CAPITULO 21: DESESPERACIÓN

Inuyasha solo pensaba en hacerle entender con acciones que la amaba a ella y solo ella era la dueña de sus anhelos, su corazón y sus pensamientos, la besaba como si no hubiera un mañana no sabía en qué punto el beso e volvió una batalla de quien ponía más sentimiento, de un momento a otro la dirigió a la cama y bajo la intensidad de sus besos, seria dulce hace ya tiempo que entre ellos reinaba una loca pasión, ahí estaba el amor pero se tocaban como que no tuvieran tiempo, como si supieran que debían aprovechar antes de despedirse y él no lo permitiría Kagome permanecería junto a él.

El la acomodo despacio, quería que sintiera que es su más grande tesoro, la desvistió entre besos y caricias suaves, la escuchaba suspirar entre besos, era gratificante saberla tan entregada a él, tan suya, se inclinó y lamio lentamente un pecho haciendo movimientos circulares, Kagome solo suspiraba, si esa era su dulce y tierna amada, un día podía ser una diosa sensual y atrevida y al otro la mujer más dulce y delicada, era versátil y se acoplaba tan bien a él, eran el uno para el otro.

Nuevamente lamio sus pechos, abrió la boca y capturo el pezón completo succionando con amabilidad para luego morderlo, Kagome se arqueaba y retorcía, coloco una mano en su cabellera incitándolo a darle más de sus dulces caricias, hizo lo mismo con el otro pezón, mientras deslizaba su mano por su entrepierna y la acariciaba lentamente, primero separando sus labios externos y suavemente tocar el punto exacto para hacer volar a su amada. La sensación electrizante que sabia invadió a Kagome no tardo en hacerse notar por la forma en que gemía y si restregaba contra el de manera más demandante.

Inuyasha sonrió y se apartó de su pecho para mirarla atentamente, esa imagen jamás saldrá de su mente verla tan sumisa, retorciéndose bajo su cuerpo, su cabello desparramado en la cama, su respiración acelerada, si era suya y no permitiría que la arrebataran de su lado, ese pensamiento no salía de su cabeza, beso su cuerpo de manera muy pausada, esto generaba mayor expectación en Kagome, deseando que pronto llegara a su zona palpitante que ni un minuto dejo de ser atendida por la mano experta de Inuyasha.

Suspiro de manera sonora cuando la lengua de su amado sustituyo a sus dedos, un ligero espasmo gratificante la recorrió, estaba tan cerca de manera tan rápida, se esmeró en su labor, la volvería loca, conocía ya de memoria las reacciones de Kagome sabia cuando estaba disfrutando mucho, eso lo ayudaba a saber que ritmo mantener, él ya estaba muy duro, pero quería llevar a Kagome al límite, la sintió temblar, gemir fuerte y finalmente gritar dejándose ir.

Cuando la sintió recobrar un poco la cordura la penetro de una sola estocada, sorprendiéndola una corriente eléctrica lo descoloco por un segundo estaba tan estrecha, lo volvía adicto a ella en cada ocasión que se demostraban su amor, busco su boca de manera desesperada, la sintió clavar sus uñas en su espalda, lo provocaba aumentar la fuerza, pero no aumento el ritmo, quería aplazar lo más que pudiera el instante en que se encontraban con sus cuerpos tan unidos y sus almas sincronizadas.

Los besos se volvieron más profundos y el ritmo ahí se aceleró, Kagome se tensó y lo apretó más acabaron juntos de manera extasiaste Inuyasha seguía aferrándose a ella y seguían besándose estuvieron por un buen rato así, hasta que Inuyasha sabía que ahora podían intentar hablar, tenía miedo de decir algo incorrecto, pero debía contarle que es lo que en realidad paso.

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Un extremadamente furioso Sesshomaru entraba a su oficina, para analizar las fotografías y el video que le llego de Rin, sentía que podía explotar en cualquier momento, sabía lo que Naraku quería para calmarse y devolverle a Rin y aunque no quería ir por esa opción, tenía que considerar que si no encontraba otra opción debía pedir a Kagome que se sacrificara era a ella a quien quería no a Rin y lo sentía por su hermano pero Rin era demasiado importante para él, ya no vea su vida sin ella, si la perdía por un absurdo descuido no se lo perdonaría jamás.

Esa sería su última opción, entro a su despacho y enseguida vio el video analizo donde podía estar Rin, el verla atada de pies y manos en una silla, sus ojos hinchados de tanto llorar que diablos le hicieron para verla tan decaída, no hablo, pero sus ojos le decían todo algo sucedió y él se sentía tan impotente, por primera vez en su vida se sintió un inútil.

