Nada de la Leyenda de Zelda me pertenece.
Extra 1 (4/4)
- ¿Qué hiciste? - Fue solo un susurro, pero lo había estado esperando desde hace rato.
Honestamente aún miraba a quien estaba apoyado en él, roncando suavemente, y se lo preguntaba. El no era Wolfie, él no era el lobo que Wild trataba como el mejor cachorrito en la existencia y le daba tanta comida que cualquiera estaría celoso. Y Wolfie, por supuesto, no rechazaba nada, no importa quién le hiciera burla.
- Solo paso. - La verdad, desde su punto de vista. - Creo que no durmió en toda la noche. - Murmuró, tanteando una oreja que, en circunstancias normales, no hubiera llegado a tocar antes de verse en la mira de alguien creyendo algo que no era.
No era la primera vez, tampoco era la primera vez que se ofrecía a hacer guardia y terminaba tomándolas todas. Los regaños no funcionaban, y castigar al cocinero no era lo más listo que se pudiera hacer. En realidad, hacer enojar al cocinero era lo peor que podían hacer, honestamente. No quería volver a aquellos tiempos…
- ¿Me estás diciendo que se te acercó por su propia voluntad, y se quedó dormido? - Ahora que lo decía en voz alta… - Bromeas.
Sonaba irreal. Wild solo hacía estás cosas con Wolfie. Tal vez Time, ahora que Time se había dado la extraña tarea de irritar lo suficiente a Wild como para que hubiera una pelea entre ambos. La mitad de las veces Time lo dejaba ganar, la otra mitad era entre ganar o perder limpiamente. Wild… Wild era raro. Time decía que tenía sangre de Berserker, sea lo que sea que fuera eso. Era como un-¡hey!
- ¿Hola? - Saludó a quién le pegó el susto de última hora.
Ojos azules le devolvieron la mirada, pero de allí nada más ocurrió. Tanteo esa oreja, a la espera de una mala cara o de verse solo, pero aparte de que dicha oreja se moviera de arriba abajo un par de veces, nada.
- ¿Te sientes bien? - Era una posibilidad, no podían descartarla, no podían simplemente-
- Cansado. - Oh. Okey. Eso estaba bien, podía trabajar con eso.
- Vamos a llevarte a la cama entonces, no creo que nadie se moleste por un día de descansó. - Arruinaría los planes por un rato, pero no había nada que dijera que tenían un horario que cumplir.
Además, Wild era quién tenía mejor sensor. Seguido de Time y Twilight. Y el único arquero decente.
- Iré a decirle a los otros. - Murmuró alguien que esperaba que hubiera recibido todas las respuestas que quería.
Porque ni él estaba seguro de que pasaba aquí. No era la primera vez que Wild no pegaba ojo en toda la noche, si en verdad eso era lo que había ocurrido ahora.
°•°•°•°•°•°
-... no no no! - Arqueo una ceja, sin terminar de morder. ¿Cuál era su problema? - Es piedra, no puedes comer piedras. - ¿Ah?
También se iban a poner con esas tonterías, pensó para sí mordiendo con fuerza su bocadillo pedido a fuerza de ojitos e ignorando el pánico tonto. No, no era igual al que comía en casa cuando visitaba a su nieto, pero no estaba mal, no estaba para nada mal. Le faltaba un poco de especias, y tal vez 5 minutos más al fuego, sería-
- ¿Qué tal? - ¿Uh?
Ladeo la cabeza, sin entender, dando otra mordida. Tal vez-¡Owwww!
- ¡Escuchen todos! - ¿Y para eso tenías que golpear tan fuerte?, casi se le caía su bocadillo. - ¡Tenemos un nuevo hermano! - ¿Un nuevo que?
Hizo una doble toma ante el repentino festejo y al verse pasado de un lado a otro con golpes en la espalda. Iban a hacer que perdiera-
- No creo que sea nuevo, ¿verdad amigo? - Gracias anciano, ya podía comer… o no.
El punto es que no lo querían dejar comer, era eso, ¿no es así?, por todos los cielos… Si tenía que preparar las piedras él mismo lo haría, pero no iba a quedar igual, no tenía mucha práctica, aparte de que no estaba seguro sobre el tipo de roca que debía emplear. No era cualquier roca que encontrará en el suelo, estaba seguro de eso por más de una razón.
