Notas:
Como dije en la parte anterior, este será un sube y baja de emociones, así que agárrense que se viene la reconciliación entre Maki y Yuta y de paso, es hora de ver que sucede con este bebé 👶
Es hora de saber que le está pasando a Maki. ¿Acaso es su bebé? ¿Acaso es su restricción? O ¿Es algo más?
Es hora de que lo descubran porque en capítulos anteriores les dejé una pista que supongo ya pasaron por alto.
Sin más, espero lo disfruten ❤️ y ya no quieran matarme aunque saben que me gusta escribir drama jeje 😅
Pero lo juro que todo va a mejorar
13. En Medio De La Tormenta (P2)
🌊Verano 🌊
"La oscuridad de la tormenta determina el brillo del arco iris"
-Matshona Dhliwayo
Segunda Parte
11:00 a.m.
Las llaves de la regadera se cerraron. Yuta suspiro mientras quitaba las lágrimas de su rostro. Las cuales seguían saliendo de las comisuras de sus ojos a pesar de que el agua ya no caía sobre su cabeza.
Era la segunda vez que culpaba a su maldito linaje por una situación como esta.
La primera vez fue por haber maldecido a Rika al momento de morir y haberla convertido en una maldición.
Y esta segunda vez, porque quizás su sangre era tan maldita como para lastimar a la persona que amaba y de paso engendrar a un ser peligroso.
Yuta suspiro un poco mientras con sus manos hacía su cabello hacía atrás. Sólo esperaba que aquella tormenta emocional terminará pronto.
Salió de aquella regadera y ahí mismo en el baño de la habitación, se secó el cuerpo con una toalla que le proporcionaron y se puso aquella ropa seca que por suerte le consiguieron en ese hospital.
Seco y peino su cabello y por último se puso una sudadera azul que también le habían conseguido en aquel lugar.
La doctora Azumi sí que les estaba ayudando demasiado y todo gracias a que era una conocida de Shoko.
Antes de salir de aquel baño, tomo un respiro profundo. Se armó de valor, tomo la perilla y abrió aquella puerta.
La habitación que le habían proporcionado a Maki para su estancia en aquel hospital era muy cómoda y un tanto lujosa, de la cual, ellos solo pagarían la mitad de los gastos.
Además de contar con su baño privado, aquel cuarto tenía una tv, un sofá para las visitas, un pequeño closet y una gran ventana con cortinas. La cama era cómoda y tenía los controles necesarios para llamar a las enfermeras en caso de emergencia.
Esta habitación también podía ser usada para dar a luz y para reposar después del parto, ya que también contaban con una incubadora y con todo lo necesario para un bebé recién nacido.
La cortina en aquel momento estaba entre medio abierta y podía verse a través de ese grueso cristal, como las ráfagas de viento soplaban con intensidad fuera de aquel edificio. No se veía nada más que la pura lluvia. Aquel tifón ya había tocado tierra y Tokio estaba sufriendo de su ira.
Maki estaba semi sentada en aquella cama de hospital, con su espalda recargada en la parte del respaldo, el cual estaba levemente inclinado.
Llevaba puesta la típica bata blanca que usaban los pacientes. Y en su mano izquierda le habían puesto un catéter, el cual le permitía el paso del suero fisiológico que le habían administrado.
En aquel momento, Maki estaba terminando de desayunar.
Yuta se acercó a ella y se sentó en el borde de la cama.
—¿Ya cómo te sientes en este momento? Y ¿Cómo sigue tu frente?— pregunto con una voz tranquila.
Maki lo miro mientras terminaba de comer la fruta que le habían traído junto a los demás platillos.
—Ya un poco mejor— se encogió de hombros — El dolor de cuerpo ha disminuido bastante y ya no he sentido dolores ni calambres en el vientre.
Y como Azami me curo la frente, está ya no me duele, y por suerte no quedará cicatriz.
Dejo los palillos con los que sujeto aquellas rebanadas de fruta sobre la bandeja que le habían dejado a un lado de su cama —Y Lo admito, la comida de este lugar no es tan mala como pensaba, hasta creo que al bebé le ha gustado — miro hacia su vientre y lo acaricio con su mano derecha.
—Supongo que esa es una buena señal— Yuta sonrió levemente.
—Supongo que si— Maki apretó levemente los labios y volvió su mirada hacia otro lado.
Ambos guardaron un leve momento de silencio mientras escuchaban como el fuerte viento golpeaba la ventana del cuarto, así como podían escuchar la lluvia estrellarse con violencia contra el edificio.
Yuta tomo un respiro antes de romper el hielo.
—Maki san... — acerco levemente su mano derecha a ese pequeño vientre abultado.—¿Puedo?
Esta suspiro un poco observando lo que Yuta le quería dar a entender.
—Eres su padre, así que puedes hacerlo— sonrió muy levemente.
—Gracias.
Yuta acerco con cuidado su mano a ese vientre y lo acaricio con ternura.
Maki hizo unos leves gestos. Ya que sentía como su bebé se movía demasiado cuando sentía a su padre cerca. Aquella sensación era burbujeante la mayoría de veces.
—Esta pequeña semilla de soja se está moviendo mucho con tu presencia. Supongo que te extrañaba— dijo aquello mirando la mano de Yuta sobre su vientre.
—Y yo también los extrañe demasiado a ustedes — miro a su esposa con una leve sonrisa.
