Bond y Q aterrizan en un callejón oscuro y silencioso de la ciudad. Q mira nerviosamente a su alrededor.
Q: (nervioso) Bond, ¿cuál es el plan?
James Bond: (decidido) Mira, yo iré. Tú desde la habitación de este hotel me vigilarás y me dirás dónde se encuentran ellas.
Bond se prepara para irse, pero Q lo detiene con una pregunta.
Q: (preocupado) Oye, Bond...
James Bond: (expectante) ¿Qué?
Q: (nervioso) Buena suerte.
Bond asiente con determinación y se adentra en las calles de Moscú, dejando a Q en el callejón.
En la base de Safin, Bond se encuentra rodeado por unos guardias rusos que le bloquean el camino. Los guardias le preguntan en ruso qué está haciendo allí. Bond, con su sangre fría característica, responde en ruso con una sonrisa irónica.
James Bond: (en ruso) Ah, nada importante.
Sin previo aviso, Bond se lanza sobre los guardias y los somete con una serie de movimientos rápidos y precisos. Los golpea con eficacia, dejándolos inconscientes en el suelo. Q, desde el comunicador, pregunta preocupado.
Q: (por el comunicador) ¿007, estás bien?
James Bond: (con sarcasmo) Creo que Rusia no es precisamente el mejor país del mundo, Q. (Toma un AK-74 de uno de los guardias y se prepara para continuar su misión.)
Con su pistola Walther PPK en la funda y su cuchillo en la bota, Bond avanza con determinación, pero los recuerdos de su traumático pasado en el orfanato comienzan a invadir su mente.
La mente de Bond se sumerge en un oscuro flashback de su infancia en el orfanato ruso. Ve a un joven James, de unos 8 años, rodeado de otros niños. Los recuerdos son vívidos y dolorosos.
Bond niño: (voces infantiles en ruso) ¿Dónde está Kreshenkov? Deberíamos estar practicando.
El joven James está visiblemente asustado mientras observa a Kreshenkov enseñando a otro niño cómo desarmar un arma. El lugar es austero y opresivo, y los niños parecen endurecidos por la disciplina.
James recuerda cómo Kreshenkov le enseñó a enfrentar tiempos difíciles y a ser fuerte pero bajo la influencia de Kreshenkov, se vio obligado a pedirle a otro niño que le explique en ruso cómo matar a un hombre. La escena es desgarradora.
Bond niño: (en ruso, con dificultad) Por favor, déjame tranquilo.
Los recuerdos traumáticos amenazan con abrumar a Bond mientras avanza por la base de Safin. Los susurros del pasado se mezclan con la determinación de su presente.
En medio de su lucha interna, Bond escucha una voz lejana en su comunicador. Es la voz preocupada de Q, quien lo llama repetidamente.
Q: (por el comunicador) ¿Bond? ¿007? Me escuchas? ¿Estás bien? Soy Q. Me escuchas...
Sin embargo, Bond parece estar perdido en sus pensamientos y no responde a las llamadas de Q. La preocupación de Q aumenta a medida que continúa sin recibir respuesta.
Q: (con ansiedad) Ay, no puede ser...
Q rápidamente contact través de su comunicador, buscando ayuda y explicando la situación.
Q: (por el comunicador) Señor, ¿está ahí?
M: (por el comunicador) Sí, Q, aquí M. ¿Qué sucede?
Q: (nervioso) Perdimos comunicación con 007. No responde a mis llamadas, y estoy preocupado. No sabemos en qué parte de la base se encuentra.
M: (con preocupación) Esto no es bueno, Q. Mantén la calma. Intenta restablecer la comunicación y localizar su señal. No podemos permitir que se pierda en esa base.
Sin embargo, la realidad lo saca bruscamente de su ensimismamiento cuando se encuentra con un elevador que lo lleva a una inmensa fábrica de Heracles. En ese momento, Valdo Obruchev, quien se desempeña como responsable de seguridad, lo detecta y grita desesperado.
Valdo Obruchev: ¡Seguridad! ¡Intruso!
Bond, sin perder un segundo, se lanza hacia Obruchev y lo noquea con un certero golpe. Con rabia contenida, Bond le grita mientras lo somete.
James Bond: (enojado y gritando) ¡Ya cállate!
Valdo Obruchev: (gimiendo) ¡Señor Safin, ayuda! Quiere destruir nuestro proyecto...