- Va a molestarse si siguen impidiendo que coma, no come tantas rocas como debiera como es. - Esa voz… ¿Daruk?
- ¿Otra vez?, ¿en serio?, ¿que sigue?, ¿las hadas?
°•°•°•°•°•°
- ¿Por qué a él no?, tiene todo. - Atajo a Warriors antes de que volviera a abrir la boca:
- Perdona, ¿pero hay algo que podamos hacer para hacerte cambiar de opinión? - Un encantamiento no estaría de más, necesitaban toda la protección que pudieran tener.
La reina de las hadas presente, qué no era más que una niña en apariencia, sólo pareció mirarlos sin realmente ver por un momento. Agradeció internamente a Twilight por tenerle un ojo a Wild y a Wind, incluso si Wind conocía perfectamente bien a estás hadas. Esos dos incendiarían la mitad del mundo si tuvieran la oportunidad si se juntaban por mucho tiempo.
- Todas sus armaduras están encantadas a su máximo potencial. Incluso si pudiera, no está en mi poder encantar a tal nivel, mucho menos sobrepasar la magia de otras reinas mucho más antiguas que yo. - Giró lentamente a ver a Wild, tapándole la boca a Warriors inmediatamente.
Desgraciadamente eso no detuvo a Legend ni a Hyrule, ni siquiera a Sky.
- ¿En serio?, ¿las hadas también?
- ¿Qué rayos hiciste?, ¿darles media fortuna?
- ¿Siquiera quieren rupias…?
- Técnicamente todos los Link tienen favor con nosotras. - Si, se lo imagino, pero rayos… ¿al máximo? - Por él no puedo hacer más. Está fuera de mis habilidades, e incluso si este no fuera el caso, estaría buscando problemas con mi propia índole.
¿Quién fue el que dijo sobre sí Wild también había sido reclamo por las hadas para darle una-un momento.
- ¿Estás diciendo que él está mejor que todos nosotros juntos en cuanto a encantamientos? - No había caído, no había caído…
- De todos los presentes, él es quién tiene las mejores armaduras, la mejor protección, e incluso las mejores habilidades mágicas. - Dicho esto, la reina se desvaneció del sitio, dejándolos con esa bomba de revelación.
¿Habilidades mágicas?, ¿Wild tenía habilidades mágicas?
°•°•°•°•°•°
A este punto no iba a darse mala vida:
- Ya dejenlo pasar, les aseguro que no se robo nada. - No ayudaba que Wild había intentado pasar como si nada pasará, con un traje que…
Si no supiera mejor, diría que estaba ante de una chica si no miraba detalladamente. De dónde sacó el traje, el maquillaje… Esa tabla tenía de todo sin lugar a dudas, y su dueño no tenía reparo de nada. Pobre de aquel que abriera la boca, porque no iba a terminar bien para nadie.
- Es un voe. - Todos ellos lo eran. Y honestamente no hubiera intentado pasar por estás tierras si Hylia no los hubiera arrojado justo en frente, y estuvieran preparados para el calor.
- Creo que es el único Gerudo en nuestro grupo. - Acentuó la raza con toda la intención del mundo.
Ya había visto las marcas, las veía a diario, y había visto a tres espíritus, los dueños de tales marcas. Wild había cambiado a esto, hasta se había pintado las uñas y los labios por las diosas, solo para venir. Solo tenía que sumar dos más dos, no era muy difícil, no era-
- ¿Por qué no les das una electrificante sorpresa cariño? - La nueva voz prácticamente ronroneo las palabras.
-extraño de pensar que… ugh.
- Se los dije. - Se quejó alguien del grupo. Varios, en realidad.
No hubo más porque Wild alzó una mano junto con el nuevo fantasma y ambos tronaron los dedos.
Lo que siguió no fue… un momento estelar.
°•°•°•°•°•°
- Urbosa, ¿no? - La gente ahora le daba miradas a Wild, pero por todo lo demás Wild era uno de ellos.
