Athena lo observó a Iori mientras manejaba, se notaba molesto aun así decidió hablar.
—Al menos la comida estuvo buena a pesar que me utilizaste con Mai, te invito un café ¿Te parece bien?
Fue interesante.
—Si insistes, iré contigo.
Ella se quedó sin habla. No tenía que aceptar su propuesta de mala gana, luego el pelirrojo preguntó.
—¿A dónde quieres ir?
— Iori Yagami te llevaré a un buen lugar.
Al ver su misteriosa apariencia, Iori frunció los labios y tenía pocas expectativas. Luego Athena paró en un mini mercado y compro algunas cosas y una vez nuevamente en el auto del pelirrojo le paso la ubicación del lugar a Iori.
Iori dio muchos vueltas y condujo el coche hasta la playa.
Miró el GPS de su teléfono y estaba confundido.
— Athena ¿me equivoque de camino?
Iori la miró y frunció el ceño. Aquí no había ninguna cafetería.
—No, ya llegamos- dijo ella lo miró sonriendo: — Iori, vamos. es aquí
Ella bajó del auto primero.
Iori miró a su alrededor para evitar peligros antes de bajarse.
Ya que él ya está aquí, quería saber qué tipo de trucos estaba jugando.
Ella caminó hacia una enorme roca en forma de U que no estaba lejos de la playa.
Cuando llegó al centro de la piedra en forma de U, vio tres rocas planas dispuestas ingeniosamente según el tamaño de la piedra.
Era como una mesa de piedra y una silla de piedra.
La brisa del mar afuera era muy fuerte, pero allí no hacía el viento. Entonces, fue muy cómodo sentarse allí.
Ella se sentó en una roca plana y encendió la linterna de su móvil.
Sacó dos vasos desechables de plastico de su bolso y los colocó sobre la gran mesa de piedra.
Luego sacó el termo con agua caliente que podio en el mercado y dos paquetes de café instantáneo y los vertió en la taza. Ella preparó hábilmente el café y se lo pasó a lori que todavía se quedaba de pie, el no se movió pero le dijo.
—¿Es este el lugar donde quieres invitarme un café?
—Sí, ¿no te parece bien?
El levantó las cejas. No sabía desde cuándo mereció tal trato.
—Esta es mi lugar secreto y por primera vez invito a alguien aquí - dijo ella. El tomó el café y se sentó al otro lado. No estaba oscuro por la luz de la luna y la de su teléfono celular.
—¿Dices que esta es tu lugar secreto?
— Bueno, mi madre me trajo aquí cuando era niña y siempre ha sido mi escape cuando no estoy de buen humor. Es un buen lugar para relajarse. Mira. - Ella señaló el cielo.
Iori levantó la cabeza. El cielo nocturno era muy hermoso.
—Cuando estoy aquí y siento como la brisa te acaricia y se puede oír las olas del mar y ver el hermoso cielo nocturno. Entonces me parece buena la vida y todavía tengo expectativas sobre el futuro.
El arqueó las cejas y dijo
—No, no estoy de acuerdo.
—Uh, pero que serio eres. ¿Será que todos los pelirrojos son así?
El se rió a carcajadas, lo cual era realmente irregular.
Ella le miró sorprendida:
—Iori ¿sabes reír?
El puso los ojos en blanco.
—¿Hay alguien en este mundo que no sepa reir?
— Nunca he visto que sonríes antes..
— ¿Estás familiarizado conmigo?
— En realidad, no -dijo ella encogiéndose de hombros y le parecía una tema poco aburrido.
Ella tomó un sorbo de su café y miró hacia el cielo nocturno.
Todo estaba en silencio. Iori tomó un sorbo de café y luego frunció el ceño.
—¿Qué es esto? Sabe raro
Ella lo miró:
—Iori, tú... ¿Nunca has tomado café instantáneo?
—Nunca.
Ella rió.
—Lo siento, la próxima vez... No, no, no, de ahora en adelante, será mejor que no te invite nada.
Mientras ella hablaba, Iori tomó su taza y la colocó frente a ella.
—Beberé esto.
Rápidamente él tomo su taza de café a su lado.
—Solo dije que sabe mal. Nunca he dicho que no quiero beber.
Athena se sintió un poco avergonzada ¿Porqué se enojó él de repente?
—¿Qué le dijiste a Eiji cuando fuiste a verlo?
Ella frunció los labios.
—Le dije que me gustas
Tos, tos, tos.
Iori tomó otro sorbo de café, pero...
Ella lo miró.
—¿Estás bien?
Él la miró con los ojos abiertos.
—¿Qué?
— Es cierto, ya no tiene caso ocultarlo.
El sacudió la cabeza y sonrió.
—Pero no parecías celosa cuando viste a Mai.
—Dije que me gustas no que estoy enamorada de ti Yagami. Además a Mai se nota que le interesas
—Ella, fue mi novia por un año.
—Vaya eso no lo sabía, yo solo he tenido novios por el cual solo buscaban fama y querer robar mi inocencia.
— Inocencia...- El levantó las cejas, pensando en lo ocurrido entre ellos esa noche.
Cuando repitió esa palabra, ella inmediatamente pensó en esa noche, lo que enrojeció sus orejas.
—¿Por qué fuiste al bar? ¿Por Robert Garcia?
Ella exhaló un suspiro y decidió contarle.
—El era mi novio y me engaño, creí que me amaba hasta había pensando en casarme con el y tener hijos..
— ¿El volvió a conectarse contigo?
—No y es lo mejor. Aun no estoy lista para verlo.
A Iori le parecía molesta tratar con las mujeres y rara vez tenía contacto con ellas.
Sin embargo, parecía que esta mujer frente a él era muy diferente.
Ella no le tenía miedo, ni lo adularía.
Incluso cuando estaba enojada, expresaba su enojo sin dudarlo.
Por primera vez en su vida, tuvo curiosidad por una mujer.
Era un verdadero sentimiento particular y le daba mucha expectativa.
¡Qué sentimiento extraño!
