Pasado

Las escapadas que antes le parecían románticas empezaron a volverse momentos para manosearse durante todo el tiempo posible. Dimitri empezó a jugar con la idea de que debían verse desnudos para conocer sus cuerpos. Al principio solo necesitaba ver sus pechos y besarlos mientras la tocaba y ella a él, luego ya no fue suficiente.

La verdad es que ella sentía miedo por cómo él tenía el control al estar con todo su cuerpo sobre ella y sobretodo al notar la diferencia de fuerza que existía entre sus cuerpos. No era la primera vez que lo notaba, Dimitri podía tirar de ella con fuerza si ella quería alejarse luego de alguna discusión. Por eso en el fondo ella odiaba discutir con él, se sentía pequeña.

Dimitri había estado presionándola hasta que logró que se rozaran íntimamente con las bragas de ella impidiendo el contacto directo pero la última noche antes de irse de nuevo a la escuela militar, Dimitri apartó las bragas y eyaculo sobre ella. El líquido blanco y espeso la asustó por lo que desesperada corrió al baño a quitarlo mientas Dimitri permaneció relajado y satisfecho en la cama.

Bella espero por primera vez asustada la llegada de su periodo. Aterrorizada porque no sabía si la semilla de Dimitri termino entrando en ella por error ya que había estado muy cerca a su centro. Dimitri por su parte no mostro miedo ni interes, al siguiente mes cuando se volvieron a ver rio al escucharla contarle como había estado de asustada.

- La semilla debe estar adentro, Isabella. No seas tonta. - se burló de ella sin darle importancia.

- Sé que no estaba adentro pero no quiero pasar por eso otra vez. - gruñó cuando su novio quiso atrapar uno de sus pechos

- Exageras. - Dimitri puso los ojos en blanco frustrado con ella por no querer empezar a tocarse. - Eres muy complicada.

- No quiero tener un hijo ahora, Dimitri. - insistió.

- Ya te dije que mi semilla debe estar en tu interior para hacer un hijo. ¿Eres media estúpida, no?

- No, no lo soy. - respondió indignada por el insulto.

- Demuestralo entonces. - enojado se trepó sobre ella. - Deja de quejarte por estupideces. Pareces una niña caprichosa. A mi no me gustan las niñas, me gustan las mujeres.

- Ya no soy una niña. - contestó picada y dolida.

- Demuestralo. - le exigió recostandola en la cama encerrandola entre sus brazos. - O me aburriré de ti y buscaré una mujer de verdad.

- ¡Yo lo soy! - con lagrimas en los ojos le grito.

Dimitri tapo su boca nervioso.

- Callate. Nos pueden escuchar. - la reprendió porque Dimitri se había colado en su habitación por la ventana. - Realmente eres mas estupida de lo que pensé. Y yo que quería hacer cosas nuevas contigo. Pero seguramente te vas a asustar y me diras que no. - lanzó un suspiro molesto. - Creo que lo mejor es que...

- No soy ninguna niña asustada.

Dimitri le levanto una ceja para luego burlarse.

- La próxima vez te pondré mi semilla en la boca para que no jodas diciendo que te puedo embarazar. ¿O eres tan estupida que crees que te hice un hijo por la boca?

Bella quiso alejarse dolida por sus palabras pero Dimitri la retuvo contra él.

- ¡Suéltame!

- No, no, no. Dime sí crees que puedes parir por la boca. - reía.

- ¡Cállate!

Pronto escucharon pasos fuera de su habitación y toques suaves contra la puerta.

- ¿Bella? ¿Cariño, todo bien?

- Maldita sea. Esto es tu culpa. - gruñó Dimitri molesto.

- Si, mamá. - contestó ella algo ronca. - Estoy hablando por teléfono.

- ¿Con quién? - insistió poniendo a la pareja más nerviosa por lo que Dimitri tomó su chaqueta y sin mirarla se trepó a la ventana para salir de ahí.

- Ehhh...

- Bella abre.

La muchacha espero que Dimitri desapareciera y se acercó a la puerta. Su madre la miro con sospecha.

- ¿Qué sucede, Bella?

- Nada.

La mujer entró y empezó a revisar el entorno de la habitación.

- Escuche la voz de un...

- Estaba hablando con Edward por teléfono. Me hizo enojar. - le mintió sin dudarlo.

- ¿Edward? - su madre levanto una ceja sorprendida para luego sonreír. - Cariño, ¿entre ustedes dos... ?

- No, no, no. - nerviosa empezó a negar.

- Soy tu madre y te he notado distinta. No puedes negarme que algo pasa contigo. ¿Por qué no me cuentas, cariño? ¿Desde cuándo dejaste de tenerme confianza?

Bella boqueó sin saber que decir por los nervios.

Su madre camino a la cama y le pidió que se sentara junto a ella.

- Creo que hay una conversación que debemos tener.

- Mamá, no es lo que piensas. Edward es solo...

- Bien, creeré en ti. - acarició sus cabellos. - Solo recuerda que puedes contarme lo que quieras.

Bella se sintió tentada de contarle sobre Dimitri pero el recuerdo de como Carlisle había hablado mal de él cada vez que era posible hizo que se acobardara y callara. Dimitri le había dicho que los separarían por la diferencia de edad y la mala imagen que tenían de él, Bella tenía miedo y este la terminó callando.

Su madre fue comprensiva y habló con ella sobre las relaciones hasta que tocó el tema del sexo. Ahí Bella se mordió la lengua para no preguntarle algo que la pondría en evidencia. En silencio absorbió la información y se hizo pequeñas promesas al respecto, Dimitri no volvería a ponerla en apuros.

- También necesitamos saber que sucede con tus notas, Bells. Nunca nos habías dado problemas al respecto. ¿Necesitas ayuda?

Bella asintió y pidió que contrataran profesores privados para ella.

La verdad era que en la escuela le costaba mucho concentrarse. Los rumores sobre sus supuestos celos sobre la relación de Edward con Tanya la tenían agotada y fastidiada. No había día donde no escuchara risitas a su alrededor cada vez que él caminaba de la mano con su novia. Bella no lo entendía pero si hubiera visto su expresión rabiosa en un espejo se hubiera ahorrado muchas molestias.

- Debiste decirle lo que sentías. - Jessica Stanley se burló mientras miraban a Edward reír con Tanya en la cafetería.

- No siento nada. - gruñó alejando la mirada de la pareja.

Jessica rio divertida.

- Bueno, de todas maneras no es muy tarde. - admitió Jessica acercándose a su oído. - Sabes que con dos palabras podrías tenerlo contigo. Cullen aún sigue loco por ti.

Bella puso los ojos en blanco.

- No está interesado en mí.

- Entonces, ¿por qué te mira?

La castaña lo comprobó de inmediato y Edward alejó la mirada avergonzado.

- ... Cullen esta con Tanya para ponerte celosa. Todos lo sabemos, incluso Tanya.

