Al día siguiente, James nota una silueta frente a él, que resulta ser Matilde.
Matilde: (silueta frente a Bond) Tengo hambre.
James Bond: (nota la silueta y se da cuenta de que es Matilde) Ok, pequeña. Ven, vamos a desayunar.
Bond y Matilde se dirigen juntos a disfrutar de un desayuno, mientras ven un programa de televisión para niños noruego
Madeleine Swann: (observando a Bond) Qué tierno te ves.
James Bond: (mientras cocina) No es ternura, es solo un hábito que he adquirido.
Bond sirve los hot cakes con manzana y el jugo de naranja en un plato y se lo ofrece a Matilde.
James Bond: ¿Qué tal?
Matilde: (sonríe) Nada mal.
En ese momento suena el telefono de James Bond
James Bond: (al teléfono) ¿Sí?
M: (por teléfono) Bond
James Bond: (interesado) ¿Hallaron el orfanato?
Q: (en segundo plano) Parte de una Zona industrial en Moscú en disputa entre Japón y Rusia. Hay una planta química construida en la Segunda Guerra Mundial, parece que tiene mucha historia y el orfanato que mencionas está junto a la planta química.
Entra Tanner a la oficina de M.
Tanner: (dirigiéndose a M) Señor, la inteligencia rusa nos reporta actividad sospechosa en la isla, Q, pon las imágenes satelitales que acabas de subir. Se tomaron durante estos días. Si Safin está ahí...
M: (completando la información) Heracles también está ahí.
Q: (mirando a Bond) ¿Dónde necesitas el avión Bond?
James Bond: (pensando) Un segundo. ¿Sabemos en qué parte de Rusia está?
Moneypenny: (desde la base) Hay un MQ-9 Reaper de la fuerza aérea acercándose para protegerte desde el aire. Te enviaré su ubicación.
Bond mira su teléfono y se comunica con Moneypenny.
James Bond: (notando el peligro) Tenemos que irnos de aquí.
Madeleine Swann: (preocupada) ¿Qué está pasando?
James Bond: (rápido) No hay tiempo para explicaciones. (Se dirige a la camioneta Toyota Land Cruiser Prado de 1984).
Madeleine Swann: (colocando a Matilde en el asiento trasero) Sube atrás, Matilde.
James Bond: (Preocupado) Eso, cuidado con tu cabeza.
Matilde: (curiosa) ¿A dónde vamos?
Madeleine Swann: (sonriendo) A una aventura, sujetate.
James Bond: (mientras la camioneta acelera en la carretera del Atlántico) Q, estoy cerca de la base aérea de Ørland, ¿puedes enviármelo?
Q: (a través del teléfono) Sí, estaré allí en un momento.
James Bond: (agradecido) Gracias.
Matilde: (molesta) Mamá, un mosquito me picó.
Madeleine Swann: (tranquilizando a Matilde) No pasa nada, cariño.
Matilde: (curiosa) ¿Crees que a los mosquitos les gusten los mosquitos?
Madeleine Swann: (confundida) No lo sé, amor.
Matilde: (susurrando) Yo no creo.
En ese momento, notan que varias Range Rover Sport SVR se acercan en dirección a la casa. Madeleine Swann y Matilde están en la camioneta mientras James Bond acelera por la carretera del Atlántico.
Madeleine Swann: (nerviosa) ¡Sujétate, Matilde!
Comienza una persecución cuando varias Range Rover Sport SVR se acercan rápidamente. James Bond saca a dos de las Range Rovers de la carretera con movimientos expertos.
La camioneta Toyota Land Cruiser Prado de 1984 acelera por la Carretera del Atlántico, mientras las Range Rover Sport SVR y Land Rover Defender continúan persiguiéndolos. La carretera serpentea a través de un hermoso paisaje costero.
Madeleine Swann: (nerviosa) ¡James, están arriba!
James Bond: (gritando) ¡Ya te oí, Madeleine!
Las camionetas Range Rover Sport SVR y Land Rover Defender se acercan peligrosamente desde atrás, sus ocupantes preparados para atacar. La tensión en la carretera aumenta mientras las camionetas se cierran rápidamente.
Madeleine Swann: (gritando) ¡Cuidado, James!
En un rápido movimiento evasivo, Bond logra sacar a dos de las camionetas de la carretera, pero su propia camioneta también se sale de la carretera y se adentra en un campo cercano.
James Bond: (determinado) ¡Mantente tranquila!
La camioneta de Bond se tambalea mientras avanza a través del campo. Detrás de ellos, un grupo de camionetas Range Rover Sport SVR y Land Rover Defender continúa persiguiéndolos implacablemente. La niebla comienza a rodear la escena, disminuyendo la visibilidad.
Madeleine Swann: (gritando) ¡James, estamos en problemas!
James Bond: (gritando) ¡Mantente alerta, Madeleine!
