Hola Lectores. Es Mayo ya y antes de que vengan las temporadas de lluvia vengo nuevamente a traerles un capitulo más y esta vez más largo que el anterior, así que espero quelñes guste y lamento hacerlos esperar mucho.
En el capitulo, Makoto se encuentra con Sestuna, ella ocultando el secreto de las Sailor Scouts, decide encarar a Makoto para evitar una futura invasión a la galaxia y al Milenio de Plata mientras las antiguas Scouts aun no saben de la amenaza de la que pronto van a ser victimas y todo depende de Setsuna, la guardiana del tiempo.
Sailor Moon le pertenece a Naoko Takeuchi y no lo hago para ganar dinero y esas cosas, solo para fines no lucrativos valga la redundancia.
Relámpago Oscuro
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Sailor Plutón vs Imperia Júpiter
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-Palacio de Plutón-
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El antiguo palacio de Plutón, el planeta guardián del tiempo y espacio, estaba siendo testigo de un combate de dos fuerzas muy poderosas y opuestas a la vez. El ejército del relámpago oscuro miraba con seriedad y nerviosismo a las afueras del palacio esperando que el resultado de esta batalla fuera a favor de su emperatriz.
Aunque lo que se podía sentir en el palacio era un equilibrio de poderes, Imperia Júpiter, antes conocida como Makoto Kino o Sailor Júpiter utilizaba el gran poder del relámpago oscuro y su espada "El rayo cambiante" para inclinar la batalla a su favor, solo que de oponente tenía a la guardiana del tiempo y protectora de la puerta que llevaría a Makoto al sistema solar para conquistarlo: Sailor Plutón.
Ocultando la verdad a las antiguas Sailor Scouts, ella aún seguía en contacto con su poder de Plutón y con el cristal maestro oculto en el palacio de plata y al sentir el peligro de la oscuridad del rayo negro decidió que era momento de ponerle un fin de una vez por todas y si para proteger el reino de plata tendría que matar a Makoto…que así sea.
-Tengo que admitir Makoto que te has vuelto muy fuerte durante cinco años pero aun sigues por el camino equivocado, no aprendiste nada en tu exilio.- Setsuna usando su báculo como defensa mantenía una calma natural mientras Makoto se sentía insultada por esas palabras agarrando con fuerza la empuñadura de su espada.
-Creo que la que no ha aprendido nada eres tú, claro que aprendí algo en mi "exilio" como tú le llamas. Aprendí que tú y esas tontas Scouts me limitaron, mi verdadero potencial siempre lo reprimieron para que no tomara lo que por derecho es mío: Quiero el reino Setsuna ¡Quiero el trono!- Makoto lanzó con su espada un relámpago oscuro para acabar rápido con Setsuna pero ella fácilmente con su báculo lograría absorber el poder del rayo negro para desviarlo por uno de los pasillos del palacio.
-Ya veo que te ha pasado, tú no estás controlando el relámpago oscuro Makoto…él te está controlando, la verdadera Makoto nunca diría algo estúpido y lucharía para mantener el mal a raya por la tierra, por sus amigas ¡Recuérdalas Makoto!- Setsuna en un arranque de emociones lanzó de su báculo más rayos del tiempo para hacer entrar en razón a Makoto pero la ahora Emperatriz esquivó los rayos de Sailor Plutón y nuevamente de su espada lanzó una enorme cantidad rayos negros con un poder más destructivo que los anteriores partiendo el piso del palacio y haciendo que Setsuna tuviera que moverse para protegerse.
-¡Vas a retractarte por esto Setsuna! ¡Ellas me traicionaron! ¡Merecen morir!- Makoto cargó con una velocidad sorprendente hacía la posición de Setsuna para atravesar su espada contra el pecho de la guardiana del tiempo pero la mujer de cabello verde oscuro golpeó el piso con su báculo nuevamente para parar a Makoto en el aire y dejarla a solo centímetros de ella.
-¡Qué me hiciste Setsuna!- Gritó Makoto tratando de usar su aura de relámpago oscuro para intentar liberarse de una técnica que la propia Setsuna mientras ella se alejaba lentamente para estar a una posición segura.
