Soltó un bufido lleno de frustración. Juraba que se dejaría de llamar Pansy Parkinson antes de que una de las personas más importantes para él hiciese una tontería.

Acariciaba su abultado vientre en un intento de calmarse o le haría daño al bebé. A pesar de sus 6 meses de embarazo esa noche prometió acompañar a su amigo y estar presentable, aun así tenía la esperanza de que en el último momento se arrepintiera. Claro que no fue la única persona que se lo dijo, también el padre de su hijo y esposo Theodore Nott y su amigo Blaise Zabini junto a su novia Anne tampoco estaban de acuerdo.

Ellos habían visto a su mejor amigo llorar noches enteras, llamarlos para pedirles ayuda, consejos, en fin, para sentirse querido y apoyado al cabo de su rompimiento con Harry Potter, él muy estúpido se había dejado influenciar y manipular por la agencia para la cual trabajaba, el imbécil de Frank Coleman era la persona más homofóbica que pudiese existir en el mundo, añadiendo que sus "Amigos" y personas de su entorno que decían quererlo también lo eran y por si poco habían puesto una amenaza de por medio. Su trabajo cómo director de cine y amigos o su relación sin futuro con Draco Malfoy, palabras dichas de ambos lados. Los padres de Harry le habían dicho que tenía que luchar por su felicidad, pero también habían visto a su hijo luchar tanto por llegar a dónde estaba ahora en su carrera y no tan fácil iba a dejar su sueño, pero no estaba siendo feliz.

Draco lo sabía y le dolía aún más. Aun así sus amigos habían estado ahí para él cuando Harry decidió seguir con su carrera, mantener a su novia y demás gente que no era como si lo quisieran demasiado, veían una mina de oro en él, lo peor era que Harry no se daba cuenta por más que Draco trataba de abrirle los ojos, o más bien no quería hacerlo y él no lo entendía, solo sabía que lo amaba desde que lo vio en la academia de arte, Harry estaba en Cine y él en Música. Draco había logrado ser un cantante de fama internacional pero prefirió su felicidad con Harry antes que su carrera, por ello le había dolido tanto que él se fuera sin más.

-Última vez que te pido que no vayas, amigo vales muchísimo, por favor, Draco, tienes que hacerme caso, hazlo por tú futuro sobrino- Dijo la castaña no teniendo ya más argumentos para convencer a su amigo de que no saliera.

-Pansy cariño, hay algo que me dice que debo hacerlo, necesito pararme en ese escenario y cantar la canción que es para él- Dijo esta vez mirándola, había terminado de ponerse loción.

-Draco, ¿Sabes que va a casarse con la Weasley menor, no? - Apuntilló la chica. Los ojos de Draco se llenaron de lágrimas instantáneamente.

-Lo sé...- Dijo con voz cortada.

- ¿Entonces? - No quería hacer sufrir a su amigo solo quería hacerle abrir los ojos.

-Tú misma me dijiste que los Weasley veían a Harry como una mina de oro- Una lágrima rodó por su mejilla y la quitó de inmediato.

-Se lo que dije y lo sostengo pero que ese zopenco no quiera verlo ya no es cosa tuya, ni de nadie- Alegó de nuevo.

-Sabemos que los padres de la pecosa estaban obligándolo a casarse con ella por su dinero y fama, no quiero que le hagan esto a Harry, no lo merece- Hizo una pausa para tomar aire. -Quiero que sepa que aún lo amo, y deseo lo mejor para él, y si bueno en dado caso ya no volvemos a estar juntos al menos quiero tener la satisfacción de abrirle los ojos- Finalizó Draco.

-Dray, no quiero volverte a ver sufrir, ni Theo, tampoco Blaise o Tom que maneja tú carrera, ha tenido que lidiar con todo lo que has estado enfrentando desde que expusiste públicamente tú sexualidad, cosa que a Potter no le ha importado, y mira que estupidez vas a cometer- Dijo Pansy con voz calmada pero firme mirando a su amigo con un destello de esperanza, ella estaba sentada en uno de los sofás del camerino de Draco mientras que él estaba de pie frente al tocador.

-Pansy, por favor, mira hagamos una cosa, si después de la presentación no ocurre lo que espero me iré y prometo no volver a intentar nada y seguiré con mi vida, esto es lo último que hago, han sido seis meses duros y realmente hasta hoy me siento con más fuerza, también no sé cómo me vaya a sentir al verlo luego de este tiempo- Suspiro el chico rubio.

