos a pasar más tiempo juntos — aseguró el rubio con una sonrisa de inocencia.

— Ok... — respondió Nino confundido — No estoy entendiendo tus intenciones.

— ¡Mira Nino, vamos! — el rubio señaló a las 4 chicas que caminaban hablando.

.

.

— ¡¿Para el Rock-Stone?! — se emocionó Rosita, Juleka y Marinette.

— ¡Siii y organizado por Jagged Stone! — les aclaró Alya — Es un evento pequeño pero muy importante.

— ¡Qué hay! ¿Iremos al concierto? — preguntó Nino abrazando a su chica por los hombros.

— No se si ustedes puedan — presumió la morena.

— Yo si, iré de modelo y puedo darles boletos — añadió el rubio poniéndose a un lado de Marinette.

— "Gracias" pero no lo necesitaremos — le dijo Juleka.

— Kitty Section tocará ese día — les explicó Rosita.

— Wow, eso no lo sabía — El rubio las felicitó.

— Es que los Couffaine son genios musicales — dijo Rosita abrazando a Juleka.

— Tú también, cantas hermoso — ella le correspondió.

— ¡ , compone increíblemente genial! — añadió Nino suspirando como una chica.

Adrien lo miró con ojos de rayo láser.

Era la primera vez qué le molestaba escuchar "ese nombre".

Y más, al notar la cara de Marinette. Al principio una mirada iluminada y luego un gesto triste.

«Seguro que ese chico le hizo algo».

— Marinette... — aprovechó el rubio para cambiar de tema —Me gustaría que diseñaras mi vestuario de ese día.

Las chicas y Nino, esperaron ver la típica reacción de Marinette.

— Adrien... — la azabache se sintió halagada — Perdón... pero ya tengo un compromiso con la banda. Ellos son 4 y no puedo dejarlos solos.

Todos se quedaron boquiabiertos. \ ( ಠ □ ಠ ) /

Era la primera vez que le rechazaba algo.

— Entiendo... Ellos te necesitan — respondió algo decepcionado.

— Bueno, ya es hora de irnos ¿No? — interrumpió Nino para romper la tensión.

— Si, si.

— Chicas las veo mañana en la disquera a las 2pm, ok — dijo Alya — Avísale a tu hermano.

Todas se despidieron dejando solo a los chicos.

— No te lo tomes personal Adrien, Marinette ha estado muy ocupada — el chico le dió una palmada en el hombro.

— Más bien... "alguien" la está distrayendo — dijo el rubio con una mueca de enfado.

(Torre de la Disquera)

— ¡Señor Park ! — Entró molestó el cantante XY a la oficina del productor — ¡No me puede hacer esto!

— Entienda, la intención del concierto es apoyar las nuevas bandas independientes.

— Mi padre dijo que yo tocaría — le advirtió el cantante eufórico.

— ¡Aquí en la lista, sólo está Aurika y Kitty Section! — Le gritó el productor, defendiendo su postura — Además Jagged Stone sólo quiere Rock y usted sólo es música Pop.

El cantante terminó por enfurecer — Con qué sólo "Rock" — dijo entre dientes mientras un Akuma volaba hacia él.

.

.

.

Mientras. Fuera del edificio, los chicos tomaban una decisión.

— Solo pueden entrar dos personas a firmar — Explicó Alya.

— Marinette deberia ir, por ser amiga de Jagged — sugirió Rosita alzando su mano.

Todos estuvieron de acuerdo.

— Ok ¿Y quién más va?— les preguntó Marinette.

— ¡Que te acompañe "Luka"! — dijo Juleka, mirándolo con una sonrisa traviesa — Es el mayor de la banda.

— Mejor... se buena amiga y acompañala tú "Juleka" — se deslindó el chico.

La azabache se entristeció un poco al orirlo. Una vez más, Luka ponía su distancia y ella no entendía el porqué.

Juleka lo miró molesta y decidió no pelear, accediendo — ¡Vamonos Mari!

— Si...

.

.

.

XY había sido akumatizado en MusiToc.

— ¿Me vas a poner en la lista o no?— le dijo al productor tomándolo por el cuello.

— S-se podría... — titubeo asustado — solo si, Kitty Section no llega a firmar.

MusicToc soltó una risa. Convirtiendolo en un disco de vinil y guardandolo en su pecho.

. . .

Las chicas salían del elevador. Observaron a todos los trabajadores correr.

— ¡Mira! — dijo Juleka señalando al villano.

— Kitty Section — el cantante las reconoció, corriendo hacia ellas.

— ¡ Juleka corre ! — Marinette la tomó del brazo para regresar al elevador.

— ¡Oye, tranquilo viejo! — el guitarrista Jagged Stone apareció de las oficinas, impidiendo que MusicToc las alcanzará.

.

.

— ¡ ! — la gente corría del edificio asustada.

— ¡No puede ser! — Rosita tomó a Alya — Las chicas siguen adentro.

— ¡Iré por ellas! — Luka corrió.

Era difícil, con toda la gente corriendo en su contra.

— ¡Hermano!

— ¡Juleka!— Corrió a abrazarla aliviado.

— Marinette me ayudó a salir pero... — chilló la chica.

— ¿Donde está ella? — le interrogó asustado.

— Debe seguir adentro — lo miró con culpa.

— Jul... regresa con las chicas ¿Ok? — le dió un pequeño beso en la frente a su hermana y se despidió — ¡Voy por Marinette!

.

.

El chico logró entrar, ella debía estar arriba. Pero el elevador no funcionaba y la única manera eran esas escaleras.

— Luka Couffaine... — se interpuso la heroína de París.

— ¡Noo, no me iré está vez! — dijo el chico afrontandola — Marinette está en peligro y yo tengo que protegerla.

A la chica se le aceleró el corazón, al ver a Luka tan preocupado por ella.

— E-eres muy valiente, pero seguro ya fue atrapada.

— No puede ser... — dijo el chico desalentado.

Ladybug lo tomó del hombro — Aún así, yo necesito tu ayuda.

.

.

.

El chico dudoso, salió del edificio, esperándo, tal como le indicó la Catarina.

Y si...

Ahí estaba.

La pulsera, que le entregaría el poder de la serpiente...

— Cuidado Chat — le advirtió Ladybug — Si te toca, te convertirá en un disco.

— Oye mi lady — esquivó un golpe de su contrincante, saltando a un lado de Ladybug — ¿Si yo fuera canción, me bailarias?

La chica rodó los ojos, golpeando su cabeza.

— ¡Entregen sus Miraculous! — gritó el villano provocando un enorme estruendo con sus bocinas.

Taparon sus oídos pero aún asi, el ruido les estaba afectando.

Entonces, apareció Viperion frente a ellos para protegerlos. Contrarrestó las ondas sonoras malignas, con el armonía de su arpa.

— ¡Woow! ¿Y tú eres?— le preguntó el gato desconcertado.

— ¡Viperion, su nuevo compañero! — se presentó en pose de batalla.

La chica se estremeció al observarlo quedando cautivada. Nunca pensó que Luka se vería tan bien de superhéroe.

MusicToc aprovechó ese momento para saltar sobre ella, convirtiéndola en un disco.

— ¡Mi Ladyyyy! — gritó el gato con la mano en el aire.

— ¡Second chance! — Viperion activó su pulsera, para regresar el tiempo 10 segundos.

Una vez retrocedidos. El héroe color turquesa corrió hacia ella para evitar qué fuera capturada.

— ¡Cuidado! — se lanzó con velocidad, protegiéndola entre sus brazos y amortiguandole la caída con todo su cuerpo.

— L - Viperion... — le agradeció la chica perdida en su mirada.

Sus mejillas le ardián. Haberlo tenido tan cerca, envuelta por su cuerpo por unos segundos, le había erizado la piel.

— ¡Oigaan! — se interpuso entre ellos Chat Noir — ¿ Les importa si salvamos París?

Ladybug sacudió su cabeza, volviendo a concentrarse. Invocó su Lucky Charm.

Mientras, Viperion tocó su arpa, hipnotizando al cantante para dejarlo dormido.

— ¡Hey fortachon! déjame algo — le reclamó Chat, quién tuvo que quedarse de brazos cruzados, sin saber en qué ayudar.

Obtuvieron el Akuma, lo purificaron y chocaron los puños tras la victoria.

— ¡Ganamos!

— Yupi yupi... — bufó Chat sarcástico.

— No te enojes gatito, somos compañeros — le dijo Viperion extendiéndo su mano.

— Brillaste por hoy, pero "yooo" je je soy el favorito de my Lady — río sarcásticamente.

— Chat ¿Podrías dejarnos solos?— le miró Ladybug — necesitamos hablar.

Esto no podía ponerse más extraño.

— E-está bien — asintió el felino muy confundido. Dió media vuelta y se fué.

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...

— ¿Querías ver a Marinette?— aprovechó Ladybug para preguntar.

— Am... No — le desvió la mirada— Ya esta a salvó, así que con eso es suficiente.

— Creí que te importaba, ¿Pasa algo con ella?

El chico la miro pasmado, bajó su mirada dando un largo suspiro.

— No, es solo qué...

Él abre su boca para intentar decir algo, pero la cierra de nuevo dudando.

— Perdón, no debí involucrarme — se rindió la azabache.

El chico se destransformó, regresando el miraculous de la serpiente.

— Gracias por esta gran oportunidad.

La chica asintió — Estuviste increíble.

Se despidió disimulando su tristeza y tomó su yoyo para retirarse.

Luka Couffaine era su amigo, su relación se había vuelto muy bonita desde que empezó a diseñar para ellos. Pero su cambio de actitud la estaba entriteciendo.

"Quizás, ya no le gusta mi amistad". Pensaba la chica.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

(Casa Couffaine)

Estaba anocheciendo y el peliazul recién entraba a su casa.

— ¡Ya llegué! — saludó el chico.

Tomó unos panes de la alacena y se dirigió a su cuarto algo desanimado.

— ¿Ahora sí, me vas contar? — corrió su hermana tras él, entrando a su habitación sin pedir permiso.

El chico la miró apunto de devorar su pan, arqueando una de sus cejas.

— ¡Sé que escribiste esa canción por Marinette! — se sentó a su lado — ¿Porqué te estás distanciando? Si ustedes se estaban llevando mejor cada día.

El chico suspiró profundo.

— Creo que fuí demasiado rápido, y si solo me ve como amigo... — dijo con una voz muy débil — ¿Y si ella lo sigue queriendo...?

— ¡Qué tonterías estás diciendo! — le sonrió Juleka sacudiendole su alborotado cabello — He visto la forma en que te mira.

— ¿Qué?— exclamó abriendo sus ojos más de lo normal.

— Hermano... tú siempre te preocupas por los demás — le dijo tomándo sus mejillas —
Es momento de que luches por tu felicidad ¡¿No crees?!

— Pero...

— ¡YAAA!— la chica lo interrumpió jalando sus mejillas como si de goma se tratará.

Su rostro lucia muy chistoso pero comenzó a dolerle, no pudo soportar más la tortura de su hermana.

— ¡HAAA! ¡Está bien tu ganas! — gritó apartándose con una carcajada.

— ¡Genial! — gritó victoriosa — yo sólo quiero verte feliz hermano. Te lo debo, desde que tú me ayudaste... con Rosita.

— Me encantas — le dió un abrazo — ...Gracias por devolverme el ánimo.

— Bueno y... ¿Ya le dirás que le escribiste esa canción?

— Pff... No — hizo una mueca — Primero, debo pensar en cómo hacer para que me perdone. Estube mal.

( En el colegio )

.

— ¡Marinette, aqui esta el catálogo! —- se acercó el rubio corriendo e interrumpiendo — Mirá, ¿Y si solo me diseñas un sombrero, cómo este?

Alya le hace un gesto extraño a Marinette.

— Ya te lo dije Adrien, no se si me de tiempo — responde la azabache encogiéndose de hombros.

— Sólo es un sombreroo ándale, ¿Sii?— le suplica el chico, pestañeando sus ojos verdes.

Ese gesto ánimo a Marinette y no pudo evitar soltar una risita

— Está bien, tu ganas. Haré lo posible.

— ¡Eres una gran amiga Marinette! — le agradece feliz — ¿Te parece si mañana en la...

— ¿Perdón, perdón, me la robo! — Juleka llegó de la nada llevandose a Marinette de su lugar y Rosita corre a pedirle algo a Nino en secreto.

El rubio y la morena intentan ir tras Marinette sin entender pero Nino se interpone en el camino.

— ¡Amigo, Alya! — los toma de las manos improvisando — ¿Quieren... Oír un chisteee?

— ¿Qué?— se tensa el rubio y observa como Marinette sale del colegio con Juleka.

Nino y Rosita sonríen y se miran con complicidad.

. . .

— ¿Me estás ocultando algo?— reclama Alya a su novio y él solo se encoge de hombros.

Después de unos minutos, Juleka regresa al lugar corriendo sola y choca los 5 con Rosita.

— ¡Misión cumplida, gracias chicos!

— Necesito una explicación de lo que acaba de suceder— reclama Alya de brazos cruzados.

— Ahora te lo contamos.— Ellas ríen y comienzan a caminar hacia la salida.

Las chicas se van secreteando y Nino va detrás de ellas.

— ¡Espera! — Adrien lo toma por el brazo al sentirse totalmente ignorado.

— ¡Hey! ¿Qué pasa amigo?

—¡¿Qué pasa?!, ¡¿Qué pasa con ustedes?! — reclama el rubio furioso apretando sus puños. Esto había sido el fin de su paciencia.

—¡Cálmate Adrien! — el moreno alza sus manos protegiéndose -— Si sigues así podrían akumatizarte.

— ¡Pues eso estaría bien! — da una pausa y suelta a su amigo resignándose y le explica un poco triste — ¡Parece que todos están en mi contra, bueno, eso he sentido últimamente!

— ¿Qué dices? — el moreno baja sus manos confundido. Parece que él también descuido un poco a su amigo los últimos días.

— Primero, Marinette se aleja de mi, y ahora ustedes... — su voz se escucha débil — Me he sentido triste desde el baile y todos se han distanciado de mi, excepto Chloé y Kagami.

— Adrien, nosotros no quisimos hacerte sentir así... — dijo culpable.

— ¡Estoy harto de sentir que me ocultan cosas y que me hagan a un lado en sus planes cómo el picnic!

Nino se arrepiente y lo toma de los hombros intentando calmarlo. Él tenía razón, no fueron justos.

— Escucha Adrien, nosotros somos tus amigos y solo intentábamos ayudar a Marinette desde hace tiempo porque... — Toma una gran bocanada de aire, sin creer lo que está apunto de decirle pero es necesario para que el rubio lo comprenda. — ... Marinette estaba enamorada de ti y quería decírtelo la noche del baile pero se rindió al verte con Kagami. Pero bueno, eso ya paso y se encuentra mejor porque ya cambio de opinión.

— ¿Hablas enserio? — El rubio no podía creer lo que su amigo le acababa de confesar.

— Si, por eso evitamos juntarlos todo este tiempo, al principio para apoyar a Marinette. Perdón, no sabía que te hicimos sentir mal.

—Vaya, ahora lo entiendo... — el rubio se calmó. Un sentimiento que no sabía como explicar había cambiado dentro de él, no era normal sentir celos por Marinette, y una sonrisa broto de su rostro -— Perdón por explotar así Nino, es sólo que ayer no tuve un buen día ¡Gracias por ser sincero conmigo!

.

.

.

(Narra Marinette)

.

Me sentía raptada, pero Juleka seguía caminando con tal determinación y entuciasmo, ella me tenía tomada de la mano. Yo seguía su paso apresurado.

—¿A dónde vamos? — pregunté al ver que ya nos habíamos alejado bastante.

— A donde no nos interrumpan — dijo, mirando hacia atrás.

Ella se detiene frente a mi.

— Bien, que tengan suerte. — La miré confundida, miéntras ella me sonríe despidiéndose con su mano.

—¿Juleka? — le grité, pero ella corre de regreso al colegio.

¿Qué tipo de broma es está?

Doy media vuelta y me llevo una gran sorpresa al principio, luego, mi mirada se entristece al verlo, no se si deba saludarlo.

Es Luka.

¿Qué hace aquí?

Por primera vez quisiera ignorarlo y darle su espacio, deseo alejarme y no hablarle pero no puedo, solo me quedó aquí como tonta, mirándolo caminar y detenerse frente a mi.

— Marinette... — Pausó sus labios, mirándome fijamente por un instante. Extrañaba esa mirada tan característica de él.

-—...¡Perdóname! — me abraza sin dudarlo. En un ligero parpadear, siento como sus brazos rodean mi cuerpo gentilmente. Él se curvea a mi altura, inclinando su cabeza sobre mi cuello para susurrar a mi oído.— No puedo estar más distanciado de ti porque eres muy importante para mí.

Su voz, su calor corporal, alivian mi alma y su dulce aroma, desemboca aún más, mi acelerado corazón.

Se aparta algo apenado, su mirada azul derrocha honestidad.

— Ten... — me extiende un pequeño sobre -— fuí un torpe, quise alejarme un poco de tí sin decirte, pero no volverá a pasar, ¿Me perdonas?

Tomé el sobre. Mientras recuperó mi pulso cardíaco, saco la tarjeta de adentró para leerla:

_
|. . . . . |

Vale por un paseo sorpresa

"Para recuperar nuestro tiempo"

Asombrada por el detalle, volteo a ver a Luka.

-— ¡Gracias... y también, perdóname a mi por no llegar ese día de la canción!

Él, asiente felizmente.

— ¿Cuándo puedo usar este cupón? — estoy emocionada.

— Cuando tu quieras.

—- ¡Hoy mismo! —- le respondo.

.

.

.

Nunca pensé que estaría pasando mi tarde con Luka Couffaine y a solas. La ultima vez que salimos, fue esa tarde en la pista de patinaje.

Hace una semana, él me evadía y ahora, lo remediaba de la manera más un paseo en barco, sobre el río Sena.

Los reflejos sobre el agua le añaden un cálido brillo al hermoso anochecer en París.

La vista es bella y nosotros la estamos pasando muy bien. Nunca se termina de conocer a alguien y nos encontramos en un juego de preguntas.

-— ¿Tu canción favorita?

-— Take control de Jagged Stone— respondí..

-— La que acaba de subir a YouTube -— aclaró— es romántica eh.

-—... ¿Tu recuerdo más bonito de la infancia?

Luka posó sus dedos sobre sus labios, pensativo.

-— Creo que fué la primera vez que viaje con toda mi familia a la playa... -— hace una pequeña pausa bajando su mano — Juleka y yo, liberamos tortuguitas ese día.

Me mira soltando una risita.
Su gesto y su respuesta me matan, es realmente tierno.

—¿Qué tipo de películas te gustan? — dice inclinandose hacia mi.

Seguía perdida en su mirada, se me olvida como respirar, se me olvida como hablar.

— Uhm... Películas normales.

Pero que tontería acabo de decir.

—¿Películas normales? — Luka se ríe un poco y decido hacerle dueto por la vergüenza que siento — mmm ¿Te gustan los superhéroes?

Llega a mí mente el recuerdo de Viperion.

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.

Mis mejillas se ruborizan y siento mi cara arder...
Luka se veía tan bien así.

¡Ahhh! ¡Ojalá lo vuelva a ver así!

— ¿Te sientes bien? — interrumpe mis pensamientos tocando mi frente preocupado — Estás ardiendo Marinette.

—¿Eeh?, eee-estoy bien — me hago a un lado cubriendo mi rostro.

—- No te vayas a enfermar -— se saca su sudadera para ponerla sobre mis hombros.

— P-pero Luka...

—- Tranquila, puedes regresarmela mañana.

Me quedó sin habla contemplando su linda sonrisa.

Es un momento muy dulce. Tan dulce como su aroma impregnado en la sudadera.

Quién lo diría.

Luka y yo.

En una cita.

( Narra Marinette)
.

— ¡ Ahhhh Alya, no puede ser!— chillo al mirar la calificación en mi examén.

...Hoy no había sido un buen día.

— ¡Amiga!— señaló emocionada hacia la puerta — Hey, creo que te buscan.

Luka estaba ahí,
despidiéndose de su hermana y de Rosita.

Se ve muy bien, usando solo su camisa blanca de Jagged Stone.

¡Ahhh!

— ¡¿P-por qué me-me pongo tan nerviosa ahora?! — maldigo para mí misma.

— Por qué... ¿te gusta ese lindo chico peliazul?— susurra Alya en mi oído.

— ¡Alyaaaaa cálmate! — la apartó de mi, avergonzada.

— Jaja, ya extrañaba verte asi amiga ¡diviértanse! — Alya huye de mi en cuanto ve qué Luka se acerca.

.

— Hola Marinette, ¿Qué tal tu día?

