"Ven conmigo" murmuró nuevamente Ino.

Hinata observó como la esbelta rubia se maquillaba los ojos con un delineado negro metalizado, le quedaba precioso.

" ¿Dije que lo haría no? Por eso estoy aquí"

"Si, aquí, pero con esa cara larga" reprochó Ino, acercándose a la morena.

Con una brocha en la mano, la rubia comenzó a aplicar un ligero maquillaje sobre el rostro de la joven. Le puso máscara de pestañas, corrector y un bálsamo para hidratar labios. "Esto de aquí" dijo señalando la boca de la Hyuga. " Lo dejaremos estar un rato y antes de irnos lo arreglaremos"

Hinata se miró en el espejo y corrió un mechón de cabello detrás de su oreja, a su lado, Ino se veía increíble. Siempre fue la más llamativa de las dos, pero igualmente se sintió bonita con el maquillaje de hoy. Agradeció tener una amiga tan buena como la suya.

" A la mierda con él, con ellos. ¿Lo sabes no? Definitivamente necesito decirlo: que se joda" Ino cerró y abrió cajones de golpe hasta encontrar fijador de cabello, mientras despotricaba en contra del ex novio de la morena, se aplicaba pequeñas cantidades del producto. Luego recogió un vestido de su bolso y se lo ofreció a Hinata.

"Lo sé, no quiero seguir hablando de eso…" murmuró, tomó el vestido que Ino le ofrecía y se paró para comenzar a desvestirse.

La rubia seguía frente al espejo acomodando sus bucles cuando la morena apareció detrás de ella para lucir su atrevido outfit.

" ¡Oh por Dios, es perfecto!" dijo emocionada. Se paró detrás de Hinata y comenzó a hacerle pequeños arreglos al vestido para asegurar que le quedara como una segunda piel a la chica.

" I-Ino, creo que es demasiado corto" comenzó vacilante, sorprendida ante la imagen que veían sus ojos. Se veía muy bonita.

"Demasiado largo diría yo" respondió la otra.

Hinata lucía un vestido corto, negro de terciopelo, la tela abrazaba sus curvas y realzaba todavía más su figura. El escote dejaba ver un poco del principio de sus pechos pero no demasiado.

La morena se volvió hacia el espejo para mirar nuevamente el vestido, sintió que si estornudaba la dejaría completamente desnuda en el acto ¿pero a ella que le importaba aquello? hoy se supone que debía olvidar por una noche.

" Oh, él se arrepentirá tanto al verte, estará rogando apenas pises el club" riendo y todavía detrás de ella, Ino le puso un colgante fino de plata y un anillo a juego.

"No quiero eso" murmuró firme. "Él ya hizo su elección, si quiere un tiempo para "explorar cosas nuevas", entonces ya no me importa" dijo Hinata.

Luego de una semana de pensar en su futuro con Naruto y que él le pidiera un tiempo, finalmente su mente se aclaró. Ya no lo quería a su lado si necesitaba andar de mujeriego para luego decidirse por una vida con ella, jamás se casaría en esos términos.

Sintió el alivio inundar su pecho.

" Diablos, estoy tan orgullosa de ti. Nunca me gustó como pareja para ti, internamente tú lo intuías también…"

"I-Ino" - tragó con dificultad, sintiendo un nudo en la garganta. Se giró para ver a su mejor amiga. Una joven rubia alucinante.

A Ino la conoció junto a los demás en la escuela. Solían llevarse mal ya que las primeras veces que coincidieron en espacios, Hinata solía ser muy vergonzosa y recatada, caso contrario a la Yamanaka quien era muy explosiva y atrevida. Ahora, cuatro años después de graduarse, eran mejores amigas, hermanas. Se adoraban tanto.

"Bueno, ¡perfecto! ya podemos decirle a Shikamaru que pase por nosotras. Y una última cosa…" en un parpadear, frente a los ojos de Hinata apareció un labial rojo fuego, Ino se lo colocó asegurándose de que cubra cada pliegue de sus labios.

" El color de la venganza" la joven sonriendo maliciosamente. Hinata la observó resignada. No discutiría con ella pues sabía que perdería.

La Yamanaka lucía un vestido celeste metalizado haciendo juego con sus ojos, su cabello estaba peinado en una trenza al costado y luego los bucles caían hacia el otro lado. Parecía una vikinga mítica, preciosa.