—Y...— Maki apretó los labios un poco, luchaba contra su orgullo y su aún enojo con él — Y ¿Qué estuviste haciendo todos estos días que no estuvimos juntos?— Quería también romper el hielo.
Yuta siguió sonriendo sin quitar aún su mano del vientre de esta.
—Además de encargarme de algunas misiones y de hacerla de niñera de Takeru.— Rascó un poco su mejilla.
— Tome algunas clases de cocina.
—¿Clases de cocina?— Maki levantó una ceja ante tal respuesta. —¿Y eso?— pregunto con curiosidad.
Yuta soltó el aire en una leve risa.
—Jeje Tenía que ocuparme en algo y de paso, pensé que sería buena idea aprender a cocinar más platillos para hacerte de comer a ti y al bebé— miro a Maki, mientras retiraba su mano del vientre de esta.
— Y Takeru es el que ha estado probando mis platillos.
—Ya veo— hizo un leve puchero.
— Bueno, si ese niño no se enfermó del estómago, eso quiere decir que tus platillos son buenos. Aunque debo admitir que de entre tú y yo, tú eres el mejor cocinando — admitió Maki con una sonrisa.
—Gracias, espero poder cocinarles una vez salgamos de este hospital— suspiro —¿Y tú? ¿Qué has estado haciendo todo este tiempo que hemos estado separados?— pregunto Yuta con curiosidad.
Maki se elevó un poco con sus manos para sentarse y quedar a la par de Yuta.
Acomodando su almohada en su espalda mientras contestaba a aquella pregunta.
—Bueno... — miro a su vientre mientras lo acariciaba, haciendo círculos con sus dedos— Tuve otra misión con los alumnos de primero. Pero en esta ocasión todo salió bien, yo no tuve que intervenir. Esos chicos sí que son fuertes, supongo que ha sido gracias a mi entrenamiento — se encogió de hombros.
Siguió hablando mientras sus manos se quedaban quietas sobre la sabana.
—Y bueno, el bebé y yo estuvimos haciendo algo de ejercicio, sobre todo Yoga, ya que he tratado de bajarle al ritmo y el peso a mis entrenamientos. Además que nos la pasábamos viendo algunas películas mientras comíamos si es que no me quedaba dormida y...— suspiro, guardando unos segundos de silenció.
—¿Y?— Yuta levantó una ceja ante tal incógnita.
— Y estuve pensando y reflexionando sobre lo nuestro. — Contesto mirándolo con seriedad.
Su esposo sintió que su corazón se iba a salir de su pecho por aquel tema. Tenía miedo de la decisión que ella hubiera tomado sobre su matrimonio.
—Y ¿Qué has pensado sobre nosotros?— pregunto con incertidumbre pero no dejo de hablar, estaba super nervioso por ese tema— Maki Solo dame tiempo para demostrarte que soy un buen esposo y juro que nunca más romperé una promesa— siguió hablando aun mirándola fijamente.
—¡Pero! si en este momento me dices que quieres el divorcio, solo dame tiempo para conseguir un lugar a donde yo pueda mudarme y de paso conseguir un abogado y...— Yuta fue interrumpido.
Maki lo sujetó del cuello de la sudadera y lo acerco a sus labios para callarlo con un beso.
—¡Baka! ¡Claro que no quiero el divorcio!— dijo Maki una vez lo soltó y le dio un muy leve golpe en la frente con su dedo medio y pulgar. Podía notarse que sus mejillas se pusieron muy rojas.
—¡Solo estuve pensando en que tienes razón! ¡Soy una egoísta!— su rostro recupero su color y siguió hablando mientras sus manos descansaban sobre su vientre.
—Y quizás es cierto, yo no estaba viendo lo demasiado que tú te preocupabas por nosotros y me puse a reflexionar en que quizás, si tu no hubieras roto nuestra promesa y si no le hubieras preguntado a Shoko todo esto, realmente no sé qué hubiera pasado conmigo y con el bebé.
Tomo un leve respiro y continuo hablando.
—No sé a dónde nos hubieran mandado o peor aún, quizás nunca nos hubieran atendido por el maldito tifón...— sollozo levemente — Yuta, yo lo siento — su voz se apagó, se le había hecho un nudo en la garganta.— Perdóname por todo, como dije, todo esto de la maternidad es nuevo para mí y simplemente pensé que podría manejar lo a mi manera...— sus lágrimas empezaron a bajar por sus mejillas. Realmente estaba arrepentida.
Yuta se acercó a darle un beso en los labios, el cual fue correspondido por ella.
—Aceptó tu disculpa y de paso, también yo te pido perdón por haber roto una promesa, y sé que ese día, ambos nos dijimos cosas hirientes porque habíamos llegado a nuestro limite — le miró a los ojos mientras le secaba las lágrimas con su mano derecha.
Después él se secó algunas lágrimas que bajaban por sus mejillas.
— Y Como dije, era mi deber como padre y como esposo el velar por ti y por nuestro hijo. Sabes que los amo y no sabes lo mucho que los extrañe...— comento poniendo su frente en la frente de su esposa.
Todas esas palabras hicieron que Maki se soltara una vez más a llorar, mientras se abrazaba a su esposo. Hundiendo su rostro en su cuello y sujetándolo con fuerza de la espalda de su sudadera.
