Una vez todos pudieron entrar de nuevo en Grimmauld Place, comprobaron que la casa había sufrido algo más que una escena bélica. Gran parte del edificio estaba dañado y muchos miembros habían sido destruidos o quemados. El lugar necesitaba un arreglo importante y ciertamente no podía ser usado como vivienda para nadie. Sirius, recuperado de sus heridas optó por iniciar obras de construcción en cuanto se pudiese.

Los reunidos en la sala miraban a un anciano Dumbledore quien se atusaba la barba lentamente mientras juzgaba con la mirada a la hija mayor de los Greengrass. Daphne estaba sentada, estática y encadenada. Medidas de seguridad de Ojoloco. Harry estaba disgustado por eso pero no tuvo opción ahí. Esperó pacientemente hasta que el anciano director intervino.

—La Señorita Tonks desea expresar su gratitud por la recuperación de su madre. Yo y el Profesor Snape así como especializados de San Mungo trabajaremos para que sus recuerdos regresen y vuelva a comportarse como es debido—todos observaron al anciano como si delirase.

Amelia intervino plasmando la opinión general—Albus eso no es lo principal, aquí. Esta niña provocó que sirvientes del que no debe ser nombrado entrasen en nuestro cuartel general…cerró la base a cal y canto y además casi provoca la destrucción completa de la casa…Si no fuese por Harry todos estarían muertos…

Daphne bufó ante eso y dijo—Gracias a mí tenemos material genético de Bellatrix…Podríamos entrar en sus bóvedas de Gringotts sin que los duendes digan nada—dijo la rubia observando cómo frente a ella en una mesa se encontraba sangre, cabello y tres dedos de esa mujer. Su maldición había herido gravemente a Bellatrix.

—¿Por qué querríamos entrar allí? —dijo Moody—No necesitamos oro sino muertes de mortífagos.

—Casi la mato…—dijo Daphne excusándose—Estuve cerca.

—También la dejaste marchar—acusó Amelia enfurecida—Tú maldición fue peligrosa. Derribaste una planta entera de esta casa…dañaste la propiedad…

Enfurecida la bruja dijo—Dañé la propiedad de la que soy dueña…—levantó su mano enseñando el anillo de casamiento que tanto ella como Susan portaban—Y las dejé marchar de acuerdo con lo más sabio…

—Dejar ir a esa mujer nunca es sabiduría Greengrass—dijo Ojoloco con tensión—La muerte es demasiado rápida…Me hubiese gustado tenerla entre mis manos—dijo con claro odio.

Sirius intervino con más jovialidad—Bueno. Al final todo ha salido bien…nuestro querida sobrina postiza—mirando a Daphne. Sonrió y dijo—quería redecorar la casa. Nada mal a decir verdad… No hay bajas.

—No sabemos si ha muerto debido a sus heridas—esperanzada masculló la pelirroja tetona. Sirius negó eso señalando el papel que cubría la pared. El nombre de Bellatrix no mostraba signos de fallecimiento. Su rostro pintado los miraba con más odio que nunca.

Dumbledore levantó la mirada en dirección a Daphne y dijo—He de decir que lo que hiciste fue muy valiente…demasiado incluso para una Slytherin como tú—se calló al ver que Alastor lo miraba con extrañeza—Pero no demasiado sabio. Miles de alternativas tenías a tu disposición e intestaste llevarlo todo por el camino erróneo. ¿Qué ganabas manteniendo este peso sobre tu cabeza, chica?

Daphne miró al anciano y dijo—Mantener a mi hermana con el menor daño posible. Mantener a mi madre a salvo…Tenía que hacerlo… ¿No lo entienden? Me habría matado.

Sirius intercedió—Siempre hay una opción. No quiero oír esa justificación—ladró con fuerza provocando que todos lo mirasen con impresión—Lo que hiciste no fue sensato pero no podemos colgarte la cruz todo el tiempo. No hay victimas…quedas perdonada. Ahora estás atrapada más aún en nuestro bando. Tu familia…dala por perdida—eso provocó un río de lágrimas en la muchacha rubia.

