Cuando Athena llegó a la empresa se extraño de no ver a su secretaria en su puesto y al abrir la puerta de su oficina se encontró con el pelirrojo sentado en su silla frente a la computadora.

¿Pero que rayo estaba haciendo ahí?

Primero Eiji invade su departamento y ahora Yagami su lugar de trabajo.

El corazón de Athena se aceleró mientras se dirigía lentamente hacia su escritorio. Trató de sacar de su mente los recuerdos del beso del día anterior y puso una voz tranquila mientras hablaba ya que se trataba de un importante empresario al cual era de cuidados.

— Sr. Yagami ¿Hay alguna razón por la que invadió mi oficina?

Iori levantó la vista y la miró a través de sus ojos oscuros. Estudió a la joven por un momento antes de finalmente hablar.

—Tengo un contrato aquí y una oferta para la señorita. Puede que te interese. -El pelirrojo deslizó el contrato sobre el escritorio.

Athena no tenía idea de qué se trataba el contrato, pero no estaría de más echarle un vistazo. Tomó el contrato del escritorio. Sus ojos escanearon rápidamente el contenido del contrato.

No logró llegar al final del contrato. Una mirada oscura se posó en el rostro de Athena. ¿Qué estaba tratando de hacer Iori?

¿Estaba tratando de convertirla en su amante?

¿Estaba loco? ¿Qué estaba pasando aquí?

Athena honestamente no tenía idea de lo que estaba pasando en la cabeza de Iori. Pero estaba segura de una cosa. Él no tenía amor por ella.

Él no la habría insultado con tal contrato si albergara el más mínimo amor por ella. Él no se habría ofrecido a pagarle para que fuera su amante.

El mero pensamiento de tal idea enfureció a la psíquica.

—He leído el contrato, señor Yagami. No estoy interesada- dijo Athena mientras trataba de controlar su temperamento. Dio otro paso hacia el escritorio, dejó el contrato y lo deslizó hacia Iori. — Si no hay nada más, puedes irte. Tengo bastantes asuntos que atender.

Como Iori no dio ni un paso ella estaba lista para dar la vuelta y salir de su propia oficina pero antes de que pudiera hacer eso, el brazo de Iori salió disparado. La agarró por la muñeca y le impidió dar otro paso lejos de él. Al momento siguiente, él estaba tirando de ella hacia él y en sus brazos. La fuerza de su tirón derribó a Athena quién aterrizó justo en el regazo de Iori.

Por un momento, parecieron una pareja en un abrazo íntimos.

Un rubor se desplegó en las mejillas de Athena al instante. La mortificación y la alarma coloreaban sus ojos mientras miraba a Iori.

— ¿Qué haces, Yagami?

— Ni siquiera leíste bien el contrato Athena, Asamiya org esta casi en quiebra y tu te das el lujo de rechazar mi propuesta - Los dedos de Iori atraparon los de Athena con fuerza.

— ¿De qué estás hablando? La empresa de mi familia no está en quiebra. Si fuera así mi padre me lo hubiera dicho.

— ¿De verdad? Creo que deberías hablar con el porque ya todos saben que están endeudados con todos los bancos y si no pagan pronto se quedarán con todo sus bienes. - Iori lo dijo de una manera que preocupo mucho a Athena ¿Será cierto?

Athena dejo de moverse un poco confundida mientras que el pelirrojo acaricia su mano, era extremadamente suave. Era como tocar la seda. Se sintió genial. El leve olor a fresas envolvió a la mujer.

Iori inhaló profundamente y aspiró su dulzura. Podía sentir los primeros signos de excitación. Naturalmente, Athena también sintió la excitación de Iori.

El shock abrumó a la joven. Las yemas de sus dedos temblaron.

Esta era la primera vez que presenciaba tal reacción de un hombre. Athena se sonrojó al instante. Sus mejillas ardían.

Ella comenzó a retorcerse mientras luchaba por escapar.

Iori la agarró y apretó su agarre. Estaba atrapada. Su voz era baja y ronca cuando habló.

—¿Por qué te retuerces? Deja de luchar. Se que no te soy indiferente.

Athena se congeló al instante, si le gustaba el pelirrojo ¿A qué mujer no le gustaría ser la novia de Iori Yagami? Pero ella no era una adquisición al cual podía comprar.

— Iori, no estás enamorado de mí. ¿Por qué insistes en firmar el contrato conmigo?

El pelirrojo alzó una ceja.

—Es sólo sexo. ¿Qué tiene eso que ver con el amor?

Ella se dio cuenta entonces. Estaba buscando pasar un buen rato en la cama. No buscaba novia ni pareja.

Bueno, se equivocó de persona.

—Lo siento pero no me interesan las relaciones casuales. - Athena respiró hondo y alzó la barbilla con orgullo. Por primera vez en su vida, no estaba preocupada por molestar a Iori o provocar su ira. Su rechazo fue contundente y definitivo.

Se mantendría fiel a sus principios incluso si se quedaba en la miseria.

Iori estudió el rostro de Athena mientras la escuchaba. Era una cara bonita. Le estaba empezando a gustar esa cara.

