Epílogo
El bebé de Utahime era un niño considerando para muchos un pequeño genio en potencia... para otros simplemente era un niño muy hermoso que venía a hacer una nueva generación en aquel mundo de hechiceros
Lo que si quedaba muy en claro era que ese pequeño hacía que sus padres aprendieran algo nuevo cada día y que aquellos lindos recuerdos los guardaran en su corazón
Como la primera vez en que Takeru gateo...
Ambos adultos se llevaron un susto al no ver a Takeru en la sala sobre su alfombra de juegos
El pequeño había gateando hasta el pasillo y fue Megumi quien lo encontró en la entrada de su habitación
También fue inolvidable cuando dijo su primera palabra... ambos adultos estaban emocionados por oír a su bebé
—Ma..pa... ma...pa da — balbuceaba Takeru con sus ya siete meses de vida
—¡A que dice primero papá!— decía Gojo muy emocionado mientras grababa aquel momento con su celular
Utahime sonrió
—A que dice primero Mamá ¿Verdad mi amor?— decía Utahime haciendo reír a su bebé
Aquel bebé trataba de pronunciar más sílabas... parecía ya estar listo para su primera palabra
—Da...da—
—¿Qué intentas decir mi amor?— decía Utahime motivando a su pequeño jugando sus manitas
—¿Dada es Papá o Mamá? ¿Eh Takeru?—
Aquel pequeño siguió balbuceando un poco más hasta que al fin pudo completar una palabra
—¡Mama!— dijo Takeru sonriendo
—¡Yei! — festejo Utahime mirando a Gojo
—Te toca pagar la cena—
Gojo sonrió por aquello
El hechicero más fuerte por fin había encontrado la felicidad y formado una familia después de tanto tiempo
Inclusive esa felicidad vino acompañada de una gran boda en primavera
Aquel evento se llevó a cabo solo cinco meses después haberse comprometido en el Momiji
—Gojo Satoru ¿Aceptas a Utahime Iori como tu legítima esposa y prometes serle fiel en lo próspero y en lo adverso, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, amarla y respetarla todos los días de tu vida hasta que la muerte los separe? — decía aquel sacerdote mirando al novio
Gojo sujetaba la mano de Utahime
—¡Claro que acepto a esta debilucha como mi esposa!— dijo en una gran sonrisa
— Y tu Utahime Iori ¿Aceptas a Gojo Satoru como tu legítimo esposo y prometes serle fiel en lo próspero y en lo adverso, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida hasta que la muerte los separe? — decía aquel sacerdote mirando a la novia
A lo que esta contesto
—¿Acaso tengo alguna otra opción? —
Aquello sorprendió al albino
—¡Claro que acepto a este idiota como mi esposo!— termino de decir Utahime con una gran sonrisa
Las risas no faltaron y aquella ceremonia se llenó de vida con aquellos comentarios
—Gojo... puedes besar a la novia— declaró el sacerdote
—¡No sabe cómo estaba esperando a que dijera eso!— dijo Gojo muy feliz acercando a Utahime hacia él
Y así esos dos se hundieron en un apasionante beso mientras todos sus invitados aplaudían y festejaban de que por fin esos dos se habían casado
Aquella boda fue recordada como un gran evento en el mundo de la hechicería ya que combino lo tradicional con algunos toques modernos
Takeru era un niño muy activo para su primer año de vida
Incluso el primer día en que por fin pudo caminar solo, sorprendió a sus padres
—¡Miren! Takeru ya se sostiene solo— dijo Tsumiki mientras soltaba con cuidado las manitas de Takeru
Aquella chica se había encariñado tanto con aquel pequeño que ella lo cuidaba como si fuera su hermanito de sangre
Aquel pequeño empezó a dar sus primeros pasos solo... pero este se detuvo por un momento en el pasillo de la sala mientras miraba con quien de sus dos padres ir
—¡awwww! ¡esto debo grabarlo! ¡Takeru ven con papi!— decía Gojo muy emocionado sin soltar su celular
—Takeru ven con mami... anda ven mi vida— decía Utahime abriendo sus brazos
—¡No vayas con ella Takeru! ¡Mejor ven con papi! ¡Tengo dulces!— decía Gojo sacando una paleta
—¡Gojo eso es trampa!— decía Utahime mirando a su marido
—En realidad es motivación mi amor— sonrió el albino
Mientras esos dos "discutían" sobre con quien debería ir Takeru... este pequeño simplemente dio sus primeros pasos para dirigirse con Megumi, el cual había llegado de una misión
—Estoy en casa...— dijo Megumi entrando en aquella sala
Pero para su sorpresa, Takeru fue quien lo recibió caminando lentamente hacia él
Aquello sorprendió a Utahime y a Gojo, ya que su pequeño había preferido ir con aquel joven que caminar hacia alguno de ellos dos
Incluso Tsumiki se soltó a reír al ver la cara de estos mientras Megumi abrazaba a aquel bebé y lo saludaba
—¿Cómo estás Takeru? ¿Ya dando tus primeros pasos, eh pequeño?— dijo Megumi sonriendo
Los hermanos Fushiguros trataban a Takeru como si fuera un hermano de sangre para ellos... lo cuidaban y convivían mucho con él
Los años pasaban y en aquella academia de hechicería se podía ver a aquel niño correr por los pasillos y hacer una que otra travesura por los salones
Además le gustaba jugar en el patio principal con los jugai's del director
—¡Abuelo Yaga!— decía Takeru de ya cuatros años
—¡Takeru! ¿Cómo te fue en la kinder?— preguntaba Yaga mientras cargaba a aquel pequeño que le llenaba de vida
—¡Me fue muy bien!
