18. Nuevo Hogar
"Hogar dulce Hogar"
Aquella "familia" llegó a Tokio pasadas las cinco de la tarde
Gojo le pidió de "favor" a Ijichi que pasara por ellos en aquella estación de tren
El pobre asistente no pensaba que los rumores que Shoko le había dicho sobre que Utahime y Gojo iban a ser padres resultaran ser ciertos
Ijichi abrió los ojos como platos al ver a Utahime con su vientre abultado y caminando de la mano de Gojo
—¡F...felicidades Iori senpai!— dijo Ijichi en una reverencia
Utahime sonrió un poco
–Gracias Ijichi kun– dijo amablemente
–¡Hey! ¿Y no hay felicitaciones para mí? ¡Yo fui quien le hizo este bebé!– dijo Gojo abrazando a Utahime por la espalda
Utahime se sonrojo por aquel gesto, pero sabía que Gojo solo lo hizo para molestar al pobre asistente
–Fe...felicidades también a ti Gojo kun– dijo el asistente algo nervioso
–Así se habla, sino me felicitabas si pensaba golpearte jajaja – río Gojo
Ijichi casi chilla por aquel comentario
–¡Ash! ¡Gojo Deja de molestar al pobre de Ijichi! — Utahime rodo los ojos por el comportamiento de Gojo y se soltó de este
–Por cierto...– la azabache cruzó los brazos
—¿Y mis maletas? ¿Dónde están tus alumnos? Gojo —
cuestiono Utahime al ver que los alumnos de este no se encontraban con ellos en aquella estación de tren
Gojo solo sonrió
–Eso será una sorpresa... ahora Ijichi, llevamos a donde te dije– dijo esté listo para subir a aquel auto
–¡Si... en... en seguida!– dijo el pobre Ijichi ayudando a Utahime subir a aquel vehículo
Utahime suspiro al empezar el viaje...
–¡Mierda! ¡Ahora estaré a su merced– pensó la azabache al ver que en Tokio todos le hacían caso a Gojo
Ahora que Utahime estaban en Tokio, aquello significaba que de ahora en adelante ella y su bebé tendrían que adaptarse a todo lo que Gojo hiciera y deshiciera ya que él en teoría los iba a "cuidar y a mantener" por un largo tiempo... cosa que a Utahime no le parecía tan agradable después de todo...
Durante todo el camino Gojo estuvo molestando a Ijichi, aquello le divertía muchísimo al albino
Utahime suspiro al ver la actitud infantil de Gojo estando con otras personas
Ya no había vuelta atrás para la azabache... tendría que soportarlo cueste lo que le cueste
Ijichi condujo hasta una zona de la cuidad que podría describirse como ostentosa, privilegiada y llena de moda...
Era una zona llena de departamentos de lujo en el centro de Tokio, además que se encontraba cerca de los mejores puntos comerciales de aquella cuidad
–¿Qué hacemos aquí?– pregunto Utahime al ver aquellos lujosos edificios
Gojo solo sonrió
–Ya lo veras –
Así siguieron por unos minutos más hasta que Ijichi se detuvo afuera de un gran edificio muy elegante
–Bueno... me retiro a la academia– dijo Ijichi en una reverencia
–Gracias Ijichi, ve con cuidado– dijo Utahime amablemente
–Si necesito algo más te contactare Ijichi, igual pobre de ti su abres la boca sobre este lugar ¿Entendido?— amenazó Gojo bajando sus lentes negros
–¡Entendido!— chillo el pobre asistente subiendo de nuevo al auto y huyendo de ahí lo más rápido posible
Gojo se veía muy contento por estar ahí
–¿Y Por qué estamos aquí? ¿Acaso vas a hacer algunas compras o algo por el estilo?— pregunto Utahime mirando aquel edificio
–Nop, aquí será nuestro nuevo hogar– dijo Gojo en una gran sonrisa
–¡¿Qué?! Debes estar bromeando ¿No?– Dijo Utahime con asombro, incluso sus cejas se levantaron en señal de sorpresa pura
–No es ninguna broma, quiero que mi hijo o hija tenga el mejor hogar en la mejor parte de la cuidad— sonrió Gojo al ver el rostro de sorpresa de Utahime
Utahime sabía que Satoru era una persona con una gran fortuna... sabía que el clan Gojo era una familia muy bien acomodada tanto política y económicamente
Incluso sabía que él como actual líder de su clan habían ayudado económicamente a otros hechiceros ... pero aquello ya era una exageración
—Ven, Vamos a que veas nuestro nuevo hogar— dijo Gojo tomando de la mano a Utahime y entrando en aquel edificio de departamentos de lujo
Utahime se sintió muy incómoda estando en el elevador a lado de Gojo... esto por dos motivos
El primero por los síntomas del embarazo... la altura empezaba a marearle un poco
Y el segundo porque aquel ambiente dentro de aquel elevado le empezaba a recordar la noche en donde habían engendraron a aquel bebé
Recordó que subieron por un elevador igual a ese, donde por un lado en la puerta se reflejaban las personas y al otro se veía la cuidad
Recordó que Gojo la había abrazado y la había acorralado contra aquella puerta de metal para darle algunos apasionantes besos los cuales ella correspondió...