—¿Estás segura que no reconsiderarás mi oferta?

— Así es.

Esto fue un insulto.

Ella era una mujer respetable. Tenía que pensar en su familia, ella era su modelo a seguir.

—Muy bien, te dejo entonces- A Iori rara vez deseaba a una mujer. Estaba acostumbrado a salirse con la suya. No iba a aceptar un 'no' por respuesta. Su voz sonó baja y ronca cuando persuadió a Athena para que reconsiderara su oferta y le dejo su contacto en el escritorio junto con el contrato.

Athena se quedó mirando la puerta cerrada durante mucho tiempo después de que Iori se fuera.

¿Dijo que estaba en quiebra?

¡Debía hablar con sus padres!

Sin embargo Iori, justo cuando estaba a punto de llegar al ascensor, su teléfono comenzó a sonar en su bolsillo. Era de Kazumi Tanaka, su abuela materna.

Iori estaba mortalmente aterrorizado de responder a Kazumi.

Eso era porque la única razón por la que lo llamaba era para apresurarlo a que se casara y tuviera hijos. Esto lo molestó mucho.

Sin embargo, por mucho que le molestara, Iori todavía respeta a su abuela. Respondió a la llamada.

Una vez conectada la llamada, su abuela que paseaba a su golden retriever por el jardín de su mansión, inmediatamente le insinuó a su nieto que quería un bisnieto. Ella habló en un tono muy animado.

"Oh Iori, tuve un sueño anoche. ¿Por qué no adivinas qué tipo de sueño tuve?"

Iori se rió entre dientes y respondió:

"Oh, abuela, debe haber sido un gran sueño". La verdad era que sabía exactamente lo que soñaba su abuela sin siquiera adivinarlo.

Cuando la anciana le dio unas palmaditas al golden retriever en sus brazos, se podía ver una sonrisa sutil en su rostro amoroso cuando dijo:

"Exactamente. Tuve un sueño increíble. Bueno, soñé que trajiste a casa una esposa adorable de cabello morado y ¡Sin mencionar que tu esposa incluso había traído un par de mellizos con ella!"

Parecía que todo lo que la anciana necesitaba para estar feliz durante todo el día era pensar en los adorables y gorditos mellizos. Si tan solo ese sueño fuera real. Tenía muchas ganas de acurrucarse con esos gemelos.

Iori frunció el ceño inmediatamente después de escuchar eso. Era tal como él esperaba, ella lo estaba apurando para que se casara y tuviera hijos y esta vez quería gemelos.

Iori no pudo evitar aplaudir la imaginación de su abuela. No estaba seguro que si algún día tendría gemelos pero su abuela pudo soñar con eso.

"Wow abuela, seguro que tu sueño es increíble". Iori respondió mientras salía de su tren de pensamientos.

La anciana supo que él la estaba ignorando nuevamente cuando su expresión encantadora se convirtió instantáneamente en una mirada desanimada. Su voz sonaba un poco temblorosa mientras se lamentaba:

"Oh, Iori, todo lo que podía hacer era soñar. Todo lo que quería era acurrucarme con un par de gemelos y al final, no obtengo nada. La única forma en que podría acurrucarme con ellos es en mis sueños. Oye, ¿no crees que mi vida es bastante lamentable como una persona mayor? ¿Sabías que todos mis amigos ya tienen bisnietos? ¿Sabías lo sola que me siento cada vez que salgo con ellos? Los veo acurrucarse con sus bisnietos mientras se divierten mucho como familia. Y no olvides que los Yagamis deben prevalecer. Oh, me duele... pensar en eso ahora me da ganas de llorar". La anciana se lamentó cuando comenzó a sollozar. Ella intencionalmente se hizo sonar extremadamente deprimida.

Iori ya no podía contenerse mientras la escuchaba y decía:

"Abuela, si me encuentro con alguien que me guste, prometo traerla a casa. Lo único es que el estado actual del Grupo Yagami no es estable y yo no creo que pueda darme el lujo de pensar en novia en estos momentos "

"Sigues diciendo que el Grupo Yagami no es estable todo el tiempo. ¿Conseguir novia tiene algo que ver con que gestiones de la empresa?" La anciana se enfureció cuando Iori mencionó eso y exclamó: "Trae a tu amada novia a casa y sin duda la trataré bien. No tienes que preocuparte por nada en absoluto. Puedes trabajar en tu carrera y construir el imperio del Grupo Yagami tanto como quieras y yo te ayudaré a cuidar a tu novia. La amaré con todo mi corazón y nunca permitiré que le pase nada malo, ¿de acuerdo?

Iori se quedó sin palabras al escuchar eso. Parecía que él no era rival contra la anciana.

"Lo pensaré, abuela. Estoy en medio de algo en este momento. Haré un tiempo para estar contigo cuando termine el trabajo".

Como era raro que Iori finalmente quisiera tener novia, la anciana dejó de presionarlo. Al menos Iori empezaba a tomarse las cosas en serio. Ella dijo:

"Está bien. Mientras lo pienses ¡La esperaré!".

