Hola... aquí va otro capítulo de esta historia, la verdad no tengo nada que decir por ahora, así que aquí los dejo. Nos leemos pronto... o dentro de lo que cabe no sé... creo ya se acostumbraron a verme morir y resurgir tiempo después XD. Chao y hasta otra. Cuídense. ;)
...
Carlos ha sido alguien que ha vivido cosas que uno nadie esperaría que le ocurriese... pero él ha aprendido a manejar todas y cada una de las situaciones que el destino le ha puesto en su camino... tiene la fuerza y el valor para hacerle frente a todo tipo de cosas, pero claro que él no está solo, sus compañeros espirituales siempre están a su lado, siendo su guía y su respaldo en todo momento.
Sin embargo... Carlos poco a poco ha aprendido a valerse por sí mismo, sin que depender tanto de la ayuda de esos tres, a menos claro que la situación lo amerita. Y en esta ocasión... realmente necesitará un poco de su ayuda... ya que esta nueva aventura lo iba a meter de lleno en un mundo bastante grande, y necesitará de toda la ayuda que puedan brindarle.
...
- ... pai...! ¡... Sem... pai! – una voz se podía escuchar, Carlos intentaba reconocer quien era, hasta que podía escucharla mas claramente. – ¡Sempai... por favor despierta...! – fue allí que la voz se podía interpretar como el llamado desesperado de una chica... una la cuál... Carlos pudo reconocer.
[¡Carlos! Ufff... menos mal, ya estás recuperando el sentido, la fuerza de gravedad ese vórtice te noqueó por 10min, pero ya estás bien] – Slyfer fue el que habló, su compañero había estado inconsciente por un buen rato, pero sabía que se recuperaría rápidamente, como siempre lo hacía.
(Ya era hora mocoso... en serio, ya he perdido la cuenta de cuantos problemas pueden suceder contigo estando cerca) – el siguiente en hablar fue Obelisk... pero como siempre, tenía salir con sus quejas, ¿no tenía otra cosa que decir? Un "estaba preocupado por ti" al menos.
{Me alegra que te encuentres bien Carlos... pero te sugiero que despiertes... o ella se preocupará mucho por ti} – Ra fue el último en hablar... pero ¿a que se refería con eso? Espera... la voz, acaso...
- Mmmm... ¿Q-Qué pasó...? – Carlos preguntó algo desorientado, mientras que se sentó, su cabeza le daba vueltas, y su visión parecía que giraba como remolino... mierda, sentía como si lo hubieran metido en una jodida lavadora estando hasta la mierda con unas copas de más.
- ¡Sempai! Gracias a dios estás bien. – Carlos entonces sintió que alguien cerca de él, y pudo reconocer aquella voz... esa era...
- ¿Mash...? ¿Eres tú? – Carlos preguntó, mirando a la susodicha, aún su visión daba vueltas, pero poco a poco se recuperaba, y fue que al fin pudo ver a esa chica de cabello lila, pero lo que lo sorprendió, era que su amiga había cambiado, literalmente hablando.
Carlos podía ver a Mash, ella al parecer estaba bien, y no parecía tener las heridas de antes y su energía vital era estable... y eso para él era un consuelo, estaba feliz de que ella siguiera viva... pero ahora lo que mas le llamaba la atención era el como vestía la chica. Mash ahora poseía lo que parecía una armadura de color negra con detalles en color púrpura, y era señida a su cuerpo, al menos en la parte superior, usaba lo que parecía era una falda metálica lo cuál dejaba sus piernas bastante expuestas y usaba botas blindadas color negro que le llegaban hasta las rodillas. En sus hombros tenía hombreras ligeras, tenía guantes negros con líneas púrpura que llegaban hasta los codos con protecciones en cada una. Y para finalizar, en sus manos cargaba lo que era un gran y enorme escudo de metal que tenía forma de una cruz, con los extremos abiertos y doblados, el escudo principal en medio, y también tenia lo que parecía un grabado con una joya color verde. Carlos estaba impresionado por ver como estaba la chica... pero eso no era todo... su aura había cambiado, era más fuerte que antes, pero parecía que había otra que le daba esa fuerza... solo que no podía identificar de que... o de quién. Ya que podía saber que esa aura extraña... tenía conciencia, pero parecía ocultarse detrás de la de Mash por algún motivo.
- Mash... ¿Qué te pasó? Sigues aún con vida... aparte, te vez muy... bien. – Carlos preguntó mirándola de arriba abajo, y debía admitir... que esa armadura era algo atrevida, pero se le veía muy bien. Mash por otro lado se había apenado un poco, que su sempai la mirara de esa forma, era muy vergonzoso, pero decidió responder a su pregunta.
- B-Bueno... lo que sucede es que... – sin embargo fue interrumpida cuando ambos escuchaban que algo venía a donde estaban, y podían sentir, que eran seres hostiles.
[Carlos... varias presencias hostiles se acercan a ustedes] – Slyfer dio el aviso con seriedad, Carlos finalmente pudo ver el entorno en el que estaban.
Era una ciudad... o bueno lo que quedaba de ella, mientras que todo era consumido por las llamas. Pero eso no era lo importante, ahora, unas presencias maliciosas iban hacia ambos, eran muchos realmente, pero Carlos no era alguien que se confiara, al agudizar sus sentidos, pudo ver de que se trataban los enemigos que los rodean, se trataban de...
‐ "¿Esqueletos? Espera... ¿Qué hacen esqueletos vivos aquí?" – Carlos se preguntó entre asombrado y confundido, ¿cuándo fue el momento en que lo metieron en Dark Souls? Esto no tenía sentido.
(¡Deja de pensar en estupideces y concéntrate, idiota!) – rugió Obelisk con molestia, tiene razón... hay que primero encargarse de las calacas estas.
- ¡Sempai, detrás de mí! – Mash ordenó seriamente, poniéndose frente a Carlos, protegiéndolo con su escudo.
- Mash, no creo que... – Carlos no pudo terminar ya que aquellos esqueletos que portaban espadas, otros poseían lanzas, iban directamente al ataque.