Utahime trago saliva, cerro sus ojos con fuerza y sobo su vientre ante aquel recuerdo...
—Utahime ¿Estas bien? O ¿Acaso estas llorando?— Golo quería molestarla un poco
Utahime le lanzó una mirada de molestia
—¡No estoy llorando! ... solo me dio vértigo la altura y más estando embarazada todo me da asco...—
dijo está mirando hacia el otro lado
Gojo río un poco mientras se llevaba las manos a los bolsillos y mordía un poco sus labios, pareciera como si un fugaz recuerdo hubiera cruzado por su mente en aquel momento... también el albino recordó aquello que vivieron en el elevador aquella noche...
Unos minutos después por fin llegaron a su piso, el cual tenía una de las mejores vistas
Gojo ayudo a Utahime a salir de ahí y se dirigieron a donde seria su nuevo hogar por los siguientes meses
–¡Bienvenidos – dijo Gojo abriendo una elegante puerta blanca
—¡A nuestro nuevo hogar!–
Utahime quedo boca abierta con los lujosos gustos que Gojo se daba...
Aquel era un departamento grande de una sola planta
La sala era hermosa con tonos blancos, azules claros y algunos toques grises
Las enormes ventanas aun no tenían cortinas, pero la vista a la cuidad era increíble
El comedor estaba a solo a unos metros de la sala, el cual era muy ostentoso para unas ocho personas
Todo el departamento tenía detalles muy finos y por su puesto muy caros
Y algo que le sorprendió demasiado a la azabache fue ver ahí en la sala aquella cuna en forma de luna que Gojo había elegido para el bebé
Utahime empezó a sentirse un poco "mal" en términos de "moral" ...
Ella realmente no estaba acostumbrada a los lujos, ella venía de una familia de clase media que siempre trabajo y sirvió a los hechiceros en aquel mundo...
Nunca soñó con grandes lujos y mucho menos que un hombre se los diera...
En aquel momento, Utahime estaba tan sorprendida por todo aquello que no sabía a dónde mirar fijamente, incluso dio algunas vueltas admirando el lugar...
No fue hasta que las manos de Gojo la sacaron de su sorpresa
–¿Utahime te gusta tu sorpresa?... por este motivo me ausente el fin de semana, estaba preparando todo esto para ustedes dos–
dijo Gojo rodeándola con sus brazos
Poso suavemente sus manos en el vientre de Utahime y puso su rostro sobre el hombro de la azabache
–Espero que todo esto te guste a ti y al bebé – le dijo Gojo al oído en forma coqueta
Utahime se sonrojo por aquello
—Siento que es...— trataba de encontrar las palabras correctas
–¿Hermoso? ¿Maravilloso? ¿Magnífico?— decía Gojo sonriendo
–Tengo buenos gustos ¿No crees?–
Al fin habló Utahime
-Siento que es demasiado... Gojo estos son muchos lujos...- dijo Utahime mientras acariciaba las manos de Gojo
–Nada será suficiente para mi hijo o hija y quiero que ambos estén bien acomodados mientras vivan conmigo— dijo Gojo en una gran sonrisa
Continúo diciendo el albino mientras acercaba más a Utahime a su cuerpo
–Además, si llega a gustarte este lugar, podríamos convertirlo en nuestro nido de amor... ¿Qué opinas Utahime?–
paso sus labios por el hombro descubierto de la azabache para después pasarlos por su cuello y llegar hasta su oído
—¿Acaso todo esto no te recuerda a aquella vez?... Cuando hicimos el amor en aquella habitación de hotel... ¿Lo Recuerdas? Aquel hotel era nuestro nido de amor...— dijo en un tono seductor al oído de esta
Utahime se sonrojo y se estremeció un poco por aquellas palabras... algo en su interior le decía que Gojo había hecho todo aquello con alguna intención de más...
