Notes:
La estrofa del inicio es de una canción ️ llamada "cuenta pendiente" de Paty Cantu y Alejandro Sanz
5. Llegada Inesperada
"Hay entre los dos una cuenta pendiente
¿Qué te parece si arreglamos eso?"
10 semanas de embarazo
Utahime esa noche estaba en su departamento y al día siguiente como seria su día libre, decidió aprovechar para hacer sus planeaciones escolares y también para darse un descanso con su bebé
La azabache en aquel instante se encontraba en su sala, estaba planeando sus actividades y misiones escolares y a la vez se distraía en su laptop con algunas cosas que necesitaría el bebé como biberones, ropa, etc...
Utahime estaba tomando un poco de té cuando de repente tocaron a su puerta
Se levantó de su sillón
—¿Quién podrá ser? Ni siquiera pedí nada de comida a domicilio...— decía tomando el picaporte
En ese momento al abrir la puerta... se llevó una sorpresa inesperada ...
—¡Yooooo! ¡Utahime!— dijo Gojo desde el umbral de la puerta levantando su mano
Utahime abrió los ojos como platos y su rostro palideció
De repente Utahime le cerró la puerta en la cara a Gojo
Gojo se quedó helado ante aquello
—¿Eh?—
Utahime se recargo un momento en la puerta tratando de asimilar lo que estaba pasando
Las náuseas en ese instante se hicieron presentes y se fue corriendo a vomitar al bote de basura más cercano...
Gojo al otro lado de la puerta alcanzó a oír aquello
—¿Habrá sido por la sorpresa de verme?— se cuestionó el albino
Dentro del departamento...
—¿Qué demonios hace "ÉL" aquí?— dijo Utahime en voz muy baja... se reincorporó y regresó a abrir la puerta mientras limpiaba su boca
—Utahime ¿Estas bien?— Gojo volvió a tocar aquella puerta
Utahime respiro profundamente, volvió a abrir la puerta y miro fijamente a aquel hechicero
—Hagamos esto desde el inicio— dijo Gojo aclarando su garganta y sonriendo
Utahime suspiro mientras veía a aquel hombre con su ropa de trabajo
—¡Yooooo! ¡Utahime!— dijo Gojo volviendo a repetir su pose inicial con una gran sonrisa
—Gojo... ¿A qué viniste? ¿Por qué estás aquí?— la voz de esta se oía apagada
— A demás de que estaba terminando una misión aquí en Kioto, aproveché para venir a verte Utahime ya que no he sabido nada de ti en un largo tiempo — decía Gojo con una gran sonrisa
Utahime cruzó sus brazos sobre su pecho mientras seguía mirando al hechicero... se sentía un poco irritada en aquel momento, la presencia inesperada de él la ponía un poco de malas
—¿Qué le costaba avisar? —Era lo que pensaba la azabache
—Claramente has estado evitándome, no contestas mis llamadas y dejas en visto mis mensajes... y debo admitirlo me preocupé un poco por esa actitud, así que vine a ver cómo te encontrabas...— decía quitándose su venda negra para poder verla a los ojos
Gojo rápidamente admiro a aquella mujer de pies a cabeza, la cual solo estaba vestida con un short que dejaba ver sus hermosas piernas y una camiseta de tirantes que dejaba ver sus clavículas, sus hombros y un tanto de sus senos...
El hechicero la notó un tanto diferente...
Utahime solo hizo una leve mueca al ver que Gojo la miro de pies a cabeza ... supuso que venía por "otra cosa"
—Además, traigo cervezas y compre la cena para que veas que vengo en son de paz— decía este sonriendo y mostrando las diversas bolsas que traía en las manos
Utahime miro todo aquello pero seguía en silencio
—Utahime ¿Podemos hablar? ¿Puedo pasar?— dijo Gojo tranquilamente
Esta suspiro y se hizo a un lado
—Está bien... pasa...— dijo dejándolo entrar a su departamento
En aquel momento Utahime estaba cerrando la puerta mientras Gojo seguía hablando
—También vine porque Shoko me comento lo de tu condición...— dijo Gojo sonriendo
A Utahime se le congelo la sangre y se giró lentamente
—¿Cuál condición?— su voz sonaba nerviosa —¿Qué te dijo Shoko?— Utahime abrió de nuevo sus bellos ojos como platos
Aquella expresión le dio gracia al hechicero
—Pues ella me dijo que tu estabas...—
Dos días atrás...