Entonces Mash detuvo el ataque de uno de estos seres que poseía espada, a pesar de poder contenerlo, la fuerza de ese reanimado saco de huesos era considerable, haciéndola retroceder un poco, pero eso no sería suficiente para romper su defensa. Entonces Mash usando su imponente escudo, realizó un parry, golpeando justo en el momento que su enemigo atacó, desestabilizandolo momentáneamente, para acto seguido darle un fuerte golpe, y así, destruyendo a ese esqueleto. Pero no acabo allí, dos Esqueletos mas con lanza fueron contra ella, Mash entonces cargó contra uno de estos empujándolo hacia atrás, para seguido bloquear el ataque del segundo, y aprovechar su falta de reflejos, tomó con fuerza su escudo, y le dio un golpe ascendente, gracias al extremo inferior, pudo destrozarlo... para después mirar hacia donde estaba el otro esqueleto que quedaba, corrió hacia este, alzó su escudo y le dio un fuerte golpe... el cual pulverizó al enemigo huesudo.
Carlos quién se había quedado atrás, estaba impresionado... la fuerza de Mash había crecido Increíblemente, pero no solo eso, podía usar ese escudo casi como si de una espada se tratase... sea lo que sea que le haya sucedido, le ayudó, y mucho.
- Wow... Mash se hizo muy fuerte, aunque aun tiene que mejorar en su forma de pelear, pero al menos ella puede defenderse ahora, aunque estas cosas no son nada. – dijo Carlos el cual miraba como la pelilila combatía, sonaría raro que lo diga... pero verla pelear así, hacía que Mash le parecía mucho más atractiva ahora. Y claro que esa armadura también entra en la discusión.
(¡Mocoso, atrás tuyo!) – ante la advertencia, Carlos se dio cuenta que uno de esos monstruos reanimados iba contra él con una lanza, pero no pudo reaccionar rápido y...
SHAAACK...
- ¡AAGHH...! – El muy bastardo saco de huesos logró insertarle la lanza a un costado del abdomen, Carlos logró retener la lanza antes de que se clavara mas en su cuerpo, mientras algo de su sangre se derramaba... y este hacía una mueca de dolor y disgusto... se distrajo y no puso la suficiente atención a su alrededor.
- ¡Sempai! – Mash exclamó preocupada al ver que hirieron a su amigo... quería ir a ayudarlo, ¡pero estos malditos no dejaban de aparecer! Tiene que hacer algo o sino su compañero iba a...
- ¡MALPARIDOS HIJOS DE PUTA, AHORA SÍ QUE ME HICIERON ENOJAR...! ¡RAAAAAGGHHHH! – ese rugido provino de nadie más que Carlos, el cual ahora si se había molestado con estos miserables hechos de huesos, ¡el dragón Alfa ahora sí que estaba furioso!
Fue así que usando su brazo vendado, le dio un fulminante puñetazo al esqueleto que se hizo pedazos como si fuera nada. Carlos entonces se retiro la lanza que tenía en el abdomen, sin siquiera importarle el dolor, estaba demasiado emputado para siquiera sentirlo. Entonces cargo a gran velocidad contra uno de esos esqueletos y de un derechazo lo hizo trizas... otro quiso atacarlo... pero todo lo que recibió fue una patada que lo desarmó por completo. Mash quién se había detenido al ver la reacción de su amigo... no esperaba una reacción como esa, pasó de ser un simple chico normal... a ser una bestia enfurecida, y eso puede verlo, el cómo despedazaba a sus enemigos con gran fuerza y facilidad.
- "Sempai... ¿Qué le ha pasado? Ahora parece una bestia que quiere solo destruir. Casi hasta parece a un servant de clase Berserker." – la pelilila se preguntó a sí misma, su compañero... su sempai, ahora parecía ser otra persona, pero... ¿Por qué? Sin duda había algo raro con respecto a su compañero. Pero no era tiempo de ponerse a pensar... debe acabar con estas cosas que ya empiezan a ser molestas.
De vuelta con Carlos; este destrozaba a diestra y siniestra a cada huesudo que se le pusiera en frente, estaba enojado, e iba a sacarse esa molestia acabando con estos malditos.
El humano dragón terminó de destruir a otro de esas cosas, entonces al ver que ya no tenía enemigos cerca, respiró un poco para intentar calmarse... pero pudo escuchar con su mejorado oído que Mash tenía problemas para lidiar con esos imbéciles... Tsk, ya estaba harto, ¡iba aplastar a todas esas calacas llenas de osteoporosis!
Fue así que usando su increíble fuerza sobre humana, agarró un enorme pedazo de piedra que parecía ser parte de un edificio, y preparado... exclamó.
- ¡MASH, TÍRATE AL SUELO AHORA...! – ante el grito de Carlos, Mash al mirar, quedó con la boca abierta al ver que este tenía cargado como si nada una enorme roca, y ni lenta ni perezosa acató aquella orden, protegiéndose con su escudo, solo por si acaso.
Entonces Carlos lanzó con fuerza aquella roca, la cual pasó por encima de la chica, rozando un poco su escudo... pero manteniéndose a salvo. Los que si no se salvaron fueron los esqueletos, los cuales fueron aplastados así nada mas, una columna de polvo se alzó... Mash se reincorporó, mientras que buscaba a Carlos... y no tardó en encontrarlo, el cual parecía intentar calmarse de su arranque de ira. Al mirarlo un poco, podía notar algunos ligeros cambios en este, su cabello se había erizado un poco, su único ojo visible había cambiado, en vez de ser de color rojo sangre, ahora era de un color amarillo brillante y con un una pupila recta, parecida a la de un reptil, en su boca podía notar que sus dientes eran colmillos, en su mano izquierda se podía notar que sus uñas eran garras ahora. Y además sus músculos eran mas grandes, y al respirar emitía gruñidos como cual bestia enfurecida se tratase. Y por sí fuera poco... el instinto asesino que irradiaba era tal que le ponía los pelos de punta, y su instinto le decía que no se acercara a él en ese estado... pero no lo hizo, ella se acercó con cautela y decidió hablarle.