— Mm... más o menos — bufé un poco triste. Escondo mi examén en la mochila y saco su sudadera para devolvérsela — ...aquí tienes, Luka.

— ...Te invito un helado — me propone sonriente, mientras se coloca su sudadera. — ¿Aceptas?

— ¡Siii! — salto de emoción.

Jeje... creo que exageré un poco que hasta lo hice reír.

— Marinette, así está mejor — inclina su cabeza hacia mí — Te ves más linda con esa sonrisa en tu rostro.

Mi piel se eriza.

.

.

.

.

Después de los helados, caminamos por el parque.

No sé cómo lo hace, pero él sabe hacerme reír.

Luka es esa clase de personas que en medio de un mal día, pueden darte un cálido momento y sacarte una gran sonrisa.

De pronto, una gota cayó en mi rostro interrumpiendo nuestra conversación.

— Parece que ya comenzó... — ambos miramos el cielo —. . . la temporada de lluvias comenzó.

Las gotas aumentaron su frecuencia.

Luka tomó de mi mano y corrimos bajo el techo de una pequeña capilla para poder resguardarnos.

—¡ Me gusta la lluvia!, las gotas caen con ritmo... — él dice mirando el húmedo paisaje, entusiasmado — ¿Y a ti?

— También, también me gustan los días de lluvia, son relajantes... — le contestó abrazándome — ...aunque soy algo friolenta.

— ¡Ten! — vuelve a quitarse la sudadera.

— ¡Luka!, pero ya casi es tu concierto, no te vayas a res...

— No tengo frío. — su mirada y sus mechones azules, resaltan aún más con este cielo gris.

...No puedo llevarle la contra y en parte, quiero volver a usarla, sentir el aroma de su sudadera...

— Parece que se quiere quedar contigo ¿No crees? — bromea Luka, acercándose lentamente para abrigarme con ella. Luego, recoge un mechón de mi cabello colocándolo tras mi oreja...

Miro de lado ruborizada y sin decir nada. Después, alcanzo a ver nuestro reflejo en la lluvia "juntos" y no está tan mal.

( . . . )

.

.

.

.

.

.

( . . . )

Es jueves y vuelve a llover. Pero esta vez, salí preparada con mi sombrilla.

Estaba terminando los vestuarios y me quedé sin tela azul. A si que vine a la tienda a comprar más y de paso, aproveché para comprar los estoperoles que le darán ese toque rockero al sombrero de Adrien.

... Adrien.

Sin duda, la lluvia me trae recuerdos muy lindos e inolvidables, como:

Ayer... con Luka.

Y hace tiempo, con Adrien.

. . .

.

De regreso.

Antes de cruzar el semáforo, una persona llamo mi atención a lo lejos por el parque.

¿Qué hace recostado en plena tormenta?

Entre más me acerco,
no lo creó.

.

— ¡¿Chat?!— grité y parece no escucharme.

Corrí preocupada batallando con el aire que intentaba volar mi sombrilla. Me inclino hacia él, cubriendo su rostro de la lluvia.

La tristeza en su expresión me toma por sorpresa.

Él, sale de sus pensamientos y por fin me mira.

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— Ma-rinette... — me responde. Y letantamente se pone de pie, tallando sus ojos tristes.

— ¿Qué tienes Chat? — pregunte conmovida tomando su mejilla.

Me duele mucho verlo así de triste.

— Odio estos días... — dice con la mirada baja.

Sopla un fuerte viento, arrebatando la sombrilla de mi mano.

— Descuida... — Se inclina para cargarme con todo y mi bolsa de las compras. — Yo te llevaré a casa.

Saltamos por el tejado.

.

.

.

Le invite a entrar a mi alcoba cómo agradecimiento. Subí dos chocolates calientes con un poco de pan.

— No era necesario Mari — me dice de reojo, secando su cabello con la toalla.

— Tras una tormenta, todos necesitamos algo de calidez... — le extiendo el chocolate con una sonrisa.

Quisiera hacerle mil preguntas, pero me rehusó a incomodarlo.

Seguimos bebiendo en silencio, mirando por la ventana.

— Los días así... — dice rompiendo el silencioso —me recuerdan a alguien que extraño mucho.

— ¿A Ladybug?— preguntó temerosa.

— No... — suspira — también me hace sentir más solo que nunca. Ya no tengo con quien hablar de mis sentimientos.

— Hey, estoy aquí mismo, a tu lado, ¿No ves?— le digo intentando animarlo.

— Bueno, tu has sido la única.

— Chat — (Cómo Ladybug te he echo daño y quiero compensarlo) — no conozco tu identidad pero sé que eres un chico maravilloso y me preocupas, no me gusta verte triste.

— ¡Gracias!— me sonríe con algo de nostalgia.

— Llorar no está mal, pero no le va bien a "tus lindos ojos verdes"— le bromeó, intentando subir su ánimo.

...Pero, eso último le cristaliza su mirada.
.

— Extraño s-sus ojos... — su voz se quiebra.

— ¿De quién? — digo sin entender lo que sucede, reconozco el dolor en sus palabras.

— Hoy es... su cumpleaños y una vez más, no puedo verla ¡La extraño demasiado! — lo abrace, intentando calmar su llanto.

No conocía este lado tan frágil de él. No sabía que la lluvia le traía recuerdos tan tristes.

Él siempre es tan alegré y bromista y hoy, me vengo enterando que se siente totalmente solo.

Lágrimas también comenzaron a brotar por mi rostro, mientras lo sigo abrazando.

—Chat...— me sincero con él — Incluso, en las veces que tú corazón se sienta destrozado como hoy, puedes hablar conmigo. Yo seré tu amiga gatito.

— ¡Gracias Marinette, gracias por escucharme! — siento su respiración componerse poco a poco— Eres una gran chica. Ojalá te hubiese conocido antes.

.
( Narra Adrien)

.

-— Ella es un verdadero ángel... — digo con la mano en mi rostro, mientras veo a Marinette.

— ¡¿Q-qué?! — me susurra Nino sorprendido —¡No me digas que... ya te gusta, por lo que te dije!

Hablabamos en secreto.

–- ¡N-noo, no! –- niego con la cabeza mientras él me molesta -– ¡A mi me gusta otra persona!

–- ...mm bien... -– me mirá dudoso –- porque si Alya se entera que te conté, me va a...

-– ¡¿Hey... qué tanto se susurran?! -– Alya lo mira de brazos cruzados y yo aprovechó para ir con Mari.

Ella me sonríe como si nada y yo solo puedo recordar el día de la tormenta en su alcoba.

-– ¡Muchas gracias Marinette!- digo entre dientes.

–- ¿Y eso... por? -– su cara de confusión me hace reaccionar.

¿¡Rayos, lo dije en voz alta!?

–- Uhm, p-por ser una chica... -– miro a un lado e improviso -– ...muy comprensiva, y ¡UNA GRAN AMIGA!

–- ...

-– Amm... gracias jeje -– ella ríe sutilmente como si hubiera dicho un chiste.

Me siento un tonto y salgo corriendo del salón.

.

.

.

–- ¿Qué fue eso muchachito?-– Reclama plagg asomándose por el bolsillo de mi camisa.

-– Estaba agradecido... Ella me escuchó cuando más lo necesitaba.

–- ¡No me digas! -– arquea sus pequeñas cejas y yo me encojo de hombros mirando al frente.

-– ¡¿Qué?!, ¿Otra vez aquí? -– arrugó mi frente al ver llegar a Luka.

-– ¡Hey!-– Plagg me mira y se ríe –- el rockerito... ¿te pone ce-lo-so?

-– ¡Para nada!, mejor escondete.

Luka se acerca para saludarme.

-– ¡Agreste!-— él me da la mano sonriente -– tanto sin verte...

-– Si... -– le sonrió de lado –- "Qué sorpresa".

–- De echo, ten -– me entrega un póster –- Jagged los firmara en su concierto.

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–- ¡ Wow, está genial!, gracias Luka.

-– ¡Sii, lo diseñó Marinette! -– la forma en que lo dice me incomoda -– Sabes... hubiera sido interesante tenerte en la banda.

-– Amm si pero... soy una persona, muy ocupada.

-– ¡Chicos! -– Alya nos mira demasiado interesada y llego acompaña de todos.

–- Lukaaaaa -– Nino lo abraza y lo mirá como si fuera su ídolo -–- ¡Te ves muy galán con esa camisa negra!

¡Traidor!, pensé.

¿Desde cuando se emociona tanto con Couffaine?

–- ¡Bueno... chicos!, ¡CHICOSS ! -– interrumpe Rosita -– ¡Me estoy cansando de cargar esto!

"Luka" es el primero en ayudarle a cargar la canasta.

–- ¿Vienes con nosotros Agreste?–- Luka me invita -– ¡Tendremos un picnic en el parque!

Nino me mira... y yo lo miro. Lo sé, lo que menos quiero es incomodar a Mari...

-– ¡Si Adrien! –- todos la miramos a ella –-... sería lindo que vengas. –- Marinette melo dice con una sonrisa tan sincera.

Me sorprende su madurez y me llena de alegría su respuesta. Todos parecen estar de acuerdo.

Y no puedo evitar una sonrisa por la expresión de miedo que puso Luka. Sabe que yo le gusto a Marinette.

–- Gracias... –- le respondo –- Si, me gustari...

-– ¡Parece que te esperan!, ¿No? -– señala Juleka con una voz sería.

Volteo y no lo recordaba...

Kagami está de brazos cruzados, frente a la limocina. Habíamos quedado en ir a patinar esta tarde.

A Marinette pareció incomodarle la lejana presencia de Kagami y Luka también lo noto.

-– Tenías razón Agreste... -– me dice serio –- "eres una persona muy ocupada".- me sonríe victorioso.

-– Si... –- le respondo con una mueca –- ya tenía planes, diviértanse.

Me despido de todos y doy media vuelta.

Luka me provoca un dolor de cabeza.

-– Luka 1, Adrien 0 -– Plagg me susurra con una risilla.

–- No sé de qué hablas –- sigo caminando.

-– Míralos, son 6 y van en parejitas al picnic. Pudiste haber echo mal tercio jijiji.

-– La única pareja son Nino y Alya, los demás solo son amigos. -– respondo sin importancia.

–- ¡Ajá!

-– ¡Ya escondete Plagg! -– suspiro molestó antes de llegar con Kagami.

–- ¡ Luka 1, Adrien 0 ! -– vuelve a provocarme.

.

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(Narra Luka)

.

El picnic con estos chicos era un éxito. Pero mi hermana me pedido hablar conmigo y nos apartamos del resto por un momento.

-– Adrien a estado raro conmigo desde hace dias... -– le comentaba a Juleka preocupado -– tengo un mal presentimiento.

–- ¿Crees que Marinette no siente lo mismo por ti? –- Juleka me toma de los hombros y yo miró de reojo a Marinette.

Ella aparta su vista de mi, disimulando que no me observaba. Desde aquí puedo ver cómo finge servirle ensalada a su amiga... Je je, es tan linda cuando se pone así de nerviosa.

Mi corazón enamorado, quiere tener esperanzas y una corazonada me dice, que en sus ojos, ya ha reflejado ese brilló.

Ese mismo brilló que tengo por ella...

–- ¡¿Luka?¡ –- mi hermana me ssaca de mis pensamientos y me mira como un loco que se ríe solo.

Y es que esa azabache me provoca los más hermosos sentimientos.

–- Me encanta... –- le explicó con una sonrisa a mi hermana –- ¡Marinett ! –- suspiró al aire.

–- Pff... Tonto -– ella ríe cruzándose de brazos –- Ya deberías dar el siguiente paso.

-– Lo haré... -– pongo mi mano en el pecho.
.

.

.

Volvemos con los chicos.

Alya abraza a Nino, Juleka se sienta junto a Rosita... y yo me siento frente a Marinette.

Es momento del postre. Es un pastel de chocolate. Lo servimos y comemos... pero mi mirada se pierde, como la primera vez.

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De nuevo me le quedó viendo a Marinette, porque me parece una chica surreal.

Su sonrisa,
sus ojos,
todo de ella es...
tán puro y perfectamente armonioso.

Todos seguimos conviviendo, Nino hace una pequeña broma.

Ella ríe un poco, sostiene ese vaso con su mano derecha y antes de darle un sorbo, vuelve a mirar de frente.

Nuestras miradas se cruzan y nos miramos fijamente, como si solo nosotros dos existieramos.

Desearía que fuera posible hablar con la mirada. Escuchara mis pensamientos para decirle lo hermosa que me parece...

Desearía, que pudiera oir nuestra canción. Esta melodía que suena en mi cabeza al verla... y me diera su respuesta...

Dime, si tú también...

dime, si tú...

¿Si tú también...
te estás enamorado?

.

(Narra Marinette)

.

El día había llegado.

El concierto y para esta ocasión especial, terminaba de peinar mi cabello frente al espejo.

°. °. °.

Escuchó el timbre sonar, ¡debe ser Alya!

Corro al otro lado de mi habitación. Tomando mis cosas y haciendo una lista mental para no olvidar nada:

• Vestuario de... Kitty Section. ✔

• Bombín de Adrien... ✔

• Mi poster de Jagged Stone. ✔

- ¿Lista para la mejor noche?- entra Alya entusiasmada.

- Siii, ¡Lista! - doy media vuelta.

- Wow - Wow, ¡Marinette! - me mira sorprendida - ¡Te has dejado el pelo suelto!

Me abraza con mil cumplidos.

.

.

.

.

.

.

.

.

Llegamos al estudio.

Me siento importante junto a los representantes del evento.

- ¡Buenas tardes chicas!- nos recibe Penny, la asistente de Jagged - Coloquense estos gafetes, para que puedan entrar a los camerinos sin problemas.

- ¡Muchas gracias! - asentimos.

- El camerino de Kitty Section es el número 7, pero necesito qué Alya vea unos papeles.

- Ok, en un rato te alcanzó Marinette - Alya se despide y yo entro al pasillo.

.

.

- 7, Número 7... - repito mirando por el pasillo - ¡Esa es!

La puerta estaba abierta.

Luka se encontraba sólo.

Meditaba en el sofá con sus ojos cerrados.

¿Soy yo, o se ve divino?

Con esa expresión llena de tranquilidad... su alborotada cabellera y sus mechones azules cubriendole el rostro a los lados...

Toqué mi pecho, recordando:

... Fué así cómo lo vi,
la primera vez ...

Al notar mi presencia, Luka abrió sus grandes ojos.

- Ma... Ma-rinette... - dijo boquiabierto, sin despegar su mirada de mi pelo.

¡No esperaba que lo notará!, las piernas comenzaron a temblarme por su reacción.

- ¡H-ho-la, Luka!...- caminé evitando su mirada, me ponía nerviosa - ...¿Y-y los demás?- le pregunte, guardando los vestuarios en el clóset.

- Se fueron a conocer a Jagged... - respondió detrás de mí con una pequeña pausa - ...Yo, quise esperarte.

... Pff...

Mi corazón.

Reúno mis fuerzas, para dar media vuelta.

- ¿Aún podemos ir, no?- Le preguntó, volviendo a hacer contacto visual.

...

Y después de unos segundos,
él me contesta:

- ¡Te vez hermosa Marinette!

Mi pecho... se estremece
y mi piel... se eriza, tras ese cumplido.

¡Quiero dar un gritó de emoción!

Pero intento controlarme, con una mano sobre mi boca.

Luka, mal interpreta mi silencio
y agacha su cabeza serio.

- Perdóna, no quería...

Mi corazón late.

Y sin pensar... tomo de su mano.

- NO, no tienes que disculparte, Luka... - le sonrió - ¿Vamos?

Los dos nos miramos y salimos muy sonrientes al pasillo.

Aún, siento un ligero rubor en mi rostro. Pero, no quiero soltar su mano.

Me gusta, la calidez de su piel.

Me gusta, su aroma corporal.

Me gusta, su mirada celeste.

Me gusta...

. . . ¿ ?

.

.

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.
.

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.
.

.

.

Llegamos al camerino, encontramos a Juleka y Rosita...

¡¿Tomándose selfies con Jagged Stone?!

- ¡Miren! - gritó Jagged señalando el celular emocionado- ¡Soy un perro rockero!

- El filtro del perrito, ¡mi favorito! - le contesto Rosita.

¿Qué rayos?

- ¡Marinetteee! - Jagged se paró a saludarnos.

Y vi cómo su mirada recayó en nuestras manos...

Lo había olvidado...

Rápidamente solté la mano de Luka.

- ¡Hola Jagged! Je je - saludé con una mano sobre mi nuca.

- Señor Jagged... - Luka estaba asombrado, era la primera vez que tenía de frente a su más grande idolo.

- ¡Oh! tú debes ser Luka Couffaine - lo miró con asombro, arqueando su ceja - Justo, hablabamos de ti...

La expresión que puso Luka, fué única al escuchar esas palabras.

- Y dime, Couffaine... - prosiguió - ¿Qué es lo que más disfrutas de la música?

- Ehm...bueno yo... - tragó saliva, nervioso. - Me gusta transmitir. Transmitir emociones haciéndolos bailar, saltar, llorar y sobre todo, expresarme... - Luka volteó a mirarme - ...expresar mis más sinceros sentimientos.

- Jagged - entra Penny al camerino - Te necesitó en el vestíbulo.

- ¡Okey, ya voy!

- ¡Lukaaa reacciona, pídele su autógrafo! - le grita Juleka señalando los pósters.

- ¡Ah, si! ... Señor Jagged, me firmaría, por favor... - Luka se ve tan tierno, extendiéndole es póster como un niño.

- Listo, ¡Los veo en el escenario chicos! - nuestro ídolo se despide, pero antes toma el hombro de Luka - ¡Tienes mucho talento chico!, un día tocaras conmigo...

- ¡Aaaawww! - todas nosotras gritamos de la emoción.

Definitivamente, un gran músico reconoce a otro gran músico.

- Wo-w... - Luka da un gran suspiró recargandose en la pared sin creerlo - ¡Eso fue increíble!

.

.

.

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✌🎶

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(Narra Adrien)

.

Todo estaba listo, solo faltaba...

- ¡Adrien!, ufff perdóname - entró Mari corriendo.

- Tranquila, aún falta mucho - la calmé, hasta que le noté algo diferente... - Wow...

- ¿Qué sucede?- dice asustada - ¡¿Olvidé algo?!

- Nooo, no - niego con la cabeza - Es sólo que... te queda muy bien el cabello suelto.

Sus mejillas enrojecieron un poco y mejor me entregó el bombín que diseño para mí.

Resalta por su tela brillante y los estoperoles del centro.

- ¡Quedó perfecto, gracias Mari! - lo pongo en mi cabeza - ¿Qué tal? - le modelo un poco.

- Todo se te ve bien, Adrien.

Me alegra escuchar eso, pero su tono me deja que desear.

¿Ya no le gustaré a Marinette?

- Tengo que irme Adrien- dice mirando su celular y se despide corriendo.

Hago una mueca.

- ¿Tan rápido te dejaron?- sale Plagg molestando.

Rode los ojos.

- ¿A dónde va con tanta prisa?- me pregunté, mirando por la puerta - Aún falta para el evento.

- Seguro fué con ya sabes quién - Plagg me golpea con su pequeño codo.

- ¿Estás aburrido?- le pregunto con una sonrisa de oreja a oreja.

.

.

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.

- ¡Correlee alguien vieneeee! - Plagg voló a visarme. Era demasiado tarde para salir.

Nos ocultamos tras unas macetas para no ser descubierto.

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-¡ Eres chismoso igual que yo jaja !- susurró Plagg mientras los Couffaine entraban.

- ¡Shhh!- le pedí guardar silencio, para poder escuchar.

...

- ¡Entiende!, Lo hubieras pedido con tiempo Luka. - reclamaba Juleka.

- Por favor Jul, por esta única vez, dejame tocar sólo al final.

- ¿Para qué? ¡Hee! , ¿Piensas cantarle a Marinette o qué?- dijo sarcástica cruzada de brazos.

- ¡Si... ya lo decidí!- respondió.

Su hermana, Plagg y yo, nos quedamos boquiabiertos al escucharlo... No pude evitar apretar mis puños.

- Hoy, después de cantar- él continuó - Le pediré a Marinette que sea mi novia...

¡Demonios, Luka!, pensé.

*Nota: Escucha la canción*

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— ¡No voy a quedarme sin hacer nada! — El rubio apretó sus puños, sus emociones eran intensas pero lo entendía, todo estaba claro, estaba "celoso". — Tengo un plan, ¡Plagg, las garras!

.

.

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(En el concierto)
.

El público aclamaba a Kitty Section con su música.

Nino, Alya y Marinette, los veían desde una mesa que estaba reservada hasta el frente.