Abuelo ¿Podemos ir jugar con los demás peluches del bosque? ¡Por favor!— preguntaba Takeru apuntando a los árboles y juntando sus manos en señal de por favor
Era sorprendente que aquel pequeño no sintiera miedo por aquellas maldiciones dentro de aquellos peluches o por las maldiciones en general
—¡Claro! ¡Vamos a visitarlos!— decía el director tomando la mano de aquel pequeño al cual quería como a un nieto propio
Takeru era un pequeño lleno de energía como su padre
Pero tenía el carácter de su madre, sobre todo cuando se le hacía enojar ya que hacia las mismas muecas que Utahime
Tenía el mismo gusto por los dulces que Gojo pero tenía potencial para el canto y la música como Utahime
Podría decirse que ese pequeño tenía lo mejor de esos dos hechiceros...
Eso hasta que un pequeño más llego al mundo para hacerle compañía
—¡¿DÓNDE ESTA ESE IDIOTA?!— Gruño Utahime, la pobre había olvidado el agonizante dolor que era dar a luz
—Dijo que ya estaba cerca de aquí— dijo Shoko tomando la mano de su amiga
Utahime había entrado en labor de parto aquella primavera, exactamente dos meses antes del cumpleaños número cinco de Takeru
Esta vez, la fuente se le rompió en casa y por suerte Shoko estaba con ella en aquel momento
—¡Puja Utahime, tu bebé ya está por nacer! — decía la doctora que la estaba atendiendo
Utahime pujaba y tomaba fuertemente la mano de su mejor amiga
—¡SE LO DEJE PASAR CUANDO NACIO TAKERU!— Gruño un poco, respiro y luego volvió a pujar
—¡LE DIJE QUE SI CON ÉSTE SEGUNDO BEBÉ NO LLEGABA A TIEMPO, ESTA VEZ SI IBA A MATARLO!— quería gritar
—¡Puja un poco más Utahime! ¡Ya casi está afuera la cabecita!— decía la doctora
Utahime seguía pujando
—Yo se que Gojo ya no tarda en llegar senpai— Shoko le daba ánimos
—¿Y TAKERU? ¿QUIEN IRA POR ÉL AL KINDER?— Gruño Utahime mientras seguía pujando
—De eso no te preocupes senpai, Tsumiki dijo que ella iría por él... ¡Tu solo concéntrate en esto! ¡Puja!— decía Shoko para calmar a su amiga
—¡Una vez más Utahime! ¡tu bebé ya está casi afuera! ¡Puja!— decía la doctora mientras aquel bebé nacía
—¡Ya Llegue!— dijo Gojo entrando a aquella habitación
Y tal como la vez en que nació Takeru, el albino llegó justo a tiempo cuando su segundo bebé había llegado al mundo
Ese bebé lloraba con fuerza
—¡Llegas tarde idiota!— decía Utahime llena de lágrimas y sudor... pero con una gran sonrisa en el rostro por oír a su segundo bebé llorar
Gojo se acercó rápidamente a ella
—¡En realidad! ¡Volví a llegar a tiempo!— dijo dándole un beso en los labios
En aquel momento Shoko ayudó a su colega con aquel bebé cortándole el cordón umbilical
La castaña se acercó a sus amigos con el bebé en una cobija blanca
—Utahime... Gojo... felicidades, es una niña muy sana— decía Shoko en una gran sonrisa mientras les presentaba a aquella pequeña que lloraba muy fuerte
Unas horas después... Takeru conoció a su hermanita
—¡Takeru! ¡Es momento que conozcas a alguien muy especial!— decía Gojo muy animado, abriendo con cuidado aquella puerta
Su hijo lo miraba muy curioso
Utahime ya estaba descansando en su lujosa habitación de hospital
La azabache traía en brazos a su pequeña, que nació con el cabello tan blanco como la nieve y sus mejillas estaban tan rosadas como las sakuras
Aquella pequeña tenía rasgos similares a los de su padre
—¡Mami!— Takeru entro corriendo a aquella habitación para ir a abrazar con cuidado a Utahime
—¡Takeru! Mi niño hermoso...— dijo en voz baja mientras con una mano abrazaba fuerte a su pequeño y con la otra sujetaba a su niña
En aquel momento, Takeru se sentó con cuidado a lado de su mamá para ver a aquella niña
Gojo se acercó a ellos con una gran sonrisa... Ver a su familia hacía muy feliz a aquel hombre
—Takeru, ella es Sayumi tu hermanita— decía Gojo acariciando el cabello de su hijo
Aquel pequeño tenía una sonrisa en el rostro, mientras acercaba su dedo para tocar la mejilla de su hermanita
—¡Hola Sayumi!— decía Takeru mirando a su hermanita la cual abría levemente los ojos... los cuales eran de color ámbar
Gojo se sentó a lado de Utahime, le dio un beso en los labios mientras disfrutaba de estar con su familia
—Te amo...— dijo el albino al oído de Utahime antes de plantarle otro beso en los labios
FIN
