mucho tiempo a pasado espero que les guste


No Siempre en los tiempos de más necesidad cuando el caos se presente abra personas que corran del desastre o que se oculten en las sombras por miedo, siempre abra

quienes se levanten para ayudar a otros o para causar más dolor.


Tras muchos eones desde su destrucción el mundo-que-fue no era más que una bola de fuego incandescente que se encontraba en continua combustión, los elementos que anteriormente la componían fueron tragados en unas llamaradas de destrucción conocidas como el fin de los tiempos, el mundo-que-fue habitaron millos de almas cuales luchaban una contra otras y de donde la vida se sucedía en un ciclo de desastres y esperanzas. pero ahora los que fue en el pasado no queda nada, pero como la luz de una estrella ilumino un nuevo comienzo, de la destrucción del pasado nación algo nuevo en su lugar, fueron los ocho reinos que formarían un nuevo siglo de esperanza y salvajismo.

En una fría mañana en lo alto de una torre una figura solitaria observaba por un ventanal abierto el amanecer de un nuevo día, viendo como los rayos de un sol naciente iluminaban las cúpulas de lapislázulis y marcaba el contorno de los edificios de varios pisos de altura, sintió como las suaves brisas mañaneras tocaban su rostro descubierto, agitaba su capa del mismo modo que mecía las campañas de oro en las altas torres de la ciudad cuales se encontraban en todas partes de la ciudad en especial en la gran plaza del norte llamada la plaza del Dios-rey de la cual empezaba a llenarse de activad de los gremios comerciante y demás.

pero nada de eso le interesaba su atención estaba más allá de las edificaciones, estaba más allá de las calles de la ciudad, no mirada a las marrullas doradas que los protegían del peligro o de los grandes torreones que alejaban las amenazas, el veía más allá de todo eso. hacia un valle donde en los bajos montes una tormenta se fraguaba, su mirada lo sequio mientras avanzaba lenta mente, pero constantemente como la aria un gran animal de las planicies, podía ver como las nubes se arremolinaban y los destellos de luz aparecían en su interior junto con el ocasional rayo que surcaba el cielo en un amplio arco.

admirando su fuerza destructiva que para ellos no era una amenaza, siempre estaba presente pero nunca los ponía en peligro mientras estuviera en un lugar en resguardo, pero podía sentir en su interior que algo …lo llamaba.

una sensación de tirón que provenía desde su pecho desde su interior, sabía que era el poder latente de su interior un regalo y la ves una responsabilidad que le fue dada a él y a otros por el rey-dios.

dirigido por un impulso alzando un brazo extendió una mano blindada en dirección a la tormenta como muchas veces antes se concentró en ella, pero a diferencia de otras veces fue más lento, más concentró y esta respondía, podía sentir como las energías recorrían su cuerpo con un cosquilleo, como sus cabellos negros se erizaba y como el olor a ozono le llenaba la nariz, quería estar más cerca para poder sentirla para probar su fuerza con ella como dos luchadores que se miden en un combate.

Solo un poco más de tiempo y la tormenta posiblemente… ¡no sabía que respondería a su llamado! que solo él podía logra tal proeza sin incurrir en una tragedia, él era lo mismo que la tormenta una fuerza no nacida de la naturaleza sino de la magia que impregna el reino.

Pero todo llega a su fin y en este caso no era diferente, noto como unas pisadas que se acercaban por de detrás de él, solo cuando sintió una presencia que lo miraba soltando bajo su brazo y soltó un pesado suspiro, apartando la mirada de la tormenta de mala gana, se giró para ver quién era, aunque ya lo sabía.

fue la imponente figura de un guerrero que lo saludo quien estaba vestido en una armadura de color plata bruñida decorada con los símbolos de su oficio, sigilos de la tormenta y macabros símbolos de la muerte, también mostraba varios relicarios que contenía huesos, junto a un yelmo en forma de graneo humano le terminaba dando un aspecto tétrico, pero para él no era nada más que un amigo.

"siempre estás aquí Marcus" dijo el guerrero con una profundo voz, faltante de emociones.

"siempre lo estoy" respondió Marcus con voz baja al recién llegado.