-S-Sempai... ¿te encuentras bien? –
Carlos al oír la voz de Mash... este la miró, al ver que estaba bien, soltó un suspiro, mientras que los rasgos de su cuerpo comenzaron a cambiar, volviendo a la normalidad. Entonces él se acercó a la pelilila.
- Estoy bien Mash... no te preocupes. Y disculpa que me vieras así, no pude mantener la calma cuando esas cosas ya empezaron a ser molestas. – Carlos dijo con tranquilidad, haciendo que Mash diera un suspiro de alivio, pero eso no duró mucho ya que recordó algo importante.
- ¡Es cierto, Sempai, estás herido, deja que te ayude! – Mash exclamó con preocupación, pero tremenda sorpresa se llevó al ver que...
- Ah, ¿eso? Descuida, estoy bien. – Carlos le dijo tranquilamente, mientras le muestra donde lo habían atacado, solo para verse que ya no había herida alguna, cosa que sorprendió a la chica, ella lo vio, como fue herido por uno de esos esqueletos vivientes, entonces... ¿Cómo...?
- Mash... – el humano dragón le habló, mirándola seriamente, haciendo que ella lo mirara fijamente. – En verdad quiero responder las preguntas que tengas, pero primero hay que irnos de aquí. –
La pelilila no dijo nada, es cierto que solo conocía a Carlos hace solo unas horas antes, por eso es que no sabe nada más de él, eso que pasó... sin duda la sorprendió de sobre manera, la fuerza de su amigo era tal... que si podía comparar, diría que le podía dar pelea a algún servant de gran fuerza, como por ejemplo un clase Berserker. Además podía notar que este tema era muy delicado para él... así que, sabía que debía de escucharlo para así saber mas de él, y de quien es realmente.
- Está bien sempai, debemos irnos de aquí, esas cosas podrían volver a aparecer otra vez. – dijo la chica del escudo seriamente, y el muchacho asintió estado de acuerdo con ella.
-Narración en primera persona-
Sin duda este lugar es o se parece al infierno, todo aquí es un caos, el fuego consume toda la ciudad, y las pocas estructuras que quedan en pie solo son vestigios de lo que alguna vez fue... y sí, reconozco este lugar... no es otra que dónde empezó todo este desmadre... La ciudad de Fuyuki. Tal parece que el Rayshift nos trajo hasta aquí, donde todo esta reducido a cenizas, y lo peor es que no sé a donde debo ir, o que debo de hacer para salir de aquí. Es por eso que le pedí ayuda los tres.
- "Oigan... ¿no tienen algún consejo que me puedan dar? La verdad que estoy perdido con todo esto, no sé que hacer para regresar, además... también está el decirle la verdad a Mash de quien soy realmente." – dije con bastante seriedad, nunca antes me había sentido de esta forma, y espero que ellos me ayuden un poco con esto.
(Si quieres saber mi opinión... solamente puedo decirte que mantengas alerta, este lugar... desprende una gran cantidad de mana corrupto, para una persona normal sentirá que se asfixia por la densidad del ambiente, pero tú y esa niña no son del todo normales, además... esos sacos de huesos de antes... tras analizar un poco... pude darme cuenta que no son normales... pensé que podía tratarse de nigromancia, pero no era así... si no que mas parecen invocaciones, algo así como esos tales servants, tienen su clase, y hasta cierto nivel de mana que pueden usar. Solo eso puedo decirte, el resto deberás descubrirlo por tu cuenta) – Obelisk habló bastante serio, cosa que me sorprendió, ya otras veces lo he escuchado de esta forma, pero ese dato que dijo, que esos monstruos son como los Servants, me llama la atención, entonces puede que no sean los únicos.
[Obelisk tiene un buen punto, sin embargo mis instintos me dicen que hay algo mas en esto, Carlos. Por eso te recomiendo estar alerta, siento que esos monstruos no serán lo único que debas de enfrentar en este lugar, y lo digo en sentido general, por lo que es lo único que te puedo decir, compañero] – Slyfer dijo lo que pensaba, yo también pensé en esa probabilidad, así que debo de estar preparado para lo que sea que se presente.
{Bueno... a diferencia de lo que dijeron ambos, yo puedo decirte que lo que vendrá será algo que te marcará, personalmente hablando, Carlos. Lo digo porque usé un poco de mi clarividencia, y puedo decir que tu futuro en este mundo ya está marcado, así que debes de estar preparado para lo que venga. Y con respecto al asunto con la joven Mash, te recomendaría que le dijeras la verdad, eso sí, deberías hacerlo una vez salgan de aquí... ya que siento que deberías también decírselo a ese doctor Roman, presiento que él es fundamental en este futuro no tan lejano... Oh, y con respecto a tu problema, esto es una singularidad... así que deberías de buscar la perturbación que tiene este lugar, para así darle un reinicio, solo así se corregirá este lugar. Ten eso en cuenta.} – Y por último... Ra dio su opinión... y la verdad tiene sentido lo que dijo, aunque me dejó pensando en lo que mencionó, sobretodo de decirle sobre mí también a Roman, y que él es importante en todo esto. No comprendo del todo, pero sé lo sabio que es Ra, así que, si sus predicciones llegan a cumplirse, entonces...
- Sempai... ¡Sempai...! – fue entonces que oí a Mash llamándome, ya pensaré en lo que me dijeron ellos 3, ahora puedo ver a Mash la cual me miraba fijamente.
- Oh, perdón Mash, ¿me estabas hablando? –
- Así es... te estaba hablando pero no me estabas prestando atención. – dijo ella un poco molesta y haciendo un lindo puchero, cosa que la hace ver muy tierna a mi parecer jeje. – te estaba preguntando... sobre lo que pasó hace un rato atrás, parecías haber estallado en ira, y destrozaste a esos monstruos con gran facilidad, aparte tu apariencia cambió por un momento y también que tienes una gran fuerza para ser una persona normal. Sempai... no quiero sonar grosera en lo absoluto, pero... ¿Quién eres realmente? – Preguntó ella mirándome con seriedad, yo me quedé en silencio mirándola fijamente a los ojos, pasó unos segundos cuando di un suspiro, y decidí responder.