Safin: (altavoz) No hay porque usar la violencia, señor Bond. Tiene algo que es mío y yo tengo algo que es suyo. ¿Por qué no baja más allá de los laboratorios para que lo dialoguemos como adultos?
Bond apunta con su arma a Obruchev.
James Bond: (enojado) Safin dime ¿Dónde está?
Obruchev, aún aturdido por el golpe, se toca la nariz.
Valdo Obruchev: (adolorido) Ay, mi nariz...
James Bond: Si no me dices dónde está, te volaré los sesos.
Obruchev, con su dedo tembloroso, apunta al elevador. Bond asiente y se dirige al elevador, bajando a un nivel más abajo. Mientras tanto, coloca explosivos en el laboratorio. Ve los explosivos que Bond ha dejado. Con un gesto de pánico, se lanza hacia ellos, tratando de desactivarlos. Pero al tocarlos, recibe un electroshock.
Valdo Obruchev: (gritando) ¡Ahhhh!
Obruchev cae al suelo, inmóvil. Su vida se ha apagado. Bond observa a Obruchev caer al suelo, una sonrisa se dibuja en su rostro.
James Bond: (sonriendo) Esto es por Felix. Bond se dirige al elevador y presiona el botón para bajar.
Mientras tanto con Madeleine, ella se encuentra en un cuarto de interrogación con Primo y Primo le sirve té a ella
Primo: Dijo que debes beber por tu salud.
Madeleine Swann:(confundida) ¿Confías en él? A pesar de que me hizo matar a tu último jefe, ¿por qué crees que te dejó unirte a él?
Primo, con una mirada fría y calculadora, responde.
Primo: Yo creo que quiere que bebas.
Madeleine tiene lágrimas en los ojos, su voz tiembla de miedo y desesperación.
Madeleine Swann:(sollozando)Solo quiero que me devuelva a mi hija.
Primo: Dijo que, si te comportas, la verás. Ahora bebe el maldito té.
Madeleine Swann: ¿Sabes qué hace esta flor? ¿Eh, lo sabes?
Primo: No, ¿qué hace?
Madeleine continúa explicando mientras Primo la escucha atentamente. Su rostro muestra una mezcla de miedo y fascinación.
Madeleine Swann: (explicando) Te vuelve ciego, solo una gota de esto en el ojo y jamás volverás a ver. Perder un ojo es una tragedia, pero perder dos...
En ese momento, Primo comienza a ahorcar a Madeleine
Primo: (enojado) ¡El juego acabó, perra!
Madeleine Swann: (respirando con dificultad) No es un juego, animal.
Madeleine le tira la taza de té en el ojo a Primo.
Primo: (gritando) ¡Ahhhh! ¡Mi ojo! ! Esa maldita... ¡Busquen a Safin y reúnan a todos los guardias!
Los guardias, alarmados, responden al unísono.
Guardias: ¡Sí, señor!
Bond entra en una habitación de estilo japonés pero con tipografía rusa. Se encuentra frente a frente con Safin.
Safin: Baje su arma.
Bond tira su AK 74 al suelo. Safin sonríe.
Safin:También tire la otra.
Bond tira su pistola Walther PPK. Safin lo amenaza.
Safin: Es ligera como una pluma...
Los guardias de Safin disparan a una almohada. Bond grita en respuesta.
James Bond: (gritando) ¡Está bien! (mirando a Matilde) Vas a estar bien, te prometo que estarás bien.
Safin: ¿Puedes sentarte?, James Bond historial de violencia, licencia para matar, venganza contra Ernst Blofeld, enamorado de Madeleine Swann. Es como hablar con mi propio reflejo.
James Bond: Hemos tomado decisiones muy distintas.
Lyutsifer Safin sonríe.
Safin: No. Solo desarrollamos diferentes métodos para el mismo fin. Sólo que tu talento muere con tu cuerpo. El mío sobrevivirá siglos después de mi muerte. Y la vida se trata de dejar una marca atrás, ¿no es así? No tiene que ponerse feo... tú dejas a mi bebé y yo a la tuya. ¿Qué dices?
James Bond: Yo creo que tienes razón.
Safin: Gracias.
James Bond: Que si somos iguales, ambos sabemos lo que se siente que te quiten todo de las manos antes de que puedas pelear. Hubiera estado bien tener una oportunidad, ¿eh? ¿No lo crees? Solo una. Todos deberían tenerla. Pero esta cosa que estás creando pone a todos, a todo el mundo, en un campo de batalla sin oportunidad alguna.
