Pasado
Cuando Bella fue a la universidad pensó que podría enfrentar al mundo sola por primera vez pero estaba muy equivocada. La depresión volvió con fuerza y sus pobres habilidades sociales no la ayudaban a hacer amigos que pudieran apoyarla en el proceso, necesitaba a Edward. Ella necesitaba a su amigo pero sabía que debían separarse, su relación estaba transformándose en codependencia y ella no quería eso para ninguno de los dos. Decidió alejarse un poco, llamarlo menos pero lo extrañaba demasiado y terminaba cediendo a su necesidad de saber sobre él. Una noche lo llamó y supo que estaba bebiendo porque su voz ronca no era normal, Edward le confesó que la extrañaba como un loco y que no podía esperar para volver a verla. Bella fingió que esa confesión nunca sucedió y no mencionó el tema ni siquiera cuando Edward le comentó que se había excedido con la bebida cuando salió a festejar con unos amigos. Bella le pidió que cuidara la cantidad que bebía pero lo dejó pasar. No quería saber si Edward sentía algo más por ella, se sentía mal e incorrecto. Dimitri había sido arrancado de su vida por su culpa y no sabía cómo lidiar con Edward sintiendo algo por ella otra vez. Se alejó de nuevo y trató de ser más fuerte pero la soledad la estaba matando por lo que decidió volver a casa temporalmente cuando terminó el semestre.
Su habitación y su padre se convirtieron en su mundo hasta que él volvió. Dimitri regresó a la compañía luego de ganarle el juicio a Carlisle por sus acciones, inmediatamente quiso asumir un buen puesto en la compañía y exigió un acuerdo donde se comprometían a devolverle el dinero que debió recibir desde que fue mayor de edad. Fue un escándalo y cuando Bella lo volvió a ver sintió que su mundo dejaba de girar. Dimitri la abordó en una cena de la compañía, la invitó a bailar y fingieron ser solo amigos que se reencontraban. Bella escuchó lo miserable que fue su vida en la escuela militar y como después de cumplir los dieciocho años no tuvo dónde ir. Trabajó como mesero para poder mantenerse e ir a la universidad, donde estudió día y noche para lograr mejorar sus posibilidades de trabajo. En la universidad conoció personas importantes y fue una de ellas que lo ayudó a enjuiciar a Carlisle, era un antiguo rival que lo odiaba. Dimitri se había convertido en un hombre fuerte y decidido, quería comerse el mundo y sabía a dónde quería ir en la vida. Bella vió en él un guía de vida y a alguien a quien admirar.
Su relación volvió a surgir al poco tiempo, Dimitri la invitaba a salir y a su departamento pero nunca quiso que Carlisle supiera de su relación debido a que creía que su hermano vería a Bella como su debilidad y lo atacaría a través de ella. Bella volvió a la universidad y Dimitri se mantuvo en contacto con ella, la visitaba e incluso pasaban fines de semana juntos. Tenían una relación en todo sentido de la palabra.
Cuando Edward la llamaba mentía diciendo que estaba muy ocupada para atenderlo pero no pudo evitar que la visitara un fin de semana. Dimitri enloqueció de celos cuando se enteró y la obligó a contarle todo lo que había sucedido entre ellos. Por supuesto que no había pasado nada pero Dimitri no estaba contento y se alejó de ella. Bella se sintió culpable por el deterioro de la relación y lo llamó durante semanas hasta que Dimitri contestó exigiéndole no volver a tener contacto con Edward y así lo hizo; se alejó de su ex mejor amigo.
Pasaron los años y Dimitri no se mostraba listo para dar el siguiente paso que era hablar con el padre de Bella y presentarse como su novio. La excusa que ponía era que Eleazar no tenía un buen concepto de él por culpa de Carlisle y Dimitri quería demostrarle que era distinto, que era un hombre ambicioso y que su trabajo hacía la diferencia en la compañía, sin embargo, su objetivo no era alcanzado ya que no contaba con apoyo de la junta y cualquier sugerencia era descartada al no tener un peso relevante en la compañía. La rabia en Dimitri volvía a crecer debido a la frustración de sentirse poco relevante en la junta y Bella no sabía como ayudarlo, no sabía como hacerle ver que estaba orgullosa de él y que lo importante era lo mucho que había luchado para lograr el lugar donde estaba. Dimitri empezó a obsesionarse aún más con la situación cuando Edward empezó a trabajar en la compañía desde Londres, donde estudiaba su maestría, incluso aparecía en persona cuando habían reuniones importantes y se mostraba como un pavo real con los conocimientos que tenía sobre la compañía, conocimientos que Dimitri recién adquiría ya que no tuvo la guía de Carlisle desde pequeño como Edward tuvo. Dimitri se quejaba casi todos los días de Edward y sus beneficios como hijo de Carlisle, Bella sentía que tenía razón ya que Carlisle y él por ser hermanos debían tener los mismos beneficios pero Dimitri solo se comparaba y llenaba de rabia contra Edward.