— ¡Muchas gracias querido público! — grita Rosita entusiasmada. — Antes de despedirnos, nuestro querido guitarrista Luka Couffaine, les mostrará una nueva canción muy especial y personal.

Todos aplauden aninandolo.

Mientras, le colocan un piano a Rosita junto a la batería, dejando a Luka al frente.

— ¡Este es tu momento amiga! — Alya abraza a Marinette y ella la mirá confundida, sin entender sus palabras.

— ¡AAAHHH! — grita Nino a todo pulmón — ¡Tu puedes Lukaaaaaa! — y levanta un cartel con su foto y un corazón.

Los reflectores apuntan al peliazul, quién preparaba su micrófono para hablar.

— Buenas noches... — Suena su voz profunda y un poco tímida. Las luces se reflejan en sus ojos y mechones totalmente azules. — Está canción, se llama pensando en ti... — dirige su mirada a la azabache. — ... Y la escribí pensando en tí, Marinette.— dedica una linda sonrisa.

La azabache se queda boquiabierta. No esperaba esa sorpresa.

Luka baja su mirada, comienza a tocar los primeros acordes, envolviendo todo el lugar de su hermosa melodía.

Su dulce voz cantando, en especial, estremece cada partícula del cuerpo de Marinette, ruborizando su rostro y acelerándo su pulso al ritmo de la canción que le dedica.

Pensando en ti,

despierto y yo...

no encuentro palabras
que expresen mi gran amor...

La chica no puede apartar su mirada de él. Cada palabra, cada nota, resuena en su corazón con un gran sentimiento.

Y he podido comprender,

qué "no basta con quererte"

Yo sólo quiero verte

"feliz para siempre"

Todo el público aplaude emocionado frente a la linda escena.

El brillo en los ojos de la azabache es intenso, al igual que su sonrisa.

Luka da una reverencia por los aplausos y regresa al micrófono aclarando su garganta, para decir sus últimas palabras. — Quiero aprovechar este momento, para preguntar a Marinette...

Se apagan las luces y encienden ahora de colores junto a unas bombas de humo que arruinan el momento.

Una guitarra electrica rompe el suspenso, tocaban una canción muy conocida. El público se volvió loco.

— ¡Ya llegó Jagged Stone! — grita una persona señalando hacia arriba.

— ¡ Rock and Roll!— grita el rockero haciendo su entrada triunfal desde el techo con un gran saltó al escenario.

El público lo aclama, la estrella de la noche, llegaba antes del tiempo esperado.

— ¡¿Les gustan las sorpresas verdad?! ¡Miau!— grita el héroe de París con sonrisa victoriosa. Toca el piano junto a Jagged.

— ¡Te amo Chat Noir!— gritan unas chicas entusiasmadas del público.

Los integrantes de Kitty Section bajan del escenario, dejando el Show principal de la noche.

A Luka le entristecio esa inesperada sorpresa, que interrumpió su declaración de amor a Marinette...

— ¡Tranquilo hermanito! — Juleka le intenta subir el ánimo. — Aún puedes hacerle la pregu...

— Déjenme sólo, por favor...— el chico respondio serio, agachando la mirada y apartándose del resto.

...

Término ocultándose, sentado tras el escenario. Estaba algo molesto. Tanto esfuerzo en componer esa canción, en conseguir el coraje y el momento para dedicarsela a Marinette y todo se había arruinado.

Frunce el ceño con las manos sobre su cabeza y gruñe un poco al escuchar por el micrófono, que todo fue idea del gran Chat Noir.

...

Un Akuma se acerco, volaba frente al rostro del peliazul.

"Te han arrebatado tu oportunidad, tu momento." — escucha la voz del villano — ... Tú confesión de amor la arruinó ese gatito travieso. Dame su Miraculous y verás que aprenderá la lección.

— ¡Noo!— grita el peliazul agitando su cabeza. — ¡No volveré a caer en tu sucio juego, yo no soy así, no soy vengativo!

Sus emociones negativas disminuyeron por completo.

Luka suspiró aliviado, cuando ve el Akuma salir volando por la ventana.

Da una pequeña sonrisa orgulloso y escucha qué el concierto ya ha terminado.

— Es cierto...— recupera su ánimo.— No todo está perdido, ¡Aún, tengo otra oportunidad! — el chico corre entusiasmado.

.

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( Narra Marinette)

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El concierto ha terminado, pero Luka no está en su camerino, ni con los demás.

¿Donde estará?

Necesito verlo, deseo verlo con todas mis fuerzas, ¡No puedo creer que me dedicara esa hermosa canción!

Salí corriendo del edificio para buscarlo.

Todos salian por la puerta principal y aún con el ritmo acelerado, mis ojos lo buscaban entre toda la multitud.

— Buenas noches... — dice una voz familiar — ...hermosa dama. — Doy media vuelta y me extiende una rosa roja.

Lo miro con sorpresa.

Pero no entiendo...

— Chat Noir... — respondí frunciendo el ceño y le recibí su flor. — ¿Y- y esto?

— Te la ha mandado un chico cobarde. Pero ese cobarde es tu más "grande y auténtico admirador"... — me dice con una sonrisa se oreja a oreja.

— E-eeh, ¿Quién? — pregunté algo temerosa y rubirizada... — Es de...¿Luka?

Él negó con la cabeza, haciendo un gesto de desaprobación.

— No... — respondió mirando hacia arriba, algo pensativo. — ¿Cómo lo digo?, mmm...— vuelve a mirarme con sus ojos brillantes. — Verás, este chico, estuvo cegado todo este tiempo sin comprender lo que sentía y ahora, no encuentra la forma de decirte qué "tú eres su chica perfecta"...

— ¡No, no entiendo Chat! — le digo poco incomoda y volviendo a buscar a Luka a mí alrededor.

Chat sostiene mi mejilla con su mano y dirige mi vista de vuelta a sus verdes ojos.

— Marinette... — me dice lleno de determinación. — ¡Ese chico que te espera es... Adrien Agreste, él está enamorado de ti!

Abro mis ojos con sorpresa, paroadeando mientras mis pupilas se dilataban.

— ¡¿Q-qué?! — digo incrédula, dando un pasó atrás toda roja y soltando la flor de la impresión.

¿D-de verdad, de verdad está pasando esto?

Siento temblar mis piernas y cubro mi rostro con su imagen en mis pensamientos...

... ...

¿Se enamoró de mi?... Adrien Agreste

— No puedo, no puedo creerlo... — susurre tocando mi pecho confundida.

¿Por qué siento felicidad y dolor, al mismo tiempo?

— Adrien sabe..., Ya sabe que a ti también te gusta él. — Añadió, tomando de mi mano. — ¡Vamos, él te está esperando en su camerino!

...¿Estoy soñando?

¿Esto era lo que siempre esperé?

Siempre he sido torpe y soñadora, pero por primera vez...

¡Estaba segura!

Y solté su mano.

— Chat, yo... — me mira preocupado — No puedo, no quiero ir con ustedes.

— No, no me digas eso... — su mirada recae en alguien y volvió a mirarme con miedo.

— Perdón, pero por favor hasle saber a Adrien qué... — digo llena de convicción — ...mis sentimientos ya han cambiado totalmente. Me gusta alguien más, me gusta Luka siempre me quiso tal como era.

Chat mira hacia abajo y se aparta del lugar.

— ¡¿De... verdad, Marinette?! — su voz estremece mi cuerpo, ¡Luka estaba tras de mí!

— Lu-ka... — Doy media vuelta muy avergonzada y me encontré con su rostro lleno de felicidad.

— No sabes, lo feliz que me hace escuchar esto... Marinette. — dice con una voz dulce.

Luka da un paso hacia mí, cerrando el espacio que quedaba entre nosotros. Nuestros cuerpos casi rozando y puedo sentir la calidez de su mano sobre mi mejilla...

No me quita la vista. Nos miramos por eternos segundos y la distancia entre nosotros desaparece. Puedo respirar su aroma a cítrico, cierro mis ojos con fuerza sintiendo mis latidos.

Sus labios se posaron sobre los míos. Son más suaves de lo que imagine.

Luka mueve ligeramente su rostro, besándome con delicadeza y tomándome entre sus brazos con tanta delicadeza.

Fuegos artificiales me invadieron por dentro y por fuera. Yo aprovechó y acarició su cabello.

Este era nuestro primer beso.

Esa misma noche, la mariposa que había intentado akumatizar a Luka, merodeaba cerca en busca de nuevas emociones negativas.

Adrien, después de ver juntos a Luka y Marinette, huyó del evento. Tenía el corazón destrozado y se sentó en un rincón del techo.

— Una vez más... — dijo con voz triste y colocó su barbilla sobre sus rodillas, suspirando. — Una vez más, fuí rechazado... quizá no estoy echo para ser verdaderamente amado...

El revoloteó de unas pequeñas alas, lo sacó de sus pensamientos.
Adrien reconoció el Akuma, quedando paralizado de temor...

Pero una parte de él, era bondadosa y por otro lado, estaba molesto, estaba cansado, se sentía realmente solo.

"Desearía poder desaparecer y olvidar esté absurdo dolor".

Rendido, cerró sus ojos con todas sus fuerzas y espero que pasara lo que tuviera que pasar...

...
—"Siento una enorme decepción. Dolor por un viejo desamor, celos por un nuevo amor, celos hirviendo y una gran frustración" — dice la voz de Howk Moth desde su guarida.

Aleteando la mariposa, a escasos centímetros del rubio el Akuma aterriza en su mano y en ese preciso instante, su rostro pudo ser visible.

...
" — ¡No!— quedó impactado—¡Dentente Akuma! — Howck Moth suelta su bastón. — No, no puedo... ¡Regresa aquí y déjalo pequeño akuma! "

Adrien abrió sus ojos sorprendido, viendo cómo la mariposa se alejaba sin hacerle daño.

— Adrien, esto no es normal — susurra el kwami — Siento un gran cambio de energía.

El rubio lo mira desconcertado.
— ¡Plagg, escuché a Howk Moth! — se pone de pie — Él fué quién le pidió al Akuma que se detuviera y regresara con él.

— ¡Qué estamos esperando! — el pequeño le reclama — Es nuestra oportunidad de seguirlo, ¡Avisa a Ladybug!

El rubio sintió un dolor en el pecho de solo recordar ese nombre en ese momento.

— ¡No, yo puedo solo! — dijo determinado.

— ¡Pero correleee que se escapaaaaa!

— ¡Plagg las garras!

.

.

.

.

— Señor... — Natalie entra a la guarida preocupada — ¿Qué sucedió?¿Por qué lo canceló?

— ... Seré un mal padre. Pero nunca, nunca akumatizaria a mi hijo, nunca a mi Adrien.

Natalie cubrió su rostro con sorpresa.

.

(Narra Marinette)

.

¡AAAAY Ti-kki, Tikkii! —grité corriendo en círculos por la cocina — ¡No fue buena idea! ¡No fue buena idea!

— ¡Cálmate Marinette! — flotó frente mi rostro, deteniendome con sus pequeñas manos.

Sonó la alarma.

Tikki voló apagando el horno y yo fui por los guantes de cocina.

— Cariño, ¡huele delicioso! — Tikki se escondió al escuchar entrar a mi madre.

— ¿Enserio, huele bien?— me exalte preocupada — ¿Y si me equivoqué?, ¡¿No huele a quemado?! — corrí angustiada abriendo el horno.

Mi madre suspiró negando con la cabeza.

Tomó los guantes y saco cuidadosamente la bandeja llena de galletas.

Las colocó sobre la mesa, soplando un poco el dulce aroma que desprendían.

Mientras yo, inspeccionaba cada galleta con la mirada.

— ¡Tranquila cariño! — dice colocandoles chispas de chocolate — Ve, quedaron perfectas.

— Menos mal... — bufé, retirándome el mandil.

— ¡Ay! hija... — me mirá curiosa — ¿Desde cuando tus visitas te ponen tan nerviosa?

— E-ehmm... — aprieto mis labios.

Intento hablar.

Ding Dong

— ¡Ay noo! — grité con las manos en la cabeza.

— ¡Debe ser tu nueva amiga! — mi madre abandonó la cocina entusiasmada.

Ding Dong

— ¡Yo abro, yo abro!— grita mi padre feliz desde la sala.

— ¡NOO! — corrí tras ellos nerviosa — ¡Esperen, esperen!, es que no les...

Mis padres me ignoran abriendo la puerta.

— ¡Buenas tardes!, señor y señora Dupain — escuché su voz.

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— ¡Oh!— mi padre quedó boquiabierto.

— Oh, Buenas tardes... Jovencito — mi madre sonríe con sorpresa — Adelante, estás en tu casa.

— "Jo-ven-ci-to"— susurra mi padre frunciendo el ceño.

Nunca les mencioné que sería un "chico" quien vendría.

— ¡Marinette! — Luka me saluda sonriente mientras me pongo a su lado.

Mi padre nos clava su mirada y mi madre nos observa sonríente colocando una mano sobre su mejilla.

— Ehm... bueno — digo juntando mis dedos — Él e-es Luka Couffaine, mi... invitado.

— ¡Que guapo y que lindo nombre!— dice mi madre, generosa.

— ¿Te pintaste el cabello?— cuestionó mi padre de brazos cruzados.

Luka sonríe intimidado por su mirada.

— ¡Tom!— lo regaña mi madre, tomándolo del brazo — Enseguida volvemos con ustedes.

Se retiran del pasillo e invito a Luka a nuestra sala.

— Perdóname, te dije que mi padre está algo sobreprotector desde qué...

— Descuida Marinette — su voz me tranquiliza — ¡Estoy feliz de conocer tu lindo hogar!

— ¡Cierto!, espera — corrí a la cocina.

Regresando con un tazón lleno de galletas.

— Wow — sus ojos brillaron — ¡Horneaste mis galletas favoritas! — me mira agradecido tomando una — ¡Eres tan atenta Marinette! — me sonríe dulcemente y yo no puedo evitar sonrojarme.

— ¡Hey! Niños... — mi padre se asoma clavando su mirada en Luka — La cena está servida.

.

.

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.

.

.

Me siento algo tensa sobre la mesa, es un poco extraño.

La última vez que alguien ceno con mi familia, fué hace tres meses cuando Alya se quedó a dormir después del día del baile.

Aún no me lo a Luka sentado frente a mi.

No puedo evitar observar su linda carita. La manera en que utiliza los cubiertos para dar un bocado al ternero.

— Y dime... Luka — mi padre rompe el silencio — ¿A qué te dedicas?, cuéntanos de ti...

— Uhm... — Luka limpia su boca con la servilleta para poder contestar — Soy mayor dos años, estudió en mi último año de preparatoria, soy un chico dedicado al estudio. Pero también la música es algo que amo y tengo una banda de rock con mi hermana menor.

— ¿Es la misma banda de tus amigas?— me pregunta mi madre y asiento con la cabeza.

— Ahora entiendo, tu ruda apariencia — mi padre lo mira quisquilloso y Luka solo le sonríe.

— Tom, a mí este chico me parece encantador,¿No crees? — toma la mano de mi padre — Es muy educado, me gusta su estilo y parece ser dulce por dentro.

Luka y yo nos miramos y nos sonreímos con complicidad.

— ¿Sabes conducir?— lo vuelve a cuestionar mi padre, pero Luka no pierde la tranquilidad en su mirada.

— Si, pero por ahora solo utilizó una moto, una Peugeot 2012 — Eso último le saca una sonrisa a mis padres.

— ¡Oh!...— suspira mi madre juntando sus manos — Tom, cariño, ¿Lo recuerdas?

— ¡Por supuesto querida!— nos cuenta emocionado — Sabine y yo, siempre paseabanos en una motoneta de esas de novios. Ella se escapaba de casa y yo la llevaba a bailar.

Eso último término por desenvolver más a mi padre. Era obvio que estaba celoso de tener a un chico en casa.

Pero Luka terminó por agradarle y no paraba de hablar.

Era increíble, habían muchas cosas me faltaba por conocer de él.

— ¿En Córcega dices?— repose mis manos sobre la mesa ya despejada. Escuchando su conversación — Ú-la-lá, en la playa de Saleccia,¿Ahí vivías jovencito?

— ¡Sip! — respondió Luka emocionado — Toda mi niñez vivimos ahí y nos mudamos a París hace 5 años.

— Ay, mi pequeña Marinette nunca ha conocido el mar.

— ¡Mamá! — le miré avergonzada.

— Aún no es tarde para conocerlo — Luka me miró con ternura.

Mi padre aclaró su garganta para continuar hablando.

— Y regresando a la escuela...¿Ya sabes a qué universidad irás?

— Sobre eso... — Luka me mira pensativo — Me gustaría ir de intercambio a otro continente, pero bueno, dependerá de muchas cosas.

Eso último no lo esperaba.

Luka estudiando fuera del país fué una idea que me hizo sentir tristeza.

— ¡Bien! — Luka suspiró hondo, poniéndose de pie — Señor, Señora Dupain...

¡No, no, no!
Cubri mi boca nerviosa, pensando que ya valió.

— Está noche, quise venir a conocerlos porque...— su voz era decidida — Quiero pedirles permiso, para salir con su hija.

¡Sentí que moría!
Realmente cumplió su palabra.

Mis padres quedaron boquiabiertos de la noticia.

Mi madre volteó a mirar a mi padre, quién se puso de pie dirigiéndose seriamente a Luka.

— Señor...

— ¡Hijo! — mi padre lo abrazo entusiasmado, alzandolo de la emoción — ¡No sabes lo feliz que me hacen yerno!¡Mi pequeñita tiene su primer novio!

— ¡Papá bastaaa!¡ Lo vas a asfixiar!

— ¡Qué linda pareja hacen!— mi madre nos miraba feliz.

— ¡Muchas gracias por aceptarme! — Luka hizo una reverencia y tomó mi mano tranquilamente.

— Pues no eres un súper héroe pero me caes muy bien jovencito. Un músico en la familia no está mal y más te vale cuidar de mi hija.

— Tom...¿Estas llorando?

— ¡Ay no, como crees!— mi padre oculta su rostro y todos nos reímos.

.

.

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.

.

Después de que la cena y la propuesta fueran un éxito, acompaño a Luka a la puerta.

— Gracias Luka, por venir, pocos chicos son como tú — digo tomando su calida mano.

— Tú familia es igual de increíble que tú. Me siento más tranquilo de que acepten nuestra relación.

— Oye... — digo temerosa, tengo miedo de su respuesta pero necesito preguntar — ¿En-se-rio te irás a estudiar a otro país?

Luka me mira con ternura y me abraza por la cintura riendo.

— ...Era mentira — susurra en mi oído — ...Sólo quería ver si me extrañarias.

— ¡Luka!— bufé encaprichada—
¡Me espantaste!

Luka siguió riendo.

Subió sus manos, de mi cintura hasta mis mejillas, mirándome dulcemente para decir:

— ¡Te quiero Marinette!

Me da un pequeño beso de despedida y se va.

— Luka...

Me quedó como tonta mirándolo.

No lo puedo creer... que ese chico tan especial, sea mi novio.

— ¡Pero se verían tan lindos juntos!— Alya formó un corazón con sus manos en el aire— "Lukanette, la pareja del año".

— Alyaaa — se quejó su amiga bajando sus manos — Eres una exagerada. Luka me dio este regalo porque… — miró con delicadeza un anillo delgado y plateado con una piedrita color azul — ...representa su promesa.

— ¡Ya pidió tu mano verdad! — siguió molestando la morena — ¡Yo quiero ser la dama de honor!— alzó su mano con una carcajada.

— ¿Eh? — se ruborizó —¡Nooo!— Dió un fuerte suspiró para explicarle. — Luka, me prometió que un día me llevará a su antigüo hogar… a conocer la playa.

—¡Aww!— la abrazo emocionada.— ¡Ese chico es tan lindo y romántico! Ojalá que a Nino se le pegue algo de él— le confesó con una risa.

— Pues… deberías tenerle más cuidado. Aveces siento que me quiere robar a mi novio— hizo una seña a la entrada de la escuela.

A lo lejos se apreciaba como Nino recibía muy emocionado a Luka, quién iba llegando al colegio en su moto para recoger a Marinette.

Al día siguiente, la azabache caminaba por las calles de París apresurada. En dirección al río Sena.

— ¡Estoy tan nerviosa!— dijo cubriendo su rostro.— Debo llegar temprano está vez, no quiero dar una mala impresión en su madre.

En un sólo parpadeó, el cielo se tornó de un gris oscuro.

Un copo de nieve comenzó a caer frente a la azabache. Al encontrarlo con la mirada, ella extendió su brazo intentando tomarlo entre sus dedos, pero fué imposible.

— ¿Está nevando?— frunció el ceño y cerró su puño mirando al cielo. — ¡Qué extraño!