Las fotos eran del video así que no tenían nada, ni una sola pista, los mejores investigadores ya estaban en todos los lugares que ocurrieron los altercados debían encontrar aunque sea una pista, recibió una llamada de su madre, ya debía estar por llegar a Japón no sabía cuánto tiempo paso desde había recibido el paquete en su oficina con fotos de Rin y el video, lo vio y estampo ahora su laptop contra el piso de la ira, iba a matar al bastardo cada lagrima que derramo su amada él lo pagaría con su sangre, cada minuto daba paso a la posibilidad de perder a Rin, jamás ha perdido la calma debía ver esto de forma subjetiva y con cabeza fría, pensar como el enemigo.

Sabía a quién recurrir, le debería un favor enorme, pero eso no importaba vendería su alma al Diablo por recuperar a Rin. Era gran amigo de su padre y tenía grandes contactos, llamo a Jaken no podía perder más tiempo. Sentía que le iba a dar algo cada minuto que estaba sin Rin.

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Sentía que había esperado una eternidad, la espera le pasaba factura le dolia el cuerpo y la cabeza, no tenía noticias ni de su amada Sango, ni de Kohaku estaba por colapsar de los nervios, ya había a reglado todo con respecto al funeral del que sería en vida su suegro, tenía una opresión en el pecho que no lo dejaba tranquilo. Esto sería duro para Sango ya que para ella su hermano y padre eran su todo, no veía la manera de apaciguar su dolor una vez todo se estabilizará, quería encontrar a Naruko y matarlo por atreverse a intentar matar al amor de su vida, sabían todos lo peligroso que era tentar a Naraku aparecer cuando ellos dieron el primer paso, pero ahora ya no se podía hacer nada todo estaba hecho y no podían retroceder ni arrepentirse, todos aceptaron correr el riesgo por Inuyasha y Kagome.

Tenía que encontrar la forma de arreglar este caos, porque los medios no le daban respuesta de donde consiguieron la información que esparcieron tanto la suya como de la empresa de Sango y los atentados contra la familia Taisho, era muy descabellado que los ligaran a la mafia a estas alturas y tuvieran su titular casi enseguida de que sucedieran los atentados, esto debía ser obra de Naraku, todos eran figuras públicas por sus familias o sus trabajos, atentar a su credibilidad era una buena táctica pero había formas de anular estos rumores con información verídica y eso es lo que estaba haciendo.

Vio salir a los doctores y algo no le cuadraba en sus expresiones.

Todo se sentía tan irreal pasaba en cámara lenta Kohaku tenía una lesión muy grave en la columna debían mantenerlo en observación para ver como avanza su caso y si necesitaba más operaciones además de rehabilitación para poder volver a caminar y su hermosa Sango tuvo que ser inducida a un coma por una fuerte contusión en la cabeza, no sabían si despertaría a su 100% o el golpe y la operación dejaría secuelas, todo era una maldita pesadilla y el solo quería despertar.

Solo reacciono cuando Inuyasha y Kagome llegaron junto a él, no sabía qué diablos hacían ahí si debían estar en la seguridad de la mansión Taisho. Ya no importaba, su cerebro no lo dejaba salir del transe ya no sabía qué hacer y si su amada no despertaba o si despertaba y la culpa de la muerte de su padre y la condición de su hermano pesaba sobre ella.

Me dedique a permanecer a lado de mi amada no la dejaría ella debía despertar y ponerse bien es una mujer fuerte, entre conversaciones que él no la sentía como suyas, comprendió que Rin estaba desaparecida, que la madre de Sesshomaru estaba por llegar a Japón que Kikyo apareció para intentar separarlos con fotos salidas de contexto, pude ver el dolor en sus rostros, pero no llego a importarme quería a Sango despierta bien a mi lado para volver a respirar con calma.

Pasaron 3 días enteros en los que no pude ni comer, pero me dijeron que Kohaku despertó y tuvieron que sedarlo porque al saber de su padre la situación de su hermana, Rin desaparecida y su delicada condición entro en pánico y lo tuvieron que sedar, estaba más calmado, pero se negaba hablar con alguno de nosotros solo preguntaba si se sabía de Rin o si Sango ya despertó.

Sabía que la que más se recriminaba era Kagome, repetía una y otra vez que la perdonáramos por llegar a causarnos dolor, ahí encontré mi voz Sango nunca la culparía por nada al igual que yo.

Tranquila señorita Kagome, no es su culpa que un psicópata este tras de usted cálmese, Sango y Kohaku saldrán bien de esto y por Rin téngalo por seguro que Sesshomaru pronto la encontrara el mueve cielo y tierra con tal de conseguir lo que quiere.

