Presente

Su exsuegro lo recibió sorprendido ese domingo en la mañana. El hombre se veía bastante mas débil de lo que recordaba, la edad y el problema en la columna que tenía le estaban jugando en contra.

- Me alegra verte de nuevo, hijo. Honestamente pensé que nunca mas volverías aquí.

La casa de los Swan fue en algún punto de su vida un refugio mas o un lugar que sentía cercano. Ahí pasó parte de su infancia y ahí también estaban recuerdos muy importantes para él como la vez que dio su primer beso aunque este no fuera bienvenido.

- Uno siempre vuelve donde fue feliz, ¿no Eleazar?

El hombre asintió mirándolo con curiosidad.

- Han pasado tres años pero te ves mucho mas...

- ¿Viejo? - sonrió con buen humor.

- Maduro. - concluyó. - Creo que ya te has convertido en todo un hombre.

Edward se sentó en el sofá que estaba junto a la silla de ruedas de Eleazar.

- Gracias. Espero haber cambiado, antes yo era una persona muy... diferente.

- Sincera y amable. - terminó Eleazar corrigiéndolo. - Te pareces mucho a tu madre, no veías la maldad aunque la tuvieras frente a ti.

- Eso ya no es así.

Eleazar asintió cauteloso.

- Después de todo lo que sucedió imagino que no confías en las personas.

- No, definitivamente no y es por eso que estoy aquí. - suspiró acomodándose en el sofá. - ¿Entre mi madre y tú existió... algo?

El cobrizo vio palidecer al hombre y supo la verdad sin necesidad que lo confirmara.

- Imagino que Carlisle no pudo soportar las ganas de utilizar esa información. Debo admitir que tardó en hacerlo.

- ¿Desde cuando?

Eleazar suspiró mirándolo con algo de vergüenza.

- Honestamente he estado enamorado de tu madre desde que la conocí pero no tuve tiempo de explorar mis sentimientos por ella ya que se enamoró de tu padre. Me rompió el corazón y me aleje por años hasta que tú tuviste unos siete años y nos reencontramos. - Eleazar se apuró en agregar. - No pongas esa cara, no pasó nada entre nosotros hasta que Renee murió, yo adoraba a mi esposa. Pasaron años antes de que Esme y yo exploráramos algo mas que una amistad.

Edward se alegro por Bella mas que por sí mismo ya que saber que su madre fue infiel no era algo agradable de saber.

- Aún así estaba casada. Lo que hicieron fue incorrecto. - su propia herida por la infidelidad de Bella le ardió profundamente.

- ... Tu padre era y es un desastre y tu mamá ya estaba agotada. Ellos tenían infinidad de problemas y mientras estuviste en la universidad ellos decidieron separarse bueno Esme lo decidió y Carlisle nunca aceptó esa decisión. Ella dejo de vivir en su casa para poner distancia entre ellos, yo tuve mi accidente pocos meses después de que iniciáramos nuestra relación y cuando tú volviste de estudiar en Inglaterra no supo como explicarte la situación además en ese momento estabas muy concentrado en tu boda y honestamente no hubo tiempo para explicarte nada. Yo tampoco sabía como decírtelo si ella no quería hacerlo, al final lo que sucedió... la estafa. - carraspeó incomodo. - Nos separó. Nuestras formas de pensar no veían la situación de la misma manera y terminamos alejándonos, luego ella cayó enferma y tú la necesitabas. Todo se enredó tanto que no tuvo solución. Yo si la busqué pero ambos teníamos limitaciones en nuestra salud y decidimos dejar todo como un hermoso recuerdo entre los dos.

- No sabía que todo eso estaba pasando mientras yo me concentraba solo en mis propios problemas.

Admitió Edward pero se sentía incómodo por cómo incluso él estaba envuelto en la situación. Trató de recordar cuando llegó de Inglaterra pero su mente en ese momento estaba en como ayudar a Bella y a Eleazar a no perder sus acciones. De hecho casi no vió a su madre en esas semanas decisivas y luego ya estaba casado y con las inseguridades propias de casarte con una mujer que no te ama. No tuvo la capacidad para ver más allá de sí mismo y sus problemas.

- No era algo que todos sabían solo era entre Carlisle y Esme, de hecho, el ensañamiento de tu padre contra mí luego de mi accidente se debe a mi relación con tu madre. Carlisle siempre a sido un hombre muy posesivo en todo sentido.

Edward asintió porque incluso él y Dimitri lo eran.

- No entiendo porqué ustedes no nos dijeron. Isabella... - Eleazar se tensó. - Tampoco lo sabía y fue cercana a mi madre luego de nuestro divorcio.