Pasaron dos años en una relación semi escondida que empezaba a agotar a Bella ya que constantemente se veían en galas de la compañía y debían fingir ser amigos cuando al final de la noche se iban juntos.
Cuando Eleazar tuvo un accidente tráfico mientras manejaba, Bella se vió obligada a dejar su maestría para ocuparse de su padre ya que tenían que mantenerlo en secreto para evitar que Carlisle les quitara las acciones. Dimitri la ayudó en todo lo posible hasta que Eleazar despertó del coma inducido luego de eso Dimitri solo la apoyaba moralmente desde su teléfono ya que Bella no se despegaba de su padre y Dimitri no estaba listo para enfrentarlo. La situación la molestó muchísimo y se planteó terminar la relación con Dimitri, nunca lo había necesitado tanto y él por sus creencias absurdas la dejaba sola. Discutieron y él prometió que iban a dejar de estar estancados, que encontraría la forma de formalizar su relación apenas su padre se recuperara. El día de su cumpleaños Bella quiso intentar que Dimitri se presentara formalmente, hizo una cena especial en casa de su padre pero Dimitri se acobardó. Esa noche él apareció muy tarde, a la hora que él sabía que Eleazar iba a estar dormido por la medicación y cuando la discusión iba a comenzar el teléfono de Bella empezó a sonar, el nombre de Edward apareció en la pantalla Dimitri fue poseído por los celos y exigió que contestara. Bella contestó incómoda y molesta con Dimitri, estaba tan ida en ese momento que cometió el error de confesar que su padre no se encontraba bien luego de su accidente. Dimitri le aseguró que había cometido un error y Edward la traicionaría contándole a Carlisle todo. El estrés que vivió esa semana iba a volverla loca, de hecho se desconcentró tanto que no notó como Dimitri había hecho un par de movimientos con los fondos que los Swan administraban para lograr que uno de sus proyectos tuviera presupuesto. Al final de la semana, su novio le sugirió vigilar a Edward y reiterarle que era la única persona que sabia sobre el estado de su padre por lo que lo llamó para sondear si la había delatado. Extrañamente disfrutó la llamada y pudo desfogar toda la presión que sentía respecto a Eleazar y la compañía, su ex mejor amigo le mostró todo su apoyo y le aseguró que podía confiar en él. Dimitri no parecía feliz con lo tranquila que quedó luego de esa llamada, le recordó que Edward era un manipulador obsesionado con ella y que no debía confiar en su palabra. Bella le aseguró que Edward ya la había superado porque su amor infantil no podía durar tantos años. Se tragó sus palabras cuando supo que Edward había comprado un boleto de avión e iba a regresar al país, Bella no podía negar que parecía que él estaba volviendo porque ella le dijo que se verían si regresaba. Dimitri estaba especialmente estresado esos días porque unos negocios que hizo no estaban dando la rentabilidad que deseaba, por lo que discutieron por sus reacciones y formas de tratarla. Bella lo amaba pero sentía que no tenían futuro, que por más que ella intentaba Dimitri no lograba ver que había más mundo que la compañía. En una medida desesperada le pidió darse un tiempo para que cada uno pudiera lidiar con sus problemas ya que la relación estaba desgastada. Dimitri enloqueció al escucharla y la acusó de querer dejarlo por Edward, alterado le recordó que lo estaba abandonando cuando más la necesitaba y que si quería estar con ese niño que se lo dijera en la cara. Fue una discusión terrible en el departamento de Dimitri, a Bella se le rompió el corazón verlo llorar desconsoladamente por su sugerencia de darse un tiempo y se arrepintió. Esa noche Dimitri la tocó con desesperación y deseo, la hizo suya hasta el amanecer y luego la buscó apenas despertó. Bella sabía que él la amaba y necesitaba de ella pero ella ya no estaba tan segura de fuera igual de recíproco. Los celos de Dimitri junto a su apetito sexual continuaban tomando fuerza a medida que la semana pasaba. A pesar de que el comportamiento de Dimitri provenía de los celos Bella se sintió poderosa y deseada, una parte egoísta de ella disfrutaba las reacciones impulsivas de Dimitri y como luego la tomaba con desesperación. Sentía una nueva conexión con su pareja y estaba feliz por esa ola de frescura que había llegado a la monotonía de su relación. El día de su encuentro con Edward se puso especialmente hermosa con un vestido azul que compró para la ocasión. Dimitri la tomó desesperado antes de dejarla ir a la cena con Edward donde por supuesto fue seguida de cerca por su novio que se sentó unas mesas mas allá.
