5 años después.

En un laboratorio del MI6 en Londres, el científico Valdo Obruchev (David Dencik) se apodera de información altamente clasificada sobre un virus. Rápidamente, Obruchev se prepara para escapar de la instalación y se dirige al Aeropuerto de Londres-Heathrow, donde planea encontrarse con un comprador para el virus. Sin embargo, su fuga no pasa desapercibida.

Primo: (interceptando a Valdo Obruchev en el aeropuerto) Entrega el virus. Mi jefe no estará contento si no lo haces.

Valdo Obruchev accede a las demandas de Primo y se dispone a partir hacia Moscú en su compañía, llevando consigo la peligrosa información del virus. Sin embargo, su encuentro no pasa desapercibido para el MI6.

Agente (John Turner): (siguiendo a Obruchev y Primo) No dejaré que esto pase.

En un giro inesperado, John Turner, un agente 00, es asesinado por Primo antes de que pueda intervenir en la situación. Antes de morir, Turner logra enviar un mensaje con la palabra clave "Heracles," indicando una situación de emergencia.

Eve Moneypenny: (llegando a las oficinas del MI6 en Londres) ¡Señor! ¡Tanner! ¡Q! ¡Necesitan ver esto!

En las oficinas del MI6 en Londres, Eve Moneypenny (Naomie Harris) llega con M (Ralph Fiennes), Tanner (Rory Kinnear) y Q (Ben Whishaw). Les relata lo sucedido en el Aeropuerto de Londres-Heathrow y cómo el agente 00 John Turner fue asesinado en acción.

M: (preocupado) ¿Y 007?

Mientras tanto, en Jamaica, James Bond lleva una vida tumultuosa y caótica. Se sumerge en la vida nocturna, frecuenta bares de mala muerte y ocasionalmente se involucra en peleas callejeras. Pasea por las calles de la isla, aparentemente tratando de evadir algo que lo persigue constantemente.

James Bond se encuentra en su casa en Jamaica, compartiendo la cama con Ali (Thandie Newton). Ali, preocupada por la actitud distante de Bond, le pregunta qué le sucede.

Ali: (preocupada) James, ¿qué te pasa?

James Bond: (distante) Eh, nada, nada importante.

Bond se levanta de la cama y sale a caminar por la casa, dejando a Ali intrigada y preocupada por su comportamiento. Mientras camina solo por la casa, los recuerdos de su infancia tumultuosa y dolorosa en el orfanato ruso lo invaden.

James Bond: (en su mente) Mi infancia... un recuerdo que nunca me abandona. Perdí a mis padres cuando era joven, y mi vida dio un giro oscuro. Me vi envuelto en un orfanato ruso, donde los niños eran entrenados desde temprana edad en habilidades mortales.

En su mente, recuerda a un hombre llamado Mikhail Kreshenkov, un agente de la KGB que desempeñó un papel crucial en su vida. Bond rememora las lecciones que Kreshenkov le impartió sobre el arte de la muerte, y cómo el arma favorita de su mentor era la pistola Walther PPK.

James Bond: (en su mente) Mikhail Kreshenkov... un hombre que me enseñó a matar. La pistola Walther PPK era su elección de arma, y con ella, me instruyó en el arte de la muerte.

Los recuerdos se vuelven aún más sombríos cuando Bond recuerda la primera vez que tuvo que quitarle la vida a alguien. Fue un hombre frente a su propio hijo, un acto que dejó una marca indeleble en su alma y lo preparó para el oscuro mundo del espionaje.

James Bond: (en su mente) Mi primer asesinato... un hombre, frente a su propio hijo. Ese momento cambió mi vida para siempre y me llevó al camino de los 00.

Mientras Bond camina solo por su casa en Jamaica y sigue inmerso en sus recuerdos, uno de los recuerdos más oscuros emerge. En su mente, Bond recuerda el día en que Hanz Oberhauser y su hijo Franz Oberhauser, quien más tarde se llamaría a sí mismo Blofeld, llegaron al orfanato buscando al pequeño James Bond.

James Bond: (en su mente) Hanz Oberhauser... Franz Oberhauser... llegaron al orfanato en busca de un niño británico rubio de ojos azules.

En ese momento, Bond, siendo un niño, llegó al encuentro y bajo las órdenes de Mikhail Kreshenkov, el hombre que lo entrenó, se ve obligado a hablar en ruso y pedirle a Hanz que le explique las formas de matar a un hombre.

Mikhail Kreshenkov: (en ruso) James, explícale a este hombre cómo matar a otro en ruso.

Hanz Oberhauser se sorprende al descubrir que el niño británico, además de hablar inglés, también habla ruso.

Hanz Oberhauser: (en ruso) Dámelo. El niño es huérfano, puedo verlo en sus ojos.

El encuentro en el orfanato marcó un momento crucial en la vida de James Bond, ya que fue el inicio de su relación con Hanz Oberhauser y su hijo Franz, quien más tarde se convertiría en su enemigo mortal, Blofeld. Los recuerdos de ese día oscuro siguen persiguiendo a Bond.

James Bond, un niño en ese momento, se ve obligado a hablar en ruso bajo las órdenes de Kreshenkov y comienza a explicar las formas de matar a un hombre. Este oscuro entrenamiento marcará el comienzo de su vida en el mundo del espionaje y la violencia.

James Bond: (en su mente) He cometido un error... alejar a Madeleine de mi vida fue un error que nunca debí cometer.

En ese momento, la realización de su error es interrumpida por una impactante y trágica revelación: Bond descubre que alguien ha asesinado a Ali, la mujer con la que compartió su cama y su vida. La noticia lo sacude hasta lo más profundo.