No ayudaba que, a diferencia de los otros, Urbosa se había quedado más tiempo y por alguna razón sonreía en advertencia y mostraba la espada sospechosamente similar a la espada maestra como si se tratará de un trofeo cada vez que alguien miraba a Wild por mucho tiempo.
- ¿Hmmm? - Fue la respuesta de la mujer, quién estaba más interesada en darle atención a Wild que en otra cosa.
Wild no estaba ayudando, era obvio que la extrañaba y había un vínculo fraternal. Si tuviera que darle un nombre, diría que Urbosa era alguna clase de figura materna. Y persona con la cuál nadie se querría meter, tomando en cuenta que podía invocar rayos. Sus oídos aún retumban de solo recordarlo.
- ¿Era necesario hacer esa entrada…? - Con verla debió de bastar, ¿no?
- Chef Urbosa, a tu servicio Twilight. - ¿Chef…?, oh.
Asintió roboticamente, dio las gracias por su tiempo, dio media vuelta, ignorando las siguientes preguntas qué iba a hacer con respecto a enseñarle a Wild de maquillaje. Las semejanzas de estilo eran claras, no había que indagar mucho.
°•°•°•°•°•°
- Time, es una pésima idea. - Alzó una mano, pidiendo silencio. - Time.
- ¿Crees que puedas hacer algo con eso? - Señaló al monstruo que aún no los había visto, que era uno con sangre negra debido a su coloración y su tamaño. - ¿O alguna idea? - Wild no era de involucrarse por cuenta propia, había que involucrarlo.
Al menos estaba comiendo moderadamente, no estaba saltando comidas como antes, aunque tampoco estaba comiendo como el pozo sin fondo que sabían que era. Una cosa a la vez, suponía. Si no lo involucraban…
- ¿Eso es…? - No entendía del todo el gesto.
Wild rodó los ojos y lo próximo que vio fue una luz azúl y un arco. Y flechas eléctricas. Okey, podían trabajar con eso.
- Tu lo paralizas y nosotros lo golpeamos, ¿entendí bien? - Por la cara que le dio Wild, no lo había agarrado bien.
- Tobillos, rodillas, cuello. - Oh. Okey. - Ojos. - Giro un par de flechas al decir esto, acentuando su punto.
No era diferente a lo que hubiera pensado en un aprieto, eso era seguro. Ahora:
- Okey. ¿Podrías aturdirlo con un rayo también? - Claro que después de allí.
Aparte de una mirada rara, la respuesta fue un sí.
Quizás fue una de las peleas más limpias que hubieran tenido en un buen tiempo.
°•°•°•°•°•°
- ¿Quieres dormir un poco más? - La respuesta fue un rotundo no, a pesar de no decir palabra alguna. - ¡No pasa nada por una hora extra! - O por un día extra. Ni siquiera sabían en dónde rayos estaban. - ¿Alguna idea? - Le pregunto a los otros, a ver si alguien había reconocido el lugar.
Al menos estaban todos juntos esta vez. Y no había sido un traslado caótico.
- ¿Y ustedes? - Más no.
Si no era de ninguno de ellos… entonces…
- ¿Wild? - ¿A dónde se metió?, fue solo un par de minutos. - ¿Wild?
Una cola cercenada lo saludo. En realidad, los saludo a todos. Y no se quedó solo en eso. El culpable del susto y la falsa, y no tan falsa, alarma apareció a los minutos, arrastrando un par de cuerpos como si no pasará nada del otro mundo.
- Creó que jamás entenderé porque los destripa. - No estás solo en eso Hyrule, no estás solo en eso.
- Solo agradece que no lo usa para cocinar. - Bueno, si, ya habían más que vigilado ese proceso por si las dudas.
Incluso si hubiera partes de monstruo en sus comidas estas eran comestibles. Sería… ¿ah?
- ¿Y ahora que hace…?
- Solo sacó una poción.
- Pero no es roja, o rosada o azul. - Bueno… si, si a todo eso. - Además, no está herido, ¿verdad?
Mala elección de palabras con lo más cercano a lo que tenían de un médico entre ellos. Wild no se los agradeció, eso era seguro, poción desconocida olvidada a cambio de una mala cara y paciencia muy limitada.
Mientras hubiera comida y fuera comestible, no iba a cuestionar que iba o que no iba allí a partir de ahora.