El guerrero con decorativos de hueso avanzo unos pasos hasta estar al frente de Marcus, este pudo ver como las dos aberturas para los ojos en su casco no eran más que pozos de oscuridad que miraban fijamente en tu interior, junto a su presciencia que era pesada como la de un sepulcro del cual no es mejor no molestar su descanso, como un grifomastin que acecha su presa con uno ojos frio, cual quiera que lo mirara se hubiera acobardado, pero él no tenía miedo, ya lo avía perdido hace mucho tiempo.

"sean dichosos los ojos que te ven lord Hellbre" saludo Marcus al lord relictor esta vez con más ánimo con una voz que retumbaba con el eco parecido al de un trueno, espantando así a las pocas aves que descansando en sus nidos dentro de la torre.

Cuales rápidamente formó barahúnda de graznidos acompañados del batir de docenas de alas y cuerpos ansiosos de escapar, eran pocos pero lo fue suficiente para hacer un desastre del cual no se veía nada, de entre todas las plumas Marcus pudo ver como el Lord relicto alzaba una mano hasta la altura de su pecho pudo sentir como este preparaba algo y aun que no podía verlo su boca sabía que estaba murmurando, el aire se volvía pesa y una brisa especial mente fría cruzaba la estancia en la que se encontraban y de pronto todas las aves pararon, no de una en una sino todas de sopetón a la vez,

Todas volvieron a sus nidos sin hacer más ruido, cuando todo se hubo calmado solo quedaron plumas desparramadas por el suelo y encima de su armadura.

"buen truco" dijo Marcus, ahora calmando su poder para que no afecto su voz.

"gracias" dijo el Lord relictor, si estaba agradecido por su cumplido no lo mostro.

Marcus observo como todas las aves estaban intactas sin ningún daño visible todas estaban calmadas, ¡incluso algunas habían vuelto dormir! como si una voz invisible se los hubiera ordenado.

"fue algo que aprendiste en tu hogar" dijo Marcus alzaba una ceja por los métodos curiosos de Hellbre para apaciguar a los animales "en Ghur ¿Verdad?" pregunto.

"Mmm" fue su única respuesta.

Y ahí estaba la famosa forma de expresarse como una roca de él, aunque a vistos rocas más vivases que él.

al ver que no diría nada más, Marcus llamo al Lord relictor para que se acercara a su lado, este último acento la invitación tomando posicionándose a su lado en el ventanal de la torre con los brazos cruzados.

dirigiendo su mirada a su compañero cual permaneció sin decir nada mientras mirando a la ciudad, su atención volvió a la tormenta que ahora se alejaba por el horizonte, pero eso ya no importa.

observando como con los primeros rayos del sol todo empezaba a moverse a bajo, los humanos corrían de aquí para ya atendiendo sus necesidades, como los señores acaudalados se dirigían a reuniones o el trabajador común que iban a su trabajo, algunos se encontraban en ociosos caminando por las calles solos o en compañía de sus familias, de los Aelfo que marchaban con paso ligero y elegante atendiendo sus asuntos y como los Duardin discutían entre ellos a grito con su áspera voz que se escuchaban desde arriba.

"siempre te veo en el mismo lugar es algo que no comprendo" dijo el Lord Relictor con lo misma voz sin emociones.

"las vistas siempre han sido bellas" dijo Marcus "desde aquí se puede ver el mercado tres rayos" dijo mientras señalaba con la mano "puedo desde aquí arriba distinguir las personas que trabajan arduamente y también puedo ver el auspicio de los monjes que hacen al viajero cansado" prosiguió mientras su voz se convertía en una de felicidad.

"que pacifico es todo," pensó Marcus con una sensación de tranquilidad que le daba la palabra, pero a su vez una de precaución siempre le recodaba su naturaleza atenta, pero no pudo ignorar la belleza de todo lo que avía ante él.

de entre todos los ocho reinos el posiblemente más espectacular es azyr donde la magia del cielo se presenta como una colección de extensos valles verdes y altas montañas que tocan el cielo como los dedos de un gigante coronadas de picos nevados, por donde uno observe siempre vera un cielo azul desde todo el lugar, donde las aves lo surca atreves de los vientos fríos de una tormenta próxima.

