Hola Lectores. Veo que a muchos les ha interesado este fic mucho y la verdad no sabía como continuarlo o dejarlo así pero al igual que mis otros proyectos, este va a terminarse como tal y para ustedes iniciando con mucha fuerza y pues estoy aquí una vez más.

En el capitulo anterior, tras cinco años de los eventos de Dark Júpiter, las Sailor Scouts renunciaron a su poder de protectoras de la galaxia y ahora todas estan teniendo vidas normales, sin embargo en otro lugar del universo, Makoto se niega a descansar y buscara la forma de volver de una vez por todas para vengarse...

Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.

Relámpago Oscuro

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Encuentro inesperado

-En otro universo-

-Escoria inmunda.- La mujer castaña había usado su poder del relámpago oscuro para darle una muerte dolorosa a un hombre que tenía en su mano al interponerse en su camino arrojando el cuerpo hacía un lado mientras sus soldados fieles a los ideales de su líder. Sus ojos que alguna vez fueron verdes como la esmeralda ahora estaban manchados de un rojo como la sangre irradiando puros rayos oscuros a su alrededor con su ropa de color negro con verde y el símbolo de Júpiter en su frente brillando, una mujer que hace cinco años perdió dos batallas: Una contra las defensoras de la tierra y la otra contra la luz.

-Miladi, no encontramos nada en el templo ¿Seguimos buscando?-Uno de sus soldados se arrodillo ante su señora con mucho respeto.

-Adelante, no quiero que ningún cuarto este sin revisar.- La ahora llama Imperia Júpiter camino hacía un pasillo sintiendo algo de poder, una sensación que le llamaba la atención y justo cuando ingreso por la puerta diversas flechas primitivas salieron de la oscuridad para impactar en la castaña sorprendiendo a sus soldados y dejándolos fríos.

-¡Miladi!- El grito de batalla de los soldados de inmediato solo fue callado cuando una gran onda de rayos negros inundó la habitación en donde estaba Imperia Júpiter dejándolos sin palabras al ver como estos rayos eran más violentos. Al cabo de unos segundos estos comenzaron a desaparecer y dejando una habitación limpia de cualquier amenaza ya que Imperia había terminado con los defensores del templo que pensaba sorprenderla con una emboscada y lo único que recibió fue una cortada en su mejilla por una de esas flechas, la cual solo se limitó a limpiarse con su guante sin problema alguno.

-Pan comido.- Imperia Júpiter lo decía con mucha tranquilidad de brazos cruzados mientras veía los cuerpos de los defensores del trono moviéndose por los rayos aun en la muerte que sería lenta y agonizante, los soldados solo terminaron el trabajo sucio de su ama mientras inspeccionaban que escondían estas gentes. Uno de los soldados con su lanza abrió una puerta secreta y de inmediato Makoto sintió que lo que sentía previamente estaba ahí.

-Miladi, tenemos algo que mostrarle.- Un grupo de soldados sacaba lo que parecía un gran cofre de un material extraño pero brillante como la plata, Imperia Júpiter solo quedo deslumbrada por el brillo del cofre.

-Oh ya veo, buen trabajo soldado…esto es lo que necesito.- La castaña acaricio la parte de arriba del cofre y sin dudarlo uso una bola eléctrica oscura para forzar las cerraduras del cofre y abrirlo con suma facilidad. Lo que había adentro del cofre era un simple pergamino pero tenía en él un sello, uno aún desconocido pero se asemejaba al rayo. Una sonrisa maquiavélica de la castaña se hizo presente tomándolo con cuidado sintiendo su poder.

-Así que es cierto…existes en verdad- Imperia Júpiter rompió el sello para hacer que el pergamino se liberara y para su sorpresa este desaparearía a sus ojos dejando solo polvo a su alrededor pero no dejaba de sonreír cuando del polvo que seguía flotando tomo el aire como si de una empuñadura se tratara y los rayos oscuros empezaron a rodear lo que era una espada muy grande, liviana como el aire y filosa como el acero rodeado de puro relámpago, la que alguna vez fue Makoto Kino había encontrado el arma de Júpiter: El rayo cambiante.