Esa noche Draco había sido el invitado especial de un programa de concursos dónde elegían a los mejores cantantes, Harry Potter iba a ser uno de los jueces especiales esa misma noche, no era cantante pero iba a estudiar a los participantes y ver si eran realmente dignos de pasar a la siguiente etapa del programa, pero nadie sabía que Draco aparecería en un intermedio de la presentación más que los directores del programa y su equipo de trabajo. Estaba bastante nervioso porque había compuesto una canción inspirada en cómo se sentía con el tema de Harry y justo la iba a cantar ante el público presente y demás televidentes que esa noche estarían sintonizando el programa, tal vez sería un poco más de todo Londres y hasta dónde las redes sociales pudiesen llegar. Sería muy tonto que Harry no se diese cuenta de que la canción era para él.

Pansy le había dicho cuando supo que Harry sería un juez que no se presentara, sólo iba ir a hacerse daño, pero Draco quien había tenido una idea sobre cantar aquella canción que compuso cuando se sentía triste y queriendo expresar todo lo que Harry significaba para él. Theo le había dicho que si quería perder su dignidad aceptara, pero Draco alegó que lo hacía por mucho más que eso, recibió un golpe en el brazo por parte de Blaise después de eso.

-Draco, ¿No te voy a hacer cambiar de opinión verdad?- La chica estaba casi rindiéndose. Draco negó con la cabeza.

-Está bien... pero sólo porque no quiero seguir discutiendo y que mi bebé sufra mi alteración, solo sé consciente y fuerte ante todo- Dijo Pansy para después levantarse.

-Te ayudo- Draco se ofreció de inmediato ayudarle a levantarse, una vez estando de pie atrajo a su amigo en un abrazo. -Te quiero mucho Draco, eres como mi hermano.

-Yo también te quiero mucho Pans, también eres y son ustedes como mis hermanos, gracias por estar aquí para mi- Dijo el rubio mientras se recargaba en el hombro de Pansy.

-Draco, Pansy, no los quiero interrumpir pero Draco tiene que estar listo en 10 minutos- A pareció Tom Riddle el Manager de Draco abriendo la puerta del camerino, una mano estaba apoyada en la perilla y en la otra traía una pizarra de madera que contenía un par de hojas.

-Si, estaré listo- Respondió separándose de su amiga.

-Termina esta chica de cantar, hay pausa comercial y al regresar entras tú- Indicó de nuevo. -Y Draco espero sepas lo que haces, suerte...- Dijo como último comentario antes de marcharse a revisar algunas cosas de la presentación.

Pansy tenía una mirada de "te estoy diciendo pero no me haces caso".

-¿Theo vendrá?- Preguntó Draco.

-Sí, viene con Blaise y Anne, no deben tardar ya, a pesar de todo estarán aquí para ti-

Draco lo agradecía, contar con sus amigos era lo más importante para él y Harry, si tan sólo dejara de ser tan cabezota y por una vez seguir su corazón o quizá, tal vez Harry no lo había amado como solía decirle, era algo que pensaba constantemente porque no encontraba otra explicación, habían tenido una relación increíble durante la academia, constantemente los discriminaban por ello, a Draco no le importaba, solía amenazar a cualquiera que se les acercara o inclusive mirara con

desprecio, por ello se había ganado cierto respeto por la gente que iba también a estudiar y Harry lo admiraba, al menos eso solía decirle, porque al cuatro ojos ese si le importaba, si no estaba claro que aún seguirían juntos.

-Draco, vamos a estar contigo amigo aunque no estemos de acuerdo- La voz de Blaise se escuchó en cuanto llegaron.

Theo había ido directamente a Pansy y le había dado un beso en los labios y abrazado.

-¿No cambió de opinión verdad?- Dijo Theo.

-No- Suspiró Pansy recargando su espalda en el pecho de su esposo mientras él la abrazaba por la cintura pasando sus brazos debajo de su vientre.

-Draco, estamos contigo- Dijo Anne quién era la novia y prometida de Blaise.

-Gracias- Sonrió un poco.

-Draco, te necesito listo en 5 minutos, te van a dar el micrófono y la guitarra- De nuevo Tom apareció en el camerino. -Hola chicos- Saludo brevemente a todos y a su vez devolvieron el saludo.

-Ustedes pueden ver la presentación desde atrás como siempre.

Ellos habían acompañado a Draco en varias presentaciones y siempre tenían la mejor vista a los shows.

-Bien, estaré listo-

Draco se dirigió con la gente de utilería para que le dieran la guitarra no sin antes despedirse de sus amigos y dar marcha a su destino.

Llevaría un micrófono en la camisa que manejarían los de producción cuando no tuviese el micrófono con el que cantaría, ya que el que usaría para cantar estaba ya listo en el escenario. También le colocaron el apuntador y retocaron su maquillaje, estaba listo.