Yuta también la abrazo con cuidado, para no aplastar a su bebé. Le acarició la espalda para consolarla y le beso la frente mientras las lágrimas se desbordaban de sus ojos.
Sollozo —Y ahora... — Maki seguía llorando desconsoladamente —Y ahora yo sigo poniendo en riesgo a nuestro bebé, ¿Acaso no nací para ser madre? — Miro a Yuta.
— Si es que es mi restricción la que está actuando de esta manera contra nuestro hijo, eso quizás quiere decir que mi cuerpo no está hecho para esto — llevo sus manos a su rostro mientras seguía llorando desconsoladamente.
— Admito que en un inicio, me estaba costando demasiado trabajo el aceptar esto que yo elegí por decisión propia, y juro que hasta llegué a encariñar me con la idea de tener un bebé. Llegué a ilusionarme con todo esto de ser madre ¿Y para qué?— sollozo con demasiado dolor.— ¿Acaso me ilusione en vano? ¿Acaso estuvo mal el haber decidido ser madre? ¡Pareciera que mi cuerpo detecta a este bebé como si fuera un parásito o una amenaza! ¡Realmente no quiero que le pase nada a nuestro bebé! ¿Acaso soy yo una amenaza para nuestro hijo?— abrazo una vez más a su esposo.
—Amor, no digas eso— Yuta le beso la frente y le acaricio levemente el vientre. Le dolía demasiado verla así.
—Quizás no sea tu restricción la que esté actuando en contra de nuestro hijo, tal vez es como dijo la doctora, el estrés o el cansancio acumulado lo que te está afectando. Debemos darle tiempo a que revise tus análisis y a que encontremos la verdadera causa de todos tus malestares.
—¿Pero y si no estoy hecha para ser madre? ¿Y si esto fue mala idea? ¿Y si pierdo a nuestro hijo?— pregunto Maki toda asustada.
—Nadie está hecho para ser padre a la primera, yo también tengo miedo de todo lo que nos está pasando y hasta admito que llegue a pensar en que quizás, todo esto que te está pasando y el que estés así tan mal de salud se deba a mi culpa por no haberte cuidado como merecías — Acaricio las mejillas de Maki, le seco las lágrimas y la siguió mirando a los ojos.
—Pero ¿Recuerdas que más te dije en Atami cuando tomamos la decisión de continuar con esto? ¿Cuándo tú me preguntaste si estaba listo para ser padre?— le sujetó las manos.
Maki sollozo. No podía hablar por el nudo en su garganta.
—Te dije que de algo estaba seguro, Y eso es de que nos tenemos el uno al otro para poder afrontar esto como pareja.— Apoyo su frente con la frente de su esposa.
— Juntos podemos luchar contra esta tormenta y salir adelante. Yo sé que nuestra semilla de soja es muy fuerte, y tengo el presentimiento de que este pequeño está heredando lo mejor de ambos y sé que será un bebé muy sano que lograra llegar con vida hasta el final de este embarazo y una vez que lo tengamos entre nuestros brazos, seguirá siendo muy fuerte y sano— comento besando las manos de su esposa.
Maki hizo un si con su cabeza mientras secaba sus lágrimas.
—No te dejaré sola en esto y como te prometí el día que nos casamos y como te lo prometí aquel día en Atami — él también se secó algunas lágrimas.
—Siempre estaré a tu lado, en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad y hasta que la muerte nos separe...— dijo Yuta mientras Maki lo volvía a abrazar.
—¡Idiota solo me estás haciendo llorar más!— ella sollozo mientras lo abrazaba— Y Se que podremos salir de esta tormenta— susurro sintiendo como más lágrimas caían de sus ojos.
Yuta sonrió un poco por esa frase típica de ella.
—Los tres saldremos a salvo de esta, confío en que así será.
Ambos duraron así abrazados unos minutos, parecía que aquel abrazo y esas palabras fueron un calmante para Maki, quien parecía ya estar más tranquila.
—Maki san, Lo mejor que puedes hacer en este momento es descansar. Deberías intentar dormir un poco, te notas algo cansada— comento Yuta mientras le ayudaba a acomodarse en la cama para que se acostara completamente.
—Últimamente tengo miedo a dormir...— dijo ella, secando las pocas lágrimas que le quedaban en los ojos.
—¿Por qué dices eso?— pregunto Yuta confundido.
—Porque — suspiró — en estos últimos días he tenido unas horribles pesadillas donde...— apretó los labios.
—¿Dónde?— Yuta levantó una ceja.
Maki soltó el aire con resignación.
—Dónde todos los malditos del clan Zenin me humillan y avergüenzan por estar embarazada. Se ríen de mí, me dicen cosas malas y tratan de herir a nuestro bebé — su mano derecha acarició su vientre —Esos fantasmas me persiguen hasta tirarme al suelo, me golpean y rasguñan hasta que arrancan a nuestro hijo de mi vientre... ese sueño se ha repetido por varias noches seguidas— suspiró.
Aquello dejo sorprendido a Yuta
—Tal vez ellos tienen razón. Quizás debería estar avergonzada por estar embarazada — cubrió sus ojos con su brazo.
A Yuta le sorprendió aquella respuesta.
—¿Por qué dices eso? ¿Realmente te avergüenza el que hayamos tenido sexo y que de esa relación haya resultado este bebé?— pregunto mientras le acariciaba el cabello.