—No sé nada de ella desde el día en que dormimos juntos ... — giro
— no contesta mis llamadas y no responde a mis mensajes... —giro
— ¿Acaso fui tan malo en el sexo aquella noche? — decía Gojo dando vueltas en aquella silla giratoria
Resoplo una fémina
—Gojo, no me interesa saber con qué mujer te acostaste ahora— dijo Shoko fastidiada
—Estoy hablando de Utahime — dijo Gojo deteniéndose de darse vueltas en aquella silla
—¿Estará enojada conmigo? Bueno ella siempre parece estar molesta —
Shoko levanto una ceja ante aquella respuesta de su amigo
—¿Desde cuándo no sabes nada de Utahime senpai?—
— mmm desde hace como dos meses y dos semanas ... — el Albino se llevó una mano a la barbilla
— La última vez que vi a Utahime fue cuando dormí con ella, si mal no recuerdo esa última vez ella vino de nuevo a Tokio después del evento de las escuelas gemelas —
El hechicero estaba haciendo cuentas
Shoko hizo cuentas mentales también ... Calculo que Gojo hacia referencia a la noche en que él y su mejor amiga durmieron juntos y concibieron aquel bebé cuya existencia era desconocida aun para el hechicero
Utahime actualmente debía tener casi 10 semanas de embarazo
Y si las cuentas no le fallaban a la doctora y mucho menos le fallaba la lógica
Tenía muy en claro que su mejor amiga aún no le había dicho nada sobre su embarazo a aquel hechicero
Shoko suspiro
—¡SENPAI! ¿HASTA CUANDO PIENSAS DECÍRSELO A ESTE IDIOTA?— se dijo mentalmente casi maldiciendo a su amiga
—Además que...— la voz de su compañero la sacó de sus pensamientos
—Desde hace como dos semanas que me he venido sintiendo "raro"— dijo Gojo recargando su rostro en el respaldo de la silla
Shoko miro a su compañero un tanto extrañada
—¿Raro? ¿Cómo?— cuestionó
Gojo movió un poco sus manos para ejemplificar
—Siento como un si un raro "sentimiento de preocupación" me invadiera, es una presión extraña— apuntó a su pecho
— sobre todo siento una extraña preocupación por Utahime, es como si algo le estuviera pasando pero no quisiera decirme que es ... además que mmm como puedo explicarlo... tengo un raro antojo de comer más dulces de lo normal—
Shoko trato de analizar aquellos síntomas
—¿Algún otro síntoma?— dijo mirando a su compañero
—Mmmm además de la ansiedad repentina y del extraño presentimiento ¡Oh si!— trono sus dedos, parecía haber recordado algo mas
— Hace aproximadamente una o dos semanas atrás, traía unas leves náuseas al despertar, cosa que atribuyo a que debe ser a que he comido demasiados dulces últimamente — decía Gojo moviendo las manos
— y ¿Qué más? ¡A si! ¡mareos! He traído algunos mareos — dijo tronando de nuevos los dedos — ¿Será acaso que mis poderes me están afectando?—
Shoko anotó aquellos síntomas en la esquina de una hoja
Por un momento pensó que Gojo pudiera estar experimentando "el síndrome de couvade¹"
Pero lo descartaba porque era más que obvio que el aún no sabía que iba a ser padre y mucho menos había convivido con Utahime cosa que es casi fundamental para que el hombre experimente esos síntomas
— Y ¿Bien doctora Shoko? ¿Qué diagnóstico me das?— dijo Gojo dándose una vuelta más en aquella silla giratoria
Shoko guardo un momento de silencio... era obvio que su amigo parecía estar experimentando un instinto "paterno" sin que él lo supiera
—mmm por los síntomas que tienes debe ser exceso de glotonería, trata de comer más balanceado y menos azúcar– sonrió un poco Shoko
Gojo chasqueo la lengua, aceptaba todo menos que le quitaran sus adorados dulces
—Aunque...— Shoko suspiro y eso le llamo la atención a Gojo
El hechicero de nuevo se detuvo
—Qué curioso... Utahime senpai estuvo experimentando estos mismos síntomas unas semanas atrás — dijo la doctora mirando al techo
Shoko quería comprobar algo, así que tenía un plan que empezó a llevar a cabo
—¡Wow! ¿En serio? ¿Y ella está bien? — dijo Gojo con un toque de angustia