"El color celeste te sienta muy bien" dijo sorprendiendo a la joven. "Gracias por venir"

Ino extremadamente emocionada, la abrazó con cariño. " Deja de decirme esas cosas o lloraremos. Te adoro Hina. Ahora, olvidemos por hoy" dijo guiñandole un ojo al tiempo que la bocina del auto de Shikamaru retumbaba en las puertas del departamento.

Entrelazando sus brazos, ambas caminaron hacia la salida dispuestas a olvidar por una noche.

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La música aturdió los oídos de Hinata, fue casi doloroso durante los primeros minutos pero con ayuda de los tragos pareció calmarse rápidamente.

Nightmare, el club al que Ino la llevó, era increíble. Su temática original hizo divertida la entrada al lugar. Al llegar, bajaron del auto junto con Shikamaru y por un instante Hinata miró desconfiada la pared sucia y abandonada frente a ellos. Ino la miró divertida mientras apretaba un botón rojo que dejaba ver un pasadizo secreto en la demacrada pared.

Al parecer, el club al que fueron tenía una regla llamada "secret location", y la mayoría de personas no conocían el truco para entrar. Obviamente, Ino no era una de esas.

Al presionar aquel botón y revelar la entrada al club, Hinata sintió una emoción peligrosa dentro de ella, quería divertirse y hoy parecía ser la mejor noche para ello. Los tres entraron al pasillo ambientado con luces rojas oscuras, que los guiarían dentro del club. La Hyuga lucía sorprendentemente fascinada al ver la cantidad de enredaderas y decoraciones en el pasadizo. Rocas enormes y antorchas con fuego cubiertas de un cristal abundaban por doquier.

Cada uno tomó la mano del otro y avanzaron en fila, riendo cuando Hinata trompezaba o alguna decoración se atascaba en el cabello de Ino.

Nightmare estaba tan oscuro como cualquier club. Una vez dentro, recorrieron rápidamente con la mirada el lugar, había nubes blancas, luces rojas y azules que iluminaban lo necesario y que también, parecían gotear un líquido extraño cada tanto. Hinata pensó que probablemente era alcohol.

"¡Mis chicos favoritos!" Chilló Ino a su lado, Hinata fue arrancada de sus pensamientos al ver que tenían compañía.

"Oye estuviste mucho tiempo con el otro. Es inapropiado para tu prometido" dijo Sai, mientras avanzaba hacia ellos y saludaba con un sonoro beso a la rubia. Shikamaru se desplazó silenciosamente hacia la mesa para besar a su novia Temari, y saludar a los demás.

"Oh, cierra la boca" respondió Ino, antes de saltar de los brazos de su amado y comenzar a saludar a todos. Besó en la mejilla a Temari y a Neji, Tenten fue besada también, y abrazada por la rubia mimosa. "¿Vas a dejarme a la espera como a todas tus fans Uchiha?" preguntó Ino, pasando frente a Sasuke y acercándose para darle otro de sus besos en la mejilla.

"No tengo interés en unirme a tu secta de besos con saliva en la cara" murmuró divertido, mientras se cruzaba de brazos.

El estómago de Hinata dió un vuelco al reconocer al moreno, sintió aquel retorcijón en las entrañas como cuando lo conoció por primera vez en el cumpleaños de su exnovio.

Sasuke vestía un traje negro completo. Sus ojos la escanearon de arriba abajo y Hinata creyó ver un rastro de sangre roja en esa mirada oscura. Parecía el mismísimo Lucifer, tan atractivo pero destructivo en cantidades iguales. La boca de Hinata se secó de una manera increíble, odió saber que su lápiz labial combinaba con aquel rojo que habitaba en la mirada del pelinegro.

"Seríamos una tríada si te unieras" comentó Sai, juguetón, con un brillo peligroso bailando en sus ojos. El pelinegro se volvió hacia su novia, apretándola contra sí mismo, una sonrisa perversa adornó las facciones de ambos.

"O tal vez deberíamos invitarte a ti, Hinata" los ojos azules de Ino se encendieron y todos en el círculo rieron. "Lo siento Uchiha, te ves bien pero hoy Hina te superó"

Riendo, Temari asintió efusivamente. "¿A quién quieres matar con ese rojo Hyuga?" con un vaso en la mano, la joven de coletas rió bajo el abrazo de su novio. Hinata estaba roja. " ¡Oye si me miras dos veces dejo al vago este por ti!"