Varios de los lugares de importancia en Azyr son sus ciudades puestos de civilización y orden donde se podía respirar un aire de grandeza, en la que se encontraban ahora es una de las más famosa es Azyrheim es conocida por muchos nombres, y es el hogar de muy diversos pueblos. Entren sus títulos se cuentan el de la Ciudad Eterna, la Primera Ciudad, y la Ciudad de los Perdidos. hechas a partir de la piedra blanca de las montañas, del oro y del esmero, se demuestra el trabajo y dedicación de los habitantes del reino celestial y que los tiempos de dificulta pueden ser superados.

"si tiempos difíciles" pensó Marcus con amargura mi entras recordando que todo el esplendor de ahora no asido alcanzado sin un sacrificio, que incluso no han podido recuperar todos los logros del pasado, la amargura de sus pensamientos permitió que su buen ánimo se convirtiera sombríos, apoyo las manos en el marco de la ventana mientras sus manos se cerraban en puños sintió como el metal se resistía con leve quejido por su fuerza divina.

¡todo les fue arrebatado por unas fuerzas codiciosas que no vieron nada más que un objetivo para destruir! ¡las innumerables penas de los pueblos que pesan en quienes las recuerdan!

¡toda la inmundicia que se arrastra ante los pies de sus señores oscuros que se riendo de satisfacción!

Con cada momento de reflexión en su mente su odio fue mayor, cada segundo se sentía como de una caldera a punto de estallar en cualquier momento, solo fue acrecentado por el viento que se agitaba en sus pulmones como de un vendaval. Cuando final mente la ira lo alcanzo las visiones comenzaron.

A diferencia de muchos de sus hermanos de armas los recuerdos de un pasado distante no se le aparecían en cualquier momento solo cuando la ira lo llenaba ocurrían de pronto.

la preocupación…*flash*no siempre fue así recordaba tiempos donde solo tenía que preocuparse

todo comenzó con los destellos en el borde de su mente como los reflejos de la luz en un estanque de agua cristalina, secaron su vista por momentos.

*flash* los asuntos de sus superiores cuando se iba de exploración al bosque de alter White, como el cuidado de los anímeles para que comieran *flash* deshacerse de las alimañas que se metían de la bodega.

Y otra *flash* asegurarse que las ventanas estuvieran cerradas cuando callera la noche.

Y otra vez limpiar las cámaras, contar los perga…, *flash* ver que todo estu….

Otra vez

Otra vez

Otra vez

¡y asegurarse de que sus hermanas no se metieran con los niños!

Él tenía hermanas… el pensamiento lo tenía desconcertado, de todo lo que había visto su mente paraba en estos momentos de sorpresa, cuál era el significado no la sabia, pero sabía que tenía familia y ¡se acordaba! En parte algo dispersas, si…se acordaba de ellas, del cabello castaños atado en una trenza, las pegas que poblaban mejillas enrojecidas, risas molestas dirigidas…a él.

"mi señor" fue la voz que lo saco de ese remolino de imágenes dando un paso atrás se alejó de la ventana.

Dirigió su mira a Hellbre cual lo estaba mirando incluso sino podía ver sus ojos sabía que lo miraban con atención, fue su voz tan falta de emociones lo que lo saco su mente.

"estoy bien Hellbre" dijo al final Su porte no había cambiado y su cara permanecía impávida por fuera estaba bien, pero por dentro en su mente era otro tema.

"no" fueron las palabras dadas por el Lord relictor con el mismo tono plano "puedo ver que algo te perturba" dijo como si fuera un hecho "no puedes engañarme Lord celeste, se cuándo mienten"

"pues hermano tienes un ojo muy atento" respondió el Lord celeste "pensé que era Fallnir el que podía ver las mentiras" dijo en cambio ante sus palabras.

"el obtiene las verdades de los demás" dijo el Lord relictor con un encogimiento de hombros "yo sé cuándo al quién miente".

"debo tener en cuenta que sus métodos son muy diferentes a los tuyo a la hora de obtener la verdad" respondí Marcus.

"pero eficientes" dijo el Lord relicto con una voz sombría.