— ¡Esto no es normal Marinette! — advierte Tikki desde el bolso. — Tengo un mal presentimiento.

La nieve comenzó a acelerar su flujo. Se creó una fuerte vendisca entorpeciendo la vista sobre el paisaje.

— Tikki...— Dice la chica entre abriendo los ojos y retrocediendo unos pasos.

Dos siluetas fueron visibles frente a ella. Entre toda esa nieve pudo escuchar sus voces y la chica, hace un esfuerzo por reconocerlos.

— ¿Glaciador y... Helador?— miró con asombro.

Sin pensarlo dos veces, sale corriendo del lugar a buscar un refugio en una calle para poder transformarse.
...

Una vez lista con su traje moteado, da un gran salto alcanzando el techo, revisa la ciudad.

Pero la tormenta ha desaparecido. No hay rastro alguno de esos dos villanos.

—¿Cómo?— emprende una búsqueda entre los tejados de la ciudad. — ¿A dónde fueron?— maldijo para sí misma.

— ¡Ladybug!— la alcanza su compañero, saltando a su lado. — Pareces asustada bichito,¿Qué fue lo que viste?

— ¿Y la tormenta?— exclamó incrédula. — ¡Helador y Glaciador han regresado al mismo tiempo!¿Puedes creerlo?

Él aprieta sus labios, deteniéndose.

— Prrincesa... — la toma de los hombros en un tono serio. — No sólo regresaron ellos; Demoilustrador, Pupeflecta, el señor Pi...

— ¡Fué Catalizadora!— lo interrumpe la chica. — Por eso Howk Moth regresó con varios akumas— abrió la boca con sorpresa — ¡No es posible!.

— ¡Necesitaremos toda la ayuda posible entonces!

— ¡Si!— la azabache comienza a girar su yoyo — Espérame aquí Chat, iré por...

— ¡Espera!— la detiene del brazo — Es peligroso separarnos my lady. Miéntras, debemos cuidarnos las espaldas y estar juntos.

-— Tienes razón gatito... — Dudó por un segundo. Pero volvió a girar su yoyo, mirándolo de reojo. — Sígueme, pero debes ser cauteloso.

Chat Noir asintió emocionado y emprendió siguiendo la dirección de su compañera. La primera vez que conocería la guarida del Maestro Fu.

.

.
.

(...)

Una vez frente a la pequeña casa. Ladybug pidió a su compañero qué esperará afuera, haciendo guardia.

Al principio hizo una mueca, pero luego aceptó.

— Vaya… — suspiró mirando a su compañera entrando a la casa, era la primera vez que le concede esa confianza.

— ¡Chat Noir, gatito, gatitoo! — Habló una persona, saltando detrás de él.

— ¿Qué quieres?— respondió molesto sin despegar la vista de la puerta cruzándose de brazos. — ¿Estás loca?

— Sólo te recuerdo, que si fallas, yo misma me encargaré de to-do — sonrió entre dientes.

— "Sólo te recuerdo", qué no somos amigos... — le aclaró el rubio.

— Sabés bien, qué Ladybug podría reemplazarte si así lo desea ¿verdad?— se burlaba ella — ¿Cuántos Miraculous más ocultara en esa casa?

El chico la miró de reojo e hizo una mueca de desprecio. Gruñó y devolvió su vista al frente, intentando ignorarla.

— "Ser egoísta no es malo" — continuó molestando — ... Cada quién, debe luchar por sus deseos. — le dijo convencida. Dió media vuelta y antes de marcharse, añadió curiosa — Y tú Chat... ¿Por qué peleas?

El chico cerró sus ojos, apretando sus puños y sus dientes con fuerza.

…...

—¡Listo!— regresó Ladybug frente al felino, con los prodigios en mano — Sólo tomé estos dos.

Chat miró.

Vio la peineta de la abeja reina y lo qué más llamó su atención fué esa pulsera color "turquesa".

— ¡¿Viperion?!— reclamó en tono celoso. Arrugó su frente — ¿¡Sólo tomaste esos dos miraculous!?

— No tenemos mucho tiempo — explicó sonriente — y estos dos poderes juntos, serán muy útiles, ya verás.

— Pues.. cómo no tenemos tiempo, yo podría usar esa pulsera — alardeó, queriendo tomarla.

— No esté día, gatito— apartó su mano.

— Pff.. — se señaló a si mismo—¡Sabés que yo, haría un mejor trabajo!

La chica rodó los ojos riendo. Extendió la mano con el prodigio de la abeja.

— Ya sabes con quién ir, los veré en la torre Eiffel—dijo con una voz baja —¡Ten mucho cuidado, gatito!

Al notar la preocupación en su compañera. Chat puso tomó el miraculous lentamente, acariciando la palma de su Lady.

— ¿Chat?— lo miró extrañada.

« Ser egoísta no es malo, cada quién debe luchar por sus deseos.»

— Perdóname mi Lady… — trago grueso para seguir hablando. — Solo quiero que sepas que mis intenciones siempre fueron buenas.

— Lo sé, gatito...— respondió con ternura, aún sin entender su extraño comportamiento.

— Mi Lady.— se acercó a decirle al oído. — ..."Fuiste y siempre serás, mi primer amor, no lo olvides".

La chica quedó paralizada con esas palabras.

Chat se alejó de su oído lentamente, rozando sus mejillas y le robo un inesperado beso en los labios.

Chat retrocedió, antes de que Ladybug pudiera reaccionar a tal atrevimiento.

Quedo anonadada y de pie. Mirando como Chat se alejaba cada vez más.

— No...— suspiró tocando sus labios. Le invadió un sentimiento lleno de molestia, enojó y a la vez melancolía.

...

El rubio, sonriente y algo avergonzado, seguía su camino sin mirar atrás.

Después de unos minutos, pasada la adrenalina que sintió.

Pisó fuerte en cada salto. Su rostro dejó de mostrar expresión alguna y poco a poco fué evocando recuerdos.

Apretó con fuerza su mano donde llevaba el prodigio de la abeja y en cada salto que daba, repetía y repetía en su cabeza las palabras de aquella molesta chica.

«Y tú Chat...¿Por qué peleas?»

— Quiero cumplir... nuestro deseo — se repitió a si mismo, con los ojos cristalizados.

(música triste )

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(Narra Chat Noir)

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«¿Por qué peleas?»
Me duele pensarlo. Presionó mi puño junto al prodigio de la abeja, siguiendo mi camino en otra dirección.

Entré por el patio trasero, pasando por la cocina. No puedo evitar recordar el olor a hotcakes por las mañanas y a ella, con una gran sonrisa.

Pero todo está tan solo ahora. El lugar es enorme… pero no hay nadie en casa.

Se volvió un lugar frío y solo desde su ausencia...

Subí las escaleras hacia mi habitación con las orejas agachadas. — Garras fuera… — Plagg se va a comer sin problemas. Yo, necesito estar a solas y me recuesto.

Aprieto mis ojos, no quiero llorar más. Giró mi cabeza sobre la almohada y observó su retrato, un recuerdo lleno de vida...

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•° * • * • [ Recuerdo ]• * • * °•

Esta noche después del concierto, me sentí derrotado en el amor y con una falla más en la mecánica de mi corazón.

— ¡Plagg las garras! — corrí persiguiendo ese Akuma. Saltaba por los tejados a gran velocidad. Intentando borrar la escena de ese beso frente a mis ojos.

La Luna se perdía entre las nubes junto al Akuma y comenzó a llover: "lo que faltaba".

— ¡Qué mala suerte tengo! — la mariposa volaba a lo alto de mi mansión y buscaba entrar.

Escale las paredes hasta lo más alto. Una ventana circular que desconocía se abrió de la nada, la mariposa entró y se cerró. Quedando una barrera metálica frente a mi.

— ¡ o! — la pulverize para entrar. Era una bóveda pequeña que desconocía, oscura y vacía.

Caminé atento y despacio, pero di un paso en falso. Se abrió una compuerta dejándome caer al vacío.

Desperté sobando mi cabeza, me había dado un fuerte golpe. —¿Qué demonios?— No sabía dónde me encontraba.

El techo estaba tan alto que no era visible, había poca iluminación y las paredes eran de metal reforzado. Me parecía extraño ver todo lleno de plantas y mariposas. — ¿Hawck Moth me había tendido una trampa?— mire mi anillo y estaba bajo.

Una luz al centro captó mi atención, era una clase de cápsula. Me puse de pie y caminé sigilosamente.

— No esperaba visitas a esta hora...— dijo a mis espaldas — ...aún así "bienvenido".— su sonrisa era malvada.

— ¡Disculpa por no tocar el timbre! — me coloque en posición de defensa.— ¡Espero no te moleste tomar el té con este gatito!— bufé.

Hawck Moth golpeó con su bastón, yo me cubrí y retrocedi. Ambos peleamos tipo esgrima, forcejeamos un poco y tuve la intuición de que estaba alejándome de la cápsula.

— ¡Está noche obtendre tu prodigio!— forcejeamos.

— ¡Ya veremos!— Lo derribé de un golpe alargando mi bastón. Él cayó al suelo y yo triunfante me encogí de hombros — Upss, soy un gato demasiado curioso. — corrí a descubrir su secreto.

—¡Dejá eso!— gritó a la lejos, pero era demasiado tarde. Yo estaba aquí y mis ojos se posaron sobre el cristal, había una mujer…

Mi pulso aceleró y mis pupilas se dilataron. Sus pálidas manos sostenían una rosa, ella estaba recostada, parecía un ángel dormido. Lágrimas brotaron de mis ojos, observando sus cabellos de oro, su añorado rostro. Mis piernas perdieron sus fuerzas, no podía creer lo que estaba viendo, caí sobre mis rodillas — ¿Madre?...

Mi anillo sonaba y no me importaba — ¡Aléjate de ella!— me aparto de ahí con un golpe.

Mi cuerpo se llenó de frustración y mi sangre comenzó a hervir. — ¡¿Qué le has hecho?!— lo aventé con todas mis fuerzas por el aire. —¡Tú secuestraste a mi madre!— me lancé sobre él. —¡ Estás muerto!— grité con rabia golpeando su rostro y sin darle oportunidad de hablar.

No podía parar, nuestros prodigios sonaban y yo seguía derramando lágrimas, apretando su cuello. Lo asfixiaba sin sentir culpa hasta que comenzó a destransformarse…

—¿...A-adrien?— escuché entre sus labios, lo solté de inmediato. Quedé en shock…

—¿Padre?— todo este tiempo fué Howck Moth, estaba muy lastimado, me sentía arrepentido.

Quedé rendido con las manos sobre el suelo al destransformarme. Me sentía perdido y confundido hasta que él se lanzó a abrazarme con las pocas fuerzas que le quedaban. — Perdóname hijo...

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— Tu madre, no está muerta...— me consolaba con una mano en mi hombro, mientras la contemplabamos "dormida". — Su alma está perdida, es por eso que necesito los prodigios — me miró serio.

— ¿El de la creación y la destrucción?

— Sí, son los miraculous más poderosos, necesitamos ambos…

— No conozco la identidad de Ladybug, pero sé que ella jamás los entregaría— baje la mirada— incluso si ella me conociera.

— Tranquilo — me abrazó — ahora nosotros tenemos un deseo en común, hijo mío.

Ambos subimos por el elevador más tranquilos. La guarida siempre había estado bajo mi casa.

Al llegar a la sala Nathalie se sorprendió al vernos juntos. De inmediato corrió por el botiquín para curar las heridas de mi padre.

— Nathalie es tu aliada verdad…

— Sí, lo es — se sentó en el sofá — ella fue quien me ayudó el día de los héroes.

— ¡Eso es!— le sugerí alegre— con Catalizadora de vuelta, no tendremos problemas con todos los héroes que ha juntado Ladybug, ¡debes usarla nuevamente!

— No Adrien— levantó su mano en señal de alto — Planear esas cosas es más tardado de lo que parece. Además ponemos en riesgo su salud.

— ¿Entonces cómo haremos?— cerré el puño — cada vez aparecen más prodigios, ellos nos superan en número porque…

—¡Exacto!— mi padre recuperó fuerzas — Quitemosle los demás prodigios— volteó a verme con avaricia.

— Ella solo usa algunos cuando el Akuma es poderoso… o son más de uno, ¿Cómo haremos eso sin Catalizadora?

— Me has dado una idea— sonrió cerrando los ojos — Le haremos creer todo eso, utilizando a la vieja confiable...

...

Lila...— Howk Moth la contactó nuevamente. — Volpina, querida — ella sonrió con malicia — Volvió tu oportunidad de brillar.

— A tus órdenes como siempre Howk Moth — respondió contenta desde su cuarto.

Esta vez, serás la pieza clave de nuestro plan y además, tenemos un nuevo chico de nuestro lado que no imaginas quién es.

— ¿De quién se trata, Howk Moth? — la chica mostró poco interés.

Chat Noir...— la dejó boquiabierta.

( . . . )

— Utilizas tus ilusiones, distraes a Ladybug mientras yo voy al otro lugar y nos reencontramos en la torre de París. — explicaba serio Chat Noir. Trabajar con Volpina no era de su agrado, pero tenía que hacerlo para apoyar a su padre.—¿Entendiste?

— Debo aceptar que eres demasiado lindo gatito... — dijo mirándolo con sus brazos sobre el barandal. — ¡Aún así, no confío mucho en ti! — le advirtió con un dedo sobre su nariz — ¿Qué me garantiza que no sigues enamorado de Ladybug y nos traicionaras?

— Piensa lo que quieras Volpina…— apartó la mano de su rostro — ¡Tú eres la reina de los engaños, yo no! — y se encogió de hombros.

La chica bufó, dió media vuelta contemplando la ciudad y comenzó a tocar la flauta. Nubes grises se alborotaron en el cielo creando una especie de tornado sobre ella. — ¡Ilusión, encontrar a Ladybug! — Las nubes se esparcieron reencontrándose en un nuevo punto, entre la alameda y el río Sena. Ella sonrió victoriosa — Listo, debe estar a punto de transformarse. Es tu turno.

— Bien, pero mantente alejada hasta entonces.— la miró desconfiado — Y sin hacer daño a nadie…

Volpina se cruzó de brazos sonriente.
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(Casa Couffaine)

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La señora Couffaine caminó hasta la proa del barco. — Hijo, la comida está lista.

Y el peliazul sentado, concentrado en sus dedos sobre las cuerdas de su guitarra, tocando una triste melodía. El reloj lo afligía y las llamadas sin contestar le arrebatan sus últimas esperanzas. Suspiró impaciente.

—¡Luka Couffaine!— su madre alzó la voz frente a él frunciendo el ceño.

— Ya voy madre...— la miró sin expresión alguna, estaba abatido.

— ...Ella ya no vendrá, ¿verdad? — dijo preocupada con una mano en su mejilla. — ¡Ay, no!, tan feliz que se veían juntos y ya se pelearon…

¡No! — negó con la cabeza avergonzado.— ¡No ha pasado nada de eso, madre!— le aclaró. Pero susurró un poco triste. — Al menos, eso creo…

— Entonces los… — corrigió — ...te espero en la cocina Luka. — regresó adentro, dándole su espacio.

El chico volvió a cerrar sus ojos con un suspiro y toco nuevamente. Eran los últimos acordes, expresando su sentir en ese momento.

Todo iba tan bien con su novia pero: ¿Se arrepintió de merendar hoy en su casa, junto a su suegra?, o peor, quizás él había hecho algo malo que la hizo molestarse y por eso no contestaba las llamadas...

— ¿En dónde te has metido Marinette?— miró al cielo sin comprender su ausencia, no tenía ni una señal de ella. Una de sus cuerdas se rompió, estropeado la melodía; esto era un augurio de mala suerte para los guitarristas.— ¡No puede ser...! — reprochó abandonado la guitarra para ponerse de pie.

— ¡Viperion, te necesito!

—¿Ladybug?— dió media vuelta sorprendido. Dudó al mirar la hora, pues aún tenía la esperanza de que su novia llegaría.

— ¡Luka, París está en peligro y te necesito!— la chica caminó apresurada extendiendo el prodigio azul —¿Podré contar contigo?— lo miró con preocupación.

— Por supuesto... — tomó la pulsera y se transformó en Viperion. Pero ella lo seguía contemplando con algo de tristeza en sus ojos. —¿Qué sucede Ladybug?

— Yo, lamento mucho arruinar tus planes de esta manera... — agachó su mirada.

— ¡Tranquila! — le acarició su cabello con una cálida sonrisa. — Pero..."La seguridad de París es más importante".

Ella abrió sus ojos, este día ella lo había dejado plantado junto a su familia y titubeó — Tus, tus sentimientos también lo son, Luka...— y desvío su mirada.

El chico no pudo evitar sentir un leve cosquilleo recorrer su cuerpo. La heroína de París se preocupó mucho por él.

— ¡Sígueme! — saltó fuera del barco. Para seguir recorriendo la ciudad. — La situación es difícil — explicó — varios akumas regresaron, pero ya no los encuentro. — Dijo confundida.

— ¿Y dónde está Chat Noir?— preguntó siguiéndole el paso.

— Fué por Queen B, hace unas horas… — miró su yoyo triste — pero no tengo respuesta de ellos, temo que hayan sido capturados.

— ¡Marinette! — Viperion se preocupó — no lo había pensado, quizá ella también fue capturada y es por eso que no...

— ¡Hey! — lo sujetó de los hombros — ella está bien, créeme y concéntrate por favor. — le suplicó algo triste. — Solo quedamos tú y yo por el momento... — agachó la cabeza — ...por favor, no quiero perder a otro compañero.

Era la primera vez que la veía triste. Viperion tenía que dar lo mejor con mayor razón. — Descuida Ladybug — tocó su espalda — ¡Los vamos a encontrar! — intentó animarla.

Sus nervios se suavizan con la tranquilidad de su voz y el azul de sus ojos tras ese antifaz. Pero detrás de él, en el techo a unos metros, una silueta llamó su atención.

— ¡Chat Noir!— la chica gritó entusiasmada. A lo lejos el rubio los miraba con una sonrisa forzada, agitando su mano en el aire.

— ¡Adiós Ladybug! — dice con sarcasmo. — "Veo que ya me remplazaste"… — mirá a Viperion molesto, baja su mano del aire y usa su cataclismo sobre él mismo. Su cuerpo comienza a desintegrarse con el aire.

— ¡¿Chaaat?! — mira la escena aterrada.

Viperion presintió algo extraño y se mueve de su lugar con rapidez — ¡Cuidado! — protege a la azabache esquivando un ataque lateral.

— Jaja ,no puedo creer que seas tan ingenua, bichito.— Sonríe girando la flauta con la que lanzó ese rayo.

— ¡Volpina! — la azabache golpea el tejado con frustración. — ¡¿Cómo es que no me di cuenta antes?!— maldijo y se pone de pie para lanzar su yoyo intentando atraparla.

— ¡No, essta vez no! — la esquiva y huye por los edificios.

Viperion y Ladybug le siguen el paso. Todos se dirigían a lo más alto de la torre Eiffel.

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Una vez que los héroes pisaron el metal de la torre, todo se vuelve oscuro para ellos.

— ¡¿Viperion?!— la chica voltea pero todo es oscuridad. — ¿estoy encerrada?

— ¡Estoy aquí Ladybug! — contesta cerca, pero él tampoco puede ver nada, solo escucharla. Toca su arpa y analiza qué el ruido no rebota: entonces no hay paredes.— Ten cuidado, parece que solo nos a cegado con su ilusión.

Ya entrega tus miraculous Ladybug... — se escucha la voz de Volpina por todas partes — ¿No quieres de vuelta a tus compañeros con vida?

—¡¿Dónde están?!— se exalta con esas palabras sin ver absolutamente nada.

Los tengo atados aquí, a la punta de la torre ( sus gritos se escuchan).

— ¡Queen B, Chat Noir!— se desespera al no poder ver. Solo puede escuchar sus gritos pidiendo ayuda. — ¡Déjalos en paz!

¡Dame tus prodigios o los dejo caer! ¿Cuántos metros serán? Jajaja.

— ¡No lo hagas Ladybug, puede ser una trampa!— dice Viperion, pero tampoco puede verlo.

La oscuridad la invade de incertidumbre. ¿Será una trampa? O ¿realmente los tiene secuestrados? Tiene algo de sentido, no había sabido nada de Chat desde que le entregó el prodigio de la abeja…

Bien, si no me das los prodigios, ya podrás imaginarte su muerte mientras escuchas los gritos y el cómo llegaran hasta el suelo.— se ríe frívolamente. — Y después, haré lo mismo con Viperion...

— ¡No!— la interrumpe — ¡Déjalos ir, pero déjame verlos!— le suplica rindiendose.

