El dolor de cabeza desapareció tras unos minutos en los que los ojos de Harry titilaron acostumbrándose a la luz. Estaba en una habitación nueva, oscura e intacta. Sobre el suelo frío de Grimmauld Place. Aún estaban a salvo, supuso que no habían conseguido eliminar las protecciones que mantenían a las mujeres atrapadas. Eso le daba esperanza en cierta parte. Notó un movimiento sobre él, un peso muerto en sus rodillas. Daphne permanecía desmayada pero ambos estaban atados en una posición extraña, tanto que su miembro pulsaba contra su coño. Estaba seguro de que su pene estaba presionando en medio de los labios de su coño.
—Daph…Daphe…—dijo el chico mientras intentaba despertarla con un hilo de voz. Sus varitas estaban alejados pero podían llegar, solo tenían que ayudarse un poco. La rubia observó lo que ocurría tras despertarse. Al ver su posición, intentó liberarse pero las esposas eran demasiado fuertes.
—Las varitas—incentivó Harry mientras le señalaba a la chica donde se encontraban. Sobre una estantería. Harry golpeó el lugar provocando que los palos de madera cayesen al suelo. La rubia tuvo que echar su peso para adelante, agarró una varita y se la escondió lo mejor que pudo. En esa nueva postura, su cabello cubría al mago y su pene presionaba mucho más.
Ambos esperaron pacientemente hasta que la voz de Narcissa Malfoy los sacó de su pensamiento. La bruja los devolvió a una posición menos comprometedora y luego sonrió vagamente mientras murmuraba—Deberíais agradecerme…varios minutos más sin oxígeno y habríais muerto…Bella es un poco salvaje…—pensó la bruja. Harry decidió no decir nada, la malvada bruja había hecho lo mismo para acabar con el fuego.
—Gracias Cissy—dijo el chico en un hilo de voz provocando que ambas mujeres temblasen por la aparente educación. Daphne matizó diciendo—Esa perra siempre se nos adelanta…
—Es lo que tiene ser inferior—declaró la mujer madura mientras echaba un vistazo a una cama con dosel—¿Terminaste con él, Bella? Los prisioneros se han despertados y no encontramos a Andy…
La bruja morena centelló. No podían verla pero estaba por algún lado de la habitación. Su voz era tranquila e incluso jovial—Andy está aquí…estos dos están por encima de matar. Lanza un Homenum Revelio…ya la encontraremos. La cocina y la segunda planta están en ruinas…—vaticinó la bruja—Buscaremos por otras zonas…
—¿Interrogaste al prisionero? —dijo Narcissa observando la cama, donde su hermana se vestía con lentitud. Bella respondió al decir—Y tanto…Fue un interrogatorio inesperado. Exigente incluso… ¿Quieres probar hermana? —la rubia amagó con la mirada mientras se subía a la cama. Bellatrix se tumbó a un lado y levitó a Harry y Daphne a la cama. Ambos podían ver la situación extraña.
Las dos maduras abusaban de Sirius. El hombre parecía haber recibido una autentica paliza. Estaba amordazado, atado y con multitud de moratones. Su falo permanecía erguido sin necesidad de bajar. Harry y Daphne observaban aquello con visible temor.
—El encantamiento erector no es mi favorito—dijo Narcissa entristecida—Mantenerlo mucho tiempo podría terminar causando necrosis…Deberías eliminarlo Bella…—la morena añadió un movimiento de varita y el miembro del prisionero se desinfló en una lluvia de semen que golpeó a todos los presentes.
—Digno de un Black—alabó Bella sonriente, mientras los demás la observaban con algo de horror y asco. Su hermana se lamió los labios al declarar—Es más divertido verlo crecer y menguar…Una vez tu padre me hizo mamarle el rabo durante todo el día escolar…Esa capa que tenía era maravillosa…Catorce corridas. Todo un semental—dijo la bruja con algo de sentimentalismo—Una lástima que los intentos no hayan sido funcionales.