- Créeme Mash... que no soy alguien que puedas catalogar como... "Normal". Soy alguien que ha pasado muchas cosas, unas hermosas, otras tristes, incluso algunas tan fantásticas que nadie creería que fueran reales. Sin embargo tengo mis propias razones para ocultar quién soy realmente, porque a pesar de todo... aún soy alguien que tiene miedo, que teme no ser lo que muchos esperan que fuera, y por eso... – Decía, pero me costaba encontrar que más decir, pero sentí que Mash me tomó de mi mano vendada, mientras que me miraba diciéndome que siguiera, y lo hice... – Yo... Solo voy a decirte ahora, que hace mucho tiempo que dejé de ser un humano. Mash, puede que te moleste que haga esto, pero te pido por favor que esperes hasta que salgamos de aquí, además... quisiera comentarle de esto también al doctor Roman, puede que lo conociera por poco tiempo... pero se nota que es un buen tipo. Por eso te prometo que te contaré absolutamente todo... cuando regresemos a Chaldea. ¿Te parece bien, Mash? – pregunté con una mirada seria, Mash se quedó callada un momento, pude oír lo que pensaba, por un lado estaba un poco insatisfecha de que prolongara este tema, pero le parecía razonable, este no es el lugar ni el momento para hablar, ya que hay que volver a Chaldea en una pieza.
- Está bien sempai, pero espero que cumplas con tu promesa... o sino me enojaré contigo. – dijo haciendo un puchero bastante adorable, que sin duda me tocó el corazón.
- Jajaja está bien, lo prometo. Y créeme que soy de los que siempre cumplen con sus promesas, no importa cuanto nos tome resolver esto, cuando regresemos te diré todo de mí, sin dejar nada en duda. – dije y entonces ella me sonrió, y levantó una de sus manos con el dedo meñique arqueado, entendí el gesto, y uní mi dedo con el de ella, haciendo la promesa.
Sin embargo nuestro momento se interrumpió cuando sentí una presencia, no parecía ser de esos monstruos, sino que era una pequeña... pero que pude reconocer... ¿cómo es que...?
- ¡Fou...! – Entonces cierta criaturita blanca apareció de la simple nada, y se puso en mi hombro, cosa que nos sorprendió tanto a mí como a Mash por ver a...
- ¿Fou? ¿Qué estás haciendo aquí? – Mash preguntó sorprendida, mientras que este travieso empezó a hacer sus sonidos característicos.
- ¡Fou... Fou fouuuu, fou fou kyuuuu...! –
‐ Mmmm, No tengo idea de lo que dijo... pero creo que dice que me vio correr hacia la sala de control y me siguió, y cuando ocurrió el Rayshift se aferró a mí cuando fuimos arrastrados, y por eso está aquí. – dije lo que entendí de sus sonidos y gestos, mientras que Fou asintió a todo lo que dije, en verdad este pequeño amiguito me sorprende, quizás es más de lo que aparentaba.
- Bueno... Fou, puedes venir con nosotros, pero mantente fuera del peligro, así que quédate cerca de Sempai o de mí, ¿entendido? – Mash le ordenó de forma amable al pequeñín, y este asintió estando de acuerdo.
‐ Bien... ahora debemos de... – antes de que continuara hablando pudimos oír algo, y eso fue un grito de terror... parecía que alguien necesitaba ayuda, así que miré a Mash. – Alguien debe estar en problemas. Vamos a ver, Mash. –
- ¡Entendido, Sempai! –
-¡Fou fouuuu~!
Entonces los tres nos dirigimos a donde se escuchan esos gritos, aunque me parecía que los reconocía, solo espero no estar equivocado... o preferiría estarlo realmente.
-Narración en tercera persona-
- ¡AAAAAAAAHHHHHHHH...! ¡ALGUIEN POR FAVOR AYÚDEME...! – Esos eran los gritos que de hace rato se iban escuchando, y la responsable no era otra que Olga Marie Animusphere, la directora de Chaldea, la cual era perseguida por una horda de esos esqueletos vivientes, los cuales tenían muy claras sus intenciones.
La mujer maga de cabello blanco seguía corriendo entre los escombros de la ciudad, hasta que en cierto punto se tropezó y cayó fuertemente contra el suelo, y lo peor es que ahora tenía un esguince en el tobillo, su suerte no podía empeorar más... momento eso enorme que ese mueve entre los esqueletos esos... ¡¿ES UN JODIDO GOLEM?! ¡¿ES EN SERIO?! Era oficial... este era el peor día de su vida, y lo peor es que aún no se casaba, y además que seguía siendo virgen. ¡Nada es mucho peor que eso...!
- No... No quiero terminar así... p-por favor que alguien me ayude... ¡AYÚDAME, LEV! – Olga gritó una vez más esperando ser escuchada, incluso llamando Lev, quién era su amigo y colega, pero... era inútil, su destino ya estaba escrito aquí y ahora.
Pudo ver que aquel enorme Golem hecho de roca, estaba acercándose a ella con toda la intención de aplastarla, sin duda que iba a morir de la peor... forma... posible...
Cerró sus ojos en espera de su triste final, pero fue entonces que escuchó un fuerte estruendo... y al abrir los ojos nuevamente, vio con sorpresa como un enorme escudo había golpeado a ese golem, haciéndolo retroceder, y allí pudo ver quien fue su salvador, o en este caso... salvadora.
-¿Ma... Mash?! – Preguntó estupefacta, quien resultó ser la que la salvó no era otra que Mash, la cual vestía lo que parecía una armadura negra con detalles púrpura. Entonces eso quería decir que ella...
No pudo terminar de divagar cuando sintió que alguien la tomó al estilo princesa, y al notar a esa persona, resultaba ser... ¡¿ÉL?! ¡¿DE TODAS LAS PERSONAS POSIBLES TENÍA VENIR ÉL?! Demonios... este día seguía sin ser el mejor para ella, ahora no solo tiene problemas con esos monstruos, ahora tiene que soportar a este despreocupado y altanero chico. Bueno... ¿Qué otra opción tiene ahora? Aunque hubiera preferido que Lev fuera el que apareciera.