El rostro de Maki se tiño un poco de rojo.
—¡No es sobre el sexo! Creo que eso nunca estuvo mal entre nosotros dos y no creo que mi vida sexual contigo sea un tema del que deba avergonzarme— frunció un poco los labios.
—¿Entonces?— pregunto Yuta sin dejarle de acariciar el cabello.
—Más bien me avergüenza un poco mi aspecto...— suspiró mirando hacia su vientre, el cual resaltaba bajo aquella bata que le cubría.
Se acomodo en su costado izquierdo, mientras acariciaba su vientre haciendo círculos con su dedo índice. En su rostro podía notársele la pena, ya que este estaba teñido de rojo al igual que sus orejas.
—Pero Maki, tú siempre has sido y sigues siendo hermosa aun con tus cicatrices, no debes sentirte mal por tu aspecto físico — comento Yuta haciéndole un mechón de cabello detrás de su oreja. Sabía que esas cicatrices en su piel a veces la hacían sentir muy mal consigo misma.
Pero aún con esas marcas que ella odiaba, Yuta seguía viendo a Maki igual de bella y atractiva.
—No hablo de mis cicatrices... más bien hablo de mi orgullo como mujer y como hechicera — miro a su esposo.
—Quizás lo que más me avergüenza a mí misma es el hecho de que no cumplí con mi promesa. Yo me había prometido a mí misma y se lo había gritado a todo el estúpido Clan Zenin, que yo sería algo más que una simple chica con una restricción. Yo les había dicho que yo sería una líder. E incluso yo Juraba y perjuraba que nunca les daría un niño de mis entrañas y veme ahora...— suspiro— con un bebé en mi vientre. Incluso le había dicho al imbécil de Naoya que nunca tendría hijos— chasqueo la lengua — Ese idiota se ha de estar burlando de mi desde el infierno.
Yuta suspiro por esas palabras, se acercó a ella y de nuevo le dio un beso en los labios.
—No debes porque avergonzarte por estar embarazada. Además — acaricio el vientre de su esposa— Ahora que el clan Zenin no existe más y que tampoco ya no es parte de los tres grandes clanes, quizás nosotros podríamos empezar un nuevo clan— sugirió con una leve sonrisa.
—¿Hum? ¿A qué te refieres?— pregunto Maki entrecerrando los ojos por esas palabras.
—Me refiero a que ahora que seremos tres, ¿No crees que sería buena idea iniciar nuestro propio clan?— comento Yuta.
—¿Ah?—Maki levantó una de sus cejas—¿Qué estás tratando de decir?— seguía impactada por esas palabras.
—Lo que trato de decir es que ahora que nosotros empezaremos a ser formalmente una familia, podríamos empezar desde cero como, no sé, ¿"El Clan Okkotsu"? Digo — rascó su mejilla — Nosotros podríamos romper con viejas tradiciones que no nos gustaban de nuestros padres o familiares y hacer cosas nuevas y buenas por nuestro bebé y por nuestros futuros descendientes. Además, así tu podrías ser la líder que tanto deseabas ser. Tu podrías dirigir a nuestra familia y a nuestro clan— sugirió con una sonrisa.
Maki sonrió un poco por aquella propuesta mientras acariciaba la mejilla de Yuta— La idea del clan no me desagrada del todo. Siento que ese sería un primer gran paso para empezar a dejar atrás a los fantasmas de mi estúpida familia.
Yuta le beso la mano.
—Con lo que tu decidas, yo te apoyaré y lo sabes — sonrió tiernamente.
Maki lo tomo de sus mejillas y lo guio a sus labios —Gracias... lo pensare muy bien— Le dio un beso, el cual fue tiernamente correspondido por su marido.
—De nada amor y ahora, trata de descansar ¿Sí?, quizás eso ayude a que mejores por completo, yo aquí estaré para cuidarte— contesto Yuta con una sonrisa
—Tú también deberías dormir un poco, tienes más ojeras que la última vez que te vi— comento Maki con una leve risita.
—¿Sabes? Te tomaré la palabra— Yuta se notaba agotado — Cuidar a Takeru es más cansado que ir a una misión y eso que apenas tiene seis años— contesto con la voz muy cansada.
Maki soltó una leve carcajada y le hizo un campo a su lado en aquella cama, para que se acostara junto a ella y pudiera abrazarla desde la espalda. —Quizás eso te sirva para que vayas practicando para cuando nazca el de nosotros.
—Gracias y sí que sirve de entrenamiento, ya que presiento que quizás nuestro bebe también será muy inquieto — dijo Yuta con una sonrisa mientras la abrazaba para poder dormir. Pasando su mano al vientre de esta y escondiendo su rostro en su nuca.
—Descansa—Maki giro un poco su rostro y le dio un leve beso más en los labios por arriba de su hombro —Te amo— susurro mientras cerraba los ojos y le tomaba de la mano sobre su vientre. Abrazándose con cuidado para no aplastar a su bebé.
—Y yo te amo a ti— susurro a su oído.
Después de aquella reconciliación, ambos cayeron profundamente dormidos una pequeña parte de la tarde. Pero los problemas de salud de Maki seguían empeorando.
01:55 p.m.
Aquel primer día en el hospital, de verdad estaba siendo pesado para esa pareja.
