Buenas, espero le guste la historia (no sé si la continuare) además les pido que perdonen mi forma de escribir ya que en verdad no soy la mejor persona para hacerlo (si alguien quiere adoptar la historia puede hacerlo) y no creo que falte avisar que Steven Universe no es de mi propiedad.
Capitulo 1
Dulce hogar
Primero, era la oscuridad y luego el dolor. Todo su cuerpo parecía estar sufriendo este entumecimiento, pero para su suerte, no era algo que le hiciera sufrir una paralizante agonía de indescriptible palabras, pero sin duda representaba a la perfección lo que uno se imaginaría tras sufrir un fuerte choque. ¿Por qué llegaría a imaginarse algo así? Abrir los ojos era una acción refleja que muchas entidades tenían, por lo que no fue extraño que, tras abrirlos y estar en la completa negrura, quedara cegada momentáneamente por esta luz anaranjada que parecía extenderse por buena parte del lugar. ¿Era fuego? El crepitar de las llamas fue la tercera cosa que sintió, al igual que unos casi inaudibles murmullos provenientes de la dañada puerta que se encontraba delante de ella, a un par de metros. ¿Qué había tras esa salida? La humareda nacida de este incendio, sumada a la fuerte luz blanca entrante, no le dejaba ver más allá de unas pequeñas, oscuras y variopintas figuras. ¿Quiénes eran? Con un pitido constante en su cabeza, nacido seguramente de algún golpe que ahora desconocía, se levantó del suelo que, al igual que todo alrededor, se encontraba severamente dañado. Puso su mano sobre una consola que chispeaba para sostenerse y darse algo de impulso en esta difícil tarea que se había propuesto. Un quejido de dolor salió de sus labios al sentir su cabeza chocar contra el techo de metal. ¿Fue tanto el impulso que tomó? No, simplemente no había dimensionado su inmenso tamaño. ¿Por qué estaba en un lugar tan pequeño? ¿Cómo había entrado? Miró hacia la consola que estaba a su costado y notó que, a diferencia de toda la estructura tecnológica en general, esta no parecía solo dañada por haberse detenido en seco, sino también como si algo hubiera chocado fuertemente desde dentro. ¿Fue ella quien lo chocó? Esta hendidura era sin duda donde ella había estado al despertar.
Prontamente se dio cuenta de que el humo estaba empezando a llenar completamente el lugar y el calor empezaba a ser ya desagradable. Encorvada y levemente arrodillada, empezó a moverse hacia la salida, donde comenzaba a escuchar más claramente lo que anteriormente eran murmullos. Estas voces parecían molestas por alguna razón. ¿Les había causado alguna molestia? ¿Dónde estaba? La luz la cegó mientras salía por la destruida puerta, pero no se detuvo. ¿Quién era?
Las peridots de la Segunda Era tenían un tamaño menor que las de la Primera Era e incluso algunas de sus capacidades especiales se veían reducidas a causa de su corte de mala calidad. Pero, para su suerte, la necesidad de gemas era tan grande que no se las desechó, sino que se les entregó prótesis de mejora para que sus tareas no fueran tan deficientes en comparación con sus hermanas de la primera generación, las cuales podían llegar a verlas con desdén al considerarlas inferiores e incapaces de hacer un trabajo tan bueno como el de ellas. Pero esto no era más que una simple mentira, ya que cualquier deficiencia era parcheada con la hipertecnología que este imperio podía proporcionarles. Por lo tanto, cuando las alarmas del zoológico fundado por Diamante Rosa hace milenios sonaron, avisando de la llegada de una nave Gem desconocida, todos supieron lo que debían hacer, cuál era su función y esta cadena de mando.