Ver a Edward no fue lo que esperaba, un golpe de anhelo y nostalgia por la seguridad que su amigo le daba la golpearon. Terminó soltando algunas lágrimas al verlo y sentirlo cerca. No quería alejarse de él y perder el contacto nunca más, había algo en Edward que le transmitía paz. Sin embargo, la culpa la invadía cada vez que ella curioseaba sobre su vida personal. Si tenía novia no era su problema, pero un sentimiento de rabia la invadía de solo pensarlo. Supuso que eran esos celos de hermanos que tenía cuando Tanya estaba en su vida. No le dió importancia.
Al final de la noche la dejó en su departamento. Dimitri la esperaba hecho una furia por su comportamiento demasiado cariñoso para su gusto. Su novio alterado la desnudó y penetró con energía desbordada, Bella disfrutó el encuentro y del poder que sentía sobre él. Pronto las llamadas o mensajes de Edward eran la dinamita para iniciar sus actividades sexuales que a ambos dejaban extenuados y sin el estrés que cargaban todos los días. Las cosas cambiaron cuando Bella encontró el departamento perfecto para Edward porque Dimitri le sugirió que vivieran ahí hasta que el cobrizo llegara. Al principio Bella creyó que era un gran paso para su relación, vivir juntos por unos meses sonaba como el desafío perfecto para su relación. Estaba emocionada por la idea de vivir con su novio al fin luego de tantos años juntos así que no pensó en cómo afectarían a Edward sus acciones. Decoró el lugar con amor y dedicación pensando en ambos, como su primer lugar juntos. Sin embargo, la convivencia no era perfecta. El buen sexo no podía compararse con tener una buena dinámica en la casa, la comunicación, el orden e incluso la limpieza empezaron a agotar a Bella. Dimitri era un desastre y no respetaba sus espacios personales, siempre invadía toda las superficies con sus cosas y si estaban las de ella las quitaba sin cuidado. Estaban juntos y revueltos. Dimitri solo pensaba que tener sexo al final del día era tiempo en pareja y Bella no podía tener conversaciones reales con él, por otro lado era muy descuidado y mas de un mueble fue arruinado por sus derrames de café o incluso con sus actividades sexuales. Bella no podía hacerle entender que el departamento seguía siendo de Edward y no podían arruinarlo, Dimitri le aseguró que ese departamento era también suyo porque Edward pudo pagarlo con el dinero que le estaba robando. Las peleas empezaron en la semana tres de vivir ahí, ya ni siquiera era agradable el sexo celoso que tenían luego de cada llamada o mensaje de Edward. Bella estaba agotada y empezó a alejarse a lo que Dimitri reaccionó desesperado como siempre y la acusó de estar esperando el regreso de Edward. Ya cansada de sus comentarios llenos de celos terminó gritándole:
- ¡Tienes razón! ¡No puedo esperar para que Edward vuelva para irme con él!
Fue un grito sin sentido inspirado en la desesperación que le causaba que Dimitri no dejara el tema pero la reacción no fue la que esperaba. El hombre salió del departamento y no volvió en tres días. Bella estaba desesperada y asustada por él, cuando regresó le pidió disculpas asegurándole que Edward no era importante para ella. Dimitri la miró asintiendo pero había una nueva frialdad que a ella le heló la sangre. Mas tarde esa noche le entregó unos papeles.