A diferencia de ustedes, yo sí puedo ver todo… ¡Y no veo que te quites los prodigios!— la presión aumenta con los gritos de dolor de sus dos compañeros.

— ¡Yaa, sueltalos!— Ladybug coloca sus manos sobre sus aretes llorando.

— ¡Tranquila!— le dice Viperion— ¡no lo hagas!, sé que puedes, usa tus poderes.

Ladybug reacciona.— ¡Lucky charm! — y captura una sopladora de mano. La enciende y la oscuridad se absorbe como si de humo se tratará.

— ¡Bien hecho!— la felicita Viperion quien seguía a su lado, ahora todo era visible.

Seguían en la torre y evidentemente, todo era una mentira, sus compañeros no corrían peligro la punta de la torre estaba intacta.

Ladybug cerró el puño furiosa y corrió hacia Volpina dándole un golpe.— ¡Mentirosa!— las chicas forcejearon y los aretes de Ladybug comenzaron a sonar.

— ¡Lástima que tienes el tiempo contado!— le dió una patada tirándola lejos.

— ¡Ladybug!— Viperion tocó su arpa queriendo hipnotizar a Volpina, pero ella contrarrestó el ataque con su flauta y lo lanzó lejos con un pequeño tornado.

Volpina se acercó y golpeó sin piedad a Ladybug, la tomó de las coletas con sus rodillas sobre su espalda dejándola inmóvil en el suelo. Los aretes seguían sonando.

— ¡Tarde o temprano, tenía que descubri tu identidad y a si será más fácil atacar a tus seres queridos!— Tiró con fuerza de sus coletas clavando más su rodilla sobre su espalda.— ¡No sabes cuánto te odio! Y disfrutaré ver ese rostro sufrir, con todo lo que te espera.

Ladybug estaba débil con el cuerpo boca abajo, no podía pararse y el tiempo se le terminaba...

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(Narra Viperion)

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—¡Ladybug!— tomé impulso y corrí desde lejos para poder embestir a Volpina con fuerza. Su cuerpo chocó a unos metros de distancia con el metal de la torre y yo regresé por Ladybug.

Ella seguía débil con sus manos sobre el suelo. Su traje moteado se iluminó, se estaba destransformado y yo no podía permitir que su identidad corriera peligro.

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— Viperion...— dijo con voz temblorosa mientras yo la abrazaba. Su identidad le preocupaba, tenía su rostro agachado y yo lo junte a mi pecho con una mano.

Luego, usé ambos brazos rodeando su cuello, protegiéndo y ocultandola de todo. — Tranquila, cuidaré de ti hasta que te vuelvas a transformar.— Sentí cómo tímidamente colocó sus manos sobre mis hombros con fuerza.

— ¡Muchas gracias!, por un momento creí que estaba perdida...— aferró su rostro a mi pecho y con su aroma mi corazón se aceleró. — Me salvaste.— Apoyé mi barbilla sobre su cabeza y cerré mis ojos intentando controlarme.

— Tengo algo que puede comer tu kwami.— Busque nervioso en mi bolsillo. "Supongo que ya no importa", recuperar sus fuerzas era lo primordial.— Mi galleta favorita...— Extendí mi mano a la pequeña criatura carmesí.— ...una de las que "ella" cocino para mi.

—¡¿Qué?!— Marinette soltó mis hombros de la impresión, mientras la pequeña kwami reía y tomaba su galleta.— Tú-tú, tú ya sabías qué yo soy…

— Debo admitir, que apenas hoy tuve mis sospechas... — suspiré tomando su mano derecha — ... si no fuera por tu aroma que me encanta, o el anillo que te regalé, no estaría tan seguro ahora.

Siguió un breve silencio de su parte. Ella me parece tan tierna que aunque no pudiera mirarla, algo me decía que estaba totalmente ruborizada. Ya la conocía lo suficiente como para poder afirmarlo.

— Perdóname, nunca quise mentirte Luka. Sabes que mi identidad debía ser secreta…

"Y otra vez, este intenso sentimiento oprimiendo mi pecho; me he vuelto a enamorar de su nueva versión".

— ¡Eres maravillosa, nunca dejas de sorprenderme!— Susurré abrazándola con más fuerza.

— Vi-Viperion...— sentí como su corazón latía.

— Sabes que te amo, ¿verdad?...— Acerqué mi barbilla besando su cabeza.

— Yo...— se escuchó nerviosa —... yo también, te amo.. .— ¡Y fui extremadamente feliz al escucharlo por primera vez!...pero luego sentí un fuerte golpe sobre mi espalda.

— ¡Entrégame a Ladybug ahora!— reclamó Volpina furiosa queriendo descubrir su identidad y volvió a golpearme con su flauta.

Yo me aferré aún más, protegiendo a Marinette y resistiendo con fortaleza...

— ¡Tikki transformame!

Ladybug estaba de regreso, llena de fuerzas y fortaleza. Emergió de mis brazos para ser la heroína de siempre. Ahora, éramos más que un equipo y más, que sólo una pareja.

—¡Entre más resistencia pongan, más lo lamentaran!— Volpina colocó la flauta sobre sus labios y antes de soplar, le fué arrebatada por el yoyo de Ladybug.

Toqué mi arpa inmovilizando los movimientos de Volpina. Cuando su flauta fue partida en dos, la chica perdió sus poderes y el Akuma fue purificado.

Ladybug se puso a mi lado y chocamos los puños triunfantes. Me vi reflejado en sus bellos ojos, deje contagiarme por la genuina sonrisa de mi azabache mientras giraba su cuerpo.

— ¡No más maldades para ti también, Lila!— le advirtió.

La chica retrocedió unos pasos mordiéndose el labio desesperada, estaba acorralada, nos miraba con desprecio. Pero fue entonces cuando lanzó una enorme sonrisa y su rostro cambió por completo.

...

Ladybug y yo nos miramos extrañados, ¿alguien estaba detrás de nosotros?

.

.
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—¡Chat Noir!— mi azabache abrió sus ojos ilusionada al ver a su compañero llegar con vida, pero su sonrisa se apagó al mirar la fría expresión en sus ojos verdes. Sobre todo, cuando observamos que en sus brazos cargaba una extraña caja. — ¿Qué, qué haces con eso?— se exaltó aún más.

Chat Noir cerro sus ojos y nos ignoró por completo pasándose de largo. Muy serio, se paró a un lado de la chica llamada Lila, algo en él no estaba bien, su melodía era distinta.

— ¡Esto no esta pasando, es otra ilusión tuya!— su voz se quebró.

Su compañero, parecía estar traicionandonos. Una lágrima se derramó de su rostro y yo solo pude consolarla con una mano sobre su hombro.

— ¿Crees qué esto no es real?— Lila reía vilmente y ¡Chat Noir no hacía nada!

Chat Noir la dejo abrir la caja que llevaba y tomo un collar del interior. Trixx, el kwami que emergió de ese miraculous la obedeció confundido transformandola nuevamente en Volpina. — ¡Ahora sí, obtuve mi prodigio!

"Y una cuerda de mi arpa se rompe: mal augurio".

—Viperion, sabes cuánto confío en tí. — Ladybug, tomó de su mano entrelazando sus dedos con una sonrisa sincera. — ¡Pase lo que pasé, nuestras identidades no deben ser reveladas a estos dos!

— Claro, nunca te fallaría.

Desde ahora, cada uno se concentraría en un adversario. La misión: obtener todos los miraculous de vuelta.

Chat Noir no pudo evitar una enorme incomodidad a lo lejos.
"Seguro que Viperion es el chico del que Ladybug siempre estuvo enamorada", pensó.

La conexión entre los héroes era obvia, al igual que lo celos que invadía al rubio. Volpina notó todo eso en cuestión de segundos. A lo que no pudo evitar cizañar. — Te dije que no tardarían en reemplazarte gatito.

— Chat Noir, regresame esa caja— le advirtió su excompañera caminando hacia él.— También, te exilió de tu prodigio.

— ¡Anda ve y quítale sus aretes! — Volpina lo empujó dejándolo a escasos centímetros de su Lady.

Su cuerpo al igual que el aire, se tensaron. Su ritmo cardíaco acelera. Contempla sus ojos azules, sus labios y cada parte de su ex compañera. Esos aretes eran la única pieza faltante.

—Mi lady…

— No vuelvas a llamarme así. — Soltó con decepción.

— ¡Termina con ella de una vez Chat Noir, que Hawk Moth nos espera con la caja!— gritó Volpina divertida.

Ladybug frunce el ceño y toma una posición de defensa, retrocediendo unos pasos al notar que el rubio no deja de mirar sus prodigios.

Chat Noir da un largo suspiro y le suplica con una mirada triste — Solo dame tus aretes, porfavor. Prometo no verte ni hacer daño a nadie.

— ¡Nunca, ya no confio en ti!

— ¡Aagh, ya quítate!— Volpina se desespera haciéndolo a un lado. — Sabía que te falta malicia — se quejó lanzando un golpe con la flauta a Ladybug.

Viperion se interpone entre ellas con agilidad y defiende a su chica de tal manera, que termina por desatar los celos de Chat Noir.

Su rostro cambió por completo. Recordó todos los rechazos de la azabache, él siempre salvandola y nunca fue correspondido por su culpa; Viperion se había vuelto su peor enemigo y corrió furioso hacia él soltando una patada en el aire directo a su rostro.

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— ¡Joder! — carraspeó el rubio cuando su golpe fue amortiguado por el brazo del otro.

— ¡Aún estás a tiempo Chat!— Viperion seguía esquivando sus golpes sin rendirse. Quería ayudarlo a entrar en razón. — No sé cómo es que te obligaron pero veo el arrepentimiento que invade a tu rostro. ¡No estás solo, no tienes porque luchar contra nosotros!

— ¡Cállate, tu no sabes nada de mí!— se dejó llevar por las frustraciones que sentía. — ¡Cataclismo! — lanzó su ataque directo al estómago.

— ¡Uh!— el peliazul cayó de rodillas sin aliento. Con las manos sobre sus costillas, intentó ponerse de pie adolorido.

Al levantar la mirada, Chat ya estaba del otro lado, pretendiendo escapar con la caja de los miraculous. Ladybug la interceptó con ayuda de su yoyo arrebatandola de sus manos.

Pero Volpina la interrumpió entorpeciendo sus movimientos y provocando que la caja volará a orillas de la torre.

Chat se deslizó por el piso para alcanzarla pero fue imposible. La caja cayo de la torre y él perdió su estabilidad resbalando.

—¡Noo!— Viperion alcanzó a tomarlo de los brazos para salvarlo.

La mirada del rubio seguía en la caja. El chico sonrió con malicia y tomó con fuerza a Viperion. —¡Vamos a ver quién cae primero!— Chat dejó tirar su cuerpo llevándose a Viperion con él por los cielos.

. . .

Ambos forcejeaban sobre el aire. Cayendo. Viperion intentaba liberar sus manos entre todos los golpes, el viento rozando sus caras, sus cuerpos suspendidos en el aire. La adrenalina y el miedo aumentaban entre más cerca del suelo.

Regresan en escena.

Esta vez Viperion toma una ruta diferente y logra interceptar la caja en el aire cayendo al suelo por el dolor que sigue sintiendo en las costillas.

Chat Noir se aprovecha y toma la caja.

— ¡Ya llévale los miraculous!— le indica Volpina mientras retiene a Ladybug para darle tiempo de huir.

Viperion se pone de pie e intenta activar su pulsera, pero el tiempo se le acabó. Su prodigio comienza a sonar y toma fuerzas para correr hacia la misma dirección que Chat.

— ¡Viperion no te vayas, estás herido!— le grita la azabache preocupada.

— Volveré, tranquila.— le dedica una linda sonrisa y ambos chicos se alejan de la torre.

A pocas calles recorridas le perdió el rastro. El dolor se intensificó y su prodigio lo alertaba.

— Auch...— el peliazul entró a un callejón. Se recargó en la pared presionando sus manos contra sus costillas. — Sass rest the slivers.

La destransformacion repartió las heridas a ambos, haciéndolas menos dolorosas.

—¿Se encuentra bien mi señor?

— Yo estoy bien. Recupérate tú primero pequeño, que seguiré necesitando tu ayuda.— le dió una de sus galletas.

— Gracias. Pero recuerde que su poder más importante es la sabiduría. No la manipulación del tiempo, ni su fuerza. — dijo sabiamente el kwami mientras devoraba la galleta.

— Aún así no puedo fallarle a Ladybug y menos ahora que sé…

Un sonido en el techo lo interrumpe.

Ambos observan atentos a su alrededor y descubren al chico-gato caminando por el techo y bajando por uno de los ductos.

Luka corre a esconderse al rincón tras los botes de basura y hace una seña de silencio a su kwami. Una luz verde se desprende por un segundo y el peliazul cautelosamente se asoma para dar un vistazo.

— Plagg ayúdame a encontrar algo con que cubrir la caja.— sonaba muy preocupado y triste. — Mi padre ya debe estar furioso por la tardanza.

— ¡Aagh! ¡Extraño cuando no trabajaba para nadie, sabes!— se quejó el kwami abriendo uno de los botes de basura. — Uhm... no huele nada mal.

— ¡No es posible, no es posible! — repitió Luka para sí mismo sin saber cómo reaccionar ante semejante revelación.

— Bien con esta bolsa será suficiente. Tendré que llegar hasta mi casa como civil para no levantar sospechas, deben estar buscándome.

— Lo único bueno es que tú padre me dejará pedir todooo el queso que yo quiera ¡Así que démonos prisa Adrien!

Una vez envuelta, Adrien carga la caja. Su kwami se esconde entre su camisa y ambos salen a las calles de París como si nada.

—¡No puedo creerlo!— dice el peliazul saliendo del escondite.— ¿Ya puedes transformarme Sass?

— Es muy pronto. Necesitaré meditar para sanar las heridas de su cataclismo.

— Entonces iré por Ladybug, al fin ahora sabemos quién es Chat Noir. No puedo creer que todo esté tiempo sea él y seguramente Hawk Moth…

—¿Habla en serio?— lo cuestionó con una voz demasiado pasiva.—¿Ya pensó en la reacción que tendría Ladybug de saber quién era su compañero?

— Tienes razón. Marinette se pondría mucho más triste de saberlo.— La preocupación invadió al chico con una mirada de tristeza.— Pero Adrien Agreste, no es malo…

— La decisión está en la razón.

— ¡Sass démonos prisa! Conozco un atajo a la mansión Agreste.— un brillo de esperanza invadía sus azules ojos. El kwami asintió tranquilo y se escondió entre su sudadera.

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(Narra Adrien )
.

Caminé por el jardín, directo a la puerta. Antes de girar la perilla, contemple el pequeño altar de flores que mi padre siempre solía cuidar.

— Ptss, Adrien... — susurró Plagg desde mi camisa — creó que alguien logró colarse a tu jardín antes de que las puertas cerrarán.

Fruncí el ceño. Aún, incrédulo giré a mi alrededor para revisar sus sospechas.

— ¡¿Luka?!

— Amm... — se quedó quieto al descubrír que se las había arreglado para entrar sin darme cuenta. — Ehm...¿sorpresa?— extendió sus brazos en el aire con una sonrisa.

— ¡Pero qué!, ¿qué haces aquí?— me exalte ocultando la caja en mi espalda.

Y antes de oír una respuesta suya, los enormes pasos de mi guardaespalda se escucharon.

— ¿Joven Adrien, usted es quien entró?— Gorila se acercaba por el otro lado del jardín y Luka sintió el verdadero temor.

— ¡Si soy yo, no te preocupes!— tomé la mano de Luka y corrimos dentro de la mansión.

No sé el porqué de su visita, pero si mi padre o alguien se enteraban que llegue con algún amigo, ambos nos meteriamos en grandes problemas.

Tenía que ocultarlo.
...

— Ahora si, dime.— interrumpí su mirada que curioseaba en una de las fotografías de la sala.— ¿Por qué me buscabas? Sabes que no puedo tocar en tu banda.

— No es eso...— Su expresión de asombro cambio a una de preocupación cuando me miró directo a los ojos.— Adrien, estoy aquí porque de verdad me importas.

— No entiendo. No me hagas pensar mal.— entre cerré los ojos recordando — En primera ¡¿Por qué entraste a escondidas?!

— Sé que tú eres Chat Noir, te vi cuando te destransformaste en la calle.

No podía creerlo.

Además de fallar con la misión, alguien había descubierto mi identidad ¿Cómo pude ser tan torpe?

— ¿Adrien?— era la voz de Nathalie. Tenía que esconderlo.

Corrí por las escaleras con Luka. Subimos a mi habitación y me cerciore de cerrar con seguro la puerta.

¿Quién lo diría?
El novio de Marinette me descubrió y estaba en mi cuarto. Seguro ya se enteró en las noticias que ChatNoir robó los miraculous.

Aún así, él me hablaba bien. En ningún momento lo noté disgustado conmigo o juzgandome. Al contrario, hoy su presencia me hizo sentir…¿Menos solo?

— Las noticias llegan con rapidez.— Habló sin perder la tranquilidad que tanto lo caracteriza.— No conozco tu pasado. Pero con lo poco que te he tratado, tengo la certeza de que eres un buen chico y ese cambio repentino en Chat Noir fue por algo que va más allá de lo que un simple parisino podría comprender.

De cierta forma sus palabras eran algo que necesitaba escuchar. Una parte de mi, se sintió en tranquilidad.

Luka no me ve como un nuevo villano. No me ha juzgado.

Tocaron la puerta.

— Adrien, tu padre te espera.— era Nathalie.

— Espérame porfavor — susurre para Luka. — No quiero meterte en problemas y es peligroso que salgas o te vean.

Sonrió con una seña de que guardaria silencio.

Suspiré hondo.

Tome la caja de los miraculous de mi cama, abrí la puerta con cuidado y volviendo a cerrarla con seguro dejando ahí a Luka. Merece una explicación después de esto.

.

.

— Y bien, ¿Qué traes en esa caja?— dijo mi padre ansioso desde su sillón.— Nathalie, trae el libro por favor.

Procedí a abrir la caja frente a él. Sus ojos brillaban de asombro y emoción como si fuera un niño pequeño.

— Oh, por fin conozco todos los prodigios del libro.— Frunció el ceño deslizando su dedo. — Claro, a excepción de cuatro: el zorro, la serpiente, el gato y…— me miró esperando mi reacción.—¿Y la mariquita?

— Lo siento.— mi voz entorpece — Fue más difícil de lo que creímos. Viperion es muy fuerte...— cerré mis puños al recordarlo.

—¿Cómo esperas que volvamos a ser una familia, si no conseguiste el prodigio más importante de todos?

Esa mirada fulminante me hacía sentir más inútil de lo que ya pensaba. Traicione a mi Lady y ni siquiera lo hice bien, ahora también decepcioné a mi padre.

— Ladybug no estaba sola. Todo se salió de control.— sentí como mi voz se quebraba, queriendo explicar lo difícil que había sido para mí.— Apenas pude escapar y Lila se quedó peleando sola contra ellos…

— ¡Lila no me importa!— se exaltó mi padre interrumpiendo, pero volvió a recobrar su compostura después de un largo suspiro.

— Lo siento, padre.

Un horrible silencio permaneció entre nosotros y yo seguía ahí parado. Con la mirada gacha.

— Bueno. Lo importante es que llegaste a salvo. Juntos lo lograremos.— Acarició mi mejilla, revisó el raspón que quedó como evidencia de mi batalla. Una idea le vino a la mente. — Sabes, podría akumatizarte. Eso aumenta tus poderes y te…

—¡No!— me aparte lleno de coraje esta vez.— No quiero, no puedo más…

Mi padre me miró desconcertado. Era la primera vez que le levantaba la voz y yo sentía un horrible nudo en la garganta.

—¡Adrien, entiéndeme! Todo este tiempo no pude obtener ningún miraculous y ahora que tú eres portador de uno de los más poderosos, no puede haber marcha atrás. Eres mi hijo y eres una pieza clave, conoces a Ladybug mejor que nadie.

Cada palabra era un golpe a mi alma. Volví a sentirme aprisionado, la idea de continuar me lastimaba. Pero esta vez tomé fuerzas. No sé cómo fue pero este día sentí más seguridad en mi mismo.

—¡Padre, entiéndeme tu a mi!— Levante la voz esperando ser comprendido.— También quiero salvar a mi madre pero ¡entiende!, ¡fuí Chat Noir todo este tiempo!, el héroe de París y una persona enamorada de Ladybug… — mis palabras perdieron fuerza mi voz se quebró — ...no me pidas pelear más contra ella.

Cerré los ojos mordiéndome los labios de la desesperación que sentía.

— Entiendo.

Fría pero sutil.
Mi padre no era el más empático pero esa respuesta me lleno un poco de esperanza aliviando mi ser.