—Intentos—dijo Harry pero fue silenciado por un golpe del pie de Bella. —Los prisioneros no hablan solo miran…—indicó está con un suspiró—¿El colgante? —Ninguno respondió pero imaginó que las brujas querían encontrarlo y entre tanto escombro no era lo mejor. Sin embargo, el fuego ese debió haberlo consumido, era capaz hasta de consumir metales por lo que una simple joya no hubiese podido sobrevivirlo.
La rubia añadió—Lo dejaste tú…No seas idiota—ese comentario provocó que la bruja usase sus uñas para hacer sangrar a Daphne. Intentaba resistirse pero no podía ante las esposas que llevaba. Bella no cesó de clavar sus uñas infringiendo arañazos graves pero poco importaba. Daphne parecía sufrir pero se mantenía callada sin siquiera soltar un chillido.
—Pensé que te convertimos en una sumisa fría pero por lo que veo…no sirve de nada—indicó la bruja morena mientras seguía clavando sus uñas y sacando rojo carmesí de esas heridas.
Daphne observó a la mujer y con aparente tranquilidad, le insinuó—¿Tú lo eres, acaso? —la fuerza cesó y Harry pudo ver como la rubia tenía importantes marcas sobre brazos y costillas. Casi parecía como si se hubiese enfrentado a un tigre.
Con desgana, la bruja insinuó—Quizás Cissy y El Señor Oscuro se equivocaron contigo…Quizás no seas tan apropiada…—insultada Daphne murmuró—Cumplí mi parte…cumple la tuya…—instigó la chica. Harry sabía que negociar con los mortífagos era causa perdida.
La bruja se lo hizo saber dándole una pequeña caricia en la barbilla—Ser estúpida no es cumplir…lo único que mereces es un premio por ser la perra más frígida en años…Casi ninguna chica sangre pura logra durar tanto tiempo siendo virgen…La jerarquía de Slytherin se encargaba de eso—logró decir con tranquilidad. Daphne hinchó su pecho mientras murmuraba—Tu sobrino nunca me tocó…no servía de nada. Era inferior a mí en todos los aspectos.
Bella se encogió de hombros mientras decía—Las nuevas generaciones son algo…inmaduras. En mis tiempos…Rodolphus seguramente te habría abierto el trasero el primer día de tu segundo año…—señaló provocando horror en los dos chicos. Narcissa dejó de mamar el falo de Sirius y dijo con tranquilidad—Eres un espécimen raro Greengrass…Tan pura, tan auténtica…incluso para ser Slytherin. ¿Cuál era tu objetivo? —cuestionó la bruja mientras regresaba a mamar.
Harry vio a la bruja dudar por momento pero luego dijo—Crear un mundo mágico mejor.
—Eso hacemos nosotros estúpida—fijó Bella con otro golpe.
—Lo único que traeréis es desesperación y desesperanza…—añadió Daphne sin pestañear—Todos los ideales de la pureza de sangre acabaron hundidos en el mar cuando vuestro amo se dedicó a asesinar sangre pura inocentes…—ese comentario hizo que las dos hermanas no pestañeasen por momentos. Harry no supo qué decir, ninguna palabra lograría nada con Bellatrix.
Narcissa dejo el falo que mamaba y con algo de simpatía, Harry pudo adivinar que era eso, dijo—El Señor Oscuro…tiene magias que no podéis imaginar…—esa justificación ya la había oído antes Harry.
—Oí eso antes Narcissa…—centelleó Harry con seguridad. La bruja con algo de certeza vaticinó—¿No más Cissy, Potter? ¿Crees que podrás cambiarme solo cambiando mi nombre? No me importa quien gobierne el mundo mágico…solo tengo por seguro que los muggles y sus engendros son inferiores. No toleró la insumisión de esos seres…Y tampoco toleró que se apropien de lo que nos pertenece por derecho de nacimiento.
