Pasado
El golpeteo constante de la lluvia contra la ventana de la habitación de Edward incrementó su angustia mientras observaba las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en toda su casa. Podía ver todo desde su teléfono y se había obsesionado un poco con ello, estaba angustiada pensando que Dimitri aparecería en cualquier momento. Sospechaba que ya sabía sobre la transferencia de acciones y si ya estaba enterado no iba a tardar en atacarla, vengarse por su traición.
Estaba tratando de buscar alternativas para evitar una catástrofe, Dimitri era muy volátil así que tenía poco tiempo. Sabía que lo ideal era contarle a Edward sobre su pasado con Dimitri pero estaba aterrorizada por como iba a reaccionar. ¿Y si se sentía traicionado por la situación? Saber que Dimitri estuvo con ella quizás cambiaba su forma de verla. Quería convencerse de que su pasado no importaba pero este caso era diferente, tenía la seguridad de que Edward iba a sentirse traicionado por ocultarle. Era una verdad demasiado difícil de digerir y Edward no iba a tomarlo bien, nunca tomaba bien nada que tuviera que ver con Dimitri.
Necesitaba encontrar la manera de evitar que Dimitri hablara o iba a tener un colapso nervioso.
Se le ocurrió que quizás podía darle dinero pero sabía que él quería poder, no dinero. También pensó en amenazarlo con contar que él estaba detrás del dinero que salió de la cuenta de los Swan, podría acusarlo de robo pero él iba a reaccionar con una acusación similar ya que podría decir que ella fue su cómplice.
Dimitri la tenía en sus manos, por eso tenía tanto miedo por la reunión de accionistas que tendría al día siguiente. Debía hacerse una presentación formal como accionista de la compañía y lógicamente que ser frente a la junta. Y esto significaba enfrentar a Dimitri cara a cara luego de traicionarlo.
- Cariño, tranquila. No voy a permitir que nadie te falte el respeto mañana. - le aseguró su esposo acercándose a la cama donde ella lo esperaba. Edward la había dejado ahí antes de darse una ducha fría luego de hacerle el mejor sexo oral de su vida en la sala de la casa.
Bella asintió con una sonrisa temblorosa mientras se alejaba de su teléfono para evitar que Edward notara lo que estaba mirando.
Él no sospechaba nada y no se veía preocupado por lo que iba a suceder al día siguiente. Parecía que desde el momento en que firmó los documentos de transferencia le hubieran quitado un gran peso de encima.
- ¿No sabes si ya alguien de la junta sabe que ahora yo soy accionista? - le preguntó sin poder controlarse cuando su esposo se filtró entre las sábanas y tiró de ella para tenerla entre sus brazos. - Quizás ya lo saben y mañana van a reclamar.
- No lo se, cariño. - rio suavemente. - Honestamente no quise saberlo porque no me importa.
Bella asintió con un leve suspiro.
- ... ¿No quieres que te ayude a olvidar el tema? - Edward preguntó acercándose a sus labios para besarla brevemente. - Hace un rato ayudó bastante.
Bella gimió en su boca inevitablemente ante el recuerdo.
Luego de que cenaran con sus padres en casa, Edward la había besado íntimamente en el sofá de la sala. No habían llegado a ninguna de sus habitaciones de las prisas que Edward traía, verla con su vestido azul lo había tenido deseoso desde que llegó del trabajo. Luego fue llevada a la habitación de Edward en brazos, sus piernas temblaban por la intensa sensación del orgasmo que había tenido. En la cama fue desvestida por completo y acostada entre las sabanas. Edward había sido un amante excesivamente generoso esa noche porque en ningún momento le pidió nada a cambio y huyó de sus caricias cuando quiso complacerlo.
- Solo si me dejas ayudarte con esto. - Bella sintiéndose atrevida acarició su miembro sobre la tela de su pantalón de pijama.
Edward saltó alejando sus caderas ante la caricia no sin antes gemir.
- Todo se trata sobre ti por ahora.
- No puedo permitir que tú sigas así. - utilizó su voz más sedosa para tratar de convencerlo. - No quiero que... te ocupes de ti, solo, en esa ducha.
Edward se había masturbado en la ducha luego de dejarla desecha en la cama.
- ¿Me escuchaste? - Edward susurró con ojos oscuros.
- Si. - confesó. - Fue muy... - se acercó a él y abrazó su cintura. - Erótico.
- ¿Si? - Edward preguntó bajando la mirada por su cuerpo. Estaban bajo las sábanas de la cama pero la iluminación de las lámparas le permitían observarla.
- ¿Por qué te tocabas así de... duro? - preguntó empezando a besar suavemente sus labios. - ¿En qué pensabas?
Edward gimió en sus labios.