Él programa regresó del corte comercial y el presentador dio la bienvenida, Draco escuchó y miró un poco a su al rededor observando al público de esa noche, aún no había visto a Harry, su cuerpo comenzó a temblar y su piel palideció aún más, sudaba frío y el corazón le latía fuertemente, estaba casi seguro, que, cuando pasara al frente caería desmayado.

Cuando este anunció al invitado sorpresa, Draco suspiró en un intento fallido de calmar sus nervios.

-Él viene a deleitarnos con su nuevo sencillo, Aprender a quererte...- Sus amigos le hicieron señas de apoyo y él sonrió lo mejor que pudo.

-Recibamos con un fuerte aplauso al increíblemente talentoso...- Hizo una pequeña pausa de suspenso. - ¡Draco Malfoy!- Anunció el presentador y el rubio sintió que todo el aire de sus pulmones se había esfumado.

Draco escuchó lejanos todos los aplausos y gritos de la gente emocionada por verlo.

Una persona de producción lo guio hasta dónde estaba el micrófono, habían apagado ciertas luces del foro dejando alumbrado de un tono azul donde Draco se presentaría, se colgó la guitarra, sacó la plumilla de su bolsa izquierda de la camisa color azul rey que llevaba haciéndole resaltar mucho más su piel, ojos y belleza, está iba ajustada y marcaba su cuerpo.

Había ido con la cabeza agachada durante su caminata, al escuchar la señal por el apuntador levantó la vista y sonrió, la primer nota musical de la canción se escuchó y el público aplaudió emocionado, Draco rezó por qué todo fuese a salir bien.

Estaba harto, una cláusula más del dichoso contrato que se añadía sin tener noción hasta que de la boca de Frank o el señor Weasley salían miles de detalles más sobre lo que tenía que hacer, pero eso le pasaba por haber firmado un contrato el cual no había leído completamente y mucho menos contó con un abogado que lo asesorara, él había confiado en la gente equivocada y se había dado cuenta muy tarde, cuando ya había perdido al amor de su vida, lo habían obligado a comprometerse con alguien a quien no amaba y estaba muy lejos de gustarle. Lo tenía merecido por cobarde, por preferir esa vida a afrontar sus sueños junto a Draco, lo extrañaba.

Cada mañana se despertaba sin ánimo, vivía por vivir, en la misma casa que compartía con los Weasley, eso incluía a su representante: Hermione Granger, quien era la prometida de Ron Weasley, uno de los siete hijos que tenía el matrimonio, cuando el compromiso de Harry Potter y Ginny Weasley se hizo público su familia decidió irse a vivir con ellos en la enorme mansión de Harry.

Un día sin avisar Ginevra había llegado con toda la familia y sus pertenencias alegando que ya eran una familia oficial que debía estar junta y con razón pensó Harry, que iba un departamento rentado a su gran mansión y no los hacía menos pero estaba claro que se aprovechaban de él. Y él no había podido decirles que no.

Ahora tenía que asistir a eventos o programas donde lo solicitaran y claro pagaran muy bien.

Ahí estaba esa noche en un programa de televisión siendo juez de algunos chicos que iban a cantar y ser elegidos para continuar en el reallity, no estaba de acuerdo pero ya estaba ahí, daba su opinión como si fuese la persona más entusiasmada, aunque por dentro quería salir de ahí, mandar todo a la mierda e ir en busca de Draco, la razón por la que no lo hacía era porque en el fondo sabía que Draco no lo perdonaría y que lo mantendría lo más lejos posible de él y con justa razón, él lo tenía merecido.

-Listo Harry- Dijo el asistente de producción quien había terminado de retocar el maquillaje durante el corte comercial.

-Gracias Sean- Respondió el chico de lentes con una leve sonrisa.

Él chico sonrió de vuelta y continuó su camino al área de producción.

Harry por otro lado volvió a sentarse en el área de jurado dónde por supuesto tenían a Frank. No podía estar sin fastidiar su vida manteniendo todo en orden a su conveniencia y sobre todo colgarse de la fama de Harry además de lo único que le interesaba: su dinero. Como al resto de los Weasley. Era horrible el que ellos dos fuesen socios de la misma compañía.

Él programa regresó del corte comercial y todos estaban en sus lugares nuevamente. El presentador dio la bienvenida además de presentar a un invitado sorpresa.

-¿Invitado sorpresa?- Dijo Frank molesto. -¿Por qué diablos no me informaron? ¿Quiénes se creen para no hacérmelo saber?- Molesto se levantó de su asiento yendo hacia el señor Weasley con quien discutía, se suponía él y Hermione se dedicarían a informarle de todo y eso claramente no estaba pasando, Harry se reía internamente. Algo divertido Tenía que pasar al menos.

Él viene a deleitarnos con su nuevo sencillo, Aprender a quererte...-

Anunció el conductor del programa a quien Harry puso atención.