°•°•°•°•°•°
¿El problema de la época de Wild?
- La hija de la-
Qué el lugar era tan caótico y salvaje como el Link que recorría estás tierras.
- Gracias Wild. - Si no eran goblins, eran piedras gigantes, lynels o las pesadillas.
Según Wild eran Guardianes, pero guardianes de que no sabría, por ello pesadillas. Ya los típicos monstruos eran un problema, no hacía falta agregarle nada mas. Y venían y agregaban esto.
- ¿Wild? - ¿Debían de preocuparse o…?
Oh no. Nononono…
- ¿Quién tiene un hada? - Esa era demasiada sangre, y Wild no era de ser franco en ese aspecto.
Y no había sido una única pesadilla.
- ¡Aquí no!
- ¡Aquí tampoco!, ¡tengo un elixir!, ¿qué pasó? - Esperaba, ¿como demonios terminó en ese árbol…?, no, no, eso no era importante ahora.
- ¡Me sirve!, ¿nadie tiene un hada? - Era preferible un hada a-tump.
No hacía falta ninguna explicación a nadie en este punto. El que sabía cómo ganar contra estás cosas era Wild. Podría haberles dado instrucciones, pero pocas cosas podían tocar a esas cosas, y practicar reflejar los láseres no estaba en su agenda.
Huir no estaba en sus opciones deseadas, pero cuando se agotan las ideas y el que sabía cómo hacer las cosas no quería lidiar con eso… Sería fácil si esas cosas no volarán o tuvieran como 8 brazos. Pesadillas, pesadillas esas cosas.
- ¿Time?, la poción… - Se apagó tan pronto Time le negó con la cabeza, sin subir la mirada en ningún momento, señalando una rama que sobresalía del costado de Wild, tomando su pulso.
Oh no…
- Un hada podría… - Pero no tenían una, y si pasaba mucho tiempo…
Sabían que era una posibilidad que algunos nunca regresaran a su época, a sus vidas. Sabían que era una posibilidad que no todos sobrevivieran. Sus aventuras nunca fueron fáciles, y muchas veces habían saludado a la muerte, lo quisieran o no.
El hecho de saberlo no lo hacía más fácil.
- Su Zelda nos va a matar. - Luego de llorar a mares.
- Todos nos van a matar, ¿se te olvida que hasta los aldeanos son peligrosos aquí?
- Chicos, ¿importa? - ¿Qué importancia tenía eso?, nada podría cambiar esto. - Solo… solo quitemosle esto y veamos dónde está el poblado más cercano, ¿les parece? - Menos mal que estaba muerto porque no iba a sentir esto, iba a doler.
Costó más de lo que estaba dispuesto a admitir, incluso con ayuda. No, no había forma de que sobreviviera por mucho tiempo con esa herida, era muy-¿ahora que?, ¿ahora que Hylia?
- Pero… pero… - Alguien le tapo la boca. En realidad, muchos recurrieron a eso y quienes pudieron hablar no dijeron nada muy lindo.
Wild pestañeo de forma somnolienta, subiendo la mirada a ellos como si no entendiera el problema, una mano yendo a su costado en dónde mágicamente no había nada. En realidad, no tenía los cortes en el brazo o en su cara, tal y como si nunca…
- ¿Wild…? - Oh Time… - ¿Puedes levantarte?, ¿hablar? - Esas… esas eran buenas preguntas.
La verdadera respuesta a todo eso era un no. Un sí, podía moverse. Un sí, podía hablar. Eso no significaba que quisiera hacerlo, o que se sintiera bien.
Era fácil de ver tan pronto fue ayudado a ponerse en pie y que perdiera todo el color del rostro casi inmediatamente.
°•°•°•°•°•°
- Asegúrate de que se lo tome todo. - Más fácil decirlo que hacerlo.
- Gracias. - Se limitó a decir, sin querer señalar al chico que estaba profundamente dormido en su regazo, cortesía de los otros y ofrecimiento de su parte.
La mayor parte del camino había estado durmiendo, al punto de parecer un muerto gracias a su falta de movilidad. No creía que fuera a despertar pronto, no por cuenta propia.