- La verdad creo que nos costaba hablar con ustedes. - admitió y sonaba honesto. - Ustedes ya tenían demasiados problemas y enredos en el poco tiempo que estuvieron juntos. Luego cuando todo estalló, yo me sentía tan avergonzado y sospechaba que tú no ibas a aprobar nuestra relación.

- ¿Por nosotros se separaron?

- Isabella contribuyó con sus mentiras y engaños. - sentenció. - Pero también es mi culpa porque acababa de quedar sin piernas y no quería ser un estorbo para tu madre y lo que ella necesitaba era cuidados por su enfermedad. Ella te necesitaba y quizás nuestra relación te hubiera alejado y empeorado tu adicción. Aún creo que fue lo mejor no continuar juntos.

Edward sintió una gran simpatía por el hombre frente a él ya que se notaba lo mucho que la situación le dolía pero se esforzaba por no expresarlo.

- No sé que hubiera sucedido si ustedes confesaban estar juntos. Quizás tengas razón y yo hubiera reaccionado mal por como me sentía en ese momento, además mi adicción no era muy tolerante con las sorpresas. - Edward le sonrió con simpatía. - Pero ahora sé que mi madre sintió que la amaban y con eso me siento feliz. Tú eres un buen hombre Eleazar. Estoy seguro que la hiciste feliz mientras su relación duró.

Eleazar sonrió agradecido y tal vez aliviado.

- Amé a Esme y ella lo supo, estoy seguro.

Edward suspiró porque la imagen mental de ellos juntos era extraña pero no nociva. Por un segundo imaginó cómo hubiera sido su vida si su matrimonio hubiera funcionado y Esme no hubiera tenido que separarse de Eleazar. La imagen de su familia le gustó pero era un sueño que jamás se cumpliría.

Regresó al presente cuando su teléfono vibró.

Espero que mi padre este bien. Llámame apenas puedas.~ B.S.

Edward suspiró por el mensaje y lo mal que se sintió por ella. Eleazar no tenía el mejor semblante y posiblemente verlo la destrozaría.

- ¿Cómo has estado, Eleazar?

- He tenido mejores años, hijo. Años dónde tenía piernas. - se burló de sí mismo sin ánimo. - El médico dice que todo en mi está bien menos mis piernas.

- ¿Has pensado en volver a trabajar? La distracción podría ayudarte.

- La compañía no necesita a un lisiado.

- Tú dejaste de trabajar por recomendación del médico pero también dijo que en algún punto podrías volver a trabajar en algo menos estresante.

- ¿Cómo qué? Soy economista, el estrés es mi trabajo.

Edward tuvo que insistir.

- Ahora yo me ocupo de la Editorial, ya sabes la que mamá dirigía. Podrías ayudarme con la parte administrativa y presupuestos. Honestamente me es difícil confiar incluso en mis subordinados y me haría bien tenerte ahí.

- Pero Edward llevo años sin ejercer y...

- Y yo también, te recuerdo que estuve en rehabilitación y luego fui asistente de fotografía durante tres años. Ambos estamos oxidados. ¿Quién me va a entender mejor que tú?

- Yo...

- Piénsalo. - insistió. - Puedes empezar cuando quieras y lo agradecería mucho. Ese lugar esta lleno de gente que quiere que me corten la cabeza por ser un Cullen, estoy seguro que van a buscar que la Editorial fracase. Eleazar, necesito tu ayuda.

El hombre asintió solemnemente. - Lo voy a pensar y me comunicaré contigo.

Edward asintió animado. - Esperaré tu llamada.

El camino al estudio de fotografía lo hizo meditando sobre cómo Eleazar debió haber sufrido al no ser correspondido y vio partir a Esme en brazos de Carlisle sin poder hacer nada. Pero luego conoció a la madre de Isabella y fueron felices, los recuerda riendo y siendo cariñosos. A veces el destino puede ser cruel pero siempre da segundas oportunidades.

Edward pensó en qué segunda oportunidad le estaba dando la vida y lo único que se ocurrió fue su relación con Tanya. Era algo sano y bueno, ambos estaban empezando la relación pero aún así todo se sentía correcto y sin estrés. En cambio, cuando pensaba en Isabella tenía un caos de sentimientos desde anhelo hasta desconfianza, ella le provocaba mucho y él no se sentía en la capacidad de canalizar tanto. Se le ocurrió que quizás Tanya llegó a su vida en el momento que iba a enfrentar a Bella de nuevo para que viera la diferencia entre lo que quería pero le hacía daño y lo que era bueno para él. Sin embargo, no podía negar las ganas que tenía de que fue fuera Bella quien no representara algo dañino a su vida.