Dumbledore mantuvo la mirada a la chica con clara severidad y comenzó a enumerar—Tienes suficientes manchas en tu historial para mandarte a Azkaban… ¿verdad Amelia? —la testaruda mujer afirmó con desgana—Pero no irás. Recapitulemos tu situación…llegaste a nosotros tras un ataque al barrio de Harry. Desmayada… ¿fue planeado?

Daphne se mordió al labio al decir—Yo no quise ir. Narcissa dijo que me dejaría en paz. Conjuró una especie de látigo de fuego…e incendió la calle entera…Esos muggles huía de mí…me tenían miedo—dijo con un hilo de voz—Intenté detenerla pero recibí un hechizo y acabe desmayada…

—Una acción noble—intervino el director pero fue cortado por Alastor quien decía—Siempre que no mienta.

—La casa de los Weasley… ¿Nos explicas porque tuve que venir ese día a sermonearos a ti y a Fleur? La atacaste por racismo…—dijo Dumbledore—¿Gracias a eso destruiste las protecciones otro día?

La bruja no negó todo, sino que intervino con cautela al decir—Me dijeron que debía conseguir que Harry tuviese algún sentimiento cercano al amor…luego debía ofrecerme—lo dijo con disgusto—para así darles la entrada a la casa como Lady Black…

—Algo que hiciste muy bien—terminó Harry con claro disgusto. La bruja rubia siguió diciendo—Al llegar comprendí que sería difícil para mí hacerme notar. No era santo de la devoción de nadie…todos me odiaban y ni siquiera me gustaba el Quidditch o era buena en la cocina. Tampoco podía ir y decirle a Harry que me follase por el trasero…Quedaría mal—provocó la risa de Sirius que fue silenciada rápidamente—Fleur se llevaba toda la atención. Aproveché ese torneo de magia para ponerla en su sitio…resultó ser demasiado…y no podía usar las maldiciones letales que Bellatrix me enseñó. Aproveché lo que hizo Bill para atacarla…Luego yo me cebé con ella por la noche…la ataque y le borré la memoria.

—¿Por qué harías eso? —cuestionó Susan—Entiendo que os odiarais por ser ambas rubia y hermosas… ¿Pero atacarla y borrarle la memoria?

La rubia se encogió de hombros al decir—Necesitaba descargar mi ira. Estaba nerviosa…no dejaba de recibir instrucciones…no ser muy zorra…atacar a todos…ser llamativa…sacarle sangre…comprobar las protecciones ¡Como voy a ser llamativa con una veela! Y encima Potter todo el día con Weasley…incluso pasando de alguien superior como tú—señaló a Susan—No lo comprendía…

Amelia con temor vaticinó—¿Sangre de veela? ¿Por qué?

—No me lo dijeron. Supuse que Narcissa lo usaría en sus productos de cosmética…parecía más feliz que de costumbre…

Astutamente Dumbledore adivinó—Parece que Narcissa estaba informada sobre las idas y venidas de Fleur en Gran Bretaña…Gringotts supongo…e ideó la manera de conseguir ese producto tan singular para alguna poción. Voldemort es capaz de hilar hilos realmente largos…Pero me preguntó—sacudió su mirada por el cuerpo de la bruja—¿Cómo te ordenaban cosas? Hogwarts y la casa Weasley estaba protegidas…

Daphne palideció mientras que Amelia intentaba dar soluciones—Un patronus podría atravesar las barreras e informar…—Alastor sacudió su mirada al añadir—Nadie del otro bando es capaz de realizarlo. Por eso lo elegimos, como forma de control…

—¿Cómo se protegen de los dementores? —cuestionó Susan. Su tía vaticinó diciendo—Negocian. Por así decirlo. Ofrecen al dementor más sufrimiento del que su propia mente es capaz de dar. Cuando están encerrados sin embargo son una comida poco duradera para las criaturas…por ello la mayoría fallecen.

Sirius encogió la mirada—Peter podía realizar un patronus…Una rata—instó con algo de fastidio—Y estoy casi seguro de que Cissy y Bella podían…al menos antes de que está pisase Azkaban. Siempre me pregunté cuáles eran sus recuerdos felices…

—Mi muerte—espetó Amelia a sabiendas del odio que la bruja le tenía.

Dumbledore regresó al tema al decir—No. No. Un patronus por pequeño—miró a Sirius que sea—sería visto en algún momento. Fue algo más imaginativo… ¿me permite una pista Señorita Black?

