Eiji estaba esperando en la mesa a su amigo pelirrojo en el restaurante que habían acordado, luego de eso debía ir a buscar a su hermana que venía con Mai, por lo que le conto su hermana Mai habia dejado a Andy y estaba arrepentida de haber dejado al pelirrojo.

Iori llego poco después y Eiji, pudo verlo en la recepción y Iori después de darle su nombre al recepcionista, entro al restaurante y rápidamente ubico a Eiji.

— ¡Por aquí cariño! - le dijo Eiji a Iori mientras lo saludaba con la mano.

Iori frunció el ceño mientras caminaba hacia el... parecía estar muy enfadado.

Cuando llego junto a Eiji lo miro con ojos como si quisiera matarlo pero Eiji solo le dio una cálida sonrisa en respuesta.

—¿Qué te dije sobre comportarte de ese modo en público? -le pregunto Iori.

—Que tenía que hacerlo más seguido para que todos pudieran ver cuánto nos queremos - le dijo a Iori mientras le daba su mejor sonrisa.

—Eiji... un día de estos vas a pagarla

Iori mientras se sentaba en la mesa.

— Que miedo, estoy muy asustado-le dijo Eiji con sarcasmo.

—¿Por qué me llamaste? ¿Qué tienes que decirme? -le pregunto Iori mientras lo miraba enojado.

—Todo a su tiempo cariño, primero pidamos nuestra comida, sería extraño venir a un restaurante e irnos sin comer ¿No crees?

—Como sea, ¿Por qué de repente me llamaste?

— Mi hermana llego de Taiwan junto con Mai, al parecer quiere verte..

— Eiji, espero que no trates de juntarme con esa mujer por ningún motivo.

—Tranquilo Iori, sé que no quieres ver esa mujer ni en pintura, no tratare de reunirte con ella, aunque ella me dijo que tiene mucho interés de hablar contigo...

—¡No quiero hablar con ella! -grito Iori en un tono de voz tan fuerte que asusto a los que estaban alrededor.

—Lo se Yagami, aunque debo advertirte que quizás ella vaya y trate de hablar contigo... puede que incluso te busque en tu oficina

—Le prohibiré la entrada de ser necesario.

—Ya veo, se nota que tienes todo planeado, es una lástima como terminaron las cosas entre ustedes 2 pero bueno, es mejor que hagas lo que te sea más cómodo y... -le dijo Eiji a Iori antes de que su teléfono sonara.

Este repentino sonido interrumpió a Eiji, y no fue solo el suyo, ya que el teléfono del pelirrojo también había sonado en el mismo momento en que el suyo sonó... que extraña coincidencia.

Eiji terminó por sacar su teléfono de su bolsillo y lo miro para poder ver el mensaje, Iori estaba haciendo lo mismo que el, que extraño que fue el que recibiéran el mismo mensaje al mismo tiempo.

Cuando Eiji vio quien era la persona que mando el mensaje, termino por dejar salir una sonrisa involuntaria. La persona que le escribió... era Athena.. la dulce chica que vive en su mundo color de rosa. No pudo evitar alegrarse al recibir este mensaje de la chica rosa que le había preparado su desayuno esta mañana, ¿Por qué le estará escribiendo?

¿Quizás quería preguntar por su día y como le fue? ¿Quizás quería que se vieran? Eiji estaba algo expectante por ver el mensaje así que lo abrió. Cuando el mensaje se abrió, su sonrisa pronto se fue, y en su lugar, algo en su cerebro quizás sufre un colapso repentino, debido a lo que estaba viendo en estos momentos.

Lo que estaba en el mensaje que Athena le mando... era un foto... y no cualquier foto...

Ella estaba con 2 hombres casi desnudos rodeándola a ambos lados, y más atrás de ellos, en el fondo, habían muchas personas teniendo sexo justo atrás de su chica color de rosa, la virgencita que se asustó a último momento de perder su virginidad con el... estaba en estos momentos en una fiesta... o más bien una orgia, y con 2 hombres casi desnudos a ambos lados de ella... los cuales parecían estar muy ansiosos por "divertirse" con Athena.

La mente de Eiji casi sufrió un colapso la ver esta foto. Continúo viendo la foto unos instantes mientras pensaba que hacer, pero cuando sintío un repentino movimiento de la mesa, termino por alzar su mirada.

Allí fue cuando a Iori, el cual se había levantado y estaba mirando con una expresión asesina a su teléfono.