Todos rieron y los ojos de Sasuke encontraron los de ella, Hinata sintió su cara arder pero aquel negro profundo de su mirada le hizo sentir un escalofrío. Él la recorrió de arriba abajo, ella luchó con el impulso de retorcerse en su lugar o de simplemente tirarse encima el vaso de vodka para refrescarse. Qué vergüenza estaba sintiendo, dios.

"Ah, vamos. Déjenla ya, ella no está lo suficientemente borracha para considerar eso" dijo Tenten, refiriéndose a la oferta de Temari. La castaña le guiñó un ojo mientras se llevaba a su primo quien lucía serio ante la charla, ambos se dirigieron a la pista de baile.

Riendo, Ino golpeó a Sai en el pecho. "¡Mira lo que hiciste! Ahora Neji pensará que la estamos pervirtiendo"

"Ay" se frotó fingiendo. "¿Ya estamos con los juegos previos? No me provoques que me pongo cachondo.." bromeó.

Al menos, Hinata no parecía la única que no estaba segura de cómo actuar ante el coqueteo de sus amigos borrachos, considerando que Shikamaru y Temari estaban hablando entre ellos y que Sasuke se estaba desabrochando los botones superiores de la camisa con incomodidad.

Ino tomó a Hinata de la mano y empujó a los chicos delante de ellas para que liderarán el paso hacia la barra, luego llamó al bartender para ordenar una nueva ronda. " Hora de acelerar un poco las cosas" le envió una mirada pícara mientras el camarero colocaba cuatro tragos de color verde neón frente a ellos.

" ¿Qué e-es esto?" preguntó insegura Hinata, mirando el líquido reluciente preguntándose si aquello haría brillar sus intestinos si lo bebía. Claro, no estaba borracha todavía para preguntar esas estupideces pero quería ser diferente esta noche, se lo prometió a sí misma que se divertiría por un rato.

"The nightmare" gritó Ino sonriendo, instándole a tomar los tragos. "Es el trago de autor que hacen aquí exclusivamente"

Los chicos tomaron un shot cada uno como si nada. Ni una mueca.

Hinata suspiró y no perdió otro segundo antes de llevarse el pequeño vaso a los labios y tragarlo.

"Oh… es… no tiene sabor" murmuró confusa.

Ino sonrió con tintes diabólicos. " ¡Justo lo que buscábamos!" Luego, tomó dos shots seguidos e hizo un gesto para que el mesero trajera más.

Con nuevos tragos en la mesa, Sasuke tomó el suyo rápidamente y Sai lo degustó buscando algún tipo de sabor. Hinata se giró hacia ellos y descubrió que tenía dos shots más esperándola, así que se encogió de hombros y se empinó el segundo de la noche. Aún asombrada por la falta de sabor, vio como todos se tomaron el tercero, y ella los siguió.

Unos minutos después cada uno de ellos la miró como si esperara algo, con sonrisas torpes en sus rostros, incluso Sasuke.

"¿Qué-" preguntó ella, pero su voz llegó distorsionada a sus oídos. De repente, el aire era denso y suave, como si estuviera flotando. "Esto… esto es un sentimiento maravilloso, wow"

La mano de Hinata voló a su boca cuando hipó, riéndose cuando sus ojos encontraron los del resto de su grupo.

"¿Y bien? ¿Te gusta?" preguntó Sai.

¿En qué momento se sentó a su lado? Oh Sai era tan bueno, la ayudó tanto junto a Ino durante estas semanas de miseria. Su amiga tenía mucha suerte de tenerlo a él. En cámara lenta y sin pensar mucho, Hinata llevó su mano a la mejilla de Sai, su pulgar acarició tiernamente su rostro. "Eres bonito" murmuró con cariño.

Él se río. "Eres demasiado suave, pero Ino no comparte"

Hinata jadeó. " O-oh no.. no fue mi intención, no quería-"

Todo en ella quería entrar en pánico, pero simplemente no podía. Era como si el impulso de hacerlo o la vergüenza se alejaba suavemente de ella como si nada.