- No te importa Edward, ¿verdad?
- No, cariño. - le aseguró con cuidado y acarició su mejilla. - Estoy enamorada de ti.
- Entonces me vas a ayudar a recuperar mi posición en la compañía. - señaló los papeles.
- ¿Cómo? - preguntó confundida.
- Edward tiene un 15% de la compañía. Carlisle le dió un 5% y debía ser mío, no es justo que su hijo tenga mas acciones que yo. Yo soy su hermano.
- Es porque su madre es accionista y ella le dió el 10%.
- Edward es un niño mimado que nunca ha luchado por nada en su vida, sus padres le han regalado todo y no es justo que le regalen lo que era mío.
Bella no supo que contestar.
- ... Quiero que me ayudes a que me devuelva mi 5%. Así ambos tendremos 10%, seremos iguales al fin.
- ¿Cómo haré eso?
Dimitri la miró a los ojos y ella nunca los había visto tan azules ni tan fríos.
- Engañándolo. Le darás estos documentos falsos y lograrás que firme.
- No haré eso. - le aseguró sorprendida. - Me meteré en problemas y...
- Él jamás te lastimaría y mucho menos denunciaría. Lo sabes.
- Dimitri, no. No puedo hacer eso.
- ¿No puedes hacerlo por mí? ¿Para sacarme de este infierno? No puedo más. Odio cómo todos prefieren a ese niño y a mí me tratan como basura. No puedo más.
Bella suspiró acariciando sus hombros caídos.
- ¿Y sí vendes tus acciones e iniciamos una vida en otra parte? Buscarías otro trabajo y...
- No puedes dejar a tu padre, además es el legado de mi padre. Yo soy un Cullen, la compañía también es mía.
- Dimitri... lo que me pides es incorrecto. No puedo hacerlo.
- ¿También crees que no lo merezco?
- No es así...
- Tú eres la única que puede ayudarme.
Dimitri la abrazó contra su pecho y lloró suplicante por su ayuda.
- Dimitri...
- Te lo suplico. Nunca más volveré a pedirte nada. Necesito justicia por una vez en mi vida.
Bella se sintió abrumada y triste por él, no quería hacerlo pero verlo destrozado por lo injusta que había sido la vida con él terminaron convenciéndola. Asintió mínimamente a lo que Dimitri sonrió agradecido. Luego la dinámica de la pareja entre ellos reinició pero con Dimitri siendo mas colaborativo y atento con ella y sus necesidades. Fueron semanas donde fue bombardeada de amor en todos los aspectos hasta que la magia acabó cuando tuvieron que mudarse y vivir separados otra vez.
Edward regresó al país y Bella volvió a sentir la seguridad que su ex mejor amigo le brindaba. Se sintió escuchada y acompañada, sintió el verdadero apoyo que necesitaba en esos momentos de incertidumbre.
- Tendrás a Angela junto a ti para apoyarte, es extraordinaria. - le aseguró mientras la convencía de aceptar a su secretaria.
La ayuda de su secretaria realmente fue un alivio porque conocía la dinámica de la compañía además que era alguien de confianza. Pronto Bella se encontró frecuentando cada vez más a Edward por consejos de trabajo y porque la escuchaba cuando necesitaba a alguien que simplemente le dijera que todo iba a estar bien. Dimitri por otro lado estaba muy metido en los acuerdos que hizo con nuevos socios y pronto tendría que exponer su propuesta a la junta, Bella le prometió que hablaría con su padre para que lo apoye. Sin embargo, las cosas salieron terriblemente mal y para su desgracia fue Edward quién detuvo todo acuerdo que Dimitri había estado trabajando. La presión por el fraude por las acciones creció. Bella le recordó que no había forma de que Edward firmara sin leer los documentos y que su plan no era perfecto. Discutieron esa noche y Bella se planteó dejar a Dimitri una vez más. Con lo obsesionado que estuvo con ese acuerdo la había descuidado tanto que ni siquiera notó que ella estaba saliendo con Edward muy seguido y tampoco le propuso mudarse juntos de nuevo. Bella sentía que su relación volvía al estancamiento anterior. Con ese humor y decepción estaba escuchando hablar a Edward sobre una chica con la que salía y sintió mucha rabia porque su amigo hacía todo lo correcto para hacer sentir bien a cualquier mujer, era encantador y galante. Sintió rabia porque Dimitri no pudo adquirir esas cualidades de los padres de Edward si lo hubiera hecho Bella tendría al hombre perfecto a lado. Ese último pensamiento la tensó, no podía comparar a Edward con Dimitri y mucho menos alabar al cobrizo sobre su novio. Decidió alejarse de Edward por su propia seguridad además que ya no estaba dispuesta a seguir el plan de Dimitri.