- Él la quiere. Los escuché decirse un montón de frases ridículas en gimnasia.

- Uhm... - Jessica dudó. - Bueno es un hombre, imagino que quiere acostarse con ella y por eso le dice esas cosas.

Bella se ahogó con el agua que bebía en ese momento. Empezó a toser bastante fuerte lo que provocó que mas de uno se acercara a verla entre ellos Edward.

- ¿Estás bien, Bella? - el cobrizo preguntó a una distancia razonable.

- No se siente muy bien. ¿Puedes llevarla a enfermería? - Jessica aprovechó que Bella aun no lograba respirar tranquila para preguntar.

- Claro. - la tomó de la cintura y la ayudó a pararse. - Puedo cargarte...

Bella negó nerviosa empezando a respirar

- Estoy bien... solo... - mas tos. - Dame un minuto.

Edward asintió frotando su espalda hasta que la tos acabo.

- ¿Me avisarás si me necesitas?

- Si. - admitió colorada por la atención.

Todos se dispersaron y Edward volvió con Tanya.

Jessica silbó divertida y chasqueó los dedos.

- Y así de rápido lo tienes a tu lado.

- Callate, Jessica.

- Es en serio, Bella. Estoy segura que Edward esta con Tanya para darte celos, si quieres que sea tuyo solo necesitas pedirlo.

Bella ignoró a Jessica pero la idea quedó en su cabeza. Cada vez que veía a la pareja junta una sensación de rabia por lo poder vivir lo mismo con Dimitri se apoderaba de ella y la soberbia de ser amada por él se volvió en un ingrediente necesario para su autoestima lastimada por las constantes bromas crueles de Dimitri. Dimitri... la última pelea fue solucionada luego de que el muchacho llegara a su ventana una madrugada con un buen golpe en la quijada, culpó a Edward por quejarse con Carlisle por una broma que le hizo. Bella sintió la necesidad de cuidarlo y consolarlo, para ella Dimitri no era malo solo era maltratado injustamente además era la única que lo entendía y escuchaba. Dimitri abría su corazón con ella o eso creía. La ira en contra de Edward crecía cuando se enteraba de su comportamiento infantil y vengativo. Verlo con Tanya cuando era obvio que seguía mas que interesado en Bella era hasta cómico así que decidió presionarlo, ponerlo en evidencia para que su teatro acabara.

- Necesito que seas mi compañero de proyecto en Biología. - le pidió una tarde luego de clases tomándolo por sorpresa. - Sabes que mis notas no son las mejores y...

- Esta bien. - Edward le sonrió comprensivo. - Te ayudaré.

Bella sonrió complacida y a la distancia Tanya los observó con sospecha. La castaña abrazó a Edward de inmediato.

- Gracias, Ed. Eres mi mejor amigo.

El cobrizo asintió suspirando porque aún no terminaba de superar sus sentimientos por ella pero respondió al abrazo sin problemas.

- Si, lo soy. - contestó sin emoción.

Por supuesto que Tanya luego le reclamó e hizo notar su molestia por la actitud pasiva de Edward ante el comportamiento de Bella. El cobrizo le quitó importancia ya que tenía claro que Bella no estaba interesada pero pronto las solicitudes aumentaron y la necesidad de pasar tiempo juntos debido a sus estudios provocaron que se unieran cada vez más.

La madre de Bella se mostraba muy agradecida con Edward por ayudar a su hija con sus estudios así que permitía que los adolescentes pasaran casi toda la semana juntos en casa de Bella. Edward luchaba con sus sentimientos y trataba de recordarse que tenía una novia a que debía prestar atención.

- No quiero que sigas ayudándola. Eres mi novio y no te veo tan seguido como ella.

- Pero necesita mi ayuda y somos mejores amigos desde niños. Sus padres me tratan como un hijo, no puedo dejarla cuando me necesita.

Tanya cruzó sus brazos.

- Yo también te necesito.

Edward suspiró y la abrazó. - Lo siento.

Bella se dió cuenta que estaba contra alguien dispuesta a todo por Edward cuando el rumor de que ellos ya habían tenido sexo surgió. No había forma de que Bella lo comprobara pero la sola idea hizo que se llenara de rabia, ella no había podido tener su primera vez con Dimitri y eso les causaba problemas, en cambio, Edward estaba pasando un excelente momento en su relación cuando se suponía que Bella iba a complicarla.

Por otro lado Dimitri no estaba nada feliz cuando se enteró que eran compañeros de proyecto. Supuestamente Edward estuvo extremadamente feliz cuando les avisaba a sus padres que ella pasaría el domingo con él. Bella no se animó a contarle que también pasaban casi toda la semana juntos por obvias razones. Dimitri no veía las situación como ella, todo se trataba de justicia pero el muchacho solo ardía en celos.

- ¡Ese niño no debe tocarte ni un pelo! ¡¿Me escuchaste?!

Bella saltó ante su actitud y retrocedió dos pasos.

- Somos compañeros de proyecto. Yo debo ir a tu casa mañana y...

- Reprueba la materia. No me interesa pero aléjate de él.

- Mis padres están molestos por mis notas. No puedo hacerlo. Necesito...

- ¡No!

Bella agradeció que sus padres estaban fuera de casa porque todos esos gritos seguramente los habrían puesto en evidencia.

- ¡Promete que mañana no irás a mi casa!

- Debo ir, mi madre ya lo sabe y si... - le trataba de explicar muy nerviosa.

- ¡Bien, Isabella! ¡Quédate con el niño estúpido!

- Dimitri...

El adolescente saltó por la ventana dejándola desolada.

Edward estaba nervioso ese domingo mientras veía a Isabella Swan en su habitación, había tenido sueños húmedos con ella en mas de una oportunidad y era vergonzoso para él mirarla ahí, trataba de apartar de su mente esas imágenes pero era complicado por lo hermosa que se veía y lo reveladora que era su vestimenta ese día. Una parte de Edward creía que ella seguía interesada en él pero él trataba de callarla por respeto a Tanya.

- ¿Quieres empezar a hacer la maqueta?

- No se me dan muy bien las manualidades. - admitió nerviosa y mirando por la ventana disimuladamente a Dimitri que tomaba sol en la tumbona de la piscina.

- Entonces la haré yo y tú la pintas, eso si se te da bien.

- Esta bien. - aceptó sin darle mucha importancia.

No pasó mucho tiempo antes de que ella se fuera al baño. Mientras tanto Edward aprovecho para tranquilizarse, no quería lucir desesperado por su atención ya que mas de una vez se sintió incómodo por lo distraída que estaba. En su mente creía que él estaba demasiado atento a ella y no era ella el problema.

Bella por su parte ya afuera de la casa estaba llorosa pidiéndole disculpas a Dimitri, prometiendo cambiar y ser mejor novia. El muchacho en ropa de baño sentía su cuerpo caliente directamente contra su piel y pronto olvido la molestia y rabia que tenía.

- ¿Me has disculpado?- pregunto nerviosa cuando Dimitri le robó un beso interrumpiendo sus disculpas.