—Nadie os quita eso—replicó Daphne—He estado en Hogwarts rodeada de imbéciles…Siempre he sido superior…probablemente Granger me habría arrestado si estuviese en el poder…Nadie me quitó mi derecho de nacimiento—el dialogo era inútil. Bella se levantó y rápidamente usó un Cruciatus en ambos. Los gritos de Harry cuatriplicaron los de la otra chica que permanecía estoica ante el asalto.
—Se acabó el debate…Yo no soy ese anciano con horas contadas… ¿El medallón? El Señor Oscuro quiere recuperarlo.
Ninguno habló pero un sonido hizo que Bellatrix girase la cabeza. Incluso a través de los sonidos de mamadas de Narcissa, se podía escuchar la risa de Sirius, ladridos como un perro sobresalían en todas las direcciones.
—¿De qué te ríes imbécil? —declaró la bruja hastiada de ver que el prisionero selecto seguía riéndose en vez de suplicar piedad. Sirius paró por momento mientras ofrecía mejor su pene para Narcissa, tras tenerla bien fijada a su entrepierna, rio y dijo—Según te escuché decir horas antes…vuestro objeto fue destruido…
—¿De qué hablas? —dijo Bella con violencia.
—El fuego maligno que lanzaste y tan genialmente pudiste controlar—alabó el hombre—Consumió esa joya cuando la alejaste de los dedos de mi nueva ahijada—señalizando a Daphne que parecía comprender como la misma Bellatrix había logrado destruir esa baratija—Has logrado molestar a tu amo de nuevo prima…Siempre puedes cambiar de bando…Estoy seguro de que Amelia te encontrará un trabajo en Azkaban…igual los dementores necesitan limpiadoras.
Las pupilas crecieron mientras la bruja amagaba diciendo—Mi Señor dijo que era indestructible…—parecía alucinada al comprender aquello—¿Quizás no era el que decía? ¡Cissy de donde sacaste ese collar!
La mujer añadió—Mundungus lo vendía…pensé que se trataba del que el Señor Oscuro nos dijo…el que entregó a Regulus hace años.
La furia creció mientras murmuraba—Puede que el que se haya destruido sea una copia imperfecta. NADA CREADO POR EL SEÑOR OSCURO PUEDE SER DESTRUIDO. Seguro que era la de los Blacks…—apuntó a Daphne—Llamá al elfo…AHORA.
El elfo se materializó y Bellatrix rápidamente le indicó—Regulus tenía un guardapelo…es el que está llevaba al cuello…—Kreacher se quedó tieso mientras murmuraba—El amo Regulus murió…el collar lo arrastró al fondo. Permanece allí…Kreacher intentó destruirlo pero no pudo…el hombre que bebe junto al amo traidor se lo llevó. Luego regresó con la nueva ama…Kreacher intentó evitar que influyese en la dama. Usó toda su magia para ello…la dama estuvo a salvo…
—Deja de divagar estúpido elfo—intervino Bellatrix—Si fue destruido entonces…todos moriréis…
—¿Destruir? —vaticinó el elfo—Nada puede destruir esa cosa oscura…Kreacher no pudo.
—¿El fuego maligno tampoco? Habla maldito engendro…—impuso la bruja. Daphne miró al elfo suplicante y este insinuó—La amante Bella tiene razón…Kreacher no pudo…nadie podría. El fuego del abismo…no podría. Se haya oxidado y sepultado por toneladas de escombro metálico y piedra en el salón…Kreacher no puede acceder a él—indicó. La bruja aliviada, respiró mientras desvanecía las esposas de Sirius y le hacía acabar rápidamente.
—Tienes mucho que cavar pequeño amigo—instó a su primo. Antes de que pudiese hacer nada, Daphne se liberó de las ataduras y dirigió una explosión a la cama. Sirius libre se tiró a un lado, alertando a Bellatrix que hizo lo mismo. Narcissa fue golpeada y quedo sepultada por trozos de madera.