- Lamento despertarte. - Al menos no costó mucho, gracias a las diosas. No hubiera insistido de ser así, no tenía el corazón para ello. - Tómate esto, es chocolate. - Chocolate caliente para ser precisos.
Tan pronto vieron a Wild en su espalda, los aldeanos habían tomado alarma y no por ellos precisamente. Luego de que se aseguraron de que seguía vivo, habían pasado a empujarlo a este rincón y luego a demandar que rayos había permitido pasar.
Esta gente sabía que Wild había muerto y había revivido. No tenía duda al respecto a pesar de que nadie había tocado el tema directamente.
- ¿Un poco más?, ¿por mi? - No, tenía una mejor arma: - ¿Por Zelda?, la haría feliz. - Era una mala señal cuando un pozo sin fondo no quería comer.
Alguien lo miró fijamente y sabía que estaba a un paso de una conversación unilateral. Había estado inconsolable desde que diagnóstico que Wild estaba drenado de magia al punto de ser severo, y francamente no podía culparlo. Él era el más sensible de todos ellos en cuanto a magia. Si él decía que Wild estaba demasiado drenado para ser saludable y no debía usar ninguna clase de magia por al menos dos semanas, incluyendo pociones y hadas, pues no iba a discutir con el experto.
- Muy listo de tu parte. - Se sentía como escoria en llegar tan… un momento…
- ¿Eres…? - Sheikah. Por supuesto que iban a haber Sheikah en esta época, claro que sí.
- Zelda vendrá pronto. No está feliz. - Y como era de esperarse se esfumó en una bola de humo.
- Como si no supiéramos que no va a estar feliz. - Se quejó quién no había dejado de caminar de un lado a otro, inconsolable.
- No creo que alguien esté feliz, excepto el malo y aún así… - Wild seguía vivo, incluso si no estaba bien.
Y no llamaría esto una buena táctica cuando solo sirvió para que Wild se tomará la mitad a duras penas.
- ¿Es normal qué…? - Señaló a quién había vuelto al mundo de los sueños. Fue casi instantáneo. No era un buen signo.
- Twilight, amigo mío, es perfectamente normal que solo quiera dormir. - El sarcasmo estaba demás. - Está agotado, sus reservas son mínimas, no tiene energía. Cualquier cosa que haga en este estado será a punta de adrenalina. - Una de las peores opciones, honestamente.
- Time va a establecer vacaciones. - Declaró, entendiendo ahora porque Time básicamente había ordenado cero entrenamiento y que buscarán cosas simples. Y que nadie se perdiera.
- Time va a tenerlo en cuarentena después de mi. - Como si eso fuera a funcionar por mucho tiempo.
Wild era una fuerza de la naturaleza en comparación con ellos.
°•°•°•°•°•°
Cuándo dijeron que Zelda aparecería pronto pensó que sería en un par de días cuando mucho.
- ¿No vas a gritarnos…? - Había aparecido a las horas y no les había dirigido palabra.
En realidad, Zelda solo tenía ojos para alguien y no era ninguno de ellos. Los Sheikah y el resto del mundo, por otro lado… ugh.
- No. - Zelda ni siquiera lo miró.
Era una situación sumamente incómoda, en especial porque estaba en medio. Y lo decía así porque, a pesar de todo, nadie había querido molestar más de la cuenta al bello durmiente y eso significaba que aún era almohada viviente.
- Hey. - Y hablando del rey de Roma…
Wild lo miró de reojo, más dormido que despierto, y luego cayó en la visita que tenía al lado. El cambio fue inmediato.
Salió rápidamente de allí al verse libre y no quiso ni mirar. No iba a meterse, menos con un par de novios. Esta Zelda lo mandaría a matar. Y Wild no tendría muchos problemas en intentarlo tan pronto recobrará la movilidad.
°•°•°•°•°•°
- Espera, déjame ver si entendí bien. - Se aseguró de rascar con más intensidad a Link de la oreja para que no prestará mucha atención a su tono. Estaba molesta, pero no hacía falta que Link saltará a tratar de ayudar, no ahora. - ¿Creyeron que era buena idea que usara su magia en combate?, ¿más de lo que lo hace por su cuenta? - Qué no era tanto como se podría esperar, se le olvidaba o se detenía por un buen tiempo cuando comenzaba a sentirse afectado. Eran más un último recurso, según Link.
