En la pintoresca ciudad de Matera, en el sur de Italia. El sol brilla en el cielo azul y en una piscina al aire libre en Matera donde James Bond (Daniel Craig) y Madeleine Swann (Léa Seydoux) están nadando juntos. El agua reluciente y el sol brillante crean un ambiente tranquilo y romántico.

James Bond: (mientras nadan) ¿Estás bien?

Madeleine Swann: (nada a su lado y asiente) Sí, estoy bien, hay que irnos.

James y Madeleine están paseando por las hermosas calles de Matera en el icónico Aston Martin DB5. El sol brilla y la brisa les acaricia mientras disfrutan de la vista panorámica de la ciudad.]

James Bond: (sonríe) ¿Qué tal vista?

Madeleine Swann: (admirando el paisaje) Es de lo mejor. ¿Y si aceleras?

James Bond: (sacude la cabeza y sonríe) No tenemos que ir rápido. Tenemos todo el tiempo del mundo.

James Bond y Madeleine Swann llegan al hotel en su Aston Martin DB5 y son recibidos por un aparcacoches italiano en la entrada del hotel. El aparcacoches se aproxima con una sonrisa amigable.

Aparcacoches: (sonríe) Buonanotte signore.

James Bond: (asiente y sonríe) Buonanotte.

James Bond y Madeleine Swann caminan junto al aparcacoches a lo largo de una calle llena de festividades de Año Nuevo en Matera. La gente celebra con fuegos artificiales y luces brillantes mientras se despide del año antiguo y da la bienvenida al nuevo. Madeleine observa a la multitud mientras caminan y le pregunta a Bond.

Madeleine Swann: (mirando hacia atrás) ¿No puedes evitar mirar para atrás?

James Bond: (confundido) ¿Qué?

Madeleine Swann: (sonríe) No viene nadie.

James Bond: (sorprendido) Pero no estaba mirando para atrás.

Madeleine Swann: (bromeando) Claro que sí.

JAMES BOND: (sonríe) No, ¿vamos a discutir por esto?.

Se acercan al aparcacoches, y James Bond le hace una pregunta.

James Bond: (al aparcacoches) ¿Qué están quemando?

Aparcacoches: (con una sonrisa) Secretos. Deseos. Soltar el pasado. Adiós a las cosas viejas, y que vengan las nuevas.

James Bond y Madeleine Swann llegan a su habitación de hotel donde comienzan a tener relaciones sexuales.

Madeleine Swann: (tocando los pectorales de Bond) Yo te amo.

James Bond: (abrazando entre sus brazos a Madeleine) Te amo.

Después de una noche de pasión, James Bond y Madeleine Swann están recostados en la cama, mirándose el uno al otro con complicidad.

James Bond: (con una sonrisa) ¿A dónde te fuiste hace rato en el agua, eh? Dime.

Madeleine Swann: (juguetona) Te lo diré, pero solo si me cuentas sobre Vesper.

James Bond: (serio) Por eso estamos aquí.

Madeleine Swann: (con ternura) ¿Puedes perdonar a Vesper por nosotros?

James Bond: (reflexionando) Hace mucho tiempo que la dejé atrás.

Madeleine Swann: (serena) Mientras sigamos mirando atrás, el pasado no está muerto, tienes que dejarla ir aunque sea dificili .

James Bond: (confundido) Hablas de que ¿tendremos un futuro?

Madeleine Swann: (con ternura) Mhm.

James Bond: (confundido) ¿Y si yo lo hago?

Madeleine Swann: (con ternura) Entonces te diré todos mis secretos.

James Bond, vestido y listo para salir, se acerca a la cama donde Madeleine Swann duerme plácidamente.

James Bond: (susurrando) Voy a salir un rato, volveré para desayunar contigo.

Madeleine Swann: (susurrando) Gracias.

James Bond: (susurrando) ¿Y luego tú vas a decirme a dónde iremos después?

Madeleine Swann: (susurrando) A casa.

James Bond asiente y sale de la habitación. James Bond camina hacia una tumba solitaria. Es la tumba de Vesper. James Bond llega a la tumba de Vesper. Se queda un momento en silencio, mirando la lápida.

James Bond: (susurrando) Te extraño mucho.

De repente, Bond nota algo extraño en la tumba. Hay una tarjeta con el logo de Spectre. Su rostro se endurece.

James Bond: (para sí mismo) Spectre...