-El planeta de la sombras Plutón es mi guardián soy Sailor Plutón. Mi planeta protector es Plutón, el planeta del tiempo. Soy la Sailor del cambio, soy Sailor Plutón- Setsuna recitaba su presentación con una voz suave pero llena de melancolía por ver la situación de la castaña mientras una esfera morada salía de su bastón pero con un poder más grande que los rayos negros de la emperatriz.
-Masacraste a mucha gente inocente, mataste a Michiru, humillaste a Haruka, decepcionaste a Serena e hiciste llorar a Ami…es hora de que pagues por tus crímenes Makoto ¡Voy a hacer que tu voz de agonía sea callada por el tiempo mismo! ¡Grito mortal!- Setsuna estaba muy furiosa y lanzó su gran ataque hacía Makoto aun paralizada para crear una gran explosión por todo el palacio alertando a todos sus soldados quienes por las ordenes de Eteros y Aquila entraron sin importar las ordenes de su emperatriz pero solo fueron recibidos por una onda expansiva de Setsuna mandando a los soldados lejos del campo de batalla con mucha rabia. La Sailor Scout del sistema exterior movió su bastón en para crear una onda expansiva de tiempo/espacio para acabar con los invasores del imperio de Júpiter.
-¡Han profanado este palacio, guardián del espacio tiempo y deben pagar ahora!- Sailor Plutón estaba furiosa y el poder que tenía era superior al de los soldados, únicamente Aquila y Eteros podían hacerle frente, desenvainando sus espadas y preparándose para el combate pero un rayo negro les evito intervenir y eso sorprendió a Setsuna.
-Pero… ¿Cómo?- La guardiana de las puertas del tiempo volteo a ver a su espalda escuchando pasos y sintiendo el poder del rayo oscuro. Makoto estaba en pie aun pero con su armadura algo desgastada y completamente molesta.
-Eteros, Aquila…váyanse.- Imperia Júpiter soltó su espada para crear dos bolas de rayos en sus manos, Setsuna no podría creer que su ataque reforzado había fallado pero ante la naturaleza oscura del poder del rayo negro no podía relajarse. Los dos generales de Imperia Júpiter envainaron sus armas y lentamente se alejaron del combate que aún continuaba.
-¿Crees que ese ataque tan lamentable va a vencerme Setsuna? Yo he conquistado planetas con mis propias manos y cuando cruce la puerta…tomare lo que es mío- Makoto creo su aura de relámpago negro para incrementar su poder e intimidar a Setsuna mientras ella solo soltó una lagrima solitaria en su mejilla sosteniendo con fuerza su bastón.
-Entonces que me perdona la princesa…pero por el bien del reino, por el bien de la galaxia y por el bien de ella, voy a borrar tú existencia así me cueste la vida.- Setsuna nuevamente elevaba su poder para estar iguales, solo una de ellas iba a ganar.
-Qué Ami me perdone…
-Haré que te reúnas con Michiru…
-La tierra-
-Mmmm…ya son las seis con quince y aun así siento que no dormí mucho.- Mientras que en la tierra, cuando el sol estaba iluminando las calles, Ami Mizuno se encontraba recostada en su cama mirando al techo tras haber hablado con Mina y sentirse emocionada al saber que en dos semanas se iban a ver todas las antiguas Scouts evocando una sonrisa y un sentimiento de alegría. La peli azul se estiró para poder despertar en forma y activarse.
-Es cierto, hoy le prometí a Lyon salir con él ¿Cuándo la fue última vez que tuve una cita?- Se preguntaba a si misma Ami con mucha serenidad mientras se encaminaba hacía su baño para tomar una ducha, después de los eventos del rayo negro no había tenido para salir con alguien y mucho menos cuando había entrado a la universidad y a la academia de policías. Despojándose lentamente de sus ropas y con la regadera abierta pudo entrar para sentir el agua en su piel pero Ami quería pensar en lo que sería su cita con Lyon, un joven policía de su misma generación pero algo le evitaba pensar eso cada vez que el calor del agua aumentaba y era aquella castaña, aquella chica que era su mejor amiga, no podía dejar de pensar en ella y en todo lo que pasó
-Makoto… ¿Por qué? Dímelo.- Fue lo único que se cuestionó la peli azul mientras continuaba en su ducha en silencio mientras el tiempo pasaba y en donde en cuestión de minutos la antigua protectora del planeta mercurio había salido de su ducha para, si bien su cita con Lyon era más tarde ella quería prepararlo todo desde temprano para evitar contratiempos.