-Recibamos con un fuerte aplauso al increíblemente talentoso...- Hizo una pequeña pausa de suspenso. - ¡Draco Malfoy!-

La expresión que Harry tenía en ese momento era indescriptible, sintió emoción y nervios al mismo tiempo, ¿Había escuchado bien? Draco... Su Draco estaba ahí, ¿Sería posible?.

-Esto no tiene que estar pasando...- Escuchó decir al señor Weasley mirando hacia el escenario.

Entonces supo que no era su imaginación, si era Draco quién se iba a presentar, sonrío en medio de la oscuridad del foro. Iba a verlo al cabo de seis meses que había pasado lejos de él, cuando terminaron por culpa de su cobardía.

La primer nota musical se escuchó y el corazón de Harry comenzó a latir, la luz color azul lo iluminó, fue entonces que sintió desmayarse y sus ojos se llenaron de lágrimas sin poder evitarlo, lo había extrañado mucho y se sentía feliz de al menos poder verle de lejos y que él siguiera con su vida.

Cuando te vi sentí algo raro por dentro Una mezcla de miedo con locura

Y tu mirada, me juro, que si te pierdo Habré perdido la más grande fortuna

No sé nada de tu historia ni de tu filosofía Hoy te escribo sin pensar y sin ortografía

Para aprender a quererte

Voy a estudiar cómo se cumplen tus sueños Voy a leerte siempre muy lentamente Quiero entenderte

Cuando te vi tuve un buen presentimiento De esos que llegan una vez en la vida Quiero tenerte aunque sea solo un momento Y si me dejas tal vez todos los días

Draco cantaba aquella canción desde el fondo de su corazón para el hombre que amaba. Al fin tuvo el valor de verlo para darle a entender que esa canción era solo para él, cuando sus ojos conectaron supo cuánto lo había extrañado.

Mientras que Harry se sentía incrédulo, era demasiado hermoso para ser verdad, la letra de la canción era la más bella que había escuchado en toda su vida, tuvo un leve presentimiento de que esa canción era para él, no tanto por la letra si no por la manera en que Draco la cantaba y lo miraba. Entonces le sonrió y recibió una sonrisa sincera de respuesta.

No sé nada de tu historia ni de tu filosofía Hoy te escribo sin pensar y sin ortografía

Para aprender a quererte

Voy a estudiar cómo se cumplen tus sueños Voy a leerte siempre muy lentamente Quiero entenderte

Para enseñarte a extrañarme

Voy a escribirte mi canción más honesta Darte una vida con más sumas que restas

Si tú me dejas no habrá preguntas solo respuestas

No descansaré solo quiero tenerte aquí a mi lado (aquí a mi lado)

Ruego que mi voz te demuestre lo que te he esperado (lo que te he esperado)

Entonces se armó de valor y viéndolo de lejos a los ojos supo que eso podría uno, dejarle el corazón destrozado o dos llegar a ser feliz, era un riesgo que estaba dispuesto a correr.

Antes de estar junto a ti por toda la vida Quiero aprender a quererte

Quiero estudiar cómo se cumplen tus sueños

Draco levantó una de sus manos en dirección a Harry incitándolo a que la tomara, su banda Sonora continuaba la canción por lo que cuando dejó de tocar no se notó.

Aun mirándolo y haciéndole la seña de que tomará su mano continuó:

Voy a leerte siempre muy lentamente

Quiero entenderte

-Potter ni se te ocurra, si te mueves aunque sea un poco lo pierdes todo ¿Me oíste? ¡TODO!- Amenazó Frank pero Harry realmente no lo estaba escuchando.

Para enseñarte a extrañarme

Voy a escribirte mi canción más honesta Darte una vida con más sumas que restas

Si tú me dejas no habrá preguntas solo respuestas

Estaba conmovido por todo, la canción y la propuesta de Draco, sabía que él quería que se fueran juntos, ¿A caso sería buena idea? ¿Dejarlo todo por él?

Si tú me dejas no habrá preguntas Solo respuestas

Cómo si Draco estuviera leyendo su pensamiento finalizó la canción. Y el público aplaudió conmovido. Draco estaba nervioso, sentía la mirada pesada del dueño de la compañía dónde Harry era explotado, también las de toda su familia pero aun así no le importó, quería sacarlo de ahí.

Harry aun derramando lágrimas aplaudió por la hermosa presentación de la cual acaba de ser testigo. En ese momento comprendió que sí, Draco valía todo en este mundo para él.

No se percataron cuando el programa mandó de nuevo un corte comercial y evitar que todos los televidentes vieran dicho espectáculo que estaba por darse.

