Disclaimer: Los personajes corresponden en derecho de propiedad a sus respectivos autores, esta historia es sin fines de lucro. Sólo con el único fin de entretener a un público lector; de una fan para fans.
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Por Ladykya0
Pokeshipping week 2023
Fecha de publicación: Nov 6
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Día 6
Equipo Rocket apoyando la Shipp
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Lo habían visto desde medio día, al parecer lidiando y peleando con algo que solo él sabía lo estaba atormentando. No entendían qué podría estarle pasando al mocoso Campeón de la Liga, pero sabían que no ver al pikachu sobre su hombro era un evento casi imposible de presenciar.
No se despegaban.
Así que seguramente algo importante estaba pasando.
— Jessie ¿Crees que el tonto este bien? — Preguntó el ojiverde en un susurro desde el arbusto por el que lo observaban.
— ¿Se habrá vuelto loco? — Respondió ella notando como el chico miraba intensamente su teléfono. El trío se acercó sigilosamente moviendo con ellos alguna de las ramas de aquel arbusto.
— Creo que intenta marcarle a alguien... — Susurró Meowth sin perder detalle de las acciones del chico.
El primer tono de llamada y Ash colgó.
No podía. ¿Qué iba a hacer?
Desde hacía unos meses comenzó a notarla más de lo que debería. Tanto, que incluso alguien como él se dio cuenta que no era normal la atención que le daba a su mejor amiga. Se ponía nervioso, sentía más calor y ganas de salir corriendo cuando la chica se acercaba demasiado.
No entendía o más bien, no quería entender lo que le estaba pasando.
Todo había empeorado la última semana, no podía quitarle los ojos de encima y había comenzado a correr tras ella utilizando algún tonto pretexto, que incluso llamaba la atención de sus amigos; para pasar el día, aunque fuese limpiando el Gimnasio de Ciudad Celeste, a lado de su amiga.
Pero estaba asustado, porque si admitía aquella verdad que comenzaba a quitarle el sueño ya no habría marcha atrás. ¿Correr para estar al lado de Misty o huir para que ella no notará lo que comenzaba a provocarle su presencia?
No importaba qué decidiera, todo cambiaría.
— ¿Cómo le voy a decir a Misty que me gusta? — El chico hundió su rostro entre sus manos en un gesto de frustración.
— ¿Misty? — Preguntó Jessie en un susurro.
— ¿Que esa no es la chiquilla original, la Líder del Gimnasio Celeste? — Comentó James, quedando en silencio mientras se observaban mutuamente intentando recordar.
— ¡Te gusta la tonta de los pokémon de agua!
Ambos jóvenes lanzaron al aire las ramas de arbusto, con las que fingían esconderse, y se acercaron rápidamente hasta el chico de ojos castaños quién los observó con terror al saberse descubierto.
— ¡Lo sabía! — Dijo Jessie emocionada.
— ¡Es que era obvio Jessita! — Se tomaron de las manos sumergiéndose en su ensoñación — ¿Recuerdas cuándo los seguíamos por Kanto?
— ¡Siempre estaban juntos, y se sonrojaban!
— Como un par de tortolos enamorados.
— ¡Sabíamos que pasaría! — Finalizaron al unísono observando intensamente al entrenador.
Ash estaba incrédulo.
Si antes no sabía qué hacer, ahora se encontraba perdido, avergonzado y evidenciado.
— ¿Ustedes qué diablos hacen aquí? — Preguntó molesto e incómodo con la situación.
— Solo te vimos pasar y decidimos cuidarte las espaldas — Esta vez se acercó el pokémon hasta él con un tono de falsa indiferencia del cuál Ash dudo de inmediato.
— No tengo tiempo para sus tonterías —, dijo con intenciones de abandonar aquella banca del parque dónde se había detenido desde hacía un par de horas.
— ¡Claro que no! — Respondió de inmediato la chica con la emoción aun perceptible en su voz.
— Debes ir de inmediato a decirle a la pelirroja de agua que te gusta.
— Que la amas.
— Que no puedes vivir sin ella.
— ¡Que eres un tonto por haberla hecho esperar!
— ¡Que vivan los novios, wuuu! — Finalizó el ojiverde en un tono agudo y lleno de exaltación que hizo retroceder a Ash.
Su cabeza comenzó a darle vueltas y un fuerte sonrojo evidenció más la vergonzosa escena que no creyó vivir, mucho menos por culpa de aquel trío de idiotas que siempre lo perseguían y le causaban problemas. Ni siquiera él tenía clara la situación por la que estaba pasando en ese momento, pero ellos la habían aceptado, apoyado y dando por hecho todo. Parecía como si fuese una reacción obvia a algo que ya esperaban.
¿Había algo que él no estaba viendo?
Espera.