La camioneta Toyota Land Cruiser Prado de 1984 finalmente se detiene en un lugar rodeado de niebla densa. Bond y Madeleine descienden rápidamente del vehículo. Bond saca su pistola Walther PPK y se la entrega a Madeleine.
James Bond: (serio) Toma esto, podría sernos útil.
Antes de que Bond pueda responder, un motociclista encapuchado y armado aparece repentinamente, intentando desenfundar su arma. Madeleine reacciona con rapidez, levanta la pistola de Bond y dispara al motociclista, eliminando la amenaza.
Mientras caminan a través del espeso bosque, la niebla rodea sus figuras, creando una atmósfera inquietante. A lo lejos, vislumbran una cabaña solitaria. Bond, Madeleine, y Matilde se refugian en la cabaña. Bond les da instrucciones a las dos.
James Bond: (susurrando) Quédense aquí, volveré pronto. Si alguien aparece, dispara, pero no a mí. (mirando a Matilde). Muy callada ¿OK? no hagas ruido
Matilde y Madeleine asienten en silencio, con expresiones preocupadas.
Bond sale corriendo de la cabaña y se adentra en el bosque circundante. Se mueve con sigilo, su M4 con lanzagranadas en manos expertas. Escucha ruidos en la distancia. Bond se agacha detrás de un árbol, oculto en la densidad del bosque. Ve una Range Rover Sport SVR en la distancia, ocupada por mercenarios armados hasta los dientes.
Bond apunta con su M4 y dispara un proyectil desde el lanzagranadas hacia la camioneta. El proyectil impacta en la Range Rover Sport SVR, causando una volcadura. Bond le dispara a los ocupantes.
Con habilidad, Bond dispara a los asesinos, haciendo que algunos de ellos retrocedan momentáneamente. Un par de asesinos caen en las trampas que Bond ha tendido en la carretera, lo que le da una ventaja momentánea.
James Bond: (llamando la atención de los asesinos) ¡Hey, por aquí!
Bond les dispara mientras intentan liberarse de las trampas, causando confusión y caos en sus filas.
Uno de los asesinos, Golitsyn quien se había llevado a Obruchev del barco pesquero de Felix Leiter , sale de su vehículo y se acerca a Bond, pidiendo ayuda.
Golitsyn: (adolorido) Que hábil Bond, no vas a poder detener esto ¡Por favor, ayúdame, hermano!
En represalia por la muerte de Felix, Bond empuja la camioneta de Golitsyn, aplastándolo.
James Bond: (furioso) Tenía un hermano, su nombre era Felix Leiter.
En la cabaña, la tensión aumenta cuando Lyutsifer Safin irrumpe. Madeleine y Matilde están atrapadas, y Safin se burla de la situación.
Safin: (sonriendo) ¿Tu mami no te prohibió hablar con extraños?
Matilde: (asustada) ¿Mamá, quién es este señor?
Madeleine, valiente, intenta dispararle a Safin, pero su arma se queda sin balas en el momento crucial.
Safin: (burlón) Es una pena que tu pequeño ángel vea en qué se va a convertir el mundo. Quise hacerlo por las buenas, pero ahora lo haremos por las malas.
Safin toma a Madeleine y Matilde a la fuerza mientras ambas gritan por ayuda.
Madeleine Swann: ¡James! ¡James, ayúdame!
Bond, desesperado, corre hacia la cabaña cuando escucha los gritos de Madeleine. Pero cuando llega allí, encuentra la cabaña vacía y un helicóptero despegando.
Safin: (desde el helicóptero) Venga a su pasado, señor Bond. Venga a Moscú.
Bond mira impotente cómo el helicóptero se aleja con Madeleine y Matilde a bordo y se da cuenta de que Madeleine y Matilde han sido secuestradas y llevadas a Moscú.
El helicóptero de Safin se aleja rápidamente mientras Bond mira impotente, lleno de furia y determinación.
James Bond: (enojado) ¡Te buscaré, maldito imbécil!
El MQ-9 Reaper de la fuerza aérea observa desde su camara a Bond y Bond comienza a seguirlo. al llegar observa una granja y ve una motocicleta y ve a un granjero de nombre Olaf.
Olaf: (curioso) ¿Qué quieres, amigo? ¿Y qué te trae por aquí?
James Bond: (serio) ¿Cuánto por tu motocicleta?
Olaf: (sonriendo) Cuarenta Coronas.
James Bond: (calculando) ¿Y en libras esterlinas?
Olaf: (amablemente) Hijo, las matemáticas no son lo mío, pero te la doy. Se ve que eres un buen sujeto, y en tu mirada detecto que eres padre.
James Bond: (sorprendido) ¿Cómo lo sabes?
Olaf: (serio) Todos los hombres que somos padres de familia siempre vamos a sacrificar nuestras vidas por nuestros hijos. Así que toma mi motocicleta y ve por tu familia.
Bond agradece a Olaf, consciente de que cada minuto cuenta en su búsqueda para encontrar a Madeleine y Matilde.