-Harry ni se te ocurra, te vas a casar conmigo- Esa voz vino de la menor de los Weasley. -Somos felices tú y yo-

-No sé a qué le llamas felicidad Ginevra- Respondió Harry. -Sabes perfectamente que no te quiero y estás demasiado lejos de mis expectativas- Dijo Harry.

-Das un paso más- Intervino Hermione cuando vio a Harry bajar de la silla en la que estaba. -Y te vamos a demandar Harry Potter, por infidelidad e incumplimiento de contrato-

-Deberías ser más original Hermione, recuerda que tengo información valiosa- Amenazó. -El hijo que esperas no es de Ronald si no de Víctor Krum, el búlgaro al que representaste cuando vino a Londres, en las olimpiadas- Soltó Harry.

-¿Qué?- Esa voz había venido del pelirrojo quien supuestamente era el padre del hijo de su prometida.

-No, Ron, eso no es verdad...- Intentó decir Hermione pero Ron estaba hecho una furia.

-Por eso querías casarte lo más pronto posible... - Dijo Ron Mirándola con decepción.

-No, es mentira, este bebé es tuyo...-

Con ese pequeño distractor Harry aprovecho que no había atención en él y se levantó de la silla para tomar camino hacia Draco.

Él rubio quien no perdía detalle había logrado observar la discusión que tenían, por un momento se sintió mal de haber hecho eso pues quizá le traería problemas a Harry, pero cuando vio que se levantó de la silla toda incertidumbre se evaporo y sonrío. Harry corrió hacía él y en un movimiento rápido había tomado su mano sacándolos a ambos del escenario.

-Tenemos que irnos- Dijo Harry.

-Se dónde podemos estar seguros- Draco comenzó a quitarse el micrófono de camino a dónde estaban sus amigos, pero no los encontró.

-Draco, tus amigos ya se fueron, por seguridad de Pansy- Informó su representante. -¡Váyanse ahora! Intentaremos detenerlos, Frank no se ve muy feliz y viene para acá-

Draco asintió y volvió a tomar la mano de Harry. -Ya sabes donde estaré, te marco cuando pueda-

-¡VETE!- Exigió Tom.

Harry junto a Draco salieron a toda prisa del foro a pesar de haber alertado a seguridad que no los dejaran salir, tenían a varios guardaespaldas corriendo detrás de ellos.

-¿A dónde vamos Draco?-

-Sólo sígueme, confía en mi-

Respondió y el chico de cabellos rebeldes asintió sin opción, de todos modos no tenían tiempo, tenían que salir de inmediato.

Al llegar al auto del rubio este subió de conductor mientras que el azabache se sentó en el lado del copiloto.

-¡Draco, están aquí!- Gritó Harry con desesperación, temía que a Draco le fuesen a hacer algo por su culpa.

Los guardias junto a Frank y Arthur estaban ya en el estacionamiento dispuestos a seguirlos.

-Agárrate bien- Fue lo único que Draco dijo antes de salir a toda prisa, la gente de seguridad estaba en la entrada pero al ver que Draco no se detendría se apartaron, este salió a toda prisa llevándose en el camino la pluma que impedía el paso a vehículos.

Harry creyó que eso dañaría el auto de Draco pero a él eso no pareció importarle, aceleró lo más

que pudo rebasando carros en el camino, inclusive tuvo que estar al pendiente por si alguien los seguía y fue así. Kilómetros después vieron que una camioneta los seguía la cual Harry conocía perfectamente.

-Vienen atrás de nosotros- Informó Harry.

-Mierda- Dijo Draco maldiciendo entre dientes.

-Estamos juntos en esto- Dijo Harry a su vez que tomaba la pierna de Draco en forma de apoyo. Este asintió.

Draco intentó irse por un camino complicado pero aún los estaban siguiendo. Estaban comenzando a desesperarse.

Justo en ese momento el timbre de su celular sonó, Draco estaba demasiado ocupado como para contestar, pero quien sea que fuese era muy insistente.

-Harry, ¿Puedes responder mi celular? Esta en la bolsa de mi pantalón- Dijo el rubio aun con la vista en el camino.

-Claro- Harry sacó el celular y al ver quien era contestó.

-¿Hola?- Respondió. Soy Harry.

-Potter- Habló Theo. -Escucha, necesito que vengan de prisa a la avenida principal cerca del ojo de Londres, estamos por el hospital, queremos hacer un cambio de autos-

-¿Qué?- Respondió el aludido.

-No preguntes, dile a Draco, pueden tomar el atajo, de ese modo perderán a los idiotas esos ya le hablamos a la policía, no tarda en llegar, tenemos un plan así que dense prisa-

-De acuerdo, ahí los vemos-

La Llamada finalizó y Harry miró a Draco.

-Nott junto a los demás nos esperan en la avenida que está por el ojo de Londres están cerca del hospital, dicen que hagamos un cambio de autos y que tienen un plan- Explicó el azabache.