Gracias por tus palabras Miroku, pero no quita que esto jamás hubiera pasado si yo no hubiera aparecido en sus vidas- empezó a llorar como una niña e Inuyasha entro en pánico jamás fue bueno lidiando con este tipo de situaciones, se desato el problema cuando por intentar arreglar la situación Inuyasha la empeoro y Kagome lloraba con más ganas, lo que no espere es escuchar la voz de mi amada a mis espaldas, despacio la regreso a ver temiendo estar soñando, ahí estaba su amada despierta quejándose de dolor de cabeza y de que mataría a Inuyasha por hacer llorar a su querida amiga.

Sintió las lágrimas bajar por su rostro y con delicadeza tomo las manos de su amada para confirmar que estaba despierta.

Dios Miroku que pasa tú también llorando, que paso- su voz Dios su voz era música para mis oídos estaba un poco afónica, pero era ella hablando y reclamando como siempre, fue ahí que cayó en cuenta que estaba pasando y llamo a los doctores.

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Tres malditos días y nada que encontraba una sola pista de Rin, era como si se le hubiera tragado la tierra, esto sería el karma porque se sentía morir, la opresión en el pecho al pensar el horror que estaba viviendo su Rin, su pequeña y frágil mujer, que rayos esperaba Naraku para contactarse con ellos y exigir lo que quería, estaba entrando en pánico y no pensaba en nada más que recuperar a su mujer, ni su madre con todos sus contactos y poder podía hacer algo, ese maldito se casaba en una semana y no contesto sus llamadas, ni menajes y cualquier acercamiento hacia él lo evito, sabía que Rin estaba con sus padres por la forma en que ellos también desaparecieron.

Desesperación eso era lo único que sentía, su madre le aseguro que en la boda lo tendrían vigilado y ella misma llegaría hasta el, había logrado que la incluyeran en la lista de invitados, pero eso era aun en varios días, veía a ratos vagar a Inuyasha y Kagome, esta última no comía, ni dormía y la mayor parte del día pasaba llorando intentando convencer a Inuyasha que la dejara ir hablar con Naraku, esta idea me decía que si era de sacrificarse por Rin ella no dudaría, estaba tan afectada como él.

Así dos días más de tormento habían pasado seguía sin información de Rin, sabia por su hermano que Sango estaba desolada por su padre y su boda había sido cancelada de momento, Kohaku fue intervenido 2 veces y tenían fe que volvería a caminar. Ese día tenía un presentimiento y no se equivocó Kohaku había desaparecido del hospital, el caos y la desesperación aumento, fue ahí que Naraku dejo el primer mensaje para Kagome, esa pequeña se rompió delante de todos cuando lo leyó y vio las imágenes, eran sus tíos padres de Rin decapitados una fotografía tan tétrica y horrible, colapso y yo sabía que iría por el mismo camino, solo cuando verifique que en la foto no se encontraba Rin volví a respirar, sabía que me estaba consolando mentalmente por el simple hecho de no verla en la foto.

No le quedaba más que sopesar su pena e intentar calmarse ya que frente a el Kagome colapsaba totalmente en brazos de Inuyasha, fue u error dejar que Kagome abriera ese paquete, pero ella era tan obstinada como Rin cuando algo se proponía jamás dejaba nada de lado, se encargaban ellas mismas, tomo la nota del piso y empezó a leerla, temblaba en cada palabra, tenía que recuperar a Rin, pero YA ¡

-Querida princesa MIA-

Quise evitar tomar cartas en el asunto y te di tiempo de pensar las cosas y reconsiderar el volver por ti misma, sabes que eres MIA, siempre lo has sido y siempre lo serás. Ahora que te has mostrado como una cualquiera frente a todos tomare cartas en el asunto para enseñarte una lección y abrirte los ojos a tu realidad, tus tíos ya no me servían de nada, saque algo de información y desaparecí a una parte de tu familia otra vez y por tu culpa, porque es tu culpa jamás lo olvides, ahora el tema de los demás no ha quedado ahí aun no acabo con los responsables de mantenerte lejos de mí, quiero que sientan lo que yo he sentido todo este tiempo sin ti, mi sentido pésame a tu ahora mejor amiga aunque no creo que pueda ya llamarte así, ya que tú eres la responsable de su sufrimiento el cual aún no acaba, me hice de Rin y Kohaku.

Del niño invalido, me encargare solo de tenerlo vivo para negociar ciertas cosas que quiero de ti y de tu hermosa prima eso es otro tema, jamás imagine que fuera tan parecida a ti así que quiero sacar provecho, ya sé que no es virgen eso gracias a otro Taisho, ustedes son unas malditas fáciles y eso es de familia verdad, pero no importa aún se puede sacar provecho, te preguntaras como salvarla verdad tu mi dulce Kagome, te conozco tanto que se la angustia que vives en estos momentos así que sacare provecho de tu desesperación por ella, así que te contare ella ira a una subasta como mercadería claro, así que tendrán que comprarla como lo que es una ramera y ahora lo es más te lo dejo a tu imaginación, igual de fiera que tu una amazona completa, pero estoy acostumbrado a tratar contigo así que no fue nada nuevo, ahora si la subasta preciosa se llevara a cabo el mismo día que mi boda en 3 días, ahora si quieres tener la oportunidad de comprarla te espero en mi boda con tu flamante novio, cuando los vea llegar solos enviare la ubicación de la subasta tendrán 2 horas para ir al lugar y comprarla creo q es tiempo suficiente.

