—¿Qué piensas hacer Athena? ¿Aceptaras el acuerdo? -le pregunto Malin mientras la miraba. Ambas estaban en el balcón del departamento de Athena ¿Qué debería hacer? ¿Debería aceptar?
Honestamente Athena necesitaba el dinero, pero Malin le había hecho dar cuenta de la posible trampa que este acuerdo tenia y las posible repercusión que podrían llegar a tener si decidía seguir con este.
—¿Qué vas a hacer Athena? ¿Vas a firmar?
—No lo sé amiga, no lo sé... ¿Qué puedes ser lo mejor para mi? -murmuro la psíquica mientras miraba a su amiga.
—¿Necesitas el dinero? ¿Verdad? -le pregunto Malin.
—Pues si... ese es mi el mayor problema... necesito el dinero, y es urgente.
—Ya veo... entonces firma.
—Pero me dijiste que ese acuerdo tenia una trampa. Es peligroso.
— Athena solo es peligroso si lo hubieras firmado sin saber de lo que podría llegar a pasar, pero ahora que las sabes, puedes actuar en consecuencia -le dijo Malin mientras sonreía.
— Mmmm... bien, creo que se puede hacer, pero quisiera que habláramos juntas con Iori-le dijo Athena
—¿Juntas? ¿Por qué quieres hablar con él estando yo presente?
— Es porque quiero aclarar algunos detalles con él y quiero que estés presente para que puedas ayudarme a darme cuenta de cualquier posible intención oculta.
— Athena, hombres como Iori no van por allí repartiendo caridad, y menos cuando hay cientos de millones de dólares involucrados, sus verdaderas intenciones es que seas su amante sin compromiso, lo que quiero decir que no te ama y mucho menos tener una relación normal contigo, lo que él quiere es poseerte como si fueras una propiedad, eso es lo que de verdad quiere -le dijo Malin.
—Aun así, quiero que estés conmigo. - Le dijo Athena mientras le echaba su mejor mirada de gata llorosa que podía hacer, con la intención de que finalmente accedería a acompañarla.
Malin la miro por unos instantes, hasta que suspiro y clavo su mirada en la psíquica.
—Bien Athena, iré contigo mañana.
—Gracias Malin, le diré que eres mi abogada -le dijo a Malin mientras la abrazaba con fuerza.
—Sí, sí, ya deja de tratar de sacarme el aire-dijo Malin mientras se separaba de la psíquica.
—Perdón, perdón.
—Lo que no entiendo es por qué has obsesionado tanto a Iori y Eiji, ambos son tipos muy ricos y apuestos, y podrían tener muchas mujeres hermosas a su disposición, supermodelos, señoras de belleza, incluso Miss universos, eres bonita Athena, pero no entiendo por qué se esforzarían tanto para estar contigo habiendo otras opciones mejores. -murmuro Malin mientras la miraba y parecía estar inspeccionándola.
"Cielos, que buena amiga tengo, en 1 minuto destrozo cualquier orgullo que pudiera tener." pensó Athena
—No trates de darme mucho ánimo Malin, por suerte no sufro de baja autoestima -murmuro Athena con algo de enojo mientras Malin continuaba inspeccionándola.
—No lo malentiendas Athena, solo soy realista, yo también reconozco que hay mujeres más atractivas que yo, y por eso es que no puedo entender que es lo que tienes exactamente como para que eso 2 te acosen- le dijo Malin.
—Lo de Iori... bueno, no puedo decir que eso no fue acoso, pero lo de Eiji es solo un niño, me olvidara en un mes.
—Si claro Athena, Eiji solo esta jugando a las escondidas en tu apartamento solamente, y el mundo es todo color de rosa, a veces eres tan ingenua -suspiro Malin.
— Tal vez tengo muchas cosas que podrían llamarle la atención a tipos como esos, ¿Por qué Iori me perseguiría incluso a mi trabajo y ofrecerme ese contrato?
—Eso es lo que trato de entender Athena.. ¿Por qué? ¿Por qué les resultas tan atractiva a esos 2? ¿Por qué?-murmuro Malin, antes de abalanzarse sobre ella.
Antes de que que Athena se diera cuenta, Malin la había acorralado contra la baranda en estos momentos su rostro estaba peligrosamente cerca del de la psíquica al igual sus labios.
—¿Malin?-murmuro Athena, mientras la miraba, cual seguía acercando su rostro al de ella.