"Está bien, lo sé". Iori se lamentó como si ella lo hubiera molestado esta vez. Frunció las cejas y luego dijo: "Si no hay nada más, abuela, colgaré ahora".

"Esta bien adios." Después de que la anciana colgó la llamada, continuó su paseo con su amado perro en su jardín.

Athena salió furiosa de la oficina de su padre, todo lo que le dijo Iori ¡Era cierto! La empresa estaba sufriendo pérdidas por malos manejos y si a fin de mes no pagaban las deudas los acreedores tomarán posición de la empresa de la familia.

Debía actuar y rápido, recordó el contrato de Iori y llamo a Malin para que la ayudara.

Momentos después se vieron en el departamento de Malin.

—Bien Athena, vamos a ver ese contrato que te dio tu ex amor platónico -le dijo Malin mientras se acercaba hacia su amiga.

— Eso fue hace mucho tiempo, además ya no me importa, lo que quiero es ayudar a la empresa. - le respondió Asamiya entregándole los papeles a su amiga rubia.

El "contrato", era muy específico, Iori no se molestó en darle un asunto más detallado, sino que fue directamente al grano.

La mirada de Malin era muy mala, parecía estar pensando bastante, Athena no quizo interrumpirla, por lo que no le hablo ¿Acaso había algo malo en el contrato? Athena lo había revisado con detalle, y no veía nada malo allí, las condiciones y las reglas era claras, así como el pago total de las deudas, no veía nada malo en el contrato hasta ahora. ¿Qué pudo haber visto Malin que ella no? La psíquica quería saber, pero no quizo interrumpir a su amiga, por lo que se quedo en silencio y solo se quedo observando. Finalmente, el ceño frunció de Malin se fue, ella giro su mirada y la miro a los ojos, y poco después abrió la boca hablar.

—Athena... ¿Qué piensas de este contrato? -le pregunto Malin mientras la miraba.

—Pues no le veo nada malo, las reglas son bastante claras y las recompensas son también muy bien establecidas, no le veo ningún problema hasta ahora.

—Ya veo... -murmuro Malin mientras giraba su vista para poder ver otra vez los papeles.

— ¿Hay algo malo con el contrato?-le pregunto Athena con curiosidad.

Malin es también abogada por lo que ella debía saber de estas cosas mucho mejor.

—En teoría no hay nada malo Athena... pero algo no cuadra. -murmuro Malin.

—¿Algo no cuadra? ¿Qué exactamente es lo que no está bien?

—Pues siento que hay algo malo, fíjate que una reglas es que no puedes mantener contacto íntimo con algún hombre mientras dure el contrato y no solo eso sino que tampoco puedes llegar a tener ningún tipo de relaciones íntimas con algún hombre... a excepción de Iori Yagami. De lo contrario si lo haces deberas devolver todo el préstamo mencionado el doble de su totalidad. - dijo- Malin

—Si, de eso me había dado cuenta también, una de las reglas del contrato es que no puedo mantener intimidad de alguna forma con algún hombre y no podía tener alguna clase de relación sexual con cualquier hombre del exterior.

— Sí llegaras a firmar, y tienes relación sexual o intima con otro hombre durante el periodo del contrato entonces el acuerdo se rompe... y en menos de una semana el doble del dinero prestado tendrá que ser devueltos en su totalidad a Iori sin ninguna excepción. - le dijo Malin mientras la mira.

— Entonces.. ¿Qué me aconsejas?

— Firma el contrato. Tal vez solo es por un tiempo hasta que Iori se aburra de ti y te deje libre, eso si con las deudas pagas y los activos de la empresa intactos. Solo tienes que alejarte de los hombres a excepción de Iori... aunque con lo atractivo que es no creo que tengas ningún inconveniente.

— ¡Malin!

—Oye... ¿Quieres que los acreedores embarguen tu casa, la empresa y todos tus bienes y te pongan en la calle?

Cuando Athena escucho estas palabras se asustó, tal vez ella podría soportarlo o eso creía.. pero sus ¿Padres? y sus ¿hermanos pequeños ?

— Lo siento amiga pero estas en una situación complicada y está bien que tengas tu propio orgullo, pero debes darte cuenta cuando puedes o no ser orgulloso y en esta situación estaba claro que debes pensar en tu familia y tomar el mando de Asamiya org.

Athena solo podía esperar y ver qué es lo que iba a hacer.

Mientras pensaba la psíquica, escucho como su teléfono sono, lo tomo y vio que Iori le había enviado un mensaje.

"Recuerda tomar una decisión pronto, estaré esperando".

Eso fue lo que decía el mensaje.

—Cielos, que presiona -murmuro la psíquica, mientras vio como otro mensaje le llegaba. Esta vez era de Eiji, y su mensaje era muy distinto al de Iori

"Me gustó mucho comer contigo Athena... espero poder ir casa otra vez y que esta vez vayas a cocinar para mí, estaré esperando ansioso a la siguiente oportunidad"

Cuando ella vio este mensaje, no pudo evitar suspirar, y un instante después, una sonrisa se asomó en su rostro, mientras pensaba en cómo iba a lidiar con estos 2.

...