-¿Qué? ¿Pero cómo...?- Fue entonces que Draco comprendió todo. -¡Claro! Pansy... Son unos genios-

Harry no lo entendía del todo pero asintió así que Draco se metió por una calle cerrada y de ese modo podía perderlos, siguió derecho hasta salir a la avenida, no había señales de ellos aún por lo cual debían aprovechar.

Al llegar al punto de reunión vieron a los chicos estacionados y fuera del auto.

Cuando Harry vio a Pansy entendió por dónde iba el plan pero no tenía tiempo de ponerse a preguntar o de asombrarse.

-Gracias chicos de verdad- Dijo Draco

-No tienes que agradecer y ya váyanse porque esos idiotas no tardan en venir y la policía también- Justo en ese momento escucharon las sirenas de las patrullas.

-¡Perfecto!-

-¡Muchas gracias!- Dijo Potter antes de avanzar corriendo al auto junto a Draco.

-¡Cuida de Draco!- Esa orden había venido de Pansy, Harry se sonrojó pero asintió antes de subir al auto.

-Yo manejo- Dijo Harry.

Draco asintió y subieron al auto, este vio por el espejo como Pansy subía al auto junto a Anne a la parte de atrás mientras que los chicos estaban afuera, enseguida vieron la camioneta que antes lo seguía bajando la velocidad yendo hacia los amigos de Draco mientras que la policía llegaba por la parte de enfrente, ambos chicos huyeron por el medio saliendo a la avenida.

Una vez estando lejos Harry volteó a verlo.

-¿A dónde vamos?- Preguntó.

-A mí casa, está a las afueras de la ciudad- Harry supo que ahora vivía en otro lado, cuando estaban juntos él vivía en el centro de Londres.

A este punto Harry manejaba más tranquilo, habían logrado perder a la bola de idiotas gracias a los amigos de Draco.

Harry sonrió y siguió indicaciones del rubio. Cuando llegaron entraron por su garage dejando el automóvil ahí, al fin estaban solos y a salvo.

Salieron del auto y Draco temeroso se acercó a Harry, quien en ese momento sentía que rompería en llanto en cualquier momento, se acercó a Draco envolviéndolo en un abrazo que correspondía con intensidad, ambos se habían extrañado mucho.

-Draco por lo más sagrado que tuve en la vida que fuiste tú... Te extrañe mucho- Dijo Harry aferrándose a su rubio derramando lágrimas en el proceso. -Gracias por la canción, es hermosa, como tú- Dijo él provocando un sonrojo en Draco.

-Sólo quería sacarte de ese infierno y demostrarte cuanto Te amo- Draco se apartó lentamente de Harry sin soltarlo, sus mejillas estaban sonrojadas y mojadas por las lágrimas.

-Eres mi ángel amor, Te amo-

Y con eso se armó de valor para juntar sus labios, había extrañado tanto besarlo, sentirlo suyo como siempre había sido y sería.

Él beso fue subiendo de tono y las caricias se convirtieron en unas más atrevidas, Harry pasaba sus manos por toda la espalda de Draco mientras le pegaba más a él, en un punto un gemido inevitable salió de ambos chicos, entonces se apartaron para tomar aire.

-¿Por qué no vamos a mi cama?- Sugirió Draco mirando a Harry tan ardiente, hacia mucho no se sentía así y era que sólo él le daba ese grado de placer.

-Encantado-

Entonces se apartaron y Draco tomando la mano de Harry subieron las escaleras en forma de caracol pasando por un gran ventanal que en ese momento tenía cortinas blancas y estaban cerradas, no tuvo mucho tiempo de ver a detalle la casa del rubio, sólo había alcanzado a ver la sala en color café y un poco el comedor que era de cristal, cuando llegaron a la habitación el aroma a Draco inundó sus fosas nasales, él jamás olvidaría su aroma y menos cuando hacía unos segundos lo había tenido demasiado cerca, el aroma de su perfume era alucinante.

La habitación era de color gris claro con blanco, la cama estaba perfectamente tendida, la colcha era de color azul oscuro y los cojines en tonos claros.

-No sabes cuanto tiempo soñaba con tenerte de nuevo- Draco habló acercándose de nuevo a Harry.

-¿Qué esperas entonces para hacerme tuyo?- Replicó Harry impaciente por volverlo a sentir.

Draco junto sus labios nuevamente haciendo en el proceso que Harry cayera a la cama. El rubio se acomodó encima de Harry colocando ambas rodillas a un lado de él, sus manos comenzaron a viajar desde su pecho hasta sus caderas, ocasionándole jadeos al azabache. Mientras que el chico debajo comenzó a desabotonar la camisa que por cierto hacía ver a Draco bastante sexy.