Marcus solo pudo asentir ante la afirmación de su compañero, Fallnir es el Lord castellano de su huestormenta el muro que los protegía, también es el encargado de llevar los interrogatorios de los prisioneros que tomaban sus métodos son algo intensos para ponerlo de forma más suave.

"pues cuéntame que era eso que tenías en tu mente" sugirió Hellbre, como él era su consejero y segundo al mando, contarle sus pensamientos no podían ser un problema él siempre lo escuchaba.

"fueron las visiones…de nuevo" dijo al final mientras mirada al frente no queriendo mostrar su rosto.

sabía lo que pensaba el Lord relicto de sus visiones él también las tenía, una ayuda proveniente de alguien que pasa lo mismo que uno es más de lo que uno puede disponer.

"¿fue del mismo modo?" pregunto, no se refería a las visione él ya sabía de esto, si no lo que las impulsaban a salir.

"el odio, la ira" dijo Marcus mientras soltaba un pesado suspiro al final "siempre es lo mismo" prosiguió.

"entonces no es nada nuevo" respondo Hellbre "porque si lo fuero ya me lo abrías contado sin demora"

"puede ser" respondió Marcus mientras las luces del sol bañaban su rostro sin tiendo el calor agradable del día esperando que lavaran su ánimo.

"Mmm" dijo Hellbre mientras asentí ante sus palabras

"siempre me pareció curioso" dijo Hellbre mientras lo miraba sin cambiar de posición

"¿Qué caso?" pregunto Marcus ante las palabras de su compañero esperando a ver qué diría.

"siempre pensé que tu condición era más típica de esos iracundos de los vindicadores celestiales" dijo "siempre llenos de furia y rabia como si fueran salvajes y no guerreros, es algo que me llama la atención"

"En serio" dijo Marcus con curiosidad ante sus palabras.

"si, talvez sea que eres uno de ellos, pero posible mente se haya equivocado con tico cuando te forjaron" dijo el Lord relictor sin una sola duda en su voz "eso explica por qué tengo que lidiar con tamaño problema si mi superior es alguien como tú"

El silencio prosiguió tras las palabras de Hellbre con el guardando silencio y Marcus sin saber que decir, ante tamaña ofensa para él, lo que más lo sorprendió fue que Hellbre fuera el que selo dijera a él, actuando como si nada.

"! Hellbre maldito de boca dura!" dijo el Lord celeste a modo de broma mientras una sonrisa cambia su expresión seria de ahora, de eso soltando una risa puso una mano en la hombrera de su amigo.

"y que amigo" pensó Marcus mientras lo mira él sabía que las palabras de Hellbre no era para lastímalo y si lo fueran serían más fuertes que este insulto de niño, sino que era para animarlo "gracias" dijo dándole palmadas en el hombro.

"son tiempos mejores mi señor, pero uno no puede perder en cosas banales, tienes que estar atento a lo que se aproximan" dejo Hellbre mientras le dé volvía la mirada.

"¿crees que mis visiones del pasado son banales?" pregunto Marcus sin apartar la mirada "son mis recuerdos Hellbre, mi pasado y posible mente la llave mi futuro" termino con un tono más alto en su voz, sin importar que fuera su amigo no iba a dejar que insultara sus recuerdos que el apreciaba.

"no es mi intención ofenderte" comenzó Hellbre "pero debes tener en cuenta que ya tienes algo nuevo un deber y no puede dejarlo por algo viejo" dijo con su típica forma de hablar tan razonable, pero a la vez tan dura como patear por accidente una piedra, una especial mete dura todo eso con su voz sin emociones que puede herir a las personas…o causar su ira.

"lo sé, pero…" dijo Marcus sin completar lo que iba a decir eligiendo guardar silencio, en su lugar fue Hellbre el que prosiguió.

"entiendo tus sentimientos, los he oído en la boca de nuestros hermanos, yo mismo lo siento" dijo mientras su voz se volvía suave con un matiz de dureza como la de un padre "como una parte de nuestra vida se escapa de nosotros por cada pelea que damos por cada muerte nuestra" siguió el, mirándolo fijamente con los negros ojos de su yelmo, pudo sentir como una pación llameante surgía de ellos capas de llevarse a cuál quiere por delante de él.