—Nunca te había visto tan preocupado por una mujer Gojo— decía recargando su rostro en su mano, la cual estaba recargada en su escritorio — Y mucho menos por Utahime senpai— dijo esta con una leve sonrisa en su rostro
—¡Como dije esa preocupación parece ser uno de mis síntomas!— dijo su amigo sin más
Shoko solo sonrió un poco
—Y entonces... ¿Qué tiene Utahime? ¿No es nada grave? ¿Cierto?— preguntaba Gojo, su voz sonaba angustiada
Shoko suspiro —Como médico no puedo decirte nada sobre su condición médica debido a mi juramento ...—
Gojo solo resoplo ante aquella negativa
La doctora se levantó de su silla
—Pero... como amiga... tal vez podría contarte "lo que tiene"— sonrió levemente mientras jugaba con un mechón de su cabello
—¡¿En serio?!— dijo Gojo levantándose
—Si, pero a cambio deberás pagarme la comida... esta consulta no es gratis— dijo Shoko sonriendo
Gojo suspiro —En serio... las mujeres como ustedes dan miedo, con razón son amigas— río un poco — pero esta bien... vayamos a comer –
Shoko no era una mujer tonta... sabia sacarle provecho a la situación
Mientras tanto... en uno de los mejores restaurantes al aire libre de la cuidad
—Y bien...— Shoko dio un rápido trago a su cerveza
A pesar de ser entre semana la doctora estaba dispuesta a beber
Continuo la castaña — ¿Desde cuándo traes esta preocupación por Utahime senpai?—
Gojo en ese momento traía sus lentes oscuros, los bajo un poco ante la pregunta de su amiga
—Como desde hace — dio una probada a su pastel — unas dos semanas atrás... cuando mmmmmm — comía más pastel — dije por error su nombre durante el sexo con otra mujer — el hechicero soltó sin vergüenza
Shoko casi se atraganta con su cerveza al oír eso... pero sabia que su amigo era un descarado
—Ya veo... — tocio un poco la doctora
—Pero fue extraño...— continuo Gojo — después de ese "incidente", empecé a sentirme "raro" con los demás síntomas que te conté... Shoko ¿Estas segura que tu diagnóstico es el correcto?—
—¿Por quíen me tomas?— dijo la doctora levantando una ceja
Gojo solo río un poco
—Entonces... Shoko— Gojo se sereno
—¿Dices que Utahime traía los mismos síntomas que yo, no? ¿Cómo se encuentra ella? Como dije ella ha estado evitándome todo este tiempo... ¿Tú sabes el por qué?— preguntaba Gojo suspirando
Shoko comió un poco del platillo de carne que pidió, trataba de pensar que excusa inventar... ella sabía que no era la indicada para decirle a su amigo que seía papá
Pero también le desesperaba que Utahime fuera tan necia y orgullosa
—Ella se encuentra bien... — dijo antes de darle un sorbo a su cerveza — Si te ha estado evitado ha sido porque ha tenido mucho trabajo... incluso yo apenas hablo a con ella —
—Ya veo...— dijo Gojo acomodando sus lentes
Shoko continuó — Pero — dio un trago más — por los síntomas que ha traído no es nada de qué preocuparse... ella solamente está...—
Actualmente en el departamento de Utahime
—¡Intoxicada!— termino de decir Gojo
—Shoko me dijo que te intoxicaste con algún alimento y también por eso te traje un poco de jarabe para el estómago— dijo Gojo sacando un frasco rosa de una de las bolsas
Utahime suspiro de alivio, su amiga de nuevo mintió por ella
—Gracias Shoko...— mentalmente agradeció a su amiga
Gojo dejó aquel medicamento en la mesa del comedor de Utahime
—¿Así que por eso no querías hablar conmigo? ¿Eh Debilucha? ¿Te daba pena decirme que estabas enferma del estómago?— se burló Gojo
—¿Y Para que tenía que decirte que estaba enferma? ¿Para qué te burlaras de mi?— Utahime trato de seguir la corriente con una mueca en los labios
—Bueno ya que estas aquí— Dijo Utahime tomando las bolsas de comida que había traído Gojo
—Cenemos para que me digas de una vez por todas el por qué viniste y para que después te largues de aquí — la azabache solo suspiro y se dio la vuelta
Gojo solo sonrió por la actitud de Utahime, parecía que "todo estaba en orden" pero a la vez la sentía un poco diferente
En ese instante, cuando Utahime estaba poniendo dichos alimentos en los platos...