No solo porque el tifón estaba azotando el hospital con sus fuertes vientos y lluvias. Sino también por los dolores y síntomas que siguieron aquejando a Maki al grado de volverse insoportables.
De nuevo y después de dormir por casi dos horas, esta despertó quejándose de dolor, estaba temblando y sudando demasiado.
—¡Maki! — comento Yuta acercándose a su esposa, quien parecía sufrir en aquel sueño.
—¡No! ¡Suélten me! ¡Mi bebé!— grito la peliverde, despertando de golpe —¡Agh! ¡Duele!— gruño. La pobre se retorcía en la cama —¡Esta vez me duele demasiado el vientre!
Yuta tocó la frente de Maki, parecía arder en fiebre, pero había algo más. Ante aquel tacto, Yuta sintió un cosquilleo, era una especie de sensación eléctrica, además que sentía la presencia de energía maldita en el lugar.
Maki gruño y se abrazó a sí misma por el dolor.
—¡Duele demasiado! ¡Yuta, nuestro hijo!— gruño.— ¡Llama a la doctora! ¡No me siento bien!
El hechicero salió rápidamente de la habitación y pidió ayuda a las enfermeras, ya que su esposa estaba sintiéndose mal y el dolor solo aumentaba. Incluso una de ellas fue a buscar rápidamente a la doctora.
La doctora Azami fue despertada de emergencia ya que también se había ido a descansar un poco.
—¿Qué le pasa a Maki san? ¿Qué síntomas está presentando?— pregunto esta mujer entrando rápidamente a esa habitación mientras se amarraba el cabello en una cola de caballo.
—¡Despertó con mucho dolor y al acercarme a ella, sentí como una especie de energía maldita salir de su cuerpo! ¿Doctora, que le está pasando a mi esposa?— Yuta se veía muy aterrado mientras sujetaba la mano de Maki, quien respiraba agitada y temblaba mucho. Incluso sus ojos pesaban ya que no los podía abrir.
—Yuta... esto duele demasiado...— murmuró Maki con mucho dolor.
La doctora levantó rápidamente aquella sabana para revisarla, pero en ese momento sus ojos se abrieron de sorpresa, además de observar unas cuantas manchas de sangre en el área de la entrepierna de Maki, lo que más le había sorprendido, era que esta paciente tenía una extraña marca negra en la pierna derecha, parecía un largo rasguño y de ella, desprendía un rastro de energía residual muy fuerte.
—¿Qué es eso? ¿Qué le está pasando a mi mujer?— pregunto Yuta muy asustado ante tal marca.
—¿Sabes si Maki san estuvo expuesta a alguna maldición nacida del miedo a alguna enfermedad? ¿O algo por el estilo? ¿Acaso fue herida por alguna maldición?— pregunto la doctora, poniéndose rápidamente unos guantes —¡Rápido! ¡Traigan gasas y adminístrenle medicamento! ¡También acerquen el monitor! ¡Debemos revisar a ese bebé!
Maki seguía retorciéndose de dolor.
Yuta hizo memoria al ver aquella herida —¡Ahora que lo menciona! ¡Si, Hace casi una semana atrás, Maki tuvo una misión donde terminó rasguñada por una maldición que decían mataba a sus victimas desde adentro! ¡Desconozco los detalles exactos, pero por lo que recuerdo, los informes decían que era una maldición de semi primer grado y en esa ocasión, ella no me dejó curarla! ¡Y tampoco dejo que Ieiri san la revisara!— explicó asustado.
Recordó aquel día cuando discutieron y está le había interrumpido aquella curación con su técnica de maldición inversa.
—¡Ahora todo tiene sentido!— dijo Azami apurada por salvar a esa mujer.
—Perdón Maki san, pero debo empezar a intervenir medicamente — dijo la doctora, abriendo las piernas de Maki para atender aquella hemorragia.
Rápidamente, le levantaron la bata médica hasta arriba de su abdomen para hacerle un ultrasonido para observar a ese bebé.
El bebé parecía muy tenso ya que casi no se movía y sus latidos eran más rápidos de lo normal.
—Doctora, también el bebé está sufriendo, sus latidos son muy acelerados— comento una enfermera.
Yuta no se despegó en ningún momento de Maki. Estaba ahí para ella, sujetando su mano ante aquel terrible dolor, a pesar de que por dentro este se estaba muriendo de miedo y preocupación por todo lo que estaba pasando con ella y con su hijo.
—Todo estará bien amor— Sus ojos se llenaron de lágrimas al verla sufrir así.
Él también estaba sufriendo por todo eso, pero tenía que aparentar ser fuerte para darle confianza a Maki. Era su deber estar ahí como padre y como esposo. Así como le había dicho Satoru.
—Rápido, también debemos curar esta pierna. Al parecer ya hemos encontrado la causa de todos sus malestares— comento Azami revisando aquella marca, la cual desprendía energía maldita.
— Pudiera ser que los restos de esa maldición que entraron en su cuerpo, se fortalecieron y se alimentaron de los sentimientos negativos y del estrés que producía Maki san— empezó a explicar la doctora mientras seguía tratando de controlar aquella hemorragia.
—Mi diagnóstico como médico y como hechicera es que tal vez este es el verdadero motivo por el cual su restricción estaba actuando como una defensa ya que estaba tratando de eliminar los residuos malditos. Pero al parecer eso también involucro al bebé y su restricción también lo está atacando ya que quizás su cuerpo lo está desconociendo y eso le está provocando una amenaza de aborto.— Azami explicó la situación. Parecía que aquella hipótesis era correcta.