—¿Serán tus labios lo que los vuelves locos a esos 2? Estoy algo envidiosa ¿Qué tienes exactamente que atrae tanto a tipos como esos?-murmuro Malin mientras continuaba acercando sus labios a los de Athena
Mientras esto pasaba, la psíquica estaba en pánico, ¿Qué estaba planeando hacer Malin...? Su rostro continuo acercándose cada vez más al de ella, y pronto, la distancia que las separaba era de solo un par de centímetros.
Los labios de Malin continuaron acercándose a los de Athena, pero antes de que lograra avanzar más, un ruido nos sorprendió a ambas... Era la gata de Athena la cual al ver a Malin encima de su ama pareció alterarse e hizo un bufido mirándola con ojos amenazantes.
—Calma, calma niña, no le hare nada a tu dueña - le dijo Malin a la gata mientras sonreía y se quitaba de encima de Asamiya.
— ¿Qué es lo que pensabas hacer? -le cuestiono Athena, su amiga había estado muy cerca, demasiado, casi penso que de verdad quería besarla en serio.
—Nada, solo estaba jugando contigo nada mas - dijo Malin mientras se reía.
—Eso no pareció un juego en lo absoluto - le dijo la psíquica a Malin mientras la miraba enojada.
Malin a veces puede ser muy liberal.
—Calma, ¿No somos mejores amigas? Es normal que las amigas de vez en cuando se den un par de besos ¿verdad? Más bien es raro que tú y yo no nos hayamos dado una anteriormente en el pasado -le dijo Malin mientras continuaba riéndose.
—Y es mejor que no lo hagamos en el futuro Malin es mejor que no.
—¿Me estas rechazando? ¿A mí? Me rompes el corazón ¿Lo sabias? - le dijo Malin mientras me hacia una cara de falsa tristeza.
—Qué bueno, quizás deba romperlo por completo.
—No me trates así, soy tú...
"¡Cállense ya maldita sea! ¡Están haciendo mucho escándalo y ya son la 1 de la madrugada! ¡Mañana tengo que trabajar! "grito un hombre que estaba en el balcón de al lado mientras agitaba su mano con fuerza y entró de nuevo a su apartamento.
Este repentino grito las asusto a ambas ya que las había tomado por sorpresa, pero solo segundos después las chicas se empezaros a reír.
Lo que había hecho el hombre en piyama les divirtió mucho a las dos.
—Bien Malin mejor vamos a dormir no vaya a ser que nuestro vecino se ponga otra vez a gritarnos - le dije Athena a Malin mientras le sonreía.
—Bien, bien, de todas formas mañana tenemos que despertarnos temprano -le dijo Malin entrando a la habitación.
— Claro mañana tenemos la reunión con Iori Yagami
— Sí también tengo planes para la noche Asamiya y quisiera estar totalmente libre para que me acompañes. -le dijo Malin.
—¿Qué planes tienes? -le pregunto Athena con curiosidad.
— Es sorpresa, solo espera para que vayamos juntas a lo de mañana.
—Cuando eres así de misteriosa, me haces sentir que no tienes nada bueno planeado.
—Vamos Athena ¿No confías en mí? ¿Cuándo te eh fallado? Solo espera ansiosa, la sorpresa que te llevaras será magnifica.
—Bien, confiare en ti.
En ese momento tocaron la puerta.
— ¿Esperas a alguien? - le pregunto Malin
— Claro que no, iré a ver. - Athena abrió la puerta y se asombró de ver a Eiji con su sonrisa.
— Hola hermosa.
—Eiji ¡Qué haces aqui!
— No me siento bien. - murmuro mientras que Athena lo dejo pasar, se veía extraño como si estuviera algo ebrio. —¿Puedo quedarme a dormir acá?
— ¿Qué? ¡No !
— ¿Acaso no somos amigos?
— ¿Amigos?
— Ya paren los 2, parecen niños. - dijo Malin entrando en escena.
— Vamos Athena, al menos démonos un abrazo de reconciliación -le dijo Eiji mientras abría sus brazos y se acercaba a ella.
—No quiero Eiji, mantén tu distancia -le dijo Athena mientras se alejaba.
—No te hagas de rogar, prometo que te gustara, los abrazos siempre ayudan.
—No quiero, deja de molestarme.
—Bien, bien, supongo que tendré que hacerlo... ¡Por la fuerza! -dijo Eiji quien parecía querer abalanzarse sobre ella.
Cuando vio esto, por puro instinto retrocedió y termino por por retroceder de forma apresurada y tropezarse y cae directo contra el suelo.
Athena y alzo su mirada hacia Eiji el cual se estaba riendo junto con Malin.
Estos 2... ¿En se estaban riendo de ella?
— No vuelvas a hacer eso Eiji -le dije Athena mientras se levantaba y lo miraba enojada.