- No se preocupe directora, ya estamos aquí, la ayudaremos. – Carlos habló con seriedad, mientras que se llevaba a Olga a un lugar más seguro, mientras Mash distraía a los enemigos circundantes, eso sí, debía de ayudarla con aquel golem, se notaba que este era más fuerte, así que debía de intervenir.
- T-Tú... ¿cómo es que tú... ? – Olga intentó preguntar, pero no pudo ya que Carlos no la dejó terminar.
- No es momento para que se queje, directora. Ahora debo de ayudar a Mash con aquel golem, así quédese quedita aquí y ya regreso. Fou, asegúrate de que no se vaya a ningún lado. – Carlos termino de decir, mientras que dejó a la mujer peliblanca recostada en una pared de un edificio casi derrumbado, mientras que la pequeña criatura blanca asintió en acuerdo.
- ¡Kyuuuu...! –
Entonces Carlos se fue rápidamente a apoyar a Mash en su pelea, mientras que Olga lo miró irse... estaba un poco molesta, ¿cómo se atrevía a decirle lo que debía hacer? Ella es una Animusphere, una maga de una familia muy importante en la sociedad de magos, ella en estatus está por encima de alguien con nada de talento mágico como él... o al menos eso es lo que ella cree. Mientras que Fou, solo se puso al lado ella mirándola, Olga al darse cuenta le cayó una gota de sudor... ¿incluso se trajeron a la mascota de Chaldea consigo? Aparte lo pusieron como su guardia temporal... Ugh, la jaqueca que tiene ahora... cuando vuelva le dirá a Romani que le de un analgésico, en serio que lo va a necesitar, y mucho.
...
Mientras con Mash; está tenía problemas lidiando con ese golem de roca, podría pelear mejor... si tan solo estos estúpidos esqueletos vivientes no fueran tan molestos, hasta parecía que el golem los usaba como carne de cañón para el atacar con más fuerza, y así poco a poco poner en jaque a la chica del escudo.
Al deshacerse de otro esqueleto que se puso en su camino... Mash bloqueó otro fuerte golpe de esa maza de rocas andante, el cual pudo desestabilizar por un momento a la chica, cosa que aprovecho el monstruo hecho de piedra, para así atacar a quema ropa a la pelilila, la cuál cerró sus ojos esperando el fuerte impacto que seguramente la dejaría bastante lastimada. Sin embargo, eso no sucedió cuando de un momento a otro, el golem retrocedió, y allí se pudo ver que casi todo su brazo izquierdo se había hecho añicos... y ¿la razón? Pues ese no fue otro que Carlos... el cual había interceptado el ataque del golem, dándole un golpe con su gran fuerza sobrehumana, impactando en el brazo del ser hecho de roca, lo cuál provocó que le destruyera el brazo.
- ¡Sempai! –
- Mash... yo me encargo del mastodonte éste, tú encárgate de destruir a las calacas molestas, y cuando termines ven a ayudarme, entre los dos debemos vencerlo. –
- ¡A la orden, Sempai...! –
Ya con el plan trazado... ambos se separaron, Carlos cargó contra el golem el cual ni quieto ni perezoso, arremetió contra su nuevo enemigo, mientras que
Mash había hecho lo mismo contra los sacos de huesos que desde hace rato la estaban molestando, y al fin podía desquitarse machacandolos a todos y cada uno.
Mientras que lo lejos; Olga podía ver a eso dos bastante sincronizados uno con el otro... será posible que ellos... Sí, debe de serlo, un tipo de conexión como esa solo podía ser una... y esa sería la de un Master y su servant. Aunque pasando a otra cosa... le parecía increíble que alguien como ese chico se lanzara a pelear mano a mano contra ese golem, ¡y no hay duda que le está dando pelea y está bastante pareja! Ahora se estaba preguntando en su cabeza, ¿Quién demonios era ese muchacho y cómo es que era tan fuerte? Ella sabía que no tenía nada de aptitudes para ser un mago, eso pudo notarlo cuando lo miró en la conferencia, y por eso es que estaba confundida con respecto a este chico que parece ser joven, pero su actitud era como la de un adulto... algo inmaduro pero a la hora de pelear... parece ser mas inteligente y sabe bien pelear en grupo. Tsk... detesta admitirlo pero... sin duda ese irrespetuoso e irritante joven tiene lo que se necesita para ser un Master, y uno muy fuerte vale aclarar. Quizás... quizás él sea la clave para salvar a la humanidad. Eso es lo que ella desea creer ahora y no estar equivocada, ya que sino... pues queda decir que todos estamos condenados.
Regresando a la contienda; Carlos con su fuerza divina lograba poner contra las cuerdas a aquel golem, el cuál intentaba inútilmente de atacarlo, pero la falta de uno de sus brazos lo ponía en una clara desventaja.
Carlos fue hacia el monstruo de roca, este al darse cuenta lo atacó con su único brazo, pero Carlos pudo bloquear el ataque, y aprovechando la poca movilidad del golem, de dio una patada en una de sus piernas, haciendo que esta se desquebrajara, haciendo que el gigante de piedra, tuviera que arrodillarse un poco, y allí Carlos le dio un gancho a la zona media de su cuerpo, rompiendo mas de su capa dura de roca, y mandándolo a volar unos metros hacia atrás. Por un momento pensó que lo había derrotado, pero al verlo pararse de nuevo lo hizo gruñir con molestia, no esperaba que un golem de este tamaño fuera tan resistente, antes ya había enfrentado a otros como este, incluso unos de casi 10m, pero este si que era persistente, eso lo reconoce, la magia con la que debieron crearlo debe de ser muy poderosa.
‐ Mierda... este imbécil no quiere caer... tendré que usar mas fuerza entonces. – Carlos dijo con fastidio, creía que aplicando un 10% de su fuerza iba a ser suficiente, pero ahora tendría que aplicar un 20% a ver si por fin se deshace de ese montón de tierra con patas.