- Si, te quiero demasiado como para seguir molesto. Solo no te acerques tanto a Edward, me fastidia ver como cree que puede tener algo contigo... - le mintió como siempre mientras abrazaba su cintura.

- Es solo un amigo.

- Lo tratas con mucha cercanía. Él se esta haciendo ideas y eso no me gusta.

- Me alejaré. Te lo prometo.

Dimitri le sonrió y sin esperar mas la llevo a su habitación escapando de la mirada de los empleados.

- Quiero mostrarte mi habitación. Tengo algo que quiero que veas, es una sorpresa.

Feliz por haber solucionado sus problemas con Dimitri se dejó llevar. En la habitación el adolescente le mostró una caja que escondía en su mesa de noche.

- Quiero que veas una de estas películas conmigo. - sacó una memoria externa que conecto a su laptop. - Son para que veas como se hace el amor.

Bella levanto las cejas sorprendida, esperaba otro tipo de sorpresa. Una mas romántica.

- ¿Veremos porno?

- Un video corto. El zanahoria llorara por tu ausencia pronto.

Dimitri le dio play y pronto los gemidos se escucharon en los audífonos que se pusieron. Por primera vez Bella entendió gráficamente como era hacer el amor y se sintió incluso mas nerviosa por lo salvaje que se veía.

- Mira eso. - le señaló cuando la mujer tomó en su boca el miembro de su compañero y este empujaba sin contemplación. - Podríamos probarlo.

- No parece agradable, se va a ahogar. - ella ya había sentido arcadas antes cuando Dimitri se lo pedía y nunca había sido violento como en el video.

- Si... - Dimitri asintió con deseo.

Su novio tomó su mano y la llevó al bulto que tenía debajo de sus pantalones cortos. Bella empezó a masturbarlo al ritmo que le gustaba y que le enseñó, ya conocía la textura sedosa y caliente del miembro de su novio por lo que no se asustó cuando empezó a crecer en su mano. Dimitri gemía en la cama disfrutando de sus caricias.

- ¿Estas mojada? - le susurró ronco buscado tocarla.

- Ahora no Dimitri, no tenemos tiempo. - se escapó de su mano que se filtraba entre su ropa pero su novio insistió hasta tener su sexo desnudo en la palma de su mano.

- Tú también quieres. - gimió el adolescente masturbándola.

La presión e insistencia de sus caricias la hicieron gemir. Dimitri jadeo al escucharla y gruñó decidido.

- Quítate la ropa. - demasiado excitado como para poder detenerse se levantó y cerró con seguro la habitación.

- Pero Edward... - nerviosa lo observó quitarse la ropa acelerado.

- Ese niño no me va a impedir cogerte. Ya estoy harto de él. He tenido mucha paciencia.

Desnudo camino hasta ella y tiro de su cuerpo. Sin dudarlo libero sus pechos de la blusa para poder devorarlos.

- Pero... no... Dimitri... ahora no... espera... - mientras trataba de luchar para mantener la ropa en su cuerpo Dimitri respiraba fuerte y ansioso besaba toda la piel que tenía cerca.

No se sentía preparada para ser penetrada. Con lo que acababa de ver, menos aún.

- Dimitri no.

Dimitri estaba impaciente y ponía su erección contra su mano para que lo masturbase mientras desesperado buscaba en su mesa de noche unos condones.

- Te necesito y viniste hasta mi cama, ¿no? ¿Qué esperabas? Tú querías esto.

Bella había ido a su habitación por una sorpresa que resulto ser pornografía. Claro que no negaría que si esperaba tener algo mas que simples besos con Dimitri pero estaba segura que no llegarían a mas. La hizo sentir culpable por la situación cuando ella no lo era. Bella no veía que tenía derecho a decir que no y era algo que la atormentaría en su vida adulta cuando lo asimilara.

- No tienes idea como extraño tus pechos cuando no nos vemos. Siempre me tocó recordándolos.

Dimitri los amasó una última vez antes de ir hacia la parte baja de Bella.

- ¿Estas seguro de querer hacerlo ahora? Edward puede interrumpir. - en un intento desesperado por detenerlo se lo recordó mientras la liberaba de sus bragas exponiéndola.

- Ya te dije que ese niño mimado no me volverá a quitar nada. - la dejó completamente desnuda en su cama en ese momento.

- Dimitri... - se quejó cuando su novio tironeó de su clítoris con mucha fuerza.

- Te quiero humedecer mas. - le explico pero la lastimaba, nunca habían logrado descubrir como excitarla a través de esa clase de toques.

- No lo hagas, duele.

Dimitri asintió y metió un dedo en su vagina.

- En el cine te gusto que hiciera esto. ¿Te mojaste bastante, te acuerdas?

- Si... - admitió recordando sus atenciones ese día mientras buscaba convencerla de ir a un lugar mas privado con él y dejar a Edward solo.

- Mi verga se va a sentir mejor. Tranquila.

Dimitri tuvo la decencia de esperar a que ella estuviera gimiendo antes de llevar su miembro a su entrada. Bella latía internamente por la excitación que le genero su dedo y las succiones en sus pechos. Cuando empezó a empujar Bella no lo sintió para nada bien, era tres veces mas grande que el dedo que uso antes. La presión era dolorosa.

- No llores, ya va a pasar. - Dimitri siguió empujando hasta lograr ingresar por completo.

Bella se sentía demasiado llena. Para ella una espada la había perforado porque sentía sus músculos internos quejarse como si ardieran. Dimitri jadeaba en su cuello, por ratos parecía que iba a venirse. Bella ya conocía su expresión torturada antes de ello.

- Duele Dimitri. - admitió cuando pasaban los segundos y el dolor no bajaba.

- Ya va a pasar. - le aseguró con esfuerzo empezando a mover las caderas. - A mi también me duele.

Inexpertos siguieron la coreografía que la breve película les mostró. Dimitri no tuvo la capacidad de moverse tan rápido como en la pantalla le mostraban que debía hacerlo, se estaba controlando para no venirse y que se acabara el momento. Bella gemía pero adolorida aun.

La cama bajo ellos tronaba debido a los empujes poco coordinados del adolescente y la cama se humedecía por sus sexos lubricados.

Dos minutos después Dimitri logró su orgasmo con un gruñido que venía de lo mas profundo de su ser. Bella agradeció sentirlo rendido contra su pecho.

- Esto ha sido lo mejor que me pasado en la vida. - Dimitri admitió minutos después ya mas recuperado pero atontado mientras salía de su cuerpo.

Bella se acurrucó en la cama sintiendo frío por la ausencia de su cuerpo.

Dimitri desnudo se fue a su baño a desechar el condón usado en el escusado. La sangre que tenía alrededor podría delatarlo y él era muy cuidadoso.

Bella estaba vistiéndose cuando Dimitri llego con paños húmedos y empezó a limpiarla.