Sin más que informarte amada mía me despido espero verte hermosa y puntual, sino despídete de Rin.

Cuando termino de leerla por tercera vez seguí temblando de la rabia y dolor que sentía, que le hicieron a su dulce Rin, mataría al maldito, no lo dejaría ser feliz saliéndose con la suya, algo debía hacer, salió de la mansión debía indagar en el bajo mundo por subastas de mujeres jóvenes, tráfico de personas jamás pensó que tendría que indagar en ese mundo.

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Todo se desmorono a su alrededor y la culpa la carcomía cada vez más, solo sentía desesperación como dijo Naraku, su felicidad por el sufrimiento de todos a su alrededor, no lo permitiría ya no más ella se iría y viviría con el hermoso recuerdo de los momentos vividos con su amor Inuyasha, esos recuerdos debería bastar para sobrevivir a lo que se venía, ya vería que hacer luego de volver a su infierno personal, no sabía que pensaba Naraku haciéndole ir a su boda pero si así le devolvía a Rin no importaba ella estaría de nuevo con Sesshomaru y sea lo que haya tenido que vivir se repondría junto al amor de su vida, Sango ya despertó así que debía devolver a su hermano al precio que sea solo ella podía parar todo el caos que se volvió sus vidas. Salió de sus pensamientos cuando Inuyasha entro en el cuarto donde ella se encontraba descansando, podía ver también la desesperación en el también, pero sabía que no se doblegaba aun y era por ella, para protegerla, para darle ánimos porque la ama.

Ni lo pienses entendiste- se acercó a mí con el miedo en sus ojos- no permitiré que te reúnas con él ni estando yo presente, no voy a llevarte a la boca del lobo, tú ahora eres mía y no te iras no puedes dejarme, no después de todo lo que hemos pasado- él estaba fuera de si la tomaba por los brazos, zarandeándola un poco mientras le decía todo lo que quería.

Cálmate Inuyasha, no te permito decidir por mí, esto es ahora un asunto mío yo debo decidir qué hacer y no voy a cambiar de opinión porque estes con un ataque de celos y grandezas de macho alfa intentando marcar tu terreno porque te recuerdo que no soy un objeto así que soy mía, ahora no soy tuya ni de Naraku, soy mía completamente capaz de decidir como manejo el resultado de mis acciones- no quería hablarle así porque los dos estaban molestos y temerosos de todo lo que estaba pasando.

Escuchas lo que dices Kagome, no puedo quedarme quieto viendo cómo te vas a sacrificar por otros, entiéndelo te amo demasiado, no es un tema de posesión o infringir poder sobre el otro, estoy intentando cuidarte, me volveré loco si algo te pasa- no la soltaba mejor ponía más presión en sus brazos.

-Suéltame me estas lastimando- intento zafarse sin éxito, las lágrimas ya brotaban de nuevo solas.

-Y tú crees que no me lastimas, intentando irte de mi lado, escúchame bien no lo permitiré de aquí tu no sales me oíste, así tenga que ser el malo de la historia no saldrás de aquí- la soltó sin delicadeza y salió de la habitación dando un portazo- lloro con más fuerza, no quería esto para Inuyasha, jamás pensó que terminarían así, pero ella ya no tenía opción y lo sabía muy bien, lloro hasta muy entrada la noche no quiso ni cenar.

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Otro día más y todo perdió noción para él, ahora hasta su madre ayudo con contactos y dinero, pero aún no daban con subastas que se realizarían ese día en específico, estaba en su pent-house ya llevaba una botella entera no despegaba la vista de la cuidad con el pensamiento en una sola persona, su hermosa Rin.

-Mi precioso y querido hijo triste y preocupado en demasía por alguien más nunca pensé verte así en mi vida, talvez más adelante con un hijo, pero ni así pensé verte con el dolor reflejado tan claramente en ti- no había sentido a su madre llegar, no le tomo importancia a las palabras de su madre.

-Dime que tienes algo en vez de hacerme ver lo obvio madre.

-Si creo que tenemos algo y para tu sorpresa no está ligado a Naraku, sino a tu ex prometida, recordé que una mujer despechada es un enemigo muy peligroso y no me equivoque, pero hay un hueco en la investigación ella está fuera del país, hace días que está en Italia, pero su nombre consta en una subasta que aún no verifica fecha, ni locación así que une los puntos y dime crees que ella es capaz de esto, aunque yo creo que sí, sus aires de grandeza fueron pisoteados y no lo dejara así, por eso jamás la vi como una buena candidata para ti.