—¡Debemos actuar rápido para salvarlos a ambos! ¡Okkotsu kun!— miro al hechicero —¿Usas la técnica de maldición inversa? ¿Cierto?
—¡Si! ¡Dígame que debo hacer!
—Aplica lo más que puedas de esa técnica en Maki san. Necesitamos eliminar todo rastro maldito que siga dentro de ella. Mientras yo seguiré tratando la hemorragia— dijo la doctora mientras atendía a Maki y le pasaban más material, ya que esta seguía perdiendo sangre. —¡A diferencia de ti y de Shoko, mi técnica de maldición inversa solo puedo usarla en heridas leves! ¡Por eso necesito de tu ayuda Okkotsu san!
—¡Doctora, el latido del bebé está disminuyendo!— dijo la enfermera que monitoreaba a ese pequeño a través del ultrasonido.
—¡Duele demasiado!— grito Maki, sujetando más fuerte la mano de su esposo ya que sentía que todo su cuerpo se partía de dolor y aquella energía le hacía sentir una corriente por todo su ser. Sobre todo aquel dolor atacaba su vientre.
—¡Esta bien! ¡Ayudare en lo que pueda!—Yuta beso la frente de su esposa— ¡Todo estará bien Maki san! ¡Lo prometo!— dio unos pasos hacia donde estaba Azami.
Algunas enfermeras ayudaron a sujetar a Maki, ya que esta se retorcía demasiado y no dejaba que la doctora la tratara.
—No te asustes si vez que Maki se retuerce más de dolor. Sentirá una sensación muy extraña, pero es porque tu energía está atacando al residuo maldito ¿De acuerdo?— le explicó la doctora.— Necesito que apliques lo más que puedas de tu energía. Usa la técnica de maldición inversa en todo su cuerpo.
—¿Pero que pasara con nuestro hijo?— pregunto Yuta muy asustado.
—Ese bebé tiene tus genes y parte de tu sangre, así que es muy probable que tu energía no le afecte ni le haga daño. ¡Si no hacemos esto rápido, ambos pueden morir!— comento Azami tomando más gazas para parar la hemorragia.
Yuta trago saliva.
—De acuerdo. Haré todo lo que este en mis manos para salvarlos a ambos— miro una vez más a su esposa, quien sujetaba las sábanas por el dolor — Perdóname Maki si yo te causó más dolor con esto— sujetó la pierna de esta y empezó a aplicar aquella técnica.
Maki grito un poco por aquella sensación de ardor recorrer su cuerpo. Yuta soltó algunas lágrimas por verla sentir aquel dolor, pero ambos debían ser fuertes.
Incluso Maki mordió un poco su labio para tratar de ya no gritar, mientras su mano estaba sobre su vientre, esperando un milagro para que tanto ella como su bebé sobrevivieran.
Toda aquella intervención duró cerca de cinco minutos. Los cuales se sintieron como una eternidad.
Gracias a la intervención de Azami y de Yuta, la hemorragia se detuvo. El monitor fetal mostraba que el corazón de ese bebé se estabilizaba a un ritmo cardíaco normal para su tamaño.
Aquel tratamiento de energía y de medicamentos estaba siendo un éxito.
Maki empezó a relajar sus manos y todo su cuerpo, aquellos pocos minutos se le habían hecho eternos. Pero ahora aquel dolor y aquella sensación de electricidad cesaron de golpe.
—La hemorragia ya está controlada y el bebé esta estable — dijo la doctora Azumi mirando los monitores.
Después reviso aquella pierna, la cual estaba curada, aunque aquel horrible rasguño ahora quedaría grabada en su piel como una nueva cicatriz, pero de ella ya no salía ni se sentía ya nada de energía residual.
—Parece que hemos eliminado exitosamente los restos de esa maldición.
Una vez Yuta escucho aquellas palabras, soltó un suspiro de alivio, quito sus manos de la pierna de su esposa y se acercó rápidamente para tomarle de la mano.
Maki estaba bañada en sudor, poco a poco recuperaba el aliento y ahora por fin pudo abrir los ojos.
Aun con su débil agarre, no dejo de sujetar la mano de su esposo.
—¡¿Maki, como te sientes?!— pregunto Yuta con demasiada preocupación al verla en ese estado. Incluso le limpio el sudor con la mano.
Esta soltó un suspiro de alivio.
—Cansada, pero ya no siento dolor... incluso diría que siento algo de hambre— dijo con una leve sonrisa.
Yuta la abrazo suavemente, poniendo su frente en la frente de su esposa.
—Fuiste muy valiente al soportar todo esto. Eres una guerrera y nuestro bebé también es muy fuerte al sobrevivir a todo esto— le beso la frente.
—Esta semilla de soja está heredando lo fuerte de mí, supongo que este pequeño será igual que yo— dijo Maki con una sonrisa, mientras cerraba los ojos y sus lágrimas bajaban por sus mejillas. Aquellas eran lágrimas de felicidad.
—Definitivamente, nuestro hijo sera parecido a ti— le contesto Yuta con una sonrisa y poniendo su mano en aquel vientre.
La doctora Azumi sonrió por esa escena y pidió a su personal que cambiaran las sábanas y que los siguieran monitoreando.
