Llegaba a ese imponente lugar, por primera vez me sentía perdido en mi vida, no sabía a dónde ir. Acababa de dejar en el hotel donde se hospedaba esa chica caprichosa, justo de quien no había podido obtener más información, solo "continuaremos con nuestro compromiso y futuro matrimonio belleza" tras adentrarme a ese enorme y silencioso lugar, me sentía muy confundido con todo lo ocurrido, además el lugar que conocía como hogar, no podía volver…
El motivo es el departamento de Hinata y la mansión Hyuga sin ella me resultaba igual de solo que este lugar. Sinceramente era curioso que me refugiara en la compañía familiar, pero es que no sabía que hacer o dónde ir, ya que si llamada a Hinata, estaba seguro de que ella no me respondería y al sentir como un ligero dolor de cabeza me invadía «¿Cómo es posible que todo se había complicado así?» Y al ver esa puerta metálica abrirse, al estar por salir veía a Sakura Haruno y…
—¡Neji-san!
¿Qué hacía está mujer aquí? El horario de trabajo hacía mucho tiempo que había terminado. Además, no lo niego, yo quería ver a una mujer, pero no a ella, sino a la que consideraba mi mujer y con unos ojos bonitos como los de ella, pero parecidos a los míos y al sentir como las puertas metálicas me pegaban a los costados de mi cuerpo al haberme quedado entre la salida del elevador...
—¿Está bien?
Salía de ahi escuchando cómo esas puertas se cerraban, por orgullo no me sobaba y al decirle un simple si, no podía verme más patético de lo que ya me sentía y tras suspirar…
—¿Qué haces aun aquí?
—Yo... tenía unos expedientes que terminar sobre el nuevo software que lanzaron y de los cuales Hiashi-sama me pedirá mañana temprano...
—Entiendo, pero ya es tarde, deberías estar en casa descansando...
—Usted también...
Y al ver su verde mirada ser desviada por sus palabras —tal vez, pero digamos que no sé dónde es eso— y al ver que ella volvía a verme sorprendía, supongo era lógico, de seguro le parecía un loco lo que había dicho y al dar un paso no queriendo verme más patético...
—Neji-san am.… perdone mi atrevimiento, pero si gusta le puedo hacer compañía mientras termina su trabajo, sé que soy una simple secretaria y que es un atrevimiento de mi parte pedírselo, pero incluso si usted gusta lo puedo escuchar, me refiero para que se desahogué, ya que estoy casi segura de que usted anímicamente no está bien, además mi madrina dice que no es bueno que la gente se guarde lo que piensa o siente, eso puede afectar su salud...
¿Hablar? ¿Serviría de algo? No lo creo, además yo siempre he pensado que los psicólogos, cómo los doctores solo nos enferman o confunden más en vez de ayudarnos, pero Tsunade Senju era alguien reconocida en ese medio, sumado a que no podía insultar a la única familia que tenía esta chica parada frente a mí.
—Te lo agradezco Sakura, pero no es necesario, como tú, yo también quiero terminar mis pendientes antes de que se me acumule más y ya que tú terminaste los tuyos ve a descansar, buenas noches...
—Él avanzaba orgulloso como el hombre que es— estaba segura de que algo le pasaba, lo conocía muy bien y aunque sus facciones rara vez cambiaban, este tiempo que tenía de conocerlo, había aprendido a descifrar su mirada y está ahora mostraba tristeza, por más que la disfrazara. Y al suspirar, ojalá yo pudiera ser como Xiomara esa chica atrevida y temeraria que luchaba por lo que quería en su vida en el libro de la novela romántica que leía y pudiera decirle todo lo que él me hace sentir, pero esto era la vida real y no una historia romántica, de esas que mi madrina me insistía tanto en dejé de leer.
[...]
Neji Hyuga es un chico interesante, no lo podía negar, además si Gaara tenía razón y si él era el futuro heredero, supongo que toda esa fortuna, sumado a esa imponente mansión podía reemplazar "el amor" en esa próxima sociedad en la cual ellos llamaban matrimonio.
Además, si esa relación extramarital existía supongo que era un hombre caliente en la cama, mira que enrolarse con su prima, supongo tenía gustos peculiares. Creo debía ser excitante cogerte a la hija de quién te crío cómo un padre, así que ¿Quién soy yo para juzgarlo? En ese sentido a mí también me gusta la adrenalina.
Pero supongo tendría que comprobar si eso era cierto y después saber mi siguiente jugada, ya que esa información que sabía seguía siendo muy valiosa.
Digo en un mundo donde ellos se mueven, un escándalo de esa magnitud, no les iría muy bien que digamos, pero primero lo primero tenía que saber hasta dónde podía sacar ventaja de esto y al abrir la puerta de esa habitación...
—Por fin llegas...
—¡Shikamaru! — Cerraba la puerta y al verlo avanzar hacia mí —¿Qué haces aquí?
—¿Tú qué crees?