-Claro que creo que es capaz ella estuvo en el momento que Rin desapareció, fui tan tonto al no recordar que en nuestra última conversación me dejo claro que la buscaría y me haría pedir perdón, sabe que quiero a Rin, porque estoy con ella sin un acuerdo o negocio de por medio, pero está ligada a Naraku, él tiene acorralada a Kagome con el miedo de que se deshará de Rin y él sabe de la subasta- lo medito solo unos minutos antes de saber todo lo que pasaría- la subasta se realizaría en Italia, allá tienen a Rin por eso no hay rastro de ella.

Como la lograron sacar del país no tenía idea, pero eso es lo que ahora menos le importaba, iría por ella, Kagura y Naraku se arrepentirían de haberlo desafiado, como que se llamaba Sesshomaru Taisho los aplastaría.

-Bueno Sesshomaru yo tengo un plan para la boda de Naraku y ya está casi todo listo, tu padre y Totosai están finalizando detalles, aunque el necio de tu medio hermano no quiere escuchar razón, tiene custodiada a Kagome no dejara que la dejemos ir con Naraku.

-Estúpido, si cree que Kagome dejara que la trate así, ella ya debe saber lo que quiere hacer y como lo va hacer.

-Tu padre hablara mañana con ellos creo que antes de irte te comuniques con él, lo más seguro es que a ti o su amiguito los escuche.

-Lo llamare, yo ahora no tengo tiempo que perder saldré en unas horas para Italia, Rin debe estar esperando por mí.

-Tanta fe le tienes a una pequeña mujer, debe estar ya lo suficientemente rota como para ya no querer vivir, no te imaginas todo lo que descubrí de Naraku y súmale el odio de tu ex por ella, un alma pura corrompida eso insinuó Naraku en su carta verdad, lo mismo hará con Kagome si la llega a tener eso por no decir que serán cosas peores, los hombres como el son básicos y territoriales, no saben amar más que así mismos, por ende, cuando aman solo destruyen a la persona amada.

-Rin no es débil y yo la cuidare hare todo para que se recupere sea lo que sea que haya tenido que vivir.

-Amor Sesshomaru, jamás imaginé poder verte tan enamorado, me intriga conocer a Rin, aunque por lo que se es muy parecida a Kagome que ya tuve el gusto de ver, una belleza fresca y angelical pero ahí hay más verdad, tú no te dejas llevar solo por el físico- no hubo respuesta de su parte solo salió para su despacho debía hacer ciertas llamadas, vio toda la información que su madre le envió con esto podría hacer algo, primero ir por Kagura.

Llamo a su hermano deba ser más consiente de todo lo que está en juego. Timbraba y timbraba cuando pensó que no contestaria lo escucho, taciturno peor de lo que espero oírlo.

-Hola que deseas Sesshomaru—por donde iniciar su charla, temía ser muy rudo y directo el estaba ya muy presionado, pero no lo dejaría cometer más errores.

-Estúpido hermano, que rayos crees que haces, deja de comportarte así con Kagome o enserio la perderás con Naraku o sin él, no te perdonara haberla privado de tomar sus propias decisiones, acaso no vez que la culpa la matara, no la conoces acaso, no la amas lo suficiente para creer que su amor basta para salir de esto, deja de temblar de miedo y piensa como apoyarla en lo que quiera hacer y nada más, tu aun la tienes contigo, saca provecho de eso entendiste maldito idiota, ya voy por Rin, ahora tu refuerza lazos con Kagome, solo déjala ser ellas son más fuertes de lo que parecen lo sabes y lo sé no están solos-no espero que respondiera y le colgó, no era de hablar tanto y lo odia cuando tenía que pronunciar más de unas simples palabras en cualquier tema que no sean sus negocios.

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Ya solo quedaban 2 días para la maldita boda de Naraku y él no podía ni pensar el dejar ir a Kagome, era un dolor y desesperación de lo que podría pasar si acepta llevarla a ese lugar, claro que ve el dolor que está carcomiendo a su pequeña pero el miedo es más grande, no puede perderla, admira la calma que supuestamente tiene Sesshomaru con respecto a Rin, pero él no cree poder vivir un solo día sabiendo que está en manos de ese hombre, Kagome es suya y aunque ya no tocaron el tema y la vio dormir entre sollozos esa noche, no termina de poder dejar que ella salga de esa casa, está siendo un reverendo estúpido sí, pero prefiere actuar así que dejar que Naraku se la arrebate.