"Nav 1, por favor, identifíquese. Nav 1, informe cuál es la razón de su presencia en este sector"- la bitácora de la nave señalaba que era una nave de transporte para cinco rubíes cuya misión fue el "rescate" de una Jasper perdida, por lo que era muy extraña su presencia en este lugar, que era bastante alejado de su sector objetivo. " , último aviso, identifíquese y explique la razón de su presencia en este sector o se procederá a considerarlos hostiles" – la Peridot de más alto rango en la sala miró a otra de sus congéneres y simplemente asintió con la cabeza. En ese momento, en el exterior del edificio cristalino color rosa, se elevaron varias cañoneras levemente romboides.
"Apuntando al cuadrante A; sector 2, subsección B"- informó la gema encargada de las defensas espaciales del zoológico. "Objetivo fijado"- miró a su superior, que tras un par de segundos simplemente movió la mano para darle permiso de disparar.
Las gemas que se encontraban fuera del complejo pudieron ver cómo las armas del lugar enviaban disparos de luz en dirección a la nave ovalada de color rojo. Dos de los ocho disparos lograron acertar; el primero dañó las defensas y el segundo impactó en el casco casi de lleno, lo que hizo que el rumbo de la nave cambiara radicalmente. Las armas giraron intentando seguir su nueva trayectoria y volvieron a disparar cuando lograron volver a fijar el objetivo. Todo parecía que esa nave rebelde sería destruida tan rápidamente como había llegado, pero no todo siempre era como uno creía, pues antes de que los disparos llegaran a impactar, el vehículo espacial golpeó un asteroide que lo hizo cambiar de dirección de nuevo.
"Aviso de impacto inminente, aviso de impacto inminente" – los altavoces del lugar informaron a todo volumen a la población del interior de la gran estación para que se prepararan ante cualquier situación que pudiera surgir debido al incidente. Muchas gemas que estaban en sectores alejados se sujetaron esperando, por lo menos, una sacudida que jamás llegó. "Brecha de seguridad en el hangar, brecha de seguridad en el hangar, se solicita refuerzos" – las piedras preciosas se miraron con cautela. ¿Qué les había golpeado?
Diamante Azul se encontraba lamentándose por la pérdida de Diamante Rosa, como tantas otras veces en los miles de años que han pasado desde su muerte, preguntándose si ella hubiera actuado de manera diferente su amada Rosa seguiría estando a su lado... si se hubiera negado a darle una colonia y no hubiera cedido ante sus súplicas, aún la tendría. Lágrimas corrían como un río desbordado por su rostro cuando la alerta de impacto y sobre la brecha de seguridad llegaron hasta el gran cuarto cuyo color predominante era el rosa.
"¿Qué?" – la voz melancólica de Azul hizo que su gema se le acercara. "¿Una brecha de seguridad?" – Eso era inconcebible. "Perla" – miró hacia el suelo para poder ver a su sirviente personal.
"Una nave rebelde acaba de estrellarse en el hangar, mi Diamante" – respondió la perla de color azul mientras empezaba a proyectar una imagen de una nave severamente dañada en el hangar.
El rostro de Azul cambió de la melancolía a uno de rabia pura. ¿Se atrevía a intentar dañar una de las pocas cosas que quedaban de Rosa? Se levantó del trono y empezó a dirigirse hacia donde se encontraba la brecha de seguridad. Su perla no dijo nada y simplemente empezó a seguirle, al igual que sus guardias personales, al verle salir de su refugio. Toda gema que veía a esta imponente figura azul se corría a un lado para, seguidamente, hacer el típico saludo Gem.
"Mi Diamante" – saludó algo nerviosa Ágata Azul al verle llegar – "como… verá mi Diamante, estamos ocupándonos del problema" – la nave estrellada estaba rodeada de amatistas dispuestas a luchar contra el enemigo que saliera del vehículo.
"Silencio" - ordenó severamente Diamante Azul, asustando y poniendo aún más nerviosos a todos los presentes. "Esto no debió haber sucedido. ¿Cómo se atreven a dejar que uno de los pocos recuerdos de mi amada Rosa sea dañado y mancillado?"- Ágata Azul se encontraba visiblemente asustada por la reacción de su gobernante.