— Si me permiten.— hablo Nathalie intentando romper la tensión generada.— Creo que ambos deberían darse un respiro.

— ¿Podrías prestarme el libro?— una corazonada me invadió.

Nathalie espero la mirada aprobatoria de mi padre y me lo entregó curiosa.

— ¡Les prometo que pensaré en algo!— hice una reverencia a ambos y corrí de regreso a mi cuarto con esperanzas de encontrar alguna respuesta.

.

.

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Abriendo la puerta de mi cuarto me asusté al no encontrar a Luka.

Una nota musical me hizo dar media vuelta.

— Lo siento, no pude evitarlo.— se disculpó sentado frente al piano.

— Tranquilo. — deje el libro sobre la cama y camine hacia él.

Luka intentó tocar algunas notas. Es bueno con la guitarra pero con el piano… suena lo bastante mal como para haberme hecho reír.

— Recordé una bella canción que escuche hace años— dijo algo avergonzado — pero me es imposible sacarla en el piano.

Aunque sus notas fueron patéticas, la melodía me pareció conocida.

—¿Puedo hacerte una pregunta muy indiscreta?— me preguntó serio y yo asentí. —¿Porque quieren los prodigios?

Mi mirada no pudo evitar recaer en la fotografía que tenía sobre el piano.

— No podemos. No logramos vivir con su ausencia, mi madre no está muerta y necesitamos de la magia para poder traerla de vuelta.

El rostro de Luka se llenó de sorpresa y se quedó absorto mirando la fotografía.

Era de esperar. Pero lo que más me sorprendía a mí, era la franqueza que sentí con él.

Luka es un chico con un aura inexplicablemente bondadosa. Su presencia me irradia de tranquilidad y seguridad. Es demasiado maduro y me hace sentir que puedo confiar en él, me hace sentir que debo pedir…

— Adrien, quiero ayudarte. No estás solo y cuentas conmigo.— El brillo en su mirada y su sonrisa era tan parecido a ella, a mi madre.

— ¿De verdad lo harías?

Él miró con nostalgia mi fotografía.

Sentía que quería decirme algo.

Me senté a su lado.
Repliqué las notas que Luka había intentado tocar en el piano.

— Adrien, voy a ayudarte.— hizo una pausa — Sabía que estaba desaparecida pero no sabía que Milie era tu madre.

...¿Luka conoció
a mi madre?

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( Narra Luka)

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Después de que varias lágrimas brotaran de su rostro, Adrien no pudo continuar con la historia que me contaba y fue entonces cuando comenzó a tocar el piano.

Pude sentir una enorme nostalgia a través de su melodía, cada tecla y cada nota expresaban dolor, pedía un poco de luz frente a tanta oscuridad que atormentaba .

Él me lo había contado todo, y yo me sentí afortunado. Era el primero de sus amigos en saber lo que había sucedido con su madre. Me sentí muy agradecido por la confianza que tuvo conmigo pero también todo esto me dejó pensativo, pues la pérdida de un ser amado es demasiado doloroso y más cuando se trata de alguno de nuestros padres.

Nadie te enseña vivir con ese vació que dejan en nuestras vidas, no es nada fácil, y menos cuando estas tan solo como él.

— Adrien, sé que no sé compara con tu historia, pero en serio conozco cómo te sientes.— Mi voz se quebró un poco, aún así coloqué mi mano sobre su hombro en símbolo de apoyo y fortaleza.— No estás solo amigo, no más.

— Gracias, Luka.— No dijo nada más. Se quedó absorto mirando sus retratos.

Sigo sin poder imaginar lo que sufrió todo ese tiempo y aún así él nunca lo demuestra frente a sus amigos.

Cada día, encerrado en casa, viendo a su madre enfermar y quedando muy debilitada con un rostro pálido y decaído, así hasta el grado de colapsar quedando internada en el hospital.

Los doctores no tenían idea de lo que sucedía con su cuerpo ni el causante de su malestar. Y eso no fue todo. Después de varios meses internada, sin poder ser visitada tan frecuentemente, le dieron la noticia a sus familiares: "Emilie Graham de Vanily" misteriosamente había sido secuestrada de ese hospital.

No podía asimilar esa historia, dejaron a Adrien todo este tiempo con la duda de si realmente había muerto su madre o seguía con vida en algún otro lugar, ¿¡Y si así era, en dónde demonios estaba su cuerpo!?

— ¿Pero qué clase de persona robaría a un enfermo del hospital?— pronuncié en voz alta sin pensarlo.— Adrien me miró sorprendido quedando algo pensativo. Creo que quería decirme algo, pero decidió callar y yo, solo suspiré. — ¡¿Cómo no me di cuenta antes?!— reclame para mi, molesto. — ¡Mili era tu madre y estaba desaparecida!

— ¿Mili?¿¡Entonces... si la conocías!? ¿Conocías a mi madre, Luka?— Su rostro se iluminó por unos segundos.

— Algo así.— le respondí— No sabía su verdadero nombre. — Sonreí encogiendo los hombros. — Ella era conocida como Mili De Vanily, la pianista estrella.

—¿¡En serio!?— Su voz se escuchaba muy animada. — ¡A mi madre le encantaba tocar pero no sabía que era famosa!, mi padre no habla sobre ella.

— ¡Perdón, de verdad lo había olvidado, fue hace ya varios años!— puse una mano sobre mi nuca — Además, sabes que no usó mucho las redes sociales y nunca me enteré bien de lo que había sucedido con ella, cuando se retiró de la música o mucho menos si tenía hijos.

— ¡Luka, por favor cuéntame! ¡¿Dónde?! ¡¿Porque la conociste?!— me insistió entusiasmado.

— Pues me perdí jeje. Me perdí en el festival de música clásica cuando era pequeño. — No pude evitar reírme al recordarlo.— Me distraje en el puesto de algodones de azúcar, solté la mano de mi madre por unos segundos y cuando terminé de comerlo miré y ya no encontraba a mi familia.

— No te imagino de pequeño, Luka.

— Era el día internacional del músico y se realizaba una competencia de piano muy importante. Me sentí horrorizado, estaba solo entre la multitud y como siempre he sido tímido con las palabras, me fue imposible pedir ayuda.

—¿Y entonces?¿Cómo regresaste a casa?

— Fui a sentarme a la fuente por vencido y cuando estaba apunto de llorar escuché a tu madre tocar el piano. Su melodía era muy dulce y cálida, fue confortante. Me fui acercando al escenario para poder visualizar al ser que emanaba tan dulce armonía y era ella.

— Wow, cuando ella tocaba todo mi hogar se llenaba de luz.

— Cuando bajó del escenario me miro — continúe— no sé cómo lo supo pero pudo percibir que yo estaba pidiendo ayuda con la mirada. Se acercó inclinándose a mi y me dedico una sonrisa bondadosa diciendo: Luka, tú debes ser Luka Couffaine, "eres idéntico a tu padre".

— ¿¡Qué!?

— Sí, nuestros padres se conocían — afirme con la cabeza— eran rivales musicales pero también buenos compañeros, por eso el nombre Mili De Vanily era muy usado por mi padre, él quería derrotarla.

— Mi madre ganó ese certamen, ¿no es así?— dijo Adrien recordando con dulzura.— Es el único trofeo que conocí de ella, era de sus posesiones más especiales.

— Eso supongo, porque ese día Mili se retiró de la música, fue lo que le dijo a mi padre cuando me llevó con él. Después del festival, no volvió a saber nada de ella.

— Ya veo, aún así,¡Tú padre también debe ser un gran pianista!

— Sí, lo era. — mis ojos se entristecieron un poco, pero eso no me detuvo a confesarle: — Sabés, a diferencia de ti, yo nunca estuve sólo. Tenía a Juleka, y mi madre siempre estuvo para nosotros cuando falleció mi padre.

Adrien me miró con sorpresa.

— Luka, no, no sabía lo de tu padre — titubeó un poco — ¡Lo siento, lo siento mucho! Perdón, perdóname por traerte esos malos recuerdos.

— Tranquilo, no pasa nada. Al contrario — le sonreí — Hoy descubrimos que tenemos otra cosa en común, además de la música.

— Tienes razón...

— Aún así, ellos viven en nuestros corazones, ¿No crees?— le dirijo la mirada sonriente pero él parecía absorto.

Adrien miraba su anillo un poco angustiado. Después, miró hacia su cama observando el libro que había traído consigo. Ese libro parecía antiguo, con detalles que me hacían pensar que eran parte de los prodigios.

— Luka.— Rompió el silencio un poco temeroso. — Respondiendo a tu pregunta. Hace unas semanas, descubrí en donde se encuentra mi madre.— Mi rostro expresaba sorpresa pero no estaba seguro de lo que habían escuchado mis oídos.— Si Luka, encontré el cuerpo de mi madre, aún puedo salvarla y es por eso que hice una alianza con Hawk Moth para salvarla con la magia de los prodigios.

— ¿Después de un año desaparecida, encontraste el cuerpo de tu madre?

— Si, aunque tuvimos que darla por muerta y hacerle un funeral.— Suspiró profundo, se puso de pie.— ¡ ¡La persona que la sacó del hospital solo lo hizo con intenciones de salvarla y siento que ahora es más mi deber ayudarla!

— Ahora entiendo.— Acaricié con un gesto de duda pero después sentí una gran felicidad por él. — ¡Tienes razón, tú cómo ChatNoir tienes más posibilidades de ayudarla!

— ¿Enserio lo crees?

— A veces pienso que las cosas suceden por algo.— Creo que yo también, me vine enterando de todo esto por algo.— ¿Entonces ese libro te ayudará a salvarla?— señale con asombro y compartí su misma sonrisa.

— Es lo que he estado estudiando estos dos meses, pero aún tengo bastantes dudas y necesitaba la caja de los prodigios para poder convocar al poder de la sabiduría.

—¡Vaya!— Coloque mi mano en mi nuca. Era demasiada información por un día y estas joyas eran más asombrosas de lo que pensaba.

— Luka, aún así debes prometerme que no le dirás a nadie. Esto se lo he ocultado incluso a mi familia, igual podría ser peligroso.

— Tranquilo, Adrien, confía en mí y si tú me lo permites, quiero ayudarte. — Me miró con sorpresa— Yo estaría igual de emocionado que tú — le expliqué — si tuviera la oportunidad de volver a ver a mi padre... lo haría.

Sé que ambos compartíamos el significado de la pérdida, la sonrisa que reflejó, me lo demostraba.

— ¡Espérame aquí, no tardaré!— los ojos de Adrien se iluminaron y corrió a la puerta.— Por favor llama a tus familiares para que no estén preocupados por ti y enserio, gracias por escucharme y gracias por querer hacer esto conmigo Luka.— Salió y cerró la puerta.

Tenía razón, debía reportarme y saque mi celular de mi bolsillo. Llamé a mi madre para avisar que estaba con un amigo, que llegaría tarde a casa o quizás no llegaría, pero que me encontraba bien.

Luego de colgar, vi que tenía varias llamadas perdidas de Marinette.

Suspiré profundo e intente asimilar todo de nuevo: Marinette era Ladybug y había recurrido a mi ayuda para recuperar las joyas perdidas. Adrien era ChatNoir y él solo robó la caja de los miraculous por un fin mayor, recuperar a su madre.

— ¡Diablos, qué situación tan complicada!— exclamé pensativo.

— ¿Hasta ahora se da cuenta?— Sass aprovechó para salir del brazalete.— ¿No le devolverá la llamada a nuestra Ladybug para informarle donde están los prodigios?

— No, aún no— visualice el libro — ¿Sass, ahora qué hago?— me sentía confundido — Quiero ayudar a los Agreste, pero también prometí proteger mi identidad a Ladybug y regresar con los prodigios.

— Recuerda que yo solo soy el kwami más sabio de todos, y no cualquiera es mi portador.— agache la mirada y Sass intentaba animarme. — Estoy seguro que sabrás cómo terminar esta canción.

"Pase lo que pasé, deseo que mis seres queridos puedan ser felices".

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(Narra Luka)

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"Una vez que llevas su ritmo por dentro, es difícil sacar la melodía de mi cabeza. Tatuada en mi corazón, te llevo a todas partes, Marinette. Te veo en todos lados, te pienso cada segundo y, te extraño."

Seguía mirando mi móvil, repleto de sus mensajes y llamadas perdidas. Qué malo soy, llevo dos días desaparecido para ella.

Hoy, aquí en la mansión Agreste, tengo un extraño presentimiento. Algo me dice que debo continuar con este secreto, no puedo mentirle a Marinette, pero tampoco puedo traicionar a Adrien, revelando su identidad.

—¿Qué hará?— pregunta Sass curioso.

— Una llamada.— respondo. — Es lo mínimo que puedo hacer.

Me dirijo nervioso, hacia la ventana con el celular sobre mi oreja. Esperaba que Marinette me contestara antes de que Adrien regresará a su cuarto. Suena la línea de espera y me muerdo el labio, espero no esté molesta.

— Luka... — Su hermosa voz calma mi ansiedad. — ¿Qué sucedió?, en tu casa nadie contestaba,¿estás bien?— Su dulce voz suena preocupada y eso me hace sentir peor.

— Si.— respondo cortante, debo mantener la calma, aún no es tiempo de explicaciones. — ¡Tranquila, mi Ma-Ma-Marinette! — sonrió, pues soy feliz de escucharla.

— ¡Luka! — la escucho sonreír apenada. Puedo imaginar sus hermosas mejillas ruborizadas. Pero regresa a lo importante. — ¿Donde estás?¿Por qué no has regresado?

— No puedo responder a eso por el momento, perdoname Marinette.

— Yo recupere el miraculous del zorro, aunque Lila logró escapar...¿Pero tú?¿Qué sucede?

Cierto con fuerzas mi puño izquierdo por la impotencia. Tengo poco tiempo, y no puedo arriesgar mi identidad frente a Adrien.

— ¡Marinette, te amo, y te extraño! — sólo me queda despedirme. — Tranquila. Te buscaré, hasta entonces paciencia.

— ¿Luka? ...— colgué.

Suspiré profundo, sentándome sobre la cama. Sass regresa a mi brazalete, Adrien se aproxima, y yo, solo me preguntó:

¿Qué es lo correcto?

.

(Narra Adrien)

.

Lo sabía, mi padre guardaba la caja de los miraculous en el mismo lugar donde tenía el libro. Es su caja fuerte, pero con Plagg fue fácil de abrir la compuerta desde dentro.

— ¿Sabes en lo que te estás metiendo, verdad?— Plagg me interrogó mientras yo tomaba la caja de los prodigios.

— Sí, prometí enmendar mi error y eso haré. Con el libro encontré alternativas para recuperar a mi madre.

— Explícate.

— Leí que no es necesario el prodigio de Ladybug. Con el poder del gato negro y los demás, puede que sea capaz de obtener mi deseo.

— ¡No!— voló frente a mí. — ¡No debes, digo no puedes!

— ¡Sí Plagg, si puedo! Viene todo en el libro. — me sentía muy seguro. — Nuestro prodigio es de los más poderosos. Sólo debo hacer una invocación para tener acceso a mi deseo.

— ¡Adrien, no, no es como lo piensas!— dijo preocupado. — ¡Piénsalo, si mi cataclismo es peligroso, tu deseo también puede serlo!

— Tranquilo, entiendo el libro perfectamente, está en chino. Todo saldrá bien, es por un fin mayor.

— No entiendes, no es tan fácil. Pedir un deseo y ya.

— ¿Dime, que es lo que te preocupa?— tome la caja con fuerza, para ir de vuelta a mi habitación.

— ¡Sólo prométeme que harás caso a las reglas, Adrien! — Voló tras de mí, implorando. — Promete que le harás caso en todo, a lo que diga el kwami mayor.

— ¿De que estas hablando Plagg?— lo miré alzando una ceja.

La luz del pasillo se encendió. Coloque la caja detrás de mí, intentando esconderla.

— Joven Adrien. — Natalie se acercó mirándome curiosa. —¿Qué hace despierto tan noche?

— Sólo, sólo veníamos por bocadillos nocturnos.— Me aleje sutilmente. — Esta criatura come demasiado jeje — Señalé a Plagg como excusa, aprovechando lo poco que Natalie lo ha conocido.

— Amm sii, ¡ hace hambre!— Plagg se acaricia la barriga exageradamente.

— No me mientas Adrien. — Mira tras mi espalda y yo suspiró rendido.— Puedes confiar en mí, Adrien, pero si tu padre descubre que tomaste la caja sin permiso, se enojara más contigo.

— Pero, Nathalie...— No quería involucrarlos más en esto. Agaché la mirada.

¿Cómo les explicó está impotencia que siento?

Quiero arreglar esto sólo, es lo mínimo que merecen, pues ellos dos luchaban contra mí para recuperar a mi madre. Mientras, yo, sólo perdía el tiempo intentando enamorar a Ladybug.

— Adrien, te dejare por esta vez. Pero no hagas nada peligroso.— se inclinó con una sonrisa tomándome del hombro. — Sé que tienes la misma determinación de tu padre. Así que cualquier cosa, pide mi ayuda.

— ¡Gracias Nathalie!— le di un abrazo en agradecimiento, siempre es tan comprensiva conmigo.

Plagg y yo, corrimos a la habitación. Teníamos que aprovechar el tiempo y regresar la caja a su lugar antes del amanecer, y mantener a Luka en secreto.

...

— ¿Luka, te encuentras bien? — él no dejaba de mirar su móvil.

— Sí, no perdamos tiempo.— sonríe más animado.

La noche sería larga. Hoy era idea, hoy convocaría el primer paso del ritual para poder pedir salvar a mi madre.

Luka se sorprende al abrir la caja, y mirar su interior lleno de prodigios.

Es un poco irónico, que el chico a quién vi como un rival en el amor hace tiempo, ahora sea mi único acompañante en este excéntrico momento.

Deje de lado mi orgullo. Luka es un gran chico y debe hacer muy feliz a Marinette.

— Bien. — Comencé a acomodar los prodigios sobre un tapete rojo, intentando escribir un símbolo en chino con ellos.

Coloque mi anillo al centro. Deje el espacio del miraculous de la mariquita, la serpiente y el zorro. Todos los demás, estaban aquí.

Todo estaba listo, incluso había luna llena pero nada pasaba después de invocar las palabras del escrito.

— ¿Seguro no era necesario el prodigio de Ladybug?— Hablo Luka después de unos minutos.

— Se supone que debería funcionar.— suspiré decepcionado. — Quizá los prodigios no son...

Una fuerte luz de azules destellos deslumbró mi vista, e iluminó toda la habitación por unos segundos.

— Saludos, mi nombre es Sass, él kwami de la sabiduría. — Al abrir mis ojos pude visualizar al pequeño reptil aqua marino que flotaba frente a nosotros.

— ¡¿Tu eres el kwami de la serpiente?!— pregunté pasmado. Luka se veía igual de sorprendido que yo.

— Así ess, también soy el kwami más sabio de todos.

— ¿Espera, cómo es que apareciste, si el miraculous de Viperion no lo tengo aquí?

— Soy el kwami consejero. Mi deber es aparecer frente a tu invocación.— respondió con seriedad.

— Ya veo.— La curiosidad me invadía.— Dime, ¿donde vive ese tal Viperion?

— Sabe perfectamente que no puedo revelar la identidad de mi dueño.

—¡Yo sé lo he repetido miles de veces!— reclama Plagg desde mi cama— pero el muchacho no entiende.

— Calmemonos todos — sugiere Luka tranquilamente y me mira.— Adrien, concéntrate en lo importante.

— Tienes razón.— suspiró y me coloco frente al Kwami acuamarino. — Por favor, dime los siguientes pasos para tener acceso a mi deseo.

— Déjeme explicarle joven Adrien. Lo que usted está convocado no es un deseo,es una premonición.

—¿Pero por qué?— exclamé.

— Desde la última reunión de alerta — explicó — se acordó, que nuestros poderes ya no podían confiarse totalmente a los humanos. Es por eso, que aún siendo portador del anillo, no eres capaz de usar todo su poder, y tú transformación, aún tiene límite de tiempo.

Me parecía lógico, aún así no entendía el porqué de la restricción. El Kwami continuó con su discurso.

— Hasta la actualidad, aún hay humanos que creen merecer todo él poder, dejándose cegar por el egoísmo. Es por eso que ya no otorgamos poderes ilimitados.

— Entonces, ¿Me consideras egoísta al ver a mi madre en ese estado, tener la oportunidad de hacer algo y querer tomarla?— reclamé un poco molesto.

— Eso respóndetelo tú. A cada acción hay una reacción en cadena. Y mi única labor aquí con ustedes, es mostrar el impertinente escenario que podrías causar si no usas la magia con cautela, madurez y responsabilidad.

— ¡¿Yo?!