El siguiente día, escucho el plan de su padre y podría haber más posibilidades, pero él sabía que no acabaría ahí él está desesperado por recuperar a Kagome y hará lo que sea ya les dio una probada del poder que tiene y que está dispuesto a todo.

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Sango estaba sedada, había querido salir corriendo a buscar a su hermano, sumándole al dolor de la pérdida de su padre y sin noticias de Rin, sufría constantes dolores de cabeza y se negaba a comer solo para intentar convencerlo de dejarla tomar cartas en el asunto, ella no será la damisela en apuros, demasiado independiente y tenaz, amaba cada cosa de esa mujer, pero esta vez no, el iba hacer todo lo que este en sus manos y la cuidaría no volvería a pasar por la desesperación de perderla, se pondría bien.

Hicieron más exámenes, para descartar cualquier otro tipo de secuela o lesión que hubieran pasado por algo.

Los doctores llegaron con buenas noticias todo estaba bien en unos días podrían darle de alta, él estaba al tanto del plan que tenían contra Naraku, pero el necio de Inuyasha no terminaba de aceptar que Kagome y el fueran a la boda para ver qué haría.

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Esa noche Sesshomaru llegaba a la residencia donde estaba Kagura, si le hizo algo a Rin la mataría sin miramientos, pero se encontró solo no había nadie, pero había indicios de que salieron a toda prisa, sonrió para sus adentros parecía una mala broma aunque eso solo le indicaba que tenia miedo de enfrentarlo, no había problema sabia que estaban aun en el país ya se encargo de cerrar todas sus salidas, no jugaría más ahora que los tenia casi en la mira, era cuestión de horas tenerlos bajo sus manos con Jacken registraron la casa, no había huellas de Rin se iba a ir cuando un ligero olor a rosas, si el olor primaveral de Rin, detrás de un closet una puerta secreta, no dudo en abrir y entrar, era increíble que en medio de un olor a humedad y moho prevaleciera el olor a rosas de una simple manta olvidada en un rincón, si su pequeña Rin estaba con Kagura, tomo la manta en sus manos y la acerco a el ese bendito olor a su amada, nada olía mejor que ella, hubo momentos en lo que la desesperación lo llevo a pensar que jamás la volvería a ver a tocar a oler.

Encontraron cámaras, mando a un equipo completo hacer una investigación del lugar más a fondo, quería informes más precisos, podía sentir que Rin estaba cerca.

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Kagura no paraba de llamar a Naraku desde que le informaron que Sesshomaru iba para Italia sabia que la buscaba a ella, además tenía lo más preciado para él, aun recordaba cómo fue ir a Naraku para que se la entregara a ella, le costo una suma muy alta porque el idiota de Naraku quería venderla pero ella quería primero tenerla un tiempo en sus manos y hacer sufrir a Sesshomaru, no contaba con que el la encontrara antes de empezar su plan de venganza ahora solo sabia que tenia que salir del país a otro o esconderse muy bien.

Todas las malditas salidas bloqueadas, Naraku le aseguro que encontraría un hueco, pero nada que le informaba cuál sería su mejor salida, ya no podía con el miedo, estaban en una camioneta blindada sin rumbo fijo, Rin yacía a su lado ida en su mundo desde la muerte de sus padres no decía una sola palabra ni probaba bocado, habían tenido que obligarla, la muy estúpida se hizo la muy digna y ahora parecía una muñeca de trapo y ni así perdida esa belleza que la caracterizaba, eso la encolerizaba.

Kagura prefirió dormir un rato estaba intentando poner la mayor distancia de Sesshomaru y el mejor método por el momento era por tierra.

Pero ni en sus sueños ella ahora podía estar en paz. Recordó como fue encontrarse con Rin

Venia caminando a paso acelerado hasta la habitación que tenían a los rehenes cuando entro los vio todos atados en sillas Rin en medio de sus padres, seguía con esa mirada altanera, no sabia lo que le esperaba.

-Naraku ya estoy aquí tengo todo el dinero que me pediste ahora me la llevare es mía yo sabre que hacer con ella.

-Espera aun es mía-vio como se acerco a ella la desato y la jalo para que se pusiera de pie cuando sin aviso la beso, ella lucho, pateo, rasguño y mordió, Naraku ni se inmuto hasta que la soltó sin previo aviso, Rin vomito cayendo de rodillas y llorando en el proceso, no duro mucho ella se recompuso y se volvió a parar altanera. Naraku rio a carcajadas esas que te helaban la sangre y por más que veía a Rin temblar ella no baja la cabeza ni suplicaba.