–Acaso este espacio no te hace recordar un poco aquella noche... Nuestra noche de amantes —
dijo Gojo pasando sus labios por la oreja de Utahime y acercándola más a su cuerpo
Utahime sonrió levemente
—Claro que la recuerdo o ¿Acaso debo recordarte en que acabo esa noche?— dijo sarcásticamente apuntando a su vientre abultado
Gojo río un poco
—Y ¿No quieres que te haga otro bebé?— río un poco mientras seguía abrazando a la azabache
A Utahime se le dibujo una mueca en los labios, sus hormonas eran un desastre en ese momento y el cansancio del viaje no eran una buena combinación para soportar al empalagoso de Gojo en aquel momento... y además apenas se estaba recuperando de una amenaza de aborto...
Así que la azabache se quitó de encima las manos de Gojo y trato de darle un leve codazo para que el albino diera un paso atrás
—Creo que puedes satisfacerte tu solo por unos meses Gojo ... para eso tienes manos – dijo está dando unos pasos a un lado
—Además yo aun debo recuperarme de la amenaza de aborto, así que necesito descansar de todo contacto físico —
Gojo río un poco
—Jaja está bien, tampoco es como si te fuera a obligar a algo más —
Utahime estaba sonrojada, pero a la vez se sentía incómoda... no lo iba a negar, aún sentía atracción sexual por el albino... pero sabía que su cuerpo necesitaba mucho reposo y no iba a hacer algo que de nuevo la pusiera en riesgo...
En aquel momento se empezaba a arrepentir de haber aceptado aquel nuevo "trato"
Antes solo debía soportarlo por uno o dos días a la semana... pero ahora tendría que soportarlo todos los días ¿Acaso sobreviviría a aquello?
—En fin, deja te doy un recorrido por nuestro nuevo hogar, te va a encantar la habitación del bebé— dijo Gojo caminando hacia el pasillo
Utahime lo siguió con cuidado
–Este lugar es bastante cómodo, poco a poco te irás adaptando a él y además cuenta con todos los servicios y de paso tiene tres grandes y cómodas habitaciones–
decía el albino pasando por aquel pasillo hasta donde daban dichas puertas
–Una será para nosotros, otra habitación será para nuestro bebé y la última será para Megumi kun —explicó Gojo
—¿Megumi? ¿Hablas del chico de primero del clan Zen'iin? ¿El que tomaste bajo tu tutela hace casi 10 años?— dijo Utahime sorprendida
–¡Ese mero!– sonrió Gojo
–Siento que él querrá estar cerca de su hermanito o hermanita tarde o temprano, además le he pedido de favor que venga aquí en los días que yo no pueda estar debido a las misiones, esto para que él pueda estarlos vigilando y cuidándolos—
Después de que el director de Kioto atentara contra Utahime, el albino ya no dejaría que nadie le hiciera daño a su mujer ... para eso confiaba en que Megumi podría ser de mucha utilidad
–Pero Gojo... ellos dos no son ni serán hermanos de sangre... no sabes si él acepte del todo al bebé – dijo Utahime acariciando su vientre
—Lo sé, pero quiero creer que mínimo él en algún momento me ha de considerado como su "padre adoptivo" y además quiero supone que él llegara a querer a este bebé como un hermano más ...— dijo Gojo abriendo la puerta de la habitación del medio del pasillo
Utahime no sabía que decir ante eso...
–Pero bueno... Volvamos a lo nuestro —Dijo Gojo en una gran sonrisa
—Y aquí está la habitación de nuestro bebé – dijo sonriendo y dejando pasar a Utahime a dicho cuarto
Utahime entro primero y noto que aquella habitación por dentro era muy hermosa y amplia
Las paredes seguían estando en blanco debido a que aún sería sorpresa el sexo de su bebé
Pero Gojo ya la había adorando con algunos peluches y muebles...