Pasado

Cuando volvieron a verse en la escuela luego de su cumpleaños Edward fingió que no había pasado nada y que podían ser amigos. Le mostró los libros que había terminado para poder intercambiarlos con los suyos y Bella lucía aliviada por su comportamiento. Sin embargo, luego de las mentiras que Dimitri le dijo empezó a mostrarse mas lejana y desconfiada.

Cada vez que Dimitri llegaba de la escuela militar aprovechaba para envenenarla con historias donde Edward era el culpable de sus desgracias. Cuando se comportaba mal y era castigado severamente con pruebas físicas que lo lastimaban, Dimitri le mostraba los moretones que tenía en el cuerpo Ku y culpaba a Carlisle de haberlos realizado a pedido de Edward. No era difícil de creer que lo golpeaban en casa ya que Carlisle en alguna ocasión había sido físicamente agresivo con Dimitri cuando lo sacaba de sus casillas con sus comentarios impertinentes. Bella vivía con el corazón apretado de la angustia porqué Edward no supiera que ellos estaban juntos ya que su obsesión con ella iba a poner a Dimitri en riesgo. Toda su angustia creada por las mentiras de Dimitri.

Edward suspiraba decepcionado por cada vez que Bella rechazaba sutilmente sus invitaciones a salir. No sabía que hacer para lograr que ella se atreviera a dejarse llevar por sus sentimientos y darle una oportunidad a la relación que podían llegar a tener. Su ilusión había crecido monumentalmente luego de que en gimnasia fuera castigada por llevar un collar escondido y fuera el que el cobrizo le regaló en su cumpleaños. No hubiera sido tan importante si ella no hubiera suplicado a su entrenadora para que no se lo quitara incluso juró que era un regalo de su abuela muerta. Todo el discurso Edward lo escuchó ya que había estado esperándola afuera de la oficina preocupado por su situación.

Entonces mi regalo fue importante para ella. Pensó con el corazón acelerado y renovadas energías.

Su creencia equivocada lo llevó a no rendirse y mantenerse firme con su plan de conquista. Su padre le había dicho que Bella era una buena hija y que por eso debía tenerle paciencia. Edward de alguna manera estaba orgulloso de su comportamiento, la consideraba leal y obediente a sus padres. Por eso trataba de dejar de sentirse rechazado y entenderla.

Dimitri por otro lado, lejos de importarle las demostraciones de afecto de Bella a través de cartas dulces y canciones de amor se sentía cada vez con menos paciencia al respecto de la intimidad que no tenían aún. Llevaban juntos ya casi seis meses cuando Dimitri se frustró y le exigió tocarlo. Masturbarlo se convirtió pronto en parte de la rutina de sus besos insistentes. Bella no entendía su necesidad pero la aceptaba. Además no tenía con quién hablar del tema, se había alejado de sus amigas ya que se sentía en otra etapa de su vida. Su novio era mayor y prohibido, tenía miedo que alguna le contara a Edward que estaban juntos. Por otro lado, sus padres no tenían idea de lo que sucedía con ella y ella no quería contarles porque Dimitri le aseguró que los iban a separar, estaba seguro que Carlisle les hablaba mal de él. Estaba asustada y sola, Dimitri la alejó de todos llenándola de mentiras.

- ¿Viste a la chica nueva? - Melissa le preguntó en la escuela mientras caminaban a su siguiente clase.

- Escuché que Michael ya la invitó a salir. - Bella puso los ojos en blanco debido a lo ridículo que le pareció.

- Es cierto. - Melissa también puso los ojos en blanco. - Yo tuve clases de matemáticas con ella. Es muy hermosa, escuché que su madre es modelo y ella también es modelo infantil.

Bella en realidad no estaba interesada.

- ¿Cómo se llama?

- Tanya Denali y ahora esta hablando con tu... novio.

La castaña iba a reclamar por su mala broma pero su mirada se trabó en Edward riendo con la chica nueva.

- ¿Ya se conocen?

- Edward es su compañero de biología. ¿Qué suerte, no? Llegar a una escuela nueva y que te toque hacer grupo con el más atractivo de la clase.

Bella asintió porque no podía negar la belleza masculina que Edward empezaba a mostrar. Su amigo ya no estaba tan delgado como antes y tenía una voz más gruesa y menos chillona. Definitivamente ya no era catalogado igual que el resto de la clase.

- Supongo que empezaran a salir juntos. - comentó Bella indiferente y aliviada ya que la obsesión de Edward ya no estaría enfocada en ella. Se sentía resentida con él porque lo creía culpable de no poder vivir una relación normal con Dimitri por miedo a lo que Edward podría hacerles.