- ¿Te gustaría hacerlo una vez mas antes de irte? - le preguntó empezando a tocarse para lograr otra erección.

- Edward debe estar buscándome.

Dimitri frunció la frente molesto pero siguió quitando la sangre y secreciones de su vulva con cuidado.

- Eres mi mujer ahora. - gruñó. - Quiero hacerte el amor de nuevo sin que el niño tenga que ser distraído como si fuera tu verdadero dueño.

Bella no supo que decirle. Dimitri era quien le dijo que debían ocultar su noviazgo porque podían separarlos. Él fue quien le dijo que Edward iba a perjudicarlos.

- Entonces digámosle que somos novios. Tal vez nos ayude.

- ¡No! - se negó rotundamente. - Le dirá a mi hermano y nos alejaran.

- Podemos contarle a mis padres y no se atreverán a hacerlo.

- Tu padre me odia, Carlisle y Edward le llenaron la cabeza de mentiras sobre mí. No aceptara que seas mi mujer. - mintió abriendole las piernas para entrar en ellas. Su miembro empezó a rozarse contra ella sin protección y terminó asustando a Bella.

- Mi papá me adora, se que va a querer que yo sea feliz. - aseguró tomando su miembro para masturbarlo pero lejos de su entrada.

- ¿Y si no? ¿Si nos separan? - Dimitri insistió jadeando. - Esperemos a que seas mayor de edad, yo ya estaré en la universidad y nadie podrá separarnos. Haríamos el amor todos los días y a todas horas. - le confesó Dimitri tirando de ella para besarla. - No voy a aguantar un mes sin tenerte.

Bella sonrió tímida pero feliz de verlo tan contento.

- Yo siempre te extraño. - le confesó enamorada. - Quisiera que estudiaras con nosotros en la escuela.

- Edward no lo permitiría. Ese niño engreído arruina mi vida. - gruñó rabioso. - Si no existiera todo sería mejor. Es por su culpa que no podemos decir que somos novios.

- Pero... - iba a luchar para convencerlo pero Dimitri nunca la escuchaba.

- No será para siempre. Solo hasta que seas mayor de edad y ni siquiera tus padres puedan separarnos.

Bella odiaba mentirle a sus padres. Bella quería contarle a su madre que ya había hecho el amor o incluso a sus amigas pero no podía si todo era un secreto. No quería ocultar al amor de su vida.

- Faltan muchos años. - se quejó apenada. - Hagámoslo antes.

Dimitri negó con la cabeza seguro.

- ¿Bella? - la voz de Edward, que tenía ligeros cambios haciéndola chillona, se escucho en el pasadizo. Edward se había concentrado tanto en la maqueta que no había notado la ausencia de Bella.

- Mierda, el niño idiota. Vístete, pondré una película en la laptop.

Ella se acomodo la ropa inmediatamente.

Edward toco la puerta cerrada de Dimitri minutos después.

- ¿Bella?

- Si, estoy aquí. - nerviosa abrió. - Vamos a la tu habitación .

Pero Edward sintió un olor extraño y decidió entrar. Sabía que su tío tenía drogas en su habitación y le preocupo que hubiera obligado a Bella a probarlas.

- ¿Qué mierda haces en mi habitación? - le gruño Dimitri parándose de la cama amenazante.

- Estaba buscando a Isabella.

- Perdón Edward, Dimitri estaba mirando una película que me gusta y me entretuve. Vamos.

- ¿Qué película? - preguntó molesto porque lo dejó abandonado.

- A ti que te importa, niño. Lárgate.

- ¿Qué película? - insistió acercándose a la laptop, no le creía del todo.

- ¿Tú no entiendes que quiero que te largues?

- Vamos. - Bella tiró de su amigo pero Edward se mantuvo en su lugar queriendo ver la pantalla.

- ¿Disney? ¿Desde cuando ves películas de niños? - se burló de su tío al ver la pantalla.

- No es tu problema, idiota. - lo empujó queriendo sacarlo de su habitación. - Isabella quiere ver conmigo esa película y tú estorbas.

- Iremos a seguir nuestro proyecto. - la castaña insistía. No quería admitirlo pero tenía miedo de lo que Dimitri podía hacerle a Edward, ya antes él lo había golpeado.

- No, te quedas. - Dimitri le ordenó ya que le había gustado en exceso el sexo y no iba a dejar de tocarla todo lo que pudiera. - Este niño caprichoso no tiene porque obligarte a nada. Sus papis no están para defenderlo. - tomó su brazo y tiro de ella hasta que estuvo detrás de él.

- No soy ningún niño. - Edward no iba permitir que lo avergonzara delante de Bella.

- Lo eres, por eso ella se aburre contigo y me busca. Eres un niño patético y estúpido.

- Aquí el único estúpido eres tú. - gruñó sintiendo su cuerpo vibrar de ira.

- Eres tan estúpido que piensas que Isabella alguna vez te hará caso. Ella nunca se fijara en ti, acéptalo. No seas ridículo y deja de babear cuando estas cerca de ella. ¿Qué no ves que te tiene lastima?

Sus palabras le dolieron tanto que antes de meditarlo ya le había metido un puñetazo a su tío provocándole un sangrado inmediato.

Bella soltó un gritito asustada.

- ¡Hijo de puta! - grito Dimitri molestísimo y luego desató su ira contra el cobrizo.

Lo golpeó tanto y tan fuerte que en algún momento Edward no pudo defenderse mas y terminó en el suelo contra la pared gimiendo de dolor. Bella que observó todo no reaccionó por la impresión, solo se quedo estática sin saber que hacer.

- Él me atacó primero, yo solo estaba defendiéndote. - Dimitri le dijo a su joven novia que temblaba asustada. - Vamos al baño, ayúdame a limpiarme.

Aturdida boqueo señalando a su amigo que en el suelo no podía moverse.

- Ese hijo de puta tuvo su merecido. No le prestes atención, ahora que no tiene a su mamá con él va a llorar en cualquier momento.

Y lo hizo. Lloró mas por la humillación que por el dolor. Salió de la habitación de Dimitri y se encerró en la suya, no volvió a salir ni abrir la puerta nisiquiera cuando Bella toco su puerta antes de irse.

Esa noche cuando sus padres llegaron, el infierno se desató. Esme le enseñó los golpes de Edward a Carlisle y no necesitaron mas confirmación que la de los empleados para saber que el único que podía haber lastimado así a Edward era Dimitri.

Edward no dijo nada, solo dejo que le limpiaran las heridas mientras escuchaba a su padre gritarle a Dimitri.

- ¡¿Quién te crees para golpear a mi hijo?!

- Él empezó y...

- ¡Mi hijo no es una mierda como tú! ¡No lo puedes tocar!

Luego se oyeron golpes y el llanto apagado de Dimitri.

- ¡Tú eres un error! ¡El hijo de una puta ambiciosa! ¡No debiste nacer!

Esme abrazó la cabeza de su hijo para que no escuchara mas.