— Adrien, no es contra ti. — hablo Plagg. — Todos estos acuerdos se hicieron después de que varios humanos usarán mal los prodigios, creando malos escenarios en la historia.

— ¿ Es verdad todo eso?— preguntó Luka.

— Claro rockerito.— le respondió Plagg presumiendo. —¿ Por qué crees que la edad media se conoció como la edad oscura?

— Es de gran importancia las acciones que tomes, Adrien Agreste.— enfatizó Sass, mientras se colocaba arriba del prodigio del conejo.

— ¡Holi, yo soy Trixx!— saludo el conejo sonriente y entusiasmado.— ¿ Listo para un viaje largo?

Sentí un pequeño escalofrío al ver los ojos amarillos y serios de Sass. No negaré que está situación comenzó a preocuparme.

— Está bien. Kwami Sass, muestren lo que tengan que mostrarme.— Hablé decidido.— ¡Ahora, mi mayor deseo es recuperar a mi madre y haré todo lo que esté en mis manos para lograrlo!

— Las decisiones del futuro próximo, ya están plantadas en tí.— Cizañeo el Kwami. — Por todo lo que has pasado, ya no eres libre de cambiar tu voluntad.

—¿Qué es lo que quieres decir?— pregunté confundido y un poco intimidado. —

¿No me mostrarás mi futuro?

— ¡Imposible!, mostrarte tu futuro sería un tabú. Eso crearía más caos, del que ya acumularon.

— ¡¿Entonces, no estás aquí para mostrarme algo?!— reclamé.

—¡¿Entonces porque me despertaste?!— reclamo el kwami del conejo también.

— Tranquila, ¿Quesito, conejito?— Plagg le extiende un poco de su plato a Trix.

Sass dirige su mirada hacia a Luka y nos sorprende, cuando le dirije la palabra solo a él:

— Tú eres el predilecto. Luka Couffaine, ahora eres una pieza clave para lo que pueda o no suceder con los prodigios.

—¿El rockerito?— se sorprende Plagg.

Yo me quedo mudo, esperando la reacción y respuesta de Luka.

— ¿Entonces, yo que debo hacer, Sass?— le responde Luka.

— Si tus intenciones son sinceras podrás visualizarlo. Serás capaz de dar un vistazo al posible futuro.

(Narra Luka)

.

Estoy más sorprendido que el día en que Ladybug me otorgó el miraculous de la serpiente. Hasta ahora, cómo Viperion, solo fuí capaz de retroceder el tiempo unos pocos segundos.

—¡No entiendo nada!— Adrien me gana la palabra, antes de que yo pudiera aceptar o rechazar a Sass. — Soy yo quién estudió y preparó este conjuró, yo soy ChatNoir y yo...

— ¡Adrien, es el requisito de Sass y debemos obedecerlo en todo! — su Kwami Plagg, lo intentaba calmar.

— ¡Pero yo soy el interesado en utilizar esa magia!

— ¡Por eso mismo! — interviene Sass — Se necesita de una persona seria y prudente. El destino aún no está escrito, depende mucho de ustedes dos, y de sus intenciones, lo que el día de mañana pueda suceder con nosotros y los miraculous.

— Te lo dije Adrien. Sass es el más sabio y tienes que hacerle caso en todo para que...— titubeó el Kwami negro con un poco de vergüenza — Para que la magia no se te salgan de control como a mí, con los dinosaurios. Jeje.

— ¡Si tú mismo lo dices! — Adrien se rasca la cabeza más tranquilo y me mira, junto a los kwamis.

— Jóven Luka Couffaine. — Sass sigue dirigiéndose a mí como si fuera la primera vez. — ¿ Está dispuesto a tomar este pequeño pero importante viaje? Afrontando los requerimientos que pueda pedir su futuro próximo.

Todos siguen a la expectativa esperando mi respuesta. Visualizar el futuro, no debe ser sencillo, y si Sass me escogió a mí, debe ser por algo.

— Lo haré. — respondí a los Kwamis determinado, con lo cual Adrien se sorprendió bastante.

— Luka, no es necesario que tengas que hacerlo.— Puedo ver la preocupación en su rostro.

— Prometí ayudarte, Adrien. — le sonrió sinceramente. — Cómo dije, no estás sólo, y si estoy aquí en este preciso momento, debe ser por algo.

— Luka.

Doy unos pasos al frente, como Trix me señala.

— Aquí tienes. — Trix me da un pequeño reloj de bolsillo.— ¡Guárdalo muy bien, con esto serás capaz de viajar a donde yo te lleve!

No voy a negar que estoy nervioso, siento un poco de miedo. Guardó el reloj, y aún con la mano en mi bolsillo, lo aprieto con todas mis fuerzas.

"Marinette, esto también lo hago por tí. Prometí regresar con los miraculous a salvo, y quiero ayudarte a resguardarlos para que puedas estar más tranquila" .

— ¡Madriguera del futuro, lista!— Avisa Trixx con gran emoción.

Se abre un portal de mi tamaño, del cuál se desprende una deslumbrante luz azul.

Respiró profundo, y camino hacia él con la vista al frente.

Aquí estoy, siguiendo un rayo luz, tan frío.

La luz es cada vez más intensa, y me marea.

. . .

Después de sentir que despertaba de un sueño profundo, contemple el solitario parque de la alameda central. El silencio a mi alrededor parece eterno, observe al sol lejano y la ciudad, parecía un pueblo fantasma.

¿ Qué sucedió aquí?

¿Dónde están las personas?

Recorro las calles de París, todo se ve horriblemente solo. Siento un enorme escalofrío recorrer mi cuerpo cuando levanto mi mirada y observó la mitad de la torre de París pulverizada. Así luce todo, la mitad de cada cosa está destruido.

Sigo caminando. Debe haber algo que yo pueda encontrar o hacer aquí. Curiosamente, me dirijo hacia mi casa. Quiero ver cómo está ahora, si es que aún, Libertad sigue intacto.

Llegué al río Sena, está totalmente seco. Sigo sin entender lo que sucedió. Giro a la derecha, justo hacia el muelle y no, Libertad no está. Pero hay alguien sentado a la orilla del muelle.

Es la primer persona que he visto, corro hacia ella para preguntarle qué es lo que ha sucedido. A unos cuantos pasos, observó su traje y cabello blancos, aún cambiados de color, creo saber bien quién es :

—¿ChatNoir?— hable con miedo y él me ignora. Sigue de espaldas con su cola y mirada baja, parece que observa el río que ya no existe.

¿Eso que escucho... son lamentos?

— Yo no lo hice, yo no lo hice.

—¡ChatNoir, Adrien!¿Qué te sucede?— Se inmuta a mis palabras nuevamente, y yo, intento tomarlo del hombro pero me fue imposible.

Recuerda que esto solo es una visión Luka. — Escuché la voz del kwami Trix en mi cabeza.— No pueden verte ni escucharte, mucho menos tocarse.— explicó. — Esto es como si fueras el espectador de un sueño, en el que no podrás intervenir, solo observar.

— Entiendo, pero todo es tan extraño.

Recargo mis rodillas y manos sobre el suelo para estar a la altura del rostro ChatNoir. Lo observó detenidamente. Me preocupa su mirada, se ve tan fría y perdida con ese azul tan pálido.

— Yo no hice esto, yo no hice esto...— susurró para sí mismo una y otra vez abrazando sus rodillas con nerviosismo.

— ¿Qué es eso que no hiciste?— Sé que no me escucha, pero no puedo evitar preguntarlo. Verlo así me parte el alma.

Entonces, su cuerpo comienza a temblar, sus ojos se inundan de lágrimas incontrolables que escurren de su rostro.

— ¿Trix, qué es lo que le sucede?

Fue akumatizado, y ya no tiene remedio.

— ¿Howk Moth lo traicionó?

— ¡Yo no hice esto, yo no hice esto! — ChatNoir grita sin control poniéndose de pie y tirando de sus blancos cabellos.

Yo termino en el suelo por el susto, y veo como el brazo de ChatNoir se ilumina por rayos que salen de su cuerpo. Es algo así como electricidad y parece doloroso.

Él, intenta controlarlo pero le es inútil y comienza a correr desesperado tropezando con todo en su camino. Cada cosa que tocaba con ese brazo se pulveriza a la mitad.

— ¿Trix, cómo puedo ayudarlo?¿Dónde está Ladybug y los demás portadores?— verlo sufrir y destruir las cosas sin intención a su paso, me estaban asustando.

Trix, suficiente.— Ahora escuché la voz de Sas.— Llévalo un mess atráss.

El panorama se nubló, y en un parpadeó, me encontraba en la bella ciudad que conocía.

— ¡Ladybug, espera. No debes ir sola! — me veo a mi mismo corriendo tras ella.

— ¡Todo esto es mi culpa y mi responsabilidad, Luka!— ella responde sería a mí yo del futuro.

¡ Uy me equivoqué! — chilla Trix. — ¡Era un día y medio después!

El escenario se esfuma y vuelve a cambiar. Ahora, me encuentro en un lugar oscuro, con muchas plantas en su interior.

Camino hacia el lugar más iluminado. Adrien está parado frente a un ataúd. No puedo creerlo, es Emilie Agreste quién está dentro.

— Madre, casi te perdemos por confiar en que Ladybug lo entendería.— Solloza Adrien. — Fui tan iluso, ya no hay tiempo, ¡Salvaré a papá, te salvaré a ti y todo regresará a la normalidad sin importar las consecuencias!

Uno de los cristales del techo fue roto.

— ¡Adrien Agreste, regresa los miraculous que robo tu padre! — Ladybug entra furiosa, junto a mí, transformado en Viperion.

— ¡Creí que éramos compañeros, Ladybug! — Adrien responde demasiado serio.

— ¡No voy a hacerte daño, Adrien! Sé que no tienes nada que ver en esto. Tú no eres culpable de las atrocidades de tu padre.

— ¡No creas que echaré por la borda todo lo que consiguió mi padre, Ladybug!

— Tu padre no es una buena persona, Adrien, ¡¿Qué clase de monstruo abandonaría a su hijo huyendo con la caja de los prodigios?!

— Alguien bastante inteligente para que yo pudiera terminar con esto y tú llegarás hacia nosotros, a este preciso lugar. — La mirada de Adrien era diferente, fría y vengativa. Levantó su mano y se transformó en ChatNoir, revelando su identidad a Ladybug, quién quedó totalmente en shock.

El escenario se comenzó a nublar. Lo último que alcancé a ver, fue cuando ChatNoir fusionó su prodigio con el de la mariposa y ni yo ni Ladybug alcanzamos a detenerlo.

—¡ Nunca te importe, no vengas a decir que me ayudarás!.

Ya no podía ver nada pero podía escuchar.

— No es eso, Adrien...— Ladybug rompió en llanto. — Perdóname, yo no sabía por lo que pasaba tu familia.

— ¡Marinette! — esa fue mi voz...

Deje de escuchar, deje de presenciar. Aún así, creo entender lo que sucedió después y él porque ChatNoir había perdido el control de su poder.

Observé una enorme luz azul blanca.

No queremos mostrarte cómo termina esta batalla. — me habla Sass.

— ¿ChatNoir, se akumatizo así mismo?— pregunté confundido.

Así es. Quería ser más fuerte para vencer a Ladybug y Viperion, pero el poder junto a su resentimiento se le fue de las manos. Cómo pudiste ver al principio.

— ¡No puede ser, esto es horrible!

Por eso era tan importante, que supieras en lo terrible que puede terminar esta historia.— añade Sass. — Eres el predilecto Luka Couffaine, eres una pieza clave para cambiar todo este trágico futuro, antes de que sea demasiado tiempo.

— ¿ Pero cómo?— mi pecho dolía, lo que acaba de ver me dejó un enorme nudo en la garganta. "No quiero que nada malo le suceda a Marinette, ni a esta ciudad"—¿ Qué debo, que puedo hacer, Sass?

Será un intercambio duró.— suspira Sass. — Lo siento Luka Couffaine, pero para que todo salga de la mejor manera posible, debes cumplir 3 estrictas reglas.

Mi corazón latía como loco. Seguía flotando en la nada. Esperando las indicaciones que podrían prevenir este terrible futuro.

Luka, debido a tus deseos y el papel importante que llevas entre Ladybug y ChatNoir. Estas son las tres cosas que debes cumplir y sacrificar, cuando regresemos al presente.

— Entiendo.— Tragué grueso, esperando con impaciencia.

Primero, al volver, Adrien olvidará que hiciste este viaje. Saldrás de su casa y lo tendrás que convencer de posponer el ritual dos días después.

— Está bien.

Segundo, hasta entonces harás todo lo posible por evitar que Marinette y Adrien conozcan su identidad, nunca deberán saberlo. Marinette tampoco deberá enterarse de quién es Hawck Moth o eso arruinara su trabajo como guardiana.

— Comprendo, tiene mucho sentido.

Y por último y él más difícil de aceptar, es...

. . .

Una lágrima brotó al despertar.

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(Narra Luka)

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Desperté. Fue peor que una pesadilla, pues, si no cumplía las tres reglas, mis seres queridos y todo lo que conocía se extinguiría en el futuro.

— ¿Luka te encuentras bien?— Adrien estaba preocupado, me ayudó a levantarme del suelo. Trixx, el Kwami ya no estaba, solo Sass y Plagg.

— Descuida, solo me duele un poco la cabeza.

— ¡Pero qué dices, acabas de desmayarte recién se apareció el Kwami de la serpiente!— Sass tenía razón, Adrien no recordaba mi viaje al futuro.

— Perdóname Adrien, creo que necesito ir a casa a descansar.

— Está bien Luka.— dijo desanimado.

— Podemos posponer este ritual dentro de unos días. — sugirió Sass.— Es importante que no lo hagas solo, Agreste. Necesitarás de gran ayuda y energía para cumplir tu deseo.

— Entiendo.— Adrien se veía tranquilo. Parece que todo saldrá de acuerdo al plan.

— Confía en mí, amigo.— sujete su hombro. — Te prometo que en unos días salvaremos a tu madre, pero ahora, yo necesito ir con mi familia.

— ¡Gracias Luka! — sonrió con un poco de esperanza.

Realmente estaba depositando toda su confianza en mí y no podía fallarle. Puedo con esto, soy el único que puede hacerlo. Evitaré que Adrien pierda el control y mantendré en secreto su identidad, hasta entonces.

. . .

Fue hasta el amanecer, Adrien me ayudó a salir de la mansión sin ser descubiertos. Regrese a casa, es bueno estar en mi hogar y ver que mi familia está a salvo.

— ¡Me tenías preocupada, Luka!

— Lamentó desaparecer así. — abracé a mi madre con todas mis fuerzas.

No soy muy bueno en la cocina, pero esa tarde me esforcé en prepararles la cena. Solo tenía dos días, y quería aprovecharlos al máximo. Quería dejar todo en orden.

. . .

Al día siguiente, por la tarde, llame a Adrien. Todo estaba listo y aunque aún no fuera el día, me sentí nervioso. Prepare mis cosas y salí de casa, este vez avise y me despedí de mi familia como es debido.

A veces, cuando te sientes perdido, cuando te sientes triste o con miedos. Siempre habrá una persona en tu mente: aquella en la que deseas correr a sus brazos, con tan solo verla, eso que te acongoja desaparece, aunque sea solo por un instante. La extrañaba demasiado, estoy impaciente por contemplar su hermoso rostro.

Toque el timbre.

I'll miss you more than anyone in my life
I love you more than anyone in my life

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(Narra Marinette)

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Abrí la puerta y mis ojos se llenaron de lágrimas. Había estado tan preocupada por él, tenía días que no lo veía.

— ¡Luka! — Lo abracé con todas mis fuerzas. — Creí... que te había sucedido algo malo.— presioné mi cara sobre su pecho.

— Lo siento, amor. — Él rodea mi cintura con sus brazos y en ese momento me siento la persona más feliz.

. . .

— ¿Me contarás lo que pasó con ChatNoir, ese día?

— Confía en mí, prometí recuperar los prodigios.— Sé que oculta algo, puedo verlo en sus ojos. Aún así, sé que sus intenciones siempre son buenas, y no insistiré.

— ¡Gracias por el espagueti, le quedó muy rico a tu madre, Luka!— me levanté de la silla para levantar los platos de la mesa.

— Yo... — el rostro de Luka se sonrojó un poco. — Yo fui quién, lo cocino.

Casi tiró los platos al escucharlo. Era la primera vez que probaba algo cocinado por él. Definitivamente, tener a Luka en mi vida, es precioso.

Después la merienda, subimos a mi alcoba. Fue como recuperar estos días que anduvimos separados. No parábamos de conversar, abrazarnos, reír, besarnos y decirnos lo mucho que nos queríamos.

¡Hay tantos cosas que deseamos hacer juntos! Yo le propuse un picnic nocturno, el próximo mes, la torre Eiffel será iluminada y sería la ocasión perfecta.

— ¿Estos son tus nuevos diseños?— Luka miraba con entusiasmo mi libreta.— ¡Son geniales, si yo fuera mujer me los pondría!

— ¿Enserio?— reí — No son muchos, pero son los que más me han gustado.

— ¡Serás una gran diseñadora, Marinette! — sus palabras de aliento siempre me hacen sentir que podré conseguir mis metas.

— ¡Tú también Luka, serás un gran músico!— me senté a su lado y lo abracé.

— ¿Has pensado en algún nombre para tu futura línea de ropa?

— Uhm, la verdad no.— era una pregunta que jamás me había hecho.

— ¿Qué tal, "Diseños Ma-Ma-Marinette"?— mire su sonrisa divertida.

—¡Oye!— le reclamé.

Luka se veía tan lindo, la verdad es que adoro que me moleste. Me gusta ese lado tan divertido de él.

Mi sonrisa se desvaneció al mirar el reloj de mi habitación.

— Luka, el tiempo contigo se pasa volando.— Lo abracé — ¡Demonios, ya es tarde! Aún así, no quiero que te vayas.

— Si tú quieres... — Su voz sonó tan pequeña que apenas pude escucharlo — ... puedo quedarme esta noche.

Aún sintiendo un rubor en mis mejillas, no pude evitar preocuparme por él.

— Pero... ¿Tu madre no se molestara, si no llegas a casa?

— No.— Nuestros ojos se encontraron en un instante de complicidad.

— Quédate, por favor.— pedí sutilmente.

— Está bien.— dijo tiernamente acariciando mi cabeza con una enorme sonrisa.

... Luka Couffaine, pasaría la noche aquí.

¡¿LUKA COUFFAINE pasaría la noche aquí?! Grité internamente.

— Es-pé-ra-me.— Mis nervios me volvían a traicionar. — Te te traeré algo de de, de cenar.

Corrí bajando las escaleras con la cara toda roja. Me dirigí a la cocina de la manera más sigilosa, pues mis padres ya estaban dormidos.

— ¡Tikiiii! — susurré desesperada mientras buscaba galletas en la alacena.

— ¿Qué te sucede Marinette?— Me inspecciona confundida. — ¿No estás feliz? Luka está bien y vino a visitarte.

— No Tikki. Bueno, sí pero...

—¿Pero?...

— Estoy nerviosa. No sé, tú sabes...— mi cara estaba ardiendo y meter mi cabeza al refrigerador no estaba ayudando.

— ¿Por qué estás tan extraña? — Tikki saco mi rostro del refri. — ¿Es por qué Luka se quedará hoy?

— ¡Exacto, eso! — Serví la leche y coloqué los vasos junto a las galletas. — Es porque hoy dormí dor-mi...— ni siquiera podía pronunciarlo.

— Dormirán juntos.

— ¡A si es! — suspiré y comencé a golpear la mesa desesperada.

— No te ves muy feliz, Marinette. No entiendo, si no querías que Luka se quedará, entonces ¿Porque aceptaste?

— No, no es eso Tikki.— Cubrí mi rostro. — Es sólo que... a veces, cuando una pareja duerme junta pues, puede que...

— ¡Ahhh ya entendí!— más vergüenza no podía sentir.

— No se que hacer Tikki. Si eso sucede, yo, creo que aún, aún no me siento lista.

— ¡Cálmate Marinette, creo que estás exagerando!— me intenta tranquilizar.

— ¿Enserio, estoy exagerado?

— Pues si. Sólo pasará la noche aquí, además Luka no es ese tipo de chicos.

— Tienes razón. Luka es.. un excelente chico.

Retomé la calma. Sujete la bandeja y regresamos arriba a mi alcoba. Luka de encontraba sentado.

— Aquí tienes.

— Gracias Marinette.

Después de la velada, no teníamos idea de la hora. Ambos ya estábamos bostezando de sueño, deseábamos que la noche fuera eterna pero teníamos nuestros límites.

Prepare la cama. Apagué la luz, y el silencio se apoderó de la habitación.