Safin: La cosa que nadie quiere admitir es que muchas personas quieren que algo importante les pase. Nos gusta engañarnos sobre la lucha de nuestro libre albedrío y nuestra independencia, pero no queremos eso en realidad. Queremos que nos digan cómo vivir y luego morir en un instante. Las personas desean ser borradas. Y unos cuantos de nosotros nacimos para cumplir esa súplica. Y aquí estoy yo, Bond, su invisible Dios, oculto en sus entrañas.
James Bond: A los que juegan a ser Dios, la historia jamás los enaltece.
Safin: ¿Y tú no lo haces? Ambos erradicamos a las personas para hacer de la tierra un mundo mejor. Yo solo hago menos... desastre, sin daño colateral. Quiero que el mundo evolucione mientras tú quieres que permanezca igual, Hay que aceptarlo te volví redundante.
James Bond: No, no Mientras haya personas como tú en el mundo No mientras haya personas como o en El Mundo y con todo respeto por la inmensidad de tus logros limpios lo único que haces es colocarte en una fila muy larga de hombrecitos amargados.
Safin: No estoy amargado, soy apasionado. ¿Y sabes por qué elegí este lugar como mi base de operaciones? Pues resulta que, a mi padre, a quien seguramente conocías por el nombre de Mikhail Kreshenkov, un agente de la KGB, él en realidad se llamaba Dimitri Safin. Y tenía una esposa llamada Ludmila. Y del fruto de esa relación nací yo. Mi padre, junto con otros agentes de la KGB, administraban en este lugar y me contaron que vieron a un niño rubio británico de ojos azules y jamás pensé que ese niño estaría frente a mí.
James Bond: (con sorpresa) ¿Tú padre? Tú padre me convirtió en lo que soy. Me transformó en un asesino frío y sin emociones, carente de cualquier valor humano por el que una persona podría luchar.
Safin escucha a Bond con atención, reconociendo la profundidad de sus palabras.
Safin: (reflexionando) La vida nos lleva por caminos extraños, ¿verdad? A veces, nuestras elecciones son moldeadas por aquellos que nos rodean, incluso sin que lo sepamos. Así que hazme un favor deshabilita tu explosivos llévate tus armas, salte de mi base Y te dejaré que te lleves a este precioso angelito contigo
James Bond: ¿Y Madeleine?
Safin: (burlón) Ella se queda, lo siento.
James Bond: Entonces no hay trato, no accederé a eso.
Safin responde con sarcasmo.
Safin: (burlón) Ay, qué tristeza. Si no fuera tan frío estaría llorando en este momento. Pero ella esperaba que aceptaras, sabe que es su única forma de sobrevivir.
Bond se enfada y le responde a Safin.
James Bond: (enojado) Entonces que ella me diga eso.
Safin: (burlonamente) ¿Qué clase de madre no sacrificaría su vida por su hija?
James Bond: (nervioso) ¿Eso le pasó a la tuya?
Safin: (fríamente) Mi madre murió en el parto antes de que yo la conociera.
Safin apunta su arma directamente a Matilde, mientras Bond, lleno de angustia, se arrodilla y suplica.
James Bond: (miedoso) ¡Alto, alto, espera! Haré lo que me pidas.
Safin: Eso lo sé.
Bond se arrodilla y le pide disculpas a Safin. Safin le habla con desprecio.
Safin: Decisiones simples, señor Bond. ¿Será que quieres morir frente a tu hija? ¿O quieres que tu hija muera frente a ti?
Bond, con lágrimas en los ojos, exclama desesperado.
James Bond: (llorando) ¡No, no, no, no! Lo lamento... (mirando a Matilde) Perdóname hija por no estar presente en tu nacimiento, lo siento...
Safin: (burlón) Mira a tu padre Matilde. Un hombre viejo suplicando por su vida. Esto es poder...
James Bond: (en voz baja) Lo siento... De verdad estoy arrepentido...
Safin sonríe triunfante, disfrutando de la agonía de Bond. Pero en un momento de sorpresa, Bond saca una pistola Beretta 92 de su talón y dispara a los guardias de Safin, desencadenando un enfrentamiento en la habitación. En medio del caos, Madeleine, angustiada, irrumpe en la habitación.
Madeleine Swann: ¡James!
Bond, con su arma aún en mano, se voltea rápidamente hacia Madeleine.