Mas golpes y llantos se escucharon.

Ese día Dimitri no regreso a la escuela militar. Carlisle Cullen lo encerró en su habitación hasta el día siguiente que un médico entró en silencio. Edward también fue revisado y por suerte no le rompió una costilla.

Dimitri no salió de su habitación hasta ocho días después que fue enviado a otra escuela. En realidad era un internado militar que era mas rígido que el anterior. Edward no lo vio irse pero si se alegro de que así fuera.

En el caso de Edward, sus padres no lo enviaron a la escuela hasta que sus heridas habían sanado y no fueran evidentes. Además de anotarlo a clases de karate para que aprendiera a defenderse según le explico su padre. Carlisle lucía decepcionado mas que preocupado por sus heridas.

- Hola Edward, ¿Cómo estas? - Bella le preguntó unos días después de su regreso a la escuela. Habían estado evitándose mutuamente pero supo que ella hizo la maqueta y la presentó, no obtuvo la mejor nota pero ambos aprobaron.

- Hola, bien. - contesto en voz baja, se sentía avergonzado y poco hombre por lo que ella había visto.

- Yo... sé que tal vez no quieras hablar de eso pero necesito saber si Dimitri esta bien.

Sorprendido por su solicitud giró para ver su rostro. Bella se apuro en agregar.

- Me siento culpable por lo que pasó. Solo me estaba enseñando una película y todo salió mal. Supongo que lo castigaron.

- Si, lo cambiaron de escuela.

Bella asintió nerviosa.

- ¿Cuándo volverá? - pregunto ansiosa.

- No lo sé, es un internado militar. Supongo que no saldrá tan seguido como antes.

La castaña asintió pero las lagrimas empezaron a agruparse en sus ojos por la pena.

- Yo... lamento mucho lo que paso. - lloró sorprendiendo a Edward.

- Hey tranquila. No fue tu culpa. Solo querías ver una película. - le recordó empático.

- Es que... - Bella sollozó y se limpió las lágrimas con un pañuelo rosa que tenía en su bolsillo. - No debí...

- Hey... - Edward no soporto mas y la abrazó. - No te preocupes.

Bella se abrazo a su amigo porque era la persona mas cercana que tenía en ese momento. La única persona con quien podía hablar y saber de Dimitri indirectamente.

- ¿Dimitri va a volver algún día? - preguntó visiblemente triste.

- No lo sé. - admitió. Su padre estaba muy molesto con él por lo que pasó y lo envió a esa escuela para no tener que verlo mas.

Bella lloró mas fuerte aferrada a él.

Edward debió sospechar de su comportamiento, debió ver que ella no se preocupaba por Dimitri de una forma normal. Nada de eso paso por su mente, lo único que le importaba era que Bella no llorara mas.


Presente

Despertó confundido en una habitación que no usaba nunca y con su ex esposa encima de él aferrada a su cuerpo. El mareo producto de la avalancha de culpa y recuerdos de la noche anterior le provocó náuseas por lo que escapó de la cama para vaciar su estómago en el baño de la habitación.

¿Cómo demonios se metió en tremendo problema?

Sabía que estaba jugando con fuego al tenerla cerca pero nunca imagino que terminaría acostándose con Bella. Creía ser mas fuerte pero la noche anterior tuvo una necesidad oscura de sentirla suya y descargar su ira al mismo tiempo.

Era un idiota por caer ante sus deseos y traicionar a... Dios no podía ni siquiera pensar en Tanya.

Tomó una ducha para intentar quitarse sensación que lo perseguía pero mientras lo hacía la imagen mental de Dimitri follando a Isabella en ese baño lo perturbó. Se apuró en terminar la ducha y se cepilló los dientes intentando apartar la idea de que ese lavamanos también había sido utilizado por ellos.

Edward supo que no iba poder seguir viviendo en ese departamento. Antes era difícil por el recuerdo de Bella en cada esquina pero la situación había cambiado y podía imaginarla con Dimitri violentando cada superficie posible.

Edward estaba perdido en sus pensamientos enfermizos mientras iba hacia la habitación principal cuando se llevó la sorpresa de encontrar a Jasper en la sala bastante pálido mientras observaba todo su entorno destruido.

- Jasper. - lo saludó incómodo.

- Dios mío, ¿estás bien? - preguntó inmediatamente revisándolo rápidamente.

- Eh si, déjame cambiarme y te explicaré todo. - le aseguró apurándose por entrar a su tambien destruida habitación.

- ¿Edward? - la voz ronca de Bella desde la habitación de invitados lo detuvo en su camino y no necesitó ver la expresión de Jasper para saber que la había escuchado.

Se apuró a acercarse a la habitación encontrándola desorientada enredada en las sábanas. Edward sintió su miembro endurecerse inmediatamente y su cuerpo ardió en llamas pero recordar la situación fue un balde de agua fría.

- Hey, Jasper está aquí. - le anunció tragando fuerte. - Voy a cambiarme y luego yo...

- Si, te espero. - ella aceptó inmediatamente al sentir su incomodidad.

Edward se cambió lo mas rápido posible y tomó un buzo y uno de sus bóxers para Bella ya que su ropa estaba llena de desinfectante y húmeda en el suelo. Sus bragas estaban en el baño pero Edward decidió que tenía otros planes para ellas.

Le llevó la ropa a la habitación de invitados en silencio.

- Hey, tranquilo. - ella le susurró. - No saldré de aquí si tú quieres hablar con él en privado.

- Gracias. - susurró también.

Ella le dió una sonrisa genuina y Edward mas tranquilo se fue a la sala.

Jasper estaba con los brazos cruzados y lucía muy preocupado. Lo observó fijamente y le señaló el balcón para que pudieran ir ahí a hablar. Una vez cerraron la puerta corrediza su amigo lo enfrentó.

- ¿Qué demonios pasó aquí anoche?

Edward suspiró con fuerza.

- Ayer no fui a trabajar porque estaba enfermo.

- Lo sé. Tanya, tu novia, me lo dijo ayer y vine con ella a verte.

Edward se sintió fatal con el recuerdo.

- Soy una mierda de persona.

- ¿Qué pasó, Edward?

- Tanya se fue y poco después... Isabella vino a verme. Ella estaba preocupada porque no fui a trabajar y tenía la llave de este departamento. Ella antes solía decorarlo y... - la rabia se apoderó de él. - Dimitri vino porque la siguió cuando salió de la compañía. Nos enfrentamos y me contó que él solía vivir aquí con ella cuando yo estaba en Londres. Ella tenía toda mi confianza y abuso de ella, una vez más.

- ¿Peleaste con Dimitri y el departamento quedó así?

- No, vino la policía y se lo llevó. No llegamos a golpearnos realmente así que simplemente fue echado de aquí. Luego yo... - señaló el departamento. - Perdí el control.

- ¿Y por qué Isabella está aquí?

Edward no quitó la mirada del suelo.