-Lo vez Kagura, esa actitud de amazona es la que vuelve loco a Sesshomaru e Inuyasha, te pareces tanto a Kagome, misma belleza sublime y delicada, mismo carácter indomable, parecido sabor tus besos son un poco más dulces que mi niña, talvez divertirme un poco para medir tus limites me recordarías a mi niña más, tengo curiosidad hasta donde llegan sus similitudes-

Escuchaba a los padres de Rin gritar, ella quería hacer lo mismo muy en el fondo sabia que esto estaba mal y no me iba a gustar, pero todo paso tan rápido de una cachetada la derribo y la dejo aturdida en el piso retorciéndose por el dolor, Naraku no tuvo que pelear con su ropa un sencillo vestido el mismo que llevaba en la campaña publicitaria, vio que se deshizo de su ropa interior y Rin reacciono entrando en pánico lo pateo y el solo la incentivaba a que pelee más, eso quería decir que Kagome hacia lo mismo jamás dejo de pelear y eso lo hacía recordarla, si era un maldito loco.

El padre de Rin de tanto pelear con desatarse cayo con todo y silla, todo se sentía tan irreal, Naraku no presto atención a nada que no sea someter a Rin la volvió a bofetear, eso casi la hace perder la razón y por un momento parecido que enserio se desmayó, Naraku aprovechó para tocarla descaradamente, llevo su mano derecha a su clítoris y de manera brusca la toco Rin reacciono intentando cerrar las piernas y alejarse mientras gritaba y lloraba, pero Naraku la inmovilizo muy fácilmente, ella ya no tenia fuerza para pelear, lloraba y empezó a pedir que se detuviera era algo caótico de ver, no rogo era mas una orden pero eso pareció despertar más el interés de Naraku rompió el vestido en la parte delantera para tener acceso a sus pechos, Rin dejo de pelear y respiro profundamente ahí la vio darle un buen cabezazo ella salió perjudicada pero hizo que la dejara rodo sobre su cuerpo intentado alejarse de él, lo más tétrico de todo es que Naraku volvió a sonreír, mientras sostenía su cabeza del dolor provocado por el golpe.

-Si esa es la actitud que quiero de ti, la misma que mi niña, talvez te lo conto fue tan temeraria que intento matarse varias veces hasta llegar a lanzarse por el balcón sin importarle nada solo para huir de mí-se llevo los dedos que tocaron a Rin a la boca y los saboreo, cerro un momento los ojos y se quedó pensativo.

-Si al igual que tus besos, más dulce que mi niña, no me molesta, pero tampoco me encanta, jamás serás ella eso me quita la emoción- dejo a Rin en el piso llorando boca abajo intentando cubrirse, se acerco a los padres, hizo que volvieran a levantar al padre.

-Bueno aquí estamos para negociar verdad, te dije que si alguien interfería en mi vida con Kagome tú la pagarías verdad, bueno te daré un trato, la vida de Rin por tu firma en unos papeles todo el imperio Higurashi a nombre de mi niña ese será mi regalo para con ella, aunque al final será mi esposa así que no es perdida para mí, si no quieres podemos poner en su lugar a tu dulce Rin, pero eso si ella seria un pasatiempo yo solo quiero a mi niña, lo que me robaron hace años será por fin mío.

-Te firmare lo que sea déjanos ir si, te ayudare a recuperarla ya te lo dije, pero ya basta de torturar a mi hija, ella no tiene que ver en nada-La madre de Rin estaba rota sedería a lo que sea por su hija lo que no recordó es porque estaba yo ahí Naraku ya me la ofreció como medio de llevar a cabo con mi venganza en contra de Sesshomaru.

-Listo trato hecho, tu desátala; ahí en el escritorio están los papeles firma y los dejare irse-le quería decir que era una trampa, pero desde hace rato estaba congelada en mi lugar sin poder ni respirar bien.

-Ya esta firmado, ahora nos vamos-se acerco a Rin la ayudo a levantarse y le coloco su chaqueta para cubrirla desataron al padre, cuando él se acercó a su hija y mujer paso lo peor.

Uno de sus guardias saco una espada y de manera rápida y precisa los decapito frete a Rin, ella quedo bañada en sangre entada en medio de los dos cuerpos inertes.

-Yo dije que podrían irse, pero jamás dije que vivos, es una pena así son los negocios debe saber especificar bien lo que quieres-Rin no lloraba estaba pasmada mirando a sus padres muertos, no se movió, ni lloro, ni reclamo, se desconectó por completo.

-kagura querida ahora si te atiendo con todo gusto, me decías que traes mi dinero, y tu mercancía está ahí, es increíble es preciosa aun bañada en sangre, lo reitero esos nervios de acero son los que atraen a los Taisho, pero que pena que no podrán tenerlas-

No quería moverse, pero quería salir de ahí lo antes posible.

-Bueno querida quieres o no quieres llevar a cabo tu venganza ya está, todo listo en Italia- Se acercaba a mi y yo solo quería salir corriendo, pero mejor hacer lo que decía e irse.