- Tu amigo te traicionó. - Dimitri le contó dos noches después de dejar de contestar las llamadas y mensajes de Edward.
- ¿De qué hablas? - preguntó confundida. Ella lo había citado en su departamento para hablar y eso fue lo primero que Dimitri le dijo cuando abrió la puerta.
- Carlisle ya sabe que tu padre no esta bien.
- Es imposible. - boqueó retrocediendo impresionada.
- Acabo de escucharlo contándole todo.
- Edward no lo haría. Es imposible. ¿Por qué ahora o... ?
De pronto le pesó haberlo ignorado.
- ... Él no sería capaz.
- Es un maldito traidor. - Dimitri le recordó con seguridad sentándose junto a ella en el sofá porque Bella estaba temblando. - Te dije que no confiarás en él.
- ¿Qué haré? Mi padre... mi herencia...
- Estuve revisando las formas de impedir que les quiten todo. Tu padre firmó documentos donde se comprometía a solo transferir o vender sus acciones solamente a accionistas vigentes, así que creo que podrías convencer a Edward de comprar las acciones y regalártelas.
- Eso no va a pasar. Edward jamás aceptaría. - se negó de inmediato.
- Estoy seguro que va a aceptar además con la venta de las acciones tú...
- No, Dimitri. No le diré a mi padre que venda las acciones.
El hombre suspiró frustrado.
- No tienes mas opciones. Él es un accionista y puede recibir las acciones y dártelas.
- ¿Cómo me las dará si no soy accionista? Tendría que comprárselas y no puedo porque otros accionistas tienen la prioridad cuando se trata de comprar acciones.
Dimitri respiró hondo antes de hablar.
- Puede hacer la transferencia si eres un familiar directo.
- Eso no es verdad, mi padre no pudo además no soy familiar directo.
- Tu padre no pudo por los documentos que Carlisle le hizo firmar con artimañas. Pero si se puede, es lo que hizo Esme con Edward o Carlisle con Esme cuando se casaron.
- Sigo sin entender como va a transferirme las acciones.
Dimitri suspiró con fuerza.
- Pueden casarse temporalmente y hacer la transferencia.
Bella esperó unos segundos a que dijera que era alguna especie de broma.
- ¿Estas ebrio o te drogaste? ¿De qué demonios estás hablando?
- De un matrimonio temporal y solo de papel, así podrías recibir las acciones sin necesidad de mucho papeleo.
- Veo que lo has estudiado. Realmente quieres que me case con tu peor enemigo.
- No es un matrimonio real. Ese idiota no te tocara ni un pelo, solo será un matrimonio temporal y...
- No voy a casarme con Edward. Perdiste la cabeza al siquiera pensarlo.
- Es un movimiento estratégico que permitirá...
- No estas hablando con un cliente o socio, soy tu maldita novia. No puedes hablarme de estrategias.
- Cariño, es la mejor forma de conseguirlo. Él es un accionista y tú al ser su esposa...
- Espera. - lo detuvo inmediatamente. - ¿Y por qué no me caso contigo entonces? Si es solo una transferencia de acciones y tú si eres mi pareja.
Dimitri torció el gesto.
- ... ¿Qué pasa? ¿No tienes planeado casarte conmigo? - le preguntó indignada. - Todos estos años y...
- No es eso. Es solo que... - Dimitri sufrió para expresarse. - Nos vamos a casar, por supuesto que sí pero... esta es la oportunidad perfecta para quitarle las acciones que me ha robado.
- No puedes estar hablando en serio. - Bella se tiró de los cabellos indignada. - ¡Estoy pasando por una crisis y solo piensas en como beneficiarte!
- Ambos saldremos beneficiados. Pídeselo y...