"y que los recuerdo que vuelen a nosotros es una bendición, pero debo, no es mi obligación recordarles cual es nuestro lugar y eso es ahora no después, somos algo nuevo por eso no podemos detener nos con el pasado" termino cuando el sonido de las campanas retumbo por la ciudad, dándole énfasis a sus palabras.

su figura se volvió más imponente, ya no era la de lucubre guerrero sino la de alguien experto en las palabras cual estaba dispuesto a oír las voces de las demás para apaciguar sus dolores.

"entiendo lo que dices" dijo al final Marcus, al final uno necesita a veces que le recuerden que es lo importante.

Esta vez fue Hellbre el que puso su mano en su hombro, pero más como un consuelo donde su agarre fue una señal de apoyo.

"es por eso que te digo que sigas adelante, pero que no olvides quien fuiste," dijo "la vida es un sendero que hay que recordar y quienes la olvidad se perderán en la negrura del bosque".

Termino dando un consejo, posiblemente un refrán de su tierra,

"nuevamente te debo dar las gracias Hellbre" dijo Marcus con los pensamientos ya aclarados "tu ayuda es invaluable".

"lo sé" dijo en repuesta, el sol ya avía alcanzado lo más alto del cielo y el bullicio de abajo no había disminuido.

"pero no viniste a hablar conmigo ¿verdad?" pregunto Marcus, yendo al asunto de todo esto, él sabía que Hellbre no se prestaba a las charlas y que en realidad lo buscaba por algo.

"si" dijo Hellbre volviendo a su tono plano.

"dime que ha pasado" exigió Marcus ya no como un amigo, sino como su comandante un líder que le hablaba a su segundo al mando.

"nos están llamando" fue la única que dijo.

"¿los demás están preparados?" pregunto Marcus

"Fallnir ya los reunió, están esperándote" respondo el Lord relictor

Marcus dio un asentimiento, antes de dirigirse casco que descansaba en su cintura, al igual que su armadura era de un color plateado bruñido, con una máscara de un rostro impávido con una piedra de reino en forma de lagrima incrustada de bajo del ojo derecho, imitando el tatuaje que tenía en el mismo lugar.

Lo miro por unos segundos antes de ponérselo

"no los ágamos esperar más" dijo para después dirigir la marchar con Hellbre a su lado "a la guerra y la victoria".


En lo alto de una torre una figura miraba el paisaje atreves de un ventanal, admirando los verdes bosque a su proximidad y los edificios de conocimientos donde las nuevas esperanzas del futuro aprendían y convivían juntas, con los rayos del sol dando le un aire de paz.

Solo le faltaba su taza de café y estaría completo, lástima que no había hoy pero no todo puede ser perfecto.

mirando más allá de su amada escuela vio la ciudad de vale la metrópoli hogar de una de las mejores escuelas de cazadores, pudo ver incluso desde esta distancia las edificaciones que se alzaban con el trabajo dura del hombre y sus muros que protegían a sus habitantes del mal que estaba más allá.

Los Grimm bestias de oscuridad que solo velan por la destrucción de todo el mayor mal que se conoce en Remnat, pero él sabía que no lo era, que había algo más…escondido en las sombras

Con su mente centrada pensó en los últimos acontecimientos, varios cazadores informaban de baja actividad Grimm, tendrá que enviar a sus ojos para ver qué pasa,

en las a fueras del muro se hablaba de sombra que robaban a los incautos y desaparición Asus víctimas, posiblemente bandidos han estado muy enérgicos, mandaría varios grupos de cazadores para protección.

"los desaparecidos posiblemente estén muertos" pensó con pesar ante las familias de los fallecidos.

Un político tiene ''ideas'' interesantes para los cazadores que está molestando, tendrá que hablar con sus contactos en el consejo.

También tendrá que ir a un entierro de un cazador conocido, ya era el quinto de dos semanas, los Grimm esta inactivos, pero varios de sus compañeros están muertos, él no es un tontón para creer en coincidencias, fue su obra o de alguien muy peligroso.

Tendrá que llamar a una reunión de su círculo.

*ping* *ping*

El familiar sonido de llamada lo Segándolo de su concentración, cedió la vuelta y se encamino a su escritorio, donde tomo su asiento.