¿Qué le enviaron? ¿Qué fue lo que lo puso de esa forma? Incluso se estaba mirando el teléfono como si lo quisiera estrellar contra algo. ¿Qué fue lo que vio? - pensó Eiji

—Me tengo que ir Eiji -dijo Iori

—Bien, de todas formas yo también me tengo que ir -le dijo Eiji a Iori mientras se levantaba y dejaba algo de dinero en la mesa.

La foto que le enviaron a Eiji tenía una dirección y además poseía un mensaje, y uno que le molesto mucho.

Eiji penso que ir a ese lugar y ver qué demonios estaba planeando Athena, ¿Por qué estaba en una orgia? ¿Y por qué estaba con esos 2 hombres casi desnudos a su lado?

Necesitaba respuestas y las necesitaba ya, no podía esperar, debía ir rápido a esa dirección y ver qué es lo que planeaba ella al estar en una orgia.

—Continuaremos la conversación después Eiji -le dijo Iori antes de salir disparado hacia la salida.

Se nota que el pelirrojo estaba muy alterado, parecía muy molesto, ¿Qué fue lo que habrá visto? Lo que sea que se vio debió haberlo enojado mucho teniendo en cuenta su reacción, pensó Eiji.

Ambos chicos salieron rápidamente del restaurante y cada uno se fue por su lado sin siquiera despedirse del otro, Iori se montó en su auto y Eiji en el suyo y el pelirrojo termino por arrancar rápidamente, pero en cambio Eiji se quedo dentro del auto sin decirle a su chofer que se moviera.

Y la razón por la cual no había dicho nada, era porque había recibido otro mensaje, esta vez no era de Athena, sino de otra persona.

El mensaje que recibi, era de su hermana y Mai, le había escrito justo en estos momentos. El mensaje que le mando le dijo que pronto su vuelo aterrizaría y que lo esperaba allí para poder hablar con él, también de ser posible para poder hablar de cosas importantes.

Cuando Eiji vio este mensaje, terminó maldiciendo a toda boca, de entre todos los momentos en que ella pudo arribar a la ciudad, de entre todos los momentos en que pudo haberse escrito, y de entre todas las posibles horas ¿De verdad escogió esta hora en particular?

¿Cómo podía tener tan mala suerte? Por un lado estaba Athena la chica que deseaba, la cual estaba en medio de una orgia y que solo Dios sabe qué tipo de cosas haría en ese lugar, y por el otro lado estaba una importante socia de negocios, su hermana a la cual no podía descuidar.

El vuelo de su hermana estaba por arribar y ella le dijo que quería verlo, por lo que debía ir a su encuentro para que pudieran hablar...

Si iba con Athena, entonces terminaría por abandonar a esa nueva socia Mai y hermana, su principal rival podría aprovechar para poder estrechar sus relaciones con ella y ganar ventaja sobre los negocios y la lucha por la herencia, mientras que por otro lado, si terminara escogiéndola a ella, y abandonaba a Athena... solo Dios sabe que podría pasarle a la psíquica en esa orgia.

Cuando Eiji imagino a Athena en los brazos de otro hombre, algo en el se quebraba y lo enojaba mucho, no podía aceptar esta imagen, ya había marcado a Athena como suya y no quería su virginidad se la quitara otro hombre que no fuera él.

Por un lado estaba Athena, por el otro lado su socia de negocios que era muy importante para su futuro

¿A cuál de las dos debería escoger?

¿Cuál sería la decisión correcta? Eiji no sabía qué hacer, no estaba al control de la situación, no lo estaba, odiaba esta sensación de no tener el control de todo a su alrededor, era una sensación muy mala, estaba perdiendo el control, ¿Qué podía hacer? Ante el estaban 2 opciones y no importa que escogiera, podría terminar perdiendo en algún sentido sin importar cual decisión llegara a tomar.

¿Cuál sería el mal menor? ¿Qué debía escoger? Lo pensó durante varias minutos y cada minuto que pasaba era una tortura para el que le hacía perder un valioso tiempo en el cual podría moverse y hacer todo tipo acciones, pero necesitaba pensar ya que no sabía que hacer exactamente.

Al final, después de mucho pensar... termino tomando su decisión.

Suspiró, y entonces le comunicó al chofer a qué lugar debían ir.

Después de decirle esto a su chofer, el auto empezó a avanzar, y mientras miraba las calles a través de la ventana, Eiji terminó por arrepentiese un poco de la decisión que tomo, pero a fin de cuentas ya había tomado su decisión y ahora debía vivir con eso en su mente.

Espero por su bien emocional que no termine arrepentirse de la decisión que tomo al estar bajo tanta presión.

Ojala que hubiera tomado la decisión correcta, sino se arrepentiría mucho en el futuro.