- ¿Nada extremo o barbárico?, es mucho más fácil eliminar enemigos cuando están aturdidos. - Estos idiotas y Link… ugh. - Un rayo o dos, o un escudo en emergencias. No es mucha presión en él… ¿cierto? - Link era un idiota.
- No por sí solo, pero no es buena idea que sea seguido. - Y dado que habían estado haciendo eso, y no podía culparlos porque era una buena idea, con razón… - Link tiene 4 habilidades heredadas que funcionan con su magia. Una de ellas es la Gracia de Mipha, una que puede curarlo de casi cualquier cosa y regresarlo a la vida. - Y esa fue la que vieron y los traumatizó, porque de verdad creyeron que iban a traer un cadáver. - Consume mucha magia. - Resumió, innecesariamente. - ¿Te provoca un poco de chocolate caliente? - Si tomaba la mitad era un logro en sus libros.
Cuando no quería comer era porque se sentía mal, no había duda alguna.
- Rotense entre ustedes o algo, Link no es el único con magia. - Sería el… ¿y esas caras?
- No te tomes esto a mal, pero Wild es una fuerza de la naturaleza. Solo un par de nosotros sabe de magia, y no… creeme, no es nada que compita.
- Objetos mágicos si tenemos. Y casi nula puntería. - ¿Perdón?
- ¿Son malos arqueros?, ¿todos ustedes? - Sintió un jalón en el pelo y recordó que era lo que se suponía que debía estar haciendo, pero igual bajo la cara. - Perdón, perdón… - No era para que continuará exactamente, era para que se calmará.
- Son buenos con espadas. ¿Otra cosa?, decentes si acaso. - Fue cansado, perezoso incluso. Pero le habló, estaba contento si estaba hablando.
- ¿Ah sí? - Sabía que no debía, pero: - Me parece que eres mejor que ellos en algo entonces. Eres hábil con cualquier cosa. - Incluyendo una cuchara de sopa.
Orejas subieron mucho y solo con eso sabía que había logrado algo porque no bajaron. Bien, bien, perfecto.
- Me da que pensar que alguien tan joven se viera en el predicamento de tener que llegar a tal punto. - ¿Y ese no era la fuente de muchos problemas?
- La mitad del tiempo es asegurarnos que no se lance a pelearse con cualquier monstruo que vea. - Así estaría de aburrido, oh Link…
- Debe ser muy aburrido, ¿no cariño? - Ignoró las quejas e indignación de fondo. Para alguien que estaba acostumbrado a seguir su propio ritmo, a hacer lo que quería, debía ser exasperante verse siguiendo un grupo y sus reglas. - Time, ¿no? - Molestó a Link un momento, obteniendo el asentimiento del líder del grupo. - Si está aburrido, buscará entretención, y Link ama una buena pelea. La verdad es que no sé cómo lograron medio disciplinarte. - Su Link la miró en esto, una oreja moviéndose en signo de haberlo oído.
- No tenía tiempo de nada, y nadie quería acercarse. Tú también tenías muchos ojos encima, Zelda. - Quizás, pero…
- Tenía a los Sheikah. - Y se escapaba. - Luego te tuve a ti. - Y aquí estaban ahora. - Aparte de tus gatos, ¿qué tenías? - Y problemas, porque no se supone que tuviera animales.
- ¿Miedo ajeno?, la espada come almas solo empeoró la situación, ella no es… piadosa, si soy sincero. - Eso había oído.
- Fi no es bondadosa con los monstruos o con quienes se meten con su elegido. No atacará a ninguno de nosotros, no importa lo que pase. - Sky, si no mal recordaba. - Suena a que ninguno se las vio bien, Fi no es fría sin razón.
- Nah, no-
- Desde que la tomó estuvo metido de lleno en la guardia real, que, si no lo saben, es para adultos. - Recalcó jalando de la oreja a alguien que debería saber mejor a estas alturas.
La única razón por la cual podía hacer esto era porque Link la dejaba, a pesar de que lo odiaba.
- Los dejaremos solos, te ha echado de menos un montón, Zelda. - Por supuesto que sí.