"Definitivamente le gusta" dijo Ino, acercandose a ellos, los besó en la mejilla a ambos. " Ahora, bailemos"

La rubia los arrastró a todos al centro de la pista, animándolos a moverse. Y a pesar del hecho de que Hinata normalmente habría entrado en pánico ante la situación, con tanta gente a su alrededor y en aquel diminuto vestido, se sintió suelta, divertida. Ella se sintió bien por primera vez en días.

Bailando, una mano grande y fuerte la agarró y la hizo girar quedando frente a él. Frente al Uchiha.

Él la atrajo hacia adentro, mirándola fijamente y ella todo lo que podía ver era a él. El chico callado y serio, al que había aprendido a tratar por el bien de su amiga y ex-novio. El hombre que ella misma había empujado a lo profundo de su mente porque lo deseaba en secreto mientras estaba con Naruto, aunque nunca pensó en hacer algún movimiento, jamás.

Pero ahora… ahora lo tenía allí para ella. No debería, ella no podía… pero no parecía importar en estos momentos.

" Tienen razón" la voz de Sasuke llamó su atención, guiándola para balancearse a su ritmo, cerca de él. "Te ves mejor que yo con ese color"

Se río de lo rara que era la situación: el estado de ensueño en el que estaba, el humo que habitaba en la pista y Sasuke Uchiha bailando con ella.

" Oye… " la pegó más a él. " Lo digo en serio Hyuga" -murmuró riendo. " ¿Rojo por venganza?" preguntó inclinándose en su oído.

Su piel se encrespó ante el susurro y el aliento del moreno chocando en ella. " ¿Cómo lo...?"

" Hmp…" - Sasuke se encogió de hombros con indiferencia. " Escuché lo que pasó. Y mira…" ella jadeó cuando en un movimiento él la giró haciendo que su trasero chocara con su pelvis. Sus manos se asentaron en su cadera, como si pertenecieran allí.

Sasuke la balanceó junto a él mientras una de sus manos subía lentamente por su cuerpo hasta llegar a su cuello, el cual acarició con devoción pero su mano continuó subiendo hasta tomar su rostro y hacerla mirar un punto fijo. Entonces ella lo vio, Naruto junto a Sakura.

Estaban allí, muy juntos y divertidos.

Tenía tanto sentido aquello, si no hubiera sido por los tragos de Nightmare estaría sintiendo ganas de llorar, pero Sasuke apretando el agarre en su cadera y pegadose aún más a ella no la dejaban pensar con claridad.

Sakura y Sasuke tampoco se habían separado hacía mucho, y algo le decía que el Uchiha ya sabía sobre esos dos, y que eso no era algo reciente.

La ira se encendió dentro suyo y la adrenalina se disparó al comprender todo.

Detrás de ella, Sasuke usó un dedo para colocarle el cabello detrás de su oreja y se inclinó nuevamente. " Yo creo Hyuga… que deberíamos jugar con ellos un rato. ¿No crees?" su boca rozó un punto especial en su oreja que la hizo temblar. " ¿Qué dices Hyuga, quieres ver rojo conmigo esta noche?"

Los labios de él bajaron a su cuello suavemente, probándolo y luego su lengua rozó la piel. Ella suspiró inclinándose más contra él. " Absolutamente. Si."

El Uchiha sonrió de medio lado y luego hundió los dientes en su cuello brevemente antes de besarle algunos puntos sensibles. Ella gimió, sus rodillas temblaron y entre la neblina abrió los ojos para encontrarse con la cara desencajada de Naruto desde el otro lado de la pista. Y ella sonrió.

Algo dentro suyo cobró vida y supo que ya no podía decir que no, ya no podía ocultar aquel deseo por el moreno. Agarró la mano de Sasuke y le susurró que guiará el camino.

Sus dientes brillaban blancos mientras sonreía, esa mirada sádica en sus ojos reflejando la de ella. Se dió vuelta con sus manos todavía entrelazadas y la guió hacia los baños, y Hinata no pudo evitar sentirse ansiosa, un nudo en su vientre amenazaba con arruinarla.

Podía sentir a Naruto siguiéndolos, así que en el momento en que llegaron Sasuke le susurró rápido al de seguridad, dándole algo en la mano y luego cruzaron la puerta.

El baño estaba más limpio de lo que pensó, con una tenue iluminación roja oscura.