—¿Deberíamos ayudarla? —cuestionó Harry mirando a la Señora Malfoy. Sirius rápidamente insto a irse a los chicos mientras Daphne agarraba su varita y le devolvía a Harry la suya. Ambos se dirigieron corriendo a otro lugar mientras Bellatrix corría para alcanzarles. Sirius se enfrascó en un breve duelo para detenerla el tiempo suficiente. Los chicos corrieron de nuevo mientras observaban como Sirius intentaba detener a la mujer.
Decidido a ayudar a su padrino, lanzó un maleficio—Sectumsempra—quiso atacar a la mortífaga pero irónicamente su padrino detuvo esa maldición con un movimiento de varita mientras observaba a Harry y Daphne de reojo.
La rubia añadió—¿Qué hace?
—Ni idea. Nunca lo probé en humanos…
—Podrás hacerlo pronto—indicó mientras corría. Ambos escucharon un singular grito proveniente de la primera planta. Andrómeda se había liberado de las maldiciones que le habían puesto. La mujer había subido y estaba dispuesta a atacarlos de nuevo. Al verlos dijo en voz alta.
—¿Me perdí algo? —observó que Bella peleaba con Sirius y rápidamente intervino en el duelo de su hermana. El hombre se vio superado por las dos hermanas y recibió cortes en sus extremidades y en todo su cuerpo, dejándolo con más cicatrices todavía.
Harry vio con temor como Bella lamía la sangre de los brazos de su padrino. El hombre se desangraba lentamente pero seguía peleando sin ningún temor. Daphne observó aquello y lanzó la maldición letal al aire. Ambas brujas se lanzaron para esquivar la luz verde que golpeó la pared resquebrajándola.
—No vuelvas a hacer eso con Sirius delante—dijo Harry con visible temor. La rubia gritó de nuevo—¿Alguna idea? No te veo haciendo algo mejor…Diffindo—el encantamiento cortó la melena de Bella e incluso parte de su clavícula dejando un hilo de sangre. —Incendio—Harry apuntó a la mujer pero está rodó por el suelo clavándose parte de los escombros.
Sirius seguía en el suelo rodeado de un charco de sangre que seguía expandiéndose en los alrededores. Harry corrió a por él, esquivando las maldiciones que las dos mujeres que observaban con aprensión como Sirius iba poco a poco pereciéndose. La rubia observó por un breve momento todo lo ocurrido y vaticinó acertando.
—Andy se nos muere…Ayúdalo…—la mujer rápidamente dejó de atacar y comenzó a lanzar encantamientos para cauterizar heridas y coser los cortes más profundos. El rojo sangre fue perdiéndose y Sirius se quedó estático pero vivo después de todo. Bella observó impasible mientras miraba a su hermana conteniéndose sobre qué hacer. Al cabo de unos minutos, la bruja perdió parte del color ya que observó a alguien subir la escalera. Alguien que no esperaba.
La bruja se levantó con algo de impresión. Harry y Daphne miraron por encima del hombro y vieron que en efecto alguien había venido a salvarlos. Amelia junto a Susan estaban aquí, habían logrado antes de algún modo. Eso impresionó a Harry pero poco importaba. Susan corrió para ayudarlos a él y a Daphne que acumulaban pequeñas heridas. Él estaba mucho más magullado que la bruja rubia.
Amelia por otra parte miraba a Andy y Bella con algo de disgusto—¿No te contentas con asesinar personas? ¿Tu propia familia también? —observaba como Andy curaba a Sirius pero no se atrevía a preguntar que había ocurrido. Había podido presenciar el desastre en las otras plantas de la casa.
Mordiéndose el labio indagó—¿Qué se supone que haces aquí, Bones? Yo no te invité a este juego…
La mujer abrió los ojos ridiculizando a la mortífaga—Te equivocaste de B querida y de más cosas…—sonrió al ver el desconcierto de la mujer—Yo no te invité a mi casa tampoco…aunque seamos familia—dijo riéndose al ver como la mujer agarraba con más fuerza de varita.