Una vez sin camisa las manos tibias de Harry viajaron por el cuerpo de la persona que amaba. Pudo darse cuenta con sólo tocarlo que seis meses si era mucho tiempo, Draco se había vuelto más fuerte definido, sus dedos jugaron un poco con el abdomen marcado del rubio ocasionando que jadeara en el proceso. Entonces Draco se apartó para poder quitarle la camiseta a Harry quien se había sonrojado de por medio, hacia mucho no estaba con alguien y ese alguien era él.

-Draco... No he estado con nadie desde ti...- Dijo el azabache con vergüenza mientras el rubio pasaba su mirada escaneando el perfecto cuerpo de Harry.

-Yo tampoco Harry, y no quiero a nadie más que no seas tú... Eres perfecto amor-

Y con esas palabras Harry tuvo más seguridad, atrajo a Draco hacia él para besarlo, sus lenguas comenzaron a enredarse, Draco rápidamente pasó su labor a desabrochar el pantalón negro de Harry, lo quitó con su ayuda y lo escaneo mejor con la vista, entonces comenzó una labor de bajar sus labios por todo su cuerpo, empezó por el cuello ocasionando gemidos en Harry, cerrando los ojos se dejó llevar por la sensación que su rubio dejaba en él.

Él camino de besos húmedos llegó hasta su pecho, Draco queriendo provocarle más placer se detuvo en sus tetillas las cuales mordió y jugueteó con su lengua y boca dejándolas duras. Al continuar su camino por el pecho de Harry llegó hasta la zona "v" donde pasando sus labios por encima del bóxer obtuvo reacción por parte de Harry, Draco era el único quién podía ponerlo así, causándole sensaciones de lo más placenteras. Quería más y como si él lo escuchara bajo sus besos por sus piernas volviendo a subir a sus partes, quitó el estorboso bóxer y una vez dejando al descubierto su miembro alzó la mirada hacia Harry quien estaba completamente sonrojado y a Draco le dio mucha ternura, pero su mirada fue completamente provocativa, tomó entre sus manos el miembro de Harry y lo metió a su boca, siendo recibido por un mar de gemidos que comenzaban a salir de la boca del azabache.

Draco continuó su labor pasando su lengua por todo su miembro que poco a poco se ponía más y más duro, escuchando las incoherencias que salían de Harry, sabía que necesitaba más de él y también estaba seguro de que ahora en adelante lo tendría y aun así no sería suficiente, jamás se cansaría de descubrirlo y amarlo como lo hacía desde el día que lo vio.

Una vez terminado esa labor continuó con otro, quería sentir a Harry pero para ello tenía que prepararlo, así que ahora su lengua estaba en su entrada la cual se había logrado relajar por su anterior labor, aun así no lastimaría a Harry nunca. Comenzó metiendo un dedo el cual fue recibido sin queja alguna.

-Draco... Me vuelves loco... - Dijo Harry con la voz entre cortada mirando a su gran amante.

Draco sonrió a modo de respuesta y metió un segundo dedo para abrir un poco más las paredes de Harry.

-Amor, te necesito...- Suplicó Harry, en ese momento Draco supo que ya estaba listo, asique sacó los dedos de él y con habilidad y ayuda de Harry se deshizo del resto de su ropa quedando completamente desnudo. El azabache pasó su mirada por Draco, seguía siendo tan perfecto como lo recordaba o hasta más.

-Te amo- Dijo el de ojos azul intenso.

-Te amo más- Respondió el otro chico antes de volver a besarlo y acomodarse entre sus piernas, la punta de su miembro tocó la entrada de Harry haciéndole temblar.

Poco a poco fue entrando en él, Harry cerró los ojos para relajarse, los besos de Draco eran cada vez más fogosos lo que hizo querer más. Draco estando a la mitad de entrar se apartó para mirarlo.

-¿Estas bien cariño?- Preguntó Draco.

-Lo estoy mi amor- Respondió el azabache abriendo uno de sus ojos y después el otro. -Sigue- Dijo y Draco entró más ocasionando gemidos en Harry quién arqueo la espalda al sentirlo más, fue entonces que volvió a parar hasta que Harry lo tomó de las caderas indicándole que podía entrar más, de pronto estaba completamente dentro, Harry aún con los ojos cerrados no dejaba de disfrutar el momento.

-Bésame- Ordenó el azabache.

Draco hizo lo pedido y beso a Harry lentamente para ir tomando forma a un beso más pasional, de nuevo el chico de lentes comenzó a mover a Draco indicándole que ya podía hacerlo.

Fue entonces que él hizo lo pedido y lentamente comenzó a moverse, las paredes de Harry eran deliciosas, estaba apretado y hacía sentir a Draco una sensación de puro placer.