- Estuvo conmigo mientras destrozaba todo y la situación empeoró pronto, yo quería quemar el lugar. Ella me detuvo y estaba tan molesto porque Dimitri... -se tiró de los cabellos. - No pensé en que hacía. Solo ella estaba ahí y me dijo que sí. Yo quería sentir que era mía y...

Jasper se mantuvo en silencio unos minutos.

- ¿Qué pasará con Tanya?

- No lo sé, no la merezco. - susurró adolorido. - No me va a perdonar. Ella y Bella siempre se han odiado y hacerle esto es... No la merezco.

- Definitivamente no. - aceptó Jasper. - Merece que la respetes y valores.

- Ella es una mujer increíble. Yo soy un idiota que sigue siendo utilizado por su ex esposa.

- Habla con ella, pronto. - Jasper suspiró antes de agregar. - Y creo que con Isabella también debes ser sincero.

- Ella nunca fue sincera conmigo. - le recordó secamente.

- No actúes por venganza. No te llevara a nada. Mírate, perderás a una excelente mujer por no poder dejar ir tu pasado.

Edward asintió sintiéndose fatal.

- Creo que debo irme. Solo quería ver como estabas pero creo que necesitas limpiar tu casa y tu vida. Espero que vayas al estudio mas tarde y hablemos de esto y sobre quemar departamentos...

- Iré, lo prometo.

Jasper asintió palmeando su hombro antes de salir del lugar dejándolo solo. Se quedó en el balcón mirando el tráfico de la ciudad unos minutos hasta que sintió la presencia de Bella detrás de él.

- ¿Te sientes bien? - le preguntó ella con voz ronca.

Edward no supo responder. Sentía demasiadas cosas y no podía hablar.

- ... Entiendo. - ella se aclaró la garganta. - Tenemos que hablar, hay cosas que debo aclararte.

Dimitri apareció en su mente burlándose de él.

- ¿También hablabas con Dimitri aquí? ¿Con esta vista? ¿O preferían coger como dos cerdos mientras veían el amanecer?

Bella se quedó en silencio.

- ¿Qué pasa? ¿Ya no quieres hablar? ¿Estabas imaginando que hablabas con Dimitri y acabo de arruinar tu fantasía?

- Si, quiero hablar contigo. - le aseguró. - Solo que no se como empezar.

- ¿Estas buscando formas de parecer menos culpable? ¡Metiste a ese hijo de puta aquí! ¡Vivieron juntos en mi departamento!

- Soy demasiado culpable y cometí muchos errores. No hay forma de ser menos culpable. - ella se limpió la lágrima que se escapaba por su mejilla. - Estoy aquí porque quiero repararlos, no justificarlos. Pero no sé cómo empezar.

- ¡¿Y si empiezas diciendo la maldita verdad por una vez en tu vida?!

Edward la observó moverse por el balcón sin devolverle la mirada hasta sentarse en una de las sillas reclinables.

- La verdad es que me di cuenta de lo que sentía por ti demasiado tarde. - susurró con sentimiento. - La verdad es que él me manipulo desde que era una niña y yo...

- Ahora Dimitri es el único culpable... - se burló. - Acepta que planeaste quitarme todo para gozarlo con ese maldito. Así como gozaste de este departamento con él. Oficialmente me quitaste todo, Isabella. Ya no podré vivir en este lugar sin imaginarlos juntos. Estoy asqueado por cada rincón de este sitio. ¡Perdí hasta mi hogar! ¡Mi lugar seguro!

Bella tragó fuerte.

- Fui su víctima, Edward. Yo no quería lastimarte.

- ¿Y qué pensabas? ¿Qué iba a agradecerte por coger con ese bastardo en cada rincón de este lugar? ¡Por supuesto que iba sentirme traicionado cuando lo supiera! ¡Eras mi amiga y ese maldito hizo mi infancia y adolescencia una tortura! ¡Eras la única que lo sabía y aún así... ! - se tiró del cabello desesperado.

- ¡No lo sabía! - le aseguró. - ¡Yo tenía una idea diferente de todo! Solo había escuchado su versión y...

- ¿Su versión? Crecimos juntos. Viste como me trataba.

Bella también lucía desesperada y ahogada en sus palabras porque no podía expresarse por la cantidad de emociones que la embargaban.

- ¡Fui y soy una estupida!

- ¿Qué es lo que quieres de mí, Bella? - preguntó ya agotado de la conversación. - ¿Qué haces aquí? ¿Qué buscabas anoche? Yo... no te entiendo y ya me cansé de intentar captar tus intenciones. ¿Por que finges y...?

- No estoy fingiendo nada. - ella le aseguró con decepción. - Edward, en serio quiero estar contigo.

Edward alejó la mirada porque no quería enfrentar su mirada dolida. Bella expresaba demasiado con la mirada y él ya no confiaba, antes creyó que ella lo apreciaba pero terminó destruyéndolo.

- Quiero saberlo todo. - exigió con voz contenida. - Quiero saber desde cuando empezaste a usarme y porqué me traicionaste de esa manera. Ya estoy cansado de tantos secretos y no quiero más sorpresas.

Bella asintió abrazándose.

- Voy contarte todo. - aseguró bajando la voz.

Se tapó el rostro unos segundos antes de empezar a hablar. Se veía asustada y muy pálida.

- Yo... creo que debo empezar admitiendo que tenía otra idea de quien eras. - sonrió triste. - Cuando éramos niños eras siempre complaciente conmigo y yo... llegue a pensar que me querías como algo más. - Edward se mantuvo sin expresión. - Él me hizo creer que estabas obsesionado y podrías lastimarlo sí te enterabas que estábamos juntos. - ella empezó a agregar inmediatamente al ver el rostro traicionado de Edward. - Yo era muy joven y...

- ¿Qué tan joven? ¿Desde cuándo están juntos? - preguntó confundido y asqueado.

Bella suspiró abatida.

- Se acercó a mí cuando tenía trece años.

- ¡¿Trece?! - casi gritó impresionado.

- Él me manipuló desde entonces. - le aseguró con dolor. - Daría lo que fuera por no haberlo idealizado y...

Edward dejó de escuchar porque su corazón se había roto una vez más. Sus recuerdos de adolescencia acababan de sufrir un cambio total.

- Espera. - la detuvo sin aire. - Tú en la escuela escribías tu nombre con mi apellido. ¿Era por Dimitri?

Bella boqueó sorprendida antes de palidecer.

- ¿Cómo sabes eso?

El cobrizo negó mientras se giraba para ver la ciudad y controlar las ganas de golpearse.

- ... Edward, ¿tú lo viste y... ?

- Todo nuestro salón lo vió y es por eso que empezaron los rumores sobre nosotros. - Edward le contó tratando de digerir la situación. - Yo creía que estabas... interesada en mí pero querías ocultarlo. - Edward negó sintiéndose ridículo. - Pensaba que tus padres te habían prohibido tener novio y que por eso no quisiste ser mi novia. - dió un gran suspiro antes de agregar. - Construí toda una historia de amor en mi cabeza por esos garabatos y eran para el bastardo de Dimitri.

