El joven elegido de la diosa, se encontraba caminando por el bosque, cuando de repente logra divisar a su señora, la cual estaba sentada a la orilla del lago, mojando sus pies con sus ojos cerrados hasta que se da cuenta de que es observada por lo que abre sus ojos, gira su cabeza y sonríe dulcemente.
- Link, no os quedeis allí, venid aquí a mi lado - lo mira fijamente.
- sonrojado al darse cuenta que había sido descubierto, suspira para recuperar se y obedece-
- Es una hermosa mañana - dice ella mirando hacia el frente.
- Si, lo es - serio.
- Link- toma su mano- ¿Estais nervioso por la batalla que se aproxima?
- No, mi señora- la mira de reojo.
- puchero y le jala de la oreja- Ya os eh dicho, muchas veces que no me digais así, si no por mi nombre.
- Auch, lo siento Hylia es la costumbre- se queja.
- suspira y lo suelta- No tenes remedio, pero así me gustas.
- se vuelve a sonrojar-
- rie- Sos adorable - toma el resto de el entre sus manos.
- la mira a los ojos-
Ambos acercan sus rostros, cierran sus ojos y terminan por unirse en suave, dulce y romántico beso lleno de un amor que durara por toda la eternidad.