- No me hagas esto.
- ¿Hacerte qué? - preguntó ella haciéndose la inocente.
Edward respiró hondo antes de contestar.
- Sabes bien qué. - la acusó mirando hacia abajo.
El miembro de Edward estaba resaltando en su pantalón de pijama.
- ¿Es mi culpa? - ella se burló con voz ronca. - ¿Cómo puedo solucionarlo?
Bella decidió probar suerte y acarició su longitud, esta vez Edward no se alejó ante la caricia.
- Voy a vengarme. - le aseguró mientras neutralizaba la mano que lo masturbaba. - Cuando seas mía voy a...
- ¿Cogerme duro?
Edward cerró los ojos golpeado por sus palabras.
- Me volverás loco Swan.
- Creía que ya estabas loco por mí. - lo retó.
- Aún tengo algo de autocontrol, sino estarías... mierda no me harás decirlo. - Edward alejó la mirada. - Aún no es momento, tú lo sabes.
- Pero quiero ayudarte. - ella se acercaba aun mas. - No puedo tenerte en mi interior pero puedo...
Levanto una pierna hasta rozar con su muslo su miembro sobre su pantalón de pijama.
Ella supo que había ganado cuando sus caderas empezaron a moverse contra ella.
Con una sonrisa para nada tímida se acercó a sus labios para besarlo. Lo distrajo con sus besos para que la dejara tocarlo sobre la ropa hasta que coló sus manos en su pantalón para tocarlo directamente por primera vez. Edward siseó en su boca ante la caricia pero siguió besándola. Poco a poco subió su cuerpo al de ella y Bella bajó su pantalón de pijama para ver su miembro libre.
Edward movía sus caderas contra sus manos mientras besaba su cuello descubierto. Era bastante rudo con sus embistes por lo que Bella no pudo evitar estremecerse ante la idea de lo que estaba imaginando en ese momento mientras lo tocaba.
Su respiración salvaje contra su cuello la excitaba mucho.
- Edward. - gimió provocado que su esposo embistiera más fuerte contra sus manos.
La punta de su miembro rozaba su camisola mojándola con su líquido preseminal. Bella observó la mancha blanquecina y en un arrebato levantó las caderas para que su pene estuviera contra su coño protegido por la tela. Edward notó su calor emanando y gimió ronco. Bella lo forzó a rozarse contra ella apretando su miembro contra ella. Ambos lloriquearon por la sensación. Estaba húmeda y caliente, su clítoris palpitaba y Edward lo estaba sintiendo.
- Edward... - gimió sin aire por la sensación.
La cama tronaba un poco por la brusquedad de los embistes de Edward y la habitación estaba llena de sonidos húmedos y gemidos.
Bella sentía que se iba a correr pronto solo gracias al roce. Su coño inflamado estaba ya siendo ahorcado por la tela de sus bragas. El roce con el miembro de Edward era casi directo. En un nuevo arranque motivado por su excitación hizo a un lado las bragas para estar más expuesta al roce. Edward sintió el cambio y no pudo evitar gemir con fuerza y embestir desesperado.
- Me voy a venir. - le advirtió agitado poco después queriendo alejarse pero Bella lo retuvo contra ella.
La castaña no estaba interesada ni preocupada por sus palabras porque su orgasmo llegó provocándole un grito y que su cuerpo se agitara. Edward baño su miembro en sus líquidos sin dejar de rozarse. Su semen empezó a emanar después, la camisola y coño de Bella terminaron bañados por los chorros constantes.
Edward se derrumbó junto a ella agitado.
Ambos tardaron unos segundos en regular su respiración antes de mirarse mutuamente y empezar a reír por lo desastrosos que ambos estaban.
- Míranos parecemos adolescentes.
- Si. - Edward rio. - Siento que acabo de revivir un sueño húmedo que tuve contigo.
Bella rio por su confesión.
- Dios mío, ¿Cuántas veces has soñado conmigo?
Edward rio con mas fuerza.
- No quieres saberlo.
Ella se mordió el labio ansiosa porque de alguna manera le excito su confesión. El cobrizo se acercó a ella de nuevo esta vez para besarla, ambos se perdieron en el beso por unos largos segundos. Luego el cobrizo se levantó de la cama.
- Me ocuparé de este desastre. - prometió señalando su camisola humedecida con semen.
La ayudó a quitársela y luego tomó sus bragas humedecidas, dejándola desnuda sobre la cama. Se tomó unos segundos observándola antes de suspirar.
- ... Muy pronto. - se dijo antes de alejarse de la habitación con la rompa sucia.