Conforme pasaban las horas, empezaron a ver una gran mejoría en la salud de Maki y de su bebé.
También la doctora estaba asombrada con aquel caso, ya que quizás gracias a los fuertes genes que aquel bebé estaba heredando por parte de ambos padres, este pequeño había logrado sobrevivir y mantenerse sano dentro del vientre de su madre.
Y tanto gracias a la medicina moderna, así como a la técnica de maldición inversa, Maki empezó a tener una gran mejoría durante aquella tarde y noche.
Incluso las pesadillas cesaron debido a que aquella maldición era quien se las provocaba, así como esa maldición fue la causa principal de que Maki cayera en ese estado.
Después de toda aquella intervención, Yuta la acompaño y cuido en todo momento sin despegarse de ella por los siguientes días que permaneció en el hospital.
Tres días después.
09 de Julio.
Después de casi tres días de estar con intensas lluvias, el tifón por fin se había retirado de Tokio y poco a poco, el sol empezaba a asomarse por aquel cielo de verano.
—¡Por fin! ¡Al fin regresaremos a casa! ¡Ya me estaba aburriendo de estar aquí! — comento Maki sentada en aquella silla de ruedas que estaba siendo empujada por Yuta.
Ambos se dirigían a la salida de aquel hospital. Por fin Maki fue dada de alta debido a que su salud mejoro considerablemente y tanto ella como su bebé estaban fuera de peligro. Inclusive se le veía muy radiante y alegre.
Pero antes de por fin salir de ese lugar, Maki le pidió a Yuta que pasaran por el área de los cuneros.
Así que en ese momento, ambos estaban frente aquel gran cristal, mirando a los bebés.
—Pero sobre todo, con ustedes dos mejor de salud, es un alivio el poder regresar a casa— comento Yuta con una gran sonrisa, mientras ayudaba a Maki a ponerse de pie y le acariciaba el vientre con mucho cariño.
—¡Eso sí! Aunque debo admitir que este hospital no es tan malo como pensaba—Maki acaricio la mano de su esposo sobre su vientre— Digo la comida no es mala y de paso la habitación era cómoda, además que la atención medica es muy eficiente, así que he tomado una decisión respecto a este lugar — miro a su esposo.
—¿Así? ¿Y cuál es?— pregunto Yuta con curiosidad al ver a Maki muy entusiasmada mientras miraba a esos bebés a través del cristal.
—Hace rato hable con Azami san y le dije que por favor, anotara en la libreta boshi que este va a ser el hospital donde quiero recibir mis visitas mensuales y de paso, aquí quiero dar a luz, sobre todo ella acepto ser mi Ginecóloga y ella será quien me atienda el día de mi parto — acaricio la mano de su esposo.—Ya lo he decidido. Este es el hospital que estaba buscando.
Yuta sonrió y le beso en los labios antes de ayudarle a sentarse una vez más en aquella silla de ruedas.
—Si ese es tu deseo, sabes que te apoyaré en esta decisión. Y de paso, me haré cargo de los gastos que sean necesarios— Se agacho levemente para poner su cabeza en el vientre de Maki.
— Entonces en unos meses más, te veré a través de este cristal mi pequeño o pequeña — comento Yuta cariñosamente antes de ponerse de pie y seguir empujando aquella silla de ruedas a la salida.
—Si y hablando de eso de los meses que faltan para que nazca esta semilla de soja...— comento Maki apretando los labios.
—¿Qué pasa con eso?— pregunto Yuta mirando a su esposa con curiosidad.
Maki seguía acariciando su vientre mientras miraba hacia el frente.
—Bueno, ¿Recuerdas lo que dijimos en Atami sobre hasta que mes dejaría de tener misiones?— pregunto.
—¡Oh! — Yuta alzó las cejas —Si, lo recuerdo.
—Bueno, también he estado pensando en que quizás ya es hora de tomarme un descanso de las misiones y de paso, creo que ya es hora de darles la noticia sobre mi embarazo a todos — suspiro.
—¿Maki, Estas segura de que ya ha llegado el momento?— pregunto Yuta con algo de sorpresa, mientras subían en aquel elevador.
Maki siguió hablando.
— Si, estoy segura y más que oficialmente ya estoy iniciando la semana número dieciséis, así que oficialmente los cuatro meses de plazo acabaron, además creo que es más que obvio que ya varias personas sospechan de esto, así que ya no voy a poder ocultarlo más, y de paso, este bebé ya se está haciendo notar— suspiro mientras estaban en aquel elevador.
—Entiendo.— Yuta relajo un poco los hombros, aquella respuesta le había dado un gran alivio porque venía de boca de Maki.
— Bueno, supongo que, SI ya es momento de decirle a los demás, sobre todo porque Fushiguro kun también ya sabe lo de este bebé. Él me lo dijo el otro día — comento Yuta mientras las puertas se abrían.
Aquel nombre hizo que Maki mirara rápidamente a Yuta, hasta se movió un poco de aquella silla para mirarlo sobre su hombro.
—¿Qué te dijo Megumi de esto?— pregunto con curiosidad. Se estaba preparando mentalmente para golpear a ese azabache en caso de que hubiera abierto la boca de más.
Yuta sonrió.