La chica se sonrojó por su nuevo nombre mientras enseñaba un espejo plateado a todos. Lo examinaron sin encontrar nada raro hasta que Sirius curioso dijo—J. P. —sonrió ante eso y dijo—Son espejos de doble sentido. Permiten comunicarse entre ellos…Pensé que el de James se rompió durante una riña con Lily en el Bosque en nuestro sexto año… ¿Cómo lo obtuviste?

Harry escudriñó el espejo y dijo—Ron encontró un trozo de ese espejo en el Bosque el año anterior…—Daphne se sonrojó al murmurar—Yo encontré el trozo que se le cayó a Weasley. Pensé que era un trozo cualquiera hasta que una noche se iluminó mostrando algo extraño…temblaba y no paraba de repetir el nombre del padre de Harry…Luego Narcissa Malfoy me entregó este…Nos comunicábamos por ahí…ella me daba órdenes.

Sirius probó al decir—Narcissa Malfoy—el espejo no se iluminó—¿No funciona al parecer? Su gemelo fue destruido…

Daphne negó y dijo—Narcissa Black…—la luz se encendió mostrando un tocador dentro de una mansión—Responde a su nombre antiguo…

Dumbledore tembló ante eso con anticipación. Nadie sabía porque pero el hombre contuvo su rostro y dijo—Una gran herramienta de magia, perdida en el olvido. No muchos disponen de artilugios gemelos… ¿Cortesía tuya Sirius? ¿Clonaste el tuyo y se lo entregaste a tus primas?

El hombre negó al decir—Eran herencia de los Black…James consiguió cambiarles el nombre gracias a que sus padres conocían a un duende…Debió de clonar el suyo…Y luego el verdadero fue destruido durante la pelea de sexto año…Cissy estaba allí…Pues claro—cayó el mago de repente—Sabía que el espejo de James estaba destruido y que por tanto no funcionaria. Clonó el que James le regalo para así crear un única vía de comunicación—observó marcas de desgaste en el espejo que Daphne le había entregado—Debe de ser el auténtico de James—dijo con aparente calma como si honrase a los muertos.

La rubia dijo—Narcissa estaba confiada de que nadie se daría cuenta…Porque nadie…

—Conocía estos espejos…nadie excepto yo, James y Lily—dijo Sirius con algo de tranquilidad—Y Bella…Al estar James muerto y haber olvidado donde está ese espejo era imposible que vuestra red se viese incomunicada…nadie podía haberos pillado.

—¿Cómo sabía Narcissa que habías perdido el espejo? —centelleó Amelia con respeto. Sirius adivinó diciendo—Debió de quitármelo Bella aquel día…en su ataque de histeria debió de destruirlo…—recordó brevemente poniéndose rojo como un tomate. La dama observó esto tranquilamente.

Dumbledore sonriente al ver la verdad, dijo—¿El espejo Señorita Greengrass? —la chica puso el espejo sobre la mesa y el director moviendo la mano lo destruyó rápidamente convirtiendo el espejo en arena fina. Todos quedaron asombrados por el poder del hombre pero nadie se atrevió a contradecirlo—¿Las protecciones de la Madriguera? ¿El ataque?

—Yo no estaba allí aquel día—indicó la chica evitando tener toda la culpa. El director se ajustó las gafas mientras murmuraba—Las protecciones fueron derribadas selectivamente…se necesitaría información muy detallada para provocar eso…Y temo que sé cómo Bellatrix pudo hacer eso… ¿Sangre?

Harry escuchó aquello con algo de ensoñación. No entendía que tenía que ver la sangre de Fleur con las protecciones. Vio que Amelia y Sirius se miraban entre sí y sonreían un poco. Ambos habían captado lo que el director quería decir.

—Al proporcionar sangre de Fleur, pudieron acceder y modificar las barreras sin temor a que estás atacasen…similar a como Susan y yo logramos entrar a Grimmauld Place—indicó la bruja pelirroja ajustándose el monóculo en un ojo que comenzaba a ponerse morado.

Daphne respiró y dijo—¿Cómo lograste entrar? Susan lo puedo entender…Pero ¿usted?