James Bond: (conmocionado) ¡No puede ser!

Bond se da cuenta de que su vida solitaria y llena de peligros ha afectado no solo su relación con Madeleine, sino también a las personas que han estado cerca de él.

Después de descubrir el asesinato de Ali, Bond no duda ni un momento y sale corriendo de su casa en busca del asesino. Su determinación y furia son evidentes mientras persigue al responsable de este trágico acto.

James Bond: (decidido) Ay no de nuevo.

Bond persigue al asesino a través de las calles de Kingston, Jamaica. La persecución es intensa, y Bond finalmente logra atrapar al culpable, embistiéndolo y derribándolo al suelo. El asesino, herido y desesperado, se dirige a Bond y comienza a hablar en ruso, mencionando nombres que dejan a Bond intrigado.

James Bond: (enojado y gritando) ¿Quien te envío? ¿Para quien trabajas?

Asesino: (en ruso, jadeante) Kreshenkov... Safin...

Las palabras del asesino, pronunciadas en ruso, mencionan a Mikhail Kreshenkov y a un enigmático Safin. Bond queda intrigado y se da cuenta de que esta información podría tener un significado importante.

Felix Leiter (Jeffrey Wright) ha viajado a Kingston para encontrarse con James Bond, su viejo amigo de la CIA. Felix muestra curiosidad y preocupación al ver a Bond en esa situación y le hace preguntas directas.

Felix Leiter: (con sorpresa) James, ¿qué estás haciendo aquí? ¿Por qué no llamaste a alguien del MI6?

James Bond: (con determinación) Dejé de tener contacto con mis amigos del MI6. No sé nada de ellos desde hace cinco años. Dejé de confiar en las caras bonitas hace tiempo, Felix, debido a mi mal juicio.

Bond y Felix Leiter llegan a la casa de Bond, donde Bond revela su garaje secreto. Dentro del garaje, Bond se muestra intrigado y preocupado por la declaración de Felix.

James Bond: (curioso) Dime, Felix, ¿qué es lo que necesitas decirme?

Felix Leiter: (serio) Hay algo que debes saber, James.

Bond y Felix entran en la casa, y en un ambiente más privado, Felix finalmente comparte la preocupante noticia.

Felix Leiter: (explicando) Un científico ruso que estaba trabajando en un proyecto altamente clasificado para el MI6 en Londres ha sido secuestrado. Hemos rastreado las rutas del avión y descubrimos que llegó a Moscú y luego ese mismo vuelo continuó hasta Cuba.

James Bond: (serio y reflexivo) Cuba... Esto se está volviendo más interesante de lo que esperaba. ¿Tienes más detalles sobre este científico ruso y el proyecto clasificado en el que trabajaba?

Felix Leiter: (asintiendo) James, creo que debes dirigirte a Santiago de Cuba. Allí, hay una agente que podría ayudarte en esta misión y proporcionarte información crucial sobre el científico ruso y su secuestro. Su nombre es Paloma. Es de origen cubano pero vivió parte de su vida en Rusia y en Estados Unidos. Es una persona valiosa que puede proporcionarte la información que necesitas y ayudarte en esta misión.

Bond asiente, tomando nota de la corrección y preparándose para su próximo destino en Santiago de Cuba, donde se encontrará con la agente Paloma.

Mientras tanto con Madeleine, ella vive en su apartamento en Londres, vive una vida tranquila junto a su hija Matilde. Un día, mientras exploran el apartamento, Matilde encuentra una foto de su madre con James Bond. La curiosidad de la niña la lleva a hacer preguntas.

Matilde Swann: (señalando la foto) Mamá, ¿quién es ese señor? Tiene los mismos ojos que yo.

Madeleine Swann: (tratando de minimizar) No es nadie, cariño. Solo es un viejo amigo.

Matilde Swann: (inquisitiva) ¿Es él mi papá?

Madeleine Swann: (evitando la respuesta) Eres una niña muy curiosa para tener 5 años. Pero ahora es hora de ir a dormir. Mañana tienes el jardín de niños.

Madeleine evita revelar la verdadera identidad de James Bond como el padre de Matilde. Mientras observa desde su vehículo a Madeleine y Matilde en el apartamento, Primo recibe una llamada en ruso de Lyutsifer Safin. La conversación revela información crucial sobre la situación.

Lyutsifer Safin: (por teléfono) ¿Ya sabes dónde estarán los de Spectre?

Primo: (respondiendo) No, señor.

Lyutsifer Safin: (explicando) El jefe de Spectre tenía un medio hermano llamado James Bond. El lugar donde estoy es la casa de Bond. Si te llevas a su esposa e hija, él tendrá que buscarlas en su pasado, o liberaremos un virus mortal.

Primo: (determinado) Valdo Obruchev está en Cuba para poner fin a la organización Spectre y vengar a su padre.

Lyutsifer Safin: con malicia) Esto es solo el primer paso. Ahora aléjate discretamente sin que nadie lo note. Estamos construyendo un nuevo mundo, y James Bond no estará para salvar ni al mundo ni a su bebé.

Lyutsifer Safin revela sus siniestros planes y se burla de la idea de que James Bond no podrá intervenir para detenerlos.

Madeleine se asoma por la ventana, sintiendo que algo está fuera de lugar, pero decide que probablemente solo fue su imaginación y vuelve su atención a Matilde, tratando de mantenerlas a salvo y sin levantar sospechas.

Matilde Swann: (mirando por la ventana) Debió haber sido mi imaginación.