Bella aún afectada por su orgasmo no reclamó su ausencia ni pudo evitar quedarse dormida incluso no sintió como luego Edward se ocupaba de limpiar el desastre blanquecino que tenía manchando parte de su vientre. Estaba agotada, había sido un día muy agitado y la cama de Edward era especialmente cómoda por la presencia de su aroma en las sabanas.
Despertó unas horas después desorientada. Edward dormía junto a ella con el rostro enterrado entre sus cabellos y un brazo ajustándola contra su pecho. Bella se sorprendió gratamente por lo cómoda que se sentía y quiso quedarse dormida de nuevo pero no pudo ya que su teléfono vibró en la mesa de noche anunciando la existencia de un mensaje. Preocupada porque no quería que despertara a Edward lo tomó y revisó rápidamente.
Esta es tu última oportunidad, contéstame. ~ ...
El mensaje venía de un número desconocido pero tenía claro quien era. Su cuerpo se estremeció con violencia provocando que Edward se removiera.
- Lo siento. - él se disculpó pensando que la estaba incomodando con su abrazo apretado y se alejó al otro lado de la cama.
Bella lo observó preocupada hasta que escuchó su respiración constante.
¿Qué quieres? ~ BS
La respuesta no tardó en llegar.
Verte.~ ...
Bella se quedó sin aire al leer el mensaje.
Eso es imposible. ~ BS
Temblaba tanto que decidió que lo mejor era pararse porque no quería que Edward se despertara de nuevo por su culpa. Salió de la habitación y entró en la suya. Lo primero que vio fue su reflejo desnudo en el espejo de su armario. Angustiada abrió el armario para buscar ropa inmediatamente. Su teléfono vibró en su mano provocándole un salto asustado.
Estoy afuera, esperando por ti. ~ ...
Ya con una sudadera y unos pantalones de deporte meditó que hacer, que decir. Lo primero que se le ocurrió hacer fue revisar las cámaras de seguridad y se espantó al comprobar que Dimitri estaba junto a la puerta principal luciendo aterrador solo iluminado por las lámparas de la entrada.
Bella estaba hiperventilando y tenía ganas de gritar.
Sabes que no me iré hasta verte. ~ ...
Bella en un arranque de valentía contestó.
No tenemos nada de que hablar. Se acabó. ~ BS
Para su terror Dimitri observó directamente a la cámara y habló.
- Ven, ahora. - el video no tenía sonido pero Bella pudo leerle los labios.
Tuvo que apoyarse en la cama porque su cuerpo temblaba demasiado.
Dimitri sabía que había colocado cámaras, ¿Qué mas sabia? Al parecer la tenía mas vigilada de lo que creía.
¿Qué demonios iba a hacer? ¿Cómo iba a escapar de esa situación?
Dimitri seguía mirando fijamente a la cámara. La situación era abrumadora y Bella no sabía que hacer. ¿Llamar a la policía o despertar a Edward? ¿Y luego qué? Dimitri hablaría y todo se derrumbaría.
Las lagrimas empezaron a caer por sus ojos y ahogo sus sollozos mordiéndose los labios.
Pasaron unos segundos y Dimitri empezó a llamar a su teléfono mientras empezaba a moverse revisando las ventanas. Sus movimientos erráticos eran señal de que estaba desesperándose. De pronto desapareció de visión de esa cámara y Bella desesperada cambio a la siguiente. Dimitri estaba junto a la ventana del despacho y miraba a dentro con atención mientras seguía llamando a su teléfono.
- ¿Qué hago? ¿Qué hago? - se preguntó desesperada.
Cuando vio a Dimitri tomar una de las macetas que estaba junto a esa venta Bella supo que iba a ser un desastre sino actuaba pronto.
Quédate ahí. ~ BS
Bella le envió el mensaje justo a tiempo porque Dimitri se detuvo y algo sorprendido empezó a buscar la cámara que lo vigilaba. Al parecer Dimitri no sabía la posición de todas las cámaras.
Asustada y temblando lo único que pudo hacer fue echarse agua a la cara para reaccionar. Reviso su aspecto desaliñado como nunca pero no le importó, solo se concentró en que su piel no estuviera a la vista colocándose una bufanda y un abrigo encima. Respiró hondo y se recordó que podía enfrentarlo, Dimitri no podía dañarla porque no estaba sola. Había un robusto sistema de seguridad y su esposo estaba en casa, podría defenderla si era necesario.
Bajo con mucho cuidado las escaleras y fue hasta el despacho de Edward. No prendió las luces y se acercó a la ventana. Dimitri la observó con una sonrisa que en otro momento hubiera acelerado el corazón de Bella pero en ese instante le parecía espeluznante.