Sasuke la agarró de las caderas, levantándola para que se sentara en una especie de mesada y separó las piernas dejándolo posarse en medio. Hinata agarró su rostro con ambas manos y lo besó con fuerza y un poco de torpeza, Sasuke mordió su labio disfrutando de sus quejidos y gimoteos.

Los labios del Uchiha eran suaves y cálidos contra los carnosos de ella, él se apretó contra su pelvis y ella sintió lo duro que estaba, Hinata se pegó aún más a él, en un intento desesperado de sentir más.

Él soltó un gemido ronco contra ella y una risa oscura escapó de entre sus labios, rápidamente descubrió que le gustaba mucho aquella risa. Jadeando, ambos eran un borrón de manos y besos salvajes por todas partes.

" ¡HINATA!" la voz de Naruto llegó desde el otro lado de la puerta, seguida por golpes de puños.

Bien. No es lo que ella quería pero que bien se sentía.

" ¡Abre la maldita puerta Hinata! ¡HINATA!"

Ella tironeó del cabello oscuro azabache con brusquedad profundizando el beso, adorando la forma en que él sonrió contra sus labios.

Aquella sensación de perversidad, le calentaba el vientre de una manera que Naruto jamás logró. Se sintió una pecadora, una corrupta por estar viviendo una de sus fantasías más desagradables con el amigo de su ex novio. Pero aquel hombre que tanto amó le mintió y la engañó. " Hazme sentir, Sasuke" dijo ella, sin aliento.

Él la besó de nuevo con fuerza y deseo, pasó a su cuello mordisqueando cada parte, chupando y lamiendo cada centímetro de piel, luego se arrodilló, separándole mas las piernas. Se inclinó hacia adelante y enganchó un dedo alrededor de su ropa interior negra de encaje y tiró de ella.

Levantando los ojos, se encontró con su mirada. " Cualquier cosa por ti, Hyuga" respondió y luego la devoró como si fuese su última comida.

Si Hinata estaba sin aliento antes, ahora sus pulmones habían desaparecido. La lengua del Uchiha se movía con habilidad, como una serpiente jugando con su presa, los dedos de Sasuke estaban formando moretones contra sus muslos y caderas para mantenerla en su lugar. Sus piernas temblaban y tenía espasmos cada vez que su lengua rozaba aquel punto sensible en ella. Su labio inferior dolía de tanto que lo estaba mordiendo para no gritar.

"Di mi nombre, Hinata" él gruñó contra ella, disparando vibraciones a través de todo su cuerpo. "Dilo."

"Y-Yo"

"Dilo, Hyuga. Dile quién te va a hacer venir"

" Yo- !Ah!" ella se retorció al sentir dos dedos jugando en su entrada. " Sas- ¡Ah!"

" Sí Hyuga, dilo." presionó más fuerte contra ella, chupando y frotando su carne.

" ¡Si, Sasuke!" ruidosa y sin aliento, eso pareció complacer e incentivar al Uchiha porque con la mano libre que tenía, comenzó a acariciarse a sí mismo a través de sus pantalones mientras que con la otra la penetraba, curvando sus dedos en busca de puntos sensibles dentro de ella.

Se sintió morir. Pensó que convulsionaría en su boca.

" Déjame probarte Hinata, vamos, dámelo" exigió, acelerando sus movimientos , más rápido, más duro.

" ¡Maldita sea, Hinata! ¡ Abre la maldita puerta o la arrancaré de las putas bisagras!" gritó el rubio enardecido.

" S-Sasuke…" pidió, deseosa de más, su nombre en un gemido y él no pudo más.

Desabrochándose los pantalones la miró allí, respirando agitada, con la vista cristalina de placer a punto de llorar. Dios, la quería tanto para él, su polla explotaría en cualquier momento.

Ella se quedó sin aliento y tragó pesado al ver lo grande que era, aquello la arruinaría.

" Ugh." soltó, frotando su longitud contra ella. " No puedo tenerte sola una vez, eres perfecta" dijo amasando sus pechos, chupando y saboreando mientras seguía frotándose en ella.

Dios, iban a morir de tanto placer.

Su miembro estaba tan duro, su piel se notaba tensa y caliente. Tan perverso, su boca se secó al desearlo tanto en ella. Él acarició y pellizcó su trasero cuando se acercó. La luz roja de ese lugar golpeaba sus cuerpos, haciendo todo tan erotico. Cuando él pegó su cuerpo otra vez al tembloroso de Hinata, ella se tensó. Sentir aquel miembro caliente contra sí misma la hizo casi llorar de deseo, de placer.