Bella se quedó en silencio detrás de él y Edward lo agradeció. No quería escuchar su lastima cuando acababa de sentirse un idiota una vez más. Se aferró tanto a la idea de que ella lo quería en secreto que incluso se sintió culpable al empezar una relación con Tanya.

Tanya... era un idiota al dejar en segundo lugar a quién si lo quiso de verdad.

- ... No puedo creer lo idiota que fui desde tan joven. Siempre asumiendo cosas y no viendo todo con claridad. Hasta ahora sigo siendo así.

- No lo eres. - susurró ella acercándose a su espalda. - Eres el hombre mas dulce que he conocido y si volviera atrás te diría que sí quiero ser tu novia. Me perdí una gran oportunidad. - acarició su hombro con suavidad.

Edward exhaló agotado.

- Sigue contándome todo.

- Edward, yo era muy joven y no me daba cuenta de tu valor en ese momento pero si...

- No quiero escuchar tu lástima. - la detuvo. - Era un niño tonto que hizo historias en su cabeza por garabatos. Fui patético y no hay más que decir al respecto.

- No lo fuiste. Es entendible que pensaras eso y...

- Bella, basta.

- No. No quiero dejar el tema porque siento que te rompí el corazón otra vez y necesito hacer algo por ti. - algo agitada se abrazó a su espalda. - Eras un niño dulce e inteligente, tuve mucha suerte de que estuvieras interesado en mí. Además yo te aseguro que yo también sentía algo por ti sino cuando Tanya apareció no hubiera sentido los celos que sentí.

- No hablemos de Tanya ahora, es un tema complicado.

Bella se tensó en su espalda.

- Bien. - susurró.

- Sigue contándome sobre esas épocas. - le pidió con voz sin vida.

Bella tardó unos segundos en continuar.

- Yo estaba asustada por cómo podías actuar y él me aseguró que podías lastimarlo.

- Espera. - la detuvo asqueado. - ¿Lastimar a Dimitri? ¿Si recuerdas cuando me golpeó delante tuyo a los quince años, no? Me destrozó. - Bella tembló ante el recuerdo - ¿Cómo iba a lastimarlo?

- No directamente. Carlisle era quién lo podía hacer a pedido tuyo.

Edward entendió inmediatamente y negó suspirando.

- Así que yo era un niño engreído que pedía que golpeen a su tío y eso ocurría.

- Carlisle siempre ha sido agresivo con él y yo...

- Querías protegerlo. - terminó por ella sintiéndose herido.

- Era muy joven. - insistió queriendo girarlo para ver su rostro pero Edward lo impidió apretándose contra la baranda. - Estaba asustada y no quería que lastimaran a nadie por mi culpa.

Edward asintió suspirando.

- Veo que siempre fuiste una excelente novia para él.

Bella dejó salir un sollozo al escucharlo.

- Fui una niña manipulada. - susurró.

- Fuimos amigos desde los seis años y bastó que ese idiota te diga dos mentiras para que me vieras como escoria.

- Edward... - quiso interrumpir pero él siguió.

- Yo era un niño tan tonto que creía que no era suficiente para ti y me esforcé tanto por tener tu atención.

- Edward...

- Pero solo me veías como un...

- Yo te quería pero estaba asustada.

- Tú no me querías. - le refutó inmediatamente. - Tú siempre has querido solo a Dimitri.

Bella tembló.

- Eso de es verdad. No debí creerle, hacerlo arruinó mi vida.

- ¿Arruinó tu vida? - se burló rabioso y se giró para enfrentarla. - ¿Quién mierda se casó y fue estafado? ¿A quién le quitaron todo y... le iban a hacer creer que iba a ser padre de un bastardo ajeno? - Bella liberó su llanto mientras negaba y se apoyó contra la puerta del balcón buscando apoyo. - ¡Tú no tienes una vida arruinada! ¡Obtuviste las acciones de tu familia y tienes un lugar en la compañía! ¡Yo perdí todo! ¡Hasta la maldita dignidad porque no tengo el respeto de nadie en la compañía de mi familia!

- Perdóname, yo no quise decir que tú...

- ¡Olvídalo! Esto es una pérdida de tiempo. No confío en ti y no voy a seguir escuchándote. - admitió herido y pasó junto a ella apurado.

- Espera, déjame contarte todo. - Bella le pidió tirando de su brazo pero Edward la ignoro mientras caminaba a su habitación, ese lugar lo estaba asfixiando. - Estaba convencida que no eras una buena persona así que me alejé de ti y las mentiras que él me decía cobraron fuerza cuando te golpeó y... - le aseguró desesperada.

- ¿Y por qué cobraron fuerza? - se burló mientras sacaba una maleta.

- Por la reacción de Carlisle...

- Oh mierda. Espera. - se detuvo luego de lanzar su maleta con fuerza al piso. - ¿Creíste que yo pedí que lo mandaran lejos?

Ella asintió dándole una mirada de súplica.

- Tú saliste muy herido y...

- En tu mente yo los separé y por eso querías vengarte de mí. - concluyó cerrando los ojos por el dolor que lo invadió. - Eso pasó hace casi quince años.

- No...

- Por eso te acercaste a mí luego de que él se fuera y...

- No, no, no. - siguió negando ella.

- ¿Tantos años fingiste ser mi amiga para poder vengarte?

- ¡No! - le aseguró desesperada. - Escúchame yo...

- ¡Estuve contigo cuando tu madre murió! ¡Arruine mi relación con Tanya por apoyarte y sacarte de la depresión! ¡Maldita sea! ¡Sí hasta iba cada mes a verte a la universidad para que no te sintieras sola! ¡Hice tanto por ti y tú me creías culpable de alejarte de tu gran amor!

Se metió al su armario a sacar toda la ropa posible necesitando hacer algo que calmara los demonios internos que lo desbordaban con recuerdos siendo destruidos. Toda su adolescencia se resumía a su amor infantil por Bella.

- ¡Edward! ¡Escúchame!

- Ya me cansé. - le contestó con rabia. - Ya me cansé de escuchar lo patético que fui.

- No lo fuiste, yo estaba ciega por las mentiras que me dijeron por años. - le aseguró tomando su brazo. - Edward, cuando él volvió...

- No sigas. - la detuvo lanzando su ropa en la maleta sin meditar mucho.

- Me hizo creer que también le quisiste quitar su herencia y que impediste que nos volviéramos a ver. Me envenenó de nuevo y esta vez se aseguró de que vea documentos donde Carlisle buscaba sacarlo de la compañía, lo vi llorar de impotencia cuando no podía pagar su departamento y...

- ¡Y le diste el mío!

- ¡No! ¡Eso paso mucho antes! ¡Se mostró como una víctima y me sentía culpable por provocar que tú lo odiaras!

- ¡Ya basta! ¡No quiero saber más!