La mujer enseñó de nuevo su mano mientras indicaba—El profesor Dumbledore recibió el patronus de Harry…no había manera de acceder a Grimmauld Place pero resulta que el contrato redactado hace décadas aun funcionaba. Lo firme y así logré atravesar las barreras…No todos somos tan listos como tú, querida—le dijo a Daphne con algo de reproche en su voz.

El anciano mantuvo la calma mientras murmuraba—¿No recibiste ningún mensaje de Voldemort? ¿No lo viste nunca? ¿Alguna vez te miraron a los ojos? ¿En qué te entrenaron? —parecía enfadado e histérico por la implicación de que el Señor Oscuro encontrase algo inesperado.

—Nunca lo vi, Señor…Narcissa y su hermana me adiestraron—eso hizo que Harry observase a la chica con algo de lástima—Nunca intentaron entrar en mi mente…parecían disfrutar de romperme o de enseñarme cosas arbitrarias…—desveló la bruja con tranquilidad—Narcissa me enseñaba sobre chicos, la sociedad…Bellatrix me enseñó magia y me sometió a tortura regular.

Sirius sonrió—Siempre igual…

Dumbledore rio de nuevo—Bella sigue sin entender que el dolor físico no es tan importante. El tiempo con Lord Voldemort la está volviendo más estúpida…—desveló el hombre con tranquilidad—Aunque quizás deberíamos evitarla…no creo que le agrade saber que tenemos sus dedos en éxtasis…

La rubia añadió con más tranquilidad—¿Puedo irme?

Moody la detuvo con el bastón mientras decía—¿Dónde? ¿Con tu madre y hermana mortífagas? ¿Con las que te torturaron? —gruñó mientras decía—Tú destino está atado al niño…debiste pensarlo antes…

—Astoria no es mortífaga…solo está casada con Malfoy—indicó la bruja con disgusto. El director dijo con tranquilidad—Quizás la pequeña Astoria pueda ser iluminada de nuevo. No creo que el pequeño Malfoy tenga la misma maldad que su tía o su padre o incluso que tú, Sirius…—el hombre bajó la mirada mientras Harry le dijo.

—Draco no es trigo limpio…Lo que ocurrió con Katie.

—No hubo pruebas Harry…no dejes que el odio te nuble la mente—dijo el director con tranquilidad—En cuanto a usted, Señorita Greengrass…me temo que no hay lugar seguro para usted. Ellos te matarán si te encuentran…y la posible guarida estará en construcción durante unos meses. Tendrás que elegir un lugar para vivir—indicó el hombre con tranquilidad.

La chica con algo de pesar dijo—Supongo que mi esposo me proporcionará un lugar para vivir—indicó la chica mirando fijamente a Harry. Provocó la risa de Sirius que se encontraba en un estado cercano a la ebriedad. El chico en cambio acercó más su silla a la de Susan mientras decía—No la dejaré morir…Puede haberse equivocado pero no es Voldemort—replicó el joven mago.

—Mucho más guapa—intervino Sirius riéndose—Al menos tiene nariz.

Amelia declaró enfadada por la jovialidad—No estamos de jolgorio. Lo que hizo es serio Albus. No podemos perdonarla y darle una palmadita en la espalda como si nada…Y tú Sirius…debiste protegerlos no estar bebido la mayor parte del día—indicó con algo de pesar—Sin mí habríais muerto…

El hombre se excusó al decir—¿Viste el estado de la casa? La mayor parte fue gracias a mi feroz oposición contra Bellatrix…

—¿Qué quieres que hagamos Amelia? —declaró Albus—Es demasiado pequeña para comprender la severidad de sus decisiones…Proteger a los que amas es noble…hacerlo por cualquier cosa es peligroso. La línea entre ambas es discontinua…—indicó sabiamente—Querida hace años conocí a una persona como tú. Que se equivocó al elegir bando, al confiar en las personas equivocadas. Me alegra pensar que estás atada a alguien como Harry…siempre es bueno que recuperes el norte pronto.

La bruja miró al director y dijo—¿Todo esto era una prueba? ¿Dejaste que todo ocurriese solo para evitar más muertes? —se le hacía claro que el director conocía todo pero dejaba que las cosas pasasen o las conducía para evitar peligros futuros.