Sin perder un segundo, James Bond sale corriendo del cementerio. James Bond nota que un niño le toma una foto. Inmediatamente, James Bond se lanza a perseguirlo, pero el rugido de un motor lo detiene. Los asesinos de SPECTRE aparecen, iniciando una persecución. Bond consigue escapar de los asesinos . James Bond ve a uno de sus perseguidores, un hombre llamado Primo (Dali Benssalah). Sus ojos se encuentran y se desata una pelea.

Primo: (gritando) ¡Blofeld te manda saludos! ¡Madeleine es hija de Spectre!

James Bond, sorprendido por la revelación, aprovecha la distracción de Primo para estrellarle la cabeza contra una pared cercana. Primo cae al suelo, inconsciente. Bond toma la motocicleta de Primo y se aleja rápidamente y vuelve al lugar donde se hospeda con Madeleine.

James Bond: (susurrando) Tenías razón, soltar es difícil.

Madeleine Swann: (confundida) James ¿Qué pasó?

James Bond: (acusador) ¿Cómo saben que estoy aquí?

Madeleine Swann: (defensiva) No sé de qué estás hablando.

James Bond: (gritando) Madeleine ¡¿Cómo averiguaron los de Spectre que estaría aquí?!

Bond empuja a Madeleine. Ella se tambalea, sorprendida.

Madeleine Swann: (asustada) ¡Yo no hice nada!

Bond la mira, su rostro se suaviza un poco.

James Bond: (determinado) Nos vamos.

James Bond y Madeleine Swann, en su Aston Martin DB5, están en medio de una intensa persecución por las calles de Matera, con los asesinos de SPECTRE pisándoles los talones. La adrenalina fluye mientras intentan escapar de sus perseguidores.

Madeleine Swann: (preocupada) James, ¿qué está pasando?

James Bond: (serio) No lo sé, pero necesitamos salir de aquí. Regresemos a Londres.

Justo cuando creen que están a salvo, Madeleine Swann recibe una llamada telefónica inesperada. Es Ernst Stavro Blofeld, felicitando a Madeleine Swann por su traición y revelando que ella ha vendido a James Bond.

Erst Stavro Blofeld: (a través del teléfono ) Soy Blofeld amor. Tu padre estaría muy orgulloso de ti, tu sacrificio será nuestra gloria.

James Bond: (confundido y mirando a Madeleine) Explícame esto.

Madeleine Swann: (con lágrimas en los ojos) James, yo...

James Bond: (serio) Todos tenemos secretos, Madeleine, solo que nunca llegamos a los tuyos.

La persecución continúa mientras Bond y Madeleine intentan escapar y procesar la traición que ha sido revelada. En medio de la tensión, Madeleine se vuelve hacia Bond, desesperada por explicar su situación.

Madeleine Swann: (con lágrimas en los ojos) James, escuchame, yo moriría antes traicio ¡ah!

Antes de que puedan hablar más, una camioneta embiste el Aston Martin DB5, dejándolos acorralados en medio de una plaza. Los asesinos de SPECTRE rodean el vehículo, y Madeleine le ruega a Bond que haga algo.

Madeleine Swann: (angustiada) ¡James haz algo! ¡James! ¡James! ¡Haz algo! ¡Contéstame James!

James Bond parece paralizado por un momento, mirando fijamente hacia adelante mientras la tensión aumenta. Luego, en un susurro apenas audible, responde.

James Bond: (con voz rota) Ok.

Con una mirada de determinación, Bond activa la ametralladora incorporada en el Aston Martin DB5 y dispara a casi todos los asesinos, excepto a Primo.

Después de escapar del peligro y dejar atrás la persecución, Bond y Madeleine llegan a una estación de tren cercana. Madeleine, aún llorando y visiblemente angustiada, se vuelve hacia Bond con una mirada llena de preocupación.]

Madeleine Swann: (con voz temblorosa) ¿Entonces, es todo?

James Bond: (serio) Es todo.

Madeleine Swann: (angustiada) ¿Cómo sabré si estás bien?

James Bond: (con sinceridad) No lo sabrás. No volverás a verme.

Madeleine, entre lágrimas y con el corazón roto, intenta decirle a James que está embarazada mientras el tren comienza a partir, pero él ya se ha ido hace mucho.

Madeleine Swann: (gritando) ¡James, estoy embarazada!

James Bond finge que no la escucha y sigue caminando, alejándose de la estación de tren. La expresión de Madeleine muestra su desesperación y tristeza mientras ve a Bond alejarse, enfrentando el impacto de su revelación en soledad.