—Perdón, perdón, es que me dio el impulso de hacerlo Athena no volverá a pasar durante... quizás un par de horas -.dijo Eiji.
— ¡Tú...!
—Bien, bien, ya fueron muchas bromas, ya hablamos mucho, y ya es muy tarde, son las 1 de la mañana y necesitamos irnos a dormir, mañana tenemos cosas que hacer y no queremos caminar con sueño por las calles-dijo Malin, interviniendo de repente.
—Cierto, ya es muy tarde, me quedare a dormir aquí -dijo Eiji mientras se echaba a dormir en el sofá.
— i¿Qué?! ¿Piensas dormir aquí? -le pregunto atónita Athena a Eiji.
—Claro, ¿No pensaras enviarme de caminar por las calles a estas horas de la madrugada?, es muy peligroso, ¿No te preocupa lo que pueda pasarme?
—No puedes quedarte a dormir.
—¿¿Por qué no? Tengo sueño Athena... quiero dormir y es muy peligroso que camine por las calles a estas horas... déjame dormir aquí, por favor-le dijo Eiji a Athena mientras la miraba con ojos llorosos.
—Eiji...
—Vamos Athena, tampoco es que sea algo difícil de cumplir, deja que se quede hoy aquí, no perdemos nada al dejar que duerma en el sofá -le dijo Malin mientras la miraba.
"Es idea mía, o Malin ha estado colocándose del lado de Eiji en muchas ocasiones."
—Bien, quédate entonces Eiji, pero debes irte temprano en la mañana -le dijo Athena a Eiji mientras lo miraba.
—Puedo prometerte que lo hare -le dijo Eiji.
—Bien, duerme en el sofá, nos veremos en la mañana -le dijo Athena mientras suspiraba.
—Seguro -dijo Eiji, quien lanzo sus zapatos con un movimiento de sus pies y en un abrir y cerrar de ojos se puso cómodo en el sofá.
Este tipo era increíble.
—Adiós Athena, nos vemos en la mañana, espero ansioso el que me prepares el desayuno -le dijo Eiji a Athena, mientras caminaba hacia su cuarto.
Cuando Athena escucho estas palabras, terminó por tropezarse y casi se cae al suelo pero por suerte logro mantener su equilibrio y evito esto, pudo notar como Eiji se reía, pero a pesar de eso, ella decidío ignorarlo y continuó su camino.
Era increïble como Eiji tenia el don de poder sacarla de sus casillas y alterarla de esa forma. Malin y ella caminaron hasta su habitación en silencio, al llegar se acostaron en su cama y se miramon fijamente por unos momentos antes de dormir.
Mientras que Eiji pensaba en Athena y termino por recordar a Iori y entonces tomo su teléfono e hizo una llamada a su fiel amigo... Y se sorprendió que le hubiera contestado, pero aprovecho de inmediato para poder hablarle antes de que le gritara por llamarlo a esta hora.
—Adivina donde estoy ahora Iori- le dijo Eiji a Iori con cierto tono de triunfo.
Cuando Malin y Athena despertaron fueron a la sala, en la cual estaba Eiji acostado en el sofá mientras veía la televisión. Se notaba que se había puesto cómodo a pesar de que esta no era su casa.
—Buenos dias Athena, ¿Cómo dormiste? ¿Bien? - pregunto Eiji en el momento en que la vio.
—Sí, dormí bien, gracias.
—Yo también dormí muy bien. - le dijo el mientras se levantaba del sofá y empezaba a estirarse.
—Si... puedo imaginarlo... escucha Eiji necesito que te retires para que pueda irme, tengo cosas que hacer
— ¿Me estas corriendo? ¿Así sin decir nada más? ¿Y sin darme desayuno? -le pregunto el mientras la miraba aturdido.
— Eiji..
—Athena, soñé toda la noche con el momento en que el sol saliera y verte a ti preparándome el desayuno... no me iré sin antes ver como cocinas para mí y probar tu comida -le dijo Eiji quien se acostó de nuevo en el sofá.
— Eiji ¿Estás hablando en serio? -le pregunto Athena con cierta frustración.
— Athena, obvio que estoy hablando en serio, me sorprende tu pregunta... crei que nos conocíamos
— Ok, ok bien te hare el desayuno, pero después tienes que irte -le dijo Athena mientras iba a la cocina.
—Claro, te lo prometo, y mi palabra vale oro-le dijo Eiji mientras miraba la televisión.
—Eso espero- le dijo la psíquica antes de tomar un par de cosas para poder hacerle el desayuno como queria.
Al final después de que Eiji se fuera, Athena y Malin salieron al encuentro con Iori.