Link nunca quiso irse, y solo con verlo sabía que le había pegado su ausencia. No lo habían cuidado tan bien como había esperado.
°•°•°•°•°•°
-... y se supone que deba de asustarme o algo? - El nuevo no lo conocía y no tenía miedo ni nada.
- Te separe de todas tus contrapartes. - Recordó al idiota, porque eso era lo que era. Hasta sin armas lo había dejado y el chico estaba más interesado en ver que era, si podía tocarlo, y sacarle conversación.
- ¿En serio?, no me di cuenta. - Estaba… estaba bromeando, ¿verdad? - ¿Es real? - Automáticamente lo apuntó al cuello con su espada, pero nada, el chico solo alzó las orejas y ladeo la cabeza. - ¿Te ofendí?
- ¿Tienes idea de quién soy? - Debería ser más que obvio, era igual a él, era igual a todos los-
- No. - Fue la respuesta inmediata del Link más idiota en existencia.
- He derrotado a todos tus compañeros. - No siempre, pero si.
- Wow, ¿te doy una palmadita en la espalda o algo? - Qué. - Todos ellos se dejan ganar, así que… - Qué.
- ¿Cómo qué se dejan ganar? - ¿De qué rayos estaba hablando?
- ¿No lo sabías?, ay, perdón por romper tu burbuja. - Esto… esto era… - Cuando se aburren o se cansan te dejan ganar, eso hacen conmigo. - Huh.
- ¿Y no estás asustado porqué estás solo con ninguno de tus fuertes amigos? - ¿Acaso este Link era suicida?, haría más rápido para él, al menos.
- ¿Por qué habría de estarlo?, si muero vendrá alguien mejor. Soy el menos capaz de las encarnaciones. - Bueno…
- Entonces no te molestará si adelantamos eso, ¿no?
Al menos eliminaría a uno. Y sería bastante rápido. El chico era un verdadero estúpido.
°•°•°•°•°•°
- ¿No deberíamos de estar apurados por encontrar a Wild y a Dark? - Quizás.
- Honestamente estoy más preocupado por Dark que por Wild. - Confesó sin molestarse en disimular su verdadero sentir. - Wild es un berserker. - Entre todos ellos, Wild era el único que sonreía ante la idea de una pelea a muerte.
Dark no iba lograr asustar a Wild, o confundirlo, o hacerlo dudar, con sus tácticas usuales. Y como no se conocían, ninguno sabía mucho del otro. Dark tendría más conocimiento y experiencia por haber peleado con varios de ellos y su tiempo de existencia.
Pero Wild no le daría descansó hasta que uno de los dos cayera, y Wild podía levantarse si caía una vez.
- Uh, Time, Wild no es tan experimentado o tan fuerte. - ¿No lo era?
- Ya barrio el piso con Twilight por un simple descuido, ¿quieres que te pase lo mismo? - Wild no tenía un patrón como tal, su estilo era una mezcla de muchas cosas, prácticas y no prácticas.
- Pues… ¿oyeron eso? - Se miraron, y quería reírse a carcajadas.
No hizo falta que tratara de esconderlas o disimular, porque un cuerpo fue arrojado cerca de ellos seguido por otra figura con un hacha. Jamás había visto a alguien reaccionar tan rápido y buscar un escudo caído.
- Hey Dark, veo que conociste a Wild. - Y lo había menosprecio, obviamente.
- ¡Se suponía que era la presa más fácil!
- No se va a detener hasta que no vea tu cabeza rodar. - Informó como quien no quiere la cosa, disfrutando de la situación. - Ha estado muy aburrido, gracias por ofrecerte como muñeco de prácticas.
Si, Hylia les había dado a Wild porque les hacía falta, no porque ellos le hicieran falta a Wild. No, les había dado a Wild porque se verían obligados a seguirle el ritmo, no los dejaría pensar mucho, y se lanzaría a cualquier cosa que pudiera presentar un reto.
- ¿Y aún creen que deberíamos preocuparnos por Wild y no sentir lástima por la sombra? - Preguntó luego de que el rayo cayó en el blanco.
Y dado que el enemigo podría traducirse como un desafío y más batallas, Wild iba a ir con una sonrisa de oreja a oreja y con todas las armas que pudiera cargar.