-Ahora lo tengo todo. Es hora de regresar al palacio hombres… ¡A partir de ahora este planeta está ahora bajo el manto del imperio Júpiter!- Imperia Júpiter clavo la espada electrificada en el suelo creando un gran impacto sobre toda la superficie del planeta mientras sus soldados fielmente se arrodillaban ante ella jurándole lealtad.

-Muy pronto…me vengaré de ti princesa, nadie niega de mi destino de ser la reina.

-Miladi tenemos prisioneros, se han rendido justo cuando la vieron a usted ¿Qué hacemos?- Su capitán señalo a algunos defensores del templo que habían capturado haciendo que Makoto se distrajera un poco de sus pensamientos tomando la espada a una mano mirando a los defensores del templo mientras evocaba una sonrisa llena de maldad consumida por el poder y la oscuridad acercándose a ellos blandiendo la espada mientras los soldados se alejaba un poco de ella.

-Mueran…todo ustedes ¡Júpiter´Rampage!

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-La tierra / 4:50 am-

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-¡No Makoto por favor!- Mientras que en Japón, Ami Mizuno, ahora policía de la capital estaba despertando abruptamente de lo que ella sentía como una pesadilla. La peli azul se encontraba sudando y respirando agitadamente tomándose sus brazos. Era raro que ella tuviera esta pesadilla a estas alturas pero cuando la herida era más fresca era habitual que incluso se desvelaba para intentar olvidarlo pero no podía quitarse de la mente la imagen de Makoto queriéndola matar a ella y a sus amigas sintiendo un miedo sobrenatural.

-Solo fue una pesadilla ¿Verdad?- Ami se cuestionaba a si misma mirando un retrato de todas las Sailor Scouts festejando su cumpleaños y enfocando su mirada en Makoto, le dolía mucho ver que ya no estaba con ellas, se sentía responsable por todo lo que le pasó a la castaña y no pudiera hacer nada para ayudarla.

-Makoto…No, ya no tengo que pensar en eso, ya es el pasado y si Serena no te hubiera mandado lejos hubieras matado más personas- Decía Ami acostándose de nuevo en la cama mirando el techo esperando perderse en sus pensamientos para volver a dormir.

-¿Acaso había otra forma de recuperarte Makoto? Sí tan solo hubiéramos…sabido antes- La peli azul poco a poco se empezó a quedar dormida pensando si hubiera podido ayudarla, a su mejor amiga Makoto.

Lo que Ami no sabía era que en una de sus ventanas, una figura misteriosa de negro caminaba al interior del departamento de la oficial, logrando una gran habilidad para guardar silencio en sus pasos mientras buscaba algo con que robar, directamente fue a las gavetas de la sala para ver que podía encontrar además de que muy pronto ya iba amanecer. Lo que el ladrón no tuvo en consideración que cuando Ami tenía una pesadilla: Su sueño era más ligero que una pluma.

-Tienes exactamente cinco segundos para levantar las manos y ponerte contra la pared, nadie le roba a una oficial- El ladrón sintió la mirada de la peli azul que estaba detrás de él con su arma ya sin el seguro mientras Ami aun vestida con su camisón no se iba a tentar por el momento.

-¿Y bien? Llevas tres segundos ladrón.- Decía Ami con su dedo a punto de tirar del gatillo mientras él ladrón se ponía en la pared dándole la espalda.

-Y quítate la máscara.- La peli azul quería saber qué persona tan tonta se metería a robarle a un policía, él ladrón dudando tuvo que poner sus manos por detrás de su cabeza para quitarse la máscara aun de espaldas y momento de quitársela revélelo una hermosa cabellera rubia que le llegaba a la espalda con una diadema de corazón y ahí fue donde Ami se quedó paralizada y sorprendida.

-Esa prenda en el cabello… ¿Mina?- La voz apacible de Ami hizo que la chica rubia se diera la vuelta, observando a su amiga peli azul de igual forma sorprendida. Ambas chicas solo se quedaron viendo la una a la otra mientras la peli azul tiraba la pistola al ver a su amiga.

-¿Ami? ¿Eres policía?

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Continuara…