-Sólo espero que Lyon no se vaya a incomodar.- Decía Ami mientras entraba a su cuarto para elegir su ropa, tendría algo de tiempo para hacerlo después de todo, no habría nada de qué preocuparse…aun.
-Departamento de Minako Aino-
-¡Por fin en casa! Pero que noche ¿No lo crees Artemis?- Mientras en otra parte lejos de Ami, Mina se recostaba en su sofá en un pequeño departamento totalmente agotaba mientras Artemis cerraba la puerta suspirando y subiéndose al sillón.
-Pero claro que fue una noche pesada Mina, te la pasaste jugando nuevamente a ser una justiciera y casi te metes en problemas con la ley, fue una suerte que era Ami quien estaba ahí o hubiera tenido que sacarte de la cárcel.- La actitud paternal de Artemis regañando a Mina hacía que la rubia le hiciera un puchero de niña pequeño mientras intentaba descansar un poco.
-Pero salió todo bien Artemis, no pasó a mayores y además alguien tiene que detener a esos ladrones, no puedo tolerarlo.- Mina trataba de conciliar el sueño aun pensando en la conversación que tuvo con Ami.
-Aunque pude haber dicho más…Ami merecía saber la verdad Artemis.
-No vamos a discutirlo de nuevo Mina, por el bien de Ami esto solo puede quedar entre nosotros y las chicas. No quiero que Ami cargue con una culpa y con un sentimiento que no es suyo.- Artemis era más severo en sus palabras con Mina a lo cual la rubia no podía aguantar más su sentir.
-¡Debí decirle a Ami que Makoto estaba enamorada de ella! ¡Y no pude Artemis!- Minako estalló al momento del reclamo de su figura paterna creando un silencio muy incomodó haciendo que Mina se levantara para irse a su cuarto y azotando la puerta para no ser molestaba, recargándose en ella para liberar su frustración.
-Debí decírselo…quizás pude evitar esto.- Mina hablaba en voz baja cubriéndose la cara llena de tristeza al borde de llorar mientras que del otro lado de la puerta Artemis escuchaba los sollozos de la rubia sintiéndose muy mal por esto, no era su intención hacerla llorar pero tampoco podía mentirle mientras se mantenía en la puerta esperando una reacción de la rubia.
-Mina…¿Me pregunto que estará haciendo Luna ahora?- Artemis se ponía a pensar si en realidad había una solución a todo en el pasado y si era posible que Luna le ayudaría a entender pero antes tendría que buscarla aunque ella no estaría tan lejos.
-Mientras tanto.-
En un departamento en la capital de Japón, uno que era muy reconocido en estos años se encontraba viviendo una familia con mucha tranquilidad, un matrimonio de cinco años y del cual tenían una niña a la que aman con todas sus fuerzas. El esposo trabajaba en la división de seguridad como el encargado del área de una empresa multinacional gracias a sus conocimientos en la informática mientras su esposa, una chica rubia de dos coletas muy llamativas y de una belleza que podía dejar ciego a las personas se ocupaba en cuidar a su pequeña hija pero lo que nadie sabía es que ella en otros cinco años más, tendría que asumir el trono del reino del Milenio de Plata. Esa mujer rubia se encontraba mirando por la ventana al cielo y ver la actividad de todo Japón con una sonrisa en su rostro.
-Un nuevo día en donde puedo dar gracias a que la capital sigue su curso.- Serena Tsukino, antes conocida como la salvadora de la galaxia Sailor Moon, ahora estaba embarcada en una nueva misión o más bien dos. Gracias al tiempo, ella pudo encontrar algo de tiempo para su verdadera vocación siendo una escritora para la editorial en la que su padre trabajaba pero en la división de moda, siendo un sueño anhelado por ella mientras que tenía que cuidar a su pequeña niña. Serena después de tomar algo de aire decidió sentarse en su escritorio para poder redactar su reportaje de la nueva colección de primavera con mucha emoción no sin antes comerse uno a uno, una caja de chocolates de su viaje a Italia él cual no estuvo sola ya que Darien y su pequeña Rini son su amuleto de la suerte.
-Veamos en donde me quede.- Serena estaba concentraba mirando el archivo donde tenía escrito su reportaje mientras sentía la brisa del aire en su rostro pero lo que no pudo oír mientras Serene escribía de forma apasionada era unos pasos y los cuales se iban acercando a ella sigilosamente y de un momento a todo Sereno sintió como sus ojos eran tapados.
