Los personajes no me pertenecen.

Fanfic escrito para la dinámica #Sextember4 de la página de Facebook Fanfics y fanarts de Ranma Latino.

Advertencia de lemon. AU y OoC.

Juegos de amor: Amorosa despedida.

Después de disfrutar otro orgasmo, abrazó a Akane acariciando su corto cabello dándole tiernos piquitos.

-Oye ¿Puedo confiar en que tu cuñadito no sea boca floja?-

-¡Lo dices como si ya lo odiaras!- contestó entre risas Kagome- Si algo le reconozco es que es muy discreto. Inu no sabe nada de nuestros encuentros y eso que se odian con odio jarocho; además, así como lo ves tiene una esposa que lo trae cortito y pobre de él si se entera que anda de pito fácil-

-¡¿En serio hubo una valiente?! No sé si compadecerla o envidiarla. Bueno, si lo escogiste fue por algo, es una pena que sea un patanazo.

Ambas rieron mientras caricias furtivas iban de los pezones a la entrepierna.

-Déjame adivinar, a tu " mariado" también le gusta despertar con una buena chupada- exclamó Akane jugando con un pezón.

-¡A que hombre no!- repuso Kagome correspondiendo con sus dedos sobre el capuchón de la pequeña Tendo.

-Pues habrá que levantar a los "gemelos" temprano, la renta termina a las 2 de la tarde y quiero ver a Ranma dándote placer-

-Me late chocolate- respondió la aludida depositando un tierno beso en tanto insertaba dos dedos en la húmeda vagina para volver a empezar la faena.

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Por la mañana los varones fueron despertados con mimos en el glande y una lengua recorriendo sus troncos, aún dormitando pronunciaron los nombres de sus respectivas esposas pero los corrigieron al instante.

Apenas se despabiló, Ranma acomodó a Kagome de manera que ambos tuvieran las bocas ocupadas en los sexos; en el otro cuarto, Akane guió el glande entre sus pliegues empezando un placentero sube y baja.

El heredero de la dinastía Saotome jalaba el cabello de su pareja que recibía las embestidas apoyada en manos y rodillas; en la habitación contigua, la pequeña Tendo no paraba de gemir recibiendo sonoras palmadas en las nalgas.

El cabello de Kagome se abría en un extenso abanico negro, sus piernas abrazaron la cintura de su amante que con cada penetración sacaba jugos que recorrían el perineo y el ano; la de corto cabello apoyó una pierna sobre el hombro de Inuyasha, el vaivén de su cintura era cada vez más trepidante haciéndola pasar de gemidos a gritos de placer.

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Los cuatro desayunaron de manera frugal, sabían que tenían tiempo para una sesión más antes de terminar el juego y no desaprovecharían.

-Creo hablar a nombre de mi "gemelo" al decir que les debemos una disculpa- apuntó Inuyasha -anoche nos ganó el cansancio, el vinito y el mal de jabalí-

-¿Ese cuál es?- preguntó Akane.

-Es como el del puerco pero más salvaje- respondió divertido Inu desatando la risa de los comensales.

-Por ello les proponemos un juego, esto nos ayudará- enunció Ranma con un tono pícaro mostrando un dado en cuyas caras se leían acciones sexuales.

Ambas parejas se dirigieron a la recamara con la cama más amplia, la primera en tirar fue Kagome obteniendo "felación"; ambos caballeros se despojaron de la ropa acomodándose con la espalda sobre la cabecera, ellas se ajustaron frente a los miembros para empezar a lamerlos, engullirlos y besarles los testículos hasta que eyacularon en sus bocas.

La siguiente en lanzar fue Akane, cuando el dado cayó en "sexo" Inu la tomó de la cintura haciéndola recibir la verga con la cara clavada en la almohada, Ranma chupaba los pezones de la esposa del medio demonio en tanto ella lo cabalgaba bañándole el miembro y los testículos con resbaloso néctar, las dos parejas finalizaron con la posición de misionero.

Inu aventó el cubo resultando "69", así que ellos se recostaron sobre las musculosas espaldas en tanto las mujeres se colocaron encima dispuestas a devorar las turgentes carnes, los "hermanos" admiraron por unos momentos los sexos de sus amantes para luego empezar a lamerlos, insertando también la lengua y terminar chupando el clítoris, se deleitaron al oírlas disfrutar el orgasmo en lo que volvían a correrse en la boca de sus parejas.

La última jugada fue cortesía de Ranma, salió "libre" así que el de trenzado cabello acostó a Kagome con dos almohadas bajo su cintura acomodándosele entre las piernas, mientras tanto Akane se puso encima de su compañera levantando las caderas para que Inu también hiciera su labor.

La vista que tenían las féminas era lujuria pura, tenían frente a sí los miembros de sus esposos mojados hasta la raíz por los jugos de su amiga en un delicioso vaivén; el bamboleo de los testículos, el sonido de las encharcadas vulvas y las punzadas de placer hubieran sido suficientes para hacerlas terminar, pero los lengüetazos sobre el clítoris que se daban la una a la otra las hizo gemir y gritar sin control. Cuando los hombres sacaron las vergas para eyacular sobre la cara de sus esposas, el orgasmo fue la locura total.

Una vez que terminó la sesión en la habitación, los cuatro se metieron a bañar. Aprovechando la situación, las chicas se pusieron frente a frente restregando sus pechos mientras se besaban, gemían al ritmo de las estocadas que sus amasios les prodigaban sintiendo como el agua y jugos corrían por sus muslos. Las mujeres jugaban con sus lenguas procurando el contacto entre sus senos mientras ellos, sujetándolas por la cintura, buscaban hundir más el falo.

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-Fue un "placer" conocerlos- enfatizó Ranma dando un abrazo a Inu. Akane y Kagome se dijeron adiós enganchándose en un largo beso francés para sorpresa de sus esposos y los transeúntes.

Al despedirse de la correspondiente pareja de su "gemelo", aprovecharon para también darle un beso apasionado con apretón de nalgas incluido.

-Nuestra idea era hacer esto sólo por la Golden Week, pero si quieren nos vemos en Navidad- expuso Kagome, todos aceptaron gustosos.

-Propongo que la próxima vez sea en un lugar con playa- apuntó Inuyasha.

-¡Nooo!- contestaron estridentemente Akane, Ranma y Kagome al unísono.

-¿De cuando a acá no te gusta la playa?- interrogó Inuyasha a su mujer.

-Es que el agua salada me provoca sarpullido y unas manchas "rojizas" que no quiero que me vean- habló Kagome dirigiendo una mirada traviesa a la otra pareja.

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De regreso a Nerima, por petición de Akane, iba Ranko. Al principio se negó pero ante el puchero de su mujer que argumentó extrañarla mucho finalmente aceptó.

En el camino fueron compartiendo besos e intercambiando puntos de vista; entonces, en un furtivo ataque, Akane abrió las piernas de su amada para insertar un dildo con forma de delfín que aplicaba placer en vagina y clítoris.

-Disfruta, amor-

Continuará…

Muchas gracias por los comentarios, a los followers y a Carol F Vargas, sin su ayuda, consejos y correcciones esto no tendría ni pies ni cabeza, lean sus historias, son lemon del bueno.