—Pues…
—Al parecer te divertiste y además compraste esas cosas lujosas que tanto te gustan— y cuándo ella desviaba su verde mirar —¿No que ese tipo no era nada para ti?
—Tu trabajo no es expiarme, sino...
—Calentar tu cama...
Al ofenderme por sus palabras —¿Cómo te atreves?
—Las cosas por su nombre mi amor— y al querer besarla...
—¡No! Detente, no quiero...
—Y al verla observarme molesta y "ofendida"— no me digas que no quieres que te bese o toque, porque decidiste cambiar de juguete sexual...
—Lárgate de mi habitación Shikamaru, no tienes ningún derech... ¡Ah!
—Eso díselo a tu vagina— seguía acariciando esa parte de su anatomía y cuando nuestras miradas se conectaban —puedo sentir que comienzas a mojarte, en verdad que eres una pervertida, además de que tus labios inferiores son más sinceros que tú— y cuando mi dedo medio se perdía entre esa pequeña tela y ella ahogara un gemido y me observará— lo único malo es que no sé si estas así por ese presumido o por tenerme aquí como un pendejo esperándote— y al dejar de tocarla tras terminar de hablar y ella exhalara un sonido de inconformidad, pegaba mi frente a la suya —creo que debo empezar a verte como todos te ven en Suna, ya que dicen que eres una zorr..
—¡Cállate! Tú solo estas aquí como dices para cumplir mis antojos, sabes bien que yo te puedo votar cuando quiera, además de que me tienes que aguantar, si en verdad quieres dejar de ser un don nadie...
—En eso te equivocas "querida" tú fuiste quien decidió abrirme tus piernas porque lo quiso, además de que si yo hablo tu teatrito de niña buena se puede ir al carajo, como bien dices, yo no tengo nada que perder ya que puedo trabajar en otro lado, incluso con tu nuevo juguete, en cambio tú...
Y cuando él reía triunfante —eres un... — Shikamaru me interrumpía besándome y tras sentirlo morder mi labio y separase de mí...
—Tú decides Temari, terminas esa absurda relación que quieren imponerte o te quedas conmigo— y al avanzar hacia la salida y abrir la puerta —cuando sepas tu respuesta, ya sabes dónde encontrarme...
Y al verlo salir y sentirme molesta, pero a la vez excitada ¿Y ahora qué demonios voy a hacer?
[...]
Habíamos llegado a la mansión y al sentir el auto detenerse...
—Hemos llegado cinderella y aunque no es como imaginé que terminaría la noche, ahora ya podemos decir que estás sana y salva en casa...
—Te lo agradezco, pero no era necesario, yo podía regresar sola...
—Soy un caballero sabes...
—Ya lo creó— y al reír...
—Lo digo enserio, por tú risa espero quiera decir que si te divertiste...
—Claro que lo hice— «aunque en un principio no quería ir con él» —muchas gracias por todo Utakata…
—No fue nada linda— al ver esos bonitos perlas pendientes de mí...
Cuando el ambiente se ponía un poco incomodo —am supongo que aquí es donde nos despedimos...
—Solo si tú lo quieres— y al acariciar su brazo, sintiendo su suave piel— ya que si gustas te puedo esperar y...
—¡No! Digo te lo agradezco, pero no sé qué asunto quiera tratar mi padre conmigo y cuánto vaya a dilatar, además no quiero que te aburras aquí solo...
—Espero eso sea verdad y no lo digas porque él de seguro te está esperando...
Creo que cada que Utakata mencionaba un él sé que se refería a Neji, pero sinceramente no sabía si papá también lo había citado en casa, pero si era así, no podía estar más con él, además ahora no quería pensar en eso y entristecerme, ya que, había sido un buen momento el que Utakata y yo habíamos pasado juntos.
—Te digo la verdad— y al ver ese dibujo en mi mano —para que veas que no miento te regalo esto, despues de todo en un futuro tal vez tengas que comprar mis obras artísticas...
—Sonreía por sus palabras y tras observarla —espero que en verdad te animes a luchar por tus sueños y lo único que puedo decir a mi favor, es que podre jactarme de ser el primero al que dibujaste...
—Eso no lo dudes— y tras extenderle el dibujo y él lo tomará —entonces supongo aquí es donde se dice nos vemos mañana...
—Así es, además de… — la atraía hacia mí y sin darle tiempo de reaccionar, la besaba disfrutando como un calor cálido se instalaba en mi pecho…
Al sentir sus labios sobre los míos «¿Qué era lo que Utakata me hacía sentir realmente? ¿Acaso lo que me ponía dudosa era que su sonrisa y presencia calmaba mi dolor en este triste momento que vivía y de ahi que lo dejaba actuar de esa manera?» Al separarnos y vernos fijamente...
—¿Qué me pasaba? Por qué de pronto quería besarla más y no dejarla ir. Pero justo ahora no me iba a poner a buscar una respuesta, lo único que importaba era avanzar con ella y poder entrar pronto a su círculo familiar, además me encantaba ver ese sonrojo en sus mejillas y tras acariciarlas, volviendo a sentir lo suave de su piel— ahora si hasta mañana jefa...