‐ ¡Sempai! – fue allí que miró que Mash finalmente se unió a su lado, al parecer había acabado con el peso muerto, y ahora estaba para ayudarlo. – Ya terminé con los enemigos restantes, solo queda eliminar a ese golem. – dio su reporte, Carlos sabía que ese montón de huesudos sin cerebro no serían rivales para la pelilila, lo cuál por algún motivo lo hizo sentirse orgulloso de ella.
- Bien ahí Mash... ahora, solo falta un golpe, uno lo suficientemente potente para así hacerlo polvo. ¿Me prestarás toda tu fuerza, Mash? –
- Por supuesto, hay que terminarlo juntos, Sempai. – Mash le respondió con una sonrisa de confianza, mientras que Carlos le corresponde de igual forma.
- ¡Bien dicho! Muy bien... a la cuenta de tres... iremos los dos al mismo tiempo, y con un golpe conjunto lo haremos trizas. – dijo Carlos, a lo que Mash asintió estando de acuerdo.
Ambos se pusieron en posición, mientras que veían que el golem intentaba levantarse, pero su pierna dañada y partes de su cuerpo desmoronandose no ayudaban. Y fue así que...
- ¡Uno...! – Carlos comenzó a contar.
- ¡Dos...! – secundo Mash, ya ambos estaban listos para...
- ¡TRES...! – Tanto el humano dragón, como la chica del escudo exclamaron, para acto seguido ir en contra del gigante de piedra, el cual no podría con ambos al mismo... estaba acabado.
Sin embargo como si todo fuera en cámara lenta, tanto Carlos como Mash no se daban cuenta de un par de cosas... Y era que en primera estancia, una especie de brillo rojo apareció en la mano izquierda del chico inmortal, el cual brilló de un color rojo con tonos dorados y ligeramente azulados. Y la segunda, era que un brillo muy similar al anterior rodeó a Mash, la cual podía sentir su fuerza aumentar de gran manera, aunque no le tomó mucha importancia... pero lo que si no podía notar, era que sus ojos habían cambiado... ahora en vez de ser sus característicos ojos morados oscuros... ahora eran de un color amarillo brillante, así como los de Carlos al usar su poder. Esto solo significaba que ellos...
‐ ¡JAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH...!/¡RAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH...! – ambos rugieron al mismo tiempo, preparado el ataque definitivo.
Y fue así que tanto el escudo como el puño de Carlos impactaron al golem, el cual... tal como el muchacho había dicho, fue prácticamente hecho polvo y tierra con ese ataque combinado con la fuerza de los dos.
Mas apartado del lugar, Olga que vio todo tenía la boca abierta casi hasta el piso... esos dos en verdad se habían conectado de una manera impresionante... una que un Master como un servant nunca podrían tener tal nivel de sincronización, pero esos dos... No había duda alguna, ese chico, junto con Mash. Ellos... Ellos podrían ser lo que salvarán a la humanidad de la extinción.
Finalmente habían acabado, esto en serio se había alargado demasiado, fue así que ambos dieron un suspiro cansado, pero estaban satisfechos con el resultado.
- Ufff... eso si que fue intenso, sin duda que hicimos polvo a ese estúpido montón de rocas, buen trabajo Ma... – Carlos no pudo terminar ya que Mash inesperadamente lo abrazó, cosa que lo tomó por sorpresa.
- ¡Sempai eso fue increíble! ¡Tú y yo derrotamos a ese golem de un solo golpe.. fue asombroso, sentí todo ir en cámara lenta y después "PUUUUM" lo destrozamos por completo...! – Mash estaba eufórica y aún con la adrenalina al tope, se había emocionado de más, cosa que le hizo gracia a Carlos, aunque...
- Sí... eso fue muy épico y todo... pero, ¿crees que podrías soltarme? Esto es un poco incomodo. – Preguntó el chico con un poco de incomodidad, y fue allí que Mash cayó en cuenta de lo que estaba haciendo, separándose rápidamente de su sempai mientras que tenía un sonrojo de vergüenza.
- L-Lo siento mucho... S-Sempai, me dejé llevar por la emoción. – dijo agachando la mirada, esperando que su amigo no se molestara por su acción.
Pero eso cambió cuando sintió que le acariciaban el cabello, y pudo ver que era Carlos el de la acción.
- Está bien Mash, debo decir que estuviste increíble también, sin duda que eres muy fuerte, y por eso... será extraño que lo diga, pero me siento muy orgulloso de ti... mi pequeña kohai. – dijo Carlos, mientras le dedicaba una cálida sonrisa a la pelilila, la cuál se había sonrojado mucho por el alago, pero a decir verdad... eso la hizo sentir muy feliz.
- ... Muchas gracias, Sempai... – dijo la chica pelilila con una linda sonrisa y con un lindo rubor en sus mejillas, y fue allí que sus ojos habían cambiado nuevamente de su color morado a ser amarillos, Carlos pudo notarlo, aunque sabía que eso era por el acercamiento de ambos, los cuales se habían quedado mirándose a los ojos, pero debía admitir que esos ojos incluso de ese color... eran hermosos. Es así como estaban ambos, como si solo existieran ellos dos en este lugar... nada más.
- ¡EJEM...! – fue entonces que una voz se hizo presente, la cual resultó ser Olga, la cual se había recuperado lo suficiente para poder moverse, la cual fue seguida por Fou, el pequeño ser miraba con extrema curiosidad a ambos, los cuales finalmente habían salido de su ensoñación y volvieron a la realidad.
- D-Disculpe directora Olga... nosotros... – Mash se puso muy nerviosa por la aparición de la dirigente de Chaldea, y su cara había tomado un nuevo tipo de color rojo, al recordar lo que pasó hace solo un rato.
- Que gran forma de matar el ambiente... directora. – gruño Carlos con una cara inexpresiva, el cual fue ignorado por la mujer de clase alta.