-Ya Naraku si tengo tu dinero y se muy bien que hacer, me la llevo y estamos en contacto-

-Si tu eres lista para negociar, el jet los espera atrás en la pista, Kanna mi asistente hará que limpien a Rin mientras tanto tu quédate aquí necesito asegurarme que no estropees nada.

Se levanto asustada, no sabia donde estaban se fijo que aun en la carretera, Rin seguía viendo por la ventana perdida en sus pensamientos, la provocó de varias maneras, pero no recibió respuesta de su parte, era hasta triste no verla defenderse, solo había reacción al nombrar a Sesshomaru aunque siempre volvía perder interés.

-Sabes te detesto, porque pudiste hacer en días lo que yo no logre en años, ganarte el corazón de Sesshomaru, esta tan decidido a salvarte que dejo todo por venir tras de ti, que tienes tu que yo no, que te hace especial, solo veo tu belleza nada más-ahí estaba el solo mencionarlo la tenia atenta a cada palabra que decía, pero ni así respondía.

-Quiero que sufra, me desecho como si no valiera nada, tan fácil con tal de irse contigo, fue mío antes que tú, yo lo conozco mejor que tú, somos más parecidos, las mismas metas y ambiciones, cada paso que dio desde que lo conocí estuve ahí para intentar que sea mío, ya perdí una vez contra Sara, la delicada y hermosa Sara, ella era muy inteligente y competía con Sesshomaru siempre académicamente eso termino por llamar su atención y tomarle cierto afecto, pensé que lo había ya perdido cuando anunciaron su noviazgo, hasta que ella enfermo y no pienses que Sesshomaru no la apoyo, ayudo hasta ha su padre en cuestiones económicas, la empresa de la familia de Sara estuvo en su mejor momento, pero cada día Sara era menos consciente de sus metas en la vida ese reto que represento para Sesshomaru se perdió y el entendió que no era amor lo que sentía por ella, la acompaño mientras se curaba y la dejo ir alegando que el era malo para ella, que jamás podría hacerla feliz, porque ella necesitaba quien la amara y el era incapaz de amar, la destrozo pero por un tiempo lucho por volver con el pero fue inútil, saco lo peor de Sesshomaru y su familia prefirió llevarla lejos, no se volvió a saber de ella-Sabia que Rin estaba atenta todo porque era la vida de su amado Sesshomaru le importaba.

Perdí la esperanza de llamar su atención y como única hija de mi padre me dedique a los negocios, ahí lo volví a ver, tan perfecto y hermoso como siempre, podría haber jurado que hasta más, quería deslumbrarlo como lo hizo Sara así que puse mi 100% en cerrar un gran negocio esa noche, supe que lo logre cuando Sesshomaru quiso hacer negocios conmigo, no espere que quisiera formalizar conmigo, ciegamente creí que yo había logrado despertar un interés genuino, no fue hasta que me especifico sus reglas y contrato que supe que era otro negocio más para él, quise decir que no que si no me amaba no quería nada pero era engañarme sea como sea lo quería mío, sea en sus términos o no, intente estar la mayoría de veces con el pero me apena decir que el terminaba y se iba sin mirar atrás sin palabras dulces, parecía como si jamás estuviera presente, no tenia de que quejarme era un amante atento e increíble-pude apreciar los celos en el rostro de Rin, no se porque se lo contaba ahora, pero quería hacerlo-pero era sexo y ya, yo quería que me hiciera el amor pero no fue así, nunca y cuando se enfrascaba en el trabajo no nos veíamos en varias días a veces meses, su familia desde el día uno me detesto, sus padres con el cuento que no me amaba y que se arrepentiría mas adelante y su verdadera madre me vio y no quiso ni mantener una conversación conmigo, me enfurecí y mi orgullo salió a flote, empeore las cosas.

-Perdón señorita Kagura pero un auto no deja de seguirnos de cerca-inmediatamente se asusto era talvez Sesshomaru, si era él estaba perdida, si no la mataba el, la mataría Naraku por perder a Rin antes de que su plan iniciara. En ese momento recibió una llamada de Naraku.

-Kagura vez una camioneta negra detrás de ustedes dejos adelantarlos y síguelos, tengo una cabaña en el bosque ahí esperaran ha mis ordenes-cerro antes de siquiera dejarla contestar.

-Déjalos pasar tenemos que seguirlos, Naraku los envió- Si lo pensaba hasta ahora no había hecho nada de lo que pensó con Rin, ella no reaccionaba a nada de lo que le decía y eso la hacia sentir mal, no la devolvería a Naraku eso estaba segura, ella pago por Rin y su acuerdo aun no acababa, se sentía triste y no entendía por qué si ella jamás dejaba nada a medias, prefirió dejar de pensar en esas cosas.