- ¿No te importa? - Melissa le preguntó sorprendida. - Todos sabemos que se gustan.

Bella puso los ojos en blanco.

- Edward no me gusta, nunca me ha gustado. Lo conozco desde que somos niños pequeños y es un engreído que obtiene todo luego de llorarle a sus padres. - lo último le salió de memoria ya que Dimitri decía una y otra vez ese discurso. - A mí me gustan menos aniñados.

Melissa no necesitó esparcir el rumor de su opinión sobre Edward ya que Jessica Stanley había estado muy cerca oyendo y ella había estado enamorada de Edward desde que tenían como diez años. Jessica ni tardó en contarle incluso al mismo Edward lo que Bella había dicho de él. El cobrizo no le creyó, en su mente Bella no sabía ni lo que era hablar mal de las personas. Ignoró por completo a Jessica pero los comentarios de sus amigos empezaron a calarse en su cabeza. Quería que pararan con esas mentiras pero no sabía cómo además Bella no ayudaba con su indiferencia regular.

Una tarde luego de la escuela estaba dispuesto a confrontarla sobre sus sentimientos. Estaba cansado de tener dudas, quería aclarar sí ella sentía algo por él y si tenía miedo como su padre creía. Se armó de valor y la esperó afuera de su clase de natación, ambos estaban en el equipo pero ella siempre tardaba en salir de los vestuarios cuando terminaba el entrenamiento.

- Hola Edward. - aturdido giro para encontrarse con Tanya que lo saludaba sonriente. Ella acababa de entrar al equipo también.

- Hola Tanya. - la saludó sonriente, era una chica genial y la verdad si le gustaba. Sería un mentiroso si lo negaba.

- ¿Esperas a alguien... ? - preguntó curiosa mientras se balanceaba ligeramente.

Edward iba a decir que sí, que quería hablar con Bella pero se sentía vulnerable y avergonzado. Tanya era nueva y no sabía del pasado o supuesto pasado que existía entre Bella y él.

- Yo... - dudó rascándose la nuca.

Bella salió en ese momento luciendo apuraba. Dimitri salía ese fin de semana de la escuela militar y lo quería sorprender con un collar que pidió a una tienda, necesitaba apurarse para recogerlo y envolverlo.

Edward sintió el impulso de detenerla pero como era costumbre no se fijó en su existencia.

Tanya frente a él observó su mirada y reacción y simplemente lo supo pero no quiso ponerlo en evidencia. Se sentía decepcionada porque le gustaba el cobrizo, había que ser ciega o Bella Swan para no notar lo atractivo y bueno que era. Sin embargo, Tanya siempre luchaba por lo que quería.

- Si no esperas a nadie, ¿quieres ir por un helado?

Edward se sorprendió por la pregunta y su mente seguía en Bella pero decidió que si se negaba quedaría en evidencia. Además era Tanya y claro que quería comer un helado con ella.

Edward aceptó con una sonrisa y le pidió su mochila para poder llevarla él. Juntos pasaron una tarde tranquila y divertida porque luego fueron al cine ya que se había estrenado una película que a ambos les gustaba. No tenían nada planeado pero las situaciones se dieron entre ellos. Por otro lado, Bella se encontró con Dimitri en el cine ambos entraron a ver una película horrible porque estaba vacía la sala y su novio estaba deseando tocarla. El regalo había sido bien recibido por Dimitri y lo llevaba en el cuello sin embargo, Bella sentía que algo no iba bien y se sentía decepcionada. Luego de acabar la película Dimitri se metió al baño de hombres mientras Bella lo esperaba y fue ahí que vio a Edward riendo junto a Tanya que en ese momento parecía estar haciendo alguna broma. Se les veía relajados y divertidos y Bella sintió envidia. Su relación no tenía ese ingrediente que parecía que Tanya y Edward tenían.

Dimitri salió un minuto después cuando Edward ya no estaba. La tomó de la mano y la guió hacía la salida del cine.

- Espera, ¿podemos comer un helado antes de irnos?

El muchacho desgarbado levantó la ceja sorprendido.

- ¿Crees que tengo diez años? - se burló mientras se negaba y luego tiró de ella hacía la salida del cine. - Vamos a tu casa, Martha ya debe haberse ido y estaremos solos y podremos pasarla bien.

Bella suspiró decepcionada pero a Dimitri no le importó.


Actualización!

Me cuentan que les pareció y que piensan de la relación que Bella tenía con Dimitri.

Les doy un resumen de cantidad de acciones para que no se mareen con las cantidades.

Carlisle Cullen 35%

Edward Cullen (herencia de Esmerald Masen) 20%

Dimitri Cullen 20%

Isabella Cullen 20%

Otros Accionistas 5%