- Edward... - rogó. - Tienes una idea equivocada. Yo no quería venganza, me sentía culpable y quería que él tuviera algo de justicia en su vida.

- ¡Justicia! - se burló cerrando la maleta. - ¡Ese bastardo me quitó todo gracias a ti!

- Lo que me pidió no implicaba quitarte todo. - siguió mientras él caminaba apurado hacía su armario por una mochila. - Solo iba a ser un 5% para que tú y él tuvieran la misma cantidad. Estaba dispuesta a darte un 5% de mis acciones inmediatamente. Ahora estoy dispuesta a darte todo.

- ¿Y esperabas que acepte ese 5%? - la reto llenando la mochila con documentos y su colección de relojes.

- Si. - admitió llorosa. - Sabia que te enojarías y estaba asustada pero creía que podías perdonarme. Siempre habías estado ahí para mí.

- Y abusaste de mis sentimientos porque nunca valoraste lo que yo sentía por ti.

- Edward me di cuenta que te amaba muy tarde y cuando me negué a seguir con el plan, él me chantajeó con decirte mentiras. Él iba a hacerte creer que fui infiel durante nuestro matrimonio y cuando supe de mi embarazo todo empeoró.

Edward se detuvo porque era la primera vez que tocaban el tema. Decir que no quería saber era una mentira pero tenía el orgullo herido y no habló.

- ... Antes lo mencionaste. - susurró ella acercándose. - Yo no iba a engañarte. Te juro que iba a confesártelo.

- ¿Cuál era el plan respecto a ese niño?

Bella se encogió ante la pregunta.

- No fue planeado, al menos no por mí. - confesó mirándolo intensamente. - Creo que él adulteró mis pastillas anticonceptivas.

Edward levantó las cejas pero luego bufó.

- No me sorprendería de ese bastardo, era el plan perfecto. Su hijo me quitaría mis acciones así tú te negarás a quitármelas, excelente plan B. - negó con una sonrisa rabiosa. - Me enferma la idea de que concibieron a su hijo aquí.

- Edward, yo no lo hubiera permitido. - le aseguró y acarició su brazo con cuidado. - Le tenía miedo a tu reacción y sabía que iba a perderte por eso tarde en hablar. Mi hijo no iba a ser un arma de Dimitri.

- Tu hijo... - repitió.

- Edward, yo... - suspiró acercándose más. - Seth me dijo que tú... que has estado diciendo cosas... y...

- ¿Qué te dijo? - preguntó tenso.

- No estoy reclamando. - le aseguró nerviosa. - Yo no...

- ¿Qué te dijo? - insistió sin paciencia.

Bella respiró hondo antes de hablar. - Seth me dijo que has estado diciendo que tendremos un hijo.

Edward se mantuvo en silencio y con la mayor frialdad posible la miró.

- ¿Y le creíste?

- Lo escuchó de Carlisle.

- ¿Y le creíste?

- Yo...

- ¿Crees en lo que dice él, Bella? ¿Tu juguete nuevo que quiere alejarte de mí? ¿Le creíste a él?

Bella boqueó aturdida y no supo que contestar.

- ... Siempre que te dicen mierda de mí no dudas en creerlo.

Edward tomó sus cosas y empezó a salir del lugar. Los pasos apurados de ella no tardaron en seguirlo.

- Lo siento. No debí asumir que... seguramente es una mentira de Carlisle. Yo no sé que estaba pensando al... Edward lo siento. - apurada se coló con él en el ascensor sin importarle tomar algo mas que su bolso mientras salían del departamento.

- Siempre soy el malo en tu película personal.

- Edward no es así además yo no estaba reclamándote.

- ¿No? ¿Solo querías comprobar si soy un mentiroso?

- Edward no... yo... ¡Maldición!

La puerta se abrió en el estacionamiento del edificio.

- ... Edward, discúlpame por como lo dije. No estaba acusándote de crear rumores. Solo quería...

- Comprobar lo que tu amante te dijo. - terminó por ella mientras abría su auto para meter sus cosas sin cuidado y con rabia.

- No, yo... ¡Quería...! ¡Quería decirte que si quiero darte un hijo!

Edward se detuvo y giró a verla por un segundo. Ella lucía alterada y avergonzada.

- ¿Qué?

- Yo... yo creí en lo que me dijo y yo... soñé contigo y un bebé. - admitió vulnerable. - Yo no iba a reclamar si era verdad que lo estuviste diciendo, iba a proponerte hacerlo realidad.

Edward la miró impresionado.

- Estamos divorciados. ¿Cómo podríamos... ?

Bella se encogió.

- No fui tan ilusa como para suponer que seríamos una familia convencional. Podemos ser dos amigos que tienen un hijo y al final todas nuestras acciones caerían en sus manos, tu hijo sería el heredero mayoritario como debió haber sido sino te hubiera...

- Bella... lo que me estas diciendo es... es demasiado.

- Lo sé. - asintió derrotada.- Yo dejé mi imaginación volar cuando Seth me lo dijo y bueno es mentira al final. No confiaré en él de nuevo.

Edward la observó fijamente unos segundos antes de acercarse y poner sus manos en sus caderas.

- Anoche perdí todo, Isabella. Mis recuerdos de adolescencia y la vida que ya estaba construyendo. - Bella bajó la mirada. - Volviste a arrancarme todo mientras te penetraba, me siento... - flexionó sus manos apegándola a él. - Siento que tuve una recaída en mi adicción. Quiero seguir tocándote y haciéndote mía hasta que cada parte de ti sepa que nadie te posee como yo.

Bella acarició su mejilla.

- Eso ya lo sé. Solo tú no quieres creerlo. Te amo, Edward.

Su cuerpo encendido respondió por él y se apegó a ella. Bella sintió su hombría contra su vientre y sin miedo acarició sus bordes con un dedo.

- Desearía no haber caído otra vez. - admitió él mirándola. - Desearía sentirte de Dimitri y no querer tocarte.

- No soy suya. Nunca lo fui. - Bella abrazó su cuello. - Al único que he amado de verdad es a ti.

Edward suspiró maldiciendo lo bien que se sentía su cuerpo contra el suyo.

- No voy a ser bueno contigo.

- Creo que podré soportarlo. - le prometió parándose de puntas para lograr llegar a sus labios. - Edward, te deseo demasiado en todo sentido.

El cobrizo suspiró luego de rendirse internamente.

- Igual me iré al infierno. - suspiró acercándose para devorarla en un beso.


Actualización!

Me cuentan que les pareció ! Quiero decirles que me costó mucho escribir este capítulo ya que quiero puntualizar que lo que hizo Dimitri es abuso, nadie puede manipularte para tener relaciones. Y siempre puedes decir que NO.

Les doy un resumen de cantidad de acciones para que no se mareen con las cantidades.

Carlisle Cullen 35%

Edward Cullen (herencia de Esmerald Masen) 20%

Dimitri Cullen 20%

Isabella Cullen 20%

Otros Accionistas 5%