Pero, sobre todo, hubo algo que hizo que el corazón de Utahime se alegrará en aquella habitación
Y eso fue ver la cuna que ella eligió para su bebé, la cual ya estaba armada
—¡Es la cuna que yo había elegido en Kioto! ¿Pero qué hace aquí? ¿No se supone que se quedó en mi antiguo departamento?— dijo está sonriendo y acercándose aquel mueble
Gojo sonrió y alardeo un poco
—Jaja pues nada es imposible para el gran Gojo Satoru —
-Así que aquí esta tu regalo de cumpleaños Utahime - dijo abrazándola de nuevo por la espalda
—También compre una igual a la que tu elegiste en Kioto y pague para que la trajeran hasta acá, debo admitirlo si fue un poco difícil armarla, pero ¡Eh aquí! ¡la cuna ya armada como pedías! — dijo alegremente el albino
—¿Pero qué vamos a hacer con la otra cuna? — cuestiono Utahime mientras admiraba aquel mueble
Gojo posó de nuevo su rostro en el hombro de Utahime y sonrió juguetonamente
—Mmm podríamos dejarla allá para cuando vayamos de vacaciones o puedo hacerte otro bebe y listo, asunto arreglado jaja—
Utahime rodo los ojos por aquella respuesta, pero al final aquello le causo gracia
— Bueno, ya le encontraremos un uso a aquella cuna — sonrió Utahime
— Ahora vayamos a nuestro cuarto...— dijo Gojo tomándola de la mano
-¿Nuestro? Sabes que te mandare a dormir a la sala ¿no?- dijo Utahime siguiéndolo
—Jaja con que no me mandes a la bañera, donde sea está bien para mí— contesto Gojo
Aquel ambiente se sentía agradable...
- ¿Acaso así se sentía ser una familia?- se cuestionaba Utahime mentalmente
Gojo abrió otra puerta que se encontraba en aquel pasillo ... era la habitación donde se suponía dormirían juntos
Aquella habitación era grande y estaba elegantemente amueblada
La cama era lo suficientemente grande para los dos y tenía muchas almohadas
Utahime sabía que ese era un toque de aquel albino... muchas almohadas y sábanas finas...
También la azabache noto que aquella habitación tenía un baño completo y muy amplio... así no tendría que estar saliendo al baño del pasillo
Utahime admiro aquella habitación
–Y... ¿Qué te parece nuestra habitación? – dijo Gojo dejándose caer en la cama
En aquel momento Utahime hizo como si pensara
–Mmmmmm Pues para mi sola será perfecta – dijo en una sonrisa y se sentó con cuidado a lado de Gojo
Después de que Utahime se quitara los tacones y se acostaba de lado, Gojo la jalo con cuidado hacia él y la abrazo con suma delicadeza, tratando de no aplastar su vientre
Su rostro quedó muy cerca del de Gojo y sus ojos color ámbar cruzaron miradas con los hermosos ojos azules de aquel hombre...
–¿Acaso el bebé tendrá sus ojos o tendrá los míos?– fue lo primero que pensó Utahime al mirar aquellos ojos de cerca...
Gojo sonreía mientras no le quitaba la vista de encima, desde que salieron de su antiguo departamento se veía tan hermosa con aquella falda rosa palo y aquella camiseta Blanca que lo estaban volviendo loco
–Sabes Utahime... hoy te ves super hermosa con lo que llevas puesto— halago Gojo, haciendo que esta se pusiera roja ante aquellas palabras
Por un momento el albino bajo su vista hasta los labios de Utahime...
Desde hacía un tiempo que no los besaba...
Parecía que aquella situación les recordaba un poco a aquella noche de amantes que tuvieron meses atrás
Utahime se puso muy roja al ver como el albino acercaba su rostro al de ella
Gojo acerco sus labios a los de Utahime y esta podía sentir su respiración cortarse
—Utahime ¿Qué te pareció tu regalo de cumpleaños?— pregunto Gojo rozando sus labios con los de la azabache
—¿Hablas de la cuna?– Utahime acariciaba el cabello de Gojo
Gojo río un poco
—Jajaja no, hablo de todo el departamento —
Utahime sonrió un poco
—Pues... hasta ahora me agrada... pero ya veremos si me logro acostumbrar a todos estos lujos en los siguientes meses— rozo sus labios con los de Gojo
Gojo no resistió más y la empezó a besar con cariño... cosa que la azabache correspondió mientras seguían acostados
Aquello fue un beso muy leve ya que Gojo se notaba cansado ... así que Utahime solo se acomodó poniendo su cabeza sobre el pecho del Albino mientras este seguía abrazándola con cuidado...
Y así, poco a poco mientras entraban los últimos rayos del sol por aquellas grandes ventanas ... ambos al fin podrían descansar de aquella agitada semana...
Utahime suspiro y dijo en voz muy baja...
—Hogar... dulce y nuevo... hogar...—