James Bond: (con alivio) Madeleine que bueno que estás bien
Madeleine Swann: (con angustia) James, ¿dónde está?
James Bond: (abrazando a Madeleine) Tenemos que encontrarla. Vámonos.
James y Madeleine se preparan para enfrentar la peligrosa situación y encontrar a Matilde. Safin camina por los pasillos cargando a Matilde. Uno de sus guardias se acerca.
Guardia: Los primeros compradores ya vienen hacia acá, señor.
Safin sonríe, satisfecho.
Safin: Excelente.
Matilde, en los brazos de Safin, comienza a moverse inquieta.
Matilde: Mi dudu...
Matilde trata de zafarse de los brazos de Safin. Safin grita sorprendido.
Safin: (gritando) ¡Aaaaah!
Safin mira a Matilde con severidad.
Safin: Si no quieres mi protección, debes irte.
Q está en su habitación de hotel, mirando por la ventana. Ve unas camionetas dirigiéndose hacia el orfanato.
Q: (exclamando) ¡Hey, ¡qué es eso!
Rápidamente, Q se comunica con M.
Q: (comunicándose por radio) Señor, avise al FSB. En una planta petroquímica a las afueras de Moscú hay terroristas. Aún no hay señales de 007.
M responde con preocupación.
M: (respondiendo por radio) ¿Qué pasa, Bond? ¿Dónde carajos estás?
Los agentes del FSB se acercan a su jefe, Boris Shostakovich.
Agente: Señor Shostakovich, hay una emergencia a las afueras de Moscú. El MI6 nos ha llamado.
Boris Shostakovich (Stellan Skarsgård) asiente y da una orden.
Boris Shostakovich: (hablando por teléfono con el presidente Putin) Señor Presidente, estamos frente a una situación de emergencia. El MI6 nos ha pedido asistencia en las afueras de Moscú. Parece ser un problema grave, y han mencionado a 007, James Bond. Sí, sé que no tenemos una relación cercana con los británicos, pero considerando nuestra historia con el MI6 y los lazos de amistad, tal vez deberíamos ayudarlos. ¿Podríamos llamar a los Spetsnaz para colaborar en esta operación conjunta?
Presidente Vladimir Putin: (en respuesta a Boris Shostakovich) Muy bien, Boris. A pesar de nuestras diferencias políticas, recordemos que en ocasiones hemos trabajado juntos para abordar amenazas comunes. Enviaremos a los Spetsnaz y el Servicio Aéreo Especial para colaborar con el MI6. Hágales saber que esperamos una estrecha cooperación de su parte. Asegúrese de que los británicos envíen fuerzas a Moscú para esta operación conjunta. Manténme informado de cualquier desarrollo importante.
Boris Shostakovich toma el teléfono y marca un número.
Boris Shostakovich: Llamen a M.
La voz de M resuena al otro lado de la línea.
M: (respondiendo por teléfono) Aquí M.
Boris Shostakovich: (en el teléfono) Señor M, nos han notificado que uno de sus agentes se encuentra en territorio ruso. Debe mandar a sus fuerzas de inmediato, y nosotros haremos lo mismo para evitar que esto se convierta en un incidente internacional.
M: (en el teléfono) Comprendo la gravedad de la situación. Autorizo el envío de nuestras fuerzas para colaborar con los Spetsnaz y el Servicio Aéreo Especial en Moscú. Trabajaremos juntos para resolver esta amenaza de manera eficiente.
Boris Shostakovich: (en el teléfono) Estamos de acuerdo. Mantengamos una estrecha comunicación para coordinar nuestros esfuerzos y garantizar la seguridad de todos los involucrados.
M: (en el teléfono) Por supuesto. Agradezco su comprensión y cooperación en este asunto.
M: Tanner, inicie la operación Trueno de inmediato. Contacte con el Servicio Aéreo Especial y envíe a su mejor batallón para proporcionar apoyo a Bond.
El teniente Robert Oxford (Harris Dickinson) y su compañero el teniente coronel Archie Reid (Aaron Taylor-Johnson), son vistados por el Comandante Arthur Hart (Colin Firth) quien bajo las ordenes de M y Tanner son llevados de la RAF Gibraltar hasta el Aeropuerto Internacional de Moscú-Sheremétievo donde son recibidos por el Coronel de los Spetsnaz Vitali Kozlov (Vladimir Mashkov) y junto el Comandante Arthur Hart planean una estrategia para entrar y sacar a Bond
Tanner: Entendido, señor. Me pondré en contacto con el SAS de inmediato y les ordenaré movilizarse hacia Moscú para respaldar al agente Bond.