Yo solo podía asentir y bajar de ese auto con mi corazón latiendo muy rápido y sintiendo mis piernas temblar, tanto que temía caminar chueca y Utakata se diera cuenta.
[...]
Una suave melodía musical sonaba y al ver una vieja fotografía donde aparecía junto a mis dos mejores amigos tras nuestra primera borrachera...
Esos sí que eran buenos tiempos, además Óbito y Nagato habían causado un gran lio al emborracharse, pero de eso había pasado tantos años y a pesar de ello y de conocernos tan bien no entiendo ¿Por qué te encierras en tu propio mundo amigo? Sabes que no puedes cargar con todo tú solo y al sentir unos brazos abrazarme por la cintura y sonreír...
—Oye novio mío ¿Qué tanto piensas? Mira que me pondré celosa por no obtener toda tu atención...
—Cómo crees linda, sabes bien que yo jamás te engañaría...
—Por tu propio bien y el de este par— al acariciar su entrepierna sobre su pantalón —espero que sea verdad lo que dices...
—No necesito de amenazas Konan, sabes que jamás te sería infiel— y al escucharla reír y pegarse más a mí...
—¿Qué te pasa amor?
—Óbito …
—Eso ya lo sé, si no, no hubieras estado viendo esa fotografía— y al sentirlo suspirar...
—Hoy fue a ese lugar y en vez de decirme que le han dicho, se marchó cargando él solo con todo— y al girarme para ver sus bonitos ojos y recargarme en su pecho...
—Es increíble a pesar de que ambos son unos adultos, se siguen comportando como esos críos de antaño— y al abrazarlo —¿Quieres que hable con Óbito y lo regañe? — Tras acariciar su cabello...
—No serviría de nada, lo conozco muy bien, solo te dirá que no pasa nada y que todo está bien, aunque te lo agradezco cariño, pero no te preocupes, ya pensé en algo y así se moleste y me deje de hablar, averiguaré las cosas a mi estilo...
—Porque no me extraña escuchar eso, vaya que te gusta vivir de los problemas Yaniko, pero sabes bien que cuentas con todo mi apoyo— al darle un beso y separarnos...
—Lo sé, pero ahora tenemos que apurarnos, Óbito me pidió hacer algo y no quiero que se moleste conmigo, no al menos antes de tiempo...
—Déjame adivinar, Sasuke Uchiha...
—Así es, Óbito quiere saber qué es lo que ha averiguado...
—Pero si el chico va entrando en esa empresa, además por algo lo metieron en esa compañía, ya que ni Karin con el tiempo que tiene trabajando ahí, ni los otros espías que han intentado acercarse a Hiashi Hyuga han logrado averiguar algo, ¿Cómo es que Tobi quiere que ese chico sepa ya algo, si apenas está actuando?
—Yo también pienso lo mismo, pero ya te dije, últimamente Óbito está actuando raro, quiere que todo se haga rápido y yo me siento atado de manos, al querer abarcar todo, ya que siento que a la vez no hago nada...
—Creo te tocara averiguar amor y esta vez pronto...
—Lo sé cariño— y al abrazarla fuerte «ayudare a ese testarudo, así él no lo quiera y solo espero que este presentimiento no sea algo malo»
[...]
Finalmente entraba a ese silencioso, pero distinguido lugar y al ver que Natsu, tras su saludo y ella me guiará directamente a la recamara de mi padre, eso era extraño, pero supongo era por algo y cuando ella tocaba suavemente la puerta y escuchaba un pase...
Ella abría esta y me pedía entrar sonriéndome, yo le correspondía y al adentrarme y ver sobre una pequeña mesa algunos papeles y mi padre observara por la ventana el amplio jardín y lo saludara...
Hacía años que no entraba a este lugar y aunque era poco lo que había cambiado como el color de las paredes o alguno que otro mueble, al verlo girarse hacia mí...
—Me alegro de que ya llegaras Hinata, tal vez lo que diga te extrañe, además tampoco es que sea alguien curioso, pero vi que bajaste de un auto que no es el tuyo, ¿Puedo saber por qué?
Al abrir mis labios en forma de o «¿Acaso me vio besarme con Utakata?» Al despejar ese pensamiento —am vera padre una persona me invito a un evento artístico y al terminar decidió traerme a casa, tras decirle mi compromiso con usted...
—Entiendo. Siéntate, Hinata, ya que quiero hablar contigo de algo importante...
Y al verlo señalarme un sillón color crema en forma de L y hacer lo que me pedía, solo esperaba que no me fuera a decir algo de "el evento artístico" ya que a papá no le gustaba para nada ese tema.
—Como bien sabes no me gusta andar con rodeos, así que seré directo, dime ¿Estas enamorada de alguien?
Y cuando esos penetrantes ojos parecían analizar todas mis expresiones —y-yo...
Hasta aquí llegamos..