-¿Quién soy?- Una pequeña voz infantil le hizo sacar una sonrisa de Serena quien pasó sus manos para sentir las delicadas manitas de una pequeña niña.
-Mmmm…¿Talvez la mejor hija del mundo?- Cuando le soltaron los ojos Serena miró a su pequeña Rini con una sonrisa angelical y ese cabello rosado que tanto se le caracterizaba para abrazarla.
-Rini ¿No ves que mami está trabajando?- Decía Serena tratando de sonar de forma madura a su hija.
-Lo siento mamá pero es que fue muy fácil hacerlo.- Decía Rini sonriendo y llena de energía, sin duda era la viva imagen de su madre.
-No tienes remedio jovencita pero ya que insistes, me vas a ayudar a escribir esto ¿sale?-
-Pero mamá…hoy es sábado ósea nada de trabajo.- Con ese queja y un puchero no había duda de que era igual a Serena mientras la rubia sonreía de forma calida.
-Bueno bueno, te entiendo Rini ahora ve a ver la tele un poco ¿Sale? Juro que no voy a tardar.- Las palabras de Serena alegraron el día de Rini mientras ella se fue corriendo hacía la sala gritando de felicidad mientras Serena no dejaba de verla pero alguien más estaba ahí presente.
-Sin duda es tu imagen Serena.-
-Lo se Luna…y me alegra verla tan feliz.- Serena nuevamente se enfocó en su trabajo pero teniendo a la gata Luna cerca de ella, aunque sabía que Serena sería la nueva reina aún quedaban cinco años para enseñarle muchas cosas y porque no estar cerca de ella como parte de la familia.
-Y pensar que antes te estarías quejando de tanto trabajo, creo que por fin entiendes la importancia del estudio y la dedicación Serena.- Luna sonaba como su madre mientras la rubia suspiraba.
-Eso trató Luna pero a veces mi jefe es un cretino pero lo bueno es que los tengo a todos ustedes conmigo.- Decía Serena continuando escribiendo y borrando cosas del documento.
-Es bueno saber que los tengo a mi lado…aun después de…
-Eso ya quedo en el pasado Serena, cinco años para ser exactos y era lo único que podías hacer.- Luna interrumpió a Serena al notar algo de inquietud en su ser poniendo su pata en la mano de la rubia.
-Lo se Luna…aun así me pregunto ¿Cómo estará Makoto?- Serena miraba la pantalla de su computadora presentando un poco de estática algo extraño pero ella no lo tomaba como algo serio y aun preguntándose esa misma cuestión por cinco años, el sentimiento de dolor era real…¿Cómo estaba Makoto?
-Palacio de Plutón-
-¡Vas a caer Setsuna!- Regresando al combate entre la guardiana del tiempo y la emperatriz del relámpago negro, el palacio estaba más que destruido pero las puertas del tiempo seguían intactas mientras el choque de poderes de Setsuna y Makoto seguían creando una fuente de poder ilimitada sin ceder. Ambas con heridas superficiales y sangre sabían que sus voluntades eran lo bastante fuertes para perder una batalla así y tenía que apostar todo. Separándose para poder lanzar su último ataque utilizaron todo el poder que tenían rodeándose de auras de un color tanto negro como morado.
-¡Esto va a terminar Makoto! ¡Tú existencia será borrada!- Setsuna nuevamente estaba preparada para el grito moral pero aumentado a un nivel cinco veces superior a su ataque original mientras Makoto usando la antena en su tiara emitiendo un rayo oscuro para liberar su ataque.
-¡Dragón de trueno oscuro!-
-¡Grito mortal!-
Los dos ataques fueron lanzados con mucha violencia y llenos de pasión, al momento de impactar el poder del rayo negro y el poder el tiempo chocaron creando una onda de choque que empezaba a expandirse por todo el planeta sorprendiendo a los generales de Imperia Júpiter y a destruir parte del palacio de Plutón, las dos mujeres no pudieron protegerse a tiempo de sus ataques quedando envueltas en la onda de choque haciendo retumbar el suelo para revelar una luz que brillaba con intensidad y finalmente solo quedando en silencio total. Los escombros del palacio seguían cayendo y el piso estaba destrozado pero ambas combatientes estaban en mala condiciones físicas, al utilizar sus poderes al máximo sus cuerpos ya no podían aguantar y más cuando Makoto estaba tratando de jalar aire notando que su armadura se estaba cayendo a pedazos limpiándose la sangre.