Comandante Arthur Hart: (Dirigiéndose a Oxford y Reid) Teniente Oxford, teniente coronel Reid, les agradezco por responder a esta llamada de emergencia. La situación es crítica, y necesitamos todas las manos disponibles.
Teniente Robert Oxford: (Asiente) Estamos listos para servir, comandante Hart.
Teniente Coronel Archie Reid: (Asiente) Sí, señor. Estamos ansiosos por poner en marcha la operación y respaldar al agente Bond.
Comandante Arthur Hart: (Serio) La situación en Moscú es delicada. Hemos perdido contacto con el agente Bond, y tenemos razones para creer que está en peligro. Nuestra misión es encontrarlo y sacarlo de allí.
Coronel Vitali Kozlov: (Interviene) Señores, los Spetsnaz estamos listos para colaborar en esta operación. Tenemos experiencia en territorio ruso y trabajaremos codo a codo con ustedes.
Comandante Arthur Hart: (Asiente) Coronel Kozlov, agradecemos su colaboración. La operación requerirá precisión y coordinación. Utilizaremos un helicóptero Mil Mi-26 para insertarnos en Moscú y localizar al agente Bond. Una vez que lo tengamos, lo extraeremos de manera segura.
Teniente Robert Oxford: (Con determinación) Entendido, señor. Estamos listos para poner en marcha esta operación y traer de vuelta a Bond.
Teniente Coronel Archie Reid: (Asiente) Sí, señor. Trabajaremos en estrecha colaboración con los Spetsnaz para asegurarnos de que la operación sea un éxito.
El equipo comienza a planificar los detalles de la operación, conscientes de la importancia de la misión y los riesgos involucrados. James Bond y Madeleine Swann corren por los pasillos.
James Bond: (gritando) ¡Muévanse, muévanse! Bajaron a un nivel inferior, tiene que haber una escalera en...
En ese momento, la voz de una niña pequeña interrumpe. Es Matilde.
Matilde: (triste)Mamá, se perdió mi dudu.
Madeleine corre hacia Matilde y la abraza.
Madeleine Swann: (con lágrimas en sus ojos)Mi amor, hija, qué bueno que estés bien. Me tenías preocupada, te busqué por todas partes. ¿Dónde estabas?
Matilde mira a su madre con ojos inocentes.
Matilde: Me escondí como me dijiste, pero papá me salvó.
James Bond siente una lágrima caer por su mejilla. Matilde corre hacia él y lo abraza.
Matilde: Papá, no nos vuelvas a abandonar.
James Bond la abraza fuertemente.
James Bond: (con lágrimas en sus ojos) Jamás, mi pequeña. Ustedes son lo más importante para mí en este mundo. Pero tenemos que irnos.
El cielo sobre Moscú se llena de actividad militar, El helicóptero Mil Mi-26, donde viajan el Servicio Aéreo Especial y los Spetsnaz, es escoltado por helicópteros Mil Mi-24. Con esto, dan oficialmente comienzo a la Operación Trueno. Los helicópteros avanzan con determinación hacia su objetivo, siguiendo el plan estratégico diseñado por el Comandante Arthur Hart y el Coronel Vitali Kozlov.
Comandante Arthur Hart: (A través del comunicador) Mantengan la formación, soldados. Todos saben cuál es nuestro objetivo. Rescatar al agente Bond y a su familia.
Teniente Robert Oxford: (En el Mi-26) Afirmativo, Comandante. Estamos listos para el despliegue.
El helicóptero Mi-26 se acerca a la ubicación de la base de Safin, mientras los helicópteros de escolta Mi-24 se mantienen alerta para enfrentar cualquier amenaza en el aire. La tensión en el interior de los helicópteros es palpable, ya que se están adentrando en territorio enemigo.
Coronel Vitali Kozlov: (A los Spetsnaz) Prepárense, soldados. Estamos a punto de entrar en la zona de peligro. Mantengan la calma y sigan el plan.
Los soldados a bordo de los helicópteros Mi-26 y Mi-24 responden con determinación a las órdenes del Comandante Arthur Hart y el Coronel Vitali Kozlov.
Soldados: ¡Sí, señor!