Bella leyó a través mirando a la pequeña pelirroja arrodillada junto a Harry y Daphne—¿No me digas que…? La pequeña zorrita se te adelantó Greengrass… —dijo riéndose para sí misma—Tenía razón al decirle a Cissy que debías usar más tú físico y menos tu mente. Una mujer inteligente solo sirve si el hombre es tonto. ¿Dividió su patrimonio a partes iguales entre ella y tú? ¿O acaso…? —sus ojos se centraron en Amelia por unos momentos—Avada Kedavra—el rayo verde fue interceptado por un ladrillo haciéndolo polvo.
—No es bonito intentar matar a la familia—siguió murmurando Amelia.
—¡Cállate! ¡Estúpida zorra! —dirigió su odio a Daphne—Hiciste algo mal. Esta zorra no debería poder entrar. Puedo aceptar que Bones entré…la casa reconocería a la chica pero está…—miró a Amelia—No debería estar aquí…
Daphne balbuceó con algo de temor—Yo no…no sé cómo entró…
Amelia rápidamente dijo—Puedo atravesar las barreras, Bellatrix. No le des más vueltas. No pagues tus frustraciones con la pobre chica…Esto es entre tú y yo…
La mujer rápidamente dijo—No me arrepentiré de acabar con tu vida querida—Amelia parpadeó y dijo—¿Te has arrepentido alguna vez, vieja bruja? —un destello rojo corrió a toda velocidad pero fue detenida en el aire sin siquiera golpear—No puedes protegerlos a todos Amy…Crucio.
La maldición golpeó a Sirius abriendo parte de sus heridas. Ambas mujeres siguieron golpeándose por maldiciones no letales mientras intentaban buscar el momento de terminar el duelo. Harry intentaba incorporarse junto a Daphne pero tenía miedo de que algo lo golpease.
La rubia arrugando la nariz con disgusto, indicó—Tengo que ayudarla…Todo es por mí culpa—Harry observó cómo las dos mujeres peleaban ajenas a como Andrómeda estaba ayudando a cuidar a Sirius. Susan observó cómo la rubia apuntaba a un punto concreto, la chica sujetó la mano de la otra, mirándola con visible temor.
—¿Confías en mí? —le espetó Daphne a ambos. Ninguno contestó con veracidad. La bruja disparó una maldición que resquebrajó el techo y las paredes, produciendo una lluvia de escombros que pudo haber matado a todos los adultos. Susan tragó saliva al ver cómo su tía se había parapetado bajo un encantamiento potente.
Andrómeda miraba lo sucedido con temor mientras corría a socorrer a su hermana. Narcissa apareció en escena, dolorida por el conflicto pasado. No intentó hechizar a nadie, nada más ver a Bella en el suelo, herida y con muchas manchas de sangre fue a ayudarla.
Un hilo de voz salió de la garganta agonizante de la bruja—Os mataré…—Amelia apuntaba al posible cadáver con algo de temor. Bellatrix era impredecible y la magia oscura estaba danzando desde toda la casa para reponer la energía de aquella bruja. Su dominio de la magia era increíble.
Daphne sabiendo que esto terminaría mal, ya que no saldrían de allí vivos de ninguna forma decidió hacer lo más lógico. Tenía que dejarlas irse. Si Bellatrix caía, el conflicto se reavivaría. Ni Amelia ni Sirius podían defenderlos indefinidamente. Susurrando el nombre de Kreacher, le dio la misión de desaparecer a ambas a un bosque alejado.
Esperando a que sucediera algo. Harry desmayó a Andrómeda a la vez que Narcissa agarraba a una agonizante Bella y la mano de Kreacher. El chico no se opuso a eso sino que simplemente suspiró con algo de sorpresa.