Dimitri se acercó mas y apoyó su mano contra el cristal de la ventana. Bella solo lo observó sintiendo asco y miedo. El hombre empezó a hablarle pero no podía escucharlo a través del cristal. Dimitri frunció la frente molesto por su inacción y sacó su teléfono para llamarla, Bella lo ignoró y siguió mirándolo sin actuar. Terminó enviándole un mensaje y mostrándolo a través del cristal.
Abre. Quiero sentirte.~ ...
Bella sacó su teléfono de su abrigo para contestarle.
No. Dime qué quieres o llamaré a la policía. ~ BS
Dimitri leyó su respuesta con clara molestia pero resignado le contestó el mensaje.
Bella, he venido para que hablemos y solucionemos nuestros problemas. No te comportes como una niña. ~ ...
No hay nada de que hablar. Se acabó. ~ BS
Su respuesta corta fastidió aún mas a Dimitri.
Deja de decir tonterías. Tenemos un plan. ~ ...
No hay ningún plan. Ya tengo mis acciones y mi esposo las suyas. ¿Qué es lo que quieres? ¿Mis acciones? Te las daré pero déjame en paz. ~ BS
Dimitri tardó unos segundos asimilando su respuesta antes de negar y contestarle.
No digas tonterías, amor. Sabes que quiero las que me han robado. ~ ...
Nadie te ha robado nada. Deja de insistir en esa locura. ~ BS
El hombre estaba mirándola y daba palmadas al cristal cada vez mas fuerte al leer las negativas en sus mensajes.
¿Cómo puedes decir eso? ¿Tú? Nadie mejor que tú ha visto lo mucho que ellos me han robado. ~ ...
Basta. Vete de aquí. ~ BS
Amor, por favor razona. Abre esta ventana y déjame tocarte. Extraño tus besos y tu cuerpo... ~ ...
Bella sintió un profundo asco al leer sus mensajes. La idea de que él la tocara de nuevo se le hacía repulsivo.
Lárgate y déjame en paz. ~ BS
Amor, te extraño. Necesito hacerte mía. ~ ...
Eso no va a pasar nunca mas. ~ BS
Dimitri alejó la mirada fastidiado por su respuesta para luego mirarla con un brillo que ahora Bella distinguía como maléfico.
Estas molesta, lo entiendo. Te casaste con ese hijo de puta contra tu voluntad. Pero ahora todo será diferente, voy a compensarte por este sacrificio que hiciste por nosotros. ~ ...
Esta conversación no tiene sentido. ~ BS
Bella contestó a su mensaje y se acercó a las cortinas para cerrarla.
- ¿Bella? - la voz de Edward a su espalda hizo que saltara y no terminara de cerrar la cortina.
Asustada giró para verlo. El cobrizo solo llevaba unos bóxers azules mientras bostezaba.
- ... ¿Qué haces aquí?
- Yo... no podía dormir y... - nerviosa se acercó a él y tomó su mano para llevarlo lejos del despacho.
Adormilado Edward asintió dejándose llevar fuera de la habitación pero el teléfono de Bella empezó a sonar en su mano.
- ¿Te están llamando? - Edward preguntó confundido.
- Quizás sea una emergencia. - le contestó dudosa y nerviosa al ver el número que hace unos minutos lo estuvo llamando.
- Contesta. - Edward le sugirió confundido.
Bella asintió poniéndose el teléfono en el oído.
- Isabella Sw... Cullen. - se corrigió ganando una sonrisa de parte de Edward.
- Desaste de él, no hemos acabado de hablar.
- Número equivocado. - contestó con voz serena y colgó. Apagó su teléfono disimuladamente como medida de prevención.
Luego tomos la mano de su esposo y lo llevó hacia su habitación. Edward la desnudó hasta dejarla en bragas para luego acostarse junto a ella en las sabanas qué habían dejado minutos antes.
Bella se prometió no permitir que Dimitri la intimidara, ella tenía el control en ese momento. O eso creía hasta que al día siguiente prendió su teléfono encontrando un mensaje de él.
Estabas preciosa esta noche, Isabella Cullen. Nunca antes había notado lo hermoso que suena, creo que pondré un anillo en tu dedo para que puedas conservar el apellido apenas te divorcies.
Esto no ha terminado, tú y yo somos más fuertes que ellos.
No sigas evadiéndome, sabes que se como obtener lo que quiero y no me importa si eso arruina nuestros planes en el proceso.
Eres mía, jamas lo olvides.
Te amo, Dimitri Cullen.
Actualización!
Espero que les haya gustado.
Nos leemos pronto.
Les doy un resumen de cantidad de acciones en el PASADO para que no se mareen con las cantidades.
Carlisle Cullen 35%
Edward Cullen 15%
Isabella Cullen 20%
Esmerald Masen 20%
Dimitri Cullen 5%
Otros Accionistas 5%