"Tiene razón, Mi Diamante. Le aseguro que castigaré a todas estas deficientes gemas que no han logrado proteger este sagrado legado. "– Ante los ojos de esta gema, la situación que estaba ocurriendo era nada menos que culpa de las deficientes gemas de la Era dos, y no dudaría en cargarles con toda la responsabilidad.
Azul estaba por hablar otra vez, pero una figura empezó a verse en el interior de la nave e hizo que su atención se desviara de la asustada gema que se encontraba a unos metros suyos, algo que le hizo suspirar silenciosamente de alivio.
Ágata invocó su látigo y avanzó un par de metros "¡No sé quién seas, pero has atacado el maravilloso legado de Diamante Rosa, por lo que te ordeno mostrarte para que pueda castigarte por este atre...!" – Sus últimas palabras quedaron a medio salir cuando una figura casi tan alta como Diamante Azul salió del espeso humo. Su cuerpo era de diferentes tonalidades de rosa, y cuando pudo ver sus ojos, notó las mismas pupilas en forma de rombo que todas sus gobernantes tenían.
La figura dio pasos lentos e inestables, parecía confundida y asustada. –"¿Don…? "– Sus palabras no terminaron de salir cuando su cuerpo cedió, haciéndola caer. Lo próximo que supo es que una figura femenina azul se encontraba sosteniéndola para evitar que se cayera al suelo. "Rosa…" - Incertidumbre y melancolía era lo que todos podían sentir al escuchar hablar a Diamante Azul. –"Como… no, no importa ahora. "– Miró a todas las gemas que aún tenían sus armas aun formadas, y estas rápidamente entendieron el mensaje, por lo que se deshicieron de ellas e hicieron el saludo protocolar; algunas no sabían lo que estaba sucediendo, pero podían ver que la desconocida se veía exactamente como la difunta Diamante Rosa, quizás un poco más alta, pero en todo lo demás se veía igual.
Diamante Azul llevó a la figura, ahora reconocida como Diamante Rosa o por lo menos alguien idéntico a esta, hasta su habitación privada. En el aire flotando se podían ver los cuarzos encapsulados. – "Como… Rosa… te creíamos muerta" – Azul tocó el rostro de su "hermana" desaparecida hace tantos años, lágrimas de alegría caían de sus ojos. –"¿Te… encuentras bien?" – Rosa no había hablado desde que la había hecho sentarse en su cómoda almohada, parecía bastante confundida.
"¿Dónde estoy? ¿Quién eres?" – La pregunta era muy genuina y eso hizo que Azul abriera los ojos sorprendida. "¿Quién… soy?" – La gran gema que por milenios había sufrido la pérdida de su pequeña hermana llevó su mano derecha a su boca, y las lágrimas de alegría fueron sustituidas otra vez por las de tristeza al darse cuenta de lo que Rosa estaba sufriendo… amnesia. ¿Era eso siquiera posible para una gema? Miles de teorías llenaron la cabeza de la triste diamante, pero ninguna le convencía del todo, y eso hizo que se sintiera peor. Pronto dos llantos se escucharon en el cuarto, lo que hizo que se diera cuenta de que estaba afectando a Rosa y a su Perla con sus poderes.
"Eres Diamante Rosa, una de las cuatro gobernantes del imperio de las gemas… estás en tu zoológico, ¿no lo recuerdas bien? Yo te lo regalé hace poco más de diez mil años, incluso cuando Amarillo protestó. Este es tu cuarto." – No importaba lo que dijera, aún no parecía mostrar señales de recordar algo de ello. –"Mi querida Rosa… no te preocupes, ya que desde ahora en adelante te cuidaré con todo mi ser. ¡Perla! Ordena a todas las gemas mantener el regreso de Rosa en secreto hasta que ordene lo contrario."– Sus palabras fueron recibidas con un suave "Sí, mi Diamante".