- Bueno... ahora que ya todo está en calma, ¡¿ALGUIEN ME PUEDE EXPLICAR QUE DEMONIOS ESTÁ PASANDO Y CÓMO TERMINAMOS EN ESTA SITUACIÓN?! – Olga exclamó con molestia, a pesar de todo lo que ha visto, aún estaba confundida y molesta por todo lo sucedido.
- ¡Oiga ya calmese, aparte no estamos sordos! – Carlos se quejó, mientras se masajeaba levemente las orejas, esta mujer si que tiene un volumen alto para hablar.
‐ Verá directora... lo que sucede es... – Antes de que Mash pudiera hablar, unos pitidos se hicieron presentes, y fue allí que ella se dio cuenta de que era un comunicador, y que la señal debía provenir de Chaldea.
Fue así que un holograma apareció, y en este se podía ver a nadie más que Roman, el cual parecía aliviado de por fin hacer contacto con ambos chicos.
– Ufff... ¡por fin pude establecer contacto con ustedes, me alegra ver a los dos vivos! – dijo Roman con sonrisa, y fue allí que se dio cuenta de la presencia de Olga. – Directora Olga, usted también está allí, me alegra verla... – Romani no pudo continuar hablando ya que Olga Marie lo había interrumpido.
- ¡Dr. Roman, quiero el reporte de todo lo que ha sucedido en Chaldea ahora mismo! – Olga exclamó con enojo, Carlos gruño molesto por eso... ¿Qué acaso esta mujer no sabe decir "por favor"?
- Pues... – Roman puso una cara complicada, mientras que dio un suspiro y se puso bastante serio. – temo decir... que las perdidas son considerables, los candidatos a maestros, algunos quedaron lastimados de gravedad, otros lamentablemente murieron. Los que están en estado de coma serán puestos en criogenia. – Roman dio el reporte, haciendo que todos se pusieran tensos, Olga por otro lado no estaba nada feliz, pero eso cambió cuando hizo otra pregunta.
- Tsk... maldición, ¿¡cómo es que pasó esto!? Espera... ahora que lo pienso, ¿¡Qué haces tú en la sala de control!? ¿¡Dónde está Lev!? ¡Quiero hablar con él en este instante! – demandó la mujer magus con seriedad, pero se podía notar que Roman parecía preocupado, cosa que Olga notó... acaso...
- Siento decir que... desconocemos el paradero del profesor Lev, directora. Temo, que él podría estar... – Roman dijo con seriedad, Olga puso una cara de desconcierto... Lev, ¿estaba muerto? No quería creerlo, pero si el propio Roman dice que no hay señales de vida de ese hombre, entonces él...
Sin embargo... uno que pensaba lo contrario era Carlos, desde que vio a ese hombre, algo le decía que no confiara en él, además, que ese tipo parecía evadir su habilidad para leer la mente, cosa que para una persona normal era completamente imposible, pero ese sujeto, lo había contrarrestado así como si nada.
Eso solo aumentaba la desconfianza de Carlos hacia ese tal Lev, y ahora... le parecía sospechoso que Lev desapareciera sin dejar rastro. Algo le decía que este tipo era mas de lo que aparentaba, y no de la mejor forma.
- Entiendo... entonces hasta que volvamos, tú estarás al mando. Mientras que nosotros resolveremos la singularidad para así poder regresar. – Olga dio su mandato, sin Lev entonces no había mas opciones, así que Roman sería el director temporal de Chaldea hasta su regreso.
- Está bien, entonces les deseo suerte a todos, nos mantendremos en contacto, por acaso sucede algo importante. – dijo Roman finalmente, y así la comunicación terminó por el momento.
- Bien, así que ahora yo asumiré el mando de la misión, lo que debemos hacer ahora es reparar la alteración de esta singularidad, y esta se reiniciará. – Olga dijo con seriedad, mientras que pasó a mirar a Carlos manteniendo su expresión. – Y en cuanto a ti... debo decir que me has dejado asombrada, pese a no tener circuitos mágicos como todo mago debería, debo decir que eres alguien completamente diferente. Incluso lograste hacer un contrato con Mash y hacerla tu servant. – Olga dijo... sin embargo eso llamó la atención del humano dragón.
- Espere un momento... ¿Qué quiere decir con que hice un contrato con Mash? – Carlos estaba confundido, sino hasta que la propia Mash se metió en la conversación.
- De eso era lo que quería hablarle hace rato Sem... digo, Master. Lo que sucede... es que me volví una demi servant. – dijo Mash, sin embargo esa aclaración solo hizo tener mas dudas al chico.
- ¿Una demi servant? Jamás había escuchado un término como ese, ¿Qué quiere decir eso? – Carlos seguía sin entender aquel concepto, hasta que Olga Marie volvió a hablar.
- Yo puedo responder eso. Escucha con atención, como ya sabrás los servants son espíritus heroicos, y estos pueden ser invocados por un Master, aunque también existe la posibilidad de que haya un pseudo servant, el cual es un humano que puede ser poseído por un espíritu heroico. Sin embargo, en Chaldea hemos trabajado en un proyecto secreto, uno del cual es el poder combinar a un servant con un ser humano. Y eso... es lo que Mash es ahora. Ella es una demi servant. – Olga explicó de manera que Carlos entendiera, mientras que este se miró algo sorprendido, ¿eso era posible? ¿Poder funcionar a un humano con un servant? Sonaba casi imposible pero...
- Entonces... Mash, es una demi servant ¿cierto? Si es así, entonces... ¿Qué clase de servant es o con cuál está fusionada? Ya que nunca había escuchado que hubiera alguien que luchara con un escudo. –
- La verdad también desconozco que tipo sea... pero digamos que su clase ahora es una Shielder. La única en su tipo. –
Carlos ahora entendía, por eso es que Mash ahora era más fuerte, sabía que era especial... pero esto sin duda había sido más de lo que pensó desde el principio.
‐ Y como ya te dije, al parecer hiciste un contrato con Mash, y ahora ella es tu servant. Tus sellos de comando lo demuestran. – dijo la mujer peliblanca, la cual señaló la mano izquierda de Carlos, y este al mirar su mano, vio que tenía unos grabados de color rojo en el dorso de su mano, aunque al parecer uno de estos sellos se había borrado, ¿Habrá sido por lo que pasó hace un rato?