Me siento un poco nerviosa y muy feliz. Luka ya está recostado al otro lado de la cama, puedo ver su tierno rostro ser iluminado por la luz de la Luna que atraviesa por mi ventana.

Me recuesto a su lado y él me abraza. No sabía que se sentía así de lindo, dormir junto a él. Siento una enorme calidez, escucho su respiración y a su corazón en medio del silencio que nos brinda la noche.

Lo miró y tiene una enorme sonrisa.

— Me encantas, Marinette.— acaricia mi rostro suavemente.

— ¡Soy muy feliz contigo, Luka!

— Quizá para algunos sea poco — dijo agradecido — pero estos meses junto a ti, han sido para mí, lo más bonito que he vivido.

—Buenas noches— Me acurruque, aún más a él.

— Descansa.— besó mi frente y acaricio mi rostro sutilmente.

Su aroma, su respiración y el cariño con el que me abrazaba arroparon mis sentidos. Aún si no soñaba nada, hoy sería uno de nuestros más lindos recuerdos, pasar una noche juntos. Caí completamente dormida, con una gran sonrisa.

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De pronto, esa calidez desapareció de mi lado. Desperté y me encontré con el otro lado de la cama vacía.

— ¿Luka?— talle mis ojos, no estaba en la habitación, ni sus cosas.

Me pare de prisa, si mis padres lo encontraban abajo, me matarían.

— ¡Marinette!

— Ahora no, Tikki. Debo ir por Luka.

— Él ya se fué — la voz de Tikki sonaba triste. — Despertó muy temprano, y te dejo esto. — Había una carta sobre mi escritorio.

Algo no andaba bien.

¿Por qué Luka se iría así, sin despedirse?

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(Narra Marinette)

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Parecía una pesadilla. Luka no respondía mis llamadas, y yo me negaba a creer en esa carta.

Salí a toda velocidad en mi bicicleta, ni siquiera me quite la pijama. Aún era muy temprano, debe haber regresado a su casa, ¿Dónde más podría estar?

— ¡Buenos días, Marinette! — dijo la señora Couffaine con un gran bostezo.— Disculpa que me veas en estas fachas, a estas horas de la mañana.

— Discúlpeme a mi, por despertarlatan temprano pero necesito ver a Luka.

— ¡Ah, Luka debe estar en su quinto sueño, corazón! — sonrió sutilmente — ¿No te aviso? Anoche me pidió permiso para quedarse con un amigo del colegio.

Luka había dormido conmigo, ¿Pero ahora donde estaba? Sentí un horrible nudo en la garganta, parecía que todo esto ya estaba planeado.

— Tiene razón. — fingí una sonrisa, no quise preocuparla — Es verdad, ahora recuerdo, debe seguir dormido. Perdón por venir a molestar.

Me despedí y me disculpé nuevamente por la hora.

— ¡Discúlpame a mi, por tener un hijo tan dormilón, regresa con cuidado, hija!

Pedalie con fuerza. Mi vista se nublaba en el camino, esperaba no llorar. Luka no estaba.

¡Lo que decía la carta, tenía que ser una mentira!

— ¡Tonto, me hiciste tantas promesas y debes cumplirlas! — Lágrimas brotaron, mi corazón se sentía destrozado.

Ese día no asistí al colegio, no tengo motivos para salir de mi habitación. Seguí llamando a Luka pero nunca contestó, es tan injusto.

— Debo irme, Marinette. Los kwamis me esperan para una reunión.— Tikki me aviso, temerosa.

— ¿Esperas que me quedé aquí de brazos cruzados?— reclamé— Bien sabes que tu podrías llevarme a dónde se encuentran los prodigios...— mi rostro entristeció —... a dónde, seguramente Luka está, intentando ayudar a recuperarlos.

— No podemos hacer nada Marinette. Fue su decisión y debemos respetarla.— Tikki voló a mi hombro. — Sabes que no puedo llevarte, por mucho que me duela verte así.— sé que tiene razón, aun así, yo...

— ¡No puedo creer, que dentro de algunos días, horas o minutos... lo olvidaré!

— Es el riesgo que uno toma. — explicó. — Los prodigios, no solo toman tu energía, si no tu existencia. Todo lo que hizo Luka en este mundo y lo que fue, será olvidado. Es el precio a pagar, y yo debo estar presente para que se complete el ritual.

— ¡Yo debí ir tras los prodigios!— rompí en llanto.— ¡Se supone que soy la nueva guardiana y debería recuperarlos yo sola, maldito ChatNoir, maldito Howk Moth!

— ¡Marinette, no es tu culpa!— Tikki intentaba consolarme pero sentí que mi vida acababa de perder todo sentido.— ¡ Luka te ama demasiado y eso fue lo que lo motivó a ayudarte de esta manera, entiende, él es muy valiente y gentil!

Me sentía impotente.

Sí al menos, me lo hubiera dicho esa noche, yo habría buscado alguna alternativa.

— ¡Maldita sea! — Golpeó la pared con todas mis fuerzas, no puedo detener el llanto. — ¡Sí tener los prodigios de vuelta, significa sacrificar a Luka, no lo quiero, Tikki, no a él!

— Marinette, dentro de poco lo olvidarás y no sufrirás más.— me dio un pequeño abrazo y con toda la tristeza en su rostro, tuvo que marcharse. Era su deber, por un bien mayor.

Nuevamente estoy sola, me ha dejado claro que no puedo hacer nada, más que esperar a que está pesadilla junto a su recuerdo, se desvanezca.

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(Narra Luka)

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— No fue una decisión fácil, pero aquí estoy, dispuesto a hacerlo.— expliqué a Adrien.

— ¡A ese precio no, no puedo aceptarlo!— reclamó a Sass y a todos los kwamis presentes — ¡Nunca me dijeron que Luka tendria que desaparecer a cambio de mi madre!

— Así son las cosas, Adrien.— le explicó con tristeza Plagg. — Una vida por otra vida.

— Todo está listo y planeado, no hay vuelta atrás.— habla Sass.— Adrien, ese es tu deseo y lo obtendrás, a cambio de renunciar a los prodigios del gato, la mariposa y el pavo real.

— ¡Tranquilo, Adrien!— lo animé.— Todo esto es por un fin mayor, París regresará a la normalidad y Ladybug podrá descansar.

— ¡¿Cómo puedes estar tan tranquilo?!

— Estoy tranquilo porque — sonreí — no será doloroso para nadie, mí familia ni Marinette me recordarán en unas horas, tampoco tú.

El Kwami del dragón detiene a Adrein suspendiéndolo en el aire y el resto comienza el ritual. Reúnen su magia, al centro del cuarto, donde yo más adelante tendré que dar unos pasos.

Estoy nervioso, me siento triste pero feliz a la vez, de tener una buena vida y un final con un gran final, mi existencia no fue en vano. Fui feliz y traeré nuevamente feliz a esta bella ciudad, donde crecerá mi querida Marinette.

Perdóname, Marinette, al menos, existí lo suficiente para ser feliz a tu lado...

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(Narra Marinette)

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Comencé a escribir mensajes de texto y dibujos en mi cuaderno, describiendo quién era Luka y contando nuestra historia, con esperanza de jamás olvidarlo.

¿Funcionará o esto también desaparecerá?

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Después de pasar ese día encerrada en mi habitación, me rendí, seguí negando la carta. No podía continuar así, siento que voy a enloquecer. Me decidí a asistir al colegio al día siguiente, necesitaba contar lo que me pasaba, lo que sentía, moría por abrazar a mi mejor amiga, Alya.

— ¡Marinette, llegas tarde como siempre!— me grita sonriente frente a la entrada del colegio con sarcasmo, pues llegué cuando las clases habían finalizado.

Siento que mis pasos son eternos, la contempló al otro lado de la calle, mientras cruzo. Estoy decidida, le contare todo, tengo esperanza de que ella pueda ayudarme a encontrarlos. Aún, conservo el prodigio del zorro.

"Alya, yo soy Ladybug yLuka es Viperion. Prometió recuperar los prodigios que Chat Noir robó y debo encontrarlos, no sé si ya sea demasiado tarde". El nudo en mi garganta crecía más y más con esas palabras en mi mente.

— ¿Marinette?— inmediatamente ella notó la tristeza que desprendía mi mirada — ¿Te sientes bien, sigues resfriada?— La abrace con todas mis fuerzas.

— Alya, realmente no sé cómo sentirme y como explicarte que...— apenas pude articular.

— Lo suponía, veo que ya te enteraste de la noticia.— lo dijo con tanta tranquilidad que me apartarte unos centímetros de ella, para mirarla.

— ¿¡De qué hablas!?

— Adrien, se muda a Nueva York. — fue una noticia inesperada.

—¿Qué?, ¿Por qué?

— Ayer lo anunció a toda la clase. Intenté avisarte pero no contestabas tu celular.— Continuó explicando. — Al parecer, después de tanto tiempo, localizaron a su madre hace unas semanas, resulta que todo esté tiempo había estado viva pero había perdido la memoria, por eso no sabían donde estaba.

— ¿Es enserio?— quedé totalmente sorprendida, todos la creíamos muerta, el mismo Gabriel Agreste le hizo un funeral.

— Sé que es normal que te sientas triste por qué Adrien se vaya — Alya seguía sin saber lo que en realidad me acongojaba — fué tu crush por tanto tiempo y ahora se va.

— ¿Y sabes cuándo se va Adrien?

— Hoy mismo.— Él respondió, a mis espaldas.

Tenía bastante tiempo que no lo veía, ahora entiendo porque comenzó a faltar a clases hace un tiempo.

— ¿Puedo hablar un momento contigo?— Adrien me mira y Alya frunce el ceño con extrañeza.

— Ok, los dejaré para que puedan hablar.— Alya me sonríe y se retira.

—¿De verdad te mudaras?— Aún no procesaba ese rumor.

— Sí, aunque me pone triste abandonar a mis amigos — él sonríe con ternura— Aún así, estoy por vivir un sueño hecho realidad.

— ¡Qué bueno que tu madre se encontraba con vida, eres muy afortunado! — lo felicité de corazón, pero noté tristeza en su mirada al escuchar mis palabras.

— No soy afortunado.— agachó su rostro — Sabes, muchos piensan que mi vida era perfecta o que yo lo era... siento que he cometido muchos errores y en parte, también por eso me voy.

Ahora entiendo, vivir encerrado sin su madre, no debió ser fácil. Yo también, lo sobrevalore.

Adrien toma de mis hombros, con sutileza y un poco de nerviosismo.

— Marinette, fuiste más que una gran amiga...

— ¿Adrien?...

— Estoy feliz, de saber que existen personas tan increíbles darían todo por verte felíz, y tú tienes a alguien así.

"Si regreso, me quedaré a tu lado y si no regreso, prométeme que estarás bien, será difícil pero siempre estaré apoyándote y todo lo perdido valdrá la pena."

Las palabras de Luka, resuenan en mi mente.

...Luka, aún lo recuerdo su nombre...

— Que te vaya muy bien Marinette.— Adrien se despide de mí con una gran sonrisa.— Quién sabe, quizá en un futuro, yo tenga que modelar para tu futura línea de ropa.— guiñó el ojo y se marchó.

— ¡Te deseo lo mejor Adrien!— grité para que pudiera escucharme, antes de que entrara a su limusina.

Fue lindo que se despidiera personalmente de mí. Me deja un buen recuerdo y me siento tranquila. Fue como cerrar un capítulo de nuestra loca historia, en la que yo antes moría por él pero ya no es así, mi corazón le pertenece a alguien más, a una persona que me conoce perfectamente bien, que siempre estuvo ahí apoyándome en todo, escuchándome, atesorándome, mi corazón le pertenece... a Luka, Luka Couffaine.

Aún, sigo recordándolo.

¿Pero, cuánto más?

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. . .

Carta de Luka:

Y ese día, cuando despiertes, no me verás más. Ni siquiera recordarás mi rostro, ni mi nombre pero así está bien, es lo mejor.

¡Ganamos, los prodigios están a salvó! y gracias a tu amor y valentía incondicional, París regresa a ser el mismo de antes. Solamente esta carta quedará como evidencia de mi existir, para que recuerdes el día que todo cambio. Los villanos, que no deseaban más que calidez en sus vidas, aprenden a vivir nuevamente con una segunda oportunidad que yo les otorgue.

Marinette, recuerda que eres una chica extraordinaria, con la más dulce melodía y razón de mi valentía.

"Si regreso, me quedaré a tu lado y si no regreso, prométeme que estarás bien, será difícil pero siempre estaré apoyándote y todo lo perdido valdrá la pena."

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(Narra Marinette)

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Dirigí mis pasos al rió Sena, me senté sobre una banca a unos cuantos metros de su casa y contemple los destellos de luz azul sobre el agua que tanto me recuerdan a él.

¿Cómo pudieron separarnos, sabiendo que somos uno y ya?

¿Cómo se supone que viviría sin él, a partir de ahora?

— Luka...— suspiré visualizando el lugar donde nos conocimos. — No sabes cuanto deseo volver a escucharte, a ti y a tu guitarra.

Un bello sonido comenzó a sonar desde lo más alto del muelle.

— Si te dedicó una canción con otro instrumento, ¿estaría bien?...

Mis ojos no creían lo que veían; su sonrisa, su cuerpo de vuelta en ese traje color turquesa. Luka, Viperion se acercaba a mi asiento tocando una dulce melodía con el arpa.

Sus dedos danzantes entre las cuerdas, la tranquilidad de sus ojos mirándome fijamente, calman mi ansiedad, y con su voz gentil, canta un pequeño fragmento de la canción "Fly me to the Moon" para mí.

Mis lágrimas bailan de alegría sobre mis mejillas, él se acerca más a mí, no existe otra persona que me toque con su voz y finaliza sus últimas notas con su destransformacion.

— Escamas fuera. — Luka, limpia mis lagrimas sutilmente con una tierna sonrisa. Luego se inclina mostrando la caja de los miraculous, abre la tapa para depositar su pulsera en el interior y mostrarme todos los prodigios. — Lo prometido es deuda. Aquí tienes, guardiana de los miraculous.

— Luka... — siento un gran alivio, están todos, incluso el prodigio de la mariposa, el pavo real y... el de ChatNoir, pero... — y todo esto, ¿a cambio de qué?— cuestione a Luka con tristeza.— ¿Desaparecerás?

— Tranquila. — Colocó su mano sobre mi cabeza — ¡Perdóname por la locura que estaba apunto de cometer! Ya no tienes nada que temer, todo está resuelto, aquí estoy.

— ¡Tonto!— no pude controlar más mis ganas de abrazarlo y Luka me sujetó con fuerza entre sus brazos. Siento su respiración y notó un suspiro lleno de alivio muy cerca de mi oído. — ¡Me asustaste, no quiero alejarme de ti nunca más!

— No pasará Marinette, desde ahora, nada se interpondrá en nuestra historia.

Él sonríe como nunca y coloca su frente junto a la mía. Nuestros ojos reflejaban más luz que el mismo río. Nos besamos, nos besamos como nunca antes.

. . .

Luka me invitó a pasar a su casa. Pude observar el cariño con el que saludaba a su madre, estaba feliz de estar en casa, aunque ellas no supieran nada de lo que pudo haber pasado.

Merendamos todos juntos en la tarde. Estoy feliz de convivir y pertenecer a esta pequeña familia, la señora Couffaine es muy linda conmigo y Juleka es de una de mis mejores amigas.

Luka volvió a preparar la comida y quedó deliciosa. Para él, cocinar es una muestra de cariño hacia nosotras, lo hace con tanto entusiasmo y debo admitir que esta nueva faceta de él le queda muy bien, Luka de chef.

Al retirarnos de la mesa, él y yo salimos a la popa del bote. Nos sentamos en su sitio favorito a admirar el atardecer como acostumbramos, sujetados de las manos. Me siento tan afortunada de estar viviendo esto nuevamente y poder disfrutar de él.

Aún así, hay algo que quisiera saber...

— Luka.— levanté mi cabeza de su hombro.

— ¿Si, Marinette?

— ¿Puedo preguntar, cómo fue que los conseguiste sin dar algo a cambio? — su mirada perdió un poco de fuerza y un ligero reflejo de tristeza fue evidente en su rostro.

— Sí, se dio algo a cambio y al final todo salió como tenía que ser. — fijó su mirada en el horizonte, concentrándose en recordar algo.

— ¿Entonces?, sigo sin entender qué fue lo que se sacrificó al final.

— Su rostro, ya es muy borroso para mí, al igual que su nombre. — explico — Solo sé que se trataba de una mujer, se interpuso en plena ceremonia y me detuvo, aún sin conocerme.

— ¿Una mujer?

— Supongo que era de la familia de ChatNoir. Intentó detenerla pero fue inútil, ella dijo que era su deber y los kwamis estuvieron de acuerdo, por el gran valor sentimental que implicaba arrebatarle a esos portadores. — Luka, suspiro pesadamente. — Entonces Sass, me mantuvo a salvo y pude observar como se despedían al final.

Eso fue muy triste de escuchar. Nunca conocí más sobre ChatNoir, seguramente fue algo muy difícil para él.

— Es triste saber que ya no la recuerdan — continuó Luka — y que gracias a ella, él podrá vivir sin remordimientos, además de haber olvidado que un día fue portador del miraculous del gato negro.

Sujete su mano.

— No te sientas culpable. Fue la decisión de esa persona arriesgarse, así como tú.— intenté animarlo.— Ustedes son personas tan valientes y bondadosas.— lo abracé — Tú y esa mujer, son verdaderos héroes, sacrificando todo por sus seres queridos.

. . .

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Todos podemos tener una segunda oportunidad, depende de nosotros aprovecharlo. Yo, cuidaré y me encargaré de los miraculous hasta que un guardián del Tibet o el mismo Maestro Fu puedan regresar por ellos, ahora que ya no esta Howk Moth, ya no hay peligro, y los prodigios no deben ser usados. Aún así, podré estar con Tikki por más tiempo.

El día de mi última transformación como ladybug, agradecí al pueblo de París por nunca haber perdido la esperanza y celebramos la victoria, la ciudad esta fuera de cualquier peligro.

Es mejor morir como un auténtico héroe. Para aquellos noticieros que captaron nuestra última pelea, inventé que ChatNoir nunca robó los miraculous, dije que se trató de una ilusión, pues no dejaría que todo su esfuerzo como héroe y su imagen fuera manchada solamente por un momento de debilidad.

Nunca conoceré el motivo que lo llevó a aceptar una alianza con Hawck Moth. Sé que nunca quiso hacerle daño a nadie y que ese chico, es una gran persona, y por eso, no le guardo ningún rencor. Ojalá me hubiese podido despedir bien de él.

Es un poco extraño darle fin a la rutina que viví hace unos años. Ahora puedo asistir a clases más temprano, bueno, solo si no me quedo dormida. Tengo más tiempo libre para pasarla en el taller de arte, trabajando en nuevos diseños, ideas y proyectos.

Lo mejor de todo, es que también, tengo más tiempo para pasar junto a Luka. Nuestra relación es cada vez más hermosa, no me canso de él y cada día descubro más y más cosas sobre él y eso me encanta.

— ¡Ahora que comience la universidad, hay muchos lugares a donde quiero llevarte!— dice él con gran sonrisa.— También aprenderé a cocinar más platillos y un día te llevaré el desayuno.

— ¡ Eso me encantaría!— no quería quedarme atrás.— Mmm, yo en invierno tejeré un suéter y guantes para ti.

— Qué sea un gorro, ¡los guantes no me lo pondría contigo!— bufó de manera infantil.

—¿Por qué no?— reclamé— ¡debes estar bien abrigado en invierno o te enfermaras!

— Uhm...es que prefiero calentar mis manos con el tacto de las tuyas...— sonrió de oreja a oreja algo ruborizado. — Además...— abrazó mi cintura recargando su pecho sobre mi espalda.— ¡Si yo me enfermó, tú cuidaras de mi!

El momento era tan cálido, tan especial. Nuestras mejillas rozaban y él apoyó su barbilla en mi hombro sin dejar de abrazarme.

Contemplamos el atardecer, nuevos colores pintaban el azul del agua y el cielo.

— Sabes una cosa...— añadió él, en este momento que no podía ser más especial de lo que ya era. — Marinette, no sabes cuánto me alegra haber tenido el valor de confesarte mis sentimientos, y lo agradecido que estoy de ser correspondido hasta el día de hoy.

Cuando estamos juntos, las palabras sobran para expresar lo que sentimos el uno por el otro, pero escuchar eso, me hace recordar nuestro comienzo y lo bonito que ha sido el trayecto.

" Y he de confesar, que no podría desear ni merecer más. Junto a Luka, todo es perfecto y sincero, como una nota musical, proveniente de la más dulce melodía".