Él tomó su rostro y la besó, esta vez suave, apasionadamente, como si de verdad quisiera disfrutarla cada segundo. " Quisiera que la primera vez dentro de ti no fuese en esta porquería…" se le escapó, con voz ronca contra su oído. Hinata se estremeció. Todavía frotándose, él siguió murmurando. " Pero aún así, lo tomaré"

Un fuerte gemido escapó de sus labios cuando Sasuke la penetró. Los pezones femeninos se endurecieron aún más y él comenzó a moverse primero despacio, dándole tiempo a que se acostumbre.

Cada gemido de ella lo extasiaba y cada gruñido de él contra su oído le erizaba la piel a Hinata. Al aceptar estar con él, ella supo que algo muy malo estaba pasando, porque no debía, pero, contrario a eso fue liberador reconocer aquel deseo que hace tanto tiempo enterró. Se sintieron caer en un profundo abismo.

Sasuke mordió su cuello, haciéndola abrir sus labios, jadeando por más. Sintió que su piel se calentaba aún más, si era posible.

Sasuke apoyó su mano derecha en su cadera para sostenerla mientras las estocadas eran cada vez más duras.

Su oscura vista bajó a verla mientras la penetraba, sus ojos se volvieron casi rojos de la excitación, ver su miembro desaparecer entre sus pliegues, sentirla, saborear aquella estrechez que lo estaba orillando a la locura.

Era enloquecedor, sucio…

Jadeó.

Hinata cerró los ojos disfrutando la fuerza que él estaba empleando, la profundidad de sus embestidas estaban agrandando aún más aquel nudo que crecía en su vientre. Él la abrazó y la bajó de aquella mesada mientras jadeaba y la besaba. Ahora de espaldas, se introdujo nuevamente en ella de una sola estocada.

"¡ Ah¡ Sasuk"

"Cuánto desee esto" gruñó en su espalda, chocando cada vez más salvaje.

" Mmm" Hinata cerró los ojos cuando él pegó su pecho a su espalda desnuda y un segundo después, le mordió un hombro.

El moreno continuó empujando sus caderas contra ella, moviéndose y moviéndola en un sensual acto que los estaba arrastrando al mismísimo infierno.

Ella también lo había deseado tanto, pero el placer y la excitación le impidieron confesarlo.

Sasuke besó la piel del hombro de Hinata, justo donde la mordió. Él la sintió estremecerse. El sudor y los jadeos fueron en aumento, sin embargo ninguno se detuvo. Siguió penetrándola, abriéndola para él.

Hinata elevó aún más las caderas buscando más profundidad, quería mezclarse con él, fundirse, que la arruinara.

" Si, Hina, así" gimió y ante la necesidad de ella, volvió más fuertes sus embestidas, enterrándose una y otra vez. El sonido acuoso producido de la unión de ambos, hacía que todo fuese más erotico y excitante.

El cuerpo de ella estaba completamente sensible y erizado, la mano de él voló hasta su rostro haciéndola arquear su espalda, obedeciendo esa mano. Ella ladeó su rostro y lo besó con desespero, el abrió pasó con su lengua, saboreando.

" S-Sasuke…"

" Shh"

El mordió su labio y siguió empujando, siguió moviéndose y haciéndole el amor.

Ella no podía más.

La tensión dentro de Hinata era descomunal y su punto más sensible siendo rozado por su mano la mantenían en el límite.

"Ah, Dios…" - lloró ella.

Sasuke soltó un gruñido cuando sintió que ella lo apretaba en su interior, probablemente soportando la llegada de un enorme orgasmo. Incrementó la velocidad de las estocadas, su cuerpo ardía y el sudor estaba por todas partes. Pensar que esa noche solo había ido para verla, jamás imaginó terminar así. Lo estaba disfrutando tanto.

Hinata jadeando agotada y a punto de llegar al clímax, separó sus labios y lamió dos dedos de la mano que Sasuke tenía en su rostro. Los chupó como si fueran el dulce más rico, aumentando la lujuria en el moreno. Las embestidas fueron más fuertes y certeras, casi agónicas. Desesperado por acabar junto a ella.