- ¡No! ¡Por supuesto que no! - se negó levantándose del sofá.
- Cariño, he estado revisando las posibilidades hace semanas y es la mejor opción.
- ¡Semanas!
- Quería buscar otra alternativa y...
- ¡Esto fue demasiado! ¡Ya no te soporto! ¡Estas obsesionado con Edward y la compañía! ¡Se acabó!
- ¿Qué?
- Lo que oíste, terminamos.
- ¿Estás bromeando, verdad? - Dimitri no podía creer lo que escuchaba.
- No, no estoy bromeando. Nuestra relación acabó Dimitri Cullen y quiero que salgas de mi departamento. ¡Ahora!
Empezó a empujarlo fuera del sofá pero el hombre se negó a moverse aún incrédulo. Ella había pedido espacio o tiempo antes pero jamás había terminado con él.
- No me iré porque estas siendo irracional. Nada de lo que dices tiene sentido. Voy a quedarme hasta que entres en razón.
- ¡Lárgate! ¡Se acabo!
- No me iré. No hasta que entres en razón.
- Ya entre en razón y ya no quiero estar contigo. ¡Vete!
- Cariño, tú y yo vamos a estar juntos para siempre. No estas siendo coherente.
- ¡Tú no lo estás siendo! ¡Vete de aquí!
Dimitri al inicio por el shock no se movió del sofá hasta que Bella amenazó con llamar a la policía. Sus gritos y amenazas lograron sacarlo del departamento aún sorprendido por sus palabras. Al día siguiente lo encontró afuera de su departamento, había dormido en la puerta y se veía en muy mal estado. Quiso sacarlo de ahí pero no escuchaba razones y se puso a llorar mientras la abrazaba. Bella no permitió que la besara y lo empujó lejos de su cuerpo asegurándole que la decisión estaba tomada y que no lo quería volver a ver.
Dimitri endureció el rostro luego de recibir una cachetada cuando intentó besarla por milésima vez.
- No voy a permitir que esto se acabe.
Bella tenía el corazón en la boca y estaba destrozada por el estrés cuando Edward la llamó para reunirse. Definitivamente no quería lidiar con él luego de que la traicionara pero no se negó a verlo ni a hablar con él porque deseaba desfogar su ira con alguien. Antes de salir de su departamento encontró a Dimitri otra vez ahí pero con el rostro frío y letal.
- Supe que saldrás con él.
- ¿Cómo ... ? - confundida preguntó para luego resoplar. - Sal de mi camino.
- No irás sola. No permitiré que ese idiota te toque.
- Hablas sin sentido.
Dimitri tiró de su brazo y la retuvo en el departamento.
- Escúchame bien. Vas a ayudarme a conseguir lo que me han robado.
- No lo haré. Ya te dije que no me casaré con Edward.
- Sino sigues el plan voy a contarle a Carlisle como y dónde conseguir los documentos de los fraudes que hiciste al tomar el nombre y firma de tu padre para seguir trabajando en la compañía.
- ¿Qué...?
- Lo que escuchaste. Voy a darle las armas para que te quite todas las acciones y estarás metida en un gran problema.
- No serías capaz...
- Yo pensé que tú no serías capaz de traicionarme pero hoy te verás con él.
- Estas loco. - concluyó sin aire y recién fue consciente de cual era la verdadera personalidad de Dimitri.
- Estoy loco por conseguir la vida que nos merecemos y no permitiré que tú te interpongas en nuestro camino. Yo sé que es lo mejor para nosotros.
Bella negó impactada por lo que decía.
- No vas a chantajearme.
- ¿Crees que no seré capaz de cumplir lo que prometo? ¿Cuándo no he logrado lo que me propongo?
La mujer necesitó apoyarse en la pared para no caer.
- Estas enfermo, Dimitri.
- Soy un hombre decidido. - la corrigió sin problemas ni luciendo ofendido. - Toma tu abrigo que ese idiota tiene una propuesta para ti.
Actualización!
Me cuentan que les pareció !
Les doy un resumen de cantidad de acciones para que no se mareen con las cantidades.
Carlisle Cullen 35%
Edward Cullen (herencia de Esmerald Masen) 20%
Dimitri Cullen 20%
Isabella Cullen 20%
Otros Accionistas 5%