—Es por el bien común…Señorita Black…—la alusión al nombre hizo que Harry apretase los puños—Nunca dejaré que otra persona se encierre tanto en el odio y la ira…Usted podía haber resultado un activo poderoso para Lord Voldemort. Ahora está atada a alguien mejor. El destino es gratificante.

—No es el destino—declaró la bruja—Podría haberlo matado. ¿así es como lo proteges?

El director arrugó su nariz torcida y declaró enfadado—Mi inacción no es dejar pasar las cosas. Todo es por el bien común…le sugiero que piense cada suceso. Su decisión de elegir a Harry…protegerle…ordenar a Kreacher para que evitase su muerte…todas las decisiones cruciales fueron tomadas para salvaguardar la vida de Harry. Puede que no seas trigo limpio…que actúes de forma impulsiva, autoritaria y con cierto deje de soberbia…Cualidades muy Gryffindors si me permite decir…pero usted es astuta y pura sangre. Por ello fue elegida en su casa. A veces elegimos antes de la cuenta a las personas…

Daphne dijo con fastidio—El rojo no me queda bien…Prefiero el verde—Harry en un suspiro le dijo a Susan—Ya veremos si le queda bien o no—la pelirroja rio mientras murmuraba—Quiero verla preñada…

El director se levantó y dijo—Entiendo que durante su tiempo en el colegio no hizo nada punible… ¿verdad? —Daphne declaró con tranquilidad—Nada más lejos que duelos en los pasillos…

—Caso cerrado—dictó el director—Me iré a ver cómo está el castillo para la recepción de los alumnos. Acuérdese del profesor Slughorn…centré su inteligencia en eso—dijo mientras rehuía de una confrontación verbal.

Amelia en cambio bufó al declarar—Lo que ha hecho sería merecedor de un tiempo en Azkaban…La celda de Bellatrix está articulada para eso desde hace mucho tiempo…—Moody levantó su bastón mientras gruñendo dijo—Ya escuchaste a Dumbledore…Todo despejado aunque te estaré vigilando niña—su ojo mágico giró para orientarse a Daphne—Y tú…mantente a salvo…esa maldita mujer no será débil después de perder sus falanges.

El anciano auror salió de la mesa, provocando un movimiento bastante grave. Amelia acompañó al hombre por la chimenea mientras observaba a Sirius de reojo. El animago la observó y rápidamente dijo—Me quedaré manteniendo esto en marcho junto a…Kreacher—miró a los chicos y dijo—Evitaré que se metan en líos…

—No me fio demasiado—declaró mientras rehuía del lugar. Tras eso, Sirius meditó todo por breves momentos—Deberíais hablar sobre esto…

Harry rápidamente agarró el brazo de Daphne con fuerza mientras murmuraba—No hay nada que hablar…Vas a confiar en nosotros de verdad—sujetó a la bruja mientras caminaba junto a ella en busca de algún cuarto que estuviese en condiciones de ser utilizado.

Una vez hallaron una cama, la bruja fue lanzada sobre la cama. Está dijo—¿Estás ya curado de ese collar? —Harry sonrió mientras murmuraba—Por supuesto…esto no lo hago por castigarte Daph…te entiendo. Entiendo que quisieras salvar a tu familia pero no te permitiré hacer algo así sin tener en cuenta a nadie. Nos tienes a los dos…a mí y a ella—Susan observó a la chica rubia y le dijo.

—Ambas somos más que suficientes Daph…Tú eres necesaria para Harry—indicó ella entusiasmada.

—No soy fuerte. Fallé.

—No—dijo el mago—Fallaste pero demostraste que eres más fuerte que todos nosotros. Ninguno hubiese aguantado tanta presión como tú…demostraste ser mucho más astuta que nosotros. Lograste superar a Dumbledore…Eres increíble—declaró el chico.

—¿Me sigues queriendo? —dijo la chica. Susan sonrió enseñando su propio anillo—Tú también tienes uno…muéstralo con orgullo Daphne. Amemos a nuestro hombre…—se puso sobre la cama y besó a la rubia.

Daphne miró a Harry mientras murmuraba—No será suficiente para ambos…

—Eso lo veremos—dijo Harry sacando su pene a la superficie—Veremos cuanto aprendiste con Narcissa Malfoy…

—Te lo mostraré Potter…está vez de verdad