-Más Draco, por favor...- Suplico Harry haciendo que Draco se moviese más a un ritmo gratificante para ambos.

-Harry estas delicioso, te extrañé tanto- Dijo este en el cuello de Harry donde ahora repartía besos y se escuchaban sus gemidos.

Harry intentó responder pero estaba más concentrado en recibir las penetraciones de Draco, deslizó sus manos por su espalda hasta llegar a sus glúteos los cuales apretó y acarició. Draco gemía más fuerte con cada estocada en Harry, era demasiado el placer que ambos sentían.

-Harry, me voy a...- Draco gimió tan fuerte y ronco que no pudo continuar. Estaba llegando al orgasmo.

-Hazlo mi amor, córrete en mí, lléname...- Dijo el azabache entre gemidos.

Harry estaba a punto también por lo que apretó el miembro de Draco de una manera deliciosa que terminó por liberarlo y a su vez Harry se vino en ambos.

Los dos chicos recuperaban la respiración, Draco se recargo en Harry quien lo envolvió en sus brazos, besó su cabeza y cerró los ojos en un intento por normalizar su respiración, ambos lucían sudados y Draco seguía dentro de él.

No supieron realmente en qué momento fue en el que se quedaron profundamente dormidos.

A la mañana siguiente ambos chicos amanecieron tapados y abrazados, Draco aún dentro de Harry quien se quejó cuando se percató de su intención y salió de él. Luego lo atrajo en un abrazo para volver a disfrutar sus labios.

-Buenos días- Dijo el rubio.

-Buenos días Dragón- Harry amaba llamarlo así, los ojos del mencionado se llenaron de lágrimas y lo abrazó, pues así le decía cuando eran novios. -Cariño, ya no quiero ser un cobarde, te quiero junto a mí por toda la vida, quiero aprender a quererte mi amor, quiero entenderte- Dijo Harry y como respuesta obtuvo sollozos de Draco por que recordaba su canción y se sentía feliz de haber tomado esa decisión y recuperar al amor de su vida. -¿Draco, quieres volver a ser mi novio?-

Draco asintió.

-Si amor-

Se abalanzó de nuevo hacía él envolviéndolo en un abrazo efusivo, no pudo evitar soltar lágrimas y besarlo de nuevo.

Al cabo de una larga sesión de besos y mimos, Harry le contó todo el infierno que vivía en la compañía y lo mucho que se arrepentía haber estado ahí pero no podía salirse, tenía un contrato el cual firmó sin darse cuenta de muchas cláusulas. Draco lo comprendió, también le dijo que si no había corrido a sus brazos era porque pensaba que no lo iba a querer volver a ver, pero ahora le agradecía el haber ido por él. Entonces Draco recordó a sus amigos y le marcó a Theo para que le contará que había pasado. Él le dijo que Harry tenía suerte y que gracias a sus amigas pudieron denunciar a Frank, por acoso hacia Anne la novia de Blaise y alteración de una chica embarazada que era Pansy, que los estaban siguiendo sin razón aparente y por ello habían decidido ir al hospital, pues el bebé de Pansy junto a ella se habían puesto mal, los investigaron y percataron de los movimientos sucios que hacía junto al señor Weasley quien ahora enfrentaba también cargos penales. Ron y Hermione se habían separado, pero seguían en su mansión cosa que a Harry no le importó, sabía que tarde o temprano no podrían con los gastos que esta implicaba, pero no fue necesario, hubo una orden de desalojo a su propiedad por que claramente no era de ellos, tuvieron que devolver la camioneta y ambos dueños estaban en prisión.

Todo en una sola noche y parte de la mañana, Harry se sintió libre como hacía mucho no lo estaba.

-Amor, hay que irnos de aquí, quiero empezar una nueva vida junto a ti, lejos de todos, claro menos tus amigos, pero quisiera crear junto a ti nuevos recuerdos, una vida llena de oportunidades en otro país, vámonos a Estados Unidos, allá podemos casarnos y...-

Pero Draco lo interrumpió y se acomodó sentándose en la cama.

-¿Has dicho casarnos?-

-Sí... ¿No te gustaría?- Preguntó con temor, tal vez se había precipitado demasiado.

-Harry- Dijo mientras lo abrazaba fuerte contra él. -Claro que me gustaría mi amor- Dijo él llorando de completa y pura felicidad.

-Entonces casémonos-

De nuevo se besaron sellando su amor.

Meses después ambos estaban casados, había sido una ceremonia de lo más linda y de vals como esposos Draco cantó su propia canción recordando aquel momento y Harry no había parado de llorar, estaba demasiado feliz, al fin sus vidas se habían unido para siempre y estarían llenos de inmensa felicidad.

FIN.