—Solo me dijo que tú se lo habías revelado un día antes de la misión del otro día, aunque él me dijo que en realidad ya sospechaba sobre que estabas embarazada —se encogió de hombros mientas salían del elevador y seguía empujando la silla de ruedas
— Fushiguro siempre ha sido un chico muy listo y un gran observador. Así que supongo que por sí solo llego a esa conclusión sobre tu embarazo, a no ser que haya sentido la llegada de su primo o prima— soltó una leve risita.
Maki suspiro de alivio al escuchar esa respuesta. Sobre todo, ella aún confiaba en que Megumi no le diría nada a Yuta sobre que él fue el primero en enterarse sobre ese embarazo. De todos modos, le patearía el trasero.
—Si, y por eso mismo creo que ya es hora de decirle a todos sobre este bebé, así que he estado pensando en cómo podríamos decírselos — rodo los ojos.
—¡Puff! ¡Odio tener que planear sorpresas!— refunfuño.
Yuta río por aquellas palabras ya que sabía que Maki odiaba hacer cosas "cursis" o hacer "sorpresas" para los demás.
—Ya se nos ocurrirá una forma para darles esta noticia.
Ambos al fin llegaron a la salida del hospital.
—Aunque... — Maki vaciló un poco.
—Hay algo más que quiero hacer antes de decirles a todos sobre este bebé — comento mientras su esposo le ayudaba a ponerse de pie.
—¿Y de qué se trata?— pregunto Yuta teniendo a su esposa de pie frente a él. Todo aquello le dio curiosidad.
Maki suspiro un poco antes de empezar a explicar.
—Es algo que tiene que ver con mi pasado. Hay algo que quiero hacer para darle el adiós definitivo al recuerdo del clan Zenin— comento está acariciando su vientre con una leve sonrisa. —Siento que es mi deber enterrar ese pasado para poder darle la bienvenida como debe ser a este futuro. Sobre todo porque quiero hacer algo significativo por nuestro nuevo clan.— movió sus manos— ¡El clan Okkotsu!— sonrió al decir aquellas palabras.
Yuta la miró a los ojos. Algo en su mirada decía que aquello podía ayudar mucho a Maki a soltar su pasado. Confiaba en ella.
—De acuerdo— sonrió— ¿Dime, que debemos hacer? ¿Qué está planeando la líder del clan Okkotsu?
Maki empezó a explicarle su idea mientras iban de camino a casa y de paso se estaban organizando para decirle a los demás aquella noticia.
Aunque en el fondo, Maki tenía temor de saber cómo reaccionarían todos los demás ante tal sorpresa.
Sobre todo Nobara, ya que Maki le había mentido a su mejor amiga y esta chica de cabellos naranjas podría tomárselo a mal o muy personal.
Continuara
Notas:
Y Díganme ¿Qué les pareció el capítulo? ¿Cómo les está pareciendo este fic?
Con este capítulo doy por terminada la temporada de verano y ahora entraremos en la temporada del otoño 🍂 mi estación favorita.
Espero se haya entendido que lo que causaba todos esos malestares y síntomas era la maldición que había logrado entrar en el cuerpo de Maki a través de su herida en la pierna, la cual, si no lo recuerdan, lo mencione en el capítulo 11 titulado "Tifón" 😅
Y si, su restricción estaba actuando contra la maldición, la cual trataba de eliminar esos residuos, pero también involucro un poco a su bebé porque la maldición iba por ese pequeñ , pero por suerte y gracias a la medicina moderna y a la técnica de maldición inversa, logro salvarse tanto ese bebé como su madre.
En fin, como dije, espero se haya entendido y les haya gustado.
Porque ahora se viene la revelación a todos sus amigos.
¿Cómo creen que reaccionen los demás? ¿Qué creen que dirán Toge, Panda e Itadori?
Pero Sobre todo Nobara, ya que ella será importante para Maki. ¿Creen que se enojara por qué Maki le mintió y le oculto lo de ese bebé? O ¿Creen que lo comprenderá? Los estaré leyendo 👀
Y díganme ¿Cómo están después del impactante capítulo del manga y con el capítulo pasado del anime? Yo la verdad tengo muchos sentimientos encontrados. Sobre todo, por el final que tuvo Gojo en el manga y el por fin ver el sellado de Gojo en el anime. ¡Y TODO ESTO EN LA MISMA SEMANA, EN SERIO GEGE ESTA DEMENTE!
En fin, también quería darles las gracias por el apoyo y recibimiento que ha tenido este fic, sobre todo ahora que hace unos días cumplió un año ❤️
En serio, muchas gracias por sus lecturas, por sus votos y comentarios, todo eso motiva a seguir escribiendo.
Este fic ya ha pasado por 2 estaciones
La primavera, donde haces los descubrimientos y las semillas empiezan a germinar y el verano, donde las decisiones tienen consecuencias, así como si fueran tormentas
A partir del siguiente mes iniciará el otoño, donde las cosas empezarán a madurar antes de llegar al invierno donde nacerá ese bebé ❤️
Por cierto, ustedes que creen que será ¿Una niña o un niño? Estaré leyendo sus comentarios.
Porque también ya se va acercando la revelación del sexo de ese bebé 👀 ¿Habrá Babyshower o no? ¿Ustedes que teorizan? Como dije, estaré leyendo sus comentarios
Nos seguimos leyendo ️
Pd: si me van a ofender, háganlo por mensaje privado a mi twitter Vera1794