Gojo se acercó a Utahime por la espalda, la rodeó con sus brazos los cuales posó sobre su vientre
Gojo acerco sus labios al oído de esta...
—También vine... porque yo te he extrañado desde la última vez que nos vimos... Utahime — su aliento caía en el cuello de Utahime
Aquello puso de nervios a la azabache ... Un escalofrío recorrió su espina y su rostro se puso un tanto rojo
Gojo pasó sus labios por los hombros y la clavícula descubierta de esta ... aquello la estremeció
—Utahime... ¿Acaso tu no me extrañas desde nuestra última noche juntos?— pregunto Gojo de manera sexi abrazando aun a la maestra desde la espalda y acercándola a él
—A...Go...yo...— a Utahime no le salían las palabras
Utahime por un momento poso sus manos sobre las manos de Gojo, las cuales seguían sobre su vientre...
—Go...Jo... yo... tengo...— A Utahime le costaba hablar y más que sabía que debía decirle al hechicero que dentro de su vientre tenía a su hijo
Gojo seguía pasando sus labios por el hombro de Utahime, el hechicero quitó por un momento una de sus manos del vientre de Utahime para llevarla a su cabello y hacerlo aún lado, esto para poder seguir besando su cuello libre de este
La maestra solo apretaba los labios para que ningún gemido saliera de su boca...
Utahime se estremecía por aquellos labios... pero estaba más nerviosa de no poder decir la verdad
—Oye Utahime...— empezó a decir Gojo acercando sus labios de nuevo al oído de esta —¿Qué te... parece si después de cenar... nos divertimos un poco?—
Aquellas palabras hicieron que la respiración de Utahime se entrecortara, parecía que su cuerpo también quería sentir de nuevo al hechicero...
Y desde que Utahime supo que estaba embarazada, su cuerpo también reaccionaba un poco diferente a los estímulos y el deseo sexual era uno de ellos que se había intensificado...
En ese momento, Gojo empezó a meter una de sus manos por debajo de aquella camiseta de tirantes ... Gojo de verdad tenia mucho deseo de estar con ella... sentía que su cuerpo la extrañaba y su preocupación y ansiedad desaparecía estando con ella
La maestra de Kioto estaba en conflicto en aquel momento... tenía deseo de sentir a Gojo de nuevo... pero sentía temor de como debía decirle a este idiota que sería padre...
¿Acaso era buena idea el decírselo? Aunque la maestra ya se había hecho la idea de ser madre soltera, las palabras de Shoko le hacían conciencia
Gojo posó su mano en el seno derecho de Utahime y lo acarició un poco, haciendo que esta se estremeciera
—Utahime...— dijo Gojo besando levemente el cuello de la maestra —¿Te crecieron los senos?—
Aquello incómodo a la maestra y trato de darle un codazo
—¡Eso que te importa!— dijo un tanto molesta
Gojo sonrió y dio un paso atrás, mientras Utahime se cubría sus senos con manos sobre su camiseta
—¡Como dije, lo mejor será cenar para que después te vayas!— dijo con el rostro rojo y tratando de ignorar a Gojo
Este solo sonreía
—Jajaja está bien— mostró las manos en señal de paz — Cenemos— dijo quitándose la sudadera negra de su uniforme y dejándola sobre el respaldo de la silla
Utahime estaba muy nerviosa... después de más de dos meses por fin veía de nuevo a este hombre...
Y no solo eso... tenía que tomar el suficiente valor para decirle su pequeño secreto...
Notas finales:
Síndrome de couvade:
En palabras simples... este síndrome psicológico lo desarrollan algunos esposos cuando sus mujeres están embarazadas
Resulta que sienten los mismos síntomas que la mujer embarazada (mareos, ascos, hasta los dolores y calambres llegan a sentir)
Esto se debe a que psicológicamente el hombre tiene mucha empatía por su mujer o desarrolla un vínculo muy fuerte con ella
O en su caso, también se dice que es por los cambios hormonales de la mujer que pueden pasarse por la saliva (en los besos) o en su caso por el constante convivio con la mujer embarazada
Es un síndrome que viene registrado desde hace mucho tiempo y se va quitando conforme avanza el embarazo