" Sasuke" Hinata volvió a gemir su nombre, la voz temblorosa y rota de puro placer. " Yo.. Ah- No puedo m-más"

Él sonrió apenas de lado y su morbo aumentó al ahora ser consciente de los golpes en la puerta, Naruto todavía estaba allí.

" Yo- Yo también Hinata… Donde quier-"

" S-si hazlo dentro" gimió a punto de colapsar.

"Joder" habló roncamente y agitado por el movimiento. La sintió tensarse y sus embestidas fueron frenéticas. El baño se llenó entero con los gemidos de la chica. Sasuke gruñó su nombre seguido de una maldición y apretó los dientes hasta no poder más. El placer se disparó arrasando con todo, una sensación abrasadora que subió desde sus pies hacia su cabeza, ella lo apretó con una fuerza arrolladora y él se dejó ir.

Se derramó dentro suyo y siguió dando embestidas aprovechando la sensibilidad que ambos sentían. Con cada chorro de semen que brotaba, la fuerza lo abandonaba. Agitado, se desmoronó encima de ella contra la encimera, abrazándola, recobrando el aliento.

Ambos respiraban agitados mientras procesaban lo que acababa de pasar, lo que sintieron. La sensación abrumadora que crearon.

Sasuke la abrazó con su mano izquierda y la giró para apoyarla contra él. Los ojos negros la observaron al quedar sus rostros frente a frente. Ella apretó los ojos todavía sintiendo restos de placer y soltó un pequeño gemido por la sensibilidad en su cuerpo.

Él le acomodó el pelo hacia atrás, alejándoselo del rostro y también soltó un pequeño gemido al salir de ella. Hinata sonrió al verlo cerrar los ojos complacido.

Cuando pálido y oscuro se encontraron, respirando más calmadamente, una sensación de saciedad y paz inundó el pequeño lugar. La música resonaba de fondo y ambos cayeron en cuenta que debían vestirse rápido.

Hinata se movió despacio, liberándose del agarre del Uchiha. Se enderezó y con una mano tapó sus pechos y comenzó a buscar su vestido, rogando que no estuviera roto. Sasuke hizo lo mismo acomodando su pantalón y camisa.

Hubo un fuerte golpe contra la puerta y de repente la traba cedió, pero ya era demasiado tarde. Porque un Naruto con la cara roja de furia, estaba congelado en estado de shock en la puerta.

La imagen de Hinata desnuda cubriendo sus pechos y Sasuke abrazándola, protegiéndola, no se borraría jamás. Sakura llegó corriendo detrás de Naruto para chocarse con tal escena, no sabía que estaba pasando pero al verlo correr al rubio salió tras él. Sus ojos se abrieron con sorpresa, llenos de lágrimas al procesar la imagen de ambos morenos allí, y un nuevo portazo hizo que todo desapareciera.

" Y-yo.. uhm-Gracias" murmuró Hinata luego de salir del shock inicial. Sasuke había cerrado de un manotazo la puerta, también, ya casi vestido la había cubierto cuando esta misma se abrió. Sus mejillas se colorearon, aunque sólo fue un segundo pudo ver las caras de Naruto y Sakura.

"Shh. Hyuga" murmuró el pegándose a ella y tomándola del rostro.

"¿Deberíamos hablar?" preguntó ella, indecisa y asustada por la respuesta.

Él le tendió su vestido, posándose detrás de la chica, ayudándola a ponérselo. " Te dije que no sería la última vez, Hi na ta" susurró en su oído, apartándole el cabello para acariciar su cuello. " No puedo, después de esto… No puedo tenerte solo una vez Hime"

Ella se giró sobre sus talones, chocando con su profunda mirada. Lila y negro, ella supo que lo decía en serio, no era nightmare, no eran los tragos, Sasuke realmente la quería para él.

Ella se calló y lo acercó con sus manos en el rostro de él. Lo besó suave, disfrutando el contacto. " Quieres… ¿quieres irte?" habló bajito, apenas separándose de sus labios. Él sonrió perverso y acarició su mejilla. Siempre le diría que sí.

Ahora le agradaba lo dulce, la venganza le sentó muy apetecible si era con ella, y el rojo se convirtió en su color favorito.

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Aloooo vengo con una pequeña corrección al one shot, ya que tenia varios errores de tipeo. Qye lo disfruten!!!

Saludos y abrazos