- La verdad no me había dado cuenta, entonces... ¿eres mi servant, Mash? – Carlos preguntó mirando a la chica pelilila, la cual asintió con una sonrisa mirando a su ahora Master.
- Así es, Master. Y prometo usar este escudo para protegerte con todas mis fuerzas. Y me esforzaré siempre como tu servant, Master. – Mash habló con convicción, mientras le daba una sonrisa a Carlos.
- Mash... – Carlos le dedicó una sonrisa comprensiva, ahora sabía el porque Mash era tan especial, y con sus palabras solo lo hicieron sentir orgullo de su ahora servant, se acercó a ella comenzó a acariciarle la cabeza de forma cariñosa. – me alegra oírte decir eso Mash, hasta me sentir muy orgulloso de ti, así que prometo ser un buen Master para ti y nunca voy a dejarte de lado. Y aunque sé que es algo innecesario que me protejas ya que me puedo cuidar por mi cuenta, aún así te diré... que a partir de hoy pondré mi vida en tus manos, Mash. – Terminó de decir Carlos mirando a los ojos a la chica del escudo, la cual se había sonrojado un poco por el gesto amable de su Master, y eso hizo que su corazón latiera más rápido, ella no iba a defraudarlo, y le demostraría de lo que era capaz.
- ¡Sí, prometo que daré lo mejor de mí, Master! – Mash exclamó con determinación, mientras miraba a su Master, y fue allí que sus ojos habían cambiado nuevamente de su color morado a ser amarillos..
(Agh... ver siempre estos momentos tan melosos me hacen tener náuseas) – Obelisk espetó con fastidio, odiaba este tipo de cosas, pero esto ya era cosa muy conocida de su avatar.
[Jejeje... Carlos nunca cambia, pero ahora presiento que esto será algo bueno para Carlos, y que así siga mejorando para bien] – Slyfer dijo divertido, esto era habitual en Carlos, pero eso siempre lo ayudaba a ser mejor, así que no tenía queja alguna.
{Estoy de acuerdo contigo, Osiris... Carlos es alguien que sabe atraer a los demás, e incluso hacer que sean mejores personas, y supongo que aquí será de esta forma} – por último Ra dijo lo que pensaba, cada futuro que tenía su avatar siempre había este tipo de situaciones, y eso solo hacía que Carlos se hiciera más fuerte para superar las dificultades.
Sin embargo, el momento fue interrumpido cuando Carlos sintió una presencia acercarse a ellos... pero esta parecía no ser hostil. Y fue así que alguien más apareció ante el grupo de Chaldea, el cuál... veía divertido la interacción de esos dos. ¡Ya dense un beso par de tontos!
- Jajajaja... Muy bien, ya con esto me confirma que son buenas personas, en especial ustedes dos, par de tortolitos. – dijo una voz masculina, la cual poco a poco se acercó al grupo, hasta que por fin se dejó ver.
Se trataba de un hombre joven, de quizás unos 30 o 40 años, cabello largo alborotado de color azul y recogido en una cola, tenía ojos de color rojo sangre, su vestimenta era bastante particular, la cuál consistía en un traje ajustado sin mangas de color azul tenía lo que parecía un abrigo de piel color gris, pantalones azules y zapatos negros. Y como complementos, tenía unos pendientes de metal en sus orejas, y en su mano derecha tenía un báculo de madera en forma de L.
- ¿Así que eras tú el que nos estaba siguiendo desde hace rato, no? – Carlos preguntó algo serio, eso había llamado la atención de Mash ya que no se había dado cuenta de eso. Ante esa declaración, hizo que el hombre de azul soltara una risa divertida.
- Jejeje... veo que te diste cuenta ¿verdad? Es cierto, andaba rondando por ahí cuando sentí unas presencias aparecer, así que decidí echar un vistazo, y fue cuando los vi a ustedes dos. – dijo el hombre misterioso señalando a Mash y a Carlos. – al principio creí que eran enemigos así que iba a acabarlos, pero fue entonces que todos esos sacos de huesos aparecieron y los atacaron, entonces quería ver lo que harían, y en verdad me sorprendió mucho la fuerza de esa chica, pero si que se nota su falta de experiencia en el combate. En fin... fue allí que vi a uno de esos monstruos reanimados atacarte a traición, chico, por un segundo pensé que estabas muerto... pero grande fue mi sorpresa cuando comenzaste a masacrar a esos idiotas como si fueras un maldito Berserker, y estuvieras como si nada. Eso fue lo que me llamó la atención, y entonces decidí seguirlos a la distancia, hasta ahora que salvaron a esa mujer de ese golem y los otros esqueletos. Y entonces los vi peleando a los dos, y supe que debían ser un Master y su servant, y del como los dos destruyeron a ese golem. Jeje, admito que fue un gran espectáculo. – Terminó de decir el druida peli azul con una sonrisa divertida, entonces Carlos volvió a hablar.
- Ok... eso quedó claro. Ahora debo de preguntar, ¿Quién eres tú? Por lo que veo... debo suponer que eres un servant, ¿o me equivoco? – el humano dragón preguntó, cosa que sorprendió un poco al hombre, pero este simplemente sonrió.
- Veo que eres muy listo, chico. Bien, me presentaré; Soy un servant, clase Caster. Y mi nombre es Cu Chulainn. Un placer saludarlos. – Habló el ahora denominado Cu Chulainn con una sonrisa amistosa.
...
Carlos y Mash han llegado a la denominada "Singularidad F" de la cuál deberán hallar la irregularidad del lugar para así arreglar ese momento de la historia. Sin embargo su camino no va a ser nada fácil, pero por el momento tienen ahora el apoyo de un servant que seguía rondando por el lugar. Sin embargo... esta primera singularidad solo es la punta del iceberg de lo que vendrá más adelante, en especial para Carlos, el cual deberá usar su poder contra la amenaza que pronto se dará a conocer. Una amenaza que... viene de su pasado.