¿Desde Kanto? ¡Eso fue a sus diez años!
— O...oigan — La vergüenza desapreció de inmediato para darle paso a la curiosidad. — Desde cuándo ustedes...
— Desde la tercera vez que los vimos juntos — Lo interrumpió Meowth.
— Desde que nos vencieron en el Centro Pokémon de Ciudad Verde supimos que hacían buen equipo — continuó la mujer.
— Bueno... — Ash tragó saliva, — por algo somos buenos amigos... — Intento justificarse.
— No, no... — Negó James enfatizando su respuesta con el movimiento de su dedo índice — amigos todos los demás torpes que te acompañaron —. Ash lo observó sorprendido. — Con la mocosa original se notaba que había algo más...
¿Algo más?
El entrenador no sabía si le habían quitado un peso de encima o lo habían hecho aún más pesado. ¿Qué haría con esta nueva información? Mejor dicho... ¿Qué significaba? ¿Podría ser acaso que Misty sintiera lo mismo que él? Pero... ¿Y si ya no era así? ¿Qué tal si él tardó mucho en darse cuenta?
Había pasado mucho tiempo desde sus diez años hasta la actualidad.
Alzó la mirada para buscar respuesta en el trío que ya se habían acomodado a su lado, relajados, como si nunca hubieran querido robarle a sus pokémon a él o a sus amigos.
— Sí eres un tonto — Escuchó al pokémon parlante que lo miraba con perspicacia — pero ella tampoco es tan lista.
Jessie y James asintieron.
— Toma el consejo de alguien que te siguió por casi todas las regiones y te vio crecer...
— Eso me asusta más de lo que me motiva — Interrumpió desconfiado.
— Mira mocoso... — Ash regresó su mirada, ahora molesta, hacía la chica — Esta bien, hace mucho que dejaste de ser un mocoso. ¡Pero te estas comportando como uno!
Suspiró pesadamente sin creer que debía admitir que tal vez Jessie tenía razón. Se estaba comportando como un niño, asustado de sus propios sentimientos.
— Puede que hayamos querido robarte a tus pokémon un par de veces — carraspeó James al ver la mirada acusatoria del chico — tal vez te mentimos en alguna otra ocasión... — ¿Era necesario mencionar eso? — ¡Pero!, créeme cuando te digo que no fuiste, con ninguna de tus otras compañeras, como eres cuando estas con la rojita de Ciudad Celeste
— Además — Continuó Jessi — siempre has sido un chiquillo imprudente, ¿desde cuándo piensas tanto?
Ash estuvo a punto de ofenderse, pero realmente creyó entender lo que estaban tratando de decirle.
Esta vez sintió un poco de ligereza sobre sus hombros, lo cual provocó que se diera cuenta de la situación en la que estaba con las personas con las que menos espero tener una conversación como esa.
Comenzó a reírse fuertemente. Jamás creyó que agradecería toparse con ese penoso equipo de sinvergüenzas.
Ellos lo miraron desconcertados.
— ¡Hasta podríamos ser amigos! — Resolvió Ash de la nada y ellos no supieron qué responder. — Debo irme, no creí que algún día diría esto, pero... gracias.
El entrenador se levantó de su sitio y comenzó a caminar alejándose, dejando a los tres miembros del Equipo Rocket quiénes lo miraron aún sin decir nada. Aquella caminata que había tomado para despejar su mente se había alargado bastante. Ya era tarde y el sol no tardaría en caer, seguramente pikachu ya se encontraba preocupado por el, esperando en el Centro Pokémon ansioso después de su chequeo.
— Por cierto — volvió su vista solo para mirarlos en el mismo lugar. — Gracias por animarme siempre en mis batallas. Eso también me ayudo a siempre dar lo mejor de mí.
Sonrió esta vez compartiendo un gesto de complicidad que fue rápidamente correspondido por el trío, que de inmediato sintieron nostalgia al darse cuenta que, de aquel entrenador inexperto ya no quedaba más que el recuerdo de sus aventuras.
— ¡Ash! — El chico se sorprendió al escucharlos llamarlo por su nombre. — ¡Invítanos a la boda!
Esta vez fueron ellos quienes se carcajearon al verlo sonrojar fuertemente.
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Aquí amamos al Equipo Rocket. Fin del comunicado(?)
jaja Hola!
No hay mucho qué decir, el Equipo rocket siempre fue bueno, a pesar de ser los villanos que nunca hacían bien su trabajo y un extra cómico. Creo que el doblaje siempre les dio un plus, una pena que la actriz de doblaje de Jessie no haya podido darle fin al personaje. Pero, donde quiera que este se le dan las gracias por los años que nos regaló a Jessie y las frases libres que le permitieron darle más personalidad al personaje.
Muchas gracias por leer.
¡Nos leemos mañana!