-Miserable perra…¿Cómo te atreves?- Makoto se levantó rápidamente pero el báculo de Setsuna se le había clavado en su mano provocando un grito de dolor en la castaña y el báculo perforó el suelo del palacio para evitar que se levantara la castaña. Imperia Júpiter trató de usar lo que le quedaba de su fuerza para liberarse pero el báculo brillaba conteniendo su poder.
-Te lo advertí Makoto…jamás debiste venir aquí, tú ambición te ha cegado y ahora pagaras el precio más algo.- Setsuna de igual forma debilitada y cansada se acercaba a una Makoto enfurecida haciendo brillar sus ojos rojos con el rayo negro mientras Setsuna la miraba.
-Mírate…has caído en desgracia Makoto y solo por ambición…acabaré con tu sufrimiento ahora.- La gema en el bastón de Setsuna empezaba a brillar para crear otro grito mortal hacía la castaña mientras esta miraba la luz.
-¿Unas últimas palabras Makoto?- Ante esa expresión, la emperatriz solo sonrió de forma maliciosa.
-Sí…Jamás subestimes al imperio ¡Perra!- Un rayo esmeralda oscuro atacó el cuerpo de Setsuna haciéndola gritar al no poder defenderse mientras los rayos se intensificaban hacía la guardiana del tiempo haciéndola caer de rodillas atrapada en los rayos de los dos generales de Makoto quienes sabían que era su momento de intervenir gracias a sus espadas electrificadas o "bendecidas" por Makoto. El grito mortal de Setsuna fue parado mientras ella sufría ante los rayos gritando mientras Aquila y Eteros, los dos generales más leales de Makoto continuaba su ataque mientras Makoto sonreía al ver tal espectáculo y al cabo de unos instantes los rayos pararon de atacar a Sailor Plutón y Setsuna lentamente perdía el conocimiento sorprendida.
-No…esto no….no me puede estar pasando…-Mientras Setsuna trataba de responder a la agresión los dos generales fueron a ayudar a su emperatriz retirando el báculo del suelo y de su mano lentamente provocando un dolor amargo en Makoto y un hoyo en su mano ensangrentado, Levantándose con cuidado tomó la barbilla para verla a los ojos mientras la guardiana del tiempo no podía moverse y trataba de hacer entrar en razón a Makoto.
-¿Qué pasa Setsuna? ¿Hotaru te comió la lengua?- Makoto saboreaba este momento como nunca mientras la mujer de cabello verde oscuro trataba de combatir con lo poco que tenía de poder y energía.
-Makoto…no lo hagas…por favor…
-¿Ahora me ruegas? Eso es nuevo, que linda eres…pero me temó que no.-La castaña lanzó un aura eléctrica sobre el cuerpo de Setsuna para torturarla aún más.
-¡Ah!- La guardiana del tiempo gritaba de agonía al sentir el rayo oscuro lastimándola mientras Makoto sonreía y sonreía, los dos generales solo guardaron silencio algo aterrados por la imagen hasta que al final Makoto soltó a Setsuna y solo la empujó con delicadeza en el suelo dejándola inconsciente. Ella observaba la puerta del tiempo caminando lentamente pasando por el cuerpo de la guardiana de Plutón.
-Aquila, Eteros…aseguren a la perra muy bien, ella viene con nosotros pero quiero que difundan la palabra.- Los dos generales asintieron y tomaron el cuerpo inconsciente de Setsuna junto con su bastón mientras Makoto utilizaba un rayo oscuro para forzar el mecanismo de la puerta del tiempo lentamente y luego de segundos el túnel del tiempo fue liberado a la vista de Makoto y ella solo sonrío llena de alegría.
-¿Y cuáles son sus palabras Miladi? Pregunto Aquila esposando a Setsuna con cadenas especiales para provocarle dolor en sus manos y cuello mientras Makoto solo creaba un cristal a base de su rayo oscuro para ver la tierra con una sonrisa malvada.
-Que Sailor Plutón ¡Ha caído!-
Continuara…