*ping* *ping*

"ya voy, ya voy" dijo con voz calmada mientras contestaba la llamada, quien seria.

Cuando la pantalla de su computadora se ilumino mostro un rostro sonriente de ojos plateados

"! hola!" dijo con alegría la mujer.

"hola señorita Rose" dijo el directo con una sonrisa.

"Ozpin ya te he dicho que me llames Summer" regaño lo mujer con alegría.

"perdón, perdón es la costumbre" dijo el director mientras se acomodaba sus gafas.

"si, siempre es lo mismo" dijo Summer "un perro viejo no aprende trucos nuevos"

"no soy tan viejo Summer" dijo el director con una falsa molestia a la mujer, Está en cambio alzo una ceja mientras sonreía.

"bueno si soy algo viejo" admitió el directo de mala gana

"jajajaja" la risa que broto de ella fue una de cantarían como de una mujer mayor algo que era ella.

"como pasa el tiempo" pensó el director con nostalgia, podía acordarse de esos días cuando solo era una muchacha enérgica y llena de sueños.

"y donde esta Glynda" pregunto Summer ante la falta de una persona.

"está trabajando" respondió el director.

"espero que no la tengas trabajando mucho" pregunto Summer de manera acusatoria al director.

"no prometo nada" dijo el director con tranquilidad.

"Ozpin" regaño la mujer por la falta de consideración del director a su amiga.

Esta vez fue su turno de riese moderadamente "y ¿Cómo esta Taiyang y las niñas?" pregunto por otro de sus viejos estudiantes y sus hijas.

"oh Taiyang está en el patio y las niñas están con el" dijo mientras señalaba con la cabeza a un lugar fuera de la pantalla. "ambas están muy bien si vas a preguntar, son un par de revoltosas" dijo con una sonrisa más grande y brillante que podía poner

se alegraba de oír eso, saber que sus estudiantes la pasaran bien con sus vidas fue una dicha teniendo en cuenta las tragedias que los han afligidos, en especial a uno y a su hija rubia.

"me alegro de oír eso Summer, pero" dijo el director antes de poner sus manos juntos sobre la mesa "no meas llamado para hablar sobre asuntos cotidianos ¿verdad?" preguntó Ozpin con un tono seria.

La cara de la mujer paso de una de alegría a de total seriedad, con sus ojos endurecidos casi brillando.

"es sobre unos asuntos" dijo ella "de cazadora" prosiguió con un tono calmada.

Solo pudo asentir ente sus palabras, sabiendo a que se refería, permaneció en silencio mientras pensaba sobre el asunto antes de hablar.

"bueno pued…" no pudo terminar cuando la voz de un hombre pidiendo ayuda lo interrumpió.

*suspiro* "perdón por eso" dijo la mujer con algo de pena que se mostraba en sus mejillas enrojecidas.

"no te disculpes" ofreció el director para calmarla un poco.

"será mejor que hablemos en persona" sugirió ella "por la tarde cundo ellas se calmen, si"

"bien" acepto el Ozpin con una pequeña sonrisa en su Boca.

Summer le devolvió la sonrisa ante de despedir a tender a su familia, cuando la llamada se cortó el director se reclino en su silla sumergiéndose en sus pensamientos nueva mente, con todo lo que estaba pasando y ahora esto.

Con su uno de sus mejores estudiantes llamándolo para una misión de alto riesgo, tan leal, tan dedica fue la que mejor mostro convicción no solo en los momentos de mayor dificulta sino en otras circunstancias, su habilidad no fue de nada común superando a muchos y el don del cual poseía

"si la hubiera elegido para.." no se prometió así mismo que no la metería más de lo que ya estaba.

Se levantó de su silla para tomar su puesto en la ventana, miro sus estudiantes corrían a sus clases, hablando entre ellos.

"Dentro de poco son los exámenes" se dijo para sí mismo, tendría que reunirse con los profesores.

el profesor Ozpin para mucho es un hombre enigmático que guarda siempre una carta en su manca, un astuto estratega un hombre, alguien de pensamientos complejos, pero solo era un hombre, alguien que protegía a los suyo y los demás incluso si eso